<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: (IX) Democracia y oligarquía/ Errores cruciales / Tiempo extraño (7) / Cayetana quiere fortalecer al PP</title>
	<atom:link href="http://www.piomoa.es/?feed=rss2&#038;p=17502" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.piomoa.es/?p=17502</link>
	<description>Más España y más democracia</description>
	<lastBuildDate>Mon, 18 Sep 2023 07:48:10 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
	<item>
		<title>Por: Pío Moa</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=17502#comment-255728</link>
		<dc:creator>Pío Moa</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Dec 2021 19:06:32 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=17502#comment-255728</guid>
		<description>&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;El balance final fue de unos 35 barcos perdidos y hasta 20.000 muertos, cifra probablemente exagerada, pues la mayoría de la Armada logró volver a España, en lo que Medina Sidonia demostró mejor capacidad como almirante. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;body-text-indent&quot; style=&quot;margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;El desastre causado esencialmente por los vendavales, se parece al sufrido 47 años antes en Argel por Carlos I. Los protestantes hicieron una medalla con el lema “Él (Dios) sopló y los dispersó”, llamando “viento de Dios al que les había salvado. Los islámicos llamaron “Viento de Carlos” al que le había salvado en Argel. La reina inglesa había hecho un famoso discurso a “mi amado pueblo” mostrando seguridad en la victoria “contra los enemigos de mi Dios, mi reino y mi gente”. A decir verdad, su amor no se manifestó de modo muy intenso, pues los héroes de Gravelinas perecieron por enfermedades, hambre y heridas, mientras la corte derrochaba el dinero en festejos. El propio William Cecil, lord Burghley, favorito de la reina en rivalidad con Leicester, describió cómo “las enfermedades y la muerte están causando estragos (…) No hay lugar para estos hombres, y muchos fallecen en la calle”, por lo que rogaba a la reina, cuya tacañería era famosa, que “hiciera algo en su favor, aun a riesgo de gastar algunas monedas (…) Si se les deja morir de hambre y de miseria será muy difícil volver a conseguir su ayuda”. Pudieron fallecer así entre 8.000 y 10.000 ex combatientes. No obstante, al año siguiente lograrían reclutar 23.000 para la Contraarmada. Un relator italiano que relató los hechos enfocados desde la protección divina a los protestantes, inventó el adjetivo de “invencible” por irrisión contra los españoles, que nunca la habían llamado así. El propio Burghley aprovechó a fondo la ocurrencia, que ha sido luego usada también por el masoquismo español.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;body-text-indent&quot; style=&quot;margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;El efecto moral y psicológico del acontecimiento fue enorme sobre toda la Europa protestante, tras largos años de mala suerte con las alianzas turcas y contra España. El efecto alcanzó a la guerra civil en Francia, donde, el 23 de diciembre del mismo 1588, el rey Enrique III se animó a lacabar con el líder católico Enrique de Guisa: lo convocó a una reunión y lo hizo asesinar, encarceló a su familia y a los portavoces de los Estados Generales, &lt;/span&gt;&lt;span style=&quot;color: #333333;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;mató también al cardenal Luis de Guisa, rival de Enrique de Borbón para la sucesión al trono, y se alió ya resueltamente con el Borbón calvinista. Era el segundo Guisa asesinado, el anterior por los calvinistas y este por los católicos “políticos” próximos a ellos. El pueblo se indignó y la Sorbona desligó a los franceses de la fidelidad al rey, a quien los Estados Generales quisieron procesar por crímenes. Aún así, el golpe satisfizo al monarca, pues dejaba a la Liga sin cabeza, y con esta seguridad marchó con un ejército de &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=&quot;color: #333333;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;políticos y &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style=&quot;color: #333333;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt; hugonotes al asalto de París, hacia la cual albergaba un feroz resentimiento: “París, cabeza del reino (…) necesitas una sangría para curarte, tú y toda Francia (…) Dentro de unos días ya no se verán  tus casas ni tus murallas, sino tan solo el lugar donde has estado”. Pero no llegaría a entrar en la capital, pues  el 1 de agosto el fraile dominico Jacques Clément, fingiendo comunicarle un secreto,   lo acuchilló a muerte.