Programa especial de “Una hora con la Historia”: https://www.youtube.com/watch?v=1p_dNaq9bhM
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El mayor embuste de fines del siglo xx
El 24 de marzo de 1999, trece estados de la OTAN, entre ellos Usa, Francia y Alemania (y la España de Aznar), bombardeaban la República federal de Yugoslavia. Esa guerra duró 78 días y se alimentó de manipulaciones mediáticas destinadas a alinear a la opinión pública occidental con la de los gobiernos atacantes. Los serbios cometían « genocidio » « juegan al fútbol con cabezas cortadas, despedazan cadáveres, arrancan los fetos de las mujeres encintas muertas y los asan », según pretendía el ministro de defensa alemán, el socialdemócrata Rudolf Scharping, cuyas afirmaciones fueron divulgadas por los medios. Los serbios habrían matado « de 100.000 a 500.000 personas » según la Televisión Francesa 1 (20-4-1999), e incinerado a sus víctimas en « hornos del tipo de los empleados en Auschwitz (Daily Mirror, 7 de julio). Cada una de estas falsas informaciones sería desmentida por completo… pero después de terminado el conflicto, sobre todo por el periodista useño Daniel Pearl (The Wall Street Journal, 31-12-1999. Igual que se desinflará una de las más resonantes manipulaciones de fin del siglo : el « Plan Potkova (Herradura), un documento que pretendía probar que los serbios habían programado la « depuración étnica » de Kosovo. Su difusión por Alemania, en abril de 1999, sirvió de pretexto para intensificar los bombardeos. Lejos de ser internautas conspiranoicos, los principales intoxicadores fueron los gobiernos occidentales, la OTAN y los órganos de prensa más respetados.
Entre ellos, Le Monde, un diario cuyas tomas de posición editoriales sirven de referencia al resto de la galaxia mediática francesa. Su redacción admitió « haberse decidido por la intervención ». En primera plana de la edición del 8 de abril de 1999 Daniel Vernet anunciaba este « Este Plan Herradura », que programaba la deportación de los kosovares. El periodista recogía las informaciones expuestas la víspera por el ministro de Asuntos exteriores alemán, el ecologista Joschka Fischer. Este « plan del gobierno de Belgrado que detalla la política de limpieza étnica en Kosovo (…) lleva el nombre de código de Plan Herradura, simbolizando sin duda la toma en tenaza de las poblaciones albanesas », escribía Vernet, para quien el asunto « parece ofrecer pocas dudas »
Dos días más tarde, el periódico reincidía en toda la amplitud de su primera plana : « Cómo Slobodan Milosevic ha preparado la depuración étnica » : « El plan serbio Potkova programaba el éxodo forzado de los kosovares desde octubre de 1998 y ha seguido siendo aplicado durante las negociaciones de Rambouillet ». Le Monde hablaba de un « documento serbio de origen militar », y retomaba las alegaciones de los oficiales alemanes hasta el punto de reproducir íntegramente una nota de síntesis distribuida a los periodistas por el inspector general del ejército alemán. Berlín trataba entonces de justificar ante una opinión más bien pacifista la primera guerra emprendida por el Bundeswehr desde 1945 y para colmo contra un país ocupado cincuenta años antes por la Wehrmacht.
Ahora bien, ese plan es un fraude. No partía de las autoridades serbias , pues fue fabricado por los servicios secretos búlgaros y transmitido a los alemanes por el gobierno búlgaro que por entonces mostraba mucho celo por entrar en la OTAN. La falsificación fue revelada el 10 de enero de 2000 por el semanario Der Spiegel y confirmado doce años más tarde por el antiguo ministro búlgaro de Asuntos exteriores. El documento habría podido inspirar desconfianza de principio por cuanto en serbio « herradura » no se dice potkova, sino potkovika, como ya señaló el 15 de abril de 1999 el diputado alemán Gregor Gysi ante el Bundestag. En marzo de 2000, el general de brigada alemán Heinz Loquai expresó en un libro « dudas sobre la existencia de tal documento ». El socialdemócrata Scharping se vio obligado a admitir que no disponía de copia del plan original. Al mismo tiempo el portavoz del Tribunal penal internacional para la ex Yugoslavia calificaba los elementos del pretendido plan de « material poco probatorio », y la procuradora Carla Del Ponte no se referirá siquiera a él en el acta de acusación contra Milosevic en 1999 y en 2001.
