Embarazos de adolescentes y aborto masivo

*Blog I: No permita que los políticos la protejan, señora / El niñato rebelde y feminista: http://www.gaceta.es/pio-moa/permita-los-politicos-protejan-senora-12062015-0959

*Este sábado firmaré Los mitos del franquismo y otros títulos, de 7 a 9 de la tarde, en Librería Antes, caseta 108 de la Feria del Libro de Madrid.

*”Cita con la Historia, este domingo, en Radio Inter, de 4 a 5 de la tarde: Cómo fue derrotado el delictivo aislamiento impuesto a España por los Tres Grandes a través de la ONU, en 1945

*************************

Parece claro que en el aborto se suprimen vidas humanas, no vidas animales, tumores o similares. Son, salvo casos muy especiales, asesinatos. Otra cosa es que la sociedad, adoctrinada intensivamente por medios de masas, políticos e intelectuales,  se niegue a ver esta evidencia y salga con torpes sofismas como “el derecho de la mujer a su propio cuerpo”. El dato de que el aborto sea “un hecho” desde tiempos inmemoriales y que además sea un “hecho masivo” en la actualidad, no cambia nada el fondo del asunto.  Por poner un caso análogo, es seguro que gran parte de los musulmanes, y el propio EI, desde luego, considera su sangrienta persecución anticristiana como algo “normal” o “lógico”, o justificado, pero no por eso deja de ser una aberración moral.

  Es muy significativo el ejemplo de una chica de 14 añas a la que deja embarazada un borrico de su misma edad, y que justificaría el aborto como “un mal menor” (¿por qué no evitar la hipocresía y llamarlo un alivio excelente para la conveniencia de la familia?). En efecto, es cada vez mayor el número de adolescentes que abortan, es decir, asesinan  vidas humanas y no solo una, sino dos y más veces, por pura conveniencia o capricho que sigue a otro capricho. En ese caso están involucradas la majadería, por así llamarla del chico y la chica, los padres que evidentemente no han sabido educarlos, y la actual tendencia en la sociedad a considerar el sexo una mera distracción sin mayores complicaciones, con el asesinato como solución en caso de consecuencias “embarazosas”. Los adolescentes, en general, no pueden cargar con la crianza y  educación del niño, y mucho menos ese tipo de adolescentes. Pero los abuelos, muy corresponsables, sí pueden, y quizá lo hagan mejor que con sus hijos, una vez tenida la experiencia. De hecho, dadas las condiciones de vida actuales, no es nada raro que los abuelos pechen con la crianza de sus nietos, mientras los padres se dedican a otras cosas. En último extremo pueden dar al niño en adopción. Pero no: se trata de liquidarlo como “mal menor”, como un alivio.

   Y está, finalmente, una sociedad que en este y otros terrenos ha perdido el sentido moral. No para de dar “educación sexual”, no solo en los colegios sino, sobre todo, en la telebasura, en las “revistas para chicas” y similares. El resultado son relaciones sexuales totalmente irresponsables, a menudo como efecto secundario del “botellón”, y  la masificación de los abortos. Porque esa “educación” se basa en la idea de que el sexo es solamente una distracción agradable,  que se puede practicar de cualquier manera, homosexual, bestial, etc.: la pederastia es la última barrera por el momento, que ya está siendo socavada. Esa “educación”, en definitiva, y aunque retóricamente hable de “responsabilidad”,  simplemente aconseja tomar precauciones contra el embarazo. Pero con tanto “cachondeo”, los embarazos indeseados se vuelven más y más frecuentes. Y  los abortos., con esa “moral” de ser relativamente pocos  se han vuelto masivos, junto con los divorcios, las drogas, fracasos familiares, etc. Todo ello bastante claramente relacionado

 *********************

**Dice alguien que una feminista es una mujer que escoge su propia vida. Por lo general, una feminista es una mujer histérica. Y nadie escoge su propia vida. La vida no es un muestrario de supermercado.

 **La matanza de cristianos no preocupa a la UE. Le preocupa que se produzca “islamofobia” u “homofobia”.

**Se ha tratado mucho (y casi siempre mal) la relación del franquismo con Hitler. Mucho menos su relación con los aliados: https://www.youtube.com/watch?v=YQbuOtl4xCM …

** Contra lo que suele creerse, los países europeos con menos horas de trabajo y más horario a tiempo parcial, son también los más ricos.

