¿Tienen algo que decir los países hispanos?

Blog I.  España, el catolicismo, el franquismo y la teoría:http://www.gaceta.es/pio-moa/espana-catolicismo-franquismo-teoria-22052015-1933

Entrevista con Mario Noya en Es-Radio, sobre #LosMitosDelFranquismo: http://esradio.libertaddigital.com/fonoteca/2015-05-03/ld-libros-entrevista-a-pio-moa-87275.html … … … … #LDLibros pic.twitter.com/wOGHANGY8h

*********************

Como hemos visto, la expansión de Usa ha sido extremadamente belicosa, con la doctrina de la superioridad aplastante y su empleo sin escrúpulos (al estilo Sherman). En la II Guerra Mundial sus crímenes de guerra (bombardeos sobre la población civil, asesinato de prisioneros, violaciones)  sobrepasaron a los de los nazis en el frente occidental (en el frente oriental fue otra cosa, y la Shoah entra en un capítulo diferente). Su carrera de victorias se vio contenida en Corea e  interrumpida en Vietnam, donde su poderío bélico abrumador  fracasó ante un pueblo relativamente pobre y técnicamente atrasado. Ello fue visto a menudo como el fracaso del mesianismo useño frente al comunista, aunque a la larga resultó al revés. Y a partir de Vietnam los fracasos han sido más que las victorias y vienen dejando un rastro de desastres en diversos países.

   Podría interpretarse, por tanto, que el mesianismo useño ha entrado en declive, en lo cual no  debemos precipitarnos. Su capacidad bélica sigue siendo incontrastable para cualquier otra potencia, y está planeando  una fase superior con nuevas armas para aumentar su superioridad cualitativa. Y sobre todo, la expansión useña no ha sido solo exterior, esto es, imperialista y militar, sino también interna, manifiesta en su impresionante dinamismo cultural e ideológico, que impregna en mayor o menor grado la vida de la mayor parte de la población mundial. La cultura  y la técnica useñas han supuesto, en general, mayor libertad y mayor prosperidad, no solo en su país

   Ese mesianismo tiende a imponer por todo el mundo regímenes demoliberales, y el atractivo de sus éxitos en la propia Usa ha hecho que otros países trataran de imitarlos. Así ha ocurrido, por ejemplo, en Hispanoamérica, y sin embargo la imitación no ha funcionado bien allí, dando lugar a una especie de convulsión semipermanente. Podría decirse (y se dice) que esa inestabilidad y violencia es herencia de España, si no fuera porque antes  Hispanoamérica era una de las zonas más pacíficas y tranquilas del mundo, y porque las nuevas naciones se construyeron sobre el rechazo de la herencia española y  el deseo de asimilarse a las nuevas ideologías. Y en España ocurrió algo muy parecido. Como he intentado exponer en Los mitos del franquismo, la excepción fue el período de Franco, de un éxito práctico realmente sorprendente. Franco insistió mucho en que cada país tiene sus propios condicionantes históricos y culturales a los que no pueden imponerse soluciones político-culturales ajenas, aunque hayan triunfado en otras partes. Esto puede ser bastante cierto, como viene probando la historia –aunque un grado de interinfluencia siempre existe, y la cultura useña ofrece mucho de aprovechable–; pero también es verdad que el franquismo fue incapaz de elaborar una ideología propia y nueva capaz de rivalizar con el marxismoy el demoliberalismo. Y en los países de raíz hispana ocurre lo mismo.

   Por consiguiente, y por más que en el ámbito hispánico se exprese insatisfacción con el influjo apabullante de la cultura anglosajona y se ponderen sus fracasos y crímenes y su posible decadencia, no acaba de surgir en el ámbito hispánico algo nuevo que valga la pena. Quizá sea preciso reexaminar  el pasado de España  en su gran época por si de ahí cupiera recuperar savia creativa que origine nuevas ideas. La impresión que se tiene, sin embargo, es muy simple, como época de triunfos militares y religiosos cuando se plantea de modo positivo; o como tiempos de oscurantismo y opresión en sentido contrario.  En el franquismo hubo  intentos de  reestudiar  la época con vistas a  extraer de aquel pasado un nuevo impulso cultural, pero resultaron poco fructíferos. Sin embargo podría volverse sobre la tarea con un enfoque nuevo, revisando también el propio franquismo. En otro caso,  el destino del ámbito cultural hispánico será profundizar y empeorar las tendencias  actuales, disgregándose progresivamente como satélites político-culturales resentidos, vulgares y más o menos convulsos, de Anglosajonia  y, en el caso español, de la UE, lo que viene a ser lo mismo. En el blog de la Gaceta he abordado algunos de estos temas. 

