*La situación política actual es más de lo visto desde hace muchos años, con un grado mayor de desconcierto y putrefacción de los partidos. Es de importancia muy secundaria cuál de ellos gobierne. El único elemento nuevo que entra en el análisis es VOX. Mucho depende de lo que sepa hacer. Y su política debe ser muy explicada, estar en primera línea y basarse en la denuncia y no en la participación en el embrollo.
* Es importante llamar Doctor al Doctor. En una sola palabra, sin necesidad de más explicación, queda al descubierto su fraude, su estafa política, académico y humana. ¿Por qué ningún político ni casi ningún periodista lo hace así? Porque casi todos ellos son igualmente fraudulentos. Y en España se respeta mucho a los matones.
*La Reconquista es actual no solo porque se la está negando a fin de negar y desarticular España, sino porque la situación política exige realmente una reconquista.

******************************
–La vida humana –dijo Ángel– es como esas nubecillas que se forman y que poco a poco se van disolviendo en el firmamento sin dejar rastro. Ni siquiera memoria. Porque la memoria que deja cada cual entre sus conocidos o entre sus parientes, es parcial y se desvanece al cabo de poco tiempo. Y con los personajes famosos durante siglos ocurre lo mismo: sabemos sus nombres y algunas cosas que hicieron o dejaron de hacer, pero bajo esas cosas no los conocemos realmente.
–Buena semejanza, ¿en realidad nos conocemos a nosotros mismos? ¿Cada cual a sí mismo? –opuso Jaime
–Si Freud descubrió algo de nosotros, es señal de que antes se ignoraba, de que durante siglos todo el mundo ha ignorado cosas esenciales sobre sí mismo. Pero Freud puede estar equivocado, y entonces eso que creemos saber de nosotros gracias a él, es falso.
–Bien, bien esa comparación con las nubecillas –apostilló Leandro–. Pero ¿conoces un poema de William Blake que dice: “Ver un mundo en un grano de arena / y un firmamento en una flor silvestre / abarcar el infinito en la palma de la mano/ y la eternidad en una hora?” Esto suena extraño, pero sugestivo y no irrazonable. Ahora te pregunto: ¿puede decirse lo mismo de la vida de cada persona? ¿Que sea posible discernir el cosmos y su destino en cada vida humana? ¿Qué me dices?
–No me parece posible, porque el universo es uno, y las vidas humanas y sus destinos son enormemente diferentes.
–Pero entonces la vida humana sería algo muy diferente del cosmos.
–No necesariamente. También hay muchas flores silvestres distintas con muchos destinos distintos: marchitarse, ser comidas o pisoteadas o cortadas… Pero admito que hay un fondo de identificación con el universo…
–Te lo diré de otro modo: yo estuve a punto de ser fusilado dos veces por gente opuesta ideológicamente entre sí, por nacionales y por comunistas y por razones muy distintas, siendo yo comunista. Me libré por pura casualidad, o al menos lo veo así. ¿Tiene eso algo que ver con el cosmos? ¿Se concentra en esos hechos un indicio, al menos, del mundo total y de sus avatares? ¿O no tiene nada que ver una cosa con la otra?
–¿Quién puede saberlo? Pero quizá nos equivoquemos en algo: integramos todas las cosas en un conjunto general, al que llamamos universo. Eso parece pura lógica, pero ¿y si no tuviera que ver con la realidad? ¿Y si lo que llamamos universo no fuera el conjunto de todas las cosas sino algo diferente?
(Hace seis años)
———————————–
(Hace ocho años)
La significación de Gibraltar
El problema de Gibraltar no es un problema menor, ni mucho menos, pues define aspectos cruciales de nuestra verdadera posición internacional. Es preciso, por ello, que, si no los políticos, al menos la opinión pública lo retome.
1. Una idea artificialmente extendida desde hace bastantes años, en particular por las corrientes socialistas y separatistas, afirma que la cuestión de Gibraltar carece de importancia práctica y que insistir en ella resulta una pérdida de tiempo, cuando no una actitud “reaccionaria” o “franquista”. Claro está que si así fuera habría que preguntarse por qué, en cambio, el Peñón es tan importante para la potencia colonizadora, tan alejada geográficamente de él. Una colonia por cuya posesión Inglaterra no se contentó con el leonino Tratado de Utrecht, sino que ha vulnerado sucesivamente las condiciones de dicho acuerdo, siempre con increíble arrogancia, y lo sigue haciendo en la actualidad, haciendo caso omiso de todas las resoluciones de la ONU al respecto. Debemos convenir, entonces, en que sí tiene un interés de primer orden para Inglaterra.
