Baroja sobre Galdós /Santos Juliá defiende a los pobres

Blog I: Carta abierta al Consejo de Europa / Juicio a los gallegos. http://www.intereconomia.com/blog/presente-y-pasado

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Estoy releyendo el tomo Final del siglo XIX y principios del XX, de las  memorias de Pío Baroja tituladas  Desde la última vuelta del camino. Y  me sorprendo de haber olvidado casi todo, pese a haberlo leído hace menos de diez años. Cuando uno quiere meter en la memoria demasiadas cosas  ocurren estas otras, aparte del problema de la edad. En fin, les transcribo lo que el novelista dice del otro novelista, ya lo juzgarán ustedes como prefieran:  

“Era una manifestación espontánea (…) Galdós, dirigiéndose a mí, me dijo: “Acompáñeme usted a casa”. Salimos y, sin ser advertidos por nadie, tomamos un coche. Este fue por la calle del Príncipe en medio del vocerío de ¡Viva Galdós! y ¡Muera el clericalismo! Los manifestantes estaban muy ajenos de pensar que el autor de Electra  paseaba entre ellos. Galdós se escondía en el fondo del coche y fumaba sin decir palabra (…) “Yo me voy al extranjero. Yo no tengo nada que ver con estas algaradas”, dijo, a todas luces muy molesto (…) Tengo que reconocer que la actitud de Galdós no me fue completamente simpática. Tanta pusilanimidad me pareció excesiva. Yo creo que cada hombre debe responder de sus acciones y de sus ideas, siempre que sean las suyas (…)

Galdós fue uno de los escritores que me mostró más simpatía. Sin embargo, yo creo que, no por ingratitud, sino por un fondo un tanto ético, no correspondí del todo (…)

Después (una mujer que había sufrido un vahído) contó que era la mujer del secretario de Galdós. Esta mujer habló bastante mal de Galdós, y dio a entender que tenía motivos para quejarse de su conducta con su marido y con ella. Yo pregunté  después, y alguien me dijo que Galdós hacía trabajar a su secretario y se entendía con su mujer. Si esto era cierto, no era cosa muy digna. Explotar a marido y mujer, valiéndose de que estaban en la miseria, era bastante feo. (…)

Comenzamos a hablar de Galdós, y Bonafoux lo puso por los suelos. Se había portado, según él, de una manera indigna con una muchacha abandonada que vivía en Santander y que tenía un nombre judío. “Yo le traeré a usted al bar mañana cartas de esa muchacha”  Efectivamente, al día siguiente me trajo cartas, en las que se veía que Galdós se había portado de una manera un poco fea y mísera con esta chica. Yo comprendo que un hombre, llevado por la pasión, haga cualquier cosa; pero una seducción hecha en frío, con dinero y con engaño, me parece desagradable. Yo no sé si, hablando de esto, dijo o lo escribió el crítico Gómez de Baquero, que se podía tomar impunemente todo lo que estaba en el  comercio. ¿Pero en qué comercio? ¿En el de París, en el de Pekín o en el centro de África? Una señora argentina me decía hace poco que en Buenos Aires se podía comprar una muchacha en los barrios pobres. Si se puede comprar lícitamente una mujer o un chico, hay que creer que la civilización no es nada, y que no pasa de ser una farsa desagradable.

Don Benito debía de ser un hombre un poco lioso y hasta trapacero, porque, por lo que pude yo notar, le hicieron víctima de reclamaciones y chantajes. Otra cosa no muy halagüeña me contó un escritor desdichado, Modesto Pérez  (…) Un amigo suyo, y quizá él, le habían dicho a Galdós que había alguien que iba a escribir un artículo hablando de los líos que había tenido, y cuando iban a verle, Galdós sacaba la cartera y cogía un billete y se lo daba.

Galdós sabía muy bien que en su España, como en la nuestra, no había nada ni nadie que se pudiera sostener por sí mismo, y que se necesitaba la solícita mano del autor para defender su obra. Galdós, cuando publicaba un libro, agasajaba a los críticos, escribía cartas a los directores de los periódicos de Madrid y de provincias, algunas manuscritas, haciéndose el humilde. Yo he visto dos o tres de estas cartas.  Tambén le parecía abusivo que los curas hablasen mal de sus libros. Yo le dije “A mí eso me parece perfectamente natural y legítimo, que ellos hablen mal de lo que les parece y que sus enemigos puedan hablar, igualmente, mal de lo que crean malo. Eso es el liberalismo”.

