<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: Una apología de la masturbación</title>
	<atom:link href="http://www.piomoa.es/?feed=rss2&#038;p=2559" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.piomoa.es/?p=2559</link>
	<description>Más España y más democracia</description>
	<lastBuildDate>Mon, 18 Sep 2023 07:48:10 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
	<item>
		<title>Por: Proby</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=2559#comment-40284</link>
		<dc:creator>Proby</dc:creator>
		<pubDate>Sun, 14 Sep 2014 21:37:13 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=2559#comment-40284</guid>
		<description>Malpharus, gracias por lo de Mina. Hay cosas que le alegran a uno el día.

LeonAnto, gracias también por lo de Caterina Caselli. 

La música italiana de los 60 y 70 &quot;mi piace un sacco&quot;. </description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Malpharus, gracias por lo de Mina. Hay cosas que le alegran a uno el día.</p>
<p>LeonAnto, gracias también por lo de Caterina Caselli. </p>
<p>La música italiana de los 60 y 70 &#8220;mi piace un sacco&#8221;. </p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: lead</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=2559#comment-40249</link>
		<dc:creator>lead</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 13 Sep 2014 17:02:44 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=2559#comment-40249</guid>
		<description>Un antiguo post mío sobre el particular:
 
&lt;a&gt;&lt;/a&gt;

&lt;a href=&quot;http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/europa-y-espana-en-el-siglo-xviii-5221/2.html#com897278&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;&lt;strong&gt;97&lt;/strong&gt;&lt;/a&gt;
lead dijo el día 19 de Septiembre de 2009 a las 16:45:
&lt;strong&gt;[Los talentos según Galdámez, de Ibercaja]&lt;/strong&gt;


(...)
... esto dice &lt;strong&gt;Fernando Galdámez&lt;/strong&gt;, Director Financiero de Ibercaja, sobre&lt;strong&gt; la parábola de los talento&lt;/strong&gt;s (como vemos la interpretación de &lt;strong&gt;&quot;poner a producir lo que se tiene&quot;&lt;/strong&gt; es dominante en el orbe católico):
.
&lt;em&gt;Desde mi experiencia personal, &lt;strong&gt;hay dos parábolas en el evangelio que han sido unas auténticas guías de conducta&lt;/strong&gt; a lo largo de mi vida. &lt;strong&gt;La primera la encontramos en San Mateo 25,14 que es la parábola de los talentos&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;
 (...)
&lt;strong&gt;&lt;em&gt;La otra parábola la encontramos en San Lucas 12,15 cuando Cristo, tras advertirnos de que “tengamos mucho cuidado con toda clase de avaricia, porque la vida no depende de las riquezas, ni de la abundancia”,&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;
 (...)
&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Responsabilidad, honradez, esfuerzo, trabajo, sobriedad, solidaridad, servicio y caridad hacia los demás, esta es la receta&lt;/strong&gt;. Y esta receta creo que vale para todos. Porque todos en la vida hemos sido alguna vez empresarios, trabajadores, consumidores, contribuyentes que pagan impuestos y reciben servicios del Estado, todos tenemos poder en el comportamiento económico de nuestra sociedad, de una sociedad que entre todos deberíamos construir de manera más justa y solidaria, en definitiva de una sociedad más cristiana.&lt;/em&gt; 
.

&lt;a href=&quot;http://antropologiadiwiki.org/index.php/El_poder_de_la_econom%C3%ADa&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;http://antropologiadiwiki.org/index.php/El_poder_d...&lt;/a&gt;
.
Suscribo plenamente lo que dice Galdámez en esta conferencia.
.
&lt;strong&gt;Esta enseñanza de Jesucristo sobre los talentos la destacó Max Weber como parte de &quot;la ética protestante y el espíritu del Capitalismo&quot;; le matizó H. Robertson diciendo que, contemporáneamnete con Calvino, Ignacio de Loyola y sus seguidores jesuítas promovían en el mundo católico la misma ética de la creación de empresas de gran valor económico a base de cálculo, trabajo duro y la responsabilidad para con la sociedad. Y, modernamente, el Opus Dei está en la misma onda con eso del &quot;valor divino de lo humano&quot; del Padre Urteaga&lt;/strong&gt;, aconsejando la implicación del cristiano en todos los ámbitos del quehacer humano (político, científico, artístico, empresarial, comercial, etc.).
.
&lt;strong&gt;El mundo medieval (&quot;esta vida es sólo un paso hacia otra vida mejor, la eterna&quot;) se supera en el Renacimiento con otra visión más terrena y más optimista: nace el Capitalismo y la Economía de Mercado&lt;/strong&gt;. 

