Democracia (IX) Del liberalismo a la democracia en España / Viejas trifulcas en el Ateneo

Del liberalismo a la democracia

La guerra civil no se libró en torno a la democracia, sino sobre factores sociales más básicos, como la unidad nacional,  la cultura (católica en este caso), y la libertad personal. Esta evidencia  nos orienta también contra una idea corriente de que sin democracia, tal como hoy se la concibe,  no hay verdadero orden social ni legitimidad política. Pues las sociedades humanas han subsistido durante milenios con formas muy variadas, sin democracia,  que es una forma de organización política históricamente muy reciente. Si dejamos aparte la democracia ateniense, que se parecía muy poco a las actuales.

Es cierto que la democracia tiene de todas formas raíces profundas, como un modo de hacer explícito  el consentimiento de al menos una parte influyente del pueblo. Esa raíz se encuentra en el parlamentarismo cuyas raíces remotas, en Europa, pueden encontrarse en las Cortes de León y antes en el Fuero de la misma ciudad, que establecía unos derechos básicos. Hasta puede verse un precedente en los concilios de Toledo, donde el poder legislativo ejercido por una oligarquía visigoda se compartía con representantes de la población hispanorromana (sus obispos). Existe en España, por tanto, una larga tradición predemocrática. Tradición  contraria a la idea de que al venir el poder de Dios, el propio Dios inspiraba al gobernante, con lo que sus decisiones tendrían carácter sagrado y debían ejercerse sin ninguna traba por parte de los gobernados, que no estaban inspirados o eran ignorantes. Idea esta última que se extendería por gran parte de Europa y de modo especialmente fuerte en Rusia desde Iván el Terrible. No es casual que en España surgiese un Francisco Suárez señalando que el poder no llegaba al monarca (y su oligarquía) directamente de Dios, sino a través de los gobernados. Y que Mariana teorizase sobre la tiranía y el tiranicidio. La monarquía absoluta procedente de Francia en el siglo XVIII, era ajena a viejas tradiciones españolas.

Sin embargo en los siglos XIX y XX, cuando el liberalismo va haciéndose democrático, apenas hallamos pensamiento democrático de alguna originalidad en España. El pensamiento ha sido más bien contrario o renuente desde Donoso Cortés a Ortega. Por ello las actitudes democráticas deben examinarse más en las conductas prácticas que en las teorías.

Al igual que en casi todo el resto de Europa, el liberalismo nació en España de la Revolución francesa y las guerras napoleónicas, con una mezcla de impulso y temor a la democracia (al sufragio universal, en suma). Sus propuestas entrañaban un avance sobre las divisiones forales o feudales anteriores: igualdad ante la ley (al menos en principio), libertades políticas y soberanía teórica del pueblo y no de un rey o grupo. Pero el nuevo movimiento surgió en España de una brutal invasión extranjera, anticatólica y sangrienta, y gran parte del pueblo identificó ambas cosas, invasión y liberalismo,  por lo que prefirió una legitimidad ya anacrónica.

La división social y política legada por la invasión provocó una nueva y asoladora guerra civil y otras dos menores a lo largo del siglo XIX. Al ganarlas los liberales, cabría esperar un florecimiento de la iniciativa individual, mayor riqueza e ilustración pública, como ocurría en algunos países, pero no fue así: el triunfo liberal abrió una época de reyertas  y pronunciamientos entre facciones liberales. La iniciativa económica fue escasa y  aunque algunos tramos sociales prosperaron, el conjunto del país permaneció semiestancado. Un excesivo proteccionismo redujo la industria a los núcleos de Barcelona y Bilbao, con un mercado cautivo que pagaba muy caros unos productos industriales de calidad no muy buena (Usa o Alemania montaron sus industrias con proteccionismo,  pero con más eficacia que España, mientras que a Portugal su libre cambio con Inglaterra no le sacaba de la pobreza).

Culturalmente, a los saqueos y destrucciones  del patrimonio histórico-artístico traídos por la invasión francesa, se sumó el desastre para monumentos, edificios emblemáticos,  bibliotecas y archivos causados por las desamortizaciones. La ciencia no despegó, las universidades no salieron de la mediocridad, el analfabetismo apenas fue combatido, y la alta cultura quedó en pálido reflejo de la francesa e inglesa. La oligarquía liberal no descolló por lo hábil o ilustrado, y sus desaciertos debieron ser mejor o peor corregidos por la frecuente intervención de militares asimismo liberales (“espadones”), aunque menos propensos a la insensatez y la retórica. Del democratismo exaltado salió el sufragio universal en 1869, pero su secuela fue una I república cuya extravagancia generó en menos de un año un abismal desorden y una triple guerra civil.

Para remediar el estrago, Cánovas y el general Martínez Campos volvieron a traer la dinastía borbónica derrocada en 1868. El nuevo régimen, la Restauración, trataba de imitar el modelo inglés  eliminando el golpismo anterior entre grupos liberales,  y evolucionando hacia el turno pacífico de partidos  El arreglo trajo paz y un liberalismo evolutivo, que volvió al sufragio universal en 1890 (había pocos países con ese sufragio en Europa, y no existía en Inglaterra). Se ha acusado a la Restauración de desvirtuar el voto mediante el caciquismo, un defecto inevitable en una sociedad agraria y mayoritariamente analfabeta, como ocurría en otros países, también en Usa. Por lo demás caciquismos, demagogias y fraudes electorales siguen existiendo, incluso en países avanzados. Pese a todo, la Restauración, mil veces denostada por izquierdas y derechas, superó la inestabilidad del siglo XIX, permitió amplias libertades e impulsó una prosperidad modesta, pero acumulativa durante casi cincuenta años. Su fracaso final se debió en gran medida a la baja calidad  política e intelectual de sus oligarquías.

Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra CivilLa guerra civil y los problemas de la democracia en España (Nuevo Ensayo nº 9)

*****************

Viejas trifulcas en el Ateneo

Veo que para usted ha supuesto mucho el Ateneo de Madrid, pues lo ha tratado en sus pequeñas memorias de Adiós a un tiempo, y le ha dedicado una novela entera, El erótico crimen. No debió de ser una experiencia muy positiva.

Estuve en el Ateneo cosa de ocho años desde 1984, creo, algo  después de haber salido de la clandestinidad. Allí pasaba el día entero leyendo o charlando. La institución se hallaba en horas muy bajas, e intenté organizar  una actividad intelectual de alguna enjundia. Por ejemplo, series de conferencias que concluyeran en algún congreso o simposio internacional, como uno sobre la España visigoda, u otro sobre las relaciones entre España e Irlanda. También intenté series de  conferencias divulgativas anuales cuando se concedían los premios Nobel de ciencias, que no cuajaron.  Aparte organicé una asociación de excursiones y tertulias de temas diversos, y saqué algunos números de una revista de pensamiento, Tanteos, y otra de historia, Ayeres. Fui bibliotecario también de la Junta de Gobierno…, en fin, cosas de esas. Todo lo cual finalmente quedó en nada, aunque se mantuvo por unos años.

