La polémica sobre Ortega y Gasset y el páramo cultural (I)

Blog I: Ángel Maestro: http://www.gaceta.es/pio-moa/angel-maestro-05102014-1837 

** “Cita con la historia, este domingo 5 de octubre, sobre la insurrección de 1934: wetransfer.com/downloads/18a60c769735768e410d134aae77975e20140929202440/b2fd737c5feaf2f547bdbd400f099d7320140929202440

**************************

El 4 de mayo de 1946, mientras se recrudecían las amenazas sobre el franquismo, José Ortega y Gasset, el filósofo español más prestigiado dentro y fuera de España, reabría el histórico centro cultural Ateneo de Madrid con la conferencia “Idea del teatro”. Estaban presentes  Azorín, Pemán, Marañón, D´Ors, Serrano Súñer, Sánchez Mazas , el embajador de Italia, el encargado de negocios de Usa y otras personalidades, además de una multitud que llenaba la sala, la planta baja y las aceras de la calle. Ortega invitó   los jóvenes con inquietudes intelectuales a hablar “larga y enérgicamente”, y describió la situación de España y Europa en sus frases más recordadas: “Por primera vez, tras enormes angustias y tártagos, España tiene suerte. Pese a ciertas menudas apariencias, a breves nubarrones que no pasan de ser meteorológicamente anécdotas, el horizonte de España está despejado (…) Mientras los demás pueblos se hallan enfermos, casi todos, el pueblo español, lleno sin duda de defectos  y de pésimos hábitos, da la casualidad de que ha salido de esta turbia y turbulenta época con una sorprendente, casi indecente salud”.  El discurso, radiado a todo el país, fue desde luego un éxito de primer orden para el régimen, por lo que tenía de implícito refrendo intelectual del mismo.

   Ortega ya había vuelto a España el año anterior, aún no definitivamente, después de un largo exilio en Argentina y Portugal –el Portugal de Salazar, también tachado de “fascista”–, y había constatado un ambiente muy distinto del que había conocido.  Su caso merece atención por su repercusión política. Lo significativo es que nadie podía decir que Ortega se identificase con el franquismo, y este tampoco le exigió tal identificación. De hecho, seguiría cobrando su sueldo de catedrático –cargo del que le había desposeído el Frente Popular– sin obligación de dar clases[1], lo que fue un acierto –deliberado o no–, ya que permitió al  filósofo  dedicarse con mayor libertad a sus tareas, publicando  entre otras  La idea de principio enLeibniz, una de sus obras mayores, aunque incompleta, o fundando el Instituto de Humanidades, en 1948. 

    Como fuere, Ortega, agnóstico y liberal, no encajaba bien en un régimen que se identificaba como católico. El desajuste originó un  interesante debate centrado en él y en menor medida en Unamuno, que ha estudiado A. Martín Puerta y en el que entraron en liza los rectores universitarios falangistas Laín Entralgo y Antonio Tovar, también Dionisio Ridruejo y Julián Marías, este  marginado de la universidad; opusdeístas ligados al CSIC y su revista Arbor, como Calvo Serer, Pérez Embid o Antonio Fontán; católicos de la ACNdP como Pemán o García Escudero, jesuitas como J. Iriarte o Roig Gironella, el dominico S. Ramírez, y otros. La discusión empezó ya en 1942 con críticas de algunos estudiosos católicos a las ideas de Ortega y a las de Unamuno, y persistió casi dos decenios, llegando a intervenir el episcopado[2].

  La cuestión era primariamente si las filosofías de Ortega y de Unamuno podían admitirse como orientadoras o magisteriales en una España confesionalmente católica. Los escritores próximos a la jerarquía eclesiástica –no todos– denunciaban, con buenos argumentos, el tono agnóstico de Ortega y sus puntos de vista generales, a duras penas o nada compatibles con la doctrina cristiana. También criticaban  la afición de Ortega a hacer frases vacías o arbitrarias, y lo incompleto o asistemático de su pensamiento, que reducían finalmente a puro subjetivismo. Esto último lo destacaban también en Unamuno, que nunca apreció la razón o el sistema (dos de sus libros, Del sentimiento trágico de la vida y La agonía del cristianismo, fueron inscritos en 1957 en el Índice de libros prohibidos por la Iglesia, aunque siguieron vendiéndose).

