La decadencia de Europa (I)

Me dice un amigo: “¿Por qué no aprovechas la proximidad de las fiestas de Navidad y Reyes para promocionar tus libros como regalos?” Lo hago, pero casi nadie se da por enterado. Ya he dicho lo que pasaba con el de Europa, cuyos ejemplares van a ser pronto destruidos.

****************

P. En su libro sobre Europa, ud define cada época o edad con un nombre: Formación, Supervivencia, Afianzamiento, Expansión, Apogeo y Decadencia, que vienen a equivaler a Antigua,  Media (alta y baja), Moderna y Contemporánea.  

–La clasificación usada tradicionalmente, desde finales del XVII, es manejable pero ridícula. Todas las edades son antiguas, medias, modernas y contemporáneas en relación con las anteriores y las posteriores. La idea era que con la Edad Moderna el hombre alcanzaba la cúspide de la historia. Luego tuvo que venir la Contemporánea, una denominación especialmente estúpida, como si después ya no hubiera historia. Además se utiliza esa clasificación para la historia en general, no solo la de Europa, y así se nos dice que en tal país asiático o africano “viven en la edad media” y cosas por el estilo. Mi propuesta es más racional y significativa, tiene más sentido. La nomenclatura, de todas formas no es lo más importante, solo una parte menor de otros  reenfoques que propongo.

P.  Su propuesta parece marcar un gran ciclo hasta una  decadencia, que según usted, comienza en la II Guerra Mundial. ¿A qué sería debida la decadencia?

–En el siglo XX se producen dos grandes choques en Europa, la I y la II guerras mundiales, y ya después de la primera se hablaba mucho de decadencia, y no solo Spengler. La primera se produjo entre grandes potencias imperiales de corte liberal o democratizante, con alguna excepción, y marcó una crisis profunda del liberalismo, que generó por una parte la revolución soviética y por otra los fascismos. La segunda contienda ya fue “la de las tres ideologías”, demoliberal, marxista y  nacionalsocialista o más ampliamente fascista. Esa guerra marca una decadencia evidente, basta comparar el peso cultural, político y militar de Europa (propiamente de unos pocos países europeos) en el mundo, con su peso actual. Europa ha perdido su iniciativa y potencia cultural retenida durante ocho siglos.. La decadencia es palmaria, no precisa demostración, la iniciativa en todos los terrenos ha pasado a Usa y por un tiempo, secundariamente, a la URSS. No  sabemos si  se producirá en Europa un movimiento regenerador. La civilización europea ha evolucionado a través de movimientos culturales que se sucedían cuando se agotaba el anterior. Pero por ahora, no se ve traza de esa regeneración… en un mundo enormemente distinto del anterior a esa guerra, donde se ha esfumado todo posible retorno de la hegemonía política y militar de Europa (es decir, de algunas potencias europeas).

P. Ud ha descrito aquella guerra como “de las tres ideologías” nacidas, aunque no simultáneamente, de la Ilustración. ¿Podría encontrarse ahí, en ese choque, la causa de la decadencia? 

———— 

En España hay dos conceptos usados por políticos y periodistas como palabras mágicas, “democracia” y “Europa”, basadas en cuatro tópicos y sin el menor pensamiento bajo ellos. Este libro aspira a romper esa inercia.

europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449

————-

–Podría, pero no es tan simple. ¿A qué se debe la decadencia? No a la guerra en sí, pues ha habido otras relativamente tan devastadoras y sin ese resultado. Se debe a sus características ideológicas. Viene a significar el agotamiento de las ideas alumbradas por la Ilustración, es decir, de las ideologías. De las tres ideologías, una, la nazi fue derrotada de forma aplastante, y en esa derrota se ha visto también su fracaso como concepción del mundo, como opción cultural. Quedaron la ideología demoliberal y la marxista, y después de un período de guerra fría, la marxista se hundió por sí sola, de modo que la demoliberal pareció imponerse ya decisivamente, como la culminación de la modernidad y de la historia. Es decir, la historia, a través de mil luchas y encontronazos, había llegado a su apogeo, después del cual solo habría contiendas menores en una marcha general a la universalización pacífica del sistema. Esto coincidía bastante con la visión un tanto mesiánica de Usa. Sin embargo todo se ha complicando mucho desde el fin de la URSS. Creo que revisitar intelectualmente la II Guerra Mundial podría ayudar a entender el proceso posterior. Es lo que propongo en el libro

P. Esa decadencia, en su libro ¿podría entenderse como resultado final de la  Ilustración, debido a la sustitución del cristianismo por el culto a la razón? ¿Sería la solución una vuelta al cristianismo?