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;color: #333333;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;Este rey,  fanáticamente antiespañol, había combatido a los hugonotes, incluso en la Noche de San Bartolomé, para simpatizar luego con ellos como católico &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span style=&quot;color: #333333;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;político&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span style=&quot;color: #333333;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-size: small;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-style: normal;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-weight: normal;&quot;&gt;. Antes de reinar se había prometido con Isabel I, asunto que falló porque Enrique, homosexual exhibicionista, se refería sin recato a ella como “la puta pública”, o “la vieja criatura con una pierna hinchada”. No obstante, la común aversión a España le había acercado cada vez más a la reina inglesa. También ostentó brevemente la corona de Polonia donde sus costumbres causaron escándalo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"><span style="font-family: Georgia, serif;">El balance final fue de unos 35 barcos perdidos y hasta 20.000 muertos, cifra probablemente exagerada, pues la mayoría de la Armada logró volver a España, en lo que Medina Sidonia demostró mejor capacidad como almirante. </span></p>
<p class="body-text-indent" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"><span style="font-family: Georgia, serif;">El desastre causado esencialmente por los vendavales, se parece al sufrido 47 años antes en Argel por Carlos I. Los protestantes hicieron una medalla con el lema “Él (Dios) sopló y los dispersó”, llamando “viento de Dios al que les había salvado. Los islámicos llamaron “Viento de Carlos” al que le había salvado en Argel. La reina inglesa había hecho un famoso discurso a “mi amado pueblo” mostrando seguridad en la victoria “contra los enemigos de mi Dios, mi reino y mi gente”. A decir verdad, su amor no se manifestó de modo muy intenso, pues los héroes de Gravelinas perecieron por enfermedades, hambre y heridas, mientras la corte derrochaba el dinero en festejos. El propio William Cecil, lord Burghley, favorito de la reina en rivalidad con Leicester, describió cómo “las enfermedades y la muerte están causando estragos (…) No hay lugar para estos hombres, y muchos fallecen en la calle”, por lo que rogaba a la reina, cuya tacañería era famosa, que “hiciera algo en su favor, aun a riesgo de gastar algunas monedas (…) Si se les deja morir de hambre y de miseria será muy difícil volver a conseguir su ayuda”. Pudieron fallecer así entre 8.000 y 10.000 ex combatientes. No obstante, al año siguiente lograrían reclutar 23.000 para la Contraarmada. Un relator italiano que relató los hechos enfocados desde la protección divina a los protestantes, inventó el adjetivo de “invencible” por irrisión contra los españoles, que nunca la habían llamado así. El propio Burghley aprovechó a fondo la ocurrencia, que ha sido luego usada también por el masoquismo español.</span></p>
<p class="body-text-indent" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"><span style="font-family: Georgia, serif;">El efecto moral y psicológico del acontecimiento fue enorme sobre toda la Europa protestante, tras largos años de mala suerte con las alianzas turcas y contra España. El efecto alcanzó a la guerra civil en Francia, donde, el 23 de diciembre del mismo 1588, el rey Enrique III se animó a lacabar con el líder católico Enrique de Guisa: lo convocó a una reunión y lo hizo asesinar, encarceló a su familia y a los portavoces de los Estados Generales, </span><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Georgia, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="font-style: normal;"><span style="font-weight: normal;">mató también al cardenal Luis de Guisa, rival de Enrique de Borbón para la sucesión al trono, y se alió ya resueltamente con el Borbón calvinista. Era el segundo Guisa asesinado, el anterior por los calvinistas y este por los católicos “políticos” próximos a ellos. El pueblo se indignó y la Sorbona desligó a los franceses de la fidelidad al rey, a quien los Estados Generales quisieron procesar por crímenes. Aún así, el golpe satisfizo al monarca, pues dejaba a la Liga sin cabeza, y con esta seguridad marchó con un ejército de </span></span></span></span></span><em><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Georgia, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="font-style: normal;"><span style="font-weight: normal;">políticos y </span></span></span></span></span></em><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Georgia, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="font-style: normal;"><span style="font-weight: normal;"> hugonotes al asalto de París, hacia la cual albergaba un feroz resentimiento: “París, cabeza del reino (…) necesitas una sangría para curarte, tú y toda Francia (…) Dentro de unos días ya no se verán  tus casas ni tus murallas, sino tan solo el lugar donde has estado”. Pero no llegaría a entrar en la capital, pues  el 1 de agosto el fraile dominico Jacques Clément, fingiendo comunicarle un secreto,   lo acuchilló a muerte.</span></span></span></span></span></p>
