<?xml version="1.0" encoding="UTF-8"?><rss version="2.0"
	xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"
	xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/"
	xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom"
	xmlns:sy="http://purl.org/rss/1.0/modules/syndication/"
		>
<channel>
	<title>Comentarios en: Liberalismo (XI) El Hombre divinizado y aplastado por la Razón y la Ciencia</title>
	<atom:link href="http://www.piomoa.es/?feed=rss2&#038;p=5360" rel="self" type="application/rss+xml" />
	<link>https://www.piomoa.es/?p=5360</link>
	<description>Más España y más democracia</description>
	<lastBuildDate>Mon, 18 Sep 2023 07:48:10 +0000</lastBuildDate>
	<sy:updatePeriod>hourly</sy:updatePeriod>
	<sy:updateFrequency>1</sy:updateFrequency>
	<generator>http://wordpress.org/?v=3.3.1</generator>
	<item>
		<title>Por: Pío Moa</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=5360#comment-111269</link>
		<dc:creator>Pío Moa</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Feb 2017 12:59:37 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=5360#comment-111269</guid>
		<description>&lt;p&gt;Nuevo hilo&lt;/p&gt;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Nuevo hilo</p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Hegemon</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=5360#comment-111268</link>
		<dc:creator>Hegemon</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Feb 2017 12:59:19 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=5360#comment-111268</guid>
		<description>Manuelp:

Pues Johnson se pudo poner como se describe pero la táctica useña en Vietnam, en la mayoría de los casos no difirió mucho de la propuesta de sus asesores.  </description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Manuelp:</p>
<p>Pues Johnson se pudo poner como se describe pero la táctica useña en Vietnam, en la mayoría de los casos no difirió mucho de la propuesta de sus asesores.  </p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: Hegemon</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=5360#comment-111267</link>
		<dc:creator>Hegemon</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Feb 2017 12:57:18 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=5360#comment-111267</guid>
		<description>¡¡ojo a lo que dice De Elea!! Existe una forma liberal de hacer dinero que no es nada productiva y que en muchos casos, la mayoría, choca con la otra, con la productiva. Ese mundo liberal es el financiero, el de los grandes capitales que operan sobre números en pantallas de ordenador llenas de datos. Estas operaciones de liberalismo puro, de capital auténtico no miran si producen o no bienes de consumo o de otro tipo. Sólo buscan la máxima ganancia. El mundo también se mueve y se nutre con esta clase de motores, para bien y para mal. Esta es la realidad. </description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>¡¡ojo a lo que dice De Elea!! Existe una forma liberal de hacer dinero que no es nada productiva y que en muchos casos, la mayoría, choca con la otra, con la productiva. Ese mundo liberal es el financiero, el de los grandes capitales que operan sobre números en pantallas de ordenador llenas de datos. Estas operaciones de liberalismo puro, de capital auténtico no miran si producen o no bienes de consumo o de otro tipo. Sólo buscan la máxima ganancia. El mundo también se mueve y se nutre con esta clase de motores, para bien y para mal. Esta es la realidad. </p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: manuelp</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=5360#comment-111266</link>
		<dc:creator>manuelp</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Feb 2017 12:40:55 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=5360#comment-111266</guid>
		<description>Para los que viven en los mundos de Yupi vean la descripción que hace el que entonces era comandante de Marines (llegó a teniente general) de la reunión mantenida con el presidente Johnson con la Junta de Jefes de Estado Mayor (Jefes de la Junta, Ejército, Fuerza Aérea, Armada y Marines). Ese es el mundo real.
 