–No creo posible  esa vuelta. La civilización europea se formó  por una serie de movimientos en los que las órdenes religiosas tuvieron un papel decisivo hasta el siglo XVI. Así el movimiento benedictino nacido en Italia en la edad de Supervivencia, el Románico y el Gótico impulsados desde Borgoña y más ampliamente Francia, con protagonismo  creciente de franciscanos y dominicos, etc. Los monjes tuvieron un papel decisivo en la conformación de la cultura europea,  esto es algo en lo que se debería profundizar. Y siguieron teniendo un papel, aunque decreciente, hasta hoy.  El cristianismo ha evolucionado en medio de una fuerte tensión entre razón y fe, “entre Atenas y Jerusalén”, como creo que no se ha dado en otras religiones. Esa tensión, creciente a lo largo de la llamada edad media, abocaría al Renacimiento, que en parte fue continuidad y en parte ruptura con la época anterior.  En el Renacimiento, la razón se impuso considerablemente sobre la fe,  dando lugar a la reacción protestante de la fe contra la razón, y también a la defensa del catolicismo, en la que España tuvo un papel decisivo. Pero la crisis más profunda del cristianismo se produce con la Ilustración del siglo XVIII, que podemos interpretar como una rebelión de la razón contra la fe.

p. ¿Por qué no cree posible una vuelta al cristianismo como salida a la decadencia, si esta proviene de las ideologías surgidas del culto a la razón?

–En primer lugar, porque la Iglesia y más ampliamente el cristianismo, sufre una considerable decadencia desde el siglo XVIII y desde entonces no ha sido capaz de regenerarse al modo de otras épocas. Al contrario, se ha visto desbordado por las ideologías, a las que ha acompañado una eclosión de la ciencia, el pensamiento, la técnica y un arte “laico” sin precedentes en ninguna época o civilización anterior. Y con un aumento de la libertad personal, la información, la alfabetización, etc. Claro está que esas ventajas han venido acompañadas de grandes daños, choques bélicos, despotismos, genocidios y abusos de todo tipo; pero en conjunto parece mayor el beneficio que el perjuicio. Y en segundo lugar porque la Iglesia no ha encontrado hasta ahora el discurso, el argumentario capaz de orientar un renacimiento cultural.  No digo que no pueda, digo que no ha sido así en estos dos o tres siglos. En el siglo XX vimos cierto impulso en Europa cuando la Iglesia fundó sindicatos y partidos o movimientos católicos de cierta importancia, pero finalmente resultaron un fracaso. Más que orientar, la Iglesia se ha venido orientando por las ideologías, cosa que es bien visible después del Vaticano II, parcialmente corregido por Juan Pablo II y Ratzinger, para profundizarse más con el papa actual. Y las reacciones no presentan nada nuevo, pretenden una vuelta atrás, por una parte, y no son productivas o significativas culturalmente. De momento al menos, es así. Ni en el ámbito cristiano ni en el laico se perciben movimientos renovadores capaces de invertir la decadencia mencionada.

******************

En Una hora con la Historia: el ignorado y no muy ejemplar ni democrático proceso como se elaboró la Constitución: https://www.youtube.com/watch?v=eVcokWrLTz8

la reconquista y españa-pio moa-9788491643050la transicion de cristal: franquismo y democracia-pio moa-9788492654451

 

 

 

Creado en presente y pasado | 109 Comentarios

Inmigración: contra el discurso del odio y el embuste

(Como siempre, espero que los lectores que estén de acuerdo con las ideas expresadas en este blog, las difundan todo lo más ampliamente que puedan)

Sale el periódico mafioso El País, representante de las fuerzas que aspiran a disgregar a España y a disolverla en la llamada Unión europea, acusando a VOX de tener un discurso de “odio al diferente”.  Acusando de paso a  cuantos nos oponemos a la inmigración masiva. He aquí una respuesta.

 Ustedes nos odian a nosotros, y ese odio les lleva a inventar mil calumnias hasta pervertir el lenguaje. Nadie odia al “diferente” por serlo, sino en la medida en que se le percibe como una amenaza, ya sea personal, cultural o política, y aun así no hay necesariamente odio, sino en la mayoría de los casos tan solo una necesaria prevención. Porque en las relaciones humanas no existe solo amor y comprensión, también violencias, abusos y odios como aquel con que ustedes nos distinguen y con el que quieren silenciarnos y destruir nuestra libertad.

