Irán (II) ¿Hasta dónde llegará la guerra?

Dada la importancia de la guerra de Irán, aplazo la pequeña serie sobre la historia del régimen del 78 y los comentarios sobre personajes literarios.

Irán (II) ¿Hasta dónde llegará la guerra? 

Pasemos a la segunda cuestión: ¿qué perspectivas tiene la guerra? ¿Podrá escalar hasta una conflagración nuclear?

1. Trump ha cometido tres pecados políticos de extrema gravedad: haber traicionado su “segura promesa” de no promover más guerras; haber lanzado el ataque traicionando unas negociaciones en las que Irán ofrecía  más concesiones que nunca; y sobre todo, si queremos ponernos cínicos, haber calculado tan mal la fuerza y resolución de Irán.

2.  Descartando los pretextos sobre derechos humanos, arma nuclear, etc., el ataque de Trump y Netanyahu colocan a Irán en una crisis existencial, ya que lo que puede esperar de la derrota es el destino de Irak, Siria o Libia. ¿Se trata a su vez de una guerra existencial para  Israel, y que por ello se ha lanzado y ha lanzado a Trump a es aventura? Irán ( y no solo Irán)  era una amenaza permanente para Israel, pero distaba mucho de ser un peligro inminente. La motivación de Netanyahu parece más bien la de proseguir la racha de éxitos con Irak, etc., (dejo aquí aparte posibles motivaciones de tipo religioso-místico). Él creía, y lo decía, que no le sería difícil acabar con Irán, pero si el cálculo le sale al revés, cosa nada imposible según vamos viendo, sería Israel quien se encontrase en riesgo de extinción.

3.  A su vez, el aplastamiento de Irán supondría para Trump la demostración de un poder invencible, e indirectamente una derrota estratégica para China y Rusia. Pero,  nuevamente, si el cálculo le sale mal, Usa se empantanaría y desprestigiaría en una acción prolongada, de la que China y Rusia saldrían beneficiadas apoyando a Irán sin tener que implicarse de hoz y coz.

4. La estrategia de Netanyahu, seguida por Trump, consiste en combinar la destrucción de infraestructuras  militares y  económicas con el asesinato de los jefes militares y civiles, lo cual debería haber resuelto el asunto en pocos días. Sin embargo no está saliendo bien: la decisión y capacidad misilística de Irán son mucho más fuertes de lo previsto. Los ataques useños e israelíes no han impedido a Irán destruir en cuatro días las costosísimas  bases e instalaciones militares useñas en Oriente Próximo, y castigar incesantemente a Israel. Por lo cual las presunciones de acabar con Irán en pocos días se han ampliado a unas cuantas semanas, y a tres y más meses. En realidad, la guerra podría alargarse indefinidamente, a un coste económico tremendo, con incontables víctimas, también useñas e israelíes, lo que en sí mismo supondría un crudo revés para Usa e Israel. 

5.   Los éxitos de Irán, quizá pasajeros, tienen efectos políticos y económicos intensos. Políticamente, obligan a  los países árabes del entorno a  plantearse si  su alianza con Usa les protege y les conviene, lo que podría expulsar de la region el poder militar useño.   Y el cierre del estrecho de Ormuz está alterando la economía  de muchos países, en particular de aliados de Usa como Japón o Corea del Sur,  o de  Israel como India. Y para las monarquías arábigas no solo supone el cierre de sus fuentes de riqueza, sino también del suministro de alimentos. Otro blanco de la acción iraní es la destrucción de archivos y bases de datos militares y comerciales asentados en los países del Golfo, lo que provoca caos administrarivo más allá de la región. Irán amenaza también con atacar a empresas y particulares de la zona  que compren deuda useña, afectando al sistema de los petrodólares. Si Usa no lograra revertir esta situación en poco tiempo, y no parece que vaya a lograrlo, el panorama se  volvería dramático para algunos países. A Rusia, en cambio, le beneficia, pues su  petróleo  y gas se vuelven mucho más necesarios y  caros. Todo esto tampoco parece haber sido calculado por los estrategas de Trump y Netanyahu. 

