Contra la Ley de la Estafa / Motivos autobiográficos / Catolicismo y decadencia.

Para difundir tan masivamente como se pueda.

**El gobierno del PSOE, en 1982, declaró su intención de “matar a Montesquieu”, es decir la división de poderes, y con ella la democracia. Montesquieu acaba de ser rematado por la sentencia de un infame Tribunal Supremo al servicio de la norcoreana Ley de Estafa Histórica.

**La profanación de los restos de Franco supondría, en el plano simbólico, el triunfo de los estafadores sobre el legado de un gran estadista. Y políticamente el fin del régimen de la Transición y de la legalidad democrática, tan vulnerada por los partidos. 

**El PSOE está destruyendo lo que queda de la democracia salida de la Transición. Tiene un largo historial pues también destruyó lo que de  democrático había en la república.

**El planeado ultraje a los restos de Franco lo es también a la monarquía, a la Iglesia y a la democracia. Y una victoria para los herederos de un Frente Popular compuesto antaño como ahora por totalitarios y separatistas.

**En la república, Franco defendió la legalidad que casi todos los políticos vulneraron. Y la defendió especialmente en 1934, contra el PSOE y los separatistas precisamente, que hoy creen poder imponerse de nuevo.

**Por una gigantesca falsificación histórica, el PSOE, separatistas y comunistas se han atribuido la democracia actual, cuyo origen verdadero es la sociedad legada por Franco, próspera, reconciliada y libre de odios del pasado.

**Franco solo se sublevó en 1936, tras el asesinato de Calvo Sotelo, al considerar que ni moral ni políticamente podía seguir sirviendo al gobierno criminal del Frente Popular  

**La gran estafa del PSOE actual consiste en demoler la democracia en nombre de la democracia. Destrucción promovida a su vez por un estafador  con doctorado fraudulento.

**El designio criminal de ultrajar a Franco y al Valle de los Caídos está poniendo al desnudo la podredumbre moral y política de las instituciones, que vengo denunciando desde hace años: el poder judicial, los obispos, los monárquicos y particularmente el PP.

**No comprendo cómo no hay en la Iglesia un movimiento de protesta contra el gobierno y contra una jerarquía indiferente al ultraje al estadista que la salvó del exterminio.

No olviden difundir la carta a los jueces: https://www.piomoa.es/?p=11254

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Adiós a un tiempo: Recuerdos sueltos, relatos de viajes y poemas de [Moa, Pío]https://www.amazon.es/Adi%C3%B3s-tiempo-Recuerdos-sueltos-relatos-ebook/dp/B075L82G5B

D. Julio, pregunta usted si me considero modélico o ejemplar por publicar  Adiós a un tiempo y otros escritos autobiográficos. No creo que haga falta considerarse tal cosa para escribir autobiografía. En una entrevista precisamente sobre este libro, Luis del Pino me suponía satisfecho con mi vida.  Le dije que no me sentía satisfecho o insatisfecho, sino desconcertado. Y escribo sobre ella por ese desconcierto, que en mí crece cuantos más años cumplo. La vida humana es un misterio en general, y desde luego la vida de uno es un misterio para uno mismo. Y no solo por lo que decía Omar Jayam, sino porque está compuesta de tal número de azares, encuentros, lecturas casuales, frustraciones, atracciones y rechazos, enfermedades, etc.   que cambian la orientación de la vida; proyectos que no nacen del todo de uno mismo, sino que vienen condicionados por elementos de carácter que no provienen de la voluntad, sino que enraízan en tendencias que nos vienen dadas de modo parecido al propio cuerpo.  A casi todo el mundo le interesan las vidas ajenas, e incluso bajo el simple chismorreo existe un intento de entenderse a sí mismo al compararse con los demás, aunque sea para favorecerse uno gratuitamente. Y hay también en el que escribe un deseo, por vago que sea, de inmortalizarse o al menos  de prolongar el propio recuerdo en la mente de otros. No hay una explicación plenamente racional de las razones por las que uno escribe de sí mismo. Creo que esto es suficiente explicación y no voy a darle más. 