En muchas conversaciones pude comprobar que en cuestión de delicadeza con las personas, don Benito no era un hombre que tuviera muchos escrúpulos. Esto hacía que estuviera expuesto al chantaje de mucha gente (…) Yo creo que esta falta de sensibilidad ética hace que los libros de Galdós, a veces con grandes perfecciones técnicas y literarias, fallen. Es lo que hace principalmente que sus obras no estén a la altura de las de un Dickens, de un Tolstoi o de un Dostoiewsky. No hay llama. No hay el hervor generoso de un espíritu. Porque en literatura se puede ser un cínico y un degenerado, como Paul Verlaine; se puede ser un satánico como Baudelaire; se puede ser un ególatra como Nietzsche; pero no se puede ser un cuco que disimule ante el público sus pequeñas artimañas y sus intrigas. Parece esto una manifestación de ingratitud; pero si lo es, también es una manifestación de sentido de la justicia.

Después vi algunas veces a Galdós. Hablamos de la técnica de sus novelas, de los pueblos castellanos y de otras cosas que a él le interesaban. Se veía que los pintoresco de España, el dinero y las mujeres, era lo que más le interesaba a él; pero de las mujeres no le interesaba su espíritu, sino su vida y hasta sus trampas. (…)

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Santos Juliá defiende a los “pobres”

Para ser historiador, a Santos Juliá le falla mucho la memoria, empezando por la de su pasado clerical, que nunca menciona pese a ser un dato muy importante para entender su trayectoria, y aun más relevante cuando muestra tan poco interés en señalarlo, pues nos ayuda a entender algunas de sus actitudes intelectuales. Juliá, afectado por la crisis posconciliar, se pasó a la izquierda, hasta convertirse en historiador oficioso del PSOE y biógrafo de Azaña, siempre con su curiosa desmemoria, que le lleva a omitir datos significativos. Quizá por esta deficiencia, y no por mala intención, ensalza a personajes como Prieto, o pinta un Azaña inconciliable con los propios diarios del personaje.

Recientemente ha escrito contra la beatificación de numerosos mártires cristianos causados por el Frente Popular, muchos de ellos directamente por los socialistas, y lo ha hecho apoyándose en el intelectual católico francés Maritain: “Es un sacrilegio horrible masacrar a sacerdotes –aunque fueran fascistas, son ministros de Cristo– por odio a la religión; y es un sacrilegio igualmente horrible masacrar a los pobres –aunque fueran marxistas, son cuerpo de Cristo– en nombre de la religión”. Pero un historiador con no más que un mediano sentido crítico no puede emplear de ese modo la sentencia de Maritain oponiendo sacerdotes y “pobres”. Los sacerdotes eran asesinados por el mero hecho de ser sacerdotes, pero, ¿de dónde saca Maritain que los pobres sufrían matanzas por el hecho de serlo?

Esto es una sandez muy propia de la propaganda estalinista, y su falsedad salta a la vista no ya de un historiador, sino de cualquier persona con sentido común. Ello aparte, los muertos por el terror de los nacionales durante la guerra ascendieron a unos 70.000, según los cálculos más solventes de Martín Rubio: ¿tan pocos pobres había en España? Como sabe todo el mundo, cayó entonces gente acomodada, de clase media y “pobres”, pero ninguno de estos últimos lo fue por su posición social, sino por considerárseles enemigos políticos, por venganzas personales, etc. Lo mismo vale para el terror del Frente Popular (unas 60.000 víctimas, más proporcionalmente que sus contrarios, al haberse ejercido sobre un territorio menor), que sacrificó igualmente a gran número de pobres –obreros y campesinos– desafectos.

La persecución de los sacerdotes y muchas monjas, masacrados a menudo con sadismo escalofriante, se emparenta cualitativamente con el Holocausto perpetrado por los nazis contra los judíos, pues en ambos casos las víctimas eran asesinadas simplemente por ser judíos, o clérigos en el caso español.

Un historiador serio debe tener en cuenta otro detalle que Juliá también olvida, y que ayuda a explicar la evidente falsificación del intelectual francés: la preocupación por su país no dejaba de pesar en sus juicios, y él estaba alarmado por la influencia que pudieran lograr en España los alemanes e italianos en detrimento de los intereses franceses, y por ello trataba de convencer al Vaticano de que Franco era un títere de Hitler. Pudo tratarse de una mentira inconsciente, pero desde luego faltaba a la verdad, y escondía que, por el contrario, el Frente Popular sí fue dominado por Stalin de modo decisivo desde el envío a Rusia del oro español.