Si fracasó sería porque estaba mal planteada esa actividad.

Verá, llegué a la conclusión de que estaba mal planteada porque de donde no hay no se puede sacar. Con excepciones, el ambiente era de un ínfimo nivel intelectual acompañado de las tradicionales envidias y mala leche. Eran gente “de carrera”, algunos profesores universitarios o catedráticos, y sin embargo… Cuando oigo que el voto de un doctor  no puede valer lo mismo que el de un camarero, me río. Las tonterías que pueda decir un camarero le llegan de las que sueltan muchos doctores a través de la prensa o de la televisión,  Ya Azaña había lamentado en su tiempo la abundancia de chiflados e intelectuales fracasados en el Ateneo. Y, ojo, entonces y en mis tiempos, el Ateneo reflejaba bastante bien el clima intelectual del país. Fernández de la Mora señalaba también el carácter agrio de la vida intelectual en España. Áspero, agrio y árido, diría yo.  Los tipos que allí daban la tónica eran intelectualillos muy de tres al cuarto y gente que se hacía la idea de que allí se podía trepar, promocionarse fuera (explotando “el prestigio del Ateneo”) e incluso sacar algún beneficio económico. Gente carente de ideas, capaz de poco más que chismorreo, cuya apatía se transformaba en actividad frenética para hundir cualquier iniciativa.  Con todo, me divertí bastante durante un tiempo.

Una diversión algo extraña, ¿no?

No del todo: hice algunos buenos amigos, lo menciono también en Adiós a un tiempo. Las intrigas, los ataques, las conspiraciones por aquí y por allá eran tan grotescas, tan malintencionadas y pueriles, que daban risa, y de ahí salió, aunque desfigurándolo mucho, lo de El erótico crimen del Ateneo, cuya trama debo en parte a mi amigo Campillo, fallecido hace meses (https://www.piomoa.es/?p=10344).  En torno a la novela hay también otra historia, de Moh Ul-sih, que algunos ponen en duda (http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/ha-muerto-moh-ulsih-1893/3.html). Durante un tiempo lo pasaba bien poniéndolos en evidencia, lo que me valió odios auténticamente feroces. Yo los atacaba para proteger mis iniciativas, pero finalmente me harté. En Adiós a un tiempo menciono algunos aspectos realmente cómicos. Pero finalmente concluí que estaba perdiendo el tiempo y tomé la mejor decisión: dejar aquello y dedicarme a investigar  cómo se gestó la guerra civil.

¿No intentó apoyarse en los jóvenes?

Lo intenté un poco, pero me di cuenta de cuánto habían cambiado con respecto a mi generación. Había muchos jóvenes, estudiantes o que reparaban una oposición. Fuera de eso, a casi ninguno le preocupaba otra cosa. Eso siempre había sido lo normal, pero en mi tiempo había una pequeña minoría que leíamos de todo, discutíamos  y nos interesábamos por temas políticos, filosóficos, económicos… Lo trato en mi próxima novela Cuatro perros verdes. Uno esperaba que esa pequeña minoría seguiría existiendo, y que precisamente debía encontrarse en el Ateneo, donde no había la especialización por facultades. Pero las excepciones eran escasísimas. Y otra cosa que se notaba era el ambiente trepa, a menudo muy desvergonzado,  que predominaba entre ellos, ya tan jóvenes. Así que, como digo, pensé que allí no tenía nada que hacer. No sé cómo será ahora, porque llevo  más de veinte años fuera. Ojalá haya mejorado algo. Fue también una buena experiencia para entender los problemas de la democracia, pues era casi una democracia asamblearia.

El erótico crimen del Ateneo: La novela negra como la vida misma que arrasa en el mundo de [Pío Moa, Ul-Sih Moh]Adiós a un tiempo: Recuerdos sueltos, relatos de viajes y poemas de [Pío Moa]
https://www.amazon.es/El-erótico-crimen-del-Ateneo-ebook/dp/B07GD83ZN8
https://www.amazon.es/Adiós-tiempo-Recuerdos-sueltos-relatos-ebook/dp/B075L82G5B
****************

Historia criminal del PSOE: Una vez derrotada la insurrección del PSOE y los separatistas catalanes en 1934, se abrió la posibilidad de una rectificación en la línea socialista a favor de la posición de Besteiro,  pero esta no se produjo. Por el contrario, el PSOE desató una gigantesca campaña de calumnias al gobierno por supuestas atrocidades en la represión  de Asturias. La campaña, apoyada por la II y III Internacionales y por la masonería, alcanzó gran repercusión internacional, y dentro de España envenenó de odio los ánimo en un grado que se manifestaría al reanudarse la guerra civil en 1936. Esa campaña la he analizado a fondo por primera vez en El derrumbe de la República,  y en esta sesión de Una hora con la historia reproduzco parte de ella. Fue una campaña esencial para entender lo que después ocurrió en España. El PSOE había fracasado en su asalto armado a la república, pero consiguió saltar del banquillo de los acusados al estrado del fiscal, intensificando los odios sociales que impedirían el asentamiento del régimen después de la tremenda sacudida de octubre del 34,  y conducirían al Frente Popular y  a la reanudación de la guerra con un encono feroz:  https://www.youtube.com/watch?v=jOlZ7YuOqDQ

 

 

 

 

Creado en presente y pasado | 111 Comentarios

Los amigos de la ETA / Jayam 29. Los tres mundos de la vida humana / “Mejor novela del siglo XXI”

 **Dice el PNV que “los vascos y las vascas”, como se apoda a sí mismo el PNV, no dan la mano a franquistas. Es lógico, porque, como ha señalado Abascal, lo propio del PNV es dar la mano a los asesinos etarras. Propio del PNV, del PSOE y del PP desde Rajoy. Una vez más se demuestra que el antifranquismo es el cáncer de la democracia. 

**Los vascos siempre se han considerado españoles, y los mejores de ellos lucharon al lado de Franco. Pero llegaron unos orates y convencieron a los más torpes de ser una raza superior. De ahí una historia criminal.

**El orate Arana clamaba contra los vascos, pues según él, se sentían hermanos de una raza tan inferior como la de los demás españoles, “más parecidos a gorilas que a hombres”.

**De igual modo, la ETA nació acusando a los vascos de “un horrible pecado” al no apoyarla para luchar contra los demás españoles. ¿Por qué han cambiado estas cosas? En muy gran medida por un clero abyecto y miserable.

**La ETA gozó desde la transición de un status moral privilegiado como antifranquista de verdad, y por tanto “demócrata”. Ese status se lo reconocieron todos los demás partidos, que salvo los comunistas  no habían luchado contra el franquismo. Solo Aznar aplicó el estado de derecho a los asesinos, rescatados y vueltos a reconocer por los delincuentes Zapatero y Rajoy.  