   En otro orden de cosas, uno de los aspectos de mi biografía, propiamente de mi juventud, fue mi adscripción al marxismo y la lucha contra el franquismo, un régimen pintado como extremadamente tiránico y criminal por sus enemigos. Pero, salvo los comunistas, esos enemigos no hacían nada contra él, sino que, al revés, prosperaban como todo el mundo, y hasta trepaban en su aparato de estado, y solo posteriormente se descubrieron a sí mismos como valerosos amantes de la libertad y todo eso. Y tanto más antifranquistas cuantos más años pasan de la muerte de Franco.

   En cuanto al marxismo, no se limitaba a atacar al franquismo, sino que además prometía un futuro sin igual en la historia que creo que no necesito aclararle. Por todo ello algunos jóvenes inquietos encontraban en su militancia una camaradería y riesgo atractivos. Ya he dicho que no recuerdo mal aquellos años, pese a reconocer su enorme error: nos sentíamos en una lucha a muerte,  como David frente a Goliat, desafiando a un enemigo tremendamente poderoso que sin embargo no podía con nosotros. El marxismo es una ideología muy potente, difícil de demoler racionalmente. Es de lo más llamativo que haya caído por “el criterio de la práctica”,  al que Marx atribuía el poder de decidir sobre cuestiones teóricas en apariencia insolubles.

   Pero Adiós a un tiempo no incide especialmente en estos temas, de los que he hablado en otro libro y en numerosos artículos.  Han pasado ya más de cuarenta años de aquellas peripecias y volver la vista atrás sobre ellas, como sobre tantas otras, me produce, como dije, desconcierto sobre todo.

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Nueva historia de España: de la II guerra púnica al siglo XXI (Bolsillo (la Esfera))

Usted coincide, por tanto, con las versiones historiográficas del franquismo, que atribuían la decadencia española a la pérdida del verdadero espíritu de España y al afrancesamiento.

–No exactamente. En el franquismo no  había una versión única, pero la que podríamos llamar propiamente franquista, hacía del catolicismo el centro y eje explicativo tanto de la época de plenitud como de la decadencia: en la decadencia el país se habría hecho “menos católico”. Sin embargo la gran enemiga de España, Francia, era también muy católica –gracias en gran medida a la intervención de España en las guerras de religión–, y España siguió siéndolo de lleno en el siglo XVIII. La influencia enciclopedista en España no fue muy pronunciada, y el afrancesamiento se dio en modas y modales y en cierta satelización política a Francia, más que en ideología propiamente dicha. Hacer connatural el catolicismo con España fue, desde luego, un gran error que el franquismo pagó bien caro.

 Por lo tanto, el catolicismo habría sido un factor secundario, una vez más

No lo fue, ni en la Reconquista ni en los casi dos siglos de oro posteriores. La defensa del catolicismo estuvo estrechamente ligada al concepto y defensa de España, pero son dos cosas distintas. Habría que ver, además, en qué se manifestaba social y políticamente el catolicismo. Este es un tema complicado, básicamente por analizar todavía hoy. Según los protestantes, es precisamente el catolicismo la causa del atraso en que iba cayendo España en ciencia, pensamiento, industria y demás. Es una idea absurda, pero tiene una apariencia real, pues España se descolgó un tanto de los principales impulsos culturales de otros países europeos. Creo que hubo una causa psicológica: España fue vencida militar y políticamente por una alianza alevosa  entre los protestantes y la católica Francia,  lo que provocaba un rechazo a cualquier innovación venida del exterior. Un dicho concentra aquella actitud: “Novedad, no verdad”, un juego de palabras vacío pero psicológica y moralmente significativo.  Al mismo tiempo, atenerse a las ideas, al espíritu –superficialmente analizados–  que había dado a España su época gloriosa, no servía de mucho; aquel espíritu parecía agotado, y tenía un efecto paralizante. Y por otra parte creaba una reacción contraria, pues se veía cómo aquellos países marcaban la línea del pensamiento y la prosperidad. Podríamos decir que algo semejante ocurre con el franquismo. Atenerse a un fervor entusiasta por él, mal analizado, y rechazar la democracia, lleva al aislamiento y a la nada.  Incluso ahora, cuando la democracia está en crisis en Europa y Usa (en Hispanoamérica siempre lo ha estado).