   Los falangistas  ya desde 1940  se esforzaron en reunir en la revista Escorial a escritores no falangistas como Azorín, Menéndez Pidal, Baroja,  Zubiri… –y tendieron la mano a los del exilio, que, con cierto rencor, la desdeñaron–, por lo que mostraron en torno a Ortega un espíritu mucho más  abierto que los eclesiásticos. A decir verdad,  Ortega era valorado en la Falange como un maestro, apreciando en él una fertilidad de ideas y estilo a imitar, y una afinidad de pensamiento; incluso podía encontrársele alguna compatibilidad con el fascismo, por su insistencia en las élites[3] o “minorías selectas” y autoexigentes, en contraposición al “hombre masa”, al “señorito satisfecho” que cree tener todos los derechos y ninguna obligación, como expresa en La rebelión de las masas. Su España invertebrada, un análisis histórico cuestionable y hasta disparatado, muy apreciada en círculos de Falange[4], venía a sostener que España fallaba precisamente por falta de tales minorías selectas que la vertebrasen, habiéndolo hecho todo “el pueblo”. Y debe entenderse que si bien los falangistas se declaraban católicos, su identificación con la jerarquía eclesiástica y la confesionalidad del estado resultaba a menudo un tanto forzada. Aparte de ellos, Julián Marías, católico nada falangista y discípulo de Ortega, debatiría ardorosamente contra sus críticos eclesiales, tildándolos de ignorantes y tergiversadores.

   Paradójicamente, aquellos falangistas pro Ortega eran o habían sido los más próximos al nazismo y partidarios de la entrada de España en la guerra mundial, lo que explica bastante su evolución posterior en sentido contrario (liberal, socialdemócrata), nunca bien aclarada por ellos.

  La polémica cobró en 1949 un contenido más amplio que la discusión entre posiciones más o menos integristas y aperturistas. Ese año, Laín Entralgo publicó su España como problema, donde plantea la causa de que haya predominado el enfrentamiento y no la integración intelectual entre liberalismo y tradicionalismo,  con efectos esterilizantes, entre ellos la escasez de ciencia. Para Laín, Ortega representaría el pensamiento liberal, la europeización,  y Ángel Herrera, fundador de la Asociación Católica Nacional de Propagandistas (ACNdP) un nuevo catolicismo también europeo, bien formado e informado, moderno[5].  Los dos permitirían el acercamiento  de posturas antes  irreconciliables –tradicionalistas y progresistas– que habían hecho árido el siglo XIX español.  Laín propugnaba “vivir instalados en la historia universal” (una  de las ocurrencias extravagantes de la España invertebrada era la de la “tibetanización” o aislamiento de España). Quizá instalarse en la “historia universal” habría consistido en participar en las feroces guerras mundiales. 

   España como problema derivaba en realidad de la famosa frase de Ortega “España es el problema y Europa la solución”, con sentido en la tesis orteguiana de que  la historia hispana había sido “anormal”, “enferma”, y debía curarse en una “Europa” idealizada y mal conocida, que poco después se despeñaba en la Gran Guerra. En septiembre de 1949, Ortega pronunció en Berlín una conferencia,  DeEuropa meditatio quaedam, a la que acudieron miles de oyentes en tropel, ocasionándose incluso heridos. En ella criticó la democracia como sistema inclinado al despotismo, distinto e incluso opuesto al liberalismo. Expresó su teoría sobre las naciones y su aparición histórica, y señaló que Europa había  vivido en forma dual, la propiamente europea y la nacional, siendo esta una densificación de la primera en algunas zonas. El origen de Europa estaría en el Imperio Romano, pero, llamativamente,  dejó de lado el carácter cristiano de su cultura. Con optimismo  afirmó que el continente vivía una hora crepuscular, pero no vespertina, sino matutina,  pues había llegado el momento de avanzar hacia unos Estados Unidos de Europa, una nueva nación o supernación. Implícitamente, la nación española se diluiría  en esa nación nueva, que generaría su correspondiente nacionalismo.