&lt;em&gt;Nos condujeron a una salita justo enfrente del Despacho Oval. El almirante me pidió que esperara fuera. A las dos en punto el Despacho Oval se abrió y allí estaba Lyndon Baines Johnson. Pidió a los jefes que entraran y miré por encima de su hombro buscando dónde podía estar el caballete, pero no lo veía. Mientras miraba, Johnson me dijo: «Pase, comandante. Puede permanecer de pie ahí mismo». Allí estaba de pie, sosteniendo aquel maldito mapa con todo su peso. De haberlo sabido habría utilizado contrachapado fino.&lt;/em&gt;
 
&lt;em&gt;Johnson no nos invitó a sentarnos, sino que nos llevó cerca de un gran ventanal y comenzó a alinearnos. Yo estaba allí en medio, sosteniendo el mapa. Entonces dijo: «Bien, me agrada tenerlos aquí. Son muy amables al venir a informarme». Me parecía un poco untuoso —ése era el término que utilizábamos en la Academia Naval para la gente demasiado zalamera—, pero de repente se puso serio y dijo: «Bueno, ¿cómo lo ven ustedes?».&lt;/em&gt;
 
&lt;em&gt;El general Wheeler, presidente de la Junta, dijo: «Señor presidente, somos totalmente conscientes de que lo que le vamos a pedir hoy requiere una decisión muy importante por su parte». Lo que le explicó a continuación fue esencialmente algo así como: «Estamos muy preocupados por la dirección que está tomando la guerra. No queremos enviar a una generación de jóvenes norteamericanos a enfrentarse a infinitas tropas asiáticas. Creemos que podemos terminar esta guerra más rápidamente aplastando al enemigo con armamento naval y aéreo». La idea básica era que teníamos que utilizar nuestra fuerza principal para castigar a Vietnam del Norte si no queríamos vernos envueltos en otra prolongada guerra terrestre en Asia sin solución concluyente. Wheeler proponía minar el puerto de Haiphong, bloquear el resto de la costa vietnamita y comenzar simultáneamente un bombardeo continuo de los B-52 sobre Hanoi. Suponía que si intensificábamos el castigo los norvietnamitas acabarían pidiendo la paz. Johnson le interrumpió para decir: «Así que lo que proponen es aislarlos, impedir que reciban refuerzos y bombardearlos hasta devolverlos a la Edad de Piedra».&lt;/em&gt;
 
&lt;em&gt;El jefe de la fuerza aérea, McConnell, dijo: «Bueno, no es exactamente así, pero hay que castigarlos». Cuando acabó el informe, Johnson se dirigió a los jefes del ejército y de los marines, que habían permanecido en silencio, y les preguntó: «¿Apoyan ustedes también esas ideas?». Ambos generales dijeron que estaban completamente de acuerdo.&lt;/em&gt;
 
&lt;em&gt;En aquel preciso instante Johnson estalló. Casi se me cayó el mapa. Comenzó a maldecir. No hacía más que lanzar palabrotas, algo así como: «¡Malditos y jodidos cabrones! ¿Estáis intentado que inicie la tercera guerra mundial con las estupideces de mierda de vuestra sabiduría militar?». Insultó a cada uno de ellos individualmente: «¡Tú, alelado de mierda! ¿Esperas que me crea toda esa basura? Llevo el peso del mundo libre sobre mis espaldas, ¿y pretendéis que inicie la tercera guerra mundial?».&lt;/em&gt;
 
&lt;em&gt;Les llamó imbéciles y gilipollas presuntuosos y utilizó la palabra «joder» más profusamente que un marine en un campo de entrenamiento. Realmente los maltrató y los maldijo. Luego paró y volvió a hablar con voz calmada, como si hubiese terminado de interpretar su papel, diciendo: «Voy a preguntaros algo y quiero que me deis una respuesta. Imaginaos en la presidencia de Estados Unidos y que cinco incompetentes llegan a vuestro despacho y tratan de convenceros de que empecéis la tercera guerra mundial. Me gustaría ver qué agallas tenéis cuando todo el condenado mundo ponga el grito en el cielo. ¿Qué haríais?». No se oía ni un suspiro. Al final se volvió hacia Wheeler y le exigió una respuesta.&lt;/em&gt;
 
&lt;em&gt;El general Wheeler dijo: «Señor presidente, se ve claramente que le hemos enojado». Aquellos paños calientes podían optar al cuadro de honor. Luego añadió algo así como: «Hay muchas cosas sobre la presidencia que sólo un ser humano puede entender. Usted, señor presidente, es ese ser humano. Teniendo eso presente, no puedo ponerme en su lugar, pensar lo que usted piensa, saber todo lo que usted sabe, y decirle qué haría si fuera usted. No puedo hacerlo, señor presidente. Nadie puede hacerlo. Será su decisión y sólo suya».&lt;/em&gt;
 