La Segunda Guerra Mundial: Y el fin de la Era Europea (HISTORIA)

6.  Ante tales contratiempos, Trump  vacila en su estrategia, considerando una invasión de Irán, o el armamento de milicias separatistas kurdas y otras, los golpes de falsa bandera para complicar a otros países como Azaberbayán o Turquía… O se jacta de un poder militar invencible, que le permitiría arrasar a Irán día y noche  hasta que “no tenga a nadie ni a nada con lo que luchar”. Posiblemente lo lograría,  pero no parece que fuera en un plazo corto, y  entre tanto cambiarían  muchas situaciones: China y Rusia podrían implicarse más directamente, llegando a una tercera guerra mundial;   o incluso  Turquía, a la que ya amenazan algunas voces israelíes como siguente objetivo una vez se acabe con Irán; y siempre surgen  factores imponderables, mientras que en la propia Usa, ya dividida en bandos antagónicos, la  resistencia a Trump, también en sus propias filas. 

7.  Las repercusiones de un escenario tan complejo afectan al mundo entero. China y Rusia no pueden aceptar la derrota de su aliado, de modo que, aun sin entrar en la lucha,  lo apoyarán a fondo, alargando el conflicto al modo como lo hace la UE-OTAN con Ucrania, desgastando así tanto la capacidad como el  prestigio militar y político  de Usa.  El desprestigio afecta asimismo a la UE, de hecho un satélite de  Washington, y ello, debe señalarse,  en una época de surgimiento de una nueva superpotencia y de grandes potencias regionales resentidas con Occidente. Así, Trump y Netanyahu no pueden permitirse perder la guerra, pero su prolongación se hará costosísima y se  parecerá mucho a una derrota.

8. Para Israel, como decíamos, su aventurada agresión le coloca en un agudo peligro existencial. Los misiles iraníes traspasan  sus cúpulas “de hierro” y causan daños que la censura impide valorar, pero que, como prueba la misma censura, deben ser  en extremo dolorosos. En posición similar, Irán ha advertido que empleará sus últimos proyectiles contra la base  de Dimona, donde Israel guarda su armamento nuclear, lo que provocaría una catástrofe inimaginable.  Se ha hablado de que Israel podría inmolarse  al modo de Sansón y los filisteos, una idea  especialmente alucinada y que no suena factible, pero que indica el  callejón sin salida por el que se está avanzando.

9. En estas circunstancias no se presenta otra opción no catastrófica que buscar un acuerdo en el que Trump y Netanyahu, sus países y el propio Occidente salvasen la cara o algo de ella,  aunque desde luego saldrían bastante malparados, pues incluso el coste de una victoria sería abrumador. Porque la alternativa es mucho peor para todo el mundo. Lo más grave de esta innecesaria y mal calculada guerra es que sus consecuencias recaerán muy negativamente sobre  todo Occidente, y nosotros somos parte de Occidente.

Pasaremos luego a ocuparnos de la tercera cuestión planteada: las repercusiones para España

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Guerra de Irán (I). Democracia y bombardeos.

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La Segunda Guerra Mundial: Y el fin de la Era Europea (HISTORIA)

Entender la guerra de Irán (I) ¿Difiere de las de Irak, Libia o Siria?

1. Cuando la propaganda y el lenguaje pervertido consiguen hacer creer a la gran mayoría lo contrario de la verdad, es más importante alzar la voz cuanto se pueda contra la corriente.
2. La guerra de Irán nos plantea tres cuestiones básicas: a) ¿Tiene distinto carácter que las anteriores de Irak, Afganistan, Libia o Siria?  b) ¿Puede derivar a una conflagración más general, incluso mundial, o con armas atómicasl?  c) ¿En qué afecta a España e Hispanoamérica?  Sin abordar estas cuestiones, todo se queda en alborotos infantiles de un lado o de otro, con peligro de vernos arrastrados contra nuestros intereses.
3. Empecemos por la primera cuestión: la guerra de Irak se habría hecho para liberar a los irakíes (y al mundo) de un genocida con armas de destrucción masiva, e instalar allí una democracia. Muchos lo creímos, más o menos. Creer hoy el mismo relato sobre Irán demostraría algo  peor que una estupidez supina. Pero sabemos que la propaganda  llega a convertir a personas inteligentes en perfectos idiotas, inmunes a la experiencia.