<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%; widows: 2; orphans: 2;"><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Georgia, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="font-style: normal;"><span style="font-weight: normal;">Este rey,  fanáticamente antiespañol, había combatido a los hugonotes, incluso en la Noche de San Bartolomé, para simpatizar luego con ellos como católico </span></span></span></span></span><em><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Georgia, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="font-style: normal;"><span style="font-weight: normal;">político</span></span></span></span></span></em><span style="color: #333333;"><span style="font-family: Georgia, serif;"><span style="font-size: small;"><span style="font-style: normal;"><span style="font-weight: normal;">. Antes de reinar se había prometido con Isabel I, asunto que falló porque Enrique, homosexual exhibicionista, se refería sin recato a ella como “la puta pública”, o “la vieja criatura con una pierna hinchada”. No obstante, la común aversión a España le había acercado cada vez más a la reina inglesa. También ostentó brevemente la corona de Polonia donde sus costumbres causaron escándalo.</span></span></span></span></span></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Pío Moa</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=17502#comment-255720</link>
		<dc:creator>Pío Moa</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Dec 2021 13:58:43 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=17502#comment-255720</guid>
		<description>&lt;p&gt;Nuevo hilo&lt;/p&gt;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Nuevo hilo</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Alberto GT</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=17502#comment-255719</link>
		<dc:creator>Alberto GT</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Dec 2021 11:23:48 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=17502#comment-255719</guid>
		<description>&lt;em&gt;Como aplicar la criminalística a sucesos de hace mil años o más. Si crímenes de los ochentas quedan perfectamente enterrados en las arenas de los tiempos, por falta de pruebas y tal, ya podemos imaginarnos el poder de la arqueología que, teniendo menos pistas a la mano, busca no interpretar cómo sucedió este o aquel crimen, sino decirnos cómo funcionó esta o aquella sociedad, en su conjunto casi siempre. Vaya grosería si consideramos que ni siquiera nosotros mismos podemos dar fe sobre cómo funcionan realmente nuestras sociedades&lt;/em&gt;





Cierto, pero con matices. Algo se puede saber del pasado gracias a la arqueología, pero desde luego lo que se puede averiguar por medio de ella es insuficiente para sustentar teorías completas sobre el funcionamiento una sociedad determinada, ni mucho menos sobre un periodo histórico completo. 

Por ejemplo, hay un arqueólogo famoso en internet por sus vídeos que está haciendo un Doctorado, pero luego defiende que la institucionalización de la persecución de los homosexuales y de las brujas fue una creación del siglo XV del capitalismo para concentrar la propiedad de la tierra y domar a la población en pos de la productividad por parte del Estado. 

</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p><em>Como aplicar la criminalística a sucesos de hace mil años o más. Si crímenes de los ochentas quedan perfectamente enterrados en las arenas de los tiempos, por falta de pruebas y tal, ya podemos imaginarnos el poder de la arqueología que, teniendo menos pistas a la mano, busca no interpretar cómo sucedió este o aquel crimen, sino decirnos cómo funcionó esta o aquella sociedad, en su conjunto casi siempre. Vaya grosería si consideramos que ni siquiera nosotros mismos podemos dar fe sobre cómo funcionan realmente nuestras sociedades</em></p>
<p>Cierto, pero con matices. Algo se puede saber del pasado gracias a la arqueología, pero desde luego lo que se puede averiguar por medio de ella es insuficiente para sustentar teorías completas sobre el funcionamiento una sociedad determinada, ni mucho menos sobre un periodo histórico completo. </p>
<p>Por ejemplo, hay un arqueólogo famoso en internet por sus vídeos que está haciendo un Doctorado, pero luego defiende que la institucionalización de la persecución de los homosexuales y de las brujas fue una creación del siglo XV del capitalismo para concentrar la propiedad de la tierra y domar a la población en pos de la productividad por parte del Estado. </p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Alberto GT</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=17502#comment-255718</link>
		<dc:creator>Alberto GT</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Dec 2021 11:09:26 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=17502#comment-255718</guid>
		<description> 
&lt;em&gt;Hasta la arqueología es una disciplina de interpretación. Tal vez sea una de las disciplinas mas subjetivas&lt;/em&gt;. 



