Demente al mando / Régimen del 78 (II) / Irak, experiencia histórica.

Un demente al mando en Israel

**Netanyahu ha arrastrado a Trump a la guerra de Irán. Trump se ha dado cuenta del embrollo catastrófico en que se ha metido y trata de salir de él negociando con Teherán. Algo que el demente Netanyahu no piensa tolerar, pese al duro castigo que sufre Israel en todos los frentes. Por lo que sabotea el alto el fuego.

**Todo Occidente está sufriendo la derrota en Irán porque es una auténtica derrota, empezando por la crisis de la OTAN, el desprestigio y la sensación de impotencia ante el resto del mundo. El jefe del estado mayor israelí dice que su ejército está al borde del colapso, el jefe de la oposición afirma que nunca había sufrido Israel tal fracaso, y otro general ha admitido que la segunda fase de la guerra va a ser terrorífica para Israel. Mientras, Netanyahu se libra de la cárcel.

********************************

Para una historia del régimen del 78 (II) 

Los dos hechos de alcance histórico que más afectan a España en la actualidad son la doble crisis de Occidente y de la democracia  suscitada por las guerras de Ucrania y de Irán, y el fin del régimen, en principo democrático, inaugurado con la Constitución de 1978. Seguiremos tratando el primero, pero ahora retomaremos el primer artículo dedicado al segundo el 25 de febrero pasado (El éxito y el fracaso/ Historiar el régimen del 78 (I))

La historia de este régimen se puede explicar en cinco  hitos: 1. El referéndum de diciembre de 1976 que decidió una democracia por reforma  desde y no contra el franquismo; 2.  Una  Constitución defectuosa, aunque en principio corregible y que anuló dicho referéndum; 3. La formación  progresiva de  de una clase o casta política compuesta por  PSOE, separatistas vascos y catalanes, que entonces se presentaban como autonomistas, y una derecha formada por la UCD y  Alianza Popular, que finalmente desembocaría en el PP; 4. La identificación del PP con el discurso histórico-político del PSOE y separatistas en torno a la guerra civil y el franquismo, en 2002; y 5. La amnistía de 2024, que daba el golpe de gracia a una Constitución que no había dejado de ser vulnerada por los partidos casi desde su inicio.

Vamos a empezar con el referéndum. Este fue ideado por Torcuato Fernández Miranda y su sentido fue mantener la continuidad histórica y política de España, representada hasta entonces por el franquismo,  sin romper ideológicamente con este. Fernández Miranda era hombre culto y con agudo sentido de la historia, que comprendía que el franquismo estaba agotado después del Concilio Vaticano II y que era precisa una transición a la democracia que no se repitieran experiencias nefastas como la de la república,  apoyándose en la sociedad reconciliada y próspera creada por el franquismo y en la debilidad de una oposición que nunca había sido democrática. 

Tras el referéncum tomó el mando completo de la transición  Adolfo Suárez,  un personaje sin las cualidades de Torcuato, que lo mismo podía actuar como jefe del Movimiento franquista, o boicotear los comienzos reformistas de Arias Navarro alegando que hacían peligrar la herencia de Franco, o hablar de superar al PSOE por la izquierda, o conceder legitimidad a los separatismos  o volverse ultrademócrata entendiendo por democracia los repartos de  poder y  presupuestos entre partidos sin ningún principio claro y tratando de olvidar el franquismo como si no hubiera existido.  Todo ello sin más fundamento que su intensa ambición personal, su frivolidad y oportunismo y su profunda incultura histórica o de otro tipo. Rasgos que compensaba, si puede decirse así,  con un carácter simpático, habilidad para las relaciones públicas y fácil aprendizaje de retórica democrática simple.

Tales rasgos de carácter los compartía el rey Juan Carlos. Ninguno de los dos (ni los que soñaban con continuar el franquismo sin apenas cambios) había comprendido el significado real del referéndum del 76, por lo que tras su éxito despidieron sin más a Torcuato. Y fue así como en solo tres años y medio a partir de su primera elección en 1977, Suárez llevó al país a una profunda crisis política marcada por su boicot a la unidad de la derecha mientras se desintegraba la propia UCD –que él había concebido como un partido a su mayor gloria personal–, por un terrorismo rampante, por  ímpetus separatistas cada vez más osados, por un PSOE a la ofensiva  y por una situación económica mediocre aun sin llegar a catastrófica.   Situación que le forzó a dimitir entre denuestos generalizados y obligó a plantear un “golpe de timón”  político, que desembocó en el chapucero del 23-f., con el que puede decirse que terminó la transición.

****************************************

En dos semanas saldrá a librerías mi ensayo sobre el franquismo, las dos Españas y las crisis europeas, tan relacionados y tan actuales:  El franquismo ayer y hoy: Las dos Españas y las crisis europeas (HISTORIA) : Moa, Pío: Amazon.es: Libros 

Portada de El franquismo ayer y hoy

*********************************************************

Irak como experiencia histórica

1. En 2003 una coalición dirigida por Usa invadió Irak para liberarlo de un tirano genocida dueño de armas de destrucción masiva. Al genocida lo había apoyado Usa anteriormente,y la armas aquellas no existían. Pero, en todo caso iban a liberar a los irakíes y llevarles la democracia.

2. Lla invasión fue fácil y rápida. Usa se hallaba en la cumbre de su hegemonía universal una vez caída la URSS. ¡Era el futuro! Y Aznar, estadista peculiar (y antfranquista, no sobra decirlo) , decidió que España debía mirar al futuro y sumarse a él. Así que apoyó moral y políticamente la invasión.

3.  Aznar obró contra la mayoritaria opinión popular, poco propensa a  una guerra decidida por países que a su vez invadían España, protegían a Marruecos y mantenían en el país bases militares ya innecesarias tras el derrumbe de la URSS.

4.  Aznar pensaba que la democracia y el interés de España consistía en sumarse con servil fervor  a Usa e Inglaterra. Y Zapatero se opuso a la guerra:  ¿por espíritu democrático o por interés de España? No, él detestaba todo eso. Obró por mero oportunismo. Y en aquel caso acertó.

5. Dado el éxito inmediato de la invasión de Irak (aunque se convertiría en una pesadilla), pareció que Aznar había acertado. Pero los atentados del 11-m del año siguiente permitieron a Zapatero presentarlos justificativamente como venganza por el insensato apoyo de Aznar a la invasión.

6. Sabemos muy poco sobre los autores del 11-m, pero –y esto es lo que cuenta política e históricamente– sabemos quiénes supieron aprovecharlo y ganar las elecciones: el PSOE, y a su lado la ETA y los separatistas. Y sabemos por qué pudieron aprovecharlo: porque la opinión mayoritaria rechazaba una guerra en la que no se jugaba ningún interés de España, más bien al contrario. Ni se jugaba ninguna democracia para Irak.

Y 7: El provinciano servilismo exterior de Aznar redundó en éxito interior de todos los enemigos de España y de la democracia. La experiencia de Irak debería haberse tenido muy en cuenta para no repetirla, pero la derecha no extrajo ninguna lección.  Ahora, ante la guerra de Irak, el señor de las saunas ha encontrado una vía de escape al acoso por su corrupción y delitos mayores. Si los políticos españoles no saben mantener el equilibrio ante fuerzas exteriores contrapuestas, arrastrarán al país al desastre.

**************************

401 – Irán y la crisis de occidente | El PP debe desaparecer

 

Esta entrada se ha creado en presente y pasado. Guarda el enlace permanente.

Comments are closed.