La cuestión de si la masonería es o no una sociedad secreta tiene gran importancia. Un indicio al respecto pueden ser sus ritos:
Los ritos se llevan a cabo en los templos masónicos, llamados logias, un término arquitectónico en recuerdo de la albañilería, y en reuniones llamadas tenidas. El cargo mayor de la logia, llamado Venerable Maestro, preside sobre un estrado, asistido por un Diácono en el centro del lado de Oriente de la sala; un Primer Vigilante se sitúa en el lado de Occidente, un Segundo Vigilante en el lado Sur, y en medio permanecen los demás asistentes. Hay dos Guardianes, el Interior a la puerta de la logia y el Exterior, provisto de una espada desnuda, en el vestíbulo. Los presentes llevan mandiles con símbolos distintos para cada categoría y a menudo guantes blancos. Los símbolos, la Biblia, la escuadra, el compás, el mallete o martillo, tablas de resonancia, caja de herramientas, un nivel, un bloque cúbico de piedra pulimentada y otro sin desbastar, etc., se colocan en lugares y formas precisas. La tenida suele comenzar con un himno y a continuación, previo golpe de mallete, el Venerable Maestro dice: “Hermanos, ayudadme a abrir la logia”. Se levantan todos y el Venerable llama al Segundo Vigilante por su nombre: “Hermano Tal, ¿cuál es el primer cuidado de todo masón?”. El interpelado responde: “Comprobar si la logia está adecuadamente cerrada”, cosa necesaria para evitar la curiosidad de los profanos. “Haced que así sea”. Se informa al Venerable de que la logia está cerrada, y él pregunta al Primer Vigilante por el siguiente cuidado, con la respuesta consabida: “Comprobar que solo se hallan presentes quienes son masones”. Y siguen preguntas y respuestas retóricas sobre los cargos y deberes de cada cual. En la masonería hay varios grados, con aperturas de tenida algo diversas. A continuación, los reunidos se dedican a sus discusiones y trabajos, que deben permanecer secretos, al menos muchos de ellos. No me extiendo sobre las joyas, cánticos, números místicos y otros signos típicos de la orden.
Pero vale la pena detenerse en el rito de iniciación. Parece que a Azaña, le pareció grotesco, según el tono despectivo con que menciona el suyo en el apunte de su diario, el 5 de marzo de 1932: “No se cabía en los salones de la [logia de la] calle del Príncipe. No me importó nada aquello, y durante los preliminares estuve tentado de marcharme. Había cuatro ministros, y Barcia, con una cadena de oro. Martínez Barrio, que es el gran gerifalte de la casa, no asistió”. La intención de Azaña al hacerse masón parece haber sido puramente práctica: contrarrestar la influencia que tuviera su rival político Lerroux a través de la orden. No volvió a pisar una logia, al parecer. En cambio Juan Simeón Vidarte, allí presente y masón muy convencido, creyó notar a Azaña “visiblemente emocionado”, y expone parte del ritual: “Se oyen golpes violentos en la puerta del templo. El Venerable Maestro dice: “¿Quién osa interrumpir nuestros trabajos?”. “Soy el Hermano Terrible que conduce a un profano. Dice que es hombre libre, honesto y de buenas costumbres”. “¿Quién responde de él?”. “Yo, que soy su conductor”. “Dadnos su nombre”. “Manuel Azaña Díaz”. “Hacedle entrar”. Se oye el chocar de decenas de espadas…” (Las Cortes constituyentes, p. 365). Como puede verse, se trata de una ceremonia realmente barroca.
En la Masonería hay varias corrientes, pero las dos principales y realmente directivas son las Grandes Logias, de origen inglés, y los Grandes Orientes, de origen francés, de cuyas diferencias hablaremos luego. Resumo el rito iniciático de la Gran Logia, poco distinto del Gran Oriente. El Guardián Exterior (Hermano Terrible en el Gran Oriente), encargado de cerrar el paso a los profanos, prepara al candidato en el vestíbulo de la logia, cerrando la puerta exterior y la de paso a la logia misma. Quita al candidato la chaqueta, chaleco, cuello y corbata y todos los artículos de metal que lleve encima, le abre la camisa para dejar el pecho izquierdo al descubierto y le enrolla sobre el codo el guante derecho. Le sube la pernera izquierda del pantalón sobre la rodilla, le sustituye el zapato derecho por una zapatilla, le coloca alrededor del cuello un lazo corredizo y le cubre los ojos con un capuchón. Después, el Guardián da en la puerta de paso a la logia unos fuertes golpes ceremoniales, a los que siguen unas preguntas rituales del Venerable Maestro sobre el candidato, como si no lo conociera. El Guardián Exterior le “informa”:
–Es el señor Tal y Tal, un pobre candidato en estado de oscuridad, que ha sido bien y dignamente recomendado, reglamentariamente propuesto y aprobado en logia abierta, y ahora llega por su propia y libre iniciativa, convenientemente preparado, y suplica humildemente ser admitido a los misterios y privilegios de la Francmasonería.
