La renuncia a la inmortalidad y el placer.

*Lo más positivo del momento actual es que por fin se está derruyendo el sucio y perverso lenguaje mantenido por los políticos durante 40 años para profundizar en la destrucción de España y de la democracia.

* Sobre el feminismo, una de las grandes plagas de nuestro tiempo: https://www.youtube.com/watch?v=kCLVsOVtTUE

* Las asociaciones informales o grupos de afines pueden hacer un gran trabajo. Una de ellas es la relacionada con la denuncia de Gibraltar. Es preciso que el manifiesto se divulgue de manera constante, que llegue a más y más gente y de forma repetida, pues si no hay insistencia, se diluye: http://www.piomoa.es/?p=10249

*Es necesario repetir esta evidencia: España es el único país del mundo cuyos gobiernos han colaborado y colaboran con el separatismo y con un grupo terrorista. Y de los pocos cuyos gobiernos entregan ilegalmente la soberanía a instancias diversas.

*Madrid, colonia inglesa: la cámara podía luego hacer un recorrido por los establecimientos y anuncios comerciales en inglés. No por todos, naturalmente, pues los hay a miles y ocuparía varias horas. Pero sí por los más significativos y concentrados. Hay calles en que predominan sobre los comercios con nombres españoles

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Sonaron Gritos Y Golpes A La Puerta (Ficción Bolsillo)

Sr. Moa, creo que usted ha cogido el rábano por las hojas en mi comentario sobre su novela. No hace falta que me explique que La Odisea no se parece a su novela. O que hubo “algo de épica” durante el franquismo. O que Guerra y Paz tampoco tiene que ver con lo suyo. Yo partía de la pregunta: “¿A qué se parece esto?” Y me contestaba que a nada que yo haya leído. Por poner la épica literaria franquista (o la antifranquista, que la hay, más que nada en cine), la suya me parece muy por encima del resto, en calidad literaria y sobre todo en interés de los personajes y de la trama. No trato de adularle, es solo mi impresión. Otra buena novela, incluso excelente,  La soledad de Alcuneza, me parece más lírica que épica, de un costumbrismo lírico y vagamente apesadumbrado (la guerra, ya se sabe…). En su novela no hay pesadumbre ni justificación de ningún tipo.

La Odisea. ¿Se parece algo a su novela? Aceptando lo que usted dice, le veo dos semejanzas: Ulises sufre mil avatares, como los dos amigos y luego Alberto solo. Los sufren todos, Ulises quejándose del maltrato de  los dioses y Alberto y Paco sin quejarse de nada, pero los tres en el fondo encuentran lo que buscan. Y la querencia por las armas y la violencia está en los tres “porque un dios la puso en ellos”. Claro que si se quiere hay una diferencia abismal: Ulises lucha por su propia causa, los dos compañeros de su novela luchan por un ideal. Su ideal se presenta como negativo: el castigo de quienes consideran criminales, pero también es positivo, difuminadamente, eso sí.  Lo que usted dice de la unidad del bien y el mal, supongo que se refiere al encuentro y asesinato del padre biológico. Un gran acierto, a mi entender: el padre le ha transmitido gran parte de lo que él es, luego, ¿dónde está el bien y el mal? ¿Qué cuenta más, la biología o la sociedad con su moral? La brutal venganza de Ulises, ¿es buena o mala? Pero no quiero extenderme.

    Aunque usted diga que tampoco tiene nada que ver con Guerra y Paz, yo creo que usted también traza un friso de aquella época y de personajes muy variados. No hay por qué compararlas pero es así. Usted no ahorra descripciones de violencia, y al final,  la obra no me parece violenta. A veces es tremenda, pero nunca tremendista. Opino que detrás de ella hay toda una concepción literaria. ¿Me explico?  Por cierto, el tema de La Odisea, la renuncia a una inmortalidad de placer sin fin, tiene mucho intríngulis. Me gustaría comentarlo más. Manuel Antonio

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La ETA y Carrero Blanco. Deshaciendo algunas mitificaciones y mixtificaciones: https://www.youtube.com/watch?v=2i2MkxBvw5I

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Hace un año:

El título Adiós a un tiempo tiene una sugerencia un poco lúgubre, como si ud diera su vida por concluida.