  Una alternativa no puede ser el rechazo de la novedad. Pero antes de extendernos sobre la decadencia deberíamos empezar por analizar la época “de oro”, sobre la que se han dicho tantos dislates como sobre la Reconquista.

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Camino del derrumbe del régimen del 78 / La plenitud de España.

Es necesario entender el alcance político e histórico de la batalla por la tumba de Franco. Es preciso involucrarse en ella a fondo emplear todos los medios posibles para impedir el crimen. Y poner en la picota incesantemente a los estafadores y profanadores. Quien pueda debería hacer un vídeo sencillo con un título como “Este personaje gobierna España”. Saldría limpiándose una mano después de darla a un inmigrante,  entrando delante de su mujer en la acogida a Merkel y su marido, quedándose al lado del rey en la recepción o saludando a este con una mínima y despectiva inclinación de cabeza al “prometer” su cargo, amenazando con acciones legales a quienes dudaran de su doctorado, los titulares de prensa sobre su relación familiar con la prostitución homosexual y similares, sus relaciones con los separatistas, con Maduro junto con Zapo, etc. No tendría que ser largo, y con pocas explicaciones.

Si se impide el crimen, la regeneración democrática será posible. De otro modo el porvenir será muy oscuro.

Y animo a difundir lo más masiva e insistentemente posible las dos entradas anteriores: https://www.piomoa.es/?p=11254  y https://www.piomoa.es/?p=11241

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**Es inimaginablemente grave que el Tribunal Supremo esté destruyendo la legalidad al servicio de un estafador llegado al poder con apoyo de separatistas, etarras y comunistas. Un gran paso hacia la Venezuela de Maduro. Mediten sobre el dato.

**Con su decisión canallesca de servir a la banda del Estafador, el Tribunal supremo ha dado la puntilla al régimen salido de la constitución del 78. Está instaurando el reinado de la ilegalidad y  destruyendo toda posible reconciliación.

**Atención a la experiencia histórica: el Estafador y  los jueces a su servicio están repitiendo las acciones del Frente Popular, con el que se identifican, arrasando la legalidad de la república. Ahora, la del régimen del 78.

 **La subida al poder del Estafador y la actitud del Tribunal Supremo solo son posibles en un régimen ya profundamente degenerado, en una democracia fallida. Desde Zapatero. El PP ha impedido toda reacción. Reaccionemos.

**Casado ha vuelto a mostrar su miseria moral y política: “no gastaría un euro en la exhumación”. Para él, como para Rajoy, todo es cuestión de dinero. Gürtel, en definitiva. Su “España suma”. Euros.

**Dice Casado que su familia fue represaliada por el franquismo. A ver si lo aclara: ¿Como la de Pablo Mansiones? ¿Como la del poetastro aquel comunista, Marcos Ana? Rajoy le superó: “En mi familia no hay un solo franquista”.  Este es el PP, sin remedio.

**Una universidad que acepta la norcoreana ley de memoria histórica se revela por eso mismo moralmente despreciable, políticamente antidemocrática e intelectualmente irrelevante.

 **El feminismo, homosexismo, abortismo, etc., son otros puntos en los que el Estafador y compañía atacan la legalidad y los derechos generales. Como con su Ley de la Estafa Histórica

**El feminismo debe analizarse a fondo. Si las feministas representaran a la mujer,  harían patente la inferioridad de esta. Afortunadamente no es así: solo se representan a sí mismas, a su histeria abortista y similares.

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Usted siempre repite que los intelectuales y políticos españoles son muy europeístas pero no han escrito prácticamente nada relevante sobre Europa. Aparte, se supone de su libro de introducción a su historia. Pero le voy a citar dos importantes, Meditación de Europa, de Ortega y Gasset, y El rapto de Europa, de Luis Díez del Corral. También Salvador de Madariaga ha escrito abundantemente al respecto.

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–Sí quiere, terminaremos brevemente con el tema de la Reconquista: esto urge clarificarlo. Creo haber mencionado aquí algunas de las innovaciones en algunos detalles y sobre todo en los enfoques, mucho más importantes, tanto en Nueva historia de España como en La Reconquista y España.  Es un asunto de máxima actualidad, porque sufrimos un empeño pesado y tenaz por deshacer la nación, y el ataque a la Reconquista o falsas defensas de ella son parte clave de la campaña.