 

Creado en presente y pasado | 146 Comentarios

Antifranquismo de lucha y antifranquismo zascandil

Cita con la Historia”: gracias a una generosa aportación de 2.000 euros, podemos continuar hasta finales de junio. Buscamos, en general, pequeñas, pero numerosas aportaciones, y estas se producen, pero no en número suficiente, lo que indica que siguen siendo pocos los que se sienten comprometidos en el apoyo al programa, o bien piensan que “ya aportarán otros”.  Muchas de las ayudas provienen, además, de las mismas personas una y otra vez. ¿Es que solo funcionan en España las subvenciones con dinero público, y fuera de él “no hay esperanza”? Rogamos a nuestros oyentes que lo piensen.

Última sesión: La masonería en la historia de España: https://www.youtube.com/watch?v=LqR-dS6z5U8.

***Blog I: Por qué perdieron la guerra / La izquierda contra la cultura: http://www.gaceta.es/pio-moa/perdieron-guerra-izquierda-cultura-19052015-2255

***************************

En Los mitos del franquismo dedico el penúltimo capítulo a considerar el carácter del antifranquismo y su extraordinaria afición a falsificar la historia hasta extremos pueriles. Es un capítulo importante para comprender lo que pasa aún hoy, y por qué la democracia es tan difícil en España y tiende a degenerar.

  En el régimen anterior hubo dos clases de antifranquismo: el de lucha –fundamentalmente comunistas y/o terroristas– y el zascandil, que más que hacer oposición al régimen, lo parasitaba. Al morir Franco, persistió cierta lucha para impedir la democracia venida a partir del franquismo, y una vez fracasada y ya inexistente aquel régimen, se impuso decididamente el antifranquismo zascandil. Podría pensarse que este se iría agotando por falta de enemigo real, pero, por el contrario, no ha cesado de crecer en estos cuarenta años, lo que revela una especie de enfermedad en la que se confunde el odio a Franco con el odio a España y una utilización fraudulenta de la democracia, cuyos peligros vienen fundamentalmente del antifranquismo: la corrupción, el terrorismo y la connivencia con él, la politización de la justicia, los separatismos, el socavamiento del estado de derecho….:

   … Ello nos obliga a plantearnos la razón de tales desvirtuaciones y el carácter de sus promotores. La causa más evidente de su extraordinaria propagación radica en la inhibición intelectual e ideológica de la derecha a partir de Suárez, por lo que solo han replicado a ellas Ricardo de la Cierva y algunos otros  francotiradores, a menudo condenados al aislamiento intelectual y casi a la muerte civil. En los últimos años el panorama va aclarándose más, y la desenvoltura propagandística con que se trataban  antes estas cuestiones ha cedido a un poco de cautela

   Puede entenderse el carácter político e intelectual de los autores o divulgadores de tales versiones a partir de un suceso de contenido altamente simbólico: el homenaje, de muy fuerte repercusión mediática,  a Santiago  Carrillo,  el 16  de marzo de 2005 con motivo de su 90 cumpleaños. Felicitaron al líder comunista hasta 400 políticos,  periodistas y personajes significados. La figura principal y más representativa fue el entonces  presidente del gobierno, Zapatero, que abrazó al homenajeado y lo calificó de “ejemplo”.  Ibarreche, hombre de nada oculta ambición separatista, dirigente del PNV fundado por el violento racista Sabino Arana, aseveró que él y toda la sociedad vasca apreciaban a Carrillo por su trayectoria política. A su lado, el también separatista Jordi Pujol declaró que Carrillo había “vivido, digerido y entendido la historia”, lo cual junto con sus años de lucha “le daba legitimidad”.  El también separatista vasco Atucha envió un mensaje describiéndole como “El hombre imprescindible del que hablaba Bertolt Brecht”.  El jefe socialista extremeño Rodríguez Ibarra, lo definió como “un patriota que se sacrificó por la democracia”. Peces-Barba, intelectual y político encargado por Zapatero de silenciar a las víctimas del terrorismo a fin de facilitar los acuerdos con la ETA afirmó que los allí presentes eran “los buenos” y los ausentes “los malos”. Peridis, dibujante de El País, exhibió un dibujo con el lema: “Gracias, Santiago. Felicidades”. El rey designado por Franco hizo transmitir su respeto y amistad “fraguada durante muchos años” al anciano marxista que había declarado: “La condena de muerte a Franco yo la firmaría”. Todos insistieron en la reconciliación

   No faltaban entre los presentes Herrero y Rodríguez de Miñón, uno de los “padres de la Constitución”  y premio Sabino Arana; ministros de Zapatero encabezados por la vicepresidenta Fernández de la Vega; ex ministros como J. Barrionuevo, relacionado con el terrorismo gubernamental de Felipe González o el ex falangista Martín Villa. Asimismo Ruiz Jiménez, Montilla, los cantantes Víctor Manuel, Ana Belén o Joaquín Sabina,  el sacerdote Martín Patino,  Anasagasti, la novelista pornógrafa Almudena Grandes  posteriormente célebre por expresar sus deseos de “fusilar cada mañana” a dos o tres periodistas que “la sacaban de quicio”, y por burlarse de las violaciones y asesinatos de monjas por “milicianos sudorosos” que ella encontraba  sexualmente excitantes. Y, en fin, muchos más  políticos, intelectuales, periodistas y artistas.