Creado en presente y pasado | 548 Comentarios

El “conjunto de células” y la “dignidad humana”

Blog I: El boicot a una historia veraz:http://www.gaceta.es/pio-moa/boicot-historia-veraz-10062015-1451

****************

   La frase que reduce el embrión  humano a “un conjunto de células” tiene mucho interés. Es, desde luego, una constatación científica y hoy tendemos a establecer normas a partir de la ciencia. Pero se trata sin duda de una vida humana en gestación, cualquiera sea su número de células. Esta es la cuestión esencial, porque también un adulto es, científicamente,  “un conjunto de células”, lo mismo que cualquier otro animal  al que matamos y del que nos alimentamos sin el menor remordimiento. Tratar al feto desde ese punto de vista permite eliminarlo y de paso eliminar la culpa. Y otro tanto ocurre cuando se trata de adultos: ¿no es una constatación empírica que se ha matado a innumerables personas desde la más remota antigüedad? Obviamente, esa matanza tiene sus razones, que pueden resumirse así: “Esa persona o grupo de personas constituyen un obstáculo para mis intereses o para mi propia supervivencia. Luego puedo,  incluso debo, acabar con ellos”.

   En contra cabe argüir que la vida humana está por encima de los intereses de tal o cual persona, pero ¿quién decide ese criterio?  Desde un  enfoque individualista, hoy tan extendido, nadie, ningún estado o colectividad tendría derecho a entrometerse en la decisión moral del individuo, a imponerle una moral colectiva de ese género: si el individuo opina que el otro es “el infierno”, un obstáculo  suficiente para liquidarlo, no habría más que hablar. Obsérvese que ese es uno de los principales discursos abortistas: la madre tiene derecho a matar al feto porque este supone un obstáculo para ella, y ella es la única autorizada a obrar: “Nosotras parimos, nosotras decidimos”, grita uno de los lemas feministas más reveladores.

   Fuera de discursos individualistas, se admite el derecho a matar en defensa propia, para sobrevivir. Pero también esto resulta complicado: ¿quién puede decidir cuándo ocurre una amenaza a la propia supervivencia y en qué grado? No siempre es fácil decirlo. En 1967, Israel  lanzó una guerra preventiva al considerarse en grave peligro. Naturalmente, sus enemigos negaron la amenaza. En un plano particular, un joyero que dispara contra un atracador que puede causarle la ruina, ¿está justificado? Y al hablar de supervivencia, ¿debe incluirse lo puramente físico, la amenaza de muerte, o también otros aspectos como el  peligro de perder la libertad o caer en la ruina?  El derecho a la conservación de la vida, el No matarás se complica en la práctica. En el caso de los abortistas, ni siquiera estos dilemas se plantean: basta alegar “riesgos psicológicos” totalmente al arbitrio de la embarazada y de los médicos interesados – por negocio– para proceder al homicidio del feto.

   En cuanto al argumento del “aborto cero” en cualquesquiera circunstancias, se basa en que el derecho del no nacido a conservar su vida debe primar sobre cualquier otra consideración. Desde luego debe primar sobre las conveniencias ocasionales de la madre o del padre, pero en algunos casos puede chocar de frente con el derecho de los padres. Las argucias abortistas que extienden los casos extremos a la generalidad, son eso, argucias. Pero quienes pretenden ignorar esos casos extremos  caen en la misma retórica: un derecho sin limitaciones. Por ejemplo, los llamados “embarazos no deseados” son producto de relaciones sexuales deseadas (y es llamativo que cuanta más “educación” sexual, más abortos se producen), y los padres deben pechar con su responsabilidad. Pero en el caso de una violación, forzada, humillante y violenta por naturaleza, con padre a menudo desconocido y en cualquier caso inútil como tal, la víctima debe poder decidir.  Hablando del homosexualismo y su pretensión “amorosa”  de adoptar a niños, debe recordarse que el amor a los niños empieza por reconocer su derecho a tener padre y madre, salvo accidentes.

   Otro aspecto del problema es la tendencia  de las sociedades occidentales a convertir el capricho y la irresponsabilidad en derechos, a trivializar la noción misma de derecho, como denuncia F. J. Contreras en su importante libro coordinado  El sentido de la libertad. Muchos ven en ello una tendencia social autodestructiva, que algunos llevan al límite: “Hay demasiada gente en el mundo, y, en definitiva, la especie humana misma parece ser una especie de cáncer de la naturaleza”. El aborto masivo podría ser uno de los remedios para la enfermedad, siguiendo tales teorías, a menudo presentadas bajo un manto científico.    