*******************

Los tres mundos de la vida.

   La vida humana y la vida en general, se desarrolla en la superficie de la tierra, bajo el firmamento y sobre el subsuelo. El sentimiento de estos tres mundos, razonado o no, semiconsciente en general, condiciona necesariamente la psique. El mundo superficial está al alcance de los sentidos y la actividad humana, es visible, palpable, audible, etc.,  y se deja manipular en mayor o menor grado. El subsuelo, en cambio, incognoscible  salvo por el ligero atisbo de las grutas y pozos, se presenta como lo opuesto al mundo superficial: denso, opaco, estático y oscuro; inquietante por ello y porque,  ocasionalmente, castiga a la superficie haciéndola temblar o la abrasa con erupciones de fuego y gases. En  cuanto al firmamento, contrasta especialmente con uno y otro: al contrario que el subterráneo se ofrece como un espacio inmenso y libre; al contrario que el superficial, escapa a todos nuestros sentidos salvo el de la vista, aunque a demasiada distancia para apreciar sus detalles.  También al contrario que el variadísimo y movidísimo mundo superficial, se muestra casi uniforme en sus luminarias, solo variables en tamaño, y en sus movimientos diurnos y nocturnos, lentos, majestuosos y  repetidos. Inasequible a las capacidades  y  a la manipulación humanas, el hombre percibe que, sin embargo de ese mundo depende la vida en la tierra, su propia vida.  Y lo opone al subsuelo, a la tierra, de donde ha salido el hombre y adonde retornará cuando se cumplan sus días. 

   No es difícil entender a partir de estas evidencias el origen de la religión. El mundo superficial, en que despliega su existencia, se  presenta al hombre como una variedad inmensa de seres y  movimientos  en un caos en el que su mente y acción deben  imponer cierto orden, por lo menos el suficiente para no ser arrollado y lograr actuar con algún sentido.  Pero es del inasequible mundo superior del  que  recibe la luz, el agua y las condiciones generales de vida, por lo que sitúa allí las divinidades que de diversos modos gobiernan su vida, las cuales le permiten tanto subsistir como orientarse en su movimiento físico y en su peripecia vital. Y es en el subsuelo donde sitúa el tenebroso  mundo de los muertos. Los mitos desarrollan las interacciones y conflictos entre los tres mundos, y tratan de exponer la posición humana en ellos. La exigencia de orden y comprensión de la psique impone una jerarquía en los dioses, con alguno en la cúspide de ellos, y  de ahí que se llegue finalmente a la idea de un dios único, prefigurado en la jerarquía,  aunque permanezcan restos de los demás en las figuras de los ángeles.

Esta concepción se liga a un necesario antropomorfismo: si el ser humano existe, a pesar de sus enormes diferencias con los animales, solo puede deberse a que la divinidad que le ha creado ha de parecerse de algún modo a él. La necesidad permanece en el materialismo: si la materia crea al hombre, las características de este deben estar implícitas en la materia, que de algún modo, imposible saber por qué, ha decidido crear un tipo de animal dotado de consciencia y de conciencia de la propia materia. El dilema planteado por Monod, según el cual la ciencia exigiría abandonar toda pretensión de “alianza” entre el hombre y el cosmos llega a un callejón sin salida.

******************. 

Historia criminal del PSOE: Una vez derrotada la insurrección del PSOE y los separatistas catalanes en 1934, se abrió la posibilidad de una rectificación en la línea socialista a favor de la posición de Besteiro,  pero esta no se produjo. Por el contrario, el PSOE desató una gigantesca campaña de calumnias al gobierno por supuestas atrocidades en la represión  de Asturias. La campaña, apoyada por la II y III Internacionales y por la masonería, alcanzó gran repercusión internacional, y dentro de España envenenó de odio los ánimo en un grado que se manifestaría al reanudarse la guerra civil en 1936. Esa campaña la he analizado a fondo por primera vez en El derrumbe de la República,  y en esta sesión de Una hora con la historia reproduzco parte de ella. Fue una campaña esencial para entender lo que después ocurrió en España. El PSOE había fracasado en su asalto armado a la república, pero consiguió saltar del banquillo de los acusados al estrado del fiscal, intensificando los odios sociales que impedirían el asentamiento del régimen después de la tremenda sacudida de octubre del 34,  y conducirían al Frente Popular y  a la reanudación de la guerra con un encono feroz:  https://www.youtube.com/watch?v=jOlZ7YuOqDQ

Los Mitos Del Franquismo (Historia)Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

*********************

Criterios para distinguir grandes novelas

    Varios lectores han considerado tu novela como una de las mejores que han leído, y hasta de las más importante escritas en lo que va de siglo, incluso desde mucho tiempo antes, por lo menos en español. Eso debe halagarte mucho, porque has expuesto varias de esas opiniones más de una vez.

Bueno, eso han dicho algunos. Yo, humildemente,  me limito a estar de acuerdo.

Ya, pero una cosa es decir “me gusta” o “es muy importante”, y otra justificarlo.

Tienes razón. No encuentro un criterio preciso para decir en literatura: esto es mejor que lo otro. Apenas podemos ir más allá de “esta me gusta más”.  Claro que podría buscarse un criterio científico, por ejemplo, ¿cuál tiene más metáforas u otras figuras? La que tuviera más sería la mejor.

Bien, también es cierto que una misma obra puede tener las críticas más benévolas y las más corrosivas por parte de aquellos a quienes no ha gustado. Ha pasado con obras que luego se han considerado maestras. ¿No ha pasado con la tuya?

La mía es demasiado modesta para recibir tal atención de la gente entendida. Con pocas excepciones como Aquilino Duque, que es un escritor muy reconocido. Además “se” han considerado maestras, pero no por todo el mundo. Ya conoces lo que Tolstoi pensaba de Shakespeare. Nabokof ha hecho críticas muy negativas del Quijote. Leí hace poco una crítica feroz de Anna Kariénina, no recuerdo de quién, en plan feminista… ¿Cómo podía un hombre entender la psicología femenina? Algo así.

Tú has recogido la idea de Maeztu, que citaba como máximas figuras literarias españolas, auténticos mitos, al Quijote, a Don Juan y a La Celestina. ¿No hay más? 

Quizá haya más en aquella época… Pero desde entonces la  cultura española no ha producido nada comparable. 

¿Ni siquiera tu novela?

Esa es la excepción, según opiniones expertas que yo estimo muy acertadas, ya lo he dicho. Pero, vamos, tu pregunta es claramente malintencionada. ¿A ti qué te parece? ¿Quieres sorprender mi púdica modestia?

¿Ni siquiera Galdós? ¿En qué lo fundamentas? 

