Entrevista: Formación y evolución de Europa

Inicio / Cultura
El autor de «Europa. Una introducción a su historia» destaca la gesta de Don Pelayo como europeísta

Pío Moa: «Profesores y autores anticristianos son caballo de Troya de las aspiraciones musulmanas»

Pío Moa: «Profesores y autores anticristianos son caballo de Troya de las aspiraciones musulmanas»
La historia de Europa de Pío Moa ofrece una línea interpretativa coherente a más de dos mil años de evolución política y cultural.
Carmelo López-Arias (en Religión en libertad)

Su Nueva Historia de España, donde sostiene el carácter esencialmente europeo de España y el entrelazamiento de las historias respectivas, ya parecía exigir de Pío Moa un esfuerzo panorámico similar referido al conjunto de nuestro caminar común, al que aplicar su capacidad para la síntesis de los hechos y su análisis desprejuiciado. Es lo que ha conseguido en Europa. Una introducción a su Historia (La Esfera de los Libros), que abarca desde la Segunda Guerra Púnica (c. 208-201 A.C.) hasta nuestros días, incorporando hechos de magnitud epocal como el fin del comunismo y el resurgir islámico.En la obra hay múltiples referencias al cristianismo, no sólo para recoger los hechos incontestables que vinculan a Europa con la Iglesia, sino para interpretar su interacción en las sucesivas etapas de formación, supervivencia, estabilización, expansión, apogeo y decadenciacon las que divide estos veintidós siglos de Historia de Europa.Por eso comenzamos evocando con él aquello que hace quince años inquietó tanto a San Juan Pablo II: que no se olvidasen las “raíces cristianas de Europa”.

-¿Tenía razón al insistir tanto en que se recogiesen en el preámbulo de la Constitución europea?
-Las raíces cristianas de Europa no admiten discusión, son un hecho.

-Pero ¿qué virtualidad política podía tener esa inclusión?
-Naturalmente, si la Unión Europea aspira a representar una continuidad histórica de Europa, tendría que hacerlo constar claramente en esa Constitución. Pero en mi opinión, la Unión Europea no es Europa y lo que busca es precisamente segar esas raíces. En el fondo es un proyecto antieuropeo y me temo que de orientación totalitaria, como vemos en la forma como se imponen ideologías abortistas, homosexistas, etc.

-¿Se ha roto la continuidad con el proyecto de construcción europea de tres católicos como Konrad Adenauer, Robert Schumann y Alcide De Gasperi?
-Si por algo se ha distinguido Europa, y ahí está una de las causas de su extraordinaria creatividad, es por la gran diversidad cultural entre sus naciones. Europa quedó devastada no solo material sino aún más moralmente y políticamente como resultado de la Segunda Guerra Mundial, la guerra de las tres ideologías, como la defino en el libro. El proyecto, de carácter democristiano,  tenía cierta concepción por así decir materialista, estableciendo una base económica sobre la que se desarrollaría a la larga una construcción política y cultural. Me parece inviable e inconveniente, y de todas formas la evolución de la Unión Europea ha abandonado sus orígenes democristianos para tomar un carácter socialdemócrata y realmente muy poco cristiano, por no decir abiertamente anticristiano.


Pincha aquí para adquirir Europa. Una introducción a su Historia, de Pío Moa.

-¿Y puede sostenerse ese armazón europeo de democracia y derechos humanos sin el sustrato cristiano?
-En mi opinión, la Unión Europea es un engendro peligroso y habría que volver a la idea de un Mercado Común, económicamente beneficioso para todos, pero sin las pretensiones de crear una especie de nueva superpotencia arruinando las culturas que han dado vida a la Europa histórica.

-¿Qué hechos y personajes más característicos de la historia de Europa permiten identificar nuestra civilización como “cristiana”?
-Los hechos más característicos fueron la salvación de la civilización tras la doble oleada de invasiones bárbaras a la caída del Imperio romano, y la separación, sobre todo en la parte occidental, del poder temporal y el espiritual o moral. La tensión entre ambos poderes, a veces violenta, ha abierto ámbitos de libertad que no están presentes en otras civilizaciones.