   Organizaron la fiesta los periodistas María Antonia Iglesias, cristiana-socialista,  antigua jefa de informativos en la televisión pública, e Iñaki Gabilondo, inventor o difusor del bulo de los terroristas islámicos suicidados en los trenes de la matanza del 11-m en Madrid. El  festejado recibió un libro de recortes de prensa con el título Noventa años de historia y vida. Zapatero comentó “Esta es una mesa larga y unitaria”. Y lo era, a su modo. A su turno, Carrillo rindió un sentido homenaje a “todos los que dieron su vida por la causa de la libertad”, proclamando su “orgullo inmenso” por su trayectoria comunista. Los reconciliadores culminaron obsequiando al homenajeado, en medio de la noche, con la retirada de la estatua de Franco del edificio madrileño de Nuevos Ministerios, donde permanecen las de Prieto y Largo Caballero, principales artífices de la guerra civil de 1934.

     El simbolismo del acto radica precisamente en la opción política y sentimental por Carrillo como máximo enemigo de Franco desde el final de la guerra. Claro está, la relevancia histórica del comunista es muy exigua al lado de la del Caudillo, pero de cualquier forma el haber personificado más y mejor que nadie la oposición ya le otorgaba una relevante personalidad en la historia menor. 

   Para captar el fondo del acto debemos tomar en cuenta los dos tipos de antifranquistas en vida de Franco: los luchadores y los que cabría definir como zascandiles. Los primeros, comunistas y etarras sobre todo, se exponían a la cárcel y, en casos extremos, a la muerte; los segundos se limitaban a  secundar iniciativas de los primeros siempre que ofrecieran poco peligro, a publicar ocasionalmente artículos o chistes de crítica indirecta, o maldecir la situación en nombre de la libertad, pero sin estimarla lo bastante para arriesgarse por ella, más bien aprovechando la no despreciable del régimen. Su radical antifranquismo no les impedía, desde luego, desenvolverse y prosperar en la tremenda dictadura, a menudo como funcionarios o empleados de la misma. Es obvio que sus indignaciones contra la dictadura tenían mucho de pose, pues vivían con notable confort y no pensaban renunciar a él por la causa invocada. A esta corriente se apuntó desde la transición una multitud que ni siquiera había pertenecido al antifranquismo zascandil o trataba de borrar un historial franquista o falangista. Para justificar a muchos intelectuales se diseñó la figura del “exilio interior” que, no resiste el menor análisis. Pero, en fin, aquellos fanáticos pasivos de la libertad no podían menos de admirar a los activos comunistas, admiración teñida de alivio cuando pasó el temor a que el PCE ganara las elecciones explotando su más o más o menos heroica lucha anterior.

    De este modo, el homenaje de los antifranquistas zascandiles a Carrillo se entiende y no deja de ser legítimo, pues el PCE (como la ETA) hizo lo que ellos, con su palabrería contra Franco, implicaban… pero no cumplían. Menos legítimo sonaba coronar al  alumno de Stalin, pues no otra cosa había sido el festejado, con los laureles de la democracia, las libertades y la reconciliación. Al revés que los otros, Carrillo obró con honradez al resaltar su orgullo de comunista. Él había descrito así a Lenin, no menos demócrata que Stalin: “La figura más grande de la Historia, gigante del pensamiento revolucionario, fundador del primer Estado socialista  del mundo, jefe y maestro amado del proletariado mundial, gran libertador de pueblos, genio, águila de las montañas, el más grande realizador  de la teoría de Marx y Engels…”[1]

   Ya hablamos del historial del héroe homenajeado, pero no está de más reiterarlo. Hijo de un jefe socialista, dirigió desde muy pronto las juventudes del PSOE desde donde instigó un activo terrorismo contra la Falange y la CEDA en los años 1933 y 1934. Pese a su juventud participó en la dirección de la revuelta de octubre de 34, con el objetivo textual de destruir la república burguesa mediante una guerra civil e implantar un sistema a la soviética[2]. Fue a la cárcel, desde donde promovió la “bolchevización del partido”, entendiendo por tal la imposición de una disciplina férrea y organización secreta para una nueva insurrección, que esa vez debía triunfar como la de los bolcheviques rusos.  Pronto se convirtió en submarino del PCE, del que se hizo miembro secreto y al que con diversas maniobras transfirió las juventudes socialistas. Su acción “bélica” más destacada fue, como responsable del “orden público” en Madrid, la mayor matanza de prisioneros de la contienda, en Paracuellos y otros lugares. En sus memorias recuerda que tras la derrota marchó por tren  a la URSS a través de Alemania, aprovechando la buena relación entonces entre nazis y soviéticos (esto no lo menciona, y tampoco le provocó ningún problema de conciencia).  Describe su arribo a Moscú como “la entrada en el reino de la libertad”, donde se sintió “plenamente seguro”. En la democracia de Stalin[3].