*********************

**El PP ha convertido a España en un país sin historia. Izquierda y separatistas lo han convertido en país con historia falsa. #LosMitosDelFranquismo

**Horroriza la persecución del EI contra los cristianos. Pero algo parecido y peor ocurrió en nuestra guerra civil. #LosCrímenesDeLaGuerraCivil

**Los progres consideran a Zerolo un héroe. Tales para cual y tal para cuales.

**La musa progre Almudena Grandes opina que los sudorosos milicianos violadores de monjas eran muy sexis.

**Al PP colaborador de la ETA, Podemos le viene muy bien para asustar a los timoratos.

 

Creado en presente y pasado | 651 Comentarios

El aborto como problema moral y político

Blog I:  V manifiesto: El derecho a la conservación de la vida:http://www.gaceta.es/pio-moa/manifiesto-v-argumentos-abortistas-derecho-conservacion-vida-08062015-1921

**************************

 En   el programa de Luis del Pino dediqué el sábado pasado un quinto manifiesto a criticar los inconsistentes  argumentos con los que  justifican el aborto los politicastros,  como un “derecho de la mujer”. En realidad, se trata del derecho al homicidio, incluso un homicidio especialmente cruel, pues la víctima es totalmente inocente e inerme, es decir, un derecho al asesinato. 

Aunque hay personas que se declaran feministas y condenan el aborto, este es  justificado, y en realidad promovido de forma activa y consecuente por las feministas. Y  no sin causa, lo hacen en nombre de la igualdad. Para quienes pretenden una igualdad de sexos más allá de la igualdad ante la ley, el propio embarazo como consecuencia de las relaciones sexuales solo puede ser una humillante manifestación de desigualdad. Humillación aumentada por el hecho de que en todas las culturas sean las madres quienes, muy de preferencia, se ocupan del hogar y de la crianza de los hijos. Los feministas creen que las mujeres solo pueden realizarse haciendo exactamente lo mismo  que los hombres en condiciones de paridad (reivindican constantemente la paridad en las profesiones convencionalmente consideradas de mayor “distinción” social, aunque no en otras como la construcción o la minería). Obviamente, los culpables de esta “discriminación” son los padres que dejan a la mujer embarazada y “condenada” a una existencia “inferior”. El “patriarcado” sustituye a “la burguesía” como enemigo máximo,  aunque tampoco esta quede olvidada.  Al rechazar la diferencia real, el feminismo cultiva el odio al hijo y al padre, que después  de dejar a la mujer cargada con el embarazo, se va “de rositas” para dedicarse a sus cosas, que el feminismo considera las realmente importantes.  Esta motivación, de evidentes rasgos histéricos, a veces abiertamente confesada, a veces implícita, está  en la base misma del feminismo, doctrina que quizá comparten, paradójicamente, más varones que mujeres. Pues son ellos quienes, precisamente vienen haciendo las leyes al respecto.  

 Entre los puntos de vista no religiosos, hoy predominantes en  la política de los países occidentales,  aparte de los feministas  encontramos por un lado los enfoques llamados eugenésicos, basados en la conveniencia de mejorar la raza, en unos casos,  o la especie en otros, de acuerdo con exigencias de salud física, inteligencia, etc.; y con una concepción similar a como se mejoran los animales domésticos. Es una idea antigua, ya presente en los griegos y desarrollada con fundamentos o pretensiones científicas a partir del darwinismo. Los nacional-socialistas solo la llevaron a su conclusión lógica, y no fueron los únicos en practicarla.  Algo semejante puede decirse de los comunistas. 

  Tanto los nazis como los comunistas enfocaban el asunto desde el interés de la colectividad representada en el del estado. Hoy en cambio se invocan de preferencia, y con efectos parecidos, los intereses  y derechos del individuo, y no ya de los progenitores sino exclusivamente de la madre, según los interpretan políticos e ideólogos. Se trata básicamente del feminismo arriba mencionado, que, por la misma razón, promueve la homosexualidad. Pues en las relaciones homosexuales sí puede decirse que existe igualdad, sin que un individuo deje embarazado al otro. Aunque jueguen al mismo tiempo a parodiar los papeles de macho y hembra.