Casualmente, nuestro historiador no se pregunta por las causas de aquellos horrores, nada excepcionales en el siglo XX. Por poner un ejemplo, en Leningrado, una sola ciudad, murió el triple de gente que en toda la guerra española y en el mismo tiempo. Por poner otro, la guerra ruso-finlandesa igualó en solo tres meses el total de caídos en España entre los frentes y la retaguardia. Sin embargo, la cuestión de las causas de la guerra es la decisiva y definitoria para entender los sucesos.

Pues bien, Juliá y otros muchos profesionales a la lisenka mantienen la tesis de que los nacionales se sublevaron contra la democracia y el progreso de los “pobres”, causando así la guerra y las atrocidades consiguientes. Una tesis en resuelta oposición a la evidencia misma: el Frente Popular se componía de los mayores enemigos concebibles de la democracia, y de ellos jamás sacaron los pobres otro beneficio que lo que Besteiro llamaba “envenenamiento de las conciencias”. Fue el Frente Popular quien destruyó la legalidad republicana, arruinando las bases de la convivencia y ocasionando la guerra civil, que el PSOE venía intentando desde finales de 1933. Hay que insistir sin tregua en este dato perfectamente documentado, porque los lisenkos insisten con increíble pertinacia en difundir la propaganda estalinista como “memoria histórica”.

Queda esto: los Santos Juliá desvirtúan la espeluznante persecución religiosa con argumentos especiosos, han pretendido durante años que la Iglesia pidiera perdón a sus torturadores y ahora se oponen a que honre a sus mártires. ¡Imaginemos que en Alemania se hiciese hoy algo semejante con los judíos! El envenenamiento de las conciencias prosigue, con las mismas falsedades de los años 30. Juliá y compañía no revelan el menor sentimiento por lo que entonces hizo el Frente Popular, y uno queda con la sospecha de que repetirían, si hubiera ocasión. Después de todo siguen demostrando una vocación en verdad fanática por la defensa de “los pobres”.

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38 Respuestas a Baroja sobre Galdós /Santos Juliá defiende a los pobres

  1. lead dice:

    [Depuración extrajudicial en Francia, inmediatamente después de la 2ª Guerra Mundial: ¿dijo algo Maritain?]

    Dice hoy Moa:

    {los muertos por el terror de los nacionales durante la guerra ascendieron a unos 70.000, según los cálculos más solventes de Martín Rubio:(…) Lo mismo vale para el terror del Frente Popular (unas 60.000 víctimas, más proporcionalmente que sus contrarios, al haberse ejercido sobre un territorio menor)}

    Esas cifras son del mismo orden a las de la “depuración extrajudicial” (épuration extrajudiciaire”) que practicaron tras la liberación de Francia en Agosto 1944 los comunistas franceses (los verdaderos grandes colaboracionistas con los nazis, desde Agosto 1939 –fecha de la firma del Pacto Hitler-Stalin, al que se adhirió el Partido Comunista Francés– a Junio 1941, fecha de la invasión nazi de la URSS); así, la venganza contra los supuestos colaboracionistas, es decir, contra uno de los dos bandos de esta guerra civil francesa dentro de la Guerra Mundial produjo de 30.000 a 40.000 víctimas:

    {L’un des plus grands travaux historiques sur la question de l’épuration est une somme écrite en dix ans (1966-1975) par Robert Aron. Son Histoire de l’épuration comporte trois tomes. Toutefois, Aron fut accusé de tirer vers le haut les chiffres des deux enquêtes sur l’épuration extrajudiciaire réalisées en 1948 et 1952, par les services de gendarmerie et les Renseignements généraux, pour le ministère de l’intérieur. Il établit, en comparant les statistiques des divers services gouvernementaux, une fourchette de 30 000 à 40 000 victimes.}

    http://fr.wikipedia.org/wiki/%C3%89puration_%C3%A0_la_Lib%C3%A9ration_en_France

    No me consta que Maritain, tan exquisito respecto de las víctimas españolas, dijera nada al respecto de las víctimas francesas ocasionadas por la venganza de los comunistas franceses –colaboracionistas con los alemanes de 1939 a 1941, NO SE OLVIDE ESTO NUNCA– erigidos en “vengadores” de la “democracia” francesa victoriosa (gracias al esfuerzo y los muertos de los restantes aliados en el frente occidental, americanos y británicos sobre todo).
     

  2. lead dice:

    …y esta “depuración extrajudicial” por parte de los comunistas o puros asesinatos sin control judicial alguno ocurrió en materia de unos pocos meses, no de años.