No, no es así, nadie sabe cuándo le va a tocar. Es porque, aparte de la edad, tengo la impresión de que se han acabado muchas cosas no solo para mí. Tengo 70 años, de los cuales veintiocho en el franquismo, es decir,  la infancia y juventud, y el resto en el actual régimen, que ha evolucionado muy mal, de modo que actualmente vacilo en llamarlo democracia, aunque mantenga algunos rasgos democráticos. Esos años dan una perspectiva que no tienen las personas criadas en el régimen actual. Es decir, la dan si uno se molesta en analizar la experiencia, de otro modo, no.

Pero su libro no es de análisis

   Por supuesto, es otra cosa. Acaso un acercamiento a la época a través de sucesos personales. Cada persona tiene una biografía particular y única, y al mismo tiempo parecida a la de tantos otros,  muy condicionada por las circunstancias históricas y sociales del entorno. Por eso puede ser interesante lo que cuente de sí mismo y de la época y ambiente que le correspondió. Mucha gente que no vivió el franquismo lo entiende como un período lóbrego y tenebroso, imagen perfectamente ajena a la realidad. Es una visión fabricada por la propaganda contraria, que fue esencialmente comunista. De modo que mucha gente mira esa época con las lentes de la propaganda comunista, que para mayor falsedad  se disfraza de demócrata. Pero lo curioso es cómo gente que sí vivió aquello ha terminado “recordando” cosas inexistentes. Por ejemplo, la cantidad de tipos que decían haber corrido delante de los grises en la universidad, cuando realmente éramos muy pocos… Pero eso resulta una anécdota cómica al lado de otros “recuerdos”, que ahora subvenciona el gobierno, para más inri.

 Tampoco es un libro político, o la política asoma muy poco en el libro

   Sí, los recuerdos de infancia y juventud no tienen nada que ver con la política. Y los extractos de mis memorias comunistas tampoco son propiamente políticas, más bien exponen los costumbrismos y reacciones personales en la lucha antifranquista, la vida clandestina y demás. Son recuerdos de ambiente, digamos.

Se dice que la vida viene muy condicionada por las lecturas, sobre todo en la adolescencia y juventud.

    Y en la infancia. Desde luego es así, por lo menos para los que han leído mucho por su cuenta. Yo leía bastante literatura italiana, Salgari cuando era niño, después a Papini, Guareschi y otros. Alguna rusa, especialmente Dostoievski. Useña, muy poca, Mark Twain… venezolana de Rómulo Gallegos, argentina de autores que no recuerdo ahora, junto con el Martín Fierro… El Zorba de Kazantzakis… En cambio poca francesa y española, ahora solo me vienen a la memoria Los cipreses creen en Dios, Jardiel Poncela… Uno se pone a hacer memoria y no para. Pero sobre todo inglesa: los “guillermos” de Richmal Crompton, Wodehouse, Maugham, Greene, Stevenson, policíacas de Agatha Christie y de Edgard Wallace, ya no me acuerdo de tantas… A través de ellas llegué a sentir gran admiración por Inglaterra. Se decía lo mucho que leían los ingleses, las tiradas de la prensa, por ejemplo…  Cuando fui allí comprobé que la prensa de gran tirada era pura porquería sensacionalista… Pero bueno… Como puede verse, tiraba sobre todo a obras de aventuras o de humor.  Sin embargo tres me impresionaron especialmente: Crimen y castigo, de Dostoievski, sobre todo la primera parte,  me dio una extraña sensación de haber vivido yo mismo el crimen de Raskólnikof; Inglaterra me hizo así, de Greene, una imagen tan deprimente de frustración e inutilidad; El cero y el infinito, de Koestler me acercó al ideal comunista, como más tarde La noche quedó atrás, de Jan Valtin, pese a ser obras netamente anticomunistas. Hasta los quince años leí mucha novela, después cada vez menos y me he pasado bastantes sin leer ninguna.

¿Eran lecturas frecuentes entre los adolescentes de entonces?

