Para difundir en las redes y por otros medios:
** Se puede y se debe derrotar a los MMM (medios de manipulación de masas). Basta con que quienes respeten la verdad se pongan a ello. Las intervenciones de Abascal deben llegar a millones de personas.
**Otro modo de combatir los MMM y en particular la infame y tiránica Ley de memoria histórica, es difundir y apoyar “Una hora con la Historia” programa de radio orientado precisamente contra dicha ley.
**Nada expone mejor la miseria política en que ha caído el país, que la charlatanería barata de los “analistas”. Dentro de la charca política que se arrastra desde el 11-m, lo único relevante es el surgimiento de VOX.
**La gran cuestión política que todos intentan ocultar es la realidad histórica del franquismo. Ni siquiera los que se dicen franquistas lo entienden. De su clarificación depende la democracia y la integridad del país. Un avance es este libro: 
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El mito de la Torre de Babel se parece bastante al del pecado original. En los dos casos el hombre quiere ignorar o superar su condición y ser como Dios (o alcanzar el cielo). Es un mito, como tantos otros de la Biblia, cuyo sentido permanece siempre (el del becerro de oro, el del plato de lentejas, etc.). En el caso de Babel, el intento es castigado con la destrucción del lenguaje, haciéndose incomprensible el de unos para los otros. En rigor, es la consecuencia lógica del intento. Creo que algo así puede verse en las ideologías: pretenden algo imposible, y su misma imposibilidad, a la que no se renuncia, obliga a transformar el lenguaje y el significado de las palabras. La “perversión del lenguaje” es típica: las palabras pasan a significar lo que cada cual quiera. Piénsese, por ejemplo, en “democracia” usada por igual, (perversamente) por etarras, PP, PSOE, separatistas, etc. El fenómeno se vio muy bien en la experiencia soviética: había que convencerse de que la sociedad era maravillosa, de que la pérdida de la libertad significaba más libertad, etc. Y para eso estaba el lenguaje, cada vez más “de madera” e ininteligible, arropado por el terror. Obsérvese igualmente en los movimientos feministas, con su pensamiento mágico, creyendo que al cambiar el lenguaje cambian la realidad
¿Qué significa “igualarse a los dioses”? Creo que significa superar la condición humana, es decir, la moral que caracteriza la condición humana. Todas las utopías ideológicas buscan eso, una conducta por encima del bien y el mal. Nietzsche lo expone con menos velos. Y la consecuencia es la pérdida del sentido, reflejada en la pérdida del lenguaje común. Creo que es una buena interpretación, original de Paul Diel (excepto en lo de la igualación a Dios)
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Creo que más o menos es como dice Lector. Los personajes y situaciones de El erótico crimen están por así decir previamente diseñados para un fin preciso: poner de relieve una situación social o política y denunciarla mediante la comicidad y el absurdo. En la literatura de humor, generalmente no se juega con personajes reales sino con caricaturas. No obstante, una buena caricatura, al acentuar ciertos rasgos de un personaje o de una situación, permite muchas veces verlo con mayor claridad. Esto es también una limitación: por eso la literatura de humor es un género menor, aunque Proby tiene razón al hablar de obras maestras en cualquier género. Una excepción enorme es el Quijote o, según dicen –no la he leído—, Tristram Shandy. En general, las grandes novelas como Crimen y castigo o Guerra y paz, ya que empezamos hablando de eso, tratan de “poner orden” –más bien sentido—en la caótica existencia humana, valiéndose de personajes lo más verosímiles posible, y esa verosimilitud incluye casi siempre cierta indefinición o ambigüedad en los motivos. No van a un fin parcial y predeterminado, como en las de género, porque la condición humana tiene mucho de nebulosa, solo admite aproximaciones y no una definición precisa. Por supuesto, eso es lo que busca Sonaron gritos, lo haya conseguido o no. Por eso, también hay novelas que dan mayor impresión de realidad que la vida misma, porque la retratan a un nivel más profundo que la experiencia corriente, casi siempre superficial y falsamente coherente. Veamos otro ejemplo: en Rusia los dos protagonistas se hacen muy amigos de un profesor de química y de un campesino prácticamente analfabeto, a quien el profesor enseña a leer y escribir y que demuestra talento poético. Los dos mueren en la batalla de Krasni Bor. ¿Tenían que morir allí? No necesariamente, pero el hecho pone de relieve lo azaroso de la vida y que los buenos no reciben necesariamente un premio. ¿Hay un sentido en ello en este mundo? ¿Hay otra vida en la que se recibe el premio? Pretender resolverlo en un sentido u otro puede ser labor de la filosofía (que nunca alcanza su objetivo), pero si una novela adopta un punto de vista preciso deriva hacia la beatería, incluso a una beatería nihilista.
En un libro de comentarios sobre Ratzinger, creo recordar que expuse la idea de que la justicia se demuestra en la existencia. Todo lo que existe ha de ser justo, por difícil que resulte entenderlo a nuestra razón. Pues la alternativa sería entonces la inexistencia. No recuerdo bien, pero era algo así.
Y, ya de paso, encuentro este comentario de hace 9 años en mi blog de LD:

![El erótico crimen del Ateneo: La novela negra como la vida misma que arrasa en el mundo de [Moa, Pío, Moh, Ul-Sih]](https://images-eu.ssl-images-amazon.com/images/I/51t3W6tzgWL.jpg)