&lt;em&gt;Johnson recorrió la fila y todos parecían estar de acuerdo con las palabras de Wheeler. Entonces él volvió a entrar en erupción: «Los riesgos son altísimos. Malditos cabrones, ¿cómo podéis ignorar lo que haría China? Habéis contaminado mi oficina, imbéciles. Largaos de aquí inmediatamente». Sé que los recuerdos se debilitan con el tiempo, pero éste no es el caso. Mi recuerdo de Johnson aquel día es tan claro como el agua.&lt;/em&gt;
&lt;em&gt;Los jefes de Estado Mayor estaban convencidos de que podrían vender su plan al presidente. Habían preparado esforzadamente aquella reunión. Creo que Johnson había tomado ya una decisión mucho antes de que llegaran y que se mostraba tan desabrido para abortar de la forma más tajante el plan. Cuando volví al coche con el almirante McDonald me dijo: «Nunca en la vida imaginé que iba a pasar por algo tan horrible como lo que acaba usted de presenciar, semejante bronca del presidente de Estados Unidos a sus cinco principales asesores militares». Estaba hundido. &lt;/em&gt;</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p>Para los que viven en los mundos de Yupi vean la descripción que hace el que entonces era comandante de Marines (llegó a teniente general) de la reunión mantenida con el presidente Johnson con la Junta de Jefes de Estado Mayor (Jefes de la Junta, Ejército, Fuerza Aérea, Armada y Marines). Ese es el mundo real.<br />
 <br />
<em>Nos condujeron a una salita justo enfrente del Despacho Oval. El almirante me pidió que esperara fuera. A las dos en punto el Despacho Oval se abrió y allí estaba Lyndon Baines Johnson. Pidió a los jefes que entraran y miré por encima de su hombro buscando dónde podía estar el caballete, pero no lo veía. Mientras miraba, Johnson me dijo: «Pase, comandante. Puede permanecer de pie ahí mismo». Allí estaba de pie, sosteniendo aquel maldito mapa con todo su peso. De haberlo sabido habría utilizado contrachapado fino.</em><br />
 <br />
<em>Johnson no nos invitó a sentarnos, sino que nos llevó cerca de un gran ventanal y comenzó a alinearnos. Yo estaba allí en medio, sosteniendo el mapa. Entonces dijo: «Bien, me agrada tenerlos aquí. Son muy amables al venir a informarme». Me parecía un poco untuoso —ése era el término que utilizábamos en la Academia Naval para la gente demasiado zalamera—, pero de repente se puso serio y dijo: «Bueno, ¿cómo lo ven ustedes?».</em><br />
 <br />
<em>El general Wheeler, presidente de la Junta, dijo: «Señor presidente, somos totalmente conscientes de que lo que le vamos a pedir hoy requiere una decisión muy importante por su parte». Lo que le explicó a continuación fue esencialmente algo así como: «Estamos muy preocupados por la dirección que está tomando la guerra. No queremos enviar a una generación de jóvenes norteamericanos a enfrentarse a infinitas tropas asiáticas. Creemos que podemos terminar esta guerra más rápidamente aplastando al enemigo con armamento naval y aéreo». La idea básica era que teníamos que utilizar nuestra fuerza principal para castigar a Vietnam del Norte si no queríamos vernos envueltos en otra prolongada guerra terrestre en Asia sin solución concluyente. Wheeler proponía minar el puerto de Haiphong, bloquear el resto de la costa vietnamita y comenzar simultáneamente un bombardeo continuo de los B-52 sobre Hanoi. Suponía que si intensificábamos el castigo los norvietnamitas acabarían pidiendo la paz. Johnson le interrumpió para decir: «Así que lo que proponen es aislarlos, impedir que reciban refuerzos y bombardearlos hasta devolverlos a la Edad de Piedra».</em><br />
 <br />
<em>El jefe de la fuerza aérea, McConnell, dijo: «Bueno, no es exactamente así, pero hay que castigarlos». Cuando acabó el informe, Johnson se dirigió a los jefes del ejército y de los marines, que habían permanecido en silencio, y les preguntó: «¿Apoyan ustedes también esas ideas?». Ambos generales dijeron que estaban completamente de acuerdo.</em><br />
 <br />