   En el citado manifiesto señalé que toda norma tiene sus excepciones, y en casos extremos puede justificarse el aborto. Ante alguna pregunta en tuíter señalé tres casos: peligro para vida de la madre, graves malformaciones del feto, violación. Cierto que tales excepciones, muy poco frecuentes, son utilizadas por los abortistas para extender masivamente el aborto, pero la cuestión es en sí misma complicada. Algunos rechazan toda excepción  (“aborto cero”) alegando que el único derecho al homicidio es en defensa propia, que no se da en este caso; y desde cierto enfoque religioso (de la religión cristiana, no de todas), el argumento parece incuestionable. El mandamiento divino “No matarás”, de la Biblia,  se expone en tono general  e imperativo. Sin embargo, y casi a continuación, Yahvé ordena a sus creyentes pasar a cuchillo en Jericó “a todo lo que había en ella, hombres y mujeres, jóvenes y viejos, bueyes, ovejas y asnos”, salvo una prostituta y su familia, que habían ayudado a los judíos contra sus propios paisanos. Y un hebreo que se había quedado con algunas joyas en lugar de quemarlas, fue lapidado por ello. Y así en otras muchas ciudades  de la Tierra Prometida. La excepción de la legítima defensa se acepta también en las guerras, aunque los individuos no estén amenazados directamente; pero en los hechos bíblicos referidos no existe la defensa propia.

    Por tanto, incluso  desde el punto de vista religioso-cristiano, heredado en gran parte del judaísmo, la cuestión puede complicarse notablemente. En algunos casos el embarazo puede ser un peligro real para la madre, y una malformación que vuelva al nacido completamente dependiente podría considerarse un argumento a favor del aborto: los padres contraen la obligación –motivo de satisfacción, en general— de criar, educar y preparar al hijo para la vida adulta e independiente. Pero si  esa condición no se cumple, y el resultado será una penosa y gravosa dependencia por vida, los padres pueden tener un motivo atendible para evitarlo. Se dirá que la vida es un don de Dios y no puede ser rechazado, pero eso sería llevar muy lejos el razonamiento: también las enfermedades serían un don de Dios y no deberíamos hacer nada por impedirlas. Ciertamente, el argumento podría invocarse en sentido contrario para matar a las personas  ya nacidas con serias deficiencias, cosa que nos parece inadmisible, porque los argumentos llevados a extremos y sin ponderación  de condicionantes, suelen llevar a exigencias incumplibles en unos casos o criminales en otros. En cuanto a la violación, el aborto debería quedar al arbitrio de la madre. Obligarla a tener el hijo así concebido equivale a considerarla mero receptáculo pasivo de la vida, sin autonomía propia. 

   Hay, además, circunstancias de extrema pobreza cuando se vuelve imposible la crianza de los hijos en condiciones mínimamente dignas. Después  de la Guerra Civil se produjeron gran número de abortos debido a la miseria legada por el Frente Popular. En ese caso es imposible aplicar a madres y padres, sin mayor discernimiento,  la norma moral del “no matarás”; y menos por personas que  no sufren tales circunstancias.

   El problema, para el que no tengo una solución precisa, creo que solo puede abordarse desde un principio general no aplicado de modo absoluto;  desde la crítica de los razonamientos falaces; y teniendo en cuenta imposiciones de la realidad.

*********

En varias ocasiones he citado las frases del filósofo Julián Marías, que no era precisamente franquista, denunciando la mentira sistemática o profesionalizada sobre la época de aquel régimen, y sus funestas consecuencias políticas. Pese a tal denuncia, la mentira no ha hecho más que aumentar como un cáncer, gracias al apoyo de gobiernos de izquierda y de derecha, al empleo de enormes recursos y de subvenciones públicas, es decir, pagadas obligatoriamente por todos nosotros, estemos o no de acuerdo. “Cita con la Historia” es, como venimos repitiendo, un programa de reivindicación de la verdad histórica, que no cuenta con otros medios que el apoyo económico y la difusión que le den sus oyentes. Llevamos insistiendo en ello y gracias a generosas aportaciones hemos podido ir tirando mes tras mes, pero necesitamos más pequeñas colaboraciones para asegurar el programa por un año. Mi último libro Los mitos del franquismo, va dirigido “a cuantos respeten la verdad y sientan la necesidad de defenderla”. Lo mismo ocurre con este programa. La cuenta para aportar es:  BBVA, tiempo de ideas, ES09 0182 1364 33 0201543346. Con el esfuerzo de todos, este pequeño David volverá a vencer al Goliat de “la incesante mentira” que asqueaba a Gregorio Marañón.