     Algún tiempo después pasó a América como agente de la Internacional Comunista, terminando en Méjico y Cuba. Desde allí organizó, con otros líderes del PCE, acciones clandestinas en España, una y otra vez fracasadas. Su momento de gloria llegó, por paradoja, con la derrota de la invasión guerrillera desde Francia por el Valle de Arán, en octubre de 1944. Carrillo dio la orden de retirada, acusó de diversas herejías a organizador de la empresa, Jesús Monzón, y se aplicó “a desmantelar la red de Monzón en España y crear otra propia”[4]. En adelante será el máximo responsable del maquis, hasta que Stalin decida liquidar la aventura, ocasión de nuevas purgas y asesinatos, “historias de sangre y mierda” como las llamará el ex compañero de Carrillo,  Jorge Semprún, en su Autobiografía de Federico Sánchez. La obra, publicada oportunamente en plena transición, demolió el prestigio de “luchador por la libertad” de que intentaba rodearse Carrillo. Aunque lo recuperaría en parte, como vemos, años después. En el mismo 2005 del homenaje, le proclamó doctor honoris causa  la Universidad Autónoma de Madrid, con respaldo de 150 claustros y del rector Ángel Gabilondo, hermano de Iñaki. Ángel llegaría a ministro de Educación con Zapatero y a presidir la Conferencia de Rectores de Universidades Españolas. Cuando el histórico marxista falleció, en 2012, casi todos los medios de masas, oficiales y privados de derecha y de izquierda, compitieron en ensalzarlo como abanderado de la libertad y la reconciliación[5].

     Al llegar la Transición no faltaron personajes como García Trevijano, creídos de que con un soplo derrumbarían el franquismo; pero Carrillo, con su larga práctica de lucha real, sabía muy bien que su partido, siendo con mucho el más sólido de la oposición, carecía de fuerza ni de lejos suficiente para tal empeño, aunque algo intentara con su rupturismo.  Entonces se comportó de forma bastante  moderada, por ello y por temor a permanecer ilegal  – cosa que a su rival PSOE no le preocupaba, más bien al contrario–. Y ese temor le indujo a admitir el capitalismo, la unidad nacional, la monarquía, la bandera, la unidad nacional… que Felipe González jugaba demagógicamente a rechazar Pero, por cierto, jamás lo hizo porque se identificara con tales causas, sino como quiebro táctico forzado por las circunstancias. Carrillo nunca dejó de comulgar con la doctrina más totalitaria y genocida del siglo XX, al nivel o por encima de la nazi. Al igual que Stalin, usaba mucho la palabra libertad y democracia, algo típico también de los comunistas siempre. Y su “reconciliación” ya explicada en otro capítulo de este libro, quedó simbolizada en el levantamiento con nocturnidad de la estatua de Franco.

    Lo expuesto hasta aquí es perfectamente conocido y documentado, y muy difícil que, al menos en líneas generales, lo ignorasen los homenajeantes, aun admitiendo la notable ignorancia de la historia entre la mayoría de nuestros políticos, cantantes y  periodistas. Entonces, ¿por qué coreaban al responsable de Paracuellos, eterno aspirante a imponer una libertad a la soviética aunque para ello debiera recurrir a desvíos y disfraces? ¿Acaso festejaban la frustración de tales designios? Irónicamente así cabe interpretarlo, pero en sus loas al nonagenario no había la menor ironía. En unos, los procedentes del régimen anterior, pesaba el deseo de pasar por demócratas y modernos; en los demás latía una simpatía de fondo, aun si a veces dubitativa,  por la biografía del comunista, mezclada con un odio visceral a un Franco allí presente en espíritu como contrafigura. Era también  el tributo del antifranquismo zascandil al antifranquismo luchador.

    En el capítulo examino también autodescripciones del antifranquismo como la expuesta con motivo de la visita de Solzhenitsin, o las memorias de Esther Tusquets, tan ilustrativas, y otros hechos por el estilo. O los casos, realmente paradigmáticos, de Cebrián y Ansón.Para descubrir y decribir a estos demócratas nada mejor que sus propias palabras y actos. Parasitaban al franquismo y ahora parasitan la democracia. 


[1]  F. Claudín,  Santiago Carrillo, crónica de un secretario general,  Barcelona, 1983, p. 73

[2] Sobre el carácter de la insurrección del 34, mi estudio Los orígenes de la Guerra Civil, creo que ha dejado la cuestión plenamente resuelta y documentada en los propios archivos del PSOE.