No, no lo eran, la mayoría leía poco, en España siempre ha habido poca afición a leer a cualquier edad. Los estudiantes de colegios institutos  preferían el cine, al que yo iba poco (mis padres decían que ya tendría tiempo cuando fuera mayor), y las charlas nunca giraban sobre temas literarios o de pensamiento: fútbol, chicas, canciones… la música anglosajona fue poniéndose de moda y desplazando a la francesa e italiana… A mí me interesaban poco esas discusiones, porque además se repetían mucho.  Yo leía en la biblioteca municipal, y mi padre traía libros prestados del Mercantil, una sociedad recreativa de Vigo, una verdadera institución de la ciudad, que creo que quebró hace pocos años. ¿Ve usted? Un cambio significativo: adiós a un tiempo.

  Resulta chocante que unas obras anticomunistas le inclinaran al comunismo. ¿Por qué?

 ¿Por qué? Cualquiera sabe. Una paradoja. Lo he pensado a veces. Creo que porque mostraban un ideal sospechosamente falso, pero que empujaba a una vida de acción y de riesgo en contraste con la  anodina vida burguesa de adquirir una profesión, fuera buena o mediocre, estabilizarse, casarse, tener familia y morir de infarto o de cáncer. El propio sacrificio y riesgo de aquella vida me hacían pensar que  el ideal no podía ser tan malo como lo presentaban. Ya dije que empecé a acercarme al comunismo después de una experiencia de fábrica en Inglaterra y otras similares.

¿Pretende usted ponerse como ejemplo a otras personas?

Nunca se me ocurriría, pero uno debe preguntarse a qué viene todo esto. A todo el mundo le encanta contar su vida, o lo que cree que ha sido su vida, aunque solo sea al círculo de amigos o familiares. Hay ahí algo de vanidad pueril, sobre todo porque casi siempre se olvidan los aspectos desagradables y se pinta la vida propia con bellos colores, para impresionar al prójimo, que casi nunca se impresiona porque cree su propia vida más interesante. Claro,  hay quienes se recrean en sus experiencias más humillantes o sórdidas, pero siempre cabe la sospecha de que lo hacen precisamente para llamar la atención como seres excepcionales. En fin, es un impulso casi universal. Yo he procurado limitar esa vanidad en lo que he podido y no mentir a sabiendas, pero también percibo que el “conócete a ti mismo” es imposible. Nunca sabemos bien lo que somos. Basta comparar la imagen que nos hacemos  de nosotros con las que se hacen los demás, y nunca estaremos bien seguros de cuál se acerca más a la realidad. Parece como si lo que hemos vivido tuviera otras claves e incluso otro relato que el que percibimos de nosotros mismos, que sería solo parcial. Siempre me llamó la atención cómo un poco de vino, sin llegar a embriagarse, puede hacer ver los propios actos con una luz distinta, más viva  y brillante que la habitual, que suele ser un tanto pesada. Creo que lo digo en el libro, en relación con el recuerdo de Mick, un excelente amigo inglés que murió alcoholizado. Yo me he emborrachado muy pocas veces, y en todas me dejó tan mal sabor físico y mental que la mera idea me repugna.

***************** Adiós a un tiempo: Recuerdos sueltos, relatos de viajes y poemas de [Moa, Pío] https://www.amazon.es/Adi%C3%B3s-tiempo-Recuerdos-sueltos-relatos-ebook/dp/B075L82G5B

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41 Respuestas a La renuncia a la inmortalidad y el placer.

  1. Álvaro dice:

    Recuerdo que cuando leí la novela de “Sonaros Gritos y Golpes a la puerta” tenía 16 años y te daban ganas de alistarte a la División Azul a vivir aventuras como Alberto y Paco.Pensé que si en España se organizaba algo parecido a la División Azul,yo me alistaría.Bonitos recuerdos de personajes poco comunes como los protagonistas.

  2. Álvaro dice:

    Usted habló hace tiempo en su blog sobre unas nuevas novelas que iba a publicar.¿Para cuándo?