  3. lead dice:

    Dice Moa al comienzo de su hilo en “Seidman”:

    Apenas leo ya libros sobre la Guerra Civil, contentándome con las reseñas.  Pues creo que sus cuestiones clave están clarificadas desde hace tiempo}

    Pues para lo que valga, ahí va otro, presentado anteayer (otra vez, debe decirse) en el Instituto de Historia Naval, de la Armada:

    “Avatares de la guerra española en el mar…contados de otra manera”

    de José Cervera Pery, General Auditor de la Armada (retirado), Editorial Noray.

    Los asistentes al acto pudimos, también, comprar otro libro, de 2008, importante para conocer mejor un aspecto no tan elaborado por los historiadores de nuestra Guerra Civil: la guerra en el mar; este otro libro es :

    “La historiografía de la guerra española en el mar (1936-1939)”

    del mismo José Cervera Pery, Editorial Áglaya 

  4. lead dice:

    [Michael Seidman, al parecer el típico historiador progre]

    Sobre esa afirmación de Michael Seidman que destaca Moa:

    { “ la pauta o las causas generales del siglo XX de que las revoluciones sociales o proletarias  surgen en naciones subdesarrolladas o atrasadas”}

    aparte las muy atinadas observaciones de Moa al respecto también son pertinentes las explicaciones que, sobre los procesos revolucionarios, hace Stanley Payne en su excelente libro “La Europa revolucionaria”:

    (ver post #74):

    http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/inglaterra-y-ru-antijudaismo-chivatos-del-franquismo-trivialismo-titanico-9403/2.html

    (y post #101):

    http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/inglaterra-y-ru-antijudaismo-chivatos-del-franquismo-trivialismo-titanico-9403/3.html

    Este Seidman está, al parecer,  plenamente instalado en la famosa “teoría de las causas”, tan cara a los progres que achacan las revoluciones a la pobreza y el “atraso” (atraso, ¿respecto de qué o de quién…y en qué medida?). Error craso que ya advirtiera Tocqueville a partir de la evidencia de que la revolución de las revoluciones, la francesa, se dio en la nación más rica de entonces, Francia, y dentro de ella, en las ciudades más ricas, como París y Burdeos…y siendo el sujeto revolucionario la burguesía (aunque, demagógicamente, utilizase como carne de cañón a la plebe de los “sans-culottes” parisienses). Las revoluciones no son “procesos de necesidad histórica” o extravagancias similares, con apelaciones deterministas o fatalistas de procesos gobernados por el “destino” que, cual tragedia griega, se impone a los mortales; las revoluciones (a diferencia de las esporádicas revueltas, esas sí ocasionadas por situaciones coyunturales de desesperación económica) son procesos iniciados, aprovechando circunstancias propicias diversas, por minorías resueltas que pretenden crear un nuevo orden (lógicamente, en su beneficio, aunque grupos más numerosos puedan, también, resultar beneficiados colateralmente).

    Así, la España de 1931, como apunta Moa, estaba lejos de ser ese país “atrasado” (e incluso anclado en el Antiguo Régimen, como despistadamente señala François Furet), visión esa del “atraso” tan común entre los historiadores e intelectuales extranjeros (y españoles, que han comprado esa mercancía averíada) y que les permite abandonarse a la pereza intelectual para explicar nuestra Guerra Civil como producto de tal “atraso”. En 1931 España llevaba más de 80 años de desarrollo económico, con períodos de gran aceleración como al comienzo de la Restauración, durante la I Guerra Mundial o durante los 7 años de la Dictadura de Primo de Rivera (con tasas de crecimiento del PIB record en el mundo). Fue la decisión de dirigentes políticos irresponsables, ya desde los comienzos del período republicano, la que nos condujo a la guerra, como suele señalar Moa. Como éste añade, no hubo guerra civiles, en decenas de países del mundo mucho más “atrasados” que España.

    Dice Stephan Zweig, en su biografía de Joseph Fouché, que la mayor parte de los historiadores escriben sus narraciones guíados por las apariencias (y por sus prejuicios, añadiría yo); se me hace que el tal Michael Seidman es uno de ellos:

     http://uncw.edu/hst/MSeidman.html

     http://muse.jhu.edu/login?auth=0&type=summary&url=/journals/journal_of_world_history/v011/11.2seidman.html

    En cualquier caso, un vistazo a su libro “La victoria nacional” puede merecer la pena para apreciar si hay alguna aportación original más allá de las tópicas “causas” y de los prejuicios sobre la muy desconocida historia (y realidad actual) de España.

  5. Kufisto dice:

    Del anterior:

    Magnífico Menorqui, como de costumbre.