Ustedes hablan de solidaridad con los inmigrantes, pero esa solidaridad es más bien con las mafias que trafican con ellos, engañándoles y robándoles con el espejismo de una Europa donde, por lo común, desempeñarán oficios muy mal pagados, caerán muchos en la mendicidad y en la delincuencia  (creo que la mitad de la población penal española se compone de inmigrantes);  y, cuando llegan a ser muchos, se agrupan en barrios en los cuales, como ocurre ya en Francia, Bélgica o Inglaterra,  se impone la ley de los narcos o la sharia, y donde a menudo la policía prefiere no entrar. Esa es la realidad, cada vez más agravada, del “sueño europeo” con el que ustedes y las mafias trafican. Porque no es lo mismo algunos inmigrantes que masas de inmigrantes, legales o ilegales.

   Ustedes conocen muy bien estas cosas porque está a la vista de todos. Pero conociéndolas tratan de ocultarlas y de perseguir a quienes simplemente las ponen de relieve. Y hay que preguntarse por qué. Ustedes aducen razones económicas bajo esa extraña solidaridad: esos inmigrantes vendrían a pagar nuestras pensiones, aseguran ustedes, a hacer viable el llamado Estado del bienestar. Pero, sin entrar en más detalles, es la productividad económica, por ahora creciente,  lo que permite el Estado de bienestar y no una masa de trabajadores mal pagados. Y menos aún masas ajenas a nuestra cultura, a la que a menudo desprecian, quizá porque les ven a ustedes como representantes de ella. Ustedes nunca vivirán en esos barrios de inmigrantes ni cerca de ellos ni sufrirán sus inconvenientes. Ustedes verán a los inmigrantes simplemente como criados en sus casas, a menudo sin derechos reales. Ustedes no son solidarios de los inmigrantes, en el fondo sienten un gran desprecio por ellos,  procuran no mezclarse con ellos y piensan explotarlos con bajos salarios, a menudo en perjuicio de los españoles.

  Digamos, además, que basta ver a esos inmigrantes para entender que no son “muertos de hambre”, pues han debido pagar sumas considerables a los traficantes, y en muchos casos son personas relativamente cualificadas que privan a sus países de ese recurso. Y no exploten con falsa sentimentalería la tragedia de quienes mueren en el mar porque los traficantes los “exportan” en pésimas condiciones, en complicidad con ustedes, precisamente. Su sentimentalismo tan falso como el resto de sus argumentos, pues esas personas no morirían si siguieran en sus países. Ustedes son corresponsables de esas muertes. ¿En qué debería consistir la solidaridad, en ayudarles a mejorar  económica y socialmente en su tierras, o en traerlos en masa para explotarlos aquí y, como deliran ustedes, “que nos paguen nuestras pensiones”?  Pues el fondo de su argumentación siempre va al dinero, sobre el que es tan fácil hacerse falsas ilusiones, como las que proponen las mafias a los emigrantes y ustedes a nuestros ancianos.  

   Pero  ese “amor y solidaridad”, que ustedes se atribuyen mientras calumnian a quienes pensamos de otro modo, no estaría completo  sin recordar el aborto que en España alcanza a unos cien mil al año, también promocionado por ustedes. ¿Cómo se entiende esa política de inmigración y aborto masivos? ¿Pretenden ustedes ir desplazando progresivamente a la población española para sustituirla con inmigrantes, acaso porque creen a estos más fáciles de explotar? ¿Qué sentido tienen esas políticas dementes?

  Y existe otra dimensión  más profunda que la económica. Porque  ustedes nos odian a quienes pensamos no solo en términos de ilusiones económicas sino de culturas. Porque ustedes odian a España, odian su cultura. Todo lo que ha conformado a España, el cristianismo y un estado propio, la Reconquista, los largos y duros esfuerzos y luchas de nuestros antepasados, todo eso lo denigran ustedes, lo miran con aversión. Porque uno de los grandes problemas de la inmigración es el componente islámico de ella. Y, es cierto, España se ha formado en lucha contra Al Ándalus y contra el expansionismo otomano, es decir, contra el islam en los dos casos. Pero ustedes exaltan a Al Ándalus y detestan a España,  aman todo lo que histórica y culturalmente se ha opuesto a España. Ustedes, con sus odios apoyados en demagogias sensibleras y economismos baratos y sus aficiones totalitarias, son un verdadero cáncer para la libertad, para la democracia y para la propia nación.