La ceremonia de iniciación prosigue con muchas preguntas y respuestas, signos y gestos rituales, hasta el largo y pomposo juramento, que gira en torno al secreto: “Sincera y solemnemente juro que siempre ocultaré, esconderé y jamás revelaré parte ni partes, punto ni puntos, de los secretos o misterios propios o que pertenezcan a los Masones, que puedan en adelante ser conocidos por mí o se me comuniquen en el futuro, a no ser a algún o algunos verdaderos y legales Hermanos y ni siquiera a ellos sin la debida comprobación, estricto examen o segura información de un Hermano (…) Además prometo solemnemente que no escribiré esos secretos, ni los dictaré, grabaré, marcaré, esculpiré o dibujaré de cualquier otra manera ni provocaré ni toleraré, si está en mi poder hacerlo, que así se haga por otros, sobre cualquier cosa móvil o inamovible bajo la bóveda del cielo (…) Juro observar todos estos puntos sin evasión, equivocación o reserva mental de cualquier clase, bajo una pena no menor –en caso de violación de alguno de ellos, de que mi cabeza sea cortada, mi lengua arrancada de raíz y enterrada en la arena del mar sobre la línea de la marea baja o a distancia de un cable desde la playa, donde la marea fluye y refluye dos veces en veinticuatro horas , o el más efectivo castigo de ser marcado como un individuo conscientemente perjuro, privado de toda dignidad moral; etc.
Hecho el juramento, el Venerable Maestro pregunta al candidato cuál es su mayor deseo, respondiendo este que desea la Luz. El Maestro hace una serie de señales, los hermanos aplauden, se le quita al candidato parcialmente la capucha de modo que pueda ver una Biblia ante él. Se le explica que las tres luces de la masonería son las Sagradas Escrituras (interpretadas como veremos), la Escuadra y el Compás. “Las Escrituras han de gobernar nuestra fe, la Escuadra regular nuestras acciones y el Compás mantenernos en la debida vinculación con toda la Humanidad, particularmente con nuestros Hermanos. Le señala también la existencia de tres luces menores, que “representan al Sol, para regir el día, la Luna para gobernar la noche y el Maestro para dirigir su logia. Y le advierte que durante la iniciación ha eludido “dos grandes peligros: los de ser apuñalado y estrangulado, porque a vuestra entrada en la logia este puñal (lo empuña y muestra al candidato) se esgrimió hacia vuestro pecho izquierdo desnudo de modo que si intentabais lanzaros hacia adelante hubierais provocado vuestra propia muerte (…) Esta soga con su nudo corredizo alrededor de vuestro cuello hubiera hecho fatal cualquier intento de retirada; pero el peligro que os aguardará hasta vuestra última hora es el castigo por vuestro juramento, vuestra garganta cortada si inicuamente reveláis los secretos de la Masonería “. Luego le notifica la existencia de varios grados en la orden, cada cual con sus secretos propios. Para empezar con ellos le enseña las señales para reconocerse entre sí los adeptos “y distinguirnos del resto del mundo”. La presencia de escuadras, niveles y plomadas indica también al masón.
*********************
P. ¿Diría ud que el diablo, el mal, está presente en los demás relatos, o parte de ellos, de Adiós a un tiempo?
–Los relatos no los enfoco desde la idea del bien y el mal. Procuro ser lo más objetivo que me es posible, a pesar de que se trata de cosas que me afectan directamente, incluso profundamente. El bien y el mal se presentan a veces con gran fuerza, pero más en general de manera poco visible. Por ejemplo el relato sobre el canto del ruiseñor: no es posible ahí hablar de bien y de mal, o del diablo. Aparte de que el mal se transforma en bien y viceversa, y que el bien de unos es el mal de otros.