   Laín habla con entusiasmo del “proyecto de Ortega”, “la futura España, magnífica de virtudes, la alegría española”, pues  “Patria es lo que no hemos sido y tenemos que ser”. Ahí hay poco más que retórica bienintencionada y vacua, apta para ayudar, entre otras cosas, a los separatismos, a su vez deseosos de sus “patrias” particulares. Pues estos también condenaban implícitamente el pasado de sus respectivas regiones por haber aceptado la opresión de una España “enferma” y “anormal”, separarse de la cual no dejaba de ser una postura lógica. La parte positiva de Laín consistía en su oposición al sectarismo y al autoencierro en las viejas y cerradas hostilidades entre el pensamiento liberal y el tradicionalista.

   Le replicó Calvo Serer, del Opus Dei, en otro libro, España sin problema señalando razonablemente que “la primera actitud al enfrentarnos con los problemas españoles es que dejemos de considerar problemático  el destino nacional”. El mal habría partido del siglo XVIII, desnaturalizador de la cultura española, intrínsecamente católica. Achaca a los católicos liberales y democristianos ineptitud para afrontar las revoluciones que han marcado el siglo XX europeo. Y en cualquier caso, el problema de España se habría resuelto definitivamente con la victoria de los nacionales en 1939 y la confesionalidad católica, que auguraba un nuevo esplendor cultural: “El catolicismo cultural es condición sine quanon para la vida española. Por ello hay que apartar inflexiblemente cuanto intente atacarlo”. La Guerra Mundial  habría reducido las alternativas a dos: sovietización o americanización, ambas contrarias  a la civilización cristiana europea; pero España debía seguir su propio camino, señalado por Menéndez Pelayo, Donoso Cortés y Maeztu. Para Calvo y afines, el recurso a los filósofos de la Iglesia como Santo Tomás y a los intelectuales aludidos clarificaba todos los problemas. Esa actitud militante y cerrada excluía desde luego a Ortega y gran parte del pensamiento español y europeo. Podría explicarse por el brutal trauma del genocidio anticristiano del Frente Popular, pero solo podía justificarse si prologaba un nuevo Siglo de Oro… lo que no era el caso: la cultura de la época tenía un buen  nivel, pero lejano de tal áureo ideal[6].

   Además, la cultura española, en general, distaba de seguir las directrices eclesiásticas, y vista la pretensión de algunos obispos de dictar lo que se podía y no podía leer, la impresión  en las gentes culta solo podía resultar asfixiante, por mucho que utilizara  argumentos enjundiosos. Esa sensación de asfixia abonaba un anticlericalismo creciente entre los universitarios: llegó a haber incidentes y quema pública de un libro antiorteguiano en la universidad de Madrid.

    La larga polémica produjo libros, ensayos y artículos. Como puede verse,  afectaba a la propia concepción del régimen, por lo que podría haber ocasionado medidas administrativas (en grado menor, Calvo Serer y algunos de los suyos perdieron sus puestos en la revista Arbor, del CSIC, más por excesos políticos que por las mismas ideas en pugna). La discusión se mantuvo en un plano intelectual de considerable altura y en términos básicamente liberales; es decir, los autores se expresaron con libertad, y las críticas no afectaron al propio Ortega y su trabajo, aunque probablemente le enojaran. El debate es casi siempre un signo de vitalidad intelectual, y aquel tiempo la tuvo. Compárese con la mediocridad y escasez de los debates actuales, pese a los graves problemas de nuestra época.



[1] Según versión de G. Morán.  Otras versiones afirman que su último sueldo  data de 1936.

[2] A. Martín PuertaOrtega y Unamuno en la España de Franco. El debate intelectual durante los años cuarenta y cincuenta. Madrid 2009. Puede verse también mi reseña: “Gran debate intelectual de los años 40-50”:  http://www.piomoa.es/?p=1899

[3] Me gusta más élite, como se transcribía la palabra francesa, que elite.