4. Cuando la guerra de Irak, la rápida victoria sobre Sadam Husein permitió olvidar, hasta cierto punto, lo de las  “armas de destrucción masiva”. Pero con la destrucción de aquel régimen se convirtió al país en un estado fallido, en guerra civil semipermanente, en un foco de terrorismo y de  invasión de Europa por masas de musulmanes. Al coste de cientos de miles de muertos y millones de desplazado. Mismo resultado en  Libia o en Siria.

5. Cuando oigo justificar la guerra de Irán en nombre de los derechos humanos, la democracia o la libertad, me vienen inevitablemente a la cabeza estas experiencias. Cabría  pensar que en Irak esas eran las intenciones, pero que salieron mal, como pasa con muchos planes. Sin embargo su repetición una y otra vez indica claramente que bajo las invocaciones a la libertad había otros intereses, y no es difícil verlos: la pretensión de asegurar  a Israel rodeándola de estados fallidos, sumidos en la sangre y el caos. A mi juicio, ese es el designio criminal  de un psicópata. y además ilusorio: puede tener éxito temporal, pero a medio plazo no impedirá que resurjan poderes cargados de un odio visceral a Israel. Netanyahu fomenta ese odio no solo en el entorno árabe o iraní, sino en gran parte del mundo, incluso en los países que más necesita Israel para sobrevivir. Por las circunstancias históricas de su nacimiento, Israel se ve obligada a mantener a raya a unos vecinos que desean su exterminio, pero una cosa es tener a raya, y otra destruirlos: Israel no puede intentar su destrucción sin destruirse a sí mismo.

6. En cuanto a la guerra de  Irán, no solo no tiene relación con la democracia, sino que  tampoco  la seguridad de Israel estaba amenazada por ningún programa nuclear iraní.  Es asunto de pura fuerza. Trump y Netanyahu han creído disponer de la suficiente para borrar a Irán del mapa en unos cuantos días. Si resulta así, la guerra parecerá a sus autores  justificada, y además infligiría una derrota indirecta, pero muy dolorosa, a China y Rusia. Pero ya  apenas comenzada está causando estragos  no solo  en toda la región, incluyendo a Israel, sino también en Europa y Asia, y el mal cálculo de Trump y Netanyahu se hace palpable. Han empezado a pasar de varios días a varias semanas y ahora de cien y más días e incluso a hablar de  tropas sobre el terreno. Y  arman a milicias kurdas, lo que solo puede alarmar a Turquía. Una guerra prolongada, al margen de su resultado, es ya una derrota  no solo para Israel y Usa, sino para el prestigio político, militar y cultural de todo Occidente en un mundo que se siente cada vez más resentido, y también poderoso, contra la hegemonía occidental.

7. Hay aspectos secundarios que producen cierta repugnancia: atacar por dos veces en plenas negociaciones, como ha hecho Trump no deja de ser una traición.  También bautizar “Furia épica” a una operación a base de misiles y destrucción desde el aire suena a pomposidad infantil. No es mucho mejor el “Rugido del león” Netanyahu. El mismo  lenguaje empleado por Hegseth no tiene nada de épico, suena más bien a mafioso en su brutal crudeza.

8. Veamos otro enfoque:  Las invocaciones a la democracia y los derechos humanos. Claro está que el régimen iraní no es democrático ni respeta los derechos humanos tal como los concebimos,  pero utilizar ese hecho como justificación para  reducir a  países enteros al caos y la ruina exige una reconsideración del argumento y de su significado. La defensa de la democracia puede exigir la guerra, pero aquí no es el caso. Es claro que Usa, y mucho menos Israel, no van a embarcarse en una cruzada mundial contra los regímenes no democráticos: los estados de la peníncula arábiga nada tienen de democráticos y sin embargo son aliados tradicionales de Usa y la OTAN. Por no mencionar a  Marruecos, tan especial para España. La cuestión de la democracia adquiere otra dimensión por su crisis en el propio Occidente: el caso Epstein es  mucho más que un episodio localizado en Usa.  Leo que algunos proponen llamar a esta guerra “La guerra de Epstein”, por la catadura moral de sus promotores, y vale la pena hacer u par de  consideraciones:

a)  Que Epstein fuera un agente del Mosad no ofrece muchas dudas, y que detrás de él estuviera Netanyahu, tampoco. Y la Clinton ha descrito una realidad: “Si me acusan, va conmigo medio Washington”  Claro está que no toda la política  de Usa se  ha enfangado  con Epstein, y que entre los propios  epsteinianos hay muchas dudas y oposiciones a una guerra de tan dudoso resultado,  pero la perversión moral  de gran parte de las mal llamadas élites occidentales salta a la vista, por lo que hablar de una guerra de Epstein no deja de tener cierta realidad. 