    Gracias 

  6. Kufisto dice:

    Poco puedo decir de Baroja y menos de Galdós.

    Del vasco empecé un libro y lo dejé al poco, cosa rara, aunque creo recordar que por entonces yo no estaba muy puesto en el asunto, así que cabe la posibilidad de un mea culpa, como siempre pasa con casi todo.

    Del canario, nada, o lo poco que nos obligaran papagayearnos en el colegio, que para el caso es lo mismo: ni lo recuerdo.

    Pero me ha gustado la mirada barojiana sobre el de los billetes de talego: pim, paf, puf. Si no era así parece como si lo fuera.

    Siempre he pensado que poco tiene que contar alguien nacido ¿y criado? en un lugar como las Canarias. 

  7. lead dice:

    ["Las dos Repúblicas francesas"]

    Comentario de Roman Bernard sobre “Les deux République françaises“, de Philippe Nemo, libro que ya he comentado en varias ocasiones aquí:

    http://www.juanasensio.com/archive/2009/01/31/les-deux-republiques-francaises-de-philippe-nemo-par-roman-b.html

    Mucho de ello es aplicable a España, como esto:

    { La persistance, en dépit de la chute du Mur de Berlin et de l’effondrement de l’URSS, de la mystique millénariste et de la doctrine marxiste s’explique par l’existence d’une «Église de la Gauche», qui n’est autre que l’Éducation nationale }

    [La persistencia, a pesar de la caída del Muro de Berlín y del hundimiento de la URSS, de la mística milenarista y de la doctrina marxista se explica por la existencia de una "Iglesia de la Izquierda", que no es otra que la Educación nacional]

    es decir, por los sindicatos izquierdistas de enseñantes que controlan la Educación en Francia (como los periodistas izquierdistas controlan los medios, y los artistas progres controlan la producción cultural: Gramsci en su más pura versión).

    Texto español de la obra de Nemo:

     http://www.fundacionfaes.org/record_file/filename/358/00058-01_-_las_dos_republicas_francesas.pdf

  8. lead dice:

    ..aunque el linaje del canario Galdós era vasco (Galdos, con acento en la “a” se suele decir, también, en el País Vasco):

     2) Casa solar: Apellido de origen vasco, con casas en Legazpia y Villarreal de Urrechu, del partido judicial de Vergara (Gipuzkoa), establecido en Canarias después de la Conquista. De este linaje procede el escritor de la Generación del 98, don Benito Pérez Galdós (1843-1920). Nuestros antepasados con este apellido estaban en Oñati, Gipuzkoa, a principios del siglo XVII. Pocos años más tarde, se trasladan al Valle de Lenitz (anteiglesia de Goronaeta).

     http://www.bisabuelos.com/ape/galdos.html

    Yo conozco a una señora de nombre Pérez Galdós y de origen próximo en Bilbao. 

  9. Pío Moa dice:

    A mí tampoco me gusta mucho Galdós,  pero admito que puede ser el mayor novelista español de los siglos XIX y XX. Una cosa no impide la otra. No dudo del valor de Dante, pero me ha sido imposible terminar su Divina Comedia. Hablando con Jesús Pardo, este me decía que la había leído muchas veces y que era un pilar de la cultura occidental. No lo dudo, pero uno tiene sus carencias estéticas.
       Lo que no me gusta en Galdós es ese costumbrismo de mesa camilla. Tiene poco conflicto moral y poca épica,  me parece a mí, aunque sus análisis psicológicos de personas corrientes sean interesantes. En esto entran demasiado los gustos personales. Por cierto que creo que no tenía mucho cariño a su tierra natal, pero no deja de ser un gran canario (sin ironía), no como su paisano Negrín este, al menos como político; como médico, no sé.

  10. malpharus dice:

    De Santos Juliá y todos estos personajes que suenan lo mismo, no se puede esperar otra cosa. Probablemente hayan perdido su capacidad para pensar por sí mismos de tantas “tenidas”, en los diferentes talleres de las diferentes logias. Ya no se entiende de ninguna manera como se pueden mantener determinadas posturas. Y aún así hay mucha gente que es permeable al mensaje establecido…

  11. malpharus dice:

    Hoy se ha demostrado de forma radical, como el hecho de que la vivienda y el trabajo sean (por desgracia hoy) una necesidad y no un derecho… puede equivaler y de hecho equivale a una condena a muerte. De manera que el Sistema que sufrimos, se llame como se llame… es un Sistema que no respeta el derecho a la vida… no sólo a los no nacidos, cosa que todo el mundo sabe, sino a cualquier ciudadano. Es mentira que el derecho a la vida sea el principio fundamental del derecho (creo que civil). Mientras el Sistema no garantice, la vivienda y el trabajo, como derechos, somos carne de cañón…