Nuevamente debemos preguntarnos por qué algo tan disparatado y suicida sigue adelante. Esas políticas proislámicas y  de inmigración y promoción del aborto masivos son parte de una hispanofobia con ya muy larga tradición entre nosotros desde la leyenda negra. No voy a entrar en las razones de ella, que he examinado en Nueva historia de España, sino simplemente constatarla. El problema se da actualmente en toda la UE, pero en cualquier caso es a nosotros, en España, a quienes corresponde darle solución.

(En 2002 publiqué este artículo en Libertad Digital: https://www.libertaddigital.com/opinion/pio-moa/el-falso-humanitarismo-8506/ )

****************

En Una hora con la Historia: el ignorado y no muy ejemplar ni democrático proceso como se elaboró la Constitución: https://www.youtube.com/watch?v=eVcokWrLTz8

la reconquista y españa-pio moa-9788491643050europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449la transicion de cristal: franquismo y democracia-pio moa-9788492654451

Creado en presente y pasado | 162 Comentarios

Por una democracia franquista.

Un artículo importante sobre los Derechos humanos: https://elmanifiesto.com/mundo-y-poder/570764128/1-201-una-Declaracion-de-los-Derechos-Humanos-muy-poco-universal.html

*************

la transicion de cristal: franquismo y democracia-pio moa-9788492654451los mitos del franquismo-pio moa-9788490603499

Que la democracia viene del franquismo y fue refrendada así en referéndum por abrumadora mayoría popular, solo puede ser ignorado por la falsificación sistemática de la historia ocurrida a continuación de dicho referéndum, que ha llevado a contraponer franquismo y democracia. Cuando hablamos de democracia franquista nos referimos a la necesidad de reconocer sus orígenes y la necesidad histórica del régimen que salvó la integridad de la nación y los fundamentos de su cultura, entre otras cosas.

Ya he explicado cómo el Vaticano II vació intelectual e ideológicamente al franquismo, iniciando un período de descomposición del mismo en sus “familias” o partidos. Otro elemento que hacía inviable su continuidad era la vejez de Franco, un elemento arbitral y orientador insustituible en aquel régimen, que por ello mismo quedaba como un régimen de excepción: ni era posible sustituir a Franco ni a la ideología católica anterior por algo equivalente.  Por consiguiente no quedaba otra opción que cierta homologación con los países de Europa occidental.

Aquella salida tropezaba con serios inconvenientes. Desde luego, la oposición a Franco siempre había sido hasta ferozmente antidemocrática, lo que no le impedía enarbolar banderas de libertades políticas y demás, mientras que los más o menos adeptos al régimen carecían de pensamiento democrático y no eran capaces de analizar lo que había supuesto históricamente el franquismo. Por consiguiente, la transición se planteó en general desde un punto de vista meramente práctico o técnico, sin ninguna concepción de fondo sobre la democracia o la posición de España.

Torcuato Fernández Miranda  salvaba, al menos en principio, el respeto al régimen anterior, pero  Suárez,  sujeto intelectualmente vacuo, la enfocó contra él con apoyo de unos democristianos que seguían las normas igualmente oportunistas del Vaticano II (hostilidad a Franco, diálogo con los marxistas, apoyo a separatistas, etc.). Su concepción de la democracia era la de un banquete de amigotes en el que se repartieran poderes y dineros, enfoque generador de corrupción y supeditación de los intereses generales del país a los de partido, y cuyas consecuencias estamos palpando. 

Otro elemento perturbador era la presión internacional, que quería tutelar el proceso, y hacia la que los transicionistas mostraban un respeto supersticioso, hijo de de su inanidad. Pues, como he recordado en varios libros y prácticamente en exclusiva, los países de Europa occidental debían sus democracias (que funcionaban de modos distintos en cada país) al ejército useño e indirectamente a Stalin, mientras que España carecía de aquellas deudas, tan condicionantes y agobiantes. Precisamente, y gracias al franquismo, España podría presentarse como modelo, como democracia no impuesta desde fuera, sino como fruto de una evolución propia.  Pero los políticos de la transición adoptaron la postura de alumnos reverentes y acomplejados hacia “Europa”, pidiendo permiso de “entrada”.  Uno de sus efectos fue la renuncia progresiva a una política internacional propia, simbolizada y más que simbolizada en Gibraltar (otro tema sobre el que los analistas pasan sobre ascuas).