« La guerra, había explicado el director de Le Monde Edwy Plenel a poco de comenzar los bombardeos, es el desafío más enloquecido para el periodismo. Es en ella donde prueba o no su credibilidad, su fiabilidad » Nunca volvió sobre esta gran diferencia con « el amor a los pequeños datos reales » que proclamaba en su panfleto en favor de la intervención de la OTAN. Le Monde mencionará otra vez el fraude, pero como si lo hubiese considerado con prudencia : « Herradura sigue siendo un documento harto controvertido, cuya validez nunca hasido probada » (16 -2-2002). Los periodistas especialistas en temas balcánicos Jean-Arnault Dérens y Laurent Geslin califican el Plan Potkova como « prototipo de noticias falsas difundidas por los ejércitos occidentales y recogidas por todos los grandes periódicos europeos »
La celebración del aniversario no habría justificado por sí misma el recuerdo de este asunto. Pero algunas de sus consecuencias pesan aún en la vida internacional Para tratarse de la primera guerra desde su nacimiento en 1949, la OTAN eligió atacar a un estado que no amenazaba a ninguno de sus miembros. Pretextó para ello un motivo humanitario y actuó sin mandato de la ONU. El precedente sirvió a Usa en 2003, para la invasión de Irak, también ayudada por una masiva campaña de desinformación. Unos años después, la proclamación de la independencia por Kosovo en febrero de 2008 vulneraba el principio de la intangibilidad de las fronteras Y Rusia se apoyó en ese precedente y en agosto del mismo año reconoció la independencia de Abjasia y Osetia que se habían separado de Georgia. Y luego, en marzo de 2014 cuando se anexionó Crimea.
La guerra de Kosovo fue ordenada por una mayoría de gobiernos de izquierda y apoyada por la mayor parte de los partidos conservadores, por lo que nadie tenía interés en volver sobre las falsificaciones oficiales. Y se entiende fácilmente que los periodistas aparentemente más obsesionados por el problema de las noticias falsas (fake news) prefieran asimismo mirar a otro lado.
por Serge Halimi & Pierre Rimbert en Le monde Diplomatique
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¿Se entiende por qué nos conviene la neutralidad? En el bombardeo de Yugoslavia participó España directamente contra sus propios intereses de país con serias y crecientes tensiones disgregadoras. Pero sus indecentes políticos satelizaron a España a intereses ajenos, bajo mando ajeno y en idioma ajeno. Al servicio de la segunda potencia de la OTAN, la que invade nuestro territorio por Gibraltar. Como llevan haciendo ya desde la entrada en la OTAN.
España tiene además dos ejemplos históricos de manipulaciones semejantes en la guerra de Cuba y en la gran campaña hacia el final de la II Guerra Mundial, que preludiaba una agresión en toda línea, que no llegó a concretarse por el temor de crear guerra civil y situación revolucionaria en media Europa. Aunque dio lugar a la criminal política de aislamiento, que debía crear en el país una gran hambruna.
Obsérvese que la política exterior no ha entrado para nada en la campaña electoral última. Ello define también a una política que da por asumida la satelización y colonización cultural del país. De lo que hay que salir.
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Sorprendido por su libro de recuerdos “Adiós a un tiempo”. Ante todo, es original. No conozco otro de su estilo, pues no es de memorias ni autobiográfico, y tiene mucho de poético en esos “recuerdos sueltos”. Empezando por el primero, de fondo tan dramático, “Flan con nata”, pinceladas sobre terrores de infancia, escenas de cárcel, de viajes, de hambre en París, de “primer amor”, de clandestinidad antifranquista, el cementerio de Atenas, las graciosas peripecias del Ateneo (…). Sus poemas también son originales, aunque de eso entiendo poco. La poesía moderna me resulta initeligible y no me transmite nada. Pensaba que alguien con su carrera debía tener mucha amargura, pero en estos recuerdos no aparece. Leyendo los trozos que incluye de “Viaje por la Vía de la Plata” y de “De un tiempo y de un país”, quise comprarlos. No los encontré en ninguna librería. Me dicen que están descatalogados. M. A. T.
Con amargura no, pero bastante cansado sí. Debe de ser la edad.

![Adiós a un tiempo: Recuerdos sueltos, relatos de viajes y poemas de [Moa, Pío]](https://images-eu.ssl-images-amazon.com/images/I/41x%2B9j5cNIL.jpg)