En nada,  es difícil fundamentar los sentimientos que provoca un autor o una obra en unos o en otros. Galdós resulta demasiado doméstico, demasiado costumbrista para mi gusto. Claro está que para otros es maravilloso, así que ya ves. Si lo comparamos con Tolstói, le falta épica, a pesar de los Episodios Nacionales, que de todos modos son una contribución literaria original. Le falta también la penetración psíquica, moral, de  Dostoievski o del propio Tolstoi, me refiero a la cuestión del bien y el mal, sobre la que giran los dos rusos. En  Galdós y en la mayor parte de la literatura española es un tema menor o tratado de forma un tanto convencional. Y le sobra cierto progresismo, que rebaja un poco el conjunto. Pese a todo lo considero un autor de gran importancia,  aun si no ha creado personajes tan emblemáticos como los del siglo de oro. Tiene otros méritos.

Otra vez, ¿y tu novela?

Yo la defendería así. Primero,  todos los comentarios, con muy rara excepción, coinciden en que es muy amena;  claro que hay novelas muy amenas y que tienen muy poco valor aparte de ese. Segundo, también coinciden casi todos en que es un relato muy original; claro que también hay muchas originalidades que no pasan de disparates. Tercero: la acción no es arbitraria o disparatada, es  bastante verosímil para quien conozca las circunstancias de la época,  aunque choque a quien solo la conoce por novelas tipo La Colmena. Cuarto, aunque hay una base de costumbrismo en la descripción de ambientes y algunos personajes, sus protagonistas no son costumbristas ni banales o planos; si bien eso no significa que sean necesariamente interesantes. Quinto, casi todo el mundo coincide en que en este caso sí son interesantes, aunque habrá otros gustos. Sexto, la acción y los personajes se apartan de las convenciones literarias hoy dominantes: para mí  es un mérito, pero admito que muchos lo verán como un defecto. Séptimo: el relato tiene un  trasfondo filosófico implícito, a veces también explícito, pero sin abusar, no es una mera novela de aventuras, de la acción por la acción… 

O sea, que contra lo que decías al principio, sí hay algunos criterios para apreciar la calidad de una obra de arte. ¿Acaso no escribió Harold Bloom un “canon occidental” de la literatura? ¿O no hay nada más que subjetivismo en Steiner o Hauser o Lukács…? Las justificaciones de tu novela que ofreces quedan un poco vulgares. A cada uno de ellos se le puede criticar de muchas formas, pero revelan un intento muy serio de superar el mero subjetivismo del “me gusta” o “no me gusta”.

Bueno, Bloom tenía sus preferencias, principalmente anglosajonas, y menospreciaba la literatura hispánica, incluido Cervantes. Como marxistas,  Hauser o Lukács querían una comprensión científica de la literatura, y lo que hicieron permite entender más de marxismo que de literatura. De otros muchos autores posteriores, desconstructivistas y demás, prefiero no perder el tiempo leyéndolos, me basta con alguna referencia tipo wiki. En todo caso, los criterios de unos no siempre son aceptables para otros.  Mi tesis es que la literatura desciende del mito, como la filosofía desciende de la religión. Por eso me ha halagado, como usted dice, que algunos –dos, creo, pero bastan– me dijeran que Sonaron gritos recuerda a un mito. Claro que los mitos son muy sintéticos, y una novela de 600 páginas se explaya mucho. Pero una novela no es un mito, aunque parta de él, como la filosofía no es religión. En cuanto a la novela, un  amigo dudoso me comentó: “Bueno, de todas maneras tú no eres un Cervantes”. “Es muy cierto –le dije–, pero si ahora apareciera un Cervantes no creo que tú te dieras cuenta”.

Sonaron Gritos Y Golpes A La Puerta (Ficción Bolsillo)https://www.amazon.es/Sonaron-gritos-golpes-puerta-Historica-ebook/dp/B007UQCJNI

 

 

 

Creado en presente y pasado | 165 Comentarios

Ahora todo es “fake” / Democracia (VIII) Poder y democracia / El horizonte y el bosque / Arte y valor

** Ahora ya nada es falso, o defectuoso o inútil. Todo es “fake”. Los periodistas enriquecen el idioma. Y es verdad, todo es “fake” en la política española, empezando por su lenguaje.

**Si el franquismo fue una tiranía genocida, entonces la ETA, el GRAPO y Carrillo tenían razón. Y los antifranquistas de después de Franco eran cómplices del “genocida”.

**Ángel Viñas, sin ir más lejos, ha combinado sabiamente su complicidad como funcionario de cierta confianza del franquismo con su intento actual de derrocarlo. Hay mucha gente tan sabia.

**¿Por qué será que los antifranquistas pertenecen o simpatizan con los partidos más corruptos,  totalitarios y separatistas? ¿Por qué será, hombre, por qué será?

**El rajoycete Casado intenta colaborar con el Doctor aprovechando la peste para volver al bipartidismo-separatismo. Con ese objetivo aguanta insultos y salivazos. Mas parece que el Doctor prefiere colaborar con el Coletas.

**A la decisión del Doctor y el Coletas de aprovechar la peste para bolivarizar el país se añade el miedo a terminar en la cárcel. Se aferrarán al poder con uñas y dientes. 

Historia criminal del PSOE: Una vez derrotada la insurrección del PSOE y los separatistas catalanes en 1934, se abrió la posibilidad de una rectificación en la línea socialista a favor de la posición de Besteiro,  pero esta no se produjo. Por el contrario, el PSOE desató una gigantesca campaña de calumnias al gobierno por supuestas atrocidades en la represión  de Asturias. La campaña, apoyada por la II y III Internacionales y por la masonería, alcanzó gran repercusión internacional, y dentro de España envenenó de odio los ánimo en un grado que se manifestaría al reanudarse la guerra civil en 1936. Esa campaña la he analizado a fondo por primera vez en El derrumbe de la República,  y en esta sesión de Una hora con la historia reproduzco parte de ella. Fue una campaña esencial para entender lo que después ocurrió en España. El PSOE había fracasado en su asalto armado a la república, pero consiguió saltar del banquillo de los acusados al estrado del fiscal, intensificando los odios sociales que impedirían el asentamiento del régimen después de la tremenda sacudida de octubre del 34,  y conducirían al Frente Popular y  a la reanudación de la guerra con un encono feroz:  https://www.youtube.com/watch?v=jOlZ7YuOqDQ

Los Mitos Del Franquismo (Historia)Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

 ***************

Poder y democracia

Recapitulando:

 a) Decimos que el poder se genera naturalmente en toda sociedad humana, aunque puede tomar muchas formas.  La causa de este fenómeno es la necesidad de mantener cierta cohesión social por encima de la diversidad de intereses, sentimientos, ideas, etc., connatural a toda sociedad humana. La ausencia de poder solo es concebible en una sociedad homogénea de individuos iguales en intereses y demás, y guiada por algo semejante al instinto, al modo de las hormigas o las abejas. Por ello el anarquismo ataca un aspecto esencial de la misma naturaleza humana, llevaría al totalitarismo máximo, y en la práctica genera una dispersión de poderes particularmente despóticos. Por cierto que es muy común entre los intelectuales adoptar una pose de condena al “poder” en general.