Por democracia franquista debemos entender un régimen en primer lugar respetuoso con la historia anterior, que debe explicarse contra el Himalaya de falsedades que hemos venido soportando durante cuarenta años. En segundo lugar, debe desarrollarse un pensamiento democrático, que he esbozado en “La guerra civil y los problemas de la democracia en España. Y en tercer lugar, debe suponer un cambio de fondo en todas las políticas disgregadoras y satelizantes actuales. Una política que continúe lo esencial del franquismo: integridad nacional, independencia exterior y despliegue cultural con especial atención a los países de habla hispana.

Dicho de otro modo: el franquismo no fue democrático –era imposible después de la experiencia republicana y frentepopulista–, pero la democracia debe ser franquista.

********

En Una hora con la Historia: el ignorado y no muy ejemplar ni democrático proceso como se elaboró la Constitución: https://www.youtube.com/watch?v=eVcokWrLTz8

la reconquista y españa-pio moa-9788491643050europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449

************

Ya comenté en otro momento el efecto que me hizo el “Encuentro Madrid” del grupo Comunión y liberación, con su extrema colonización cultural por el inglés. Me muestran ahora unos libritos titulados “YOUCAT”, de ese grupo,  que no sé si se refiere a los católicos o a los gatos, pero que pretende enseñar a los fieles. El que veo es sobre la confesión (en español) pero debajo suelta un Update!,  expone: “IN &OUT : un examen de conciencia diferente”. y luego “CONFESARSE: YES, I CAN”. Más adelante “STOP! ¡Lo más importante es el amor!”.  Se trata de ir metiendo el inglés como el idioma de la Iglesia en sustitución del latín, cosa que ya se hace de muchos otros modos.

 Esto resulta especialmente sangrante para los españoles, porque sin España el catolicismo podría haberse reducido a una mínima expresión. Fue España quien defendió a la Iglesia contra protestantes y turcos, y sin esa defensa, el sur de Europa y la misma Francia habrían acabado en manos de protestantes o de turcos. Y fue España  quien hizo el esfuerzo colosal de evangelizar América, Filipinas o otros lugares, por lo cual la lengua de la mayoría de los católicos en el mundo es el español. Pero Pancho I de la Pampa ha denigrado la herencia española en América e impulsa el reconocimiento de Lutero como portavoz de “la modernidad”, y cosas por el estilo. Me pregunto si de España podría salir una reforma que revitalizara a la Iglesia, como pretendía el Vaticano II, pero sin caer en las aberraciones de este. La reforma de Cisneros lo hizo, y el catolicismo español del siglo XVI fue muy vivaz y creativo. Pero hoy, de momento,  no se observan más que vueltas atrás, a un oscurantismo paralizante cultural y políticamente. Es un problema más general: la experiencia de las ideologías después de la Ilustración debían haber reconstruido, con nuevas formas, la capacidad cultural de la Iglesia, pero no lo ha hecho.

Creado en presente y pasado | 119 Comentarios

Asociaciones informales / Autonomías y Constitución

Hay miles de personas alarmadas e indignadas por los rumbos que sigue la política en España, pero que se sienten inermes ante los manejos de los actuales partidos, y no tienen interés en organizarse. Estas personas pueden cumplir un papel esencial en forma de asociaciones informales para crear opinión pública si se les proporciona “munición” en forma de argumentario y discurso, motivándolas a difundirlos ampliamente, por su cuenta. Una asociación formal tiene necesariamente una organización (presidente, tesorero, vocales, etc. ) y una jerarquía. Una asociación informal como la que propongo no precisa de nada de ello, puede extenderse mucho  sin ninguna organización específica, y su número puede contrarrestar las manipulaciones de los grandes medios y de los aparatos partidistas. Con ello puede cambiar el ambiente social y ser expulsados los actuales partidos y políticos, cada vez más amenazantes para la libertad y la nación.