2. La razón de ese interés para la potencia colonizadora es cuádruple. En primer lugar, la posesión de Gibraltar aseguraba las comunicaciones del Imperio Británico; en segundo lugar, la Roca era un símbolo del poder imperial inglés y, a la inversa, de la humillación de España, con la que históricamente sostuvo largas rivalidades: tal es un significado de la bandera británica ondeando sobre el Peñón; en tercer lugar, la colonia es un fructífero centro de negocios y tráficos de todo tipo, legales e ilegales, en perjuicio de España; en cuarto lugar, el Peñón tiene gran importancia como permanente sede de vigilancia, espionaje e incluso amenaza sobre nuestro país.
3. Podría creerse que ese interés británico es anacrónico, por cuanto ha desaparecido su imperio y teóricamente los dos países son amigos y aliados. Pero se trata de una falsa apreciación. La mentalidad y la práctica internacional inglesas siguen siendo en gran medida imperiales. Así, Londres mantiene colonias, enclaves y bases en otros lugares del mundo, y es el país de Europa Occidental que más gasta en fuerzas armadas –casi 70.000 millones de dólares en 2009, más que otros económicamente superiores, como Francia (67.000 millones), Alemania (48.000 millones) o Rusia (61.000 millones), esta con población y extensión mucho mayores, y con muchos más conflictos potenciales–. Solo dos países superan el gasto militar inglés, Usa y China, e Inglaterra supera proporcionalmente a la segunda, con un 2,5% del PIB frente a un 2%. En cuanto a la relación entre los dos países, la mera permanencia de la colonia demuestra que Londres solo contempla la “amistad y alianza” con una visión imperial, desde una posición de superioridad indiscutible.
4. Al interés militar y estratégico, tan fundamental para la mentalidad internacional inglesa, se suma el económico. En tiempos de Franco, con el cierre de la verja, Gibraltar se convirtió en una pesada carga para Londres, al punto de que su diplomacia maniobraba constantemente en pro de su reapertura. Con el tiempo es muy probable que Inglaterra hubiera tenido que devolver el Peñón, como había acordado la ONU, máxime si España presionaba sobre Usa, tan interesada en las bases militares españolas. La llegada del PSOE al poder, en 1982, fue pronto seguida de la apertura de la verja y de todo tipo de facilidades para que la colonia volviera a convertirse en sede de todo tipo de tráficos y de una verdadera colonización económica de las zonas vecinas, en beneficio de Inglaterra.
5. Es obvio, por tanto, que si Inglaterra concede tanta importancia a Gibraltar, España, en cuyo territorio se encuentra la colonia, debe concederle mucha más todavía.
6. Para España tiene una fundamental importancia militar, porque se trata de un punto clave para el dominio del Estrecho de Gibraltar y zonas aledañas. Recuérdese que, aparte de que por esa vía han llegado tradicionalmente amenazas e invasiones que estuvieron muy cerca de acabar con todo lo que España ha significado en la historia, la amenaza ha resurgido desde la independencia de Marruecos, el país más agresivo del Magreb, que ha mantenido guerras expansivas con todos sus vecinos. En cuanto a nosotros, presiona permanentemente sobre Ceuta y Melilla después de haber ocupado ilegalmente el Sahara y perjudicado económicamente a las Canarias; sin contar el auge del islamismo radical.
7. Desde el punto de vista político, España es el único país europeo sometido a la vejación permanente de soportar una colonia en su territorio. Ello tiene un alcance mucho más amplio que el meramente simbólico o de dignidad, pues define claramente nuestra prolongada decadencia y nuestra posición actual como estado lacayo en la alianza occidental (OTAN y UE).
8. En relación con la OTAN, debe recordarse que la adhesión de España se hizo en condiciones muy desventajosas: no solo permanece el Peñón bajo poder inglés, sino que la misma alianza deja fuera de su protección a Ceuta, Melilla y las islas españolas próximas, es decir, aquellos puntos en los que España puede ser víctima de una agresión. Lo cual vuelve a colocarnos en posición de lacayo.
9. Tampoco la entrada en la UE ha supuesto el más mínimo avance en la resolución de este problema, del que se han desentendido todos los demás países “amigos y aliados”.
10. La desatención del resto de Europa al hecho intolerable de la colonia no puede extrañar, por cuanto la clave del mismo está en nuestra casta política. Y tiene relación, a su vez, con su línea de claudicaciones y corrupciones, que han llevado a una involución antidemocrática y al auge de los separatismos y las concesiones al terrorismo. Por ello, creo muy importante que la opinión pública sea bien informada al respecto, de modo que estas nefastas políticas cambien.