 &lt;strong&gt;Hombres ricos, comerciantes, empresarios, etc. existían desde el origen de la Historia, así como existían mercados desde el Neolítico; pero no existía una Economía integral basada en el Mercado para la producción y distribución de bienes y servicios;&lt;/strong&gt; los primeros que interpretan sus características son los jesuítas y dominicos españoles de la Escuela de Salamanca del siglo XVI (como respuesta a la globalización comercial y a la abundancia de medios de pago que implican los descubrimientos españoles y protugueses): licitud del préstamo con interés, sentido del interés como retribución de un servicio financiero, efecto del tiempo -preferencia por el presente sobre el futuro- como variable esencial financiera, interpretación de la inflación, teoría subjetiva del valor en el Mercado, teoría cuantitativa del dinero, etc.
.
El capitalismo (fundamentalmente comercial) veneciano, genovés o florentino de la Baja Edad Media va preparando el terreno; ya no son sólo mercaderes que operan con pequeñas cantidades sino comerciantes que incorporan el crédito en sus grandes operaciones. Pero la doctrina oficial de la Iglesia sigue instalada en la visión pesimista medieval (con todos los aspectos positivos que se quieran de esta Edad, que los tiene, como se caba de señalar en el blog).
.
Cuando Max Weber publicó su libro nadie le dijo que estaba diciendo obviedades, pues desde antiguo existían los mercaderes y los mercados. Lo que destaca Weber, que reconoce lo anterior, es&lt;strong&gt; un fenómeno nuevo en características y en intensidad, protagonizado por individuos con una nueva mentalidad, fenómeno que ha caracterizado y caracteriza el mundo moderno, desde comienzos del XVI hasta ho&lt;/strong&gt;y: lo que Marx llamó Capitalismo y otros, con mayor precisión, llaman Economía de Mercado, con la propiedad privada de los medios de producción, distribución y cambio.
 </description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Un antiguo post mío sobre el particular:<br />
 <br />
<a></a></p>
<p><a href="http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/europa-y-espana-en-el-siglo-xviii-5221/2.html#com897278" rel="nofollow"><strong>97</strong></a><br />
lead dijo el día 19 de Septiembre de 2009 a las 16:45:<br />
<strong>[Los talentos según Galdámez, de Ibercaja]</strong></p>
<p>(&#8230;)<br />
&#8230; esto dice <strong>Fernando Galdámez</strong>, Director Financiero de Ibercaja, sobre<strong> la parábola de los talento</strong>s (como vemos la interpretación de <strong>&#8220;poner a producir lo que se tiene&#8221;</strong> es dominante en el orbe católico):<br />
.<br />
<em>Desde mi experiencia personal, <strong>hay dos parábolas en el evangelio que han sido unas auténticas guías de conducta</strong> a lo largo de mi vida. <strong>La primera la encontramos en San Mateo 25,14 que es la parábola de los talentos</strong></em><br />
 (&#8230;)<br />
<strong><em>La otra parábola la encontramos en San Lucas 12,15 cuando Cristo, tras advertirnos de que “tengamos mucho cuidado con toda clase de avaricia, porque la vida no depende de las riquezas, ni de la abundancia”,</em></strong><br />
 (&#8230;)<br />
<em><strong>Responsabilidad, honradez, esfuerzo, trabajo, sobriedad, solidaridad, servicio y caridad hacia los demás, esta es la receta</strong>. Y esta receta creo que vale para todos. Porque todos en la vida hemos sido alguna vez empresarios, trabajadores, consumidores, contribuyentes que pagan impuestos y reciben servicios del Estado, todos tenemos poder en el comportamiento económico de nuestra sociedad, de una sociedad que entre todos deberíamos construir de manera más justa y solidaria, en definitiva de una sociedad más cristiana.</em><br />
.</p>
<p><a href="http://antropologiadiwiki.org/index.php/El_poder_de_la_econom%C3%ADa" rel="nofollow">http://antropologiadiwiki.org/index.php/El_poder_d&#8230;</a><br />
.<br />
Suscribo plenamente lo que dice Galdámez en esta conferencia.<br />
.<br />
<strong>Esta enseñanza de Jesucristo sobre los talentos la destacó Max Weber como parte de &#8220;la ética protestante y el espíritu del Capitalismo&#8221;; le matizó H. Robertson diciendo que, contemporáneamnete con Calvino, Ignacio de Loyola y sus seguidores jesuítas promovían en el mundo católico la misma ética de la creación de empresas de gran valor económico a base de cálculo, trabajo duro y la responsabilidad para con la sociedad. Y, modernamente, el Opus Dei está en la misma onda con eso del &#8220;valor divino de lo humano&#8221; del Padre Urteaga</strong>, aconsejando la implicación del cristiano en todos los ámbitos del quehacer humano (político, científico, artístico, empresarial, comercial, etc.).<br />
.<br />
<strong>El mundo medieval (&#8220;esta vida es sólo un paso hacia otra vida mejor, la eterna&#8221;) se supera en el Renacimiento con otra visión más terrena y más optimista: nace el Capitalismo y la Economía de Mercado</strong>. </p>
<p> <strong>Hombres ricos, comerciantes, empresarios, etc. existían desde el origen de la Historia, así como existían mercados desde el Neolítico; pero no existía una Economía integral basada en el Mercado para la producción y distribución de bienes y servicios;</strong> los primeros que interpretan sus características son los jesuítas y dominicos españoles de la Escuela de Salamanca del siglo XVI (como respuesta a la globalización comercial y a la abundancia de medios de pago que implican los descubrimientos españoles y protugueses): licitud del préstamo con interés, sentido del interés como retribución de un servicio financiero, efecto del tiempo -preferencia por el presente sobre el futuro- como variable esencial financiera, interpretación de la inflación, teoría subjetiva del valor en el Mercado, teoría cuantitativa del dinero, etc.<br />
.<br />
El capitalismo (fundamentalmente comercial) veneciano, genovés o florentino de la Baja Edad Media va preparando el terreno; ya no son sólo mercaderes que operan con pequeñas cantidades sino comerciantes que incorporan el crédito en sus grandes operaciones. Pero la doctrina oficial de la Iglesia sigue instalada en la visión pesimista medieval (con todos los aspectos positivos que se quieran de esta Edad, que los tiene, como se caba de señalar en el blog).<br />
.<br />
Cuando Max Weber publicó su libro nadie le dijo que estaba diciendo obviedades, pues desde antiguo existían los mercaderes y los mercados. Lo que destaca Weber, que reconoce lo anterior, es<strong> un fenómeno nuevo en características y en intensidad, protagonizado por individuos con una nueva mentalidad, fenómeno que ha caracterizado y caracteriza el mundo moderno, desde comienzos del XVI hasta ho</strong>y: lo que Marx llamó Capitalismo y otros, con mayor precisión, llaman Economía de Mercado, con la propiedad privada de los medios de producción, distribución y cambio.<br />
 </p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: lead</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=2559#comment-40248</link>
		<dc:creator>lead</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 13 Sep 2014 16:52:31 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=2559#comment-40248</guid>
		<description>...&lt;strong&gt;insiste en desvincular “capitalismo” deL mero afán de hacerse rico, ...&lt;/strong&gt;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>&#8230;<strong>insiste en desvincular “capitalismo” deL mero afán de hacerse rico, &#8230;</strong></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: lead</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=2559#comment-40246</link>
		<dc:creator>lead</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 13 Sep 2014 16:10:23 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=2559#comment-40246</guid>
		<description>&lt;strong&gt;[¡No es el dinero, es la creación de riqueza...para todos!]&lt;/strong&gt;