 

Creado en presente y pasado | 178 Comentarios

El feroz encanto de los utopismos /Un punto a favor de Carmena

**Blog I: Urcullu sigue colaborando con la ETA y contra España: http://www.gaceta.es/pio-moa/urcullu-sigue-colaborando-eta-ycontra-espana-06062015-1248

**Hoy, en “Cita con la Historia” trataremos las relaciones entre el franquismo y los Aliados anglosajones en la II Guerra Mundial. Las relaciones con Alemania han sido examinadas (y a menudo falseadas) en muchas ocasiones. Las contrarias han sido menos tratadas.

Volvemos a insistir en la dependencia del programa con respecto a sus oyentes. Si estos no hacen algo más por difundirlo y por apoyarlo económicamente, es muy posible que desaparezca después del verano. Y eso no debe ocurrir de ningún modo. Gracias a todos, los que ya contribuyen y los que lo harán. La cuenta para apoyarlo es BBVA, ES09 0182 1364 33 0201543346

** Por cierto, estuve el jueves en la Feria del libro de Zaragoza, firmando Los mitos del franquismo. Eché en falta a doña Asun, Zgzna, que hace tiempo no aparece tampoco por el blog

***************

El feroz encanto de los utopismos.
La clave del atractivo de las ideologías del siglo XX está en la abolición del mal. El marxismo, por ejemplo, demuestra “científicamente” que el mal no es un hecho connatural a la condición humana, sino un dato histórico, derivado de la escasez, causante a su vez de sociedades en las que unos seres humanos explotan a otros. Una vez eliminada la escasez, avance cuya posibilidad se demuestra por el despliegue de fuerzas productivas del capitalismo, y eliminado a su vez el capitalismo, que mantiene innecesariamente el mal, el ser humano entraría en un mundo en que desarrollaría positivamente todas sus potencialidades “se realizaría” plenamente, y en que el mal desaparecería. Naturalmente, al desaparecer el mal desaparecería a su vez el bien, pues cada uno existe en función del otro. En otras palabras, desaparecería la moral, por innecesaria, y con ella, por la misma razón, la libertad.

 
Con más o menos pretensiones científicas o racionalistas, otras ideologías han creído encontrar la raíz del mal en cualquier factor: en el estado, la religión,  el “patriarcado”, la (mala) educación infantil, el imperialismo, la pobreza, la inferioridad o la impureza racial, la destrucción ecológica o diversas combinaciones de unos y otros… Cada uno de esos hallazgos presenta un satisfactorio futuro ideal, muy movilizador contra los obstáculos actuales que impiden acceder a él, obstáculos identificables a menudo como simple “atraso”. Así, alcanzar la beatífica sociedad sin moral exige un período intermedio de lucha, cuando el mal, tan difícil de discernir, a menudo tan inseparable del bien,  se condensa con máxima concreción y significado: se trata de aquellos individuos y grupos empeñados en mantener a toda costa la maléfica situación heredada del pasado. Esos grupos y fuerzas deben ser aniquilados por las buenas o por las malas. El bien, perfectamente concreto y discernible  a su vez, consiste precisamente en esa aniquilación. Aquellas personas opuestas al brillante porvenir dejan de ser propiamente seres humanos para transformarse en  meros obstáculos.

 
Esta “realización” del ser humano resulta paradójica. El Génesis y otros relatos míticos explican en su lenguaje figurado el paso de la inocencia instintiva del animal al reino del bien y el mal, de la moral, basada en la libertad,  con sus pesadas cargas. Rasgo fundante de la naturaleza humana y permanentemente expuesto en su historia. Así, el final de la historia consistiría en la vuelta a la animalidad: la moral –como la libertad y la religión que tradicionalmente la han sustentado– se habría vuelto inútil en un tiempo de abundancia y placer generalizados, en que los actos de cada cual perderían cualquier valoración. La experiencia hasta ahora demuestra que los pasos dados han traído incontables sufrimientos, pero se persiste en la misma línea. Tampoco faltan quienes, hundidos en el pesimismo sobre la imposibilidad de alcanzar tal fin, sobre la inevitabilidad de la carga moral, proponen el suicidio indoloro de la especie humana. La cual en todo caso quedaría también anulada por el triunfo de alguna utopía.