[4] He hecho una crítica de las ideas de Ortega sobre España, en Los personajes de la República vistos por ellos mismos y en Una historia chocante

[5] J. M. Cuenca Toribio ha estudiado las dificultades de la Iglesia en relación con la cultura moderna, en Estudios sobre el catolicismo español contemporáneo (varios volúmenes), y otros.

[6] En los años 50 tuvo lugar otra célebre controversia sobre el “ser” de España, entre los exiliados Américo Castro y Claudio Sánchez Albornoz. El primero explicó las dichas de España por la confluencia de las “tres culturas”, musulmana, judía y cristiana, en la Edad Media. Y las desdichas por la expulsión de las dos primeras y prevalencia de la tercera, la más “bruta” y desdeñable, origen de un imaginario guerracivilismo español. La idea, realmente pintoresca, fue rebatida por Sánchez Albornoz, el mejor medievalista español  del siglo XX, si bien este hacía de una supuesta “herencia temperamental” hispana  anterior a Roma una  –harto discutible–clave explicativa de la historia

Esta entrada se ha creado en presente y pasado. Guarda el enlace permanente.

24 Respuestas a La polémica sobre Ortega y Gasset y el páramo cultural (I)

  1. LeonAnto dice:

    Desde luego, Ortega es venerado, todavía, por “intelectuales” españoles, de toda laya. Claro que pasa lo mismo con Azaña, Antonio Machado, etc., todos ellos políticamente catastróficos.

  2. LeonAnto dice:

    Del hilo anterior, malpharus 21.47 y 21.57: Suerte que tuviste que no quisieran captarte, seguro que te habrás ahorrado muchos problemas psicológicos.

    Como muestra un botón:

    http://www.opuslibros.org/libros/hijos_opus/dulcisimo.htm

    Por eso mi indignación ante el titular, que no noticia, de que el Opus pone en valor la familia. 

  3. doiraje dice:

    D. Pío, lamento la muerte de su amigo D. Ángel Maestro. Desconocía todo sobre él. Según su semblanza era un hombre bueno, valioso y comprometido, y además creyente, rasgos que hoy nos hacen falta en este momento como el aire para respirar.
     
    Que Dios lo acoja en su seno.

  4. doiraje dice:

    # Miguel Ángel [del hilo anterior]:
     
    Totalmente de acuerdo. Un católico comprometido políticamente en defensa de su fe y de la cosmovisión cristiana de la vida está muy por encima de esa clasificación decimonónica de izquierdas y derechas. Yo tampoco me considero de derechas o de izquierdas. Es más, lo más revolucionario, progresista y conservador que se puede ser hoy día es ser cristiano, seguir a Cristo desde la fe católica. Más que conservador, habría que decir restaurador, pues el trabajo de zapa y abierta destrucción llevado a cabo por las izquierdas marxistas y socialdemócratas y las derechas liberales es de tal magnitud que ya no queda en pie apenas nada de lo que un día los conservadores en efecto conservaron. Hoy se trata de restaurar, recuperar, redescubrir, volver a hacer presente.
     
    Cuando vemos la situación política actual de España, nos damos cuenta que seguimos en una infernal espiral que nos sigue hundiendo en los mismos errores. No se nos ofrece ninguna alternativa real. PODEMOS no es más que una trágica vuelta de tuerca más en todo aquello que nos ha destruido: más izquierda (o derecha, que aquí es lo mismo), más marxismo, feminismo, independentismo, abortismo, anticoncepción, inmoralidad, estatalismo alienante e intervencionista, más ateísmo… Si no hay una reacción efectiva y rotunda de la ciudadanía en el compromiso de recuperar, restaurar nuestras raíces culturales y de identidad histórica y moral, España puede desaparecer. Ya está en trance de ello. Cuarenta años de PSOE y de PP, y ahora PODEMOS como puntilla final, lo lograrán. Si no se da ese revulsivo restaurador, desapareceremos como nación, y habrá que asumirlo, pues no hay España sin españoles.
     
