Todos contra VOX, y VOX avanza
Las recientes elecciones regionales se pueden analizar de muchas formas. VOX ha avanzado, a pesar de encontrar enfrente el muro cerrado de todo el resto de partidos y medios de manipulación de masas, que se han empleado con auténtica y corrupta ferocidad para cerrarle el paso.
Por otra parte, su avance ha sido menor del esperado. No he seguido a fondo su campaña, pero creo distinguir en ella cierto tacticismo y pérdida de objetivo estratégico. El gran problema de España es la progresiva corrosión de la unidad nacional y la democracia, y en esos dos puntos deberían coincidir las denuncias y programas parciales. Mi impresión es que se ha producido una dispersión en asuntos sin duda importantes, pero poco articulados en torno al objetivo central.
Y su propaganda da cierta impresión negativista, de pura protesta, sin que las propuestas positivas resalten. Creo que VOX debería agitar la bandera de la cultura, la enseñanza y la promoción de la ciencia y la técnica, las dos grandes lagunas de la cultura española desde hace tres siglos, solo parcialmente llenada en el franquismo. La bandera de la cultura es fundamental, pero tradicionalmente negligida por la derecha.
Un fallo en VOX es la política internacional. Probablemente el “no a la guerra” del PSOE ha permitido a ese partido ganar bastantes votos cuando estaba en declive, y por lo mismo los ha apartado de VOX. Si VOX sigue la política de Aznar de identificarse incondicionalmente con Usa e Israel, ahora con Trump y Netanyahu, hará que mucha gente vacile. Apoyar la política interior antiwoke de Trump es necesario, pero sus intereses exteriores, tipo McKinley, coinciden muy poco con los españoles. No tienen por qué ser enemigos, pero tampoco son amigos. Aquí el equilibrio es esencial. Lo mismo en relación con Israel, al que Netanyahu ha embarcado en una dinámica demente.
De todos modos, asombra cómo VOX ha conseguido unir contra él a toda la fauna más corrupta del país. Los obispos, los Losantos, los César Vidal, los Pedrojota, el Pujol gallego, el Saunas, el propio monarca, Hazte Oír, RTVE, la prensa, las grandes radios, los ex, … todos formando desesperadamente piña contra VOX. Y VOX sigue en ascenso, aunque hayan logrado ralentizarlo.
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Irán y Ucrania (I) La cuestión de la fuerza
1. Las guerras de Ucrania e Irán definen el momento histórico del mundo, por sus implicaciones y consecuencias previsibles e imprevisibles. Lo primero que cabe observar es que en los análisis españoles se toma partido apasionadamente por unos u otros contendientes, y se especula sobre sus fuerzas e intereses, pero casi nunca sobre la posición e intereses de España. En la cuestión de Ucrania se da por hecho que España, al estar en la OTAN, ha de apoyar a Zelenski, presentado mayoritariamente como víctima de un expansionismo ruso que intenta rehacer el imperio soviético. Esta versión se impuso de manera abrumadora en los primeros momentos, aunque ya su impulso se va debilitando, pero los análisis corrientes nunca decjan claro, en inguno de los conflictos, si España debiera apoyar a unos o a otros, o a ninguno. Veremos este asunto al final.
2. Por cuestión de método, empezaremos dejando aparte las retóricas justificativas de los contendientes para abordar la cuestión de las simples fuerzas en juego. Y en ese sentido algo común a las dos guerras es haberse emprendido con pésimo cálculo, suponiendo a Rusia e Irán un poder insignificante frente al de Usa e Israel o la OTAN, lo que daría a estas la ocasión histórica de destruir a aquellas. La relación de fuerzas funcionó en los casos anteriores de Serbia, Irak, etc (aunque no en Afganistán, llamativamente), pero en los útimos casos dos se ha demostrado un grave error de cálculo. Error funesto, pues empuja ambas guerras a la máxima radicalización, ya que para varios contendientes adquieren carácter existencial, y para Usa ponen en cuestión todo su prestigio e influencia internacional. Por ello el conflicto tiende a empeorar sin fin, incluso hasta un fin nuclear, y dificulta en extremo un final negociado.
3. Trump y Netanyahu emprendiero la acción contra Irán bajo el supuesto de que en pocos días Irán se derrumbaría combinando el bombardeo masivo de sus infraestructuras con el asesinato de sus líderes: una vez descabezado el régimen, la población se rebelaría y surgirían facciones enfrentadas que completarían el trabajo hundiendo al país en un caos similar al de Irak o Siria. Sin embargo la población parece haberse unido al régimen, que a su vez ha endurecido su resistencia. Algo no ilógico teniendo en cuenta que los precedentes mencionads de Siria, etc., no entusiasmarán a la mayoría iraní.
4. Por otra parte, la respuesta de Irán ha resultado mucho más poderosa y duradera de lo esperado, con unas reservas de drones y misiles capaces de infligir grandes daños a los artacantes. Los pocos días calculados para acabar la tarea se han convertido en semanas, incluso se habla de meses, un tiempo en el que siempre entran en juego factores imprevistos y que en todo caso supone un enorme desgaste político, económico y de prestigio para Trump y Netanyahu.
5. Además, Irán aplica una estrategia audaz, atacando y destruyendo en buena medida bases e instalaciones militares en los países del golfo, alejando su peligro y fragilizando a unos gobiernos de por sí frágiles. Y sus golpes a Israel están siendo lo bastante dolorosos para llevar al país a una amenaza existencial simétrica de la planteada a Irán. No menos importante, el cierre del estrecho de Ormuz y el posible de Bab el Mandeb tienen efectos económicos y políticos mundiales, que han obligado a Trump a confesar su impotencia al tratar de buscar ayuda a a una gran coalición para dejar libre el estrecho, y que incluiría ¡a China!
6. De rebote, esta guerra ha empeorado la posición de Ucrania y beneficiado a Rusia, a cyo boicot se habían sumado la UE, India y otros países que ahora le piden suministros a precios mucho más altos. La guerra de Irán también tenía el objetivo estratégico de debilitar seriamente la posición de Rusia y China en Asia, pero conforme se alargue, ambas potencias pueden ayudar a Irán al modo de la OTAN a Zelenski, y contemplar el desgaste de Usa e Israel.
7. Aunque en la relación de fuerzas esté clara la abrumadora inferioridad de Irán, entran en juego otros factores como su posición geoestratégica que le permite amenazar a todo Oriente Próximo, el control de gran parte del flujo del petróleo y el gas mundiales, su decisión de resistir hasta que el desgaste de sus enemigos sea muy grande, y el respaldo de Rusia y China, que no arriesgarán en principio una entrada directa en el conflicto, pero sin duda ayudarán a que Usa e Israel salgan lo más tocados posible, o impulsarán un fin negociado que solo podría redundar en un enorme despretigio para los atacantes, cuyo objetivo había sido aplastar completamente a Irán.
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399 – Irán, crisis de la democracia y posición de España – YouTube