   Un ejemplo de asociación informal es la que permite difundir y financiar, aunque sea hoy por hoy a un nivel muy bajo, el programa “Una hora con la Historia”. Otro ejemplo es la que está comenzando en torno a Gibraltar. Una tercera y muy importante a poner en marcha será la de la reivindicación de la verdad sobre Franco y el franquismo. Este blog quiere ser un arsenal de argumentos y consignas al respecto, que pueden tener un efecto muy importante si lo difunden  miles de personas, cosa perfectamente posible si se entiende su importancia y se abandona la pasividad y el lloriqueo,  tan asociados estos años al nefasto “voto útil”.

la transicion de cristal: franquismo y democracia-pio moa-9788492654451los mitos del franquismo-pio moa-9788490603499

***************

  La votación de VOX en Andalucía abre  nuevas perspectivas, y todos los partidos-mafias van a empeñarse a fondo, ya lo están haciendo, para asfixiar las esperanzas que por fin van surgiendo. Uno de los argumentos que esgrimen esos partidos es que  negar las autonomías va contra la Constitución. En parte es cierto, y no se deben dar explicaciones a los mafiosos. Una réplica posible sería esta: “También van contra la Constitución los ataques separatistas a la nación española. Y van contra la Constitución las complicidades, el apoyo y financiación de los separatismos por parte de los gobiernos de PP y PSOE. Ustedes han convertido las autonomías en negocios corruptos que amenazan la unidad nacional y la paz de todos. Y van contra la Constitución, es decir, contra las libertades democráticas y la igualdad jurídica,  las leyes de memoria histórica y de género,  típicamente totalitarias. Así como intento de marginar a VOX con el pretexto de inconstitucional cuando ustedes no han cesado de vulnerar la Constitución y, lo que es más grave, de socavar la nación y las bases de la democracia en todos estos años. Las autonomías han sido un fracaso, las han hecho fracasar ustedes, y la experiencia histórica debe servir de algo para corregir errores y no empeñarse en ellos, por mucho que a ustedes y sus negocios corruptos les convenga. La Constitución puede reformarse y lo haremos“.

   De ninguna manera hay que permitir a esos delincuentes erigirse en fiscales. La respuesta debe ser siempre contundente para situarlos en el banquillo de los acusados.

**En Una hora con la Historia: el ignorado y no muy ejemplar ni democrático proceso con que se elaboró la Constitución: https://www.youtube.com/watch?v=eVcokWrLTz8

la reconquista y españa-pio moa-9788491643050europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449

 

Creado en presente y pasado | 29 Comentarios

De novelas e historias

El erótico crimen del Ateneo: La novela negra como la vida misma que arrasa en el mundo de [Moa, Pío, Moh, Ul-Sih]sonaron gritos y golpes a la puerta-pio moa-9788499703701

P.  Ud ha publicado dos novelas, que yo sepa, pero son tan distintas que se dirían escritas por personas diferentes. El erótico crimen es un relato totalmente disparatado e irreal, mientras que Sonaron gritos  tiene un aire realista-épico, o no sé cómo llamarlo

No hay tanta diferencia de fondo. La primera es de humor, en torno a unos intelectuales progres que buscan subvenciones para una especie de burdel ilustrado. La idea es que la ideología progre es una especie de prostitución encubierta con palabrería intelectual. Y hay un falso contrapunto en un intelectual por así decir reaccionario, que habla acartonadamente y que finalmente carga con las culpas por la fechoría de los otros, gracias a un detective catalán, antiguo izquierdista reciclado en separatista (que reaparece más tarde en la polémica entre separatistas de diversas regiones). Claro, sus lectores en principio serían derechistas, lo cual no es una ventaja porque los derechistas en España leen poco y desde luego no suelen ser muy sutiles. El humor que vaya más allá de gracietas o chascarrillos hay que dárselo muy explicado. De hecho, en Amazon solo hay dos críticas a la novela, las dos muy negativas. Una porque entiende como “cursis y pasadas de moda” las expresiones del intelectual acartonado que dije; el otro porque encuentra  a los personajes “no creíbles” y la trama “sin gracia ni gancho”. Y es que en general los personajes que no sean costumbristas se ven “irreales”, y el fondo de una trama aparentemente disparatada no la captan. Quienes van a comprar el libro ven esas críticas y se desaniman.  Pensé invitar a otros lectores a comentar la novela en Amazon, pero bastante esfuerzo hago con escribir para dedicarme a esas cosas.

P Sonaron gritos tampoco puede decirse que haya tenido mucho éxito.