    En tal caso, a los que seguimos siendo católicos, más allá de toda distinción política reduccionista, nos quedará nuestra fe, aunque sea, en “eso” que surja de semejante destrucción, muy complicado vivirla abiertamente. Si hay que volver a las catacumbas (ya estamos socialmente en ellas), sea. Desde allí, si Dios lo quiere, volveremos a renacer, a restaurar.

  5. Agente Spasic dice:

    Estoy de acuerdo, Doiraje.

    Por cierto, en España también es anti española (y muy muy muy anti católica) hasta buena parte de la llamada “extrema derecha”, en concreto el sector neonazi-biológico-supremacista que se divide en paganoides y en protestantoides que resulta que al final también aman a USA (odiando a Hispanoamérica y la forma cómo se conquistó y sobre todo a los hispanoamericanos) ¡pero si son peores que los separatistas!. En la Burbuja paran unos cuantos que vaya tela.

  6. malpharus dice:

    Los cristianos tenemos que luchar por ser, lo que se supone que debemos ser: ¡Hombres con Ley! El problema de estos tiempos es que la mayoría de los hombres rechazan la Ley, reniegan de la Ley, como si respetarla fuese cosa del pasado. Sin duda, ese es uno de los pilares de la lucha ¿final? de Satanás: Hacer creer al Mundo que la Ley quedó clavada en la Cruz…

    Y si somos “hombres con Ley”, vamos a intentar defender aquello que sea compatible con la Ley. Por eso estoy radicalmente en contra de la ideología de género, y por eso traje a colación el vídeo de Estulin. Cuando yo presente ese vídeo, no fue para decirles a ustedes. ¡Mirad como mola este Estulin, es el hombre de moda! No. A mi interesaba y me interesa el mensaje que transmite en ese video. Si es un jeta, o un “infiltrado”, o sabe Dios que otra cosa más, a mí eso no me preocupa.

    Por tanto no se trata de ser esto o aquello, sino de promover o defender lo que se ajusta a la Ley. Por tanto en mi opinión, ante el Sistema antiespañol y anticristiano que sufrimos deberíamos abstenernos puesto que votando se legitima al Sistema, da igual a quien votes. Aún así voté a Impulso Social, poniendo por delante el corazón. Porque me conmueve la lucha de López-Diéguez, porque lo apoyaban personas a las que aprecio muchísimo. Pero no puedo dejar de insistir en mi idea.

    Si la democracia, tan apreciada por algunos, etimológicamente significa el Poder para el pueblo, es evidente que en España no existe democracia. Pero no es que tengamos una democracia imperfecta, es que no hay ninguna clase de democracia. El hecho de que existan elecciones no garantiza que el Poder efectivamente esté en manos del pueblo, y así es… Una razón más para abstenerse. No debemos votar ni cristianos, ni agnósticos ni ateos. Salvo que seas una alimaña como las que están en cada una de las administraciones del Estado, ocupando puestos que no les pertenecen por miserables…

  7. malpharus dice:

    Abstenerse no significa “pasar” de la política. Una organización como AES, podría perfectamente defender la abstención. El problema es que la Tribuna sobre la que exponer sus ideas, aún sería todavía más reducida, porque el Sistema es corrupto, y el pueblo tiene que financiar los partidos políticos, razón por la que, sin hacer falta nada más, no deberíamos de votar. Cabe mayor humillación para el pueblo que esa. 

    Puede y debe haber democracia sin partidos políticos, especialmente en España. Es más afirmo y sostengo que los partidos políticos son incompatibles con la democracia. Porque la existencia de partidos políticos garantiza casi con absoluta certeza que NUNCA el Poder estará en manos del pueblo, porque únicamente se van a representar a sí mismos, y a quienes les postulan por encima de cualquier otra circunstancia… 

  8. 4c dice:

    Son muchas las enseñanzas de Escrivá y su organización. La principal es: pillarles en la adolescencia.
    Hay que decir que las Comunidades autónomas los adquieren desde mucho más pequeños en sus centros de integración e internación social.
    Lo fomentan desde un año de edad.
    Abandonar a la familia es el precepto primero de toda educación forzosa que se precie.
    Actualmente pesa bastante en las decisiones de ingeniería social el gran número de inmigrantes. Es nuestra ingeniería social hijadeputa, pero no me convence.
    Estas abdusucciones son legales, mientras que la libre decisión familiar es ilegal, luego, no es de extrañar que estemos al borde de la desaparición.