-¿Cuál ha sido el papel de la razón en la historia de una Europa transida por la fe?
-La supervivencia de la cultura grecorromana se debe precisamente al cristianismo, y eso ha dado otra característica esencial a la civilización europea: la tensión entre la razón y la fe, entre Atenas y Jerusalén, también un rasgo que no apreciamos en otras civilizaciones, y en el que se encuentra, entre otras cosas, la raíz del pensamiento científico.

-¿Qué personajes son arquetípicos de Europa?
-Suele ponerse a Carlomagno, pero su imperio fracasó, aparte de que intentaba una unión religioso-política al modo bizantino que, afortunadamente, también fracasó. Pero, en fin, si hubiera que señalar un “padre de Europa” podría ser Escipión, el vencedor de Aníbal, ya que de haber sido Roma la perdedora, su imperio no habría llegado a existir,  y la historia posterior habría sido muy distinta. El padre cristiano de Europa podría ser San Benito de Nursia, por el papel esencial desempeñado por los benedictinos para civilizar a los bárbaros frente a todas las adversidades. Luego hay muchos más, sería arbitrario decidirse por unos u otros.

-¿Cuál es el momento cumbre de la civilización europea?
-Es imposible decirlo. La época de mayor poder material de Europa viene a producirse la época entre la revolución industrial nacida en Inglaterra y la Revolución francesa, y la Primera Guerra Mundial. Por eso defino esa época, precisamente, como la Edad de Apogeo, que fue acompañada de una eclosión de ideologías que operan como religiones sustitutorias.  Desde otro punto de vista podríamos considerar el Renacimiento y la expansión transatlántica, sobre todo española, acompañada de esplendor artístico e intelectual. En fin, la época del románico y el gótico también son grandes momentos. Es curioso que cada una de estas etapas dé lugar a la siguiente, la cual se presenta al mismo tiempo como una revolución contraria a la etapa anterior.

-Hay un momento en el que usted sostiene que algo no tiene precedentes en la historia, y es la transformación de Europa como una civilización cristiana en una civilización prometeica…
-Como explico al principio, creo que el núcleo generador de las culturas no es la economía o la técnica, en base a las cuales suele interpretarse hoy la historia, sino la religión. La tensión entre razón y fe, como dije, es un rasgo especial cristiano, y en la civilización europea, finalmente, la razón se ha rebelado contra la fe a partir de la Ilustración -algo nunca visto antes- generando las ideologías, que son concepciones del mundo y del hombre que tratan de prescindir de la fe y asentarse únicamente en la razón.

-¿Eso es positivo o negativo?
-En el libro expongo cómo las ideologías, que aspiran a sentar conclusiones unívocas y universales a partir exclusivamente de la razón y la ciencia, no lo consiguen nunca, pues de unas mismas premisas pueden derivarse ideas muy diversas. Su crítica de la religión se basa en que esta es un producto histórico de la ignorancia y la impotencia humanas. La ignorancia estaría en vías de superarse mediante el ejercicio de la razón, y la impotencia lo mismo, gracias a la técnica. En la mitología griega, Prometeo es un titán, es decir un hijo de la tierra, en cierto sentido opuesto al espíritu, que enseña a los hombres la técnica y a burlarse de los dioses. Más o menos es lo que significan las ideologías. Y esa concepción está representada de forma típica en la masonería.  En el cristianismo se encuentra algo semejante en el relato del Paraíso o en episodios como el del becerro de oro, que advierten sobre los peligros de reducir la vida humana a una lucha sin fin por el bienestar material.

-Se está empezando a celebrar el quinto centenario de Lutero. ¿Es un “padre” de la Europa que habría nacido en Westfalia tras fracturar la Cristiandad? 
-En el libro insisto en dicha tensión entre razón y fe como característica de la civilización cristiana. Tensión significa al mismo tiempo oposición y complementariedad, pero a partir de cierto momento, en la Ilustración -aunque algunas de sus raíces se encuentren en el protestantismo-,  la razón rompe con la fe, por así decir. Las dos cosas son europeas. Por supuesto, las ideologías no han acabado con el cristianismo, sobre todo con el catolicismo, pero este ha retrocedido y sigue retrocediendo, porque no acaba de encontrar un discurso adecuado frente a las ideologías. El Concilio Vaticano II fue un intento, aunque creo que en gran medida ha fracasado. Juan Pablo II y Benedicto XVI rectificaron algunos de los peores efectos de aquel concilio, renunciando, por ejemplo, al llamado diálogo con los marxistas, planteado sobre bases falsas y que fue ruinoso para la Iglesia. Ahora, el Papa actual parece seguir en la línea contraria a Juan Pablo II, y la ha ampliado con un diálogo con los protestantes, tengo la impresión de que también sobre bases falsas, justificando excesivamente a Lutero.