*********************

Desde luego, que personajillos como Carmena, Colau o Iglesias alcancen tal relevancia en la política española, prueba la  putrefacción del sistema, pues sus demagogias nacen de modo natural de las fechorías del reparto del poder entre PP, PSOE y separatistas.

Pero dentro de ello, Carmena ha hecho una promesa positiva: eliminar el insultante cambio de nombre del metro Sol, en Madrid, que la administración de Annie Bottle ha transformado en Vodafone Sol. Lo ha hecho, por supuesto, a cambio de dinero, y como si los nombres históricos que dan carácter a la ciudad fueran propiedad suya. No cabe duda de que, de no resultar demasiado escandaloso, habrían rebautizado el museo del Prado como “British Airways El Prado”, el Palacio de Oriente como “Jazztel Palacio de Oriente”. Para estás derechas, “la pasta”, en especial la que revierte a sus bolsillos,  es el argumento final y definitivo. Carecen de la más mínima sensibilidad cultural, a menos que esta “rinda beneficios”, y por lo demás dejan el mundo de la cultura a la izquierda. Por dinero, no por otra cosa, también sodomizan a Madrid: http://www.gaceta.es/pio-moa/pp-sodomiza-madrid-i-06072014-0957

Creado en presente y pasado | 88 Comentarios

Victorias y derrotas del franquismo

Blog I “Desafección, posdemocracia y antipolítica” http://www.gaceta.es/pio-moa/desafeccion-posdemocracia-antipolitica-02062015-1814

**”Cita con la Historia” hace un llamamiento a sus oyentes para difundir el programa y apoyarlo económicamente. Entre todos podemos y debemos vencer la falsificación histórica que pudre la convivencia nacional.
La cuenta para apoyarlo es BBVA, ES09 0182 1364 33 0201543346
La queja pasiva e inane es al final una forma de colaborar con los falsificadores. Más vale un gramo de acción que un quintal de quejas.

**************************

Victorias y derrotas del franquismo
El franquismo derrotó a todos sus enemigos, militares o políticos, internos o externos, durante cuarenta años, y dejó un país próspero, relativamente bastante más próspero que ahora, y libre de los odios que destruyeron la república. Esto hizo posible una transición sin demasiados traumas a la democracia, que llegó del franquismo, de la ley a la ley, y no podía haber llegado de la oposición, que siempre fue totalitaria, es decir, comunista y terrorista o simpatizante. Pues, a pesar de ser una dictadura, aquel régimen nunca tuvo verdadera oposición democrática ni había demócratas en las cárceles. Ello se debe a que permitía una muy considerable libertad personal y hasta cierto punto política, de modo que, con algunos límites, se podían expresar opiniones diversas, incluso  contrarias al franquismo y de simpatía con el comunismo, como testimonia la prensa de los años 60-70.

Sin embargo, desde hace treinta y cinco años aquella serie de victorias se ha transformado en una cadena de derrotas político-morales, y la imagen hoy predominante del franquismo es la de un Caudillo inepto, cruel y mediocre con un régimen extremadamente opresivo y oscurantista capaz tan solo de producir miseria. El contraste entre los hechos reales y perfectamente demostrables arriba descritos, y la imagen creada posteriormente, basta para entender de entrada y sin mayor análisis que dicha imagen es, en lo fundamental, perfectamente falsa. Ese contraste nos obliga a plantearnos de dónde procede la imagen actual, por qué se ha impuesto y cuáles son sus efectos.

 
La primera cuestión es obvia: a lo largo de sus cuarenta años de duración, el franquismo solo tuvo una oposición de alguna importancia, la de los comunistas, cuya destreza y capacidad de propaganda es bien conocida. Esa propaganda, a pesar de su virulencia y sus virajes tácticos, nunca logró calar en España, pero fuera contaba con el apoyo de muy poderosos aparatos de otros partidos comunistas y de la URSS, así como de fuerzas e intelectuales no comunistas pero más o menos simpatizantes. Y cuando, con la transición, esa propaganda pudo expresarse abiertamente y disponer de fuertes medios, fue imponiéndose. En la última etapa del franquismo se unió a la oposición comunista la de los separatistas de la ETA, que también eran más o menos comunistas, y que seguía las mismas pautas: el franquismo debía ser condenado por ser una dictadura totalitaria fascista, que había destruido una democracia y practicado una despiadada y sangrienta represión contra los demócratas. Estas acusaciones en boca de los defensores de los regímenes más brutalmente totalitarios y sanguinarios y antidemócratas del siglo XX ya dicen mucho sobre su veracidad, que he tratado con cierto detalle en Los mitos del franquismo. Se diría que antifranquismo y democracia eran sinópnimos, cuando se trataba de contrarios. A la labor contribuyeron de modo importantes amplios sectores de la Iglesia.