  9. 4c dice:

    Es lo único justo. De hecho, yo estoy cerca de cerrarle los ojos a esta mierda, de modo que desaparezca rápidamente (no hace falta votar a Podemos, basta con cerrar los ojos).
    Cada uno de nosotros es infinitamente libre. Capaz de ser lo que sea y de lograr lo que sea y de hacerlo como quiera. Y ese es nuestro único don.
    En solitario o en familia.
     

  10. 4c dice:

    Por cerrar los ojos, quiero decir, pasar del todo, como si no existiera: reivindicar los derechos propios. ¿Cómo vamos a defender nada, si no somos libres? Sólo podríamos defender lo que nos manden. Nos mandan España, defendemos España. Nos mandan AntiEspaña, Antiespaña toca. Algo no está bien en esto.

  11. 4c dice:

    El mal que nos ha hecho el vernos desde hace dos siglos como cola de león de Noreuropa, eso no se puede calcular. Nosotros deberíamos haber sido una isla, como el rojo de Saramago suponía, creo. 
    Y somos en tanto una provincia, una andalucía de europa… Quiero decir, así lo llevan viendo nuestros viajeros de postín desde hace dos siglos, lamentablemente. 

  12. Catlo dice:

    Pues así vamos… España, a la cabeza en rechazo a la religión. A la cabeza en desesperación y estupidez.
     
    La religión ya no es un valor determinante en la inmensa mayoría de los ciudadanos. La media española de esta percepción negativa está también por encima de los resultados arrojados, a nivel global, en Europa occidental, la zona del mundo más secularizada y en donde hay una mayor distancia entre los ciudadanos, el hecho religioso y las iglesias. Sin embargo, pese a todo, aún son una mayoría, un 36% de los europeos, los que le otorgan un rol positivo frente al 32% que lo considera de forma negativa. En el extremo opuesto, los países árabes (Palestina, Marruecos, Irak, Líbano, Arabia Saudí, Túnez y Argelia) son los que más positivamente valoran su religión. El 71% así lo hace frente a sólo el 21% que le atribuye un valor negativo. En el continente americano, el porcentaje que lo considera de forma positiva alcanza el 68%.
     
    http://www.elconfidencial.com/espana/2014-10-06/espana-por-delante-de-la-laica-francia-el-50-atribuye-un-rol-negativo-a-la-religion_222590/

  13. malpharus dice:

    Lo verdaderamente relevante Catlo, y es por lo que lucha el Caído… es que la gente tenga esa misma actitud frente a la Ley…

  14. malpharus dice:

    El 6 de octubre es el 279.º (ducentésimo septuagésimo noveno) día del año en el calendario gregoriano y el 280.º en los años bisiestos. Quedan 86 días para finalizar el año.

    1934: Lluís Companys proclama el Estado Catalán, dentro de una República Federal Española inexistente, a raíz de la revolución de 1934.
    http://malpharus.blogspot.com.es/2014/09/el-11-m-y-los-servicios-de-inteligencia.html

  15. malpharus dice:

    NI IZQUIERDAS. NI DERECHAS. PIENSA POR TI MISMO.

    PRIVILEGIOS EN CAJA MADRID Se contradice con lo que figura en el Banco de España. Arturo Fernández cobraba de la caja 154.000 euros y no 45.000
    http://www.elmundo.es/madrid/2014/10/04/542ef9e522601d33248b458f.html

  16. malpharus dice:

    El independentismo catalán ha recibido 20.000 millones de euros públicos desde tiempos de Pujol…  
    http://bit.ly/1nWDqaQ
     

  17. Hegemon dice:

    Las élites son tan peligrosas como la ausencia de ellas. Ortega es de esos españoles que lo son tanto que no saben que lo son. Es de esos que con tanto anhelo buscan a España donde no la hay ni puede estar. Es de esos tontilocos que reniegan de España afirmándola aún más a la vez pero por lo negativo que pretenden pintarla de un color imposible. Hoy en día quieren diluir España en Europa cuando eso no puede ser porque no se puede diluir nada en sí mismo. España tiene una idiosincrasia propia dentro de Europa con lo que no puede ser anglosajona ni otra cosa que España, aunque muchos se empeñen en negarlo produciendo un panorama esperpéntico.