  Sobre lo de Europa,  hay algunas cosas aquí y allá, pero tan pocas que contrastan con el entusiasmo europeísta de todo el mundo: adoran un espejismo. El ensayo  de Ortega es de 1949, muy posterior a lo del “problema y la solución”, y a mi juicio es un librito pedante y con poca sustancia. Podremos hablar más de ello. Madariaga creo que no entra en el regeneracionismo, él siempre apreció mucho la gran época de España.  El libro de Díez del Corral es muy sugestivo, pero me parece más interesante por sus consideraciones que por sus conclusiones, algo tópicas a mi juicio.

– El rapto de Europa ha sido uno de los libros más influyentes internacionalmente de los que se han publicado sobre Europa, y el más influyente en español, y el más traducido. ¿Cómo justifica su juicio despectivo?

Nueva historia de España: de la II guerra púnica al siglo XXI (Bolsillo (la Esfera))

–El libro es importante, y no es de extrañar que la plaga del marxismo cañí que tanto daño ha hecho a la universidad, lo haya condenado al ostracismo. También podemos hablar de él, pero observe sus conclusiones sobre España: titula uno de sus subcapítulos “La empresa y el fracaso europeos de España”. Y termina el ensayo personificando  dicho fracaso en “el Caballero de la Triste Figura”. En Nueva historia de España he sostenido dos puntos esenciales sobre su siglo de oro, tan tergiversado por tantos, desde Ortega: que no puede considerarse fracaso haber defendido a Europa del imperialismo otomano,  ni haber marcado sus límites al protestantismo; ni haber descubierto no solo América sino también el Pacífico y el mundo como un todo; y haber evangelizado a América y parte de Asia; y haber creado una gran escuela de pensamiento, además de una cultura original de gran calado. ¿Qué hay de fracaso en todo eso? Se sobrentiende, en Díez del Corral y en Ortega, entre tantos, que España fracasó al no haberse “europeizado” adecuadamente. Pero la decadencia de España va ligada precisamente a esa “europeización” que por entonces se concebía como “afrancesamiento”. Y en el siglo XIX, en que el esfuerzo por europeizarse fue mayor, en clave anglofrancesa, también la decadencia fue más profunda. ¿Qué conclusión sacar de ahí? En primer lugar valorar la época entre los Reyes Católicos y Felipe III al menos como la de mayor plenitud y fuerza del espíritu español.  En segundo lugar plantearnos por qué España decayó y por qué sus “europeizaciones” han salido tan mal. Me parece obvio que decayó porque aquel espíritu se había agotado, como explico en Nueva historia. Podría haber renacido posteriormente, pero  del viejo tronco no han brotado fuertes ramas hasta ahora. El franquismo fue un intento de recuperar aquel viejo espíritu, pero se agotó pronto, nuevamente. Todo esto es preciso replantearlo.

   Por lo demás, ¿cuándo fue España quijotesca? El imperio otomano no era un  molino de viento ni las potencias protestantes o Francia rebaños de ovejas. Los descubrimientos y conquistas no eran delirios de encantadores. Del intento de volver a armonizar fe y razón en Trento pueden pensarse muchas cosas, pero fue un gran designio tras la ruptura de Lutero y Calvino. Quizá ha fracasado a la larga, pero habría que enfocarlo desde ese punto de vista. Quizá de un reenfoque del viejo tronco puedan salir nuevas ramas.

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Carta abierta a unos jueces infames

Ruego a mis lectores y oyentes difundirlo del modo más amplio y reiterativo posible:

Ustedes saben perfectamente que el sujeto que aspira a profanar la tumba de Franco es un falso doctor. Es decir, que ha estafado a la universidad, a la opinión pública y a la democracia. Lo saben ustedes, entre otras cosas, porque ese  sujeto amenazó con acciones legales a quienes pusiesen en duda su doctorado, amenaza que no fue capaz de cumplir. Un estafador y profanador de tumbas, aupado además al poder por los grupos más totalitarios y separatistas, no puede gobernar una democracia sin causarle los mayores perjuicios.