  12. malpharus dice:

    Ni siquiera tiene el Sistema el valor y la honestidad de facilitar la muerte para quienes lo han perdido todo, que se tiene que tirar una mujer por el balcón al ser desahuciada de su vivienda. Al menos, ya que no tenemos el derecho a la vida garantizado deberíamos tener el derecho a la muerte. Sería menos hipócrita el Sistema si así fuera…

  13. Kufisto dice:

    Tampoco yo pude acabar la Divina Comedia, pero más pienso por incapacidad que por ninguna otra cosa: mientras la leía pensaba que era Gran Literatura. Demasiado grande para mi, quizás.

    Son libros que necesitan una lectura reposada, cada línea cuenta, parecen tocados por los dioses, escritos por ellos, son demasiado pesados (en el buen sentido), hay que tener anchas, ciclópeas espaldas, aparte de una vastísima cultura de la que carezco, y no me gusta estar mirando constantemente el pie de página: pierdes el ritmo.

    Recuerdo que muy a menudo me veía obligado a hacer un alto y meditar sobre lo que acababa de leer, cosa rarísima en alguien como yo, acostumbrado a leer a toda hostia…No, esos libros no se leen así, no pueden leerse así.

    De todas aquellas paradas y fondas que, ¡ay!, apenas recuerdo el contenido, hubo una que me dejó absolutamente parado, tanto que se me fue el santo y el tiempo al cielo, tuve que dejar de seguir leyendo, era superior a mis fuerzas…diez palabras, ninguna más, refiriéndose a Beatriz. Era tan simple, tan claro, tan hermoso, tenía tanta apariencia de verdad que me pareció increíble no haberla creado por mi cuenta, y pensé que si fuera capaz de escribir algo así no necesitaría ni lectores para sentirme escritor…ahí dejé de leerla

    Ya es lástima no poder recordarla con exactitud, esta memoria ya no es la que era, debería llevar una libretilla permanentemente conmigo para no olvidar todo lo bueno que me voy encontrando, pero nunca lo hago, realmente no me tomo en serio a pesar de mis apariencias, a veces pienso que solo sigo por aquí para no hacer llorar a la gente que me quiere, no tanta, por otra parte, pero la hay.

    Sé que está ahí, junto con las demás, y algún día que tenga tiempo y me sienta fuerte volveré a leerla, a intentarlo, y la reconoceré de entre todas ellas, que son tantas y tan buenas como para ver tan lejos al mono que fuimos como cerca a los dioses que seremos.

    Saludos. 

  14. Kufisto dice:

    yo NO PUDE, evidentemente

  15. Kufisto dice:

    Joder, si ya llevaba el TAMPOCO por delante…lo que digo, que se me va la cabeza más que a HAL

  16. malpharus dice:

    Hay un libro muy interesante (estilo novela) de Matilde Asensi, que está basado en “La Divina Comedia de Dante”, fascinante. EL ÚLTIMO CATÓN… lo recomiendo encarecidamente. Os lo pasaréis pipa con los personajes, Dante y otras muchas cosas que aparecen en la novela. Para que os hagáis una idea: http://es.wikipedia.org/wiki/El_%C3%BAltimo_Cat%C3%B3n

  17. Kufisto dice:

    Me niego a leer nada de alguien llamado Matilde

  18. malpharus dice:

    Haces mal, porque vale la pena la lectura. Por cierto, he acabado de “editar” el trabajo de manuelp, en mi blog: LA BATALLA DE LAS NAVAS DE TOLOSA… aunque todavía se dejará pulir un poco. Pero en fin, os dejo el enlace: http://malpharus.blogspot.com.es/2012/11/la-batalla-de-las-navas-de-tolosa.html 

    Ardiendo en patrio amor el pecho mío,
    de Dios con el auxilio soberano
    Canto la Cruz y el valeroso brío
    del invencible pueblo castellano
    Que tras ínclita hazaña, el poderío
    humilló al soberbio Mahometano.
    Rompiendo su cadena vergonzosa
    en las sangrientas Navas de Tolosa.
    (JOSÉ GARCÍA, «La batalla de las Navas    
    de Tolosa». Canto épico.1859. estrofa 1)

  19. Richard de Fournival dice:

    Lo mismo vale para el terror del Frente Popular (unas 60.000 víctimas, más proporcionalmente que sus contrarios, al haberse ejercido sobre un territorio menor).