{{Publico este comentario aquí porque para hacerlo en el blog de Luis del Pino  --como hacía antes-- tengo que tener una cuenta en Facebook que, por ahora, no considero necesaria en mi caso}}

Suelo estar de acuerdo con las opiniones de &lt;strong&gt;Luis del Pino&lt;/strong&gt; sobre diversos asuntos, y así lo suelo reflejar en este blog en diversos temas; &lt;strong&gt;sin embargo, no lo estoy en absoluto con la crítica que ha hecho al, en mi opinión, acertadísimo artículo de&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;Salvador Sostres&lt;/strong&gt; en &lt;em&gt;&quot;El Mundo&quot;&lt;/em&gt; con ocasión de la muerte de &lt;strong&gt;Emilio Botín&lt;/strong&gt; (crítica de Del Pino que puede leerse pinchando en su blog aquí arriba a la derecha); el artículo de Sostres es éste:

http://www.elmundo.es/opinion/2014/09/10/54109fa722601dc41f8b45b4.html

La primera frase que ha motivado la crítica de Del Pino es ésta:

&lt;em&gt;{Lo que da identidad, elegancia y distinción a un Estado son sus millonarios&lt;/em&gt;}

&quot;millonarios&quot; que Del Pino interpreta, erróneamente, desde mi punto de vista, como los centrados en &quot;la posesión de dinero&quot;, como sea &lt;strong&gt;[*]&lt;/strong&gt;. De hecho, en su artículo Sostres aclara meridianamente a qué tipo de millonarios se refiere:

{&lt;em&gt;Cuando mueren &lt;strong&gt;los hombres que saben ganar dinero y construir imperios&lt;/strong&gt;, algo sustancial del país fenece y todos nos quedamos huérfanos. No lo digo por la persona, lo digo por el dinero.&lt;strong&gt; No por el dinero que Botín tenía, sino&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;por la riqueza que podría estar ahora mismo creando&lt;/strong&gt; si continuara todavía entre nosotros. (...)  Los puestos de trabajo que Botín creó   (...) ¿Quién crees que mantiene la socialdemocracia? ¿Quién crees que financia las conquistas sociales? ¿Quién la sanidad de tu hijo, su escuela, tu subsidio? 