  3. Pío Moa dice:

    Vaya, D. Álvaro, no le pasó lo que a Carmen o al tío de Alberto. Tengo prácticamente terminada una segunda novela. Se trataría de una jornada en la vida de cuatro estudiantes, en el año 1967. Tiene alguna conexión  con la anterior a través de dos personajes secundarios.

     

    Por su parte, la Iglesia católica aplicaba al liberalismo la misma condena básica que al marxismo: su concepción materialista y  atea de la vida  y del ser humano. El liberalismo no pretendería destruir la religión, sino asfixiarla reduciéndola  al ámbito estrictamente privado: solo habría una verdad, la propiedad y el sistema de la ganancia, todo lo demás sería opinable. Por ello la tolerancia liberal no se aplicaba a la Iglesia católica, que afirmaba poseer otras verdades. El concepto de tolerancia había nacido en Inglaterra para poner fin a las persecuciones entre grupos protestantes, excluyendo desde el principio a los católicos. En Francia, el liberalismo había perseguido violentamente a la Iglesia y luego, a principios del siglo XX había eliminado la enseñanza católica, expulsado las órdenes religiosas, secularizado los cementerios, retirado crucifijos y otros símbolos cristianos, pese a ser el cristianismo la raíz evidente de la cultura europea.  El nacionalismo liberal italiano era abiertamente anticlerical y en Alemania el canciller Bismarck había emprendido la Kulturkampf (Lucha por la cultura)  para erradicar el catolicismo de la vida pública  En Suiza se expulsó a los jesuitas y se prohibió la elección de clérigos. Etc. La crítica católica se extendía a la influencia masónica que percibía detrás de la expansión liberal: la masonería, estaba presente en todos los movimientos revolucionarios y políticos liberales y democráticos, o más bien detrás de ellos, al tratarse de una sociedad secreta. Y por ser secreta era, paradójicamente, contraria a los mismo presupuestos liberales y democráticos. Solían distinguirse dos masonerías, la francesa,  más antirreligiosa y tendente al ateísmo, y la inglesa, menos radical al respecto En definitiva, la tolerancia y la libertad liberales no se aplicarían a la Iglesia en la que veían un enemigo. 

     

     El papa Pío IX redactó en 1864 un  listado (Syllabus) de los  que consideraba errores “modernos”, los cuales partirían de una razón ajena a la fe como único criterio de lo verdadero y lo falso  y someterían la moral a la política. Según el papa, existía una moral objetiva, defendida por la Iglesia, no sujeta a la opinión o  conveniencia de cada individuo o partido,  pues de otro modo quedaría anulada la responsabilidad personal. La responsabilidad del hombre provendría de su libre albedrío para respetar o no dichas verdades morales. La Iglesia consideraba que sus principios morales debían modelar y perfeccionar a la sociedad, mientras que el liberalismo no parecía aceptar otras verdades que las económicas o en su caso las políticas. De ahí el conflicto permanente.

     

    Ello aparte, la cuestión de la tolerancia topaba con ciertas dificultades. ¿Hasta dónde debería alcanzar? Para ser coherente debía extenderse a las ideas y prácticas antiliberales lo que abría un camino al suicidio ideológico. De no ser así, se trataría de una falsa tolerancia, solo aplicable a los afines como ocurría con los grupos protestantes. ¿Qué hacer con los marxistas, anarquistas y fascistas, así como sectores católicos, enemigos del sistema liberal? Solo cabría tolerarlos mientras no adquiriesen mucho poder, lo cual sonaba a hipocresía nuevamente. Como hemos visto, el empuje comunista después de la Revolución rusa provocó el derrumbe de muchos regímenes liberales, sustituidos por otros autoritarios o fascistas.

     

     

  4. Pío Moa dice:

     

    El siglo XIX fue la gran época del liberalismo, el cual entró, en Europa,  en la mencionada grave crisis con la I Guerra Mundial y la Gran Depresión de los años 30.  Esta originó debates teóricos, el más ilustrativo quizá el que opuso a Keynes, de orientación socialdemócrata, y a Hayek, defensor de las tesis clásicas. Según Hayek, la depresión se resolvería por sí misma, y la intervención estatal solo la empeoraría y alargaría. Su solución fue descartada, entre otras cosas porque entrañaba un serio riesgo de convulsiones revolucionarias debido al paro y miseria masivos de la época. Luego el demoliberalismo venció en la gran guerra subsiguiente, pero mediante una alianza con el totalitarismo soviético.