b) Trump ha atacado a Irán por presión de Netanyahu, haciéndole traicionar sus “seguras” promesas electorales de que no encendería otra guerra. Lo que dice mucho. Además, en  las dos ocasiones trató  de engañar a los iraníes en favor de Israel, atacando mientras estaban en curso las negociaciones, sacrificando el crédito de su diplomacia. En la guerra de los doce días el engaño funcionó al principio, pero en la segunda ocasión Irán reaccionó  de inmediato. Y los bombardeos se están haciendo indiscriminados, recuerdan la táctica de Netanyahu en Gaza.

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¿Una guerra en vano?

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¿Una guerra en vano?

1. El análisis de la guerra de Irán debe entender que esta no persigue cambiar el régimen, y menos aún democratizar el país, sino, como en las anteriores guerras,  arrasar el  estado iraní para hacerlo impotente contra Israel. Maquiavelismo tan brutal como incierto para el propio Israel

2. La guerra de Irán tiene dos planos: para Israel, la destrucción del país, como en Irak, etc.; y para Usa, debilitar a Rusia y China atacándolas indirectamente en un punto clave.

3. Netanyahu y Trump presentan la agresión a Irán como “preventiva” ¿Preparaba Irán una ofensiva inminente contra Israel o Usa, y estos se le han adelantado? La pregunta se contesta sola.

4. En la guerra de 12 días, Trump afirmó haber destruido la infraestructura nuclear militar iraní, y Netanyahu haber devastado sus defensas antiaéreas y misilísticas. ¡Siete meses después pretenden que Irán es una amenaza nuclear existencial para Israel y hasta para Usa!

5. Todo va a depender de la respuesta de Irán. En la guerra anterior,  Israel quedó sin defensa contra los misiles y debió pedir una tregua por medio de Usa. Irán aceptó, renunciando a la posibilidad de causar daños mayores a Israel. Ahora los “preventivos” creen poder destruir sus bases de misiles en pocos golpes. Si el cálculo de Netanyahu volviera a fallar, las consecuencias materiales para Israel serían devastadoras, y no menores las morales y políticas para Trump, también para Occidente.

6. Turquía es factor aparte. Podría atraerle balcanizar a Irán arrebatándole las amplias zonas étnicamente turcas,  pero ya se oyen voces en Isrel que dan por resuelto el asunto de Irán y amenazan a Turquía, lo que empujaría a esta a solidarizarse con Irán contra el enemigo  común. 

7. En principio, Rusia y China no intervendrían directamente, y sus intereses actuales serían más bien limitar y resolver el conflicto, en lo que podrían coincidir con Trump si este se muestra incapaz de derribar al régimen iraní.  Pero si la guerra se prolonga  ayudarían a Irán más a fondo que hasta ahora,  y la guerra tendería a descontrolarse. 

8. Si el régimen de Teherán logra sostenerse a infligir serios daños a sus enemigos, como parece el caso, es probable que Trump prefiera un arreglo que le permita salir “victorioso”  a su manera. Si el daño fuera tan grande como hundirle un portaaviones, Usa no tendría más remedio que involucrarse hasta el fin, y no es fácil que lo desee Irán.

9. En la relación de fuerzas cuenta también el daño que Irán puede hacer a la economía mundial al cerrar el estrecho de Ormuz. Si nada cambia esencialmente, me inclino a creer que se buscará un arreglo en que el régimen  y la integridad nacional de Irán seguirán en pie, y la guerra se habrá librado en vano, para desesperación de Netanyahu. Salvo que este recurra al arma nuclear como de modo sibilino ha amenazado.

10.Como experiencia, las guerras anteriores no solo no democratizaron a Irak, Siria, Libia,  etc., sino que promovieron grupos terroristas musulmanes de extrema crueldad, así como verdaderas olas invasoras islámicas en Europa. Y una crisis moral en Occidente. Y para las políticas de Netayahu, una pérdida de prestigio y respaldo moral a Israel en Europa y en la misma Usa, donde crecen las protestas por el “dominio” israelí.