    Bueno, señor Moa, no cuentan los kilómetros cuadrados sino las personas, y en la zona roja vivía el 57 por ciento de la población (lo que no es de extrañar, teniendo en cuenta que allí estaban las principales ciudades, Madrid, Barcelona, Valencia…). Además, al principio del Alzamiento, los rojos mantuvieron el control de las dos terceras partes de España, no era un territorio menor.  

  20. Richard de Fournival dice:

    Kufisto, prueba con “Zalacaín el aventurero” o “La busca”.

  21. Pío Moa dice:

    Por supuesto, don Richard, las dos terceras partes de un país son menos que el país en total. Y el 57 % más que el conjunto. Los nacionales pudieron ejercer su represión sobre el conjunto, es es menor que sus partes.

  22. ramosov dice:

    Lo de la defensa de los pobres -el frente popular- o el ataque a los mismos -el bando nacional- es uno de los aspectos más propagandísticos del tema. Como todos los aspectos de la propaganda marxista sobre la guerra civil, es pura propaganda, y por lo tanto pura falacia. En el bando nacional había tantos o casi tantos pobres como en el otro lado. El conglomerado de la CEDA aglutinaba a muchas clases bajas o medio-bajas. Entre los carlistas 3/4 de lo mismo, pues eran gentes de tradición familiar independientemente de la economía. Los falangistas igualmente eran pobres o semipobres mayoritariamente. El único partido más elitista era Renovación Española, pero que eran pocos en realidad. 
    Las diferencias fundamentales entre familias derechistas e izquierdistas no estaban tanto en lo económico como en lo religioso. Recuerdo de finales de los 60 y de los 70 las casas donde vivían mis bisabuelos en Extremadura. Eran pobres totales, de solemnidad, tanto que luego todos los descendientes acabaron en los años 60 en Madrid o Barcelona. Eran casas de pobres, que no tenían ni donde dejar al burro o  a la mula y pasaba como uno más de la familia al fondo de la casa, a un cobertizo. Pues eran todos de derechas, y la diferencia entre esas casas y las de los izquierdistas era que a la entrada había un platito que ponía “Ave María”, y que en cada habitación había crucifijos, y otras imágenes religiosas. Y que muchas veces se bendecía la mesa.

  23. Catlo dice:

    Mirando el foro que enlaza infans se comprueba que una parte de las gentes de Cataluña está perfectamente preparada para un régimen totalitario y esa es una de las dimensiones del problema de las que no se habla lo suficiente. Si, desde que ganó Pujol, las libertades han ido desapareciendo, a partir de la secesión, la herrumbrosa jaula va a pasar del pintoresquismo al horror.

  24. manuelp dice:

    malpharus

    Muchas gracias por la “ocupación” de tu blog que me has permitido. Por cierto en la descripción de la primera fase de la batalla falta el último párrafo. En este sitio están todos los artículos y ,cuando lo acabe, pondré el que estoy haciendo sobre la batalla de Guadalete.

    https://sites.google.com/site/articulosdehistoria/    

  25. manuelp dice:

    A Galdós, Valle-Inclán le llamaba don Benito el Garbancero. Es cierto que muchas veces cae en la ramplonería y sus Episodios Nacionales a veces cansan. No sé si le llamaría el mejor novelista español del siglo XIX, del siglo XX con toda seguridad no. Don Pio Baroja es injusto a veces con sus colegas y, contra lo que él creía, sus obras maestras son las de ambiente madrileño no las de ambiente vascuence. Estas suelen ser más bien superficiales y un tanto ingenuas. Por ejemplo en “Zalacaín el aventurero” dedica estos versos a su héroe (cito de memoria que estoy en Madrid y no tengo a mano el libro).

    Yace en esta sepultura
    Martín de Zalacaín el fuerte,
    venganza tomó la muerte
    de su gallarda apostura.
    De su audacia y su bravura
    el vasco guarda memoria,
    caminante de su raza
    descúbrete ante su gloria.                

  26. malpharus dice:

    Ya está Manuel, tenía usted razón… ya está corregido.

  27. Richard de Fournival dice:

    Ah, ya le entiendo, don Pío, incluye la represión posterior a la guerra.

  28. Richard de Fournival dice:

    La conclusión que saco es que Franco se quedó muy corto.