Dicho Estafador se apoya en una llamada ley de memoria histórica, y ustedes saben perfectamente que esa ley es a su vez una estafa a la democracia. Porque solo en regímenes totalitarios tipo Corea del Norte se impone desde el poder a los ciudadanos la historia que deben creer.

Ustedes saben además que esa versión de la historia es falsa. Lo prueba el mero hecho de que precise imponerse desde el poder  y de  forma totalitaria, tiránica. Es una Ley de la Estafa Histórica.

Ustedes saben bien, porque es su obligación como jueces, que dicha ley amenaza las libertades de opinión, expresión, investigación y cátedra. Amenaza que el citado Profanador y su gobierno intentan desarrollar en persecución abierta a quienes defendemos la verdad de la historia.

Asimismo saben ustedes de sobra que dicha ley pretende convertir en mártires de la libertad a los asesinos, torturadores y chekistas que, abandonados por sus jefes, fueron juzgados y fusilados al terminar la guerra. Por tanto, los autores de la Ley de Estafa Histórica se solidarizan precisamente con tales “mártires de la libertad”; y, como estos antaño, tratan hoy de privar de libertad a los españoles.

Ustedes saben perfectamente que el pretexto invocado por el Estafador, de que una democracia no puede admitir  un monumento que honre a un “dictador”, es tan falso como el doctorado o la ley en que se apoya el desmán.

Ustedes saben que una institución importante de la democracia española es la monarquía, y que la misma se debe a Franco, por lo que la profanación de los restos de este es un ataque evidente a la monarquía. Y a la democracia.

Ustedes saben que Franco salvó a la Iglesia y la cultura cristiana del exterminio genocida a que la sometían aquellos “demócratas” con quienes se identifican el Profanador y su ley. El ultraje a los restos de Franco humilla así a la Iglesia y agrede de nuevo a la raíz cultural de España y de Europa. Muchos pueden fingir indiferencia, ustedes como jueces no pueden.

Ustedes saben que el paso del franquismo a la democracia se hizo en referéndum de 1976 “de la ley a la ley” por abrumadora mayoría. Es decir, se hizo DESDE el franquismo y CONTRA las pretensiones rupturistas de antifranquistas similares al Estafador. Y se hizo así porque la vasta mayoría del pueblo español tenía memoria inmediata y real del franquismo, opuesta a la  memoria-estafa que intentan implantar hoy ¡por ley!

La memoria del franquismo era entonces la de un régimen que había vencido a un Frente Popular salido de elecciones fraudulentas, el cual había asesinado al jefe de la oposición y a cientos de personas más, que se había entregado, con el oro, a Stalin, organizado las chekas y llevado a varias regiones al borde de la secesión. Después, el franquismo había mantenido a España al margen de las atrocidades de la guerra mundial, había derrotado al maquis comunista, había reconstruido el país sin depender de nadie, había vencido a un delictivo aislamiento internacional, había presidido la época de mayor desarrollo económico vivido por España antes o después y había creado una sociedad próspera y políticamente moderada. Los votantes en el referéndum de 1976  querían precisamente una democracia fundada en los logros anteriores, de ningún modo una vuelta a un viejo pasado añorado solo por demagogos irreconciliables y a menudo alucinados como el Profanador.

 Ustedes saben muy bien que ninguna democracia funciona en sociedades de miseria, grandes diferencias sociales y plagadas de odios políticos, como fue la república. Y saben que el franquismo creó las condiciones para una democracia estable y no caótica, y que por eso el pueblo decidió esa evolución. Y también por eso el Profanador y sus huestes, y los separatistas que añoran un pasado nefasto, se retratan en toda su sordidez  moral al intentar vengarse ultrajando los restos de un gran estadista.