     

       Y  al final debió reformarse a fondo, renunciando al dogma del estado pequeño,  poco costoso y poco intervencionista para construir el enorme y expansivo  estado de bienestar.  La evolución socialdemócrata, ecléctica entre marxismo y liberalismo, creaba una sociedad en la que el estado “protegía” al individuo “desde la cuna a la tumba”. Concepto nada liberal (ni cristiano), con el peligro de un “despotismo democrático”, ya advertido por el teórico liberal Tocqueville: Un poder (estatal) inmenso que busca la felicidad de los ciudadanos, que pone a su alcance los placeres, atiende a su seguridad, conduce sus asuntos procurando que gocen con tal de que no piensen sino en gozar (…) Un poder tutelar que se asemejaría a la autoridad paterna si, como ella, tuviera por objeto preparar a los hombres para la edad viril; pero que, por el contrario, solo persigue fijarlo irrevocablemente en la infancia

     

     La crítica liberal clásica afirmaba la inviabilidad de la solución keynesiana, y sin embargo esta alumbró un largo período de tres décadas de prosperidad sin precedentes. El liberalismo ha mostrado notable adaptabilidad, pero también ha debido modificarse de manera tan profunda que un liberal clásico apenas reconocería la sociedad actual.

     

  5. Alberto GT dice:

    A mí no mebimpresiona ens exceso la renuncia a la inmortalidad. Solo miestra que a veces se DE escoger entre dos bienes, y se escoje el más apetecible. 

  6. Pío Moa dice:

    En cierto modo la opción de Odiseo es la contraria de los cristianos: él sacrifica la inmortalidad por la vida mortal, mientras que los cristianos sacrifican la vida mortal por la inmortalidad.

       Evidentemente la opción de Odiseus implica una simbología extraña. Lo que no es evidente es  la referencia del símbolo.  Normalmente los hombres detestan la muerte y la inmortalidad era la obsesión central de, por ejemplo Unamuno.

  7. Aunque parezca mentira no hemos traído al blog nunca el canto a la tirolesa “estadounidense”, y viene de la manita de una criatura encantadora y bellísima, que entra dentro de los cánones, pero que es ucraniana. El evento tiene lugar en uno de estos programa cazatalentos. Como todo programa la chica es presentada, y tarda un pelín en empezar a cantar, concretamente en el minuto 2:15. Por cierto, se llama Sofía Skidchenko, más o menos…
    ¡¡¡NO SE LO PIERDAN!!!
    https://www.youtube.com/watch?v=uCZaIuBWTbQ

  8. Sobre el tema de la inmortalidad, vuelvo a insistir, sería de muy mal gusto que alguien fuera inmortal, aunque fuese uno sólo. En realidad, él sería el primero en querer morir, porque a ver que iba a hacer cuando todos sus parientes y amigos hubiesen fallecido. No amigo, ni nuestro cuerpo está preparado para aguantar tanto, ni mucho menos nuestra psique. Ahora bien, otra cosa es nuestra conciencia, pero es que meterse en esas honduras siempre es engorroso…

  9. Y ahora os dejo con Mélanie Oeschs y el yodel/canto a la tirolesa más auténtico. Yo creo que es una música perfecta para pasarlo realmente bien, beber cerveza, comer salchichas, y coger a un bellezón de estos de la cintura. Yo creo que estaría en mi salsa…
    https://www.youtube.com/watch?v=a5XdHbN-xNI

  10. Lo importante no es ser inmortal sino vivir la vida intensamente, y morirse sin darse cuenta uno…

  11. Bueno, y ya para despedirme y en honor de don Pío, que sé que le gusta la música griega, un buen sirtaki por cuenta del ballet de Igor Moiseev…
    https://www.youtube.com/watch?v=T4chpyTIE5Q

  12. Alberto GT dice:

    Moa, o no. Se puede decir que sacrifica la vida inmortal en la tierra para evitar el adulterio y regresar con su esposa. Una especie de casta Susana, que prefiere morir a cometer adulterio

  13. Alvo dice:

    No entiendo eso de que los cristianos sacrifican la vida mortal por la inmortalidad…

    Si ahí inmortalidad significa lo mismo que vida eterna ¿?, digamos que todo el mundo la tiene, no hace falta sacrificarse ni hacer nada especial para tenerla… 

  14. Pío Moa dice:

    D Alberto, Odiseo no tenía nada de la casta Susana y se había acostado con Calipso y con unas cuantas más. Lea La Odisea, le hará bien.