&lt;/em&gt;También, &lt;strong&gt;entiende Del Pino que Sostres considera que sólo los emprendedores que se hacen millonarios son los que crean riqueza, olvidándose de la miríada de pequeños emprendedores, innovadores e investigadores que con su trabajo contribuyen a la creación de riqueza. Pero en su breve artículo de seis pequeños párrafos --que no es un tratado de Economía de Mercado o de Economía de Empresa-- en ningún momento Sostres hace tal manifestación de exclusividad en el proceso de creación de riqueza&lt;/strong&gt;; Sostres se limita a destacar lo evidente para los que entienden y aprecian la Economía de Mercado: &lt;strong&gt;los millonarios que se han hecho millonarios por causa de crear empresas para producir bienes y servicios para la satisfacción de las necesidades de miles, millones, de consumidores  --y con los impuestos asociados, poder financiar el Estado de Bienestar-- merecen nuestro aplauso y gratitud [**], y no nuestro desprecio&lt;/strong&gt; (como han tratado de promover toda esa basura reaccionaria social-comunista, radicalmete opuesta a los valores de la civilización occidental --Cayo Lara, Pablo Iglesias II, Juan Carlos Monedero, Ada Colau, etc.--, gentes que tratan de&lt;strong&gt; estimular los sentimientos&lt;/strong&gt; --como siempre hacen oportunísticamente los socialistas de toda laya, nazi-fascistas incluídos-- de envidia, odio y resentimiento, y que cuando consiguen hacerse con el poder llevan a sus países a la miseria económica y la tiranía política (con genocidios incluídos en gran parte de los casos). 

La referencia por Del Pino a los emprendedores que resultan unos ladrones o unos estafadores tampoco ha lugar en este contexto; en la Economía de Mercado, en la que ha operado Botín, en numerosos países, &lt;strong&gt;el emprendedor de éxito crea empresas de larga duración, que él trata que le sobrevivan&lt;/strong&gt;,&lt;strong&gt; actuando de conformidad con las reglas del Mercado y cumpliendo con las leyes del Estado,&lt;/strong&gt; leyes que deben proteger  --con la mínima intervención posible en los procesos mismos del Mercado-- el funcionamiento de dicho Mercado. Se excluyen, por tanto, los emprendedores que hacen sus negocios jugando sistemáticamente con la ventaja de la colusión con los políticos de turno (el llamado &lt;em&gt;&quot;crony capitalism&quot;&lt;/em&gt; o &quot;capitalismo de compinches&quot;) --independientemente de que cualquier empresario busque el apoyo del poder político-- o &lt;strong&gt;los que directamente son ladrones o estafadores, como Kenneth Lay y Jeffrey Skilling, de ENRON, o Bernard Madoff, ladrones o estafadores, como puede haber en cualquier actividad humana, que en los países con un sólido y eficaz Estado de Derecho acabarán en manos de la Justicia&lt;/strong&gt; (como ha sido el caso en los referidos ejemplos)

&lt;strong&gt;
[*] Max Weber&lt;/strong&gt;, en su clásico &lt;strong&gt;&lt;em&gt;&quot;La ética protestante y el espíritu del capitalismo&quot;&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; (título dado por el sociólogo estadounidense Talcott Parsons --que lo tomó de Werner Sombart-- cuando publicó el libro en 1930 sobre la base de los escritos de comienzos del siglo XX de Weber), &lt;strong&gt;insiste en desvincular &quot;capitalismo&quot; de mero afán de hacerse rico, señalando que tal afán es tan viejo como la Historia del hombre sobre la Tierra; capitalismo, en la visión de Weber, es un nuevo fenómeno (o no tan nuevo si se recuerda el precedente de las Repúblicas italianas de la Baja Edad Media) por el que ciertos hombres pretenden crear, aplicando el cálculo económico, empresas de éxito de duración ilimitada que les sobrevivan, éxito que manifieste un valor a los ojos de Dios&lt;/strong&gt; (o que están predestinados a la salvación, para los calvinistas), es decir, la aplicación de la parábola evangélica de &lt;strong&gt;&quot;los talentos&quot;&lt;/strong&gt;.

Por lo demás como señaló&lt;strong&gt; H.M. Robertson&lt;/strong&gt;, tal como recoge &lt;strong&gt;Rafael Termes&lt;/strong&gt; en su muy citada conferencia en Orlando, Florida, de 2005, &lt;em&gt;&quot;La tradición hispana de libertad&quot;&lt;/em&gt;,  tal &lt;strong&gt;espíritu de emprender empresas de éxito y duración que sobreviva a su creadores, a base de cálculo y trabajo duro,&lt;/strong&gt; se inaugura con Ignacio de Loyola (contemporáneo de Calvino, por otra parte) y sus seguidores  jesuítas (y que modernamente, añado, continúa, también, el Opus Dei con eso del &quot;valor divino de lo humano&quot; del Padre Urteaga, aconsejando la implicación del cristiano en todos los ámbitos del quehacer humano, político, científico, artístico, empresarial, comercial, etc.; ya dieron prueba de ello al más alto nivel durante la segunda etapa del franquismo como &quot;técnocratas&quot; en el Gobierno desde 1957 y, especialmente, desde 1959, una etiqueta neutra aceptable para Franco, etiqueta que camuflaba sus claras tendencias liberales en Economía). &lt;strong&gt;Los aspectos teóricos&lt;/strong&gt; &lt;strong&gt;de tal nueva Economía de Emprendedores o de Empresarios (lo esencial del Capitalismo según Schumpeter) o de Mercado&lt;/strong&gt; (licitud del préstamo con interés, sentido del interés como retribución de un servicio financiero, efecto del tiempo -preferencia por el presente sobre el futuro- como variable esencial financiera, interpretación de la inflación, teoría subjetiva del valor  --precio-- en el Mercado, teoría cuantitativa del dinero, etc.) &lt;strong&gt;fueron tempranamente desarrollados en España por los teólogos y clérigos de la Escuela de Salamanca,&lt;/strong&gt; de los siglos XVI y XVII, como hemos tratado en muchas ocasiones en el blog.
 