[3] S. Carrillo, Memorias, Barcelona, 1993, pp 320 y ss. Es interesante la detallada crítica a esas Memorias por parte de R. de la Cierva en su libro Carrillomiente,  Madrid 1994

[4] G. Morán,  Miseria y grandeza del PCE, Barcelona, 1986, p. 98

[5] Una necia periodista de una emisora clerical me telefoneó para preguntarme en directo sobre Carrillo. Cuando señalé su adscripción al marxismo, la ideología más totalitaria del siglo XX, me cortó y quedé por unos segundo hablando al vacío. Otra vez me ocurrió lo mismo, hablando del Valle de los Caídos, con una emisora de Barcelona. Libertad de expresión y democracia.

Creado en presente y pasado | 323 Comentarios

El mesianismo en la expansión histórica useña

 

**Unos pandilleros políticos llamados EQUO han presentado una protesta por el hecho de que yo hubiera presentado en la ciudad Los mitos del franquismo.  Ciertamente, el libro va dedicado a “cuantos respeten la verdad y sientan la necesidad de defenderla”. No a estos miserables de espíritu chekista.

**La masonería en la historia de España: https://www.youtube.com/watch?v=LqR-dS6z5U8

**Blog I. La unidad de España, la cuestión política más crucial: http://www.gaceta.es/pio-moa/unidad-espana-cuestion-politica-crucial-17052015-2346

****************************

Cuando las trece colonias americanas se independizaron de Inglaterra en 1781 mediante una guerra que en parte fue también civil, se extendían sobre algo menos de 700.000 km2. Hoy,  doscientos treinta y cinco años después, Usa ocupa 9,7 millones de km2, casi catorce veces más y casi como toda Europa, Rusia incluida. Una expansión enorme, la mayor parte de la cual se realizó en muy poco tiempo, a lo largo de la  primera mitad del siglo XIX: Luisiana en 1803, Florida en 1818, Texas en 1836 (completada en 1845), y más de la mitad de Méjico en 1847.

   La mayor parte de estos vastos territorios, que extendieron a Usa del Atlántico al Pacífico, estaban poco poblados por lo que, en general, resultaron una presa fácil. Luisiana fue vendida por Napoleón a cambio de unos millones de dólares, aunque una parte de aquella extensa zona de límites imprecisos pertenecía a España. Florida fue  invadida aprovechando que España se encontraba inmersa en las guerras de independencia de sus colonias, y después  fue “comprada”  por 5 millones de dólares, que no fueron pagados, sino valorados como contraparte de las reclamaciones que los useños presentaban a España. En aquellos territorios, la mayoría de la población era india,  la cual fue acosada, a menudo exterminada incluso por medios bacteriológicos, y reducida a reservas después de tratados sistemáticamente incumplidos. Texas fue invadida “pacíficamente”  por colonos que primero declararon la independencia contra Méjico y luego la unión a Usa. La ocupación de los actuales estados de California, Arizona, Utah, Nevada, Nuevo Méjico, gran parte de Colorado y de otros,  requirió una guerra  iniciada con diversos pretextos.  Las víctimas de esta expansión fueron en primer lugar los indios. Es imposible saber cuántos serían masacrados, pero suponiendo una población de un solo habitante por kilómetro cuadrado, prácticamente de desierto, pudieron ser cinco millones o más. España y Méjico resultaron los grandes perdedores.

  Esta expansión fue realizada bajo la idea de un mesiánico “destino manifiesto”. El presidente John Quincy Adams afirmó a principios del siglo XIX que “la Divina Providencia había destinado todo el continente del norte de América  a ser poblado por una nación con un idioma y un sistema general de principios religiosos y políticos y habituado a unos usos y costumbres sociales”. Aquel plan divino otorgaba a Usa “el derecho a poseer todo el continente para aplicar nuestro gran designio de libertad”. La idea de apoderarse de todo Méjico fue rechazada porque se aspiraba a “una nación de la libre raza blanca”, y en cambio  “más de la mitad de los mejicanos son indios y el resto se compone sobre todo de razas mezcladas”.  En 1861 se produjo una guerra civil muy sangrienta en Usa, y hacia finales de siglo, el “destino manifiesto” se orientó hacia Cuba, Puerto Rico y el Caribe, y con el mismo impulso a las Filipinas y otras islas españolas en el Pacífico.

  Las agresiones useñas se realizaban en general mediante campañas de desprestigio y acusaciones falsas a las víctimas. Caso paradigmático fue la “espléndida guerrita” que le  dio el dominio indirecto de Cuba y directo de Puerto Rico y Filipinas,  seguida de otra contra los resistentes filipinos, aplicada con extremada crueldad y actos de verdadero exterminio; y de acciones de intimidación y beligerancia en lugares tan alejados como China o Libia. Durante la guerra mundial, Carrero Blanco señalaba que las crecientes intrigas useñas contra España iban acompañadas de campañas de desprestigio en la prensa para justificar cualquier agresión. 