En cambio, ¿qué debe la democracia a gentes como el Estafador y su partido? Les recordaré algunos de sus “méritos”, que no deben olvidarse. Empezaron con la gravísima ilegalidad de la expropiación de Rumasa, madre de mil corrupciones,  y con la declaración de la muerte de Montesquieu, es decir, de la independencia judicial. Esto debieran tenerlo ustedes muy en cuenta, por lo que les atañe y nos atañe a todos. La corrupción se extendió como una mancha hasta institucionalizarse en alguna región. Ese partido ofreció a la ETA la “salida política” reconociendo así sus crímenes como actos políticos, contra la Constitución y el estado de derecho. Tal medida no impidió al mencionado partido practicar el terrorismo de estado en un bandazo que no excluía el anterior. Su primera experiencia de gobierno se saldó con tres millones de parados y una grave crisis económica. Y su segunda experiencia fue peor: llegó a los cinco millones de parados, rescató a la ETA de la ruina a que la había llevado el gobierno anterior, primer gobierno que desde la transición había aplicado el estado de derecho a los etarras,  promovió los separatismos como nunca antes, reconociéndoles una soberanía práctica, promovió el islam y una inmigración salvaje, entregó ilegalmente soberanía a la burocracia de Bruselas… Por no seguir: estas son las contribuciones del partido del Estafador a la democracia, contribuciones continuadas por el partido teóricamente opositor.  Julián Besteiro, un socialista demócrata –rara avis–  reconoció que el poder de los suyos se había asentado en “un Hilamaya de falsedades”. Ese himalaya opresivo  y venenoso ha vuelto a cubrir en gran parte el clima social de España.

  Ustedes deben saber, por oficio, que no hay libertad ni democracia sin estado de derecho; y ustedes deberían ser los garantes de ese estado contra los abusos, las demagogias y las estafas de personajes como el Doctor y su partido. Ustedes debían elegir entre defender el derecho o defender a los estafadores. Ustedes han optado por defender a estos últimos,  en nombre, para más injuria, del “interés general”. El interés general de los profanadores y separatistas.  Para perpetrar el gran desmán, todos juntos han debido vulnerar la decisión popular de 1976 y las normas más básicas de la convivencia libre y civilizada. De hecho han culminado ustedes la demolición del estado y la legalidad construidos en la transición, rematando de paso a Montesquieu. Han echado ustedes sobre sus hombros una tremenda responsabilidad que no es solo política, sino histórica. Y la historia demuestra que estas infamias no suelen salir gratis a sus autores  ni, por mayor desgracia,  a las sociedades víctimas de ellas.

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Cómo y por qué se descompuso el franquismo: https://www.youtube.com/watch?v=cU815eYcapY

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Un tribunal infame en una democracia fallida /Dilema de VOX

Decía hace tiempo que la última barrera institucional frente al ataque sistemático a la democracia y a España (y de paso a la monarquía y a la Iglesia), era el poder judicial o parte de él. Esa última barrera ha caído con la infamia de un Tribunal Supremo que representa todo lo contrario de la justicia y la independencia,  avalando la profanación de una tumba, y precisamente la del estadista mayor que ha tenido España en siglos.  Un tribunal sencillamente infame, a las órdenes de un Doctor fraudulento que encabeza hoy al partido más corrupto y totalitario. Es natural que el Doctor y su gobierno a tono odien a Franco hasta el extremo de querer profanar sus restos. Ellos se identifican abierta y descaradamente con el conglomerado de totalitarios, chekistas  y separatistas a quienes Franco derrotó. Se sienten solidarios  de la orgía de “canallería y estupidez” que denunciaba Gregorio Marañón, asentada en el Himalaya de falsedades” que denunciaba Besteiro. “Eso”  ha vuelto hoy a desgobernar España. Con el culpable silencio de sus víctimas más inmediatas, la monarquía y la Iglesia. También de los que se llaman demócratas y no entienden de democracia más que el corrupto reparto de cargos y dineros. Pero los demócratas y los que amamos la verdad y a España no seguiremos esa vía de colaboración con el delito. Ellos creen que tienen la partida ganada, pero se equivocan. Como siempre.

   La profanación planeada de la tumba sería un paso más para ilegitimar a la monarquía (traída por Franco), humillar a la Iglesia (salvada del exterminio por Franco) y progresar en el totalitarismo de la ley de memoria histórica,  amenazando y persiguiendo a quienes defendemos la verdad del pasado, pues no tienen otro modo de mantener el “Himalaya de falsedades” acorde con el miserable historial de PSOE y  separatistas.