-¿Por qué “excesivamente”?
-Una de las consecuencias inevitables del protestantismo es la disgregación en muchos grupos y fes diversas, algo que va, creo, contra las tradiciones de la Iglesia. En cuanto a la paz de Westfalia, que tanto satisface a pensadores políticos como Kissinger, fue como sabemos un fracaso, no aseguró ningún equilibrio y fue condenada por el Papa.  En fin, Europa, hasta ahora, es las dos cosas: el intento de armonizar la tensión entre razón y fe, y la rebelión de la razón contra la fe, a la que pueden atribuirse, por ejemplo, las dos guerras mundiales del siglo XX.

-Esas dos cosas ¿son incompatibles?
-Creo que la Iglesia busca un discurso capaz de armonizar las dos cosas, sin resultado claro hasta ahora. Otro intento fue el de Maritain y la democracia cristiana, que no me parece muy exitoso a día de hoy. Dos pensadores conscientes del problema han sido Jacques Maritain y Christopher Dawson. Dawson me parece más interesante, aunque más incompleto.

-¿Está preparada la Europa actual para recibir e integrar millones de musulmanes sin perder su identidad cristiana y grecorromana?
-En gran medida, Europa se ha edificado precisamente contra el islam. Son dos concepciones religiosas y culturales muy distintas, por no decir opuestas, y siguen siéndolo. Creo que Europa se suicida admitiendo masas de musulmanes, pero ello es muy coherente con las ideologías actuales de la Unión Europea.

-¿Qué hacer entonces?
-Es preferible que los islamistas permanezcan en sus países, pero precisamente la Unión Europea y Estados Unidos, con sus intervenciones en esos países, supuestamente para democratizarlos, están generando guerras civiles y caos, un resultado de los cuales son esas inmigraciones masivas.

-¿Qué opina del caso particular de España?
-En España tenemos además el problema de que siguen con la idea de Al Ándalus. ¿Por qué no podría volver Al Ándalus, si Alá lo quiere? ¿Y por qué no había de quererlo? Además, innumerables profesores y escritores españoles anticristianos están sentando una peligrosa falsificación de la historia, negando la Reconquista, con lo que vienen a  funcionar como caballo de Troya o quinta columna de esas aspiraciones musulmanas, que ciertamente existen y a las que no debemos cerrar los ojos

-¿Quién ha sido el más europeo de los españoles?
-Hombre, los españoles hemos sido europeos siempre, y ya he dicho que no soy partidario en absoluto de crear un monstruo “europeo” que destruya las culturas e idiomas de las diferentes naciones, imponiendo el inglés como lengua superior y toda esa historieta del multiculturalismo y una concepción economicista de la vida, algo así como la cultura del becerro de oro.  Pero, en fin, si hemos de distinguir un europeísta español, creo que Don Pelayo es el arquetipo. Sin la Reconquista iniciada por él, España habría dejado de existir, convertida en Al Ándalus, es decir, una cultura oriental-africana con el árabe como lengua, en lugar de una nación europea.

****************************

Lunes, 12 de diciembre,  a las 19,30, en Centro Riojano de Madrid, c/ Serrano 25, presentación de “Europa, una introducción a su historia”

“Cita con la Historia: El GRAPO, el por qué se ha mentido tanto sobre él, (Cebrián, el gran “informador”, continúa): https://www.youtube.com/watch?v=d44DKSJ2EXM

