145 – Historia criminal del PSOE (25): la Falange y quiénes quisieron la guerra: https://www.youtube.com/watch?v=BJl3r80hIKk
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Cuatro perros verdes
Parece que Cuatro perros verdes no estará en librerías hasta el 13 de julio, debido a la situación anómala de todo el país. Las librerías han reabierto pero tienen muy poca afluencia, y supongo que la gente se tentará el bolsillo mucho más que antes, porque los ingresos de millones de personas tienen que haber bajado mucho. El panorama después del virus (si es que este no vuelve) se presenta de lo más incierto, también proclive a muchas histerias como esta de ahora con los “antifas”, es decir antinada o antitodo, según se mire).
Como decía, en la novela trato de recuperar un tanto el clima psicológico de aquellos años, y también la fuerza de la ilusión adolescente o juvenil, sobre todo en uno de los personajes, que acaba de llegar a la universidad con apenas dieciocho años. Otros dos son bastante mayores, tendrían que haber terminado sus carreras algunos años antes, pero uno la combina con el trabajo, que le obliga a alargarla, y otro la alarga deliberadamente, por diversión y para retrasar la entrada en un mundo profesional que prevé aburrido y pesado. El cuarto está en un curso técnico avanzado, habiendo perdido un año en que quiso estudiar para cura en un seminario. También son muy distintos por carácter. Ya hablaremos más del relato.
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Desde Zapatero, España vive bajo un nuevo frente popular de hecho y sin otra oposición que VOX, todavía un partido pequeño. Pero es preciso que el frente popular vuelva a perder la guerra, ahora en la política.
https://www.amazon.es/Frente-Popular-perdi%C3%B3-Guerra-Civil/dp/849739190X
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“De las orejas”. Cinco fantasías de Ángel Viñas (2), gran historiador antifranquista: https://www.libertaddigital.com/opinion/historia/cinco-fantasias-de-angel-vinas-1276237114.html
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¿Existe moral en el poder?
Pero es obvio que la Iglesia nunca consiguió ese objetivo. El poder siguió siendo brutal, solo hay que ver la historia. Ni tampoco lo consiguió en la España franquista
En principio, la postura de la Iglesia ante la política es complicada. San Pablo llamaba a obedecer y respetar al poder fuera cual fuere, porque venía de Dios. Por otra parte, si quienes ejercían el poder se formaban en la doctrina cristiana, nunca lo ejercerían de forma tiránica. La experiencia decía, no obstante, que en reinos cristianos podía haber reyes criminales. Cuando los francos se convirtieron al catolicismo, sus reyes y oligarquías no mejoraron sus conductas, sino que las empeoraron. Y entre los visigodos continuaron los crímenes y luchas sangrientas internas, aunque menos.
Por supuesto, para esos problemas siempre hay una solución: si el poder se vuelve tiránico es por los pecados del pueblo, y la tiranía un justo castigo por ellos. Es una solución fácil y por lo demás siempre justificada, porque todos somos pecadores, y en ese caso deberíamos seguir obedeciendo a los tiranos. Cuando los turcos avanzaban sobre Hungría, Lutero decía que no había que resistirles, porque se trataba de un bien merecido castigo de Dios, o algo por el estilo. Claro que es un círculo vicioso.
Sí, lo es. Sin embargo, haciendo balance, es evidente que las costumbres políticas y el poder se fueron suavizando, y que la predicación del clero y su preocupación por recomponer los conocimientos clásicos y extenderlos, al menos a la oligarquía, ha sido el origen del enorme avance en los conocimientos y de las potentes instituciones de enseñanza en Europa, ya desde la edad media.
De todas maneras, hay un salto importante en el Renacimiento, cuando de hecho se desplazan las concepciones religiosas del poder, con Maquiavelo. Este constata que en la práctica real del poder no cuentan las exhortaciones morales cristianas, a no ser como excusas o enmascaramientos de las apetencias reales. Por eso se le considera fundador de una teoría científica y no ya mitológica.
El problema con El Príncipe de Maquiavelo es que eliminaría todos los obstáculos morales al poder, convirtiéndolo en una técnica para conseguirlo y retenerlo, cosa imposible porque, cuando una técnica se difunde, todos la conocen y quieren aplicarla, y el resultado sería la intriga y la guerra permanentes, en la que ninguno querría considerarse menos hábil. Pero, vista así, no deja de ser una aproximación científica, y la ciencia tiene un componente autodestructivo de la humanidad, que suele pasarse por alto.
Además, sería imposible lo que llamamos democracia o lo que usted llama consentimiento popular. Porque en Maquiavelo, como en tantos otros tratadistas, el pueblo es un elemento eminentemente pasivo, sobre el cual libran sus peleas por el poder los distintos grupos oligárquicos. El consentimiento sería objeto de una mera técnica en la que jugarían el miedo y el engaño, es decir, la propaganda. Siempre una mezcla de ambos.
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Crónica
**Con las leyes de género pasa algo definitorio de la situación en España: son evidentemente antijurídicas, fueron denunciadas desde el principio como tales, y sin embargo han ido adelante en una supuesta democracia, con las pandilla de PSOE y PP en el gobierno.
**Las leyes de género bastan para definir como falsa democracia al régimen zapateril actual, y como liberticidas a los partidos que las sostienen. Ha estado bien Olona denunciándolas, pero es precisa una ofensiva en serio contra esa basura que lo contamina todo.
**Otro rasgo definitorio de una democracia fallida es que obliguen a todos los españoles a financiar los chiringuitos lgtbi-abortistas-feministas, es decir, ideologías particulares que incluso si no fueran tan destructivas y totalitarias tendrían que sostener exclusivamente sus adherentes.
** Personajes como Almeida, Ayuso o Álvarez, no deberían estar en ese abyecto partido. Algunos ingenuos quieren verlos como brotes de regeneración en el PP. Es lo contrario. Mientras sigan ahí estarán enmascarando a los Casado, Rajoy, Feijoo, Pastor y compañía, que no solo son los que realmente mandan, sino que representan la “cultura” centrista”, casi indistinguible de la del PSOE