Sin duda alguna. La Historia es una disciplina muy subjetiva. </description>
		<content:encoded><![CDATA[<p> <br />
<em>Hasta la arqueología es una disciplina de interpretación. Tal vez sea una de las disciplinas mas subjetivas</em>. </p>
<p>Sin duda alguna. La Historia es una disciplina muy subjetiva. </p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Pío Moa</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=17502#comment-255717</link>
		<dc:creator>Pío Moa</dc:creator>
		<pubDate>Wed, 01 Dec 2021 11:09:18 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=17502#comment-255717</guid>
		<description>&lt;p style=&quot;margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;o obstante, Felipe hizo construir la Grande y Felicísima Armada, cuya misión sería llegar a Flandes para recoger allí 20.000 soldados de Farnesio y trasladarlos a Inglaterra. Por su parte, los ingleses estaban haciendo grandes esfuerzos por desarrollar y modernizar una marina, plan que, irónicamente, les había aconsejado el propio Felipe en su etapa de rey consorte de Inglaterra. Y Drake, que venía pirateando por Galicia, atacó por sorpresa, Cádiz en abril 1587. Allí se construían los barcos para la Gran Armada y consiguió destruir entre 20 y 30 de ellos, por lo que la flota tardaría meses en ponerse al completo. Luego se dirigió a las Azores y capturó un barco con riquezas proveniente de América, después de destruir en su incursión otros barcos menores, incluidos pesqueros. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;body-text-indent&quot; style=&quot;margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;Otro contratiempo de mayores consecuencias fue el fallecimiento de Bazán en febrero de 1588. Felipe decidió sustituirle por Alonso Pérez de Guzmán, Duque de Medina Sidonia, pese a resistirse este al cargo, alegando no ser marino. Además, se le había &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;body-text-indent&quot; style=&quot;text-indent: 0cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;encargado de defender Cádiz contra Drake, tarea en la que, desde luego, no había brillado. Como se ignoran los motivos de Felipe para nombrarle comandante de la Armada, se ha especulado con la confianza de ser buen católico, buen administrador y poco imaginativo que seguiría las órdenes reales al pie de la letra. O quizá no recibió el rey sus objeciones porque altos funcionarios no se las hiciesen llegar, arguyendo que Dios haría triunfar la empresa. Por lo demás, le asesorarían marinos de gran experiencia, como Diego de Valdés, Miguel de Oquendo, Bertendona o Martínez de Recalde. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;body-text-indent&quot; style=&quot;margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;La Armada reunió 132 barcos diversos con unos 27.000 hombres. Los ingleses juntaron y artillaron hasta 200 naves, la mayoría más ligeras, y cerca de 20.000 hombres. Entre sus mandos destacaba Drake, aunque el mando supremo correspondió a Charles Howard, hombre resuelto que había aplastado una rebelión católica en el norte de Inglaterra, había participado en el juicio a María Estuardo y recomendado su ejecución, y se oponía a cualquier negociación de paz con España. Howard aconsejó la táctica de hostigar la Armada y evitar el choque directo con ella, que iba a tener cierto éxito. Para resistir a la posible invasión fue designado Leicester, el mismo que había fracasado en Flandes, y que se quejó de encontrar la defensa en total desorden. &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p class=&quot;body-text-indent&quot; style=&quot;margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;&quot;&gt;&lt;span style=&quot;font-family: Georgia, serif;&quot;&gt;A finales de mayo, la Armada salió de Lisboa, pero las galernas la dispersaron y tardó un mes en reconcentrarse en La Coruña, perdiendo ocho naves. Los ingleses quisieron atacarla, pero el mal tiempo se lo impidió a su vez. Calmado el tiempo, el 19 de julio, la Armada se encontraba en el sur de Inglaterra, frente al puerto de Plymouth, donde estaba concentrada lo mejor de la escuadra enemiga, bloqueada por la marea entrante. Se ofrecía con ello la mejor oportunidad para que la Armada la destruyese allí, y Medina Sidonia convocó un consejo de guerra para decidir. Caben pocas dudas de que Bazán habría aprovechado la extraordinaria oportunidad, y de ello eran partidarios también otros capitanes, pero Medina tenía órdenes de Felipe de evitar el combate hasta llegar a Flandes y embarcar a las tropas de Parma, y prefirió obedecer. Los ingleses quedaron así en libertad para salir del puerto y perseguir a la Armada, hostigándola constantemente,  aunque sus éxitos en estas maniobras fueron muy escasos, básicamente haber aprovechado un choque accidental entre dos naves españolas,  que debieron ser abandonadas, y que Drake saqueó. El grave error de Plymouth, combinado después con las galernas (aquel año sería excepcionalmente tormentoso) iba a decidir el destino de la expedición.