  18. ramosov dice:

    Catlo:

    Ese porcentaje del 50% que da un valor negativo a la religión -y cuando se pregunta en España, va referido a la religión católica- es un síntoma más de la sociedad enferma que estamos creando. La ofensiva brutal por parte de la izquierda para hacer creer a la sociedad que la religión católica es en si portadora de un valor genérico negativo es algo enfermizo, que se traslada a gran parte de la sociedad, del mismo modo que gran parte de la sociedad ve ya negativa la idea de España o se traga las patrañas con que trata de envenenar el nacionalismo independentista de la región que sea.
    Es lógico que se haya llegado a ese porcentaje y que vaya en aumento, porque casi no hay medio de comunicación en el que no se denigre a la religión. Y los medios que no la denigran tampoco la defienden en realidad, con lo que gran parte de la sociedad enferma que tenemos acaba pensando que será cierto todo cuando de ella se dice.
    Sin embargo salta a la vista para el que tenga un poco de entendimiento que las cadenas televisivas que más encono muestran hacia la Iglesia -que luego la gente confunde con la religión- jamás de los jamases dirían nada positivo de la misma, porque la ofensa a la Iglesia o sus dirigentes es consigna obligada, en plan burla, desprecio, etc.. o soltando una caterva de acusaciones que parecen decir al televidente: “pero por favor, ¿es que aún no tienes tu motivo para odiar a la Iglesia? Mira, elígelo: son pedófilos, son homófobos, van contra los derechos de las mujeres, como el aborto, son avaros que tienen de todo y encima inscriben en los registros de la propiedad templos  y edificios antiguos que dicen que son suyos, no pagan el impuesto de bienes inmuebles, apoyaron al bando fascista en la guerra civil, y luego a la brutal dictadura fascista, etc…”.
    Y así, de esta manera, mucha gente “va encontrando” su motivo para odiar, pues con estos mimbres, lo normal es que salga este cesto, de igual manera que en Cataluña en los años 70 prácticamente no habría independentistas ni gente que odiara España, pero hoy en día las cosas han cambiado. 

  19. Catlo dice:

    ramosov
     
    Ir contra la religión católica, tras los monumentales desastres del siglo XX, es, además, un indicio de ignorancia y de involución que nos acerca sin frenos hacia los abismos del horror.
    Desde la antropología y desde la sociología se sabe que no pueden subsistir sociedades sin religión y digo subsistir en el sentido más biológico del término. En España se sigue considerando moderno el cúmulo de recetas para el odio del siglo XIX, cuando la modernidad en el siglo XXI pasa por la protección, como el más valioso patrimonio de la humanidad, precisamente de la religión católica, seguramente la más sofisticada construcción cultural y que más beneficios ha aportado a la humanidad. Otra cosa es que determinados curas, obispos, opuesdeístas, colegios católicos, etc. tengan a veces comportamientos poco cristianos, pero el balance general del catolicismo es muy apreciable y muy defendible.
     
     

  20. malpharus dice:

    EL 11-M Y LOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA
    «Periodismo es difundir aquello que alguien no quiere que se sepa. El resto es propaganda». (Verbitsky).   
    http://malpharus.blogspot.com.es/2014/09/el-11-m-y-los-servicios-de-inteligencia.html

  21. malpharus dice:

    Un general desvela el “apoyo masónico” al Rey Juan Carlos en una transición “producida” por los norteamericanos
    Manuel Fernández-Monzón sitúa a Carrero Blanco como el “líder de la pretransición”
    http://www.elplural.com/2014/10/04/un-general-de-los-servicios-secretos-desvela-el-apoyo-masonico-que-tuvo-el-rey-juan-carlos-en-una-transicion-producida-por-los-norteamericanos/