–Ha tenido un éxito medianillo. Aparte del silencio de los medios sobre mis libros, se debe también, posiblemente, a que los personajes no son costumbristas y por tanto no parecen “reales”. El trasfondo de guerras los vuelve épicos, aunque no convencionales y pronto me di cuenta de que no les gustarían a los católicos ni a los economistas, perdone el chiste. Hay de todo.  Para mí, el costumbrismo en sus diversas variantes es la maldición de la literatura española desde hace mucho, lo que la vuelve doméstica y provinciana. Claro que también el costumbrismo requiere talento. Cela era un virtuoso del género, quiero decir que lo cultivaba con talento, poniéndole también chispas de “tremendismo”. Esas deficiencias que yo veo en la literatura española posterior al siglo XVII, muchos las verán más bien como virtudes, ahí entran los gustos y sobre gustos, ya se sabe. Y también ocurre con la historiografía.  

P. Usted siempre critica a los historiadores españoles, y a su vez le critican por despechado y por no ser un verdadero historiador.

Siempre no, de vez en cuando. La historiografía española, con raras excepciones, la he definido como provinciana e intelectualmente mediocre, y ahí no entran los gustos, como en la literatura: puede comprobarse. Si me intentan silenciar y me atacan personalmente es por miedo, para evitar en lo posible la comparación. Tienen pánico a un debate intelectual, lo repito porque es definitorio,  porque en el fondo saben que han divulgado muchas falsedades. Esto me fastidia bastante, personalmente y porque muestra un ambiente intelectual de muy bajo nivel que, como español, me deprime un poco. Sus historias son a veces muy detalladas, pero a la hora de hacer una síntesis, que implica un análisis claro de los detalles, casi todas fallan. No obstante, usted puede comparar mis libros y los suyos, si quiere. Un estudiante muy maleado se jactaba en tuíter de que su profesor universitario había empezado el curso enarbolando no sé qué libro mío y afirmando “Esto, señores, es una mierda. Aquí vamos a estudiar historia científica”, o algo así. Le pregunté cómo lo había argumentado: no lo había argumentado. Por supuesto, de aceptar un debate, nada de nada. ¡No se van a rebajar a tanto! Otros profesores prohíben explícitamente citar mis libros en los  trabajos que les ponen.  Es grotesco. ¿Cómo ha caído la universidad a ese nivel? Y por más que se denuncia ahí siguen esos farsantes encastillados en sus prebendas burocráticas. Solo les preocupa mantener sus puestos, meter a gente como ellos y que sus historietas no queden en evidencia. 

P. ¿Qué defectos les ve usted, en fin?

–Ya le he dicho uno, y muy grave. Otro también, parecido al de la literatura, es cierto costumbrismo económico, por así decir, en el que la realidad de las personas es sustituida por tópicos más o menos garbanceros. Además, tratan la historia de España “a la tibetana”, como diría Ortega, como si la historia de España no estuviera conectada estrechamente a la europea. En Nueva historia de España he procurado exponer en líneas muy generales la evolución mundial al compás de la española. Algunos me han criticado eso: ¿qué interés tiene hablar de China en los momentos de las guerras púnicas, por ejemplo? Tiene interés comparativo, que podría desarrollarse mucho, sobre diversos problemas de civilización. Pero además la relación por mar entre los continentes habitados se debe precisamente a España, cosa que las historias generales olvidan, e importa por eso relacionar el pasado español con el de otras culturas alejadas.  O no destacan la importancia excepcional de las empresas navales españolas.

  Otro ejemplo, en el que vengo insistiendo: ¿por qué los intelectuales e historiadores españoles son tan europeístas y no han producido ninguna obra de interés real sobre Europa, ni se han preocupado de debatir sobre lo poco que surge, como mi libro reciente? Basta plantear la pregunta para apreciar esa extrema mediocridad y provincianismo junto con cierto tono de farsa intelectual. Es un escenario de decadencia, manifiesta también en otros rasgos, y sobre eso no se puede hacer mucho. Quizá señalarlo sirva de algo, aunque te gane enemistades y cabreos. Es difícil tomarlo con humor.     

*************

 

En Una hora con la Historia,  cómo España, después de un período caótico que auguraba el fracaso final de la Reconquista con la división de la península en cuatro reinos cristianos  mal avenidos y uno musulmán, se rehízo y en muy poco tiempo se convirtió en una gran potencia europea. https://www.youtube.com/watch?v=aP_Ki7wUcGk

 

la reconquista y españa-pio moa-9788491643050europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449

 

 

 

Creado en presente y pasado | 108 Comentarios