   Desde muy pronto,  Usa  practicó gran número de intervenciones y cortas guerras que aseguraron sus intereses en gran parte del resto de América, separó a Panamá de Colombia para construir y dominar el canal de Panamá. Su intervención en la I Guerra Mundial estimuló la destrucción del Imperio Austrohúgaro, dejando en Europa un semillero de nuevas querellas. La II Guerra Mundial, en la que cometió crímenes de guerra brutales,   le permitió aplastar al salvaje totalitarismo nazi, pero  exigió una alianza con el totalitatrsmo soviético que dejó la mitad de la Europa central  en manos comunistas. Durante la guerra fría, a fin de contener a su antiguo aliado, Usa organizó golpes de estado e intervenciones en diversos  países, unas veces defensivas y otras ofensivas. Frente a la agresión norcoreana tuvo la primera guerra que no perdió pero tampoco ganó, y en Vietnam ya perdió claramente. No obstante, el imperio soviético implosionó,  pero la paz esperada dio paso a nuevas acciones bélicas y desestabilizaciones,  con resultados en general malos o nefastos, hasta hoy mismo.

  Sobre este breve esquema cabe hacer algunas observaciones. En primer lugar, la expansión y agresiones useñas se han presentado a menudo como realizadas en pro de la civilización y de la democracia, pero han tenido siempre un componente muy fuerte de interés nacional-comercial, incluso “pagando” a posteriori  las tierras conquistadas para legitimar de algún modo su apropiación. Ello ha causado bastantes problemas de conciencia en la propia Usa. Lo resumía a su modo el general de marines Smedley Butler: “He servido durante más de  30 años en la Infantería de Marina, el cuerpo más combativo del Ejército useño. Tengo el sentimiento de haber actuado todo ese tiempo como un bandido cualificado  al servicio de los  banqueros y grandes firmas de Wall Street. En suma, he sido un matón a su servicio. Así, en 1914 aseguré los intereses petroleros en Méjico, particularmente en Tampico. Ayudé a convertir a Cuba en un país donde los jefes del National City Bankpodía robar tranquilamente sus ganancias. Tomé parte en la “limpieza” de Nicaragua entre 1902 y 1912 por cuenta de la empresa bancaria Brown Brothers Harriman. En 1916 llevé la “civilización” a la República Dominicana, por cuenta de las grandescompañías  azucareras useños. En  1923 “apuntalé”  la política de Honduras en interés de las empresas fruteras de Usa. En 1927 aseguré los intereses de la Standard Oil en China.Cuando miro atrás calculo que pude haber dado algunos consejos a Al Capone. Él, como gángster, operó en tres distritos de una ciudad. Yo, como Marine, en tres continentes.”

   Otra observación puede hacerse sobre el “modo useño” de hacer la guerra, basándose siempre en una superioridad material abrumadora.  Hasta la guerra de Vietnam, ese modo siempre le había dado la victoria, pero desde entonces los resultados han sido mucho menos favorables.

   Todo ello plantea  algunas cuestiones de fondo. Desde luego, Usa no es un imperio excepcionalmente malévolo, pues todos los existentes hasta hoy han procedido de forma similar; y en bastantes ocasiones, sus acciones bélicas han sido, vistas en conjunto, beneficiosas para el resto del mundo, como en la II Guerra Mundial o en la guerra fría. Actualmente hemos llegado a una situación en la que las alternativas a la hegemonía useña son peores que esta (regímenes escasamente  democráticos, o totalitarios, o de pesadilla integrista); y al mismo tiempo, esa hegemonía, con su pretensión mesiánica de imponer una especie de gobierno mundial, está provocando guerras civiles y situaciones caóticas que cada vez puede controlar menos, pese a su apabullante poderío bélico; lo que da impresión de decadencia. He expuesto en Los mitos del franquismo algunas alusiones a este problema en relación con los avatares España-Usa. Tales situaciones deben originar y han originado históricamente mejores soluciones o bien catástrofes.

  Es esta una época en que muchas ideas tradicionales sobre la sociedad  han entrado en crisis.  Quizá España y  los países hispánicos tengan algo que decir, aunque por el momento sus discursos y actos  son muy poco prometedores.

Creado en presente y pasado | 424 Comentarios

De enseñanzas mixtas y diferencias de “género” (y número)

Blog I. El amor, según una anarquista-feminista histórica: http://www.gaceta.es/pio-moa/ii-amor-segun-feminista-anarquista-historica-14052015-1918
***Este miércoles estuve en Melilla presentando Los mitos del franquismo. Debe reconocerse que la respuesta a la “mentira profesionalizada”  de que hablaba Julián Marías,  ha sido singularmente ineficaz y a menudo roma o simple. Esta tendencia debe romperse. Nos va en ello mucho más de lo que la mayoría cree: “establecer el imperio de la veracidad” es esencial para “abrir el horizonte de España”. La mentira sobre el pasado es una forma de corrupción que genera otras muchas corrupciones.
*** Gracias a una generosa aportación de 2.000 euros, “Cita con la Historia” puede continuar este mes y el de junio. Pero es muy importante tener despejado el resto del año y no estar tirando de un mes para otro. Son miles los oyentes que consideran bueno o muy necesario el programa, pese a lo cual la mayoría tiene la impresión de que su contribución es innecesaria porque  “ya habrá otros que aporten”. Queremos animar a más oyentes a contribuir a la continuidad del programa, porque bastaría con que un millar donase 20-30 euros para que no tuviéramos que preocuparnos hasta final de año. 

Las cuentas para apoyar a “Cita con la Historia”: 

BBVA: Es09 0182 1364 33 0201543346 

Por paypal : tiempodeideassigloXXI@gmail.com 

****************************

Creo que ningún artículo mío despertó en su momento mayores furias. Es de hace tres años (doce, ahora):

UNA CONVERSACIÓN

Hace unos días, comiendo con un amigo profesor de Sociología en la Complutense, hablamos como sigue (en resumen, claro, pues la cosa fue más divagatoria).— No te haces una idea del espíritu pragmático y trepa que predomina entre los alumnos. Como te dé por plantearles cuestiones o explicarles las cosas en plan especulativo, pueden reaccionar hasta con hostilidad. Lo que quieren son conocimientos seguros que les valgan luego para conseguir un empleo. A eso lo enfocan todo. Lo demás les trae al fresco.— Siempre ha sido así, ¿no?— Yo creo que en nuestros tiempos había un poco más de generosidad, ¿no? De idealismo.— Bueno, la mitad de aquellos idealistas pensaban en cómo colocarse en algún partido y hacer carrera explotando lo del antifranquismo.— A lo mejor nos engaña la memoria… Otra cosa: las chicas, enormemente mejores que los tíos. Si encuentras un ejercicio con mala letra y expresión torpe, ya puedes estar seguro de entrada es que es de un tío. La mayoría son unos mantas.

— Sí, parece que las chicas tienen menos cerebro, pero mejor estructurado.

— Debe de ser eso… Además, ¿cómo va a concentrarse un tío rodeado de tías, la mitad de ellas vestidas como putas?

— Hombre, una expresión casi igual se la oí a Delgado de Codes… Era un buen amigo mío, allá por los años setenta, en el Peceerre…bueno, ya sabes, lo mató la policía hace años, en Lavapiés… Decía: “¿Te fijas en las chicas jóvenes? Visten como putas, y aun más en los barrios obreros. La burguesía les mete eso en la cabeza”. Hoy quizá le hubiera contestado: “Visten como quieren, y quieren ir vestidas así. Quizás no puedan remediarlo, o tal vez la publicidad tenga ese efecto”. Lo más seguro es que ¿quién sabe?

— Pero, vamos, sin coñas, yo creo que esa diferencia entre chicos y chicas viene de la coeducación. La codeseducación, más bien.

— Sí, yo también lo creo. La enseñanza mixta hace a las chicas algo machunas, sólo tienes que oírlas hablar. Hablan como antes decían que hablaban los camioneros.

— La coeducación es una estupidez desde el momento en que los ritmos de desarrollo mental y emocional de los chicos y las chicas son muy diferentes. Las chicas maduran antes, y los chicos salen especialmente perjudicados, porque además, como no existe una orientación moral, pues terminan medio tarados.

— Sí, los efectos ya los vemos. Es la generación Rocko Alicates, los del botellón y todo eso. Escribí un artículo sobre eso. Los sociatas impusieron esa codeseducación incluso en los colegios religiosos, amenazándoles con que, si no lo hacían, les retiraban las subvenciones. Esta gente siempre ha considerado el dinero público como algo suyo particular, para quedárselo o para chantajear a los demás e imponerles sus recetas.

— Yo creo que habría que promover la enseñanza separada, porque chicos y chicas se diferencian en muchas cosas. No imponerla, pero que cada centro la plantease como prefiriese, sin presiones ni chantajes con el dinero público. La experiencia diría qué es lo que da mejores resultados.

— La derecha, en estas cosas, se ha pasado con armas y bagajes a las chorradas de la izquierda. Habría que vencer muchas resistencias.

— Pues habría que vencerlas.

Miré en torno, en el comedor de profesores. ¿Cuántos, aun estando de acuerdo con nosotros, se atreverían a defenderlo? Cuando tenía veinte años, era muy partidario de la coeducación, como de tantas cosas que ahora me parecen sandeces, e hice una encuesta entre profesores y directores de varios centros, con intención de publicarla en el Faro de Vigo. Entonces la cosa era al revés que ahora: la mayoría de los centros daba enseñanza separada, y pocos mixta. Renuncié a escribir sobre el asunto, porque la gran mayoría estaba en contra de la mixta, o, si estaba a favor, no se atrevía a decirlo, por espíritu gregario. Más o menos como ahora.

 (20-V-2006 en LD)
Creado en presente y pasado | 156 Comentarios

Rusia, la OTAN y España.

Blog I: Una feminista y el amor (I): http://www.gaceta.es/pio-moa/feminista-amor-i-12052015-2307  

********************

En el anterior artículo veíamos que las posibilidades demográficas, económicas y militares de Rusia no son preocupantes hoy por hoy ni en un plazo previsible, mientras que el país se siente cercado y amenazado por la OTAN, sus bases y los acontecimientos de Ucrania. Es probable que Putin aspire a recomponer en lo posible el Imperio ruso o el soviético, pero sus fuerzas para ello serán insuficientes a plazo bastante largo –aparte de los problemas que probablemente le surgirán en Siberia– aunque pueda explotar hasta cierto punto las flaquezas y divisiones de la UE. Va a ser un juego complicado, porque agresiones militares en gran escala parecen imposibles.

 Las acusaciones sobre la falta de democracia en Rusia tienen algo de cierto, aunque no todo: existen diversos partidos, una prensa relativamente –poco—crítica y elecciones regulares, y es indudable la popularidad de Putin. Todo ello debe entenderse desde la situación caótica y el fortísimo retroceso del nivel de vida de la población por el modo desafortunado como fue democratizado el país. Por otra parte, ¿qué grado de democracia existe en la UE, en la burocracia de Bruselas, etc.? ¿No existe en España una democracia harto defectuosa? Pero lo que realmente importa es esto: se crea la impresión de que, por no ser un régimen plenamente democrático, habría justificación para hostigarlo e incluso agredirlo, como si las democracias asegurasen la paz en el mundo. Cuando el hecho real es que en los últimos años Usa y la UE han desestabilizado regímenes y protagonizado una cadena de agresiones, con distintos pretextos, que han creado guerras civiles y  desastres humanitarios en varias naciones, de las que las democracias no pueden lavarse las manos, aunque actúan como si  así fuera.

   Dentro de este panorama, cada vez más alarmante, debemos plantearnos la posición de España. Nuestro país entró en la OTAN – la cual no cubre las ciudades españolas de Ceuta y Melilla– al lado, o más bien supeditada a una potencia “amiga” que retiene una colonia en nuestro territorio. Desde entonces,  y sean cuales fueren las justificaciones o pretextos, España se ha visto involucrada en una serie de operaciones militares lejanas, que no responden a ningún interés real hispano,  desempeñando el papel de satélite, comparsa o títere  de Usa e Inglaterra, y convirtiéndose innecesariamente en copartícipe de las catástrofes producidas: Afganistán, Irak, Libia o la antigua Yugoslavia. Y aunque para ello se ha invocado la común defensa de la libertad, la democracia, etc., no debe olvidarse que esas invocaciones van ligadas subrepticiamente  a intereses nacionales o imperiales que no son los nuestros; y por lo demás ya vemos sus efectos “liberalizadores”. Todo ello con unos gobiernos hispanos  oficiosos y serviles, que ponen los intereses anglosajones o de Bruselas por encima de los españoles, tal como los comunistas ponían en otro tiempo los soviéticos.

   En el siglo XX, los mayores éxitos y  beneficios de nuestra política exterior consistieron en la neutralidad durante las guerras mundiales y en las llevadas a cabo por otras potencias  en sus colonias o en Vietnam.Esa neutralidad ha sido, además, muy favorable a la estabilidad internacional, debido a la posición geopolítica española. Franco rompió esa tradición durante la guerra fría, por cuanto una contienda europea en aquellas condiciones le afectaría de modo inevitable. Aún en tales circunstancias, como observo en Los mitos del franquismo, España mantuvo celosamente su soberanía, que nuestros actuales gobernantes están liquidando de modo ilegal, solapado, antidemocrático (para que luego hablen de Putin)  y a marchas forzadas. 

   Es evidente que  bajo estos gobiernos españoles, en gran medida seudodemocráticos, España ha dado grandes pasos atrás, perdiendo “grandes toneladas” de independencia, como decía con alegría un infame ministro de Exteriores. Este problema es parte muy fundamental de lo que llaman “regeneración democrática”, pero por desgracia ningún partido hoy por hoy lo pone en primer plano, o siquiera lo plantea. Suiza debiera ser el modelo a seguir.

—————–

¿También lead se ha declarado en huelga de blog?

Creado en presente y pasado | 65 Comentarios