P. ¿Esa indefinición podría percibirse en su primer relato sobre Delgado de Codes, muerto por la policía?
–Por ejemplo. Expuse ayer la concepción marxista de la historia. Para un marxista y para una persona tradicional, el bien y el mal son cosas opuestas, de modo que los compañeros de Delgado consideraban un asesinato lo que sus adversarios entenderían como un acto justo. Para el hombre de la calle, depende de qué simpatías políticas tenga. Para la policía, en cambio, se trata de una cuestión básicamente técnica: cumple órdenes y eso es todo. ¿Dónde está ahí el diablo? Por mi parte he de dividir mi actitud entre el viejo compañerismo y amistad, y la idea clara de que nuestra causa era monstruosa. Por eso digo que nuestra mente se plantea problemas que no puede contestar con la claridad y seguridad que nos gustaría. Adán y Eva mordieron la fruta de aquel árbol, pero se ve que no la comieron del todo, de modo que abandonaron la inocencia del instinto y entraron en la esfera moral, sin lograr dominarla.
P. Otro caso parecido: aquel exiliado que podría haber sido El Campesino y que se le veían deseos de recuperar algún tesoro en España… ¿Bueno o malo?
–El paso del tiempo modifica las cosas, ¿no? Resulta ridículo, por ejemplo, ponernos como fieras condenando hechos de un pasado que ya no tiene relevancia. Es más importante entender la lógica de esos sucesos, por lo que puedan servirnos, que dedicarse a condenas morales que serían arbitrarias. A menudo nos sentimos muy buenos y virtuosos haciendo esas condenas realmente gratuitas. El caso de El Campesino es muy instructivo e interesante por muchas causas. Pero, vamos, siendo sincero, dudo de que el personaje fuera el mismo. No obstante cabe la duda. Por otra parte, ya dije, el Diablo tiene que ser un personaje muy poderoso. Fíjese en el relato de Job: es Satanás quien tienta a Dios y le hace tratar a Job de manera…
https://www.amazon.es/Adi%C3%B3s-tiempo-Recuerdos-sueltos-relatos-ebook/dp/B075L82G5B
****************
Saliendo al paso
*Ese horrendo falo gigantesco en medio de Barcelona es un verdadero insulto machista.
*La historiografía antifranquista atribuye a aviones alemanes el puente aéreo sobre el Estrecho, una innovación en el arte militar. Fue decisión de Franco e iniciada con aviones españoles. Cuando intervinieron alemanes e italianos, su principal objetivo estratégico estaba logrado
*Se habrán preguntado ustedes por qué el Frente Popular fabricó tantos carteles llamando a los obreros y campesinos a trabajar de duro por “su causa. Los carteles eran necesarios porque obreros y campesinos trabajaban y luchaban muy poco por “su causa”.
*¿Fue triste la guerra civil? Izquierda y separatistas la provocaron y organizaron. Lo bueno es que muchos se alzaron contra ellos y ganaron. Lo triste, tristísimo habría sido que hubiera ganado el Frente Popular, alianza de totalitarios y separatistas.
*Es increíble la cantidad de idiotas que dan clase en la universidad. Y cada vez va a peor
*La guerra civil fue como una intervención quirúrgica in extremis. Muy y dolorosa, pero absolutamente necesaria. Totalitarios y separatistas iniciaron la guerra y fue preciso librar a España del totalitarismo, la disgregación y la destrucción de su cultura cristiana que traían consigo.
*El PSOE siempre fue una banda de cacos. El PP siempre fue una banda de señoritos frívolos, incultos y necios. Hay excepciones en los dos casos, pero en ninguno marcan la línea.
*Es imprescindible exigir las actas de los chanchullos clandestinos entre ZP y la ETA. Es una cuestión esencialísima en una democracia.
*”feminizar la política” es histerizarla y hacerla todavía más arbitraria y mafiosa. Estas perturbadas se arrogan desvergonzadamente la representación de las mujeres, como los comunistas de los obreros o los separatistas de los catalanes.




![Adiós a un tiempo: Recuerdos sueltos, relatos de viajes y poemas de [Moa, Pío]](https://images-eu.ssl-images-amazon.com/images/I/41x%2B9j5cNIL.jpg)