&lt;strong&gt;[**]&lt;/strong&gt; Existe &lt;strong&gt;una fuerte correlación&lt;/strong&gt;, como hemos podido ver reflejada en varios medios, Libertad Digital incluída,&lt;strong&gt; entre PIB per cápita y número de multimillonarios per capita;&lt;/strong&gt; así, en Suiza, Singapur, Hong-Kong, Suecia, los EE.UU., etc. Por supuesto que &lt;strong&gt;esos multimillonarios son la cúspide de una gran pirámide de emprendedores, con una amplia base de pequeños emprendedores (así, en España, los tres millones de autónomos, estando en el vértice de la pirámide Amancio Ortega, de INDITEX,&lt;/strong&gt; la cuarta fortuna del mundo, según Forbes).&lt;strong&gt; Esos multimillonarios son fundamentales en una Economía de Mercado, multimillonarios que deben su riqueza personal a la creación de riqueza para todos&lt;/strong&gt; (la que se mide por el PIB, es decir, la suma de los Valores Añadidos Brutos de todas las empresas de todos los sectores productivos, con sus impuestos asociados para financiar el Estado de Bienestar: IRPF de los trabajadores más sus cotizaciones sociales, IVA de los productos, e Impuesto de Sociedades sobre los beneficios empresariales --rentas (inciertas) de los propietarios de las empresas-- ):&lt;strong&gt; Son hoy los Bill Gates (Microsoft), Sergey Brin y Larry Page (Google), Mark Zuckerberg y Jan Koum (Facebook y WhatsApp),...Amancio Ortega (INDITEX), &lt;/strong&gt;&lt;strong&gt;Erling Persson (H&amp;M), ...como antes lo fueron Edison, Ford, Westinghouse, Boeing, Renault, Agnelli, Krupp, Sikorsky, ..., Chávarri, Oriol, ...o Emilio Botín López, abuelo del Emilio recientemente fallecido.&lt;/strong&gt;

Emilio Botín, descendiente en tercera generación de uno de esos emprendedores con el arriba citado espiritu jesuítico empresarial (tan poderoso en Santander, el País Vasco y Navarra)  --Botín, él mismo educado por los jesuítas--  es un claro exponente del tipo de emprendedores de gran ambición empresarial de largo y amplio alcance que necesita un país para progresar. Así se lo ha reconocido, por ejemplo, &lt;strong&gt;Libertad Digital, en su editorial del pasado 11 de Septiembre:&lt;/strong&gt;

 
{En la muerte de un creador de riqueza
&lt;a href=&quot;http://www.libertaddigital.com/opinion/editorial/&quot; rel=&quot;nofollow&quot;&gt;EDITORIAL&lt;/a&gt;


Hijo, nieto y bisnieto de banqueros, Emilio Botín no habría tenido grandes dificultades para vivir holgadamente de las rentas en una sociedad en la que &lt;strong&gt;no faltan quienes consideran el trabajo una maldición bíblica y el espíritu emprendedor y empresarial un defecto, síntoma de codicia y de un ilegítimo afán de lucro.&lt;/strong&gt; Sin embargo, dedicó su vida al trabajo, logrando convertir un banco español de tamaño medio en &lt;strong&gt;una de las entidades financieras más grandes y prestigiosas &lt;/strong&gt;del mundo.
Mucho se podría hablar de los más de 1.000 millones de euros destinados por el Banco de Santander a proyectos de colaboración con el mundo universitario, o de su programa de becas, que ha beneficiado a más de 25.000 universitarios. También se podrían dedicar muchas páginas a glosar su mecenazgo cultural y deportivo. Sin embargo, la principal labor social que cabe destacar de Emilio Botín, y que además sustentaba todas las demás, era precisamente aquella que le convirtió en unos de los hombres más ricos e influyentes de España: su actividad profesional, con la que contribuyó decisivamente a la &lt;strong&gt;creación de decenas de miles de puestos de trabajo&lt;/strong&gt; y a enriquecer a innumerables ahorradores y accionistas.