Creado en presente y pasado | 5 Comentarios

Una Constitución en ruinas en una España en ruinas

   Los enlaces al final de este artículo corresponden a diversos artículos que he dedicado a las contradicciones de la Constitución, al modo entre chapucero y en algunos aspectos ilegal como fue elaborada (examinado en el libro La Transición de cristal), y al modo como ha sido conculcada, es decir, pisoteada desde el principio. Lo principal podría resumirse así: la Constitución establece el principio de la unidad nacional de España, y al mismo tiempo crea las condiciones para su disolución, bien por disgregación en “nacionalidades” o por liquidación mediante la entrega de la soberanía a la burocracia de Bruselas. El proceso ha sido el progresivo debilitamiento de la nación en beneficio de los separatismos y de una UE empeñada en destruir las culturas europeas y las raíces religiosas cristianas, a todo lo cual han colaborado y colaboran entusiásticamente los principales partidos, es decir, toda la mal  llamada “casta política”, reducida más bien a chusma. Hay otros muchos procesos degenerativos, unos favorecidos por la Constitución y otros por las acciones antidemocráticas de los partidos, pero quizá este sea el más significativo y acuciante.

       Para entender cómo ha ocurrido todo ello debemos remontarnos al significado histórico del régimen anterior, que he procurado estudiar en Los mitos del franquismo  y a su situación a la muerte de Franco. El franquismo dejó, en efecto, un país en las mejores condiciones de su historia para una democracia sólida.  Un país en el club de los más prósperos del mundo y, sobre todo, olvidado muy mayoritariamente de los odios que habían destrozado a la república. Un país con unos separatismos muy débiles, los cuales no osaban decir su nombre y se proclamaban simplemente autonomistas. En tales condiciones fue posible una transición  “de la ley a la ley”, evolutiva y sin ruptura, planteada así por Torcuato Fernández Miranda y rápidamente traicionada por Suárez, que emprendió el proceso contrario. Llegó a identificarse fraudulentamente democracia (ninguno de los partidos era en rigor democrático) con antifranquismo. Así la política se convirtió en una farsa interminable. Si todavía se mantiene la nación y ciertos valores de cohesión necesarios, se debe a la inercia histórica y a la magnífica herencia del franquismo, que no ha podido ser demolida por completo.

     Sin embargo la herencia de aquel régimen no se acompañaba de un discurso político propio. Lejos de ser homogéneo o monolítico, el franquismo se componía de fuerzas diversas y en buena medida contrarias, las “familias”, especie de partidos. El punto ideológico común a ellas era el catolicismo, y el régimen se proclamó católico. Las cosas fueron bien hasta el Concilio Vaticano II, pero este privó al régimen de su discurso, lo vació ideológicamente y gran parte de la Iglesia pasó a actuar contra Franco, promoviendo los separatismos, al Partido Comunista, al terrorismo de la ETA y a cualquier esbozo de negación del régimen. El “diálogo con los marxistas” se acompañaba de la negación de diálogo a un régimen que había salvado a la Iglesia, directa y físicamente, del exterminio. He examinado en otros lugares la causa de este cambio fundamental.

     Así, desde el Vaticano II, el régimen tenía sus días contados. No podía sustituir su invocado catolicismo político por la doctrina falangista,  que había sido creada en unas circunstancias históricas muy concretas, no se había desarrollado y ya no decía gran cosa a la mayoría de la sociedad. En cuanto al carlismo, profundamente dividido, sus ideas llegaban al delirio entre los seguidores de Carlos Hugo. La corriente  democristiana, también débil, parecía la más adecuada a las circunstancias, combinada con cierta socialdemocracai confusa, a veces procedente del falangismo, y con un “europeísmo” un tanto vacuo, que en el fondo perseguía la disolución de la nación española. En definitiva, la democracia cristiana era más bien una suma de oportunismos, perfectamente capaz de promover los separatismos o de seguir con los “diálogos” que tanto habían perjudicado a la propia Iglesia, pero parecía la salida más “adecuada a los tiempos”. La ausencia de un discurso ideológico coherente creaba un vacío rellenable  con políticas de ocasión. Así, la transición solo podía resultar muy mediocre y con maniobras de “vuelo corraleño”,  basadas en la ignorancia voluntaria de la historia y en la ausencia de una visión amplia de futuro. En estos 40 años, el país ha ido a trancas y barrancas, con terrorismo intenso y luego consagración del asesinato como modo premiado de hacer política, con grandes altibajos económicos y un excesivo desempleo permanente, con la consagración institucional y totalitaria de la falsificación de la historia, reconstruyendo los mitos y odios del Frente Popular, deslegitimando de paso a la propia transición y a la monarquía, y autorizando cualquier proceso disgregador,. Etc.  Y hoy, en una huida hacia adelante, los partidos tratan de reformar una Constitución nunca respetada, para hacerla más irrespetable todavía.  Y ello en un mundo que está entrando en una etapa de ebullición política peligrosa.