    El vídeo es bien conocido en Israel. Una amiga mía no quiso hablarle a unos israelíes de él, por si se ofendían, hasta que uno de ellos le comentó por su cuenta que le había hecho mucha gracia. Y a los demás también.

  15. Alvo dice:

    A mí un tumor no me recuerda al comunismo para nada… un tumor se forma cuando unas células comienzan a replicarse no siguiendo las normas propias sino otras, así al tuntún y muy rápido… 

    El comunismo pretende ordenar la sociedad siguiendo unas normas estrictas, de trabajo, de descansos, de sueldos, de intercambios, de traslados, de disfrutes, etc… nada que ver con un tumor… y desde luego en la sociedad comunista nadie haría lo que le de la gana, fuera de las normas: el Gulag, etc… 

  16. Pío Moa dice:

    Muchos cristianos hacen grandes sacrificios y mortificaciones para hacer méritos y ganar el cielo. Incluso sacrifican la vida en el martirio.

       En cuanto a Odiseo, su  amor por Penélope es llamativa. Penélope sin duda representa mucho para él, para abandonar la inmortalidad y arrostrar tales riesgos y sacrificios por ella. No sé qué puede simbolizar eso.

  17. Alvo dice:

    Otra cosa sería el modo de esa vida eterna… pero todo el mundo la tiene.. sea quien sea, haga lo que haga… 

  18. Alvo dice:

    El infierno es eterno también… 

  19. Alvo dice:

    Esos sacrificios, privaciones y demás no estarían orientados a ganar la vida eterna: que es algo que le da por sentado, sino el modo cielo de esa vida eterna === conseguir tener un cierto tipo de yo…. el cielo es eterno, y el infierno también… 

  20. Alvo dice:

    El infierno es eterno… para que luego nos vengan unos con que creemos en cuentos de hadas… y en mitos de un final feliz… qué va.. son ellos los creen en un mundo de cachondeo, de coña, de juego, de broma, de fogueo… 

  21. Alvo dice:

    ¿Qué pensará Franco de la situación actual de España? Yo doy por sentado que vive… si donde esté (¿cielo, purgatorio, infierno?) tendrá acceso a estos asuntos ya no lo sé… 

  22. Alvo dice:

    Son ellos los que le hacen ascos a la posibilidad del infierno… igual dejaron el cristianismo porque no les gusta la doctrina de un Dios serio… que no hace lo que a ellos les gusta, etc.. 

  23. Alvo dice:

    Leen en el AT (del que yo no reniego para nada) que Dios se carga una ciudad entera, sí, incluyendo a ancianos mujeres y niños, claro… y vienen con que nosotros creemos en cuentos de hadas… y que hay que ver cómo es Dios, con lo buena e higiénica que es la sodomía, no puede ser …y que estamos deseandito de que llegue el Apocalipsis ya de una vez para que Dios se cargue a todo el mundo… y qué crueles que son los habitantes del cielo, que según ellos, disfrutan viendo el sufrimiento de los condenados, etc… 

  24. Alvo dice:

    Son ellos los que quieren ese tipo de mundo: un Dios que deshace los efectos del pecado original…. del primero… del segundo… del tercero… Y tener una vida que no importa nada, ni signifca nada, ni sirve para nada… así, de broma eterna… 

  25. Alvo dice:

    (como la masajista esta mañana, me dice: “eres un hombre que transmite paz” … sí, sí, pensé, no tienes ni idea guapa … aunque a saber qué entiende la otra por paz

  26. Alberto GT dice:

    Don Pio. Piede ser. Piede aue aalgún dia lea la Odksea, perobqiedan años para eso. Primero he de terminarme unn libro de visigodos y liego leerme El quijote. 