  29. Catlo dice:

    Vean ustedes los nuevos abusos que prepara el gobierno. Lo que recaude se lo dará a la SGAE y similares. Es toda una invitación al delito, si hemos de ver en el gobierno ejemplo a seguir.
    El Gobierno cargará el canon digital a todos los españoles vía impuestos

  30. Catlo dice:

    ¿Y si al catalán Arturo lo que le va es la provocación al estilo del orgullo gay? Es que esa forma de disparatar entra en la esfera de las formas poco viriles. Antes de la antipsiquiatría, este tipo de individuos con trastornos de personalidad que se creían Napoleón o Jesús o Moisés estaban adecadamente encerrados.

  31. menorqui dice:

    La candidatura y el logro de las olimpiadas del 92 dejaron entre la gente la costumbre de que había algo que lograr, la sensación de que se estaba preparando una gran fiesta en la que todos tomaban parte. Se intercambiaban miradas cómplices y la ciudad iba a más. Los políticos organizaban eventos de importancia. Carreras y campeonatos, conciertos, el Forum. Cada acontecimiento se vivía ingenuamente como algo de nivel mundial, aunque cada vez iba siendo algo más cutre. El nacionalismo se relacionaba con esto de esta manera: somos capaces de ser superiores, diferentes a la España negra de la que venís. Había un clima evidente de deshonestidad, invisible para el ciudadano que vivía como en una isla pero claro como el agua para cualquier otro. La independencia a cuatro años vista, más bien la consulta popular tal a cuatro años vista, es por tanto la nueva zanahoria para seguir tirando en su dirección que pone el nacionalismo en las narices del burro que es la población catalana. Pero la canción de los juegos era “amigos para siempre” y había un aire feliz en la movida aquella. ¿Cuál será la canción ahora? Ya sólo se tira de odio, de mentira y se apunta al triunfo del odio y de la mentira y a la consagración de la estupidez más alucinante. Esta fiesta no va a ser bonita.
    Pero representa la destrucción mental de los españoles, versión regional. El triunfo de los peores.

  32. LeonAnto dice:

    Momento decisivo:

     http://www.ivoox.com/momento-decisivo-para-cataluna-audios-mp3_rf_1556431_1.html

  33. LeonAnto dice:

    Por cierto, ayer, jueves, 8 de noviembre, en el restaurante, al que voy a comer habitualmente, los mediodías, hay pantallas de televisión, en las que se estaba dando la rueda de prensa del gobierno, posterior al consejo de ministros.

    Pensé ¿Pero los consejos de ministros no se realizan los viernes? Luego recordé ¡Claro! Mañana es “La Almudena”, patrona de Madrid.

    Será festivo en Madrid,  pero el gobierno lo es de toda España.

    ¡Ah bueno! Se han querido ir de puente.

    Ése es el nivel de los políticos y no políticos de “estepaís”. 

  34. Catlo dice:

    Vean ustedes como no hace falta para nada un partido llamado PSOE:
    Báñez no descarta que todavía sea más fácil cobrar el PER

  35. zgzna dice:

    Me encanta que aquí se cite y se hable de Baroja. Yo me fío bastante de su criterio porque, con frecuencia, sabía “ver en lo que es” como él mismo decía.

    Yo, apenas he leído el Galdós de los Episodios Nacionales. He leído más las otras novelas suyas, las del período naturalista y espiritualista. Hace bastante tiempo  me gustaba muchísimo. Pero volví a coger para releer “La Desheredada” hace unos años, después de haber descubierto a Turgeniev y de haberme “embaulao” (como decimos en Aragón y si se me permite en este foro tan culto) bastantes obras suyas y, claro, no resistió la comparación. En mi opinión y para mi gusto, los novelistas rusos son bastante superiores a Galdós. De todas formas, de este último, a mí me siguen gustando los análisis psicológicos tan penetrantes que hace y, en general, sus descripciones.

    Y añado una nota ilustrativa para que se vea el estado del actual sistema educativo: cuando leo con los alumnos de 4º de ESO (antiguo 2º de BUP) fragmentos de Galdós y de Clarín, dicen que hablan con… ¡Palabras muy raras! 

    Ah, y solemos leer en clase un fragmento de “La Regenta” en la que el narrador dice que la protagonista sentía “cardos en el alma”; una metáfora muy acertada que refleja muy bien el estado interior de Ana Ozores. Pues, para mí sorpresa, en dos ocasiones y con alumnos de diferentes pueblos e institutos, los lectores en voz alta leían… ¡CERDOS EN EL ALMA! Y seguían adelante como si tal cosa. La primera vez pensé que era porque en la zona había cerdos y jamones en abundancia pero, la segunda vez era en un sitio diferente donde el cerdo no tenía ese papel tan importante. En fin, malditos sociatas que destruyeron la enseñanza en España.