     Son muchas las políticas imaginables para contrarrestar las derivas mencionadas antes de llegar a la catástrofe. Pero las mismas deben asentarse en un nuevo discurso ideológico general no simplemente negativo, y asentado en el examen del pasado. Porque en España parece que la experiencia histórica pasa en balde o es analizada con tosquedad extrema. En todo caso, la demolición del legado franquista de paz, unidad nacional, conservación de la raíz cristiana de nuestra cultura y prosperidad, está ya muy adelantada y exige una reacción urgente y enérgica.

*************

 http://www.libertaddigital.com/opinion/pio-moa/la-constitucion-en-ruinas-52227/

 http://www.libertaddigital.com/opinion/historia/pudo-hacerse-otra-constitucion-1276238638.HTML

 Por qué la transición fue un relativo éxito pese a la mediocridad de sus autores:

 http://www.libertaddigital.com/opinion/pio-moa/un-misterio-de-la-transicion-60309/

Creado en presente y pasado | 51 Comentarios

El hombre como ser acosado

Blog I. Por qué gana siempre la izquierda: http://gaceta.es/pio-moa/gana-izquierda-03122016-1720

*********************

Al abordar la condición humana, no solo debemos tener en cuenta su incertidumbre esencial, sino también su posición en un mundo que por una parte le acoge, por otra le asombra o maravilla, pero también le atemoriza, por su misterio, y por otra le hostiga y acosa  de manera a menudo muy cruel.  Volviendo a Omar Jayam, este afirma: “Saborea un instante de gozo: la vida no es más que eso”. Ello indica su posición social sin duda muy confortable  y debió de estar muy sano para ahogar su inquietud en vino sin demasiadas consecuencias, y  bien protegido para desafiar de aquel modo los preceptos islámicos: su angustia venía de consideraciones filosóficas más que del acoso de la vida común a la inmensa mayoría.

El hombre primitivo estaba particularmente expuesto a enfermedades y accidentes,  la necesidad de alimentarse y sobrevivir le obligaba a grandes esfuerzos a menudo ingratos, los caprichos de la naturaleza podían arrasar  en un momento los frutos de una larga labor, o su vida misma, con inundaciones, tormentas, terremotos, sequías;  debía contemplar, si tenía suerte, la muerte de muchos seres queridos antes de que llegara la suya… En realidad, nada ha cambiado de manera esencial, simplemente la técnica ha rodeado a gran parte de la humanidad de un escudo protector que por lo demás no evita nada de lo anterior, solo atenúa algo sus efectos.  El primitivo tenía al menos la seguridad de que los montes y el paisaje seguirían igual en todo caso, la impresión de eternidad del cielo y la tierra y de que, ya que no él, la humanidad seguiría existiendo indefinidamente en su descendencia. Hoy, esas seguridades se han evaporado. El universo no es estable, la tierra no es estable, enfermedades y accidentes nuevos acechan constantemente, la necesidad de vivir obliga a grandes esfuerzos ingratos a la mayoría, a pesar de que las distracciones (el “vino”) se hayan multiplicado hasta extremos que afectan a la salud mental de mucha gente. Y no es de extrañar que proliferen de tal modo los relatos y películas de catástrofes naturales apocalípticas, exterminadoras, aunque sean tratados de modo trivial.

   No solo la naturaleza acosa al hombre, también la sociedad, también los demás seres humanos. La necesidad de mantener el orden social, de impedir su desintegración,  limita y a menudo mutila los deseos que el individuo genera de forma inagotable con ayuda de su imaginación. La  sociedad, por medio de la ley, oprime inevitablemente a los individuos, aunque les permita al mismo tiempo sobrevivir. Vivir es en ese sentido limitarse, limitar “el instante de gozo” (prescindiendo de cómo a menudo el gozo se transforma en dolor). Pero se mantiene una especie de acoso  incluso en las relaciones personales,  los círculos íntimos o amistosos, así como  los profesionales, en los que la ley no se hace evidente en principio. Las relaciones en el trabajo, con compañeros y jefes, que ocupan una gran parte de la vida, rara vez son  muy satisfactorias, y siempre implican una dosis de malestares y enfados. Ello ocurre incluso en las más íntimas relaciones amorosas, en las que es preciso ceder por evitar males mayores. Todo ello se hace con aceptación, que de todas formas liberas otras energías y produce alegría, o con resignación, que entristece.