11. En los análisis debe entrar la posición e intereses de España. Cuando la guerra de Irak, yo también caí en parte en la trampa de creer que se trataba de democratizar un país contra un régimen brutal y terrorista con armas de destrucción masiva. La democracia tiene ahí tan poco que ver como el apoyo de Usa al régimen marroquí. 

12. Oigo decir: “Si hay que escoger entre Usa y Rusia o China, siempre con Usa”. Como hispanos, debemos escoger la neutralidad como España en las dos guerras mundiales. Para Usa, el mundo hispano es una semicolonia en la que apoyarse para hegemonizar el mundo y Trump quiere ser el nuevo McKinley, el del 98.

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El secreto del 23-f que nadie menciona / Irán, relación de fuerzas/ Prestigio de la ETA

 

 El secreto del 23-f que nadie menciona

***El “secreto” del 23-f consistió en la política de Suárez: estaba dinamitando a su propio partido al negarse a pactar con AP para frenar el auge del PSOE, de unos separatismos cada vez más provocadores, y de una ETA que asesinaba a destajo y expulsaba a decenas de miles de vascos de su región. Aquella situación exigía un “golpe de timón”, como dijo  acertadamente Tarradellas. El golpe, que debía reorientar la situación,  fue tan chapucero como podía preverse de sus autores. Y para salvar al rey a los verdaderos implicados, se vistió como un intento de golpe “franquista”, “fascistas” o como quisiera llamársele. Con lo que en lugar de corregir los  errores se persistió en ellos, hasta que Aznar los asentó sin vuelta atrás en 2002, sumándose a la visión político-histórica de PSOE y separatistas. Lo he tratado en La transición de cristal y en El PSOE en la historia de España.

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Irán, la relación de fuerzas

****La reducción de Irán a la situación de  Irak o Siria, es el objetivo principal de Netanyahu, y también lo es, aunque en menor grado, de Trump por cuanto debilitaría la posición de China y Rusia. No se trata de cambio de régimen, de democracia o de terrorismo, sino de simple fuerza. Aparte del problema de Rusia y China, ¿tienen Usa e Israel poder suficiente para alcanzar su objetivo?  La única referencia hoy es la guerra de los doce días.  El primer golpe tomó a Irán por sorpresa y le hizo un daño enorme (Netayahu había dicho que los iraníes se quedarían sin saber qué les había pasado), pero inesperadamente, el país se rehízo lo bastante para poner en juego su poder de misiles y causar a Israel tales daños,que tuvo que presionar a Usa en pro de una tregua. El problema para israel y Usa es: ¿ha aumentado desde entonces el poder misilístico de Irán, o disminuido? Previsiblemente habrá aumentado. ¿Están sus puntos de lanzamiento localizados y controlados de modo que pudieran ser anulados en un primer golpe? Probablemente no, con lo que sería precisa una guerra bastante prolongada, con tres efectos devastadores, además del daño que sufriría Irán: incendiar  todo el Oriente próximo, causar a Israel  daños  quizá irreversibles, y arruinar toda la política de Trump. Incluso descontrolarse en una guerra mundial si los intereses de Rusia y China llegan a implicarse  suficientemente.

Por todo ello Trump vacila: se dejó arrastrar por Netanyahu y su propia  bravuconería, por tres veces dio a entender la inminencia del ataque y se echó atrás, y ahora declara que prefiere la solución diplomática, aunque dice verla improbable. Lo mismo dicen los iraníes.  La solución diplomática no debería ser difícil, porque Irán ha declarado, incluso por ley (fatwa), la renuncia al arma nuclear y la disposición al control exterior de sus instalaciones. El enorme despliegue de poder militar  por Usa tendría, en ese caso, la extraña  misión de intimidar a Irán para obligarle a renunciar a lo que, según el propio espionaje useño, ha renunciado desde 2003. Pero también podría usarse el argumento o argucia al modo de las “armas de destrucción masiva” de Irak. Ahora mismo Witkoff afirma que Irán está a una semana de tener el arma nuclear, que es lo que Netanyahu viene diciendo desde hace veinte años y desmiente las jactancias de Trump de haber aniquilado tales instalaciones hace solo siete meses. Lo más probable es que todo el despliegue militar termine resultando un  bluff  para llegar a un acuerdo y retirarse salvando la cara, o algo de ella. Pero sea esta la salida o sea la de Irak,  solo lo sabe por ahora el propio Trump