b) El poder lo ejerce siempre una pequeña minoría u oligarquía. La distinción tradicional entre monarquía, aristocracia y democracia es artificiosa y carece de realidad histórica. Todo poder estable es ejercido por una oligarquía, generalmente con un monarca o presidente a su cabeza, y debe contar con un grado más o menos alto de consentimiento en el pueblo (o, si se prefiere, el resto del pueblo). Esa aceptación se consigue, generalmente, por una combinación de propaganda –más o menos veraz– y de violencia, que puede ser abierta y llegar al terror,  o implícita, disuasoria de oposición con su sola presencia organizada.

c) Al igual que pasa con el pueblo (o el resto de él), las oligarquías nunca son homogéneas, sino diversificadas en partidos, camarillas o grupos de presión, entre los cuales la lucha por hacerse con la hegemonía ha solido ser muy violenta, provocando desde el asesinato del “monarca” hasta las guerras civiles con apoyo mayor o menor en el resto del pueblo.

d)  Dado que las oligarquías tienden por su misma naturaleza a expandir su poder y hacerlo más absoluto (tiranía o despotismo, “ley de hierro de las oligarquías”), el pensamiento político europeo, desde Isidoro de Sevilla  al menos,  ha desarrollado una tradición antitiránica, en busca de métodos o sistemas políticos que limiten o impidan  la tendencia absolutista, garanticen un grado de estabilidad sin querellas sangrientas ni guerras civiles,  y libertad considerable a las personas corrientes sobre quienes se ejerce el poder.  La solución hasta ahora más elaborada y fructífera, aunque no en todos los casos, es la que se ha llamado democracia.

e) Tomado en sentido etimológico, el concepto de democracia es un oxímoron. Realmente habría que cambiarlo por otro, pero por una parte está tan arraigado que es muy difícil el cambio; y por otra, la idea de “poder del pueblo” ejerce un influjo psicológico tan fuerte que renunciar a esa bandera es condenarse políticamente. Por eso hasta los regímenes más liberticidas se proclaman democráticos. Pasa como con la “igualdad”, todo el mundo aspira a ella a pesar, no solo de su imposibilidad, sino de sus consecuencias nefastas, que no se meditan. Por poner un ejemplo (entre miles) la canción de Lennon Imagine,  tan divulgada entre toda clase de grupos políticos y religiosos como un verdadero himno, aspira a que “todos seamos uno”, lo que en realidad significa abolir la libertad. Pero Lennon y quienes hacen de la canción un himno, se proclaman demócratas.

f) En la práctica, la democracia debe entenderse como un método de selección de oligarquías, o, si se prefiere, de lograr para ellas un alto grado de consentimiento popular limitando su poder. El método consiste en el sufragio universal periódico. El sufragio implica a su vez las libertades políticas y la separación de poderes o  estado de derecho, sin las cuales el sufragio se volvería automáticamente fraudulento.

g) La democracia, como cualquier otro sistema de gobierno, no es ninguna panacea ni un sistema perfecto, sino que trae consigo muchos problemas, que es preciso analizar. Porque el término se convierte en una palabra mágica, con virtudes fantásticas, de la que todo el mundo puede adueñarse para  imponer su voluntad. Voluntad de poder. No tenemos más que mirar a los partidos españoles para entenderlo. 

*********************

 europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449

El horizonte y el bosque

Usted ha comparado la historia del pensamiento a un viaje hacia el horizonte, que nunca puede alcanzarse pero permite descubrir paisajes nuevos.  ¿Sería lo mismo la propia historia en general? Yo lo comparo más bien a un inmenso bosque en que estamos perdidos. Intentamos salir de él pero siempre terminamos dando vueltas para llegar al punto de partida. 

No está mal. No obstante, en el bosque siempre podemos orientarnos, de noche por la estrella polar y de día por la marcha del sol. Claro que para eso tenemos que mirar hacia arriba. ¿No es asombroso que nuestros pasos por el suelo tengan que orientarse por esos astros tan lejanos y ajenos a nosotros y a la tierra misma? Y la marcha hacia el horizonte, si nos mantenemos en un mismo paralelo, o en un mismo meridiano, nos lleva inevitablemente al punto de partida también.

Y si vamos cambiando de paralelo o meridiano, la marcha se vuelve infinita, vemos paisajes, tropezamos continuamente con obstáculos y los salvamos mejor o peor, pero nunca llegamos a un final. Termina resultando un esfuerzo por el esfuerzo, un movimiento por el movimiento, que finalmente aburre y nos hace perder el interés por lo que vamos descubriendo, por la propia vida, tan fatigosa para nada.

Muy bien, ¿y qué se puede extraer de ahí? De todas formas el esfuerzo termina con la muerte de cada uno, y finalmente de toda la humanidad. Realmente el mundo está terminando de modo constante y por millones de veces para la gente que fallece y  que ya no puede apreciarlo y para la que parecía tener algún sentido.

Eso es. Y repito su pregunta, ¿qué podemos deducir o inducir de eso?

******************

Dificultad de la literatura

El arte es la expresión de los sentimientos. Aunque todo el mundo participa de los mismos sentimientos básicos, estos se presentan en cada persona en proporciones muy diversas, y ello hace muy difícil, quizá imposible, conseguir una valoración objetiva del arte, desde la música o la literatura a la escultura. La ciencia aplicada al arte no puede ir más allá del análisis de las técnicas utilizadas para expresarlo, pero la expresión misma se le escapa. ¿Es el objetivo del arte expresar la belleza? Gran parte de él expresa cosas no demasiado bellas, como la soledad, la desesperación, el odio, la crueldad, la angustia… Pero quizá hay también belleza en todo ello, habría que dar una definición de esa cualidad. Un profesor me decía que lo que faltaba a “Sonaron gritos…” era un final feliz, que a su juicio es indispensable para dar sentido y belleza  al relato: ¿por qué se habían arriesgado y sacrificado tanto los protagonistas? ¿Para nada? Ello privaba de sentido a la narración, le parecía un relato masoquista, o pesimista, o algo como el teatro del absurdo. Le dije que el fracaso es una parte importante de la vida y que, en mi opinión, el éxito no es la medida del valor de la vida. Hay fracasos y fracasos, como hay éxitos y éxitos. El valor se encuentra más en las decisiones y acciones para enfrentarse a un hado hostil, que en el final feliz del esfuerzo. Me pregunté cómo sería la Odisea si el protagonista no hubiera llegado finalmente a Ítaca o si hubiera perecido en la lucha con los pretendientes. Me lo sigo preguntando.