(...)
 Que Botín fuera un hombre astuto que sabía perfectamente el terreno que pisaba no le hacía responsable de la &lt;strong&gt;violación de la división de poderes&lt;/strong&gt; a manos de los políticos, como tampoco lo era del asfixiante intervencionismo público en el sector financiero. Menos aun lo convierte en culpable de la crisis económica, que tiene su origen en la expansión artificial del crédito orquestada por la banca central. Por cierto, a diferencia de las muy públicas y politizadas cajas de ahorro, el Banco de Santander mantuvo una actitud mucho más prudente, lo que le libró de ser rescatado a cargo del sufrido contribuyente.
Hombres como Emilio Botín contribuyen decisivamente a la &lt;strong&gt;prosperidad de las naciones&lt;/strong&gt;, por mucho que exciten el resentimiento de los envidiosos, los incompetentes y los que tienen por referentes a criminales especializados en arruinar economías antaño prósperas.}

http://www.libertaddigital.com/opinion/editorial/en-la-muerte-de-un-creador-de-riqueza-73413/ 

...editorial de Libertad Digital que encuentro en la misma línea que el breve artículo de Salvador Sostres. 
</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p><strong>[¡No es el dinero, es la creación de riqueza...para todos!]</strong></p>
<p>{{Publico este comentario aquí porque para hacerlo en el blog de Luis del Pino  &#8211;como hacía antes&#8211; tengo que tener una cuenta en Facebook que, por ahora, no considero necesaria en mi caso}}</p>
<p>Suelo estar de acuerdo con las opiniones de <strong>Luis del Pino</strong> sobre diversos asuntos, y así lo suelo reflejar en este blog en diversos temas; <strong>sin embargo, no lo estoy en absoluto con la crítica que ha hecho al, en mi opinión, acertadísimo artículo de</strong> <strong>Salvador Sostres</strong> en <em>&#8220;El Mundo&#8221;</em> con ocasión de la muerte de <strong>Emilio Botín</strong> (crítica de Del Pino que puede leerse pinchando en su blog aquí arriba a la derecha); el artículo de Sostres es éste:</p>
<p><a href="http://www.elmundo.es/opinion/2014/09/10/54109fa722601dc41f8b45b4.html" rel="nofollow">http://www.elmundo.es/opinion/2014/09/10/54109fa722601dc41f8b45b4.html</a></p>
<p>La primera frase que ha motivado la crítica de Del Pino es ésta:</p>
<p><em>{Lo que da identidad, elegancia y distinción a un Estado son sus millonarios</em>}</p>
<p>&#8220;millonarios&#8221; que Del Pino interpreta, erróneamente, desde mi punto de vista, como los centrados en &#8220;la posesión de dinero&#8221;, como sea <strong>[*]</strong>. De hecho, en su artículo Sostres aclara meridianamente a qué tipo de millonarios se refiere:</p>
<p>{<em>Cuando mueren <strong>los hombres que saben ganar dinero y construir imperios</strong>, algo sustancial del país fenece y todos nos quedamos huérfanos. No lo digo por la persona, lo digo por el dinero.<strong> No por el dinero que Botín tenía, sino</strong> <strong>por la riqueza que podría estar ahora mismo creando</strong> si continuara todavía entre nosotros. (&#8230;)  Los puestos de trabajo que Botín creó   (&#8230;) ¿Quién crees que mantiene la socialdemocracia? ¿Quién crees que financia las conquistas sociales? ¿Quién la sanidad de tu hijo, su escuela, tu subsidio? </p>
<p></em>También, <strong>entiende Del Pino que Sostres considera que sólo los emprendedores que se hacen millonarios son los que crean riqueza, olvidándose de la miríada de pequeños emprendedores, innovadores e investigadores que con su trabajo contribuyen a la creación de riqueza. Pero en su breve artículo de seis pequeños párrafos &#8211;que no es un tratado de Economía de Mercado o de Economía de Empresa&#8211; en ningún momento Sostres hace tal manifestación de exclusividad en el proceso de creación de riqueza</strong>; Sostres se limita a destacar lo evidente para los que entienden y aprecian la Economía de Mercado: <strong>los millonarios que se han hecho millonarios por causa de crear empresas para producir bienes y servicios para la satisfacción de las necesidades de miles, millones, de consumidores  &#8211;y con los impuestos asociados, poder financiar el Estado de Bienestar&#8211; merecen nuestro aplauso y gratitud [**], y no nuestro desprecio</strong> (como han tratado de promover toda esa basura reaccionaria social-comunista, radicalmete opuesta a los valores de la civilización occidental &#8211;Cayo Lara, Pablo Iglesias II, Juan Carlos Monedero, Ada Colau, etc.&#8211;, gentes que tratan de<strong> estimular los sentimientos</strong> &#8211;como siempre hacen oportunísticamente los socialistas de toda laya, nazi-fascistas incluídos&#8211; de envidia, odio y resentimiento, y que cuando consiguen hacerse con el poder llevan a sus países a la miseria económica y la tiranía política (con genocidios incluídos en gran parte de los casos). </p>