   Pero la indecencia de unos partidos de izquierda y antiespañoles que no han aprendido nada del pasado, es solo una de las raíces del problema. La otra está en ese magma derechista llamado vagamente democracia cristiana posconciliar, de la UCD al PP (aunque no se presentaran directamente como democristianos). Sus políticos tenían la obligación, desde el principio, de saber claramente quiénes eran los partidos y políticos que iban a tener voz y poder en la democracia, y hacerles aprender de su propio pasado. No tenían que haberles pasado una sola mentira  ni  una sola demagogia sobre la historia reciente. Hicieron todo lo contrario, desde financiarles y facilitarles sus chanchullos con silencio cómplice hasta marginar cualquier resistencia a sus desafueros. En parte era natural. UCD y PP compartían la misma ideología básica que los separatistas vascos y catalanes, se sentían hermanados con ellos, tal como el PSOE sentía un hermanamiento profundo con la también socialista ETA.  Estos juegos de solidaridades ideológicas profundas han funcionado, y mucho, para socavar primero y anular después la  abrumadora decisión popular de 1976, que acordó el paso a la  democracia DESDE el franquismo, desde sus magníficos logros históricos, y no contra ellos, como querían los llamados rupturistas. Y estos por fin lograron imponerse con Zapatero y desde entonces no han cesado de corromper la democracia y perjudicar a España. Hubo también en 1976 unas derechas  que se decían franquistas sin entender el significado histórico del franquismo,  y que atacaban la democracia por el recuerdo temeroso del Frente Popular, sin entender tampoco  la decisión del pueblo español y la necesidad de jugar en las nuevas circunstancias. Así abandonaban la poderosa bandera de la democracia en manos de quienes la alzaban siendo realmente los peores enemigos de ella, y condenándose de ese modo a un aislamiento, fragmentación e inoperancia progresivos.

 Hay otro elemento a considerar para entender la infamia de la derecha tipo PP. La democracia cristiana era y es, con ese u otro nombre, un movimiento internacional, con especial incidencia en Italia y Alemania, los países derrotados en la II Guerra Mundial. Por ello sentían forzosamente una dependencia psicológica directa de Usa e indirecta de la Unión Soviética. Y esa actitud la aplicaron también a España, que había permanecido neutral, se había reconstruido con sus propias fuerzas y había derrotado un criminal aislamiento decretado, casualmente, por los vencedores en una guerra que no fue española, es decir, por un conglomerado de comunistas, democracias y tiranías varias.  De un modo u otros, los gobiernos de los países de Europa occidental, que tan fácilmente habían cedido y tanto habían colaborado con los nazis, parecían sentir la necesidad de que España acompañase a los vencidos. El PSOE  había intentado prolongar a toda costa nuestra guerra civil para enlazarla con la mucho más brutal europea, y siempre han lamentado la neutralidad de España,  porque sus  sórdidos intereses de partido siempre han pesado en  él más que cualesquiera sacrificios y miseria de los españoles. En cuanto a la democracia cristiana española, su dependencia psicológica y política de la europea le  obligó a camuflar vergonzantemente el pasado de sus políticos que tanto habían prosperado  en el franquismo y dentro de su aparato estatal, y finalmente a  condenarlo, siguiendo a los desvergonzados “demócratas”de izquierda y separatista.

    Y aquí estamos ahora, en pleno golpe de estado permanente en Cataluña, en la desmoralización y podredumbre de las instituciones, empezando por el poder judicial, con cuadrillas de golfos que se dicen representantes del pueblo español para entregar su soberanía, fomentar los separatismos, la satelización política y la colonización cultural de España, el aborto, el islam, el multiculturalismo, la inmigración salvaje, atacar a la familia  o imponer leyes totalitarias, amenazando a quienes defendemos la verdad de la historia y la democracia. A esto hemos llegado, y a esto hemos de oponer toda la resistencia necesaria para derrotarlos

Los Mitos Del Franquismo (Historia)

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Lo único nuevo y significativo en el panorama político español es VOX. Y dentro de ello, su relación con el PP. El PP ha sido bastante peor que el PSOE, porque llevaba a cabo la misma política y de paso neutralizaba cualquier alternativa. Ningún partido puso más empeño que el PP en sepultar a VOX bajo una losa de silencio (mientras, con típico maquiavelismo aldeano promocionaba a Podemos),  y lo consiguió en gran medida durante años. Una vez rota la losa, el PP ha debido cambiar de táctica: ahora trata de fagocitar al nuevo movimiento fingiendo un patriotismo y amor a la libertad que jamás ha tenido. El PSOE está llevando, de otro modo, una política similar con Podemas, podemizándose para recuperar sus votos.