Sonaron Gritos Y Golpes A La Puerta (Ficción Bolsillo)https://www.amazon.es/Sonaron-gritos-golpes-puerta-Historica-ebook/dp/B007UQCJNI

 

 

 

 

Creado en presente y pasado | 171 Comentarios

Bulos / Franco y Negrín, un problema moral / O. Jayam (28) Moral y libertad /Novela y mito

El programa Una hora con la Historia también se ve algo afectado por el coronavirus. Mantenemos la campaña 300 por 10. Un grupo de Facebook que yo no conocía, de “Apoyo a Pío Moa” con más de 4.500 miembros, parece que va a intentar que estos den un euro al mes para el programa. Eso nos permitiría salvarlo definitivamente. La cuenta para colaborar es: BBVA Taller de ideas, ES09 0182 1364 3302 0154 3346

******************

**Dice la dirección general de la Guardia Civil: La labor de monitorización que realizan las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, y en las que participa la Guardia Civil, está destinada exclusivamente a detectar aquellos bulos y desinformaciones que generan un gran nivel de estrés y alarma social, especialmente en temas de salud.

¿Estrés y alarma social, o estrés y alarma gubernamental? ¿Por qué no “detectan”, entonces,  los bulos del gobierno sobre el “machismo” y similares? Eso sí que perjudicó especialmente la salud de los españoles. Y los bulos del gobierno no han cesado desde entonces, como recordaba Santiago Abascal. Dirigente del único partido democrático existente hoy en España.

**La Celaá dice que  el gobierno no puede aceptar que haya mensajes negativos. Los  mensajes negativos para el gobierno son buenos para la salud y la libertad de los españoles.

*****************

Franco, Negrín y un problema moral

Contra la beatería de los  contempladores del futuro derechistas, la izquierda y los separatistas tienen toda la razón al dar vueltas constantemente a la cuestión de Franco. Porque es, precisamente, la cuestión clave de la democracia. O se acepta el origen de esta en el franquismo, o la democracia seguirá enferma, y con ella sociedad.

Junto con la condena radical a Franco fue durante años un ensalzamiento descomunal de Azaña como el gran estadista español. Eso ya quedó algo atrás, y creo que mis estudios han tenido algo que ver, al poner la figura política de Azaña más en su sitio por encima de mitos. Pero desde hace años ha venido algo más radical: la mitificación de Negrín como el gran estadista español del siglo XX.

En todo esto existe una gran confusión. Negrín fue, innegablemente,  el político que envió el oro español a Stalin, haciendo de él prácticamente el amo del Frente Popular. Y fue también el que organizó el saqueo en masa de bienes públicos y privados, artísticos e históricos.  Sin contar otras acciones “menores” como su participación en el asalto izquierdista-separatista a la república en 1934. Estos son hechos absolutamente objetivos que no admiten discusión en serio.

Franco no solo derrotó a Negrín e indirectamente a Stalin. Realizó una serie de proezas sobre las que no voy a extenderme aquí porque ya lo he hecho en libros y artículos. Básicamente evitó la guerra mundial, reconstruyó al país, lo industrializó, y dejó una sociedad próspera, reconciliada y pacífica. Estos son hechos también absolutamente objetivos.

La cuestión moral de fondo es esta: ¿atacan a Franco a pesar de sus logros? No, lo atacan precisamente por ellos. ¿Exaltan a Negrín a pesar de intentar supeditar España a la URSS y de organizar el mayor robo sistemático de su historia? No, lo exaltan precisamente por eso. Parece una inversión total de los principios morales.  ¿Cómo es posible?

Es posible porque  aquí entra la cuestión de la legitimidad, clave casi siempre dejada de lado en la historiografía de derecha, y que he tratado en Por qué el Frente Popular perdió la guerra: los actos de Negrín se justifican porque habrían sido necesarios para  “defender la democracia” y salvar a España del fascismo. Los actos de Franco perderían todo valor porque se hacían para imponer el fascismo. Aquí pasamos de la perversión moral a la perversión intelectual. Pues  la “democracia” de Negrín consistía precisamente en aquellos actos mencionados, y el “fascismo” de Franco en los contrarios.

Esta perversión intelectual basada en la manipulación de los conceptos, es entonces la cusa de la perversión moral.   Y de la perversión política que llevamos años sufriendo, con los “demócratas” imponiendo leyes totalitarias a base de la falsificación de la historia. Y por eso importa tanto poner en su sitio a Franco y a Negrín, porque de esa consideración depende mucho de nuestro futuro colectivo.

Los Mitos Del Franquismo (Historia)Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

**********************

Moral y libertad

Podemos entender la moral como el esfuerzo por capturar en redes de normas al Proteo del bien y el mal, conceptos en constante transformación y apariencia según la perspectiva con que se los contemple.  Un esfuerzo nunca concluyente por completo, según muestra la historia humana y las distintas sociedades. La moral no existiría sin la consciencia de la muerte, que nos obliga a intentar valorar la vida y sus sucesos como “buenos o malos”: algo muy complicado cuando pasamos del concepto de la utilidad personal, e incluso limitándolo a esta, pues no pocas veces la utilidad se convierte en lo contrario; implica también el  carácter “futurizo” del hombre, que decía Julián Marías, siempre volcado en proyectos y expectativas cuya bondad o maldad, ligadas al acierto y al error, solo pueden calcularse de forma nebulosa.

La moral tampoco existiría sin la libertad, un concepto sumamente elusivo. En un sentido fundamental, la libertad es constitutiva en el ser humano. La esclavitud es vista como el mal radical, porque anula la personalidad, pero no lo hace por completo, de modo que incluso en esa  situación  puede el  sujeto optar por varias salidas: la resignación, la rebelión personal o colectiva, matar al amo, engañarle, acomodarse y sacar de ella algún beneficio, trabajar para emanciparse… De hecho todas estas opciones se han practicado en la historia: Espartaco acaudilló una gran rebelión, los prisioneros cántabros mataron a sus amos y volvieron a su tierra, muchos consiguieron emanciparse, algunos se convirtieron en consejeros de sus amos, otros muchos se resignaron a una vida corta y llena de sufrimientos… Cada una de esas opciones podía resultar mejor o peor, el sujeto nunca lo sabía por anticipado. La rebelión de Espartaco culminó en un sangriento fracaso, pero siempre ha quedado como un ejemplo de lucha por la libertad y de libertad en sí misma. Sería la mejor opción moral, aunque llevase consigo el sacrificio de la propia vida. Esto ha ocurrido muchas veces en la historia: personas y grupos que se han sacrificado por su libertad o lo que consideraban tal,  como un bien superior a la propia vida.

La elección del mal puede hacerse en función del bien. No puede decirse que Stalin eligiera el mal: él estaba convencido de que su política significaba el bien para su pueblo y para la humanidad entera. Y desde su perspectiva, fue así: industrializó al país, derrotó la invasión alemana y liberó del nazismo directa o indirectamente a toda Europa. De Hitler no puede decirse lo mismo, hablando en un plano utilitario, porque fracasó. Pero indudablemente él  quería lo que consideraba el bien no solo para Alemania sino para la “raza aria” y para toda Europa. Como en el reino animal, el bien de unos supone a menudo el mal de otros.