<p>La referencia por Del Pino a los emprendedores que resultan unos ladrones o unos estafadores tampoco ha lugar en este contexto; en la Economía de Mercado, en la que ha operado Botín, en numerosos países, <strong>el emprendedor de éxito crea empresas de larga duración, que él trata que le sobrevivan</strong>,<strong> actuando de conformidad con las reglas del Mercado y cumpliendo con las leyes del Estado,</strong> leyes que deben proteger  &#8211;con la mínima intervención posible en los procesos mismos del Mercado&#8211; el funcionamiento de dicho Mercado. Se excluyen, por tanto, los emprendedores que hacen sus negocios jugando sistemáticamente con la ventaja de la colusión con los políticos de turno (el llamado <em>&#8220;crony capitalism&#8221;</em> o &#8220;capitalismo de compinches&#8221;) &#8211;independientemente de que cualquier empresario busque el apoyo del poder político&#8211; o <strong>los que directamente son ladrones o estafadores, como Kenneth Lay y Jeffrey Skilling, de ENRON, o Bernard Madoff, ladrones o estafadores, como puede haber en cualquier actividad humana, que en los países con un sólido y eficaz Estado de Derecho acabarán en manos de la Justicia</strong> (como ha sido el caso en los referidos ejemplos)</p>
<p><strong><br />
[*] Max Weber</strong>, en su clásico <strong><em>&#8220;La ética protestante y el espíritu del capitalismo&#8221;</em></strong> (título dado por el sociólogo estadounidense Talcott Parsons &#8211;que lo tomó de Werner Sombart&#8211; cuando publicó el libro en 1930 sobre la base de los escritos de comienzos del siglo XX de Weber), <strong>insiste en desvincular &#8220;capitalismo&#8221; de mero afán de hacerse rico, señalando que tal afán es tan viejo como la Historia del hombre sobre la Tierra; capitalismo, en la visión de Weber, es un nuevo fenómeno (o no tan nuevo si se recuerda el precedente de las Repúblicas italianas de la Baja Edad Media) por el que ciertos hombres pretenden crear, aplicando el cálculo económico, empresas de éxito de duración ilimitada que les sobrevivan, éxito que manifieste un valor a los ojos de Dios</strong> (o que están predestinados a la salvación, para los calvinistas), es decir, la aplicación de la parábola evangélica de <strong>&#8220;los talentos&#8221;</strong>.</p>
<p>Por lo demás como señaló<strong> H.M. Robertson</strong>, tal como recoge <strong>Rafael Termes</strong> en su muy citada conferencia en Orlando, Florida, de 2005, <em>&#8220;La tradición hispana de libertad&#8221;</em>,  tal <strong>espíritu de emprender empresas de éxito y duración que sobreviva a su creadores, a base de cálculo y trabajo duro,</strong> se inaugura con Ignacio de Loyola (contemporáneo de Calvino, por otra parte) y sus seguidores  jesuítas (y que modernamente, añado, continúa, también, el Opus Dei con eso del &#8220;valor divino de lo humano&#8221; del Padre Urteaga, aconsejando la implicación del cristiano en todos los ámbitos del quehacer humano, político, científico, artístico, empresarial, comercial, etc.; ya dieron prueba de ello al más alto nivel durante la segunda etapa del franquismo como &#8220;técnocratas&#8221; en el Gobierno desde 1957 y, especialmente, desde 1959, una etiqueta neutra aceptable para Franco, etiqueta que camuflaba sus claras tendencias liberales en Economía). <strong>Los aspectos teóricos</strong> <strong>de tal nueva Economía de Emprendedores o de Empresarios (lo esencial del Capitalismo según Schumpeter) o de Mercado</strong> (licitud del préstamo con interés, sentido del interés como retribución de un servicio financiero, efecto del tiempo -preferencia por el presente sobre el futuro- como variable esencial financiera, interpretación de la inflación, teoría subjetiva del valor  &#8211;precio&#8211; en el Mercado, teoría cuantitativa del dinero, etc.) <strong>fueron tempranamente desarrollados en España por los teólogos y clérigos de la Escuela de Salamanca,</strong> de los siglos XVI y XVII, como hemos tratado en muchas ocasiones en el blog.<br />
 </p>