Claro que a Netanyahu no le gusta lo más mínimo que Trump se centre en la cuestión nuclear y  apenas haga referencia a los misiles, que es lo que realmente le preocupa. Sin intervención de Usa, Israel no tiene fuerza para acabar con Irán. En consecuencia podría especular con atacar  en solitario para obligar a Trump a seguirle según las cosas rodaran mal. También ha amenazado con acciones “inimaginables”, posiblemente el uso del arma nuclear. Que está bastante loco, salta a la vista, pero hay que suponer que no le gustaría pasar a la historia como el hombre que llevó a la destrucción a su propio país, un Israel  asombroso y envidiable en tantos aspectos.

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396 – Ante la marcha a la guerra en Europa | La División Azul – YouTube

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El prestigio de la ETA

**Para entender los privilegios y simpatías de que ha gozado la ETA desde la transición debe ebe atenderse al dato de haber luchado contra el franquismo, cosa que no hicieron el PSOE ni los separatistas, y mucho menos el PP hasta Aznar. Pues en el ámbito político y mediático se  ha impuesto la tergiversación radical de identificar democracia con antifranquismo

**Con toda la simpatía que puede suscitar Trump por muchas de sus acciones, a los españoles e hispanos en general no nos conviene olvidar que su modelo político-histórico es el presidente McKinley, el del 98.

**Tras gastarse billones de dólares  y matar a decenas de miles de personas, la OTAN y la UE fueron expulsadas de Afganistán por los talibanes. Es decir, por unos desharrapados sin tanques, aviación, artillería pesada  ni drones. ¿No necesitaría el asunto reflexión, más allá de su descripción técnica?

**El hecho de que Nueva York, después del mayor atentado islamista de su historia, haya elegido un alcalde musulmán, es digno de estudio.

 

 

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El éxito y el fracaso/ Historiar el régimen del 78 (I)

Éxito y fracaso 

Siguiendo con los personajes:  Chano es el más ambicioso de los “perros verdes” y el más dispuesto a luchar por sus objetivos en la vida que le espera o cree que le espera. (“El amor y la lucha”: https://www.piomoa.es/?p=22533). Otro rasgo suyo se lo explica a Mariantonia al comienzo de su relación:  

“Me gustaría tener grandes éxitos y grandes fracasos, la riqueza y la miseria, probar todo. Una vida anodina, como marcada desde el principio, la vida corriente, la vida doméstica, todo eso me causa horror”.   Mariantonia se asombra : “¡Qué raro eres, nunca oí a nadie desear un fracaso, todo el mundo quiere escapar de eso…”; y tras un momento de reflexión lo entiende de otro modo: “¡Qué fuerza interior debes tener! ¡Ser capaz de desear algo así solo por conocer la vida…!”.  Desear experimentar el fracaso supone en cierto modo situarse por encima tanto de él como del éxito, algo smejante a “los dos impostores (el Triunfo y el Desastre)” en el If de Kipling. No obstante Chano no piensa tratar a los impostores con la  indiferencia que sugiere Kipling en su poema, sino a vivirlos con intensidad. Y cuando el “fantasma” cuenta sus experiencias en el GULAG, al borde de la muerte, expresa su deseo de llegar a contar con algo semejante en su curriculum (y sobrevivir, se supone), para irritación de su mentor  el comunista Diego. Chano resulta así el más complicado o enrevesado de sus compañeros, aun siendo el más joven. Aspira a conocer la vida, como dice Mariantonia, en sus manifestaciones más contrarias.
Claro que  conocer no es sinónimo de entender. Por entonces  Chano coqueteaba con el marxismo, aunque con prevención. Y viéndolo en perspectiva, de haber vivido lo suficiente (estamos en 1967), habría podido experimentar el fracaso de aquella idea y nunca su éxito. Y aquella jornada de los cuatro  iba a terminar para él abruptamente, en un fracaso accidental que quizá fuera el definitivo y el que espera a todos. Decidir el propio destino es una aspiración invocada a menudo por los políticos. Una aspiración ridícula.  

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Cuatro perros verdes    el psoe en la historia de españa-pio moa-9788413848754

Historia de un régimen recién fenecido (I)

¿Puede darse por fenecido el régimen conformado por la Constitución del 78? Casi nadie lo ve así, como si todo siguiera sin ambios de fondo.  Es normal, pues rara vez percibimos el sentido y  consecuencias de lo que ocurre ante nestros ojos: casi siempre lo vamos entendiendo más tarde, o mucho más tarde.  Pero la amnistía  de 2024 anula aquella Constitución al declarar legítimo el golpismo separatista, al anular su delito y romper el fundamental artículo 2, que garantiza “la indisoluble unidad de la Nación española”.  El régimen ha muerto por suicidio, y no es la primera vez: algo semejante ocurrió en 193o-31 con la monarquía liberal de la Restauración.

    Pero antes de llegar a ese extremo han transcurrido 46 años, y es hora de abordar la historia de este régimen, el sexto vivido por  España en el siglo XX y lo que va del XXI, y el más prolongado después del de la Restauración (1876-1923). Intentaré aquí un esbozo que permita cierta orientación en el cúmulo de sucesos y detalles a menudo contradictorios, que pueblan este largo período.

1) El primer problema  del régimen fue el de la continuidad-ruptura con el franquismo.  La facilidad con que este  fue desmantelado en el aspecto político-administrativo revela que ya sufría una profunda crisis, arrastrada desde el concilio Vaticano II y  agravada por presiones del entorno europeo y useño. Muchos esperaban o temían  una caída violenta, por un golpe militar o revolucionario al estilo del ocurrido en Portugal, pero no ocurrió nada así, y ello se debió a un triple rasgo del franquismo, generalmente: a) Careció de oposición democrática, b) Los viejos odios de la república y el frente popular  estaban olvidados para la inmensa mayoría en una sociedad próspera. c) Precisamente por ello,  la oposición era muy débil (el terrorismo expresaba esa debilidad, a su modo). En consecuencia, la transición a un nuevo régimen se hizo siguiendo las previsiones del propio franquismo, en las que la monarquía tenía un peso  de la mayo relevancia como símbolo de la continuidad histórica de la nación.

2) El tránsito a la democracia fue dirigido en primera instancia por Torcuato Fernández-Miranda, hombre culto, con sentido del estado y de la historia, consciente de que el nuevo régimen debía mantener una básica continuidad y evitar nuevas convulsiones, salvaguardando la legitimidad histórica y el espíritu del franquismo:  fundamentalmente la unidad nacional y la cultura de raíz cristiana, en cuya defensa se había librado una guerra civil que no debía haber sucedido en balde. Ese programa fue apoyado por gran mayoría popular en el referéndum de diciembre de 1936: democracia desde, y no contra el franquismo.

5. Por desgracia, el proceso cayó enseguida en manos de Juan Carlos y Suárez, dos personajes  frívolos, incultos y oportunistas, que emprendieron un proceso político en que la farsa y el olvido de la historia desempeñaron un papel excesivo. Un resultado sería la Constitución del 78, cuyo segundo artículo antes citado debilita la unidad nacional al añadirle “el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran”. El concepto de “nacionalidades” no va ligado histórica y conceptualmente a la autonomía, sino a la  autodeterminación, a la secesión, y niega solapadamente a España como nación, insinuándola como algo similar al Imperio austrohúngaro o al ruso. Izquierda y separatistas pudieron introducir el concepto, que Torcuato y otros vieron como una bomba de relojería,  por la mencionada incultura y frivolidad de la mayoría de los políticos de derecha salidos del franquismo,  y por la influencia democristiana en ellos: los líderes separatistas eran también democristianos.   

6. La Constitución tiene otros defectos serios, aunque este es el principal: resultó una Constitución ambigua, y no es de extrañar que desde el principio fuera muy vulnerada y finalmente  anulada por movimientos ligados a aquellas concepciones histórico-políticas que desde el principio enturbiaron su aplicación. Sin embargo, el proceso hasta la amnistía golpista ha sido muy complicado. Las deficiencias de la transición, en parte explicables por la novedad del proyecto,  pudieron haberse corregido, pero más bien se fueron agravando. Hasta que el 20 de noviembre de 2002, aniversario de la muerte de Franco,  el PP hizo imposible la corrección, y  el régimen entró en involución hasta el golpe definitivo.

Esos 46 años  los he tratado en El PSOE en la historia de España, pero necesitan una historia particular. 

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