 Ese acoso empuja al individuo a moverse, a menudo a desgana, a hacer lo que no quisiera, y provoca un malestar oscuro,  que se procura disimular aunque a veces salte a la superficie con fuerza explosiva. Superar satisfactoriamente el acoso producido por la vida social exige un gran esfuerzo psíquico, al que ayuda la religión o, actualmente, los innúmeros tratados de autoayuda o de psiquiatría.  La manera más frecuente es la diversión, que en la sociedad actual ha generado industrias gigantescas, que llegan al aturdimiento. De otro modo parece insoportable la vida a mucha gente.

  

Creado en presente y pasado | 143 Comentarios

Europa en su historia: del cristianismo a las ideologías

 

http://www.todoliteratura.es/noticia/11410/pensamiento/pio-moa-publica-europa-un-ensayo-sobre-la-evolucion-historica-del-continente.html

Algunas de las tesis desarrolladas en Europa, una introducción a su historia

  1. Aunque Europa se compone de gran número de culturas nacionales, idiomas, historias muy variadas, etc., cabe encontrar algunos rasgos básicos comunes, en particular la religión tradicional cristiana, aun si dividida en tres grandes ramas.

  2. La religión es el núcleo generador de las culturas, mucho más que la economía.

  3. El cristianismo, en especial su rama católica, tiene la particularidad de diferenciar entre poder espiritual, radicado en Roma y los múltiples poderes económicos. Ello ha dado a la civilización europea un peculiar dinamismo e inquietud internos.

  4. La historia de Europa comienza con la II Guerra Púnica, pues de haber perdido Roma, el Imperio romano no habría llegado a existir, y la evolución histórica en Europa habría sido muy distinta.

  5. El cristianismo no es la única raíz de la cultura europea, sino que también tiene importancia primordial la cultura grecolatina. No obstante, esa cultura se ha transmitido y mantenido a través del cristianismo

  6. Como herencia grecolatina, el cristianismo registra una especial tensión entre razón y fe, mucho más aguda que en cualquier otra civilización o cultura, y esta es otra característica esencial de Europa.

  7. La tensión entre razón y fe, mantenida  a lo largo de dieciocho siglos, llegó a la ruptura en el siglo XVIII, llamado de la Ilustración.

  8. La Ilustración optó resueltamente por la razón, y desde ella sometió a la fe cristiana a una crítica radical, a resultas de la cual el cristianismo ha retrocedido en estos dos siglos sin llegar a desaparecer ni mucho menos.

  9. Según la crítica racionalista la religión es producto de la ignorancia y la impotencia. La ignorancia sería vencida por la ciencia, y la impotencia por la técnica. Esta crítica es falsa.

  10. Paradójicamente, la razón fue objeto de una nueva fe, atribuyéndosele la capacidad de dotar al hombre de algo parecido a la omnipotencia.

  11. La fe en la razón suponía que esta origina conclusiones unívocas e imbatibles sobre el hombre, la vida y el cosmos. Sin embargo de unas mismas premisas pueden originarse conclusiones distintas y opuestas. Y así, la fe en la razón ha originado diversas ideologías: liberal, marxista, anarquista, más tarde fascista y otras menores. Además, dentro de cada una ha habido interpretaciones y tendencias distintas.

  12. Por ideología entendemos aquí concepciones del mundo y de la vida que aspiran a prescindir de la fe religiosa y apoyarse exclusivamente en la razón y la ciencia. De hecho obran como religiones sustitutorias.

  13. La época de las ideologías, que se abre con la Ilustración, ha conducido en el siglo XX al choque entre ellas en dos guerras mundiales. La primera puede entenderse como una pugna entre diversas concepciones liberales, y la segunda como la colisión entre tres de ellas, la liberal, la marxista y la fascista. Esta última ha determinado la entrada de Europa en un período de decadencia, que no sabemos si será definitiva o no.

  14. Algunos autores han sostenido que lo que consideran fracaso sangriento de las ideologías abre el paso a una vuelta al cristianismo, un cristianismo remozado y enriquecido por la experiencia histórica. Ello, sin embargo, no se ha producido y parece más bien como  si la propia Iglesia estuviera guiándose por diversos productos ideológicos, más bien que orientarlos. Un ejemplo fue el famoso “diálogo con los marxistas”, extremadamente perjudicial para la Iglesia. La tendencia, corregida en parte por Juan Pablo II y Ratzinger, ha empeorado aparentemente con Bergoglio.    **************

Creado en presente y pasado | 99 Comentarios

Por qué Putin tiene razón

Cómo los felices años 20 prepararon la II Guerra Mundial: https://www.youtube.com/watch?v=CNpyL2BKmKM

**Para seguir en la OTAN, España debía exigir la devolución de Gibraltar y la protección de Ceuta y Melilla. Y ni aún así nos convendría

***************

Para entender a Putin conviene entender antes a la Clinton. Esta señora representa precisamente la política abortista (hasta los nueve meses), radicalmente anticristiana, homosexista,  imperialista so pretexto de extender la democracia, y extremadamente belicista. Representa la política que ha llevado a convertir a Afganistán, Irak, Libia, Siria o Egipto en auténticos caos de guerras civiles realmente brutales, auge de regímenes de pesadilla como el estado islámico,  golpe militar para salvar in extremis la situación en Egipto. Y representa, incluso por encima de ello, la policía de cerco y acoso a Rusia. La Clinton está convencida, como ella misma  ha explicado,  que Usa debe marcar la línea al resto del mundo en el siglo XXI, tal como lo ha hecho desde la segunda mitad del XX (durante 45 años en rivalidad con la URSS).  La cosa puede quedar más clara  en relación con el caso sirio. Usa y la UE han apoyado y fomentado la desestabilización del régimen de Asad, como hicieron con otros regímenes, so pretexto de que era “un dictador”, como si no hubiera otros y mucho más dañinos (este al menos mantenía a Siria en orden y en paz, con prosperidad creciente). Intervinieron de manera pirata, injiriéndose en los asuntos internos de otro país reconocido en la ONU, para impulsar a unos supuestos demócratas degolladores. Con la ilusión, además, de que así quizá hicieran caer a Irán, un régimen fundamentalista que debe su fundación en gran medida a Usa. Por el contrario, Rusia actúa en Siria de manera perfectamente legal, a petición del gobierno legal y reconocido en la ONU. ¿Se entiende la diferencia? 

  Putin ha hecho bastantes declaraciones acertadas: “No perseguimos a  los homosexuales, pero a los niños hay que dejarlos en paz”, se opone a la abyecta política homosexista, cada vez más totalitaria, al abortismo, defiende el cristianismo, no admite un multiculturalismo destructor de la cultura europea, precisamente, etc. En otras palabras, representa justamente lo contrario de la Clinton.

 Es bastante lógico que algunos países del entorno ruso, como Finlandia, países Bálticos, Polonia, etc. sientan una desconfianza ancestral ante el imperialismo ruso y soviético, del que han sido víctimas tantas veces. Sin embargo el imperialismo ruso tiene hoy pocas bases para desarrollarse. Rusia es un país envejecido, que pierde población, su población es menos de la mitad que la de Usa, y un tercio de la de la UE. Sus presupuestos militares son solo una pequeña fracción de los useños, y solo los de Inglaterra y Francia ya superan a los rusos. La propaganda de la OTAN, directa o encubierta, insiste mucho sobre las avanzadas armas rusas, pero esto se parece a la política de Inglaterra a principios del siglo XX alarmando, en falso, de que Alemania estaba a punto de conseguir una flota pareja a la  inglesa. Con Putin la economía rusa ha superado el marasmo, inducido casualmente por el Banco Mundial y el FMI, de la época de Yeltsin, pero sigue siendo una economía débil y vulnerable. Las posibles apetencias imperiales de Rusia parecen, una vez examinadas las relaciones de fuerza reales, muy poco amenazantes, al menos por un tiempo.

    Sin embargo, desde el derrumbe de la URSS, puede decirse que la política de la OTAN ha consistido en acosar a Rusia y cercarla de bases militares. La OTAN engañó a Gorbachof dándole a entender que no se extendería a los países ex satélites de la Unión Soviética, pero lo que ha hecho ha sido exactamente lo contrario. La culminación de esa estrategia consistió en derribar al gobierno proruso de Ucrania mediante la táctica de las “primaveras árabes”, como primer paso para extender allí la OTAN. En este punto, Rusia reaccionó recuperando Crimea y señalando: “Queremos que la OTAN venga de visita a Sebastopol, no que nosotros tengamos que ir a visitar a la OTAN en Sebastopol”.  Los sucesos de Crimea colmaron el vaso. En este país existe una masa de población prorrusa y otra muy antirrusa, en la que se apoyarían la tendencias expansionistas de la UE y la OTAN, y ello ha dado lugar a una guerra civil localizada, en la que Rusia ha apoyado, lógicamente, a los suyos. Sin la “primavera ucraniana”, promovida, al igual que la “primavera siria” y otras, por Usa y la UE, no  se habrían ocasionado los problemas actuales. Y la Clinton es de lo más “primaveral”.

   Putin ha venido a decir, respondiendo a un periodista de la BBC: “¿Cómo  pueden acusarnos de agredir y amenazar a la OTAN y la UE, cuando nuestros presupuestos militares son por comparación muy modestos, y cuando solo tenemos dos bases en el exterior, mientras que la OTAN tiene decenas de ellas rodeando a Rusia?”.

    Para crear ambiente y opinión internacional contra Rusia, la propaganda de la OTAN y la UE insiste en que Putin es un “autócrata”, un “nuevo zar”, en que no es un demócrata, etc. La realidad es que, si lo medimos por su popularidad, Putin es más demócrata, es decir,  tiene más apoyo popular, que los gobernantes occidentales, y que  por ello no necesita falsificar las elecciones. Una popularidad basada en algo sólido:  el orden y prosperidad logradas desde el período de Yeltsin, y en su defensa de los intereses nacionales rusos. También ha señalado Putin, en referencia a la situación que se viene creando, que “No queremos una democracia como la que han llevado a Irak”. Desde luego, el  ruso no es un gobernante blando ni un demócrata modélico, y se le han achacado medidas ilegales contra sus contrincantes, dominio de los medios de masas, favoritismos, quizá el asesinato de alguna persona molesta, etc. Pero si nos ponemos en plan purista, acabamos de ver cómo en Usa los medios de masas así como el gran dinero  han estado casi absolutamente a favor de la Clinton, cómo Trump ha denunciado fraudes electorales, etc.  En la UE se va imponiendo una corriente totalitaria que penaliza la libertad de conciencia y la libertad de expresión si vulneran los privilegios homosexistas o abortistas. En España existe lo que podríamos llamar una democracia antidemocrática. Etc. En una conferencia con los líderes de la UE, Putin le dijo: “Ustedes son muy aficionados a darnos lecciones de democracia que ustedes mismos no siguen”. Cito de memoria pero vino a ser algo así.   

   Lógicamente, debemos preguntarnos a qué responde la agresiva política de  la OTAN hacia Rusia. Creo que responde a dos concepciones estratégicas. La primera es que Rusia es una potencia débil (aunque tiene un arsenal nuclear muy a tener en cuenta) y hay que aprovechar la situación. Y en segundo lugar a un designio, también denunciado por Putin, de trocear a Rusia, en particular a Siberia, para adueñarse de sus enormes reservas de materias primas. Un plan en el que podría llegar a interesarse también China, otro punto débil de Rusia. Desde la caída de la URSS, los gobiernos useños y a sus órdenes los de la UE, se han aficionado a intervenir en los asuntos internos de otros países, a vulnerar la legalidad internacional, a promover guerras civiles… Los resultados (costosísimas derrotas en Afganistán, Irán, Libia, feroz guerra civil en Siria, auge del islamismo radical, masiva llegada de supuestos refugiados a la UE, golpe militar en Egipto, tensiones crecientes en Europa, etc.) debieran advertir a los Clinton y similares de los peligros de tales políticas. Hoy por hoy, es Putin quien tiene razón.

Creado en presente y pasado | 148 Comentarios