<p><strong>[**]</strong> Existe <strong>una fuerte correlación</strong>, como hemos podido ver reflejada en varios medios, Libertad Digital incluída,<strong> entre PIB per cápita y número de multimillonarios per capita;</strong> así, en Suiza, Singapur, Hong-Kong, Suecia, los EE.UU., etc. Por supuesto que <strong>esos multimillonarios son la cúspide de una gran pirámide de emprendedores, con una amplia base de pequeños emprendedores (así, en España, los tres millones de autónomos, estando en el vértice de la pirámide Amancio Ortega, de INDITEX,</strong> la cuarta fortuna del mundo, según Forbes).<strong> Esos multimillonarios son fundamentales en una Economía de Mercado, multimillonarios que deben su riqueza personal a la creación de riqueza para todos</strong> (la que se mide por el PIB, es decir, la suma de los Valores Añadidos Brutos de todas las empresas de todos los sectores productivos, con sus impuestos asociados para financiar el Estado de Bienestar: IRPF de los trabajadores más sus cotizaciones sociales, IVA de los productos, e Impuesto de Sociedades sobre los beneficios empresariales &#8211;rentas (inciertas) de los propietarios de las empresas&#8211; ):<strong> Son hoy los Bill Gates (Microsoft), Sergey Brin y Larry Page (Google), Mark Zuckerberg y Jan Koum (Facebook y WhatsApp),&#8230;Amancio Ortega (INDITEX), </strong><strong>Erling Persson (H&amp;M), &#8230;como antes lo fueron Edison, Ford, Westinghouse, Boeing, Renault, Agnelli, Krupp, Sikorsky, &#8230;, Chávarri, Oriol, &#8230;o Emilio Botín López, abuelo del Emilio recientemente fallecido.</strong></p>
<p>Emilio Botín, descendiente en tercera generación de uno de esos emprendedores con el arriba citado espiritu jesuítico empresarial (tan poderoso en Santander, el País Vasco y Navarra)  &#8211;Botín, él mismo educado por los jesuítas&#8211;  es un claro exponente del tipo de emprendedores de gran ambición empresarial de largo y amplio alcance que necesita un país para progresar. Así se lo ha reconocido, por ejemplo, <strong>Libertad Digital, en su editorial del pasado 11 de Septiembre:</strong></p>
<p> <br />
{En la muerte de un creador de riqueza<br />
<a href="http://www.libertaddigital.com/opinion/editorial/" rel="nofollow">EDITORIAL</a></p>
<p>Hijo, nieto y bisnieto de banqueros, Emilio Botín no habría tenido grandes dificultades para vivir holgadamente de las rentas en una sociedad en la que <strong>no faltan quienes consideran el trabajo una maldición bíblica y el espíritu emprendedor y empresarial un defecto, síntoma de codicia y de un ilegítimo afán de lucro.</strong> Sin embargo, dedicó su vida al trabajo, logrando convertir un banco español de tamaño medio en <strong>una de las entidades financieras más grandes y prestigiosas </strong>del mundo.<br />
Mucho se podría hablar de los más de 1.000 millones de euros destinados por el Banco de Santander a proyectos de colaboración con el mundo universitario, o de su programa de becas, que ha beneficiado a más de 25.000 universitarios. También se podrían dedicar muchas páginas a glosar su mecenazgo cultural y deportivo. Sin embargo, la principal labor social que cabe destacar de Emilio Botín, y que además sustentaba todas las demás, era precisamente aquella que le convirtió en unos de los hombres más ricos e influyentes de España: su actividad profesional, con la que contribuyó decisivamente a la <strong>creación de decenas de miles de puestos de trabajo</strong> y a enriquecer a innumerables ahorradores y accionistas.</p>
<p>(&#8230;)<br />
 Que Botín fuera un hombre astuto que sabía perfectamente el terreno que pisaba no le hacía responsable de la <strong>violación de la división de poderes</strong> a manos de los políticos, como tampoco lo era del asfixiante intervencionismo público en el sector financiero. Menos aun lo convierte en culpable de la crisis económica, que tiene su origen en la expansión artificial del crédito orquestada por la banca central. Por cierto, a diferencia de las muy públicas y politizadas cajas de ahorro, el Banco de Santander mantuvo una actitud mucho más prudente, lo que le libró de ser rescatado a cargo del sufrido contribuyente.<br />
Hombres como Emilio Botín contribuyen decisivamente a la <strong>prosperidad de las naciones</strong>, por mucho que exciten el resentimiento de los envidiosos, los incompetentes y los que tienen por referentes a criminales especializados en arruinar economías antaño prósperas.}</p>
<p><a href="http://www.libertaddigital.com/opinion/editorial/en-la-muerte-de-un-creador-de-riqueza-73413/ " rel="nofollow">http://www.libertaddigital.com/opinion/editorial/en-la-muerte-de-un-creador-de-riqueza-73413/ </a></p>
<p>&#8230;editorial de Libertad Digital que encuentro en la misma línea que el breve artículo de Salvador Sostres. </p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: 4c</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=2559#comment-40245</link>
		<dc:creator>4c</dc:creator>
		<pubDate>Sat, 13 Sep 2014 13:48:00 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=2559#comment-40245</guid>
		<description>Qué bien me suena, Suiza en bicicleta.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Qué bien me suena, Suiza en bicicleta.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>

<!-- Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: http://www.w3-edge.com/wordpress-plugins/

Page Caching using apc

 Served from: www.piomoa.es @ 2026-04-24 12:58:36 by W3 Total Cache -->