Más al fondo, la libertad significa la posibilidad de elegir el mal, no solo por error involuntario sino por decisión deliberada. Nos parece que nadie puede querer el mal por sí mismo, pero no es así. Hay  un fondo oscuro en la psique humana que se manifiesta, por ejemplo, en esos tiroteos indiscriminados finalizados en suicidio, o en el sadismo gratuito sin ninguna perspectiva de utilidad o en cierto tipo de suicidios. El deseo de hacer mal revela  también una especie de rebelión metafísica, digámoslo así, una reacción a su vez oscura contra la oscuridad del destino humano que Omar Jayam expresaba. Él optaba por “el vino y las mujeres”, pero la otra posibilidad quedaba abierta.

*******************

Sonaron Gritos Y Golpes A La Puerta (Ficción Bolsillo)https://www.amazon.es/Sonaron-gritos-golpes-puerta-Historica-ebook/dp/B007UQCJNI

Novela y mito

Me escribe un profesor mejicano de la universidad de Puebla: “Leí hace unos pocos días su novela “Sonaron gritos y golpes a la puerta”. Me ha gustado mucho y la he leído en muy poco tiempo, señal de que estaba yo enganchado. Me parece percibir en Alberto, protagonista de la novela, el discurrir de sus pensamientos ante la vida, la muerte, la historia y el futuro que ya estamos viviendo.  Me he identificado mucho en algunas de las reflexiones allí plasmadas, con mucha agudeza, a preguntas perennes”. 

En mi opinión, cualquier novela que no sea de mero entretenimiento lleva implícitas “preguntas perennes”. El problema está en no hacerlas demasiado explícitas para no convertir la novela en un tratado menor de filosofía o de historia. Conseguir que la acción muestre ese tipo de conflictos íntimos y sociales es lo que caracteriza la literatura. Algunas buenas novelas pueden salir perjudicadas por discursos moralistas o históricos o sociológicos. Para mi gusto, la mayor parte de la literatura desde hace muchos años, o es de puro pasar el rato o viene lastrada por esos contenidos inevitablemente ideológicos. En la novela debe ser el discurrir de la acción, del choque de personalidades y de lo imprevisible,  lo que ponga de manifiesto algo de lo que llamaba P. Diel “la insondable profundidad de los mitos”. Pues la literatura desciende del mito; y por eso también la literatura ideológica suele ser pesada y de poco valor.

*****************

 

 

Creado en presente y pasado | 75 Comentarios

Democracia (VII): Franco y la democracia / Coronavirus, política y economía

Franco y la democracia

En 1930 Franco escribía a su botarate hermano Ramón que lo mejor para el país era una democratización en orden. Luego pudo asistir a la creciente epilepsia de la república, a pesar de lo cual y de los perjuicios arbitrarios que sufrió, mantuvo hacia el régimen una especie de lealtad descontenta. De hecho fue el único entre los personajes importante, políticos o militares, que no conspiró contra la república, algo que no puede decirse de Azaña, Gil Robles, los líderes republicanos, no digamos los socialistas o los separatistas. Y ayudó de forma muy significativa a defender el régimen frente al asalto socialista-separatista apoyado por los republicanos, de octubre de 1934. Esto resultará muy chocante a quien solo se guíe por la bazofia de la historiografía dominante desde hace mucho, pero fue exactamente así. Solo  después de las elecciones de febrero del 36, cuyo carácter fraudulento denunció, comenzó a conspirar, buscando todavía que fuera el gobierno el que pusiera coto al empuje revolucionario. Sólo cuando el asesinato de Calvo Sotelo llegó a la conclusión de que resultaba ya totalmente inmoral servir a un gobierno y a un régimen semejante. Muy consciente de la abrumadora inferioridad con que comenzó la rebelión, exigió “fe ciega en la victoria”,  y consiguió infundirla a sus seguidores.

Es evidente que Franco, después de aquella experiencia, concluyó que la democracia podría servir para otros países, pero no para los españoles, que a primera vista parecían demasiado indisciplinados y violentos. Esto fue sin duda un error, aunque no sin una base real: la democracia no funciona bien en sociedades de miseria, ignorancia y  odios políticos exacerbados, como era la república. Pero la causa no estaba en “los españoles”, sino precisamente en los jefes de partidos que se decían democráticos, demagogos guiados por la ficción de que la democracia era el “poder del pueblo”, y que cada partido era el representante natural del pueblo, cuando no el pueblo mismo. Y tales élites resultaban las más ignorantes y convulsas en sus ansias de poder, con las que no respetaban ni la propia legalidad que habían impuesto ellos mismos. ¿Qué tiene eso que ver con “los españoles”? Es como los que achacan los crímenes del Frente Popular “al pueblo indignado”. El “pueblo” eran los mismos dirigentes, que envenenaban de demagogia al pueblo real.

   Franco llegó a la conclusión de que los partidos eran nefastos porque anteponían sus intereses a los generales de la nación –lo que había ocurrido en la república y ya antes en la Restauración–, por lo que era precisa otra forma de gobierno, se llamase democracia orgánica, dictadura, fascismo o corporativismo. Gobiernos  que por entonces se ensayaban en casi toda Europa, a menudo en respuesta a la incapacidad de las democracias para resistir la subversión comunista.  Por supuesto, en todos esos regímenes seguían existiendo partidos, pues estos existen forzosamente en todo tipo de regímenes, sea en forma de camarillas en torno al poder o de corrientes de opinión. Y el franquismo, que nunca fue una ideología precisa, tenía nada menos que cuatro partidos, rebautizados ”familias”, muy difíciles de armonizar entre sí, cada una con su sector contrario a Franco. Y  con ellas era preciso reconstruir el país y convertirlo en una gran potencia, una aspiración permanente del Caudillo.

Mantener el equilibrio entre esas cuatro familias, partidos u oligarquías, exigía una habilidad de estadista que no se daba en España desde hacía siglos. Un equilibrio inestable y cambiante según las circunstancias, pero en el  que Franco dio más peso, que se demostraría excesivo, al grupo o familia  más ligado al  episcopado,  lo que a la larga se demostraría su mayor error político. Con el Vaticano II, el régimen quedó sin futuro, pues ninguna de las otras tres “familias”, la falangista, la carlista o la monárquica, estaba en condiciones de heredar claramente al régimen una vez falleciera Franco. Lo cierto es el  franquismo no podía continuar, y no solo porque la figura de Franco fuera irrepetible,  sino porque el propio régimen, que siempre había sido ecléctico, no tenía una caracterización ideológica definida: la principal era el catolicismo, y la Iglesia le había dado la espalda. No solo le había dado la espalda,  promocionaba activamente las tendencias derrotadas en 1939 y que habían estado a punto de exterminar a la propia Iglesia. Son cosas difíciles de entender, pero así fue.  En todo caso Franco y  el sector católico representado por figuras del Opus Dei y democristianos,  se inclinaron por la monarquía que esperaban distinta de la que representaba Don Juan,  y para lo que prepararon a Juan Carlos; sin demasiado éxito, como se vería; pero nadie puede predecir el futuro. Una cosa es prepararlo y otra que salga según los preparativos.