<em>En aquel preciso instante Johnson estalló. Casi se me cayó el mapa. Comenzó a maldecir. No hacía más que lanzar palabrotas, algo así como: «¡Malditos y jodidos cabrones! ¿Estáis intentado que inicie la tercera guerra mundial con las estupideces de mierda de vuestra sabiduría militar?». Insultó a cada uno de ellos individualmente: «¡Tú, alelado de mierda! ¿Esperas que me crea toda esa basura? Llevo el peso del mundo libre sobre mis espaldas, ¿y pretendéis que inicie la tercera guerra mundial?».</em><br />
 <br />
<em>Les llamó imbéciles y gilipollas presuntuosos y utilizó la palabra «joder» más profusamente que un marine en un campo de entrenamiento. Realmente los maltrató y los maldijo. Luego paró y volvió a hablar con voz calmada, como si hubiese terminado de interpretar su papel, diciendo: «Voy a preguntaros algo y quiero que me deis una respuesta. Imaginaos en la presidencia de Estados Unidos y que cinco incompetentes llegan a vuestro despacho y tratan de convenceros de que empecéis la tercera guerra mundial. Me gustaría ver qué agallas tenéis cuando todo el condenado mundo ponga el grito en el cielo. ¿Qué haríais?». No se oía ni un suspiro. Al final se volvió hacia Wheeler y le exigió una respuesta.</em><br />
 <br />
<em>El general Wheeler dijo: «Señor presidente, se ve claramente que le hemos enojado». Aquellos paños calientes podían optar al cuadro de honor. Luego añadió algo así como: «Hay muchas cosas sobre la presidencia que sólo un ser humano puede entender. Usted, señor presidente, es ese ser humano. Teniendo eso presente, no puedo ponerme en su lugar, pensar lo que usted piensa, saber todo lo que usted sabe, y decirle qué haría si fuera usted. No puedo hacerlo, señor presidente. Nadie puede hacerlo. Será su decisión y sólo suya».</em><br />
 <br />
<em>Johnson recorrió la fila y todos parecían estar de acuerdo con las palabras de Wheeler. Entonces él volvió a entrar en erupción: «Los riesgos son altísimos. Malditos cabrones, ¿cómo podéis ignorar lo que haría China? Habéis contaminado mi oficina, imbéciles. Largaos de aquí inmediatamente». Sé que los recuerdos se debilitan con el tiempo, pero éste no es el caso. Mi recuerdo de Johnson aquel día es tan claro como el agua.</em><br />
<em>Los jefes de Estado Mayor estaban convencidos de que podrían vender su plan al presidente. Habían preparado esforzadamente aquella reunión. Creo que Johnson había tomado ya una decisión mucho antes de que llegaran y que se mostraba tan desabrido para abortar de la forma más tajante el plan. Cuando volví al coche con el almirante McDonald me dijo: «Nunca en la vida imaginé que iba a pasar por algo tan horrible como lo que acaba usted de presenciar, semejante bronca del presidente de Estados Unidos a sus cinco principales asesores militares». Estaba hundido. </em></p>
]]></content:encoded>
	</item>
	<item>
		<title>Por: De Elea</title>
		<link>https://www.piomoa.es/?p=5360#comment-111265</link>
		<dc:creator>De Elea</dc:creator>
		<pubDate>Mon, 13 Feb 2017 12:33:12 +0000</pubDate>
		<guid isPermaLink="false">https://www.piomoa.es/?p=5360#comment-111265</guid>
		<description> 
&lt;strong&gt;&lt;em&gt;En efecto, Marx no paró de hablar del “Socialismo” como el “modo de producción superior y definitivo”, pero le parecía, al igual que a millones de sus seguidores, algo tan evidente que ni se molestó en describir las características y funcionamiento del mismo…que acabó siendo el fantasma que recorre Europa y el mundo desde hace muchas décadas pero que sigue pendiente de un “Manifiesto” que nos permita saber en qué consiste  (más allá de inútiles lemas y de buenas intenciones, más inútiles, todavía). Los de Podemos y los del PSOE ya andan dándole vueltas a algunas fórmulas concretas sobre aspectos parciales, pero las mismas también les valen a los seguidores de Marine Le Pen o a otros de ese tenor…o, porqué no decirlo, a nuestro Papa Bergoglio. &lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;
 