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"><span style="font-family: Georgia, serif;">o obstante, Felipe hizo construir la Grande y Felicísima Armada, cuya misión sería llegar a Flandes para recoger allí 20.000 soldados de Farnesio y trasladarlos a Inglaterra. Por su parte, los ingleses estaban haciendo grandes esfuerzos por desarrollar y modernizar una marina, plan que, irónicamente, les había aconsejado el propio Felipe en su etapa de rey consorte de Inglaterra. Y Drake, que venía pirateando por Galicia, atacó por sorpresa, Cádiz en abril 1587. Allí se construían los barcos para la Gran Armada y consiguió destruir entre 20 y 30 de ellos, por lo que la flota tardaría meses en ponerse al completo. Luego se dirigió a las Azores y capturó un barco con riquezas proveniente de América, después de destruir en su incursión otros barcos menores, incluidos pesqueros. </span></p>
<p class="body-text-indent" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"><span style="font-family: Georgia, serif;">Otro contratiempo de mayores consecuencias fue el fallecimiento de Bazán en febrero de 1588. Felipe decidió sustituirle por Alonso Pérez de Guzmán, Duque de Medina Sidonia, pese a resistirse este al cargo, alegando no ser marino. Además, se le había </span></p>
<p class="body-text-indent" style="text-indent: 0cm; margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"><span style="font-family: Georgia, serif;">encargado de defender Cádiz contra Drake, tarea en la que, desde luego, no había brillado. Como se ignoran los motivos de Felipe para nombrarle comandante de la Armada, se ha especulado con la confianza de ser buen católico, buen administrador y poco imaginativo que seguiría las órdenes reales al pie de la letra. O quizá no recibió el rey sus objeciones porque altos funcionarios no se las hiciesen llegar, arguyendo que Dios haría triunfar la empresa. Por lo demás, le asesorarían marinos de gran experiencia, como Diego de Valdés, Miguel de Oquendo, Bertendona o Martínez de Recalde. </span></p>
<p class="body-text-indent" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"><span style="font-family: Georgia, serif;">La Armada reunió 132 barcos diversos con unos 27.000 hombres. Los ingleses juntaron y artillaron hasta 200 naves, la mayoría más ligeras, y cerca de 20.000 hombres. Entre sus mandos destacaba Drake, aunque el mando supremo correspondió a Charles Howard, hombre resuelto que había aplastado una rebelión católica en el norte de Inglaterra, había participado en el juicio a María Estuardo y recomendado su ejecución, y se oponía a cualquier negociación de paz con España. Howard aconsejó la táctica de hostigar la Armada y evitar el choque directo con ella, que iba a tener cierto éxito. Para resistir a la posible invasión fue designado Leicester, el mismo que había fracasado en Flandes, y que se quejó de encontrar la defensa en total desorden. </span></p>
<p class="body-text-indent" style="margin-bottom: 0cm; line-height: 150%;"><span style="font-family: Georgia, serif;">A finales de mayo, la Armada salió de Lisboa, pero las galernas la dispersaron y tardó un mes en reconcentrarse en La Coruña, perdiendo ocho naves. Los ingleses quisieron atacarla, pero el mal tiempo se lo impidió a su vez. Calmado el tiempo, el 19 de julio, la Armada se encontraba en el sur de Inglaterra, frente al puerto de Plymouth, donde estaba concentrada lo mejor de la escuadra enemiga, bloqueada por la marea entrante. Se ofrecía con ello la mejor oportunidad para que la Armada la destruyese allí, y Medina Sidonia convocó un consejo de guerra para decidir. Caben pocas dudas de que Bazán habría aprovechado la extraordinaria oportunidad, y de ello eran partidarios también otros capitanes, pero Medina tenía órdenes de Felipe de evitar el combate hasta llegar a Flandes y embarcar a las tropas de Parma, y prefirió obedecer. Los ingleses quedaron así en libertad para salir del puerto y perseguir a la Armada, hostigándola constantemente,  aunque sus éxitos en estas maniobras fueron muy escasos, básicamente haber aprovechado un choque accidental entre dos naves españolas,  que debieron ser abandonadas, y que Drake saqueó. El grave error de Plymouth, combinado después con las galernas (aquel año sería excepcionalmente tormentoso) iba a decidir el destino de la expedición.</span></p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>

<!-- Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: http://www.w3-edge.com/wordpress-plugins/

Page Caching using apc

 Served from: www.piomoa.es @ 2026-04-24 23:12:44 by W3 Total Cache -->