Ya a partir de la petición de entrada en el Mercado Común, en 1962,  el franquismo aceptaba implícitamente una evolución – por lo demás innecesaria, entonces ya que las circunstancias eran distintas–  hacia  una integración en Europa occidental; lo que implicaba a plazo más o menos largo una democratización imitativa.  En otro sentido,  el franquismo había transformado profundamente la sociedad. en la nueva,  la miseria desaparecía con rapidez, los odios republicanos estaban olvidados para la mayoría, y el analfabetismo había quedado en cifras marginales. El peligro comunista seguía siendo  real (la única oposición reseñable al régimen) pero impotente, y los separatismos carecían de fuerza. La situación parecía muy razonablemente adecuada para la “democratización en orden” que Franco había querido en 1930. Y con esa perspectiva se inició la transición.  El referéndum de 1976  apoyó de forma abrumadora la democracia basada en la legitimidad histórica del franquismo, frente a las pretensiones de legitimarla en el Frente Popular. Después, esa decisión sería progresivamente minada hasta llegar a la actual situación de golpe de estado permanente; pero esa es otra historia.

 En la nueva situación cada una de las familias o partidos del régimen podía desenvolverse como un partido más. Ninguna lo supo hacer bien. La familia principal, más o menos democristiana, fue la que configuró a la UCD- AP- PP como un partido crecientemente vaciado de ideas, convertido en una máquina de reparto de puestos, explotando la necesidad de una masa de población,  siempre traicionada, de oponerse a las derivas socialistas y separatistas. La ideología del PP se convirtió en la del “voto útil”, nunca se supo bien para qué, salvo para seguir las iniciativas socialistas y separatistas.

No tiene caso discutir si a Franco le habría gustado o no lo que pasó. Él cumplió su papel de modo casi increíblemente acertado mientras vivió. Su  último servicio a España fue impedir un derrumbe como el de Portugal. En el vecino país fue el ejército el que derribó al salazarismo, abriendo una crisis próxima a la guerra civil. En España pudo ser la Iglesia la que cumpliera ese papel, minando al franquismo por dentro y fomentando a los herederos del Frente Popular. Si tal cosa no ocurrió, fue por el prestigio del propio Caudillo y por la sociedad estable, moderada, próspera y con la mejor salud social de Europa construida bajo su gobierno. Su herencia fue la posibilidad de una democracia en paz y en orden. La responsabilidad de las derivas posteriores recae plenamente en sus lamentables protagonistas.

Los Mitos Del Franquismo (Historia)Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

***************

Coronavirus, política y economía

Usted no toma partido en relación con el confinamiento por el coronavirus.

–No lo tomo porque no tengo suficientes elementos de juicio. Si la mayoría de los países sin distinción de ideologías adoptan esa medida, pese a su tremendo coste económico, tiene que ser por algo. No creo que a todos les haya entrado el pánico o que estén manejados por fuerzas invisibles. Dicho eso, me siento algo asombrado.

 –Pero no todos los países toman las mismas medidas. ¿De qué se asombra?

– Ante todo de los números. Parece que más del 80% de los muertos corresponde a personas de más de 70 u 80 años. Por tanto la medida de Boris Johnson en Inglaterra, parecía correcta: el confinamiento solo para los mayores de esa edad, porque los muertos entre los más jóvenes resultan inferiores a los de una gripe común. Sin embargo ha tenido que aceptar una medida mucho más amplia, y no creo que sea por pánico. Alguien capaz de sacar a Inglaterra de la UE –que no de Europa–, demuestra tener muchas agallas. Por otra parte, los efectos de este virus son mucho más insoportables que los de una gripe, aunque no te maten. Francamente, no sé a qué carta quedarme.

–El confinamiento atenta, además, contra los derechos constitucionales más evidentes.

–Sí, pero es un caso especial y transitorio. Si te están amenazando con una pistola no te dedicas a invocar tus derechos. Es lo que está haciendo el virus. El problema principal va a ser el económico. Y en España, además, el político.

–¿Cree usted que prosperarán las querellas contra “los ministros y las ministras”?

–Aquí el gobierno es culpable de una negligencia criminal al priorizar sus demagogias políticas o ideológicas sobre una prevención de la enfermedad cuya urgencia conocía de sobra. Además no cesa de cometer fraudes y chapuzas en sus medidas. Pero lo peor es que intenta, igual que los separatistas, aprovechar la situación para profundizar en su marcha bolivariana, que no es solo el Coletas sino principalmente el Doctor. Tendrían que ir a la cárcel, porque nos amenazan a todos. Pero tenemos una justicia-basura en gran parte, así que cualquiera sabe. 

¿Qué haría usted si estuviese a cargo del gobierno?

–Creo que tomaría medidas menos drásticas, a fin de dañar lo menos posible la economía, y limitar el confinamiento estricto a los ancianos. Claro que es hablar por hablar. Y, al margen de la política, España es especialmente vulnerable a causa del turismo y de que su nivel de endeudamiento, debido sobre todo a Rajoy, es ya gigantesco. Según algún economista, lo que ocurrirá es que se asumirá esa deuda y finalmente no se pagará, cosa que ha ocurrido algunas veces, con Alemania o con Grecia, por ejemplo. Habrá que reenfocar la economía en otra dirección, con menos turismo y menos ladrillo. El turismo ha llegado a un nivel invasivo y el ladrillo también. Pero esto son divagaciones. En mi opinión, el único partido que lo está haciendo bien es VOX. Porque es además  el único partido democrático, es decir, respetuoso con los derechos, que hay en España. El único que se opone a las medidas y leyes totalitarias y a la falsificación del pasado. Porque estas cosas siguen contando, no debe quedar ocultadas por el virus.

  –¿Debería entenderse VOX con el PP?

–El PP es la mayor basura política que tenemos en España. Lo he argumentado muchas veces y no voy a extenderme ahora. Mucho peor que el PSOE o los separatistas, porque siempre ha sido el mamporrero de ellos.  Entenderse con él, salvo para acciones muy puntuales, sería contaminarse inevitablemente.

******************

Blog mayo-junio 2012:

31 de mayo: Carta abierta a un mamarracho (y II). https://www.piomoa.es/?p=347

4 de junio: Necesidad de partido y programa / La farsa de las fosas del franquismo. https://www.piomoa.es/?p=360

6.  Cretinismo anglómano / tres guerras sin buen fin. https://www.piomoa.es/?p=364

11. Cuatro grandes crisis históricas / La reforma de la justicia. https://www.piomoa.es/?p=373

14.  Trasfondo histórico en  “Sonaron gritos…” / Liberales contra liberales en el siglo XIX  https://www.piomoa.es/?p=380

 

Creado en presente y pasado | 80 Comentarios