 

 
¿Por qué se ha impuesto esa propaganda, evidentemente falsaria? Vale la pena constatar que ha sido acogida por toda la izquierda y los separatistas no comunistas, y seguida por gran parte de la derecha, contra toda evidencia histórica. Me limito aquí a constatar el hecho, sin entrar en sus motivaciones, que también he tratado en Los mitos del franquismo. Además pesaba mucho la imagen internacional del régimen, creada tanto por los movimientos comunistas como por las democracias liberales, en reflejo persistente de la alianza entre ambos durante la II Guerra Mundial. Gran parte de la derecha deseaba congraciarse oportunistamente con la opinión internacional, en lugar de defender la verdad.

 

 
Pero hay, a mi juicio otra causa del éxito de esa propaganda, y es la pobreza del discurso de quienes intentaban defender la memoria del franquismo. A menudo se achacan sus derrotas a falta de medios frente a la abundancia de ellos y de subvenciones de que han gozado los antifranquistas, o a la inhibición de gran parte de la derecha, desde Suárez, en la lucha por las ideas. Todo ello es cierto, pero no excusa aquella pobreza argumental que, como señala Ricardo de la Cierva, a menudo volvía contraproducente dicha defensa. Aparte de que inicialmente sí contaban con medios muy considerables, que fueron perdiendo poco a poco, precisamente por esa incapacidad intelectual para afrontar lo que Julián Marías llamó “la mentira profesionalizada”. Intelectualmente, la mayor parte de quienes pretendían salvar la memoria del franquismo caían en tópicos, se sentían a la defensiva, hacían concesiones falsas al argumentario opuesto; o bien adoptaban un aire bravucón perjudicial o suspiraban por un nuevo Caudillo, lo que los dejaba en ridículo; o invocaban el catolicismo como si fuera una doctrina política (un evidente error del propio franquismo), oponiéndole una visión casi mística de la masonería, etc. Principalmente eran incapaces de situar a aquel régimen en su época histórica no solo española, sino europea y mundial, y no lograban entender cómo el franquismo se había vaciado de sustancia ideológica y por ello no podía continuar.

 

 
Es imposible entender el presente a partir de una visión distorsionada del pasado, y sobre la mentira no puede construirse nada sólido. Los efectos de la falsificación saltan a la vista: la democracia se ha desfigurado al chocar con grandes obstáculos: el terrorismo y sobre todo la colaboración de partidos y gobiernos con él; la politización de la justicia, socavando su independencia; el auge de los separatismos, propiciados y financiados por los gobiernos centrales; las oleadas de corrupción; las ilegales entregas de soberanía, esto es, de independencia, a la burocracia de Bruselas; las leyes llamadas de género, contra elementales principios jurídicos; la pretensión de dictar desde el poder, al modo totalitario, una versión sobre la historia reciente; el deterioro de la salud social manifestado en el aborto, los fracasos familiares y juveniles masivos. Etc. Pues bien, no es casual en modo alguno que todos estos ataques a la democracia y a la convivencia pacífica tengan el sello del antifranquismo.

 

 
Hay otra cuestión pendiente, solo esbozada en Los mitos del franquismo: el contraste entre los éxitos prácticos de aquel sistema y su pobreza doctrinal nos obliga a pensar en la necesidad de reexaminar la época también desde el punto de vista teórico, porque probablemente será posible extraer de él algunas lecciones provechosas para el presente, para consolidar la unidad de España y regenerar la democracia.

***********************

El bajo nivel del análisis político en España tiene mucho que ver con la ignorancia o falseamiento del pasado. #LosMitosDelFranquismo: pic.twitter.com/rUPtw9Fdlf

Enlace permanente de imagen incrustada
Creado en presente y pasado | 387 Comentarios