  27. Alberto GT dice:

    ¿Qué pensará Franco de la situación actual de España? Yo doy por sentado que vive… si donde esté (¿cielo, purgatorio, infierno?) tendrá acceso a estos asuntos ya no lo sé… 

    Los habitantes del infierno y el purgatorio no conocen por sí mismos lo que ocurre en el mundo. Solo pueden conocer aquello qie Dios les quiera revelar por medio de Sí mismo o de intermediarios como los Ángeles o demonios. 

    En el Cielo los santos conocen todo lo qie quieran dwl mundo. No por su propio poder, sino porque ven a Dios y pueden hablar con Él cara a cara y familiarmente. 

  28. Manolo dice:

    Ulises se dió cuenta que ser inmortal para estar follando con la misma diosa ninfómana toda la eternidad no era un buen plan. Follar sin ganas es peor que cavar, ese es el significado de la renuncia. O que el sexo está muy sobrevalorado que es más o menos lo mismo.

  29. Pío Moa dice:

    Manolo y Nikito solucionan los problemas más abstrusos con la agudeza de unos paisanos espabilados por unas copas ante la barra de un bar. Para que luego digan que no hay pensadores en España.

  30. Odiseus dice:

    Una cacofonía de “pensadores” rusos, o el Estalinismo cotidiano:
     
    Sobre un poema de Osip Mandelstam
     
    https://www.letraslibres.com/mexico/sobre-un-poema-osip-mandelstam
     

  31. Historiadoradomicilio dice:

    No sé quiénes son ellos, pero para los que disfrutan viendo desde el cielos los condenados en el i nfierno son Tertuliano y Santo Tomás de Aquino… Deben ser ateos furibundos y comunistas resentidos…
     

  32. Pablouned dice:

    Bueno, es difícil: pienso que somos en parte inmortales, que lo que muere es la identidad física, mental y emocional de esta vida. Aunque seamos inmortales, la apariencia de que somos mortales, es tan poderosa, que vivimos como mortales. 

    La ausencia de certeza sobre nuestra inmortalidad hace con frecuencia, que desarrollemos el miedo a la muerte, que no es otra cosa que el miedo a la vida. Y existe un miedo en apariencia más altruísta, que es el miedo a qué será de los que dependen de nosotros, si nosotros “morimos”. Nuestra parte más auténtica no conoce la muerte. 

    Yo no comparto que haya que sacrificar esta vida, para una vida mejor más allá de nuestro plano físico, ni al revés. Yo creo que vivir esta vida teniendo mayor conciencia de nuestra inmortalidad, mejora nuestra vida del más acá y la del más allá. El cielo y el infierno no existen, tal y como se conocen, sino que todo es evolución. Y Dios no está fuera de nosotros. 

    La religión griega es un misterio en parte impenetrable. Que nosotros sepamos, no nos podemos teletransportar a la antigua Grecia y revivir cómo concebían los griegos la muerte. Habrá muchos ritos completamente desconocidos para nosotros. ¿Qué certeza tenían de su inmortalidad? ¿Podemos comprender el significado que para ellos tenía la vida y la muerte? 

  33. Alvo dice:

    … ellos son los que disfrutan poniendo en boca de otros cosas que no han dicho nunca… 

    … como si Tertuliano y Sto. Tomás hubieran escrito alguna vez que los del cielo disfrutan con el sufrimiento de los condenados… 

  34. Alvo dice:

    … Es como si el Historias va por la calle, cae un tiesto y le da a otro…

    a) seguro que chincha y rabia porque no le ha tocado a él
    b) se alegra de haberse librado del tiesto
    c) las dos

  35. Alvo dice:

    Santa Teresa también quería decir que las ánimas se lo pasan pipa en el cielo, no entre otras cosas, porque ven de lo que se han librado, sino porque son unas sádicas y disfrutan con el sufrimiento de los condenados…

    Estos tíos siempre tienen a algún santo tergiversado listo para apoyar sus engendros… 

  36. Pío Moa dice:

    Nuevo hilo