Mas allá de inútiles lemas y de buenas intenciones…….
 
¿pero en realidad cuál es el modo de producción liberal respecto al conjunto general de la sociedad?
 
Por que no es el hombre para la economía y la producción sino al revés.
 
La ciencia, la técnica, la civilización gracias a “nosotros mismos” nos a puesto en condiciones de obtener una producción superior a nuestra propia demanda.
 
El liberalismo al solo tener como objetivo el beneficio “dinerario” mantiene la demanda general incapaz de adquirir su propia producción y nos hace correr en una rueda de ratón detrás de un pleno empleo que el mismo hace imposible.
 
El sistema productivo esta totalmente sometido al sistema financiero, la riqueza monetaria no se produce en las fabricas (como debería ser de manera abstracta) sino en los bancos que gestionan el dinero y las finanzas.
 
Este sistema solo permite un sistema productivo que esté sometido a la finanza, y para que éste le sea rentable o exprimible necesita que camine siempre por una senda deficitaria.
 
Lo que por un lado frena la producción realmente necesaria y por otro fuerza a la demanda a solicitar prestamos a interés para poder adquirirla.</description>
		<content:encoded><![CDATA[<p> <br />
<strong><em>En efecto, Marx no paró de hablar del “Socialismo” como el “modo de producción superior y definitivo”, pero le parecía, al igual que a millones de sus seguidores, algo tan evidente que ni se molestó en describir las características y funcionamiento del mismo…que acabó siendo el fantasma que recorre Europa y el mundo desde hace muchas décadas pero que sigue pendiente de un “Manifiesto” que nos permita saber en qué consiste  (más allá de inútiles lemas y de buenas intenciones, más inútiles, todavía). Los de Podemos y los del PSOE ya andan dándole vueltas a algunas fórmulas concretas sobre aspectos parciales, pero las mismas también les valen a los seguidores de Marine Le Pen o a otros de ese tenor…o, porqué no decirlo, a nuestro Papa Bergoglio. </em></strong><br />
 <br />
Mas allá de inútiles lemas y de buenas intenciones…….<br />
 <br />
¿pero en realidad cuál es el modo de producción liberal respecto al conjunto general de la sociedad?<br />
 <br />
Por que no es el hombre para la economía y la producción sino al revés.<br />
 <br />
La ciencia, la técnica, la civilización gracias a “nosotros mismos” nos a puesto en condiciones de obtener una producción superior a nuestra propia demanda.<br />
 <br />
El liberalismo al solo tener como objetivo el beneficio “dinerario” mantiene la demanda general incapaz de adquirir su propia producción y nos hace correr en una rueda de ratón detrás de un pleno empleo que el mismo hace imposible.<br />
 <br />
El sistema productivo esta totalmente sometido al sistema financiero, la riqueza monetaria no se produce en las fabricas (como debería ser de manera abstracta) sino en los bancos que gestionan el dinero y las finanzas.<br />
 <br />
Este sistema solo permite un sistema productivo que esté sometido a la finanza, y para que éste le sea rentable o exprimible necesita que camine siempre por una senda deficitaria.<br />
 <br />
Lo que por un lado frena la producción realmente necesaria y por otro fuerza a la demanda a solicitar prestamos a interés para poder adquirirla.</p>
]]></content:encoded>
	</item>
</channel>
</rss>

<!-- Performance optimized by W3 Total Cache. Learn more: http://www.w3-edge.com/wordpress-plugins/

Page Caching using apc

 Served from: www.piomoa.es @ 2026-04-24 18:38:55 by W3 Total Cache -->