   Por lo que se refiere a VOX, si no acierta a diferenciarse netamente del PP, será absorbido o neutralizado. Es necesario señalar que, sí, echar al Doctor es un objetivo importante, pero el Doctor no es el único enemigo de España y la democracia. Lo ha sido aún más el PP, por lo ya dicho, y puede perfectamente volver a serlo si consigue  hacer caer a VOX en trampas grotescas como lo de “España suma”. La España del PP siempre ha sumado con el PSOE y los separatistas, repartiéndose con ellos los dineros y los cargos. Y aspira a volver a a aquella situación, para los “centristas” casi paradisiaca.

  VOX puede ser la alternativa real. Y debe serlo, por interés del país.   

 

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¿Una historia tradicionalista? / Osoro, contra la verdad y la piedad / ¿Por qué contamos nuestras vidas?

¿Por qué se descompuso con tanta facilidad un franquismo que tantos desafíos había afrontado victoriosamente? https://www.youtube.com/watch?v=cU815eYcapY

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Nueva historia de España: de la II guerra púnica al siglo XXI (Bolsillo (la Esfera))

En suma, podría decirse que su Nueva historia de España y la de la Reconquista, son versiones tradicionales, contra las salidas del 98 y hoy dominantes, según usted mismo.

–Me sorprende esa interpretación que he oído o leído  a otros. La interpretación tradicionalista habla de una “España eterna” y católica”, dos conceptos contradictorios, el primero pagano.  La cuestión parte de una doble pregunta muy simple: ¿cuáles son los rasgos culturales, religiosos y políticos que caracterizan a la España actual? ¿Cuándo empezaron esos rasgos y cómo se desarrollaron? Empezar la historia de España (y, por cierto, de Europa) por la II Guerra Púnica no es nada tradicional ni tiene nada que ver con los enfoques contrarios hoy dominantes. Definir una nación como una comunidad cultural con un estado propio, fenómeno que atribuyo a Leovigildo y Recaredo,  tampoco se parece a los galimatías habituales sobre el concepto de nación y la importancia o menosprecio con que las historiografías de un tipo u otro tratan a los visigodos. No son los godos, son Leovigildo y Recaredo. Señalar la importancia política del reino de Toledo desde Leovigildo  para la configuración de España y la Reconquista, tampoco es común en las historiografías, exceptuando a García Moreno y algún otro. La concepción de Al Ándalus como un poder despótico basado en un ejército de extranjeros y él mismo, por eso mismo, ajeno a la propia población conversa al islam, tampoco es muy frecuente, aunque algunos, por ejemplo Serafín Fanjul, vayan en esa dirección. Podríamos extendernos. Estos son conceptos de base que, según creo, clarifican una historia habitualmente desenfocada en un sentido u otro.

Pero en el concepto mismo de la Reconquista, usted sigue la historiografía tradicional.

–Hasta cierto punto es cierto, porque la Reconquista existió, efectivamente, y negarla es estúpido. No somos islámicos  ni culturalmente parte del Magreb, ni nos expresamos en árabe, ni hablamos de Al Ándalus, sino de España. Y la palabra reconquista, surja cuando surja,  define bien el proceso que  ha permitido que llegáramos a ser lo que somos. En este sentido, la historiografía tradicional reconoce la verdad evidente, mientras que la contraria  tiene que forzar y desnaturalizar la evidencia para contarnos cuentos extraños, como los de Américo Castro u otros peores.  Pero la concepción misma de la Reconquista es en mis libros muy diferente de la tradicional. Para empezar, no es una empresa primariamente religiