La cuestión catalana

Nueva historia de España: de la II guerra púnica al siglo XXI (Bolsillo (la Esfera))nacionalismos vasco y catalan, los-pio moa-9788490550229

Uno de los rasgos más grotescos del separatismo catalán es su pretensión de que España o Castilla han oprimido a Cataluña. La realidad es precisamente la contraria. Los separatistas han gozado de una oficiosa “comprensión” y apoyo desde “Madrit”. Ya decía Eugenio D’Ors que los políticos “madrileños” siempre preferían tratar con los separatistas que con los catalanes que se sentían españoles. Y que tradicionalmente fueron la inmensa mayoría y siguen siendo mayoría aunque los separatistas hayan aumentado mucho, precisamente por la connivencia,  financiación y ayuda de los gobiernos de PP y PSOE. Los cuales contribuían de paso a marginar cualquier resistencia de los catalanes no separatistas. Frente a esas oficiosidades y complacencias es preciso un discurso claro.

   El separatismo catalán se basa en dos puntos esenciales: la raza y la lengua. Tras la derrota del nazismo, lo de la raza lo disimulan (aunque en el fondo continúan con la monserga), para cargar todo el acento sobre la lengua y la denigración sistemática de España y de todo lo que une a los españoles. Por eso es preciso insistir en puntos como los siguientes, que invito a difundir con la mayor insistencia en las redes sociales:

*Los catalanes no son ninguna raza – si queremos utilizar ese concepto– distinta de los demás españoles.

*Cataluña nunca tuvo un estado independiente, nunca fue una nación.

*Los catalanes siempre se consideraron españoles, incluso bajo el poder franco de la Marca Hispánica, que por algo se llamaba así. Solo a finales del siglo XIX unos orates empezaron a convencer a los más atrasados o torpes  de ser una raza superior.

*La industria catalana se debe al espíritu emprendedor de muchos catalanes, pero no menos a un proteccionismo impuesto por los gobiernos y que llegaba a ser abusivo, permitiendo a la región absorber recursos humanos y económicos del resto de España.

*El Ensanche barcelonés, emblema urbanístico de Barcelona, fue impuesto por Madrid a un ayuntamiento deseoso de una solución más mediocre y especulativa.

*La abolición de los fueros por Felipe V fue una doble bendición para Cataluña, porque le permitió salir del atraso y la pobreza al participar más intensamente en el comercio español y, más aún, porque liberó al campesinado, es decir, a la gran mayoría del pueblo, de la opresión brutal de una oligarquía que con sus exacciones y abusos había provocado largas guerras civiles y bandolerismo en la región.

*El castellano se fue haciendo lengua común en toda España, el español por excelencia,  ya hacia el final de la Reconquista por sus propios méritos culturales y políticos, no por opresión sobre las lenguas regionales, que siguieron hablándose libremente.

*El catalán es una lengua regional española, interesante pero poco hablada, poco útil y con un peso cultural infinitamente menor que el español común.

*A la evolución del español han contribuido todas las regiones, incluyendo, por supuesto, a Cataluña desde el Renacimiento.

*La cultura catalana en el español común es mucho más importante que en la lengua regional.

*En el franquismo no hubo persecución al catalán, sino que, al contrario, se lo promocionó de muchas maneras. Pero en la enseñanza estatal se empleaba el español, como se hacía con el francés en Francia o el inglés en Reino Unido. En Francia  apenas quedan restos del catalán, mientras que en España es la segunda lengua más hablada en Cataluña.

*El separatismo está hundiendo la cultura catalana, utilizando la lengua como instrumento de separación, de falsificación de la historia y de envenenamiento de los jóvenes con un resentimiento arbitrario y pueril.

*Lejos de estar oprimida, Cataluña debe su progreso a su inclusión en España, a ser parte importante de ella; y al idioma común el mejor desarrollo e influencia  exterior de su cultura.

Los Mitos Del Franquismo (Bolsillo)

************** El inmenso y desvergonzado fraude de las “fosas del franquismo” nos obligan a pagarlo a todos. Es una mentira “norcoreana”, que no debiera existir en una democracia. “Una hora con la Historia”, dedicado a combatir la “memoria antihistórica” no está subvencionada. Depende del apoyo voluntario de sus oyentes: escúchelo y difúndalo https://www.youtube.com/watch?v=8uprMK8nvi4 

La Reconquista Y España (Historia)

 

 

 

 

 

Creado en presente y pasado | 14 Comentarios

La UE contra Europa (III) Un totalitarismo melifluo

Me dicen que hace unos días, en  “El gato al agua”, Pedro Insua paró los pies a la cotorrilla Ayuso, que lleva el PP para la Comunidad. La cotorrrilla, que charlaba por los codos, se explayaba sobre las maravillas del inglés, e Insua le recordó que España no es un país bilingüe español inglés, que el inglés se debe enseñas como lengua extranjera y no en igualdad, de hecho en superioridad, con el español, y que lo que hace el PP es impulsar una verdadera colonización y desplazamiento del español como lengua de cultura. Así me lo han contado. Me alegro muchísimo. Llevo unos quince años hablando de estas cosas y daba la impresión de que  los políticos han logrado volver a los españoles  serviles e indiferentes o despreciativos hacia su propia lengua y cultura. Parece que empieza a haber una reacción. A ver si cunde.  

europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449 La ideología de la UE recuerda la advertencia del gran teórico liberal Tocqueville sobre el “despotismo democrático”. Vale la pena citarlo: “Un poder inmenso que busca la felicidad de los ciudadanos, que pone a su alcance los placeres, atiende a su seguridad, conduce sus asuntos procurando que gocen con tal de que no piensen sino en gozar (…) Un poder tutelar que se asemejaría a la autoridad paterna si, como ella, tuviera por objeto preparar a los hombres para la edad viril; pero que, por el contrario, sólo persigue fijarlos irrevocablemente en la infancia”. Esta clase de tiranía, sin precedentes en la historia, es compatible con formas democráticas, pues no se presenta como un poder brutal e impositivo, sino melifluo, incluso ñoño y tutelar, y la gente llega a creer que lo ha elegido ella. Tal absorbente totalitarismo anularía la libertad con mil regulaciones y más eficacia que las tiranías abiertas. Y por ello llegaría a despojar al ser humano de sus atributos.

Las instituciones burocráticas de la Unión Europea y los mayores gobiernos se empeñan en regular hasta los sentimientos. Y elaboran leyes inventando “delitos de odio”, no solo opuestos a la libertad de expresión, sino contra la más íntima autonomía del ser humano, que va más allá de los totalitarismos clásicos, limitados al control del pensamiento. No es solo que al perseguir unas manifestaciones de odio promueva inevitablemente las contrarias, sino  que la misma concepción de tal “delito” es tan inaudita y opuesta a las tradiciones civilizadas, que asombra ver  cómo se vienen imponiendo sin apenas resistencia; aunque eso esté cambiando.  

   Objetivo favorito del despotismo melifluo  es la intromisión en la vida sexual de la gente, sobre todo promoviendo la homosexualidad y el aborto. No se trata del respeto a una persona al margen de su orientación sexual, sino del fomento activo del “amor estéril”, equiparándolo, hasta como causa de orgullo, al amor normal entre varón y mujer; y negando el derecho elemental de los niños a tener un padre y una madre.

    En cuanto al aborto, solo puede definirse como destrucción de vidas humanas en el seno materno… que ha pasado a glorificarse como “derecho de la mujer” (y los derechos deben practicarse), despreciando el dato de que esas vidas corresponden en un cincuenta por cien al padre. Esa negación del padre constituye una criminal aberración sobre otra. El abortismo se flanquea con campañas insidiosas contra la maternidad, expuesta como un penoso mal y grave causa de “desigualdad”, pretendiendo no la igualdad ante la ley, sino la negación de las diferencias complementarias, físicas y psíquicas, que permiten la continuidad de la especie. Las mismas insidias atacan al varón, estigmatizándolo implícitamente como agresor natural de la mujer y negándole el principio jurídico de igualdad. Estas ideas alienadas fundamentan leyes despóticas, ensalzadas, con clásica perversión del lenguaje, como “inclusivas”, “liberadoras”, “igualitarias”…  

    Tales imposiciones socavan la familia, destruyen la atracción y confianza entre los sexos y alimentan un malestar social generador de frustraciones y violencias, a un tiempo denunciadas y favorecidas; y una histeria bien visible en manifestaciones agresivas para acallar cualquier disidencia y condenar a muerte civil al discrepante. Mientras, el aborto en la UE supera el millón anual y en torno a cien mil en España. Y no precisamente porque se trate de poblaciones pobres e ignorantes. Estas cifras tienen evidentes efectos demográficos, que se quieren compensar con una inmigración masiva so pretexto de que los recién llegados pagarán las pensiones de una población europea envejecida… sustituyéndola y desplazándola de paso.

    Simultáneamente la UE  busca destruir las identidades nacionales forjadas en siglos y  presentadas arbitrariamente como focos de guerra (naturalmente que ha habido guerras entre naciones, pero los mayores focos bélicos de los siglos XIX y XX han sido casualmente las ideologías supranacionales). Se impondrían así sociedades multiculturales, muy alabadas, cuando no pueden significar otra cosa que una gradual difuminación de la cultura europea en una amalgama más fácilmente manejable por aquel “poder inmenso y tutelar”, presentido como una pesadilla por Tocqueville.

      ¿Puede ser detenida esa deriva? Hoy crece la resistencia a ella en varios países, en particular Polonia y Hungría, más sensibles al totalitarismo por haber combatido al soviético. Quizá el gran error de la UE consista en el intento de saltar de la unidad de mercado (CEE), beneficiosa en general, a una unidad política poco compatible con la realidad de un diversidad nacional hondamente asentada en la historia.

   España dispone de una posición moral y políticamente privilegiada, al ser casi el  único país libre de las atroces guerras mundiales y de las inmensas deudas contraídas por Europa occidental con el ejército y las finanzas useñas e indirectamente con Stalin; y al disponer de un vasto espacio cultural extraeuropeo. Esto debería permitirle una voz autorizada e independiente frente a los peligrosos impulsos tiránicos de la UE. Voz que solo podrá sonar si el país supera la discordia interna que amenaza su misma existencia.

************** El inmenso y desvergonzado fraude de las “fosas del franquismo” nos obligan a pagarlo a todos. Es una mentira “norcoreana”, que no debiera existir en una democracia. “Una hora con la Historia”, dedicado a combatir la “memoria antihistórica” no está subvencionada. Depende del apoyo voluntario de sus oyentes: escúchelo y difúndalo https://www.youtube.com/watch?v=8uprMK8nvi4 

Los Mitos Del Franquismo (Bolsillo)

Para difundir en las redes sociales

*VOX cometería un grave error si se  defendiera de las insidias que le califican de “extrema derecha”. Por el contrario debe atacar con contundencia: “¿Quiénes lanzan esas acusaciones? Los corruptos, los amigos de la ETA, los financiadores de los separatismos, los que elevaron el desempleo a cinco millones, los que regalan la soberanía de España a burocracias exteriores…” Este es el mensaje que le ha permitido romper el muro de silencio de los corruptos. Si ceja en él, se desinflará.

*Responder a las acusaciones de los corruptos enemigos de España sería darles una autoridad moral de la que carecen. Por el contrario, debe hacerse ver a todo el mundo esa carencia.

*Después de muchos años en que PP y PSOE se repartían poder, cargos y dineros, apoyaban a los separatismos, convertían a España en satélite político, económico y cultural de las mismas potencias representadas por Gibraltar, hay una reacción. VOX ha adquirido una enorme responsabilidad y debe estar a la altura.

*Tanto en relación con España, como con la democracia, la UE, la Hispanidad, la OTAN, la  inmigración, los feminismos histéricos, etc., es preciso un discurso nuevo, sólido  y coherente contra las falacias de esas ideologías.

*El feminismo odia aún más a la mujer que al hombre. En su  histeria igualitaria odia la maternidad, por desigualadora, lanza continuas campañas contra ella, promueve el aborto y la homosexualidad. Realmente es una ideología contra la especie humana.

*Al Sánchez hay que referirse siempre mencionando su título de Doctor, con mayúscula, porque no es un doctorado como los corrientes.

*Parece que entre Casado y el Doctor han llegado a acuerdos bajo la mesa: vosotros no mencionáis mi doctorado y nosotros olvidaremos vuestros másteres. Hiena no muerde a hiena.

*No debe olvidarse que Podemos no es solo una agencia de Maduro, sino también una promoción especial del PP.

*Muchos quieren hacerse los locos ante el designio del Doctor de profanar la tumba de Franco. La cuestión de Franco es la clave de la democracia: de su regeneración o de su disolución, con la de España aparejada. La reacción tiene que estar a la altura del desafío de los delincuentes.

 

 

Creado en presente y pasado | 134 Comentarios

La Leyenda Negra antifranquista.

Los Mitos Del Franquismo (Bolsillo)El franquismo ha sido retratado como un régimen tiránico, oscurantista, genocida y de miseria, reminiscente del hitlerismo. Una apabullante  literatura e historiografía lo pinta con esos tonos.  Al analizarlo debemos observar, en primer lugar, de dónde sale esa literatura. Obviamente, su origen está en la guerra civil, y dentro de ella, en la propaganda comunista y socialista, con sus respectivas  y poderosas internacionales, y apoyadas por sectores liberales poco críticos. Y esto importa mucho, porque los rasgos de genocidio, tiranía totalitaria y régimen policíaco definen, precisamente, la experiencia comunista allí donde se ha implantado, también en el Frente Popular español. En otras palabras, están acusando al franquismo de lo que ellos mismos hacían. La acusación podría ser real o no (desde luego no lo es, como he expuesto en Los mitos del franquismo), pero ya de entrada ha de resultar sospechosa a cualquier persona con un mínimo sentido común.

Y sin embargo esa propaganda, convertida en historiografía fraudulenta, se ha extendido aún más en Europa occidental que en la propia España. ¿Por qué? Por razones distintas  en cada caso. En España se ha debido sobre todo a la inanidad intelectual y moral de la derecha desde Suárez, inanidad cuya raíz  se encuentra en la influencia ideológicamente demoledora del Concilio Vaticano II sobre un régimen que se consideraba católico, confundiendo demasiado religión y política. El repudio del franquismo por Roma dejaba literalmente en el aire al régimen, expuesto a cualquier deriva. El enorme triunfo popular del diseño de transición “de la ley a la ley”, de Torcuato Fernández Miranda, pudo ser así deformado por Suárez, un perfecto chisgarabís que en sí mismo ejemplifica la ruina ideológica inducida por aquel concilio.

En cuanto a Europa occidental, su antifranquismo tiene otras características. Lo ejemplificaba Preston al afirmar que los gobiernos democráticos había decidido aislar al régimen de Franco por su relación con los vencidos en la guerra mundial. Esto era muy curioso, pues, ante todo, España no había sido beligerante en aquella guerra, por lo que una política que buscaba hambrear al país con tal pretexto solo puede calificarse de criminal, pero a Preston y a los antifranquistas de todo pelaje les parece excelente. Y a esa insidia delictiva se añade la media verdad de que fueron los gobiernos democráticos los que tomaron tal decisión; pues la tomaron en la ONU en conjunto con regímenes  comunistas y  otras dictaduras más o menos tiránicas.  Todo ello combinado con el maquis. El mundo entero parecía abalanzarse sobre Franco, y no es de extrañar que, en la misma España,  muchos franquistas dieran al régimen por muerto. Este es un episodio muy pasado por alto, pero muy relevante: cómo el franquismo hizo frente a todos (entonces con ayuda del Vaticano) y venció en aquella nueva batalla, no menos crucial que las anteriores.

Años De Hierro, Los (Historia Del Siglo Xx)

Y es fácil entender por qué los gobiernos occidentales se hicieron cómplices de unas propagandas y actitudes de origen precisamente soviético. Por entonces vivían casi una luna de miel con Stalin, a quien debían ciertamente mucho. Estaba además la mala conciencia de que en los países ocupados por los nazis la colaboración con estos había sido mucho mayor que la resistencia, en general episódica. Por ello se imponía un radicalismo también mayor en la hostilidad al franquismo, presentado como un residuo siniestro de los regímenes derrotados. En muchos sentidos el franquismo los avergonzaba a todos, ya que había hecho de España el único país europeo que no debía nada al ejército useño ni a Stalin, y eso no dejaba de pesar también sobre la conciencia de todos ellos. Como la  evidencia de que España se estaba reconstruyendo con sus propias fuerzas, sin ayuda del Plan Marshall y afrontando enormes obstáculos aumentados deliberadamente por aquella  coalición de demócratas y comunistas.

 España era así una excepción intolerable, aunque en la práctica tuvieran que tolerarla por motivos diversos y porque no pensaba rendirse y entregarse por las buenas. Por todo ello las democracias hicieron suya la propaganda comunista. La alianza política entre la URSS y las potencias anglosajonas hizo agua enseguida, y Franco lo previó desde el primer momento, pero las actitudes y la propaganda contra él continuaron con toda viveza. No es ninguna broma: esas actitudes permanecen  hasta hoy mismo, con mayor intensidad que en la misma España,  lo  he comprobado ante las dificultades para traducir mis libros.

Dos temas a considerar: la relación Franco-Hitler y la relación de la Leyenda negra con el antifranquismo. 

   La no beligerancia de Franco en la guerra mundial ha sido objeto de mil interpretaciones embrolladas , cuando resulta diáfana desde el principio. En  la crisis de Múnich en 1938, cuando parecía Europa al borde de la guerra, Franco aclaró que permanecería neutral si democracias y fascismos se atacaban. Y lo hizo en plena guerra civil, arriesgándose al disgusto de Roma y Berlín, que podían retirarle su ayuda. Y cuando la invasión de Polonia reiteró su neutralidad. Pareció cambiar cuando la Wehrmacht estaba en los Pirineos tras derrotar a Francia, por lo que oponerse abiertamente a los deseos de Hitler habría sido suicida. Pero la línea de Franco siguió igual, expuesta con toda claridad en sus instrucciones a Serrano Súñer: “Si nos garantizan una guerra corta, entramos. Si no, esperamos”, venía a decir. En aquel momento ya sabía que la guerra no iba a ser corta, por lo que su táctica fue dilatoria. Su prioridad era reconstruir el país, y una guerra larga acabaría de destrozarlo.  Si no se entiende esto, tan precisamente expresado por el Caudillo, no se entiende nada. Franco sentía gratitud por la ayuda de Hitler –algo que a España le vino muy bien, no todo lo hizo mal el Führer–, y temor por las reacciones de este. Por eso mantuvo una línea de concesiones en lo secundario y firmeza en los principios, que siempre fue su política (olvidada por las derechas desde Suárez).

También resulta indicativo cómo la Leyenda Negra, que se ceba en el Siglo de Oro español y la Reconquista,  se extiende al franquismo: todos los partidarios de la Leyenda Negra son también antifranquistas. Y siempre con un discurso grotesco. En mi libro sobre la Reconquista tuve que empezar por aclarar  su evidencia indiscutible, por más que habría bastado con ridiculizar a sus contrarios: “¿Habla usted árabe? ¿Tiene usted un harén y lleva a sus mujeres con burka? ¿Se niega usted a comer jamón?  ¿Se guía usted por la sharía?…  Como no es así, está claro que hubo reconquista. Otra cosa es que a usted no le guste, que prefiriera disfrutar de un buen harén o hablar árabe. Ahí la cosa va en preferencias”. Y cabría añadir:  ”Preferencias como sentir gran simpatía por la ETA y los separatistas,  o por  lo torturadores y asesinos de las chekas, a quienes pintan ustedes como honrados demócratas, fusilados porque no pensaban lo mismo que los franquistas”. Y es verdad que no pensaban ni querían lo mismo, ahí no hay discusión.

La Reconquista Y España (Historia)

**********

El inmenso y desvergonzado fraude de las “fosas del franquismo” nos obligan a pagarlo a todos. Es una mentira “norcoreana”, que no debiera existir en una democracia. “Una hora con la Historia”, dedicado a combatir la “memoria antihistórica” no está subvencionada. Depende del apoyo voluntario de sus oyentes: escúchelo y difúndalo https://www.youtube.com/watch?v=8uprMK8nvi4 

 

Creado en presente y pasado | 83 Comentarios

Historia y novela (VI) Épica y moral

El inmenso fraude de las “fosas del franquismo” nos obligan a pagarlo a todos. Es una mentira “norcoreana”, que no debiera existir en una democracia. “Una hora con la Historia”, dedicado a combatir la “memoria antihistórica” no está subvencionada. Depende del apoyo voluntario de sus oyentes: escúchelo y difúndalo https://www.youtube.com/watch?v=8uprMK8nvi4 

**********

Parece que tu visión nueva sobre aquella época, en tu novela,  no ha cundido, quiero decir que parece agotada antes de tomar un poco de vuelo.

Aún es pronto para decirlo, pero sí, es muy posible. Ten en cuenta también que mis libros llevan muchos años silenciados en todos los medios de masas y en la universidad. Las reseñas que ha habido, todas en blogs, han sido muy favorables, por la trama, los personajes y el relato en sí, pero sin referencias a la época. Fíjate en que las reseñas de La Colmena y otras por el estilo siempre se ponen en relación con su época, como un reflejo de ella, cosa que solo lo son muy parcialmente. Y la visión que se ofrece, en general, de los años de la guerra y la posguerra no puede ser más lúgubres. En ese sentido, Sonaron gritos va contra la corriente. En ese sentido y en la concepción misma de la novela. 

Sin embargo sostienes que una novela realmente importante va mucho más allá de su época y de su entorno social, pues de otro modo solo interesaría a quienes vivieran en ella.

Sí, por supuesto. Pero la época es también importante, al menos en casos como este. En Años de hierro, que es un libro de historia, ya expuse cómo las enorme tensiones nacionales e internacionales hacen  la vida de entonces mucho más interesante, no es un tiempo plano y vacío como se lo quiere presentar. Había, hay siempre, gente como la retratada por Cela, lo mismo que había otra llena de ánimo y dispuesta a trabajar o a luchar, uno puede pensar en los de la División Azul, pero había mucho más. La Falange ha sido muy calumniada, pero en conjunto hizo una gran labor social aquellos años, en condiciones muy difíciles. Su ideología, sin embargo, era de ocasión, una ocasión crítica en toda Europa, no solo en España. Era una ideología de guerra en unos tiempos  de crisis profunda del liberalismo y de auge comunista. Pero pasada la etapa bélica, y mientras se afianzaba la paz en España, su estilo y  llamamientos iban quedando desfasados. Quedaba el intento de aislar y hambrear a España, pero eso, una vez consolidado el régimen, era más labor de diplomacia que de epopeyas.

¿Por qué una época por su propia naturaleza tan dada a la épica ha dejado en cambio una impresión de aburrimiento, represión y tristeza?

Ya lo he dicho: quienes han escrito y estudiado sobre ella son fundamentalmente los antifranquistas, así que han impuesto su versión. Y la cultura franquista, aparte discursos algo acartonados, era en realidad muy poco épica. La guerra había sido “fratricida”, muchos querían verla olvidada cuanto antes, y el catolicismo oficial le daba a todo ese aire “de cerrado y sacristía”, esa obsesión por el sexo y cosas por el estilo… La espada y la cruz no hacen una mezcla muy convincente. Para los católicos, la espada debía quedar muy en segundo plano y no ser alabada más que como algo que fue necesario, lamentablemente, pero se acabó. Lo que había que hacer era divulgar entre la gente un espíritu  devoto lindante con la beatería o cayendo de lleno en ella. Los falangistas eran otra cosa, e hicieron alguna literatura interesante, pero pronto ese fueron inclinando a cierto lirismo y costumbrismo. El ambiente en España siegue siendo muy poco épico. Y por otra parte es una literatura, también en el franquismo, en la que no se plantean problemas morales. Estos están resueltos de antemano. El interés y fuerza de la literatura o el cine useño, o de parte de él,  por ejemplo, radica en que suele combinar la épica y los problemas morales. Un mal efecto del catolicismo, al menos el de decadencia, es que no tiene problemas reales, porque está en posesión de la Verdad. Claro que a mucha gente no le convence, pero es curioso cómo la literatura enticatólica suele adolecer de los mismos defectos.

¿Llamarías épica a tu novela ? ¿Qué entiendes por eso?

Sí, es épica en cuanto trata de la guerra. La guerra plantea enormes problemas morales. La Ilíada, por ejemplo, está llena de ellos, expuestos con auténtica genialidad. Los protagonistas de Sonaron gritos  se ven arrastrados pero al mismo tiempo la quieren. Bien, muchos querían la guerra entonces, unos porque creían estar a punto de conquistar una sociedad maravillosa que solo necesitaba aplastar a quienes se le resistían, y otros porque estaban resueltos a defenderse de ellos.  Por otra parte los conflictos internos de la gente adquieren una intensidad especial en situaciones en que no están en juego tales o cuales intereses particulares, sino la misma vida, la misma subsistencia.  Se arriesga la vida propia del mismo modo que se busca acabar con la del enemigo, y tanto una cosa como la otra lleva al límite los presupuestos éticos. Pero en esta literatura, los condicionantes éticos deben estar implícitos casi siempre, aunque entre los dos protagonistas afloren ocasionalmente en discusiones. Por encima de las dudas está cierta voluntad de raíces difusas. Pero las dudas persisten siempre.

Años De Hierro, Los (Historia Del Siglo Xx)Sonaron gritos y golpes a la puerta (Novela Historica(la Esfera))

*************

Para las redes sociales:

*Dice Turull que intentaron un referéndum pactado. Es decir, que esperaban delinquir en comandita con el gobierno. ¿Y por qué lo esperaban? Porque llevaban ya muchos años delinquiendo juntos y se conocían. Pero llegaron a un punto demasiado peligroso y hubo una reacción popular.

*VOX está obligando a los otros partidos a hablar de lo que nunca quisieron, de España y la democracia. Pero eso no significa que rectifiquen o vayan por buen camino. Lo hacen para engañar a los incautos y con sus votos repartirse el poder, los cargos y los dineros. Nunca supieron hacer otra cosa. Ni sabrán.

*Un régimen que admite leyes norcoreanas como la de memoria histórica o las de género no es una democracia. Es una tiranía disfrazada. https://www.youtube.com/watch?v=8uprMK8nvi4 

*El intento de profanar los restos de Franco debe tener consecuencias penales para el Doctor y su grotesco gobierno de tiorrillas proetarras y proseparatistas. Si queda algo de estado de derecho en España,  deberán terminar en la cárcel.

*Dicen algunos que Vox  está enseñando el camino a otros partidos, en particular al PP. ¿Qué camino?  Les está obligando a tratar de España y la democracia, que ellos han llevado al golpe de estado permanente. Les está obligando a fingirse patriotas… para engañar una vez más a la gente. Nunca supieron hacer otra cosa.

Creado en presente y pasado | 30 Comentarios

Historia y novela (V) El primer franquismo

El  inmundo negocio de “Las fosas del franquismo” es una de las manifestaciones de quiebra del régimen del 78, ya completamente desnaturalizado por el tercer frente popular de Zapatero. En Una hora con la Historia: https://www.youtube.com/watch?v=8uprMK8nvi4

**********************

Años De Hierro, Los (Historia Del Siglo Xx)

Tu crítica, si se la puede llamar así, a Cela, en tu novela, parece revelar cierta animosidad hacia el novelista

 Cela me causa cierta fascinación. Es quizá el novelista español más importante y personal del siglo XX y no ha encontrado sucesor a su altura, aunque solo lo es por dos obras, el Pascual Duarte y La Colmena. El resto me parece menos que mediano, incluso grotesco en sus análisis sociales y  personales, y  de escritura pesada. Como poeta, cuentista o relator de viajes también me parece bastante mediocre, si exceptuamos su Viaje a la alcarria, no sé si ya lo dije.  Y como persona también es llamativo, un personaje fuera de lo común, más pintoresco que genial, aunque desde luego talentoso. Pero me interesa también como exponente de la cultura en el franquismo. Creo que lo resume todo.

¿Dirías que es un escritor franquista? He oído definirlo como “católico desesperado”, lo que suena bastante poco creíble.

Desde luego, de católico tenía bien poco. La religión apenas le interesó, y la política tampoco. Pero he dicho en el franquismo, y particularmente el de los años 40, no que fuera franquista. Fue falangista al principio y según vio cómo pintaba la guerra mundial quiso alejarse del régimen. La Colmena es realmente antifranquista.  Y también el Pascual Duarte, aunque menos obviamente. Y ya de mayor, cuando Solzhenitsin vino a cantar unas cuantas verdades al progrerío, se unió al coro. Pero realmente solo le interesaba la literatura, y eso es lo que cuenta.

¿Podemos creer que en plenos años 40 se publicasen en España obras ajenas a ls doctrina oficial nacionalcatólica o falangista?

Bien, la cultura , alta cultura o cultura de élite en el franquismo, ya en los años 40, tuvo dos componentes políticos: franquista y antifranquista. La franquista fue sobre todo nacionalcatólica y falangista, que no solo no eran lo mismo, sino que estaban bastante enfrentadas. Oficialmente se pretendía que España y el catolicismo eran consustanciales, lo que es una doble herejía, porque el catolicismo es universalista y España es una nación particular; y porque el catolicismo no es una doctrina política, aunque influya en la política. Las aportaciones culturales del nacionalcatolicismo no son desdeñables, sobre todo en los años 40, yo creo que su obra magna fue el Valle de los Caídos, pero tampoco resultó  gran cosa en literatura, ni en pensamiento ni en arte en general, y en todo caso se agotó pronto, como revela su nula influencia en el Vaticano II. La cultura falangista fue más notable en poesía y en novela, pero igualmente se agotó a partir de los años 50. Lo que, en cambio, persistió hasta el final  y fue realmente notable, muy variada y plural, fue la cultura no politizada o apenas politizada. El régimen fue realmente liberal en cuanto a la cultura, tanto la de élite como la popular. En Años de hierro lo he tratado un poco. Su censura  se ha magnificado mucho, pero fue insignificante. El propio Cela se burlaba de los que insinuaban que había impedido publicar grandes obras. Ni una sola.

Sonaron gritos y golpes a la puerta (Novela Historica(la Esfera))

Uno lee estudios sobre esa época y parece haber habido, en efecto, un páramo cultural.

Eso del páramo cultural lo inventó un pensador de medio pelo, aunque muy trabajador, cosa peligrosa cuando falta talento. Y lo acogió, por supuesto toda la progresía. Hubo, como digo, una cultura antifranquista muy persistente,  que en mi opinión no ha dejado más que obras pesadas y falsas, perfectamente prescindibles en cualquier materia que haya tocado, desde el cine a la historiografía, pasando por la literatura y el pensamiento. Pero, fíjate en el detalle: son esos autores antifranquistas los que se han ocupado de estudiar, a su manera, claro, la cultura del franquismo y en el franquismo. En cambio los que se identifican con aquel régimen o lo miran con nostalgia, no han sido capaces siquiera de estudiar con un poco de seriedad sus propios logros. Vengo  insistiendo en que alguien tendría que ponerse a ello.

 Tu novela Sonaron gritos trata de unos años, los de la guerra y la posguerra, ¿has tratado de dar una nueva visión de ellos?

No deliberadamente, pero mirando hacia atrás, creo que sí, que hay ahí una visión nueva. Una visión nacionalcatólica o falangista es imposible, como dije todo eso está agotado y dudo mucho que de esa fuente brote más agua. Pero se impone una revisión no antifranquista. Mis libros de historia tampoco son franquistas, tratan de acercarse a la verdad sobre aquel régimen desde un punto de vista no comprometido políticamente, y tampoco lo es la novela. Me gustaría un cambio general de enfoque que dejara atrás las pesadeces nacionalcatólicas y antifranquistas, porque aquella época, la que ocupa  Sonaron gritos, es realmente interesantísima, la más interesante desde hace siglos, tanto para un historiador como para un novelista, pero está desaprovechada literariamente.  

Los Mitos Del Franquismo (Bolsillo)El erótico crimen del Ateneo: La novela negra como la vida misma que arrasa en el mundo

 

Creado en presente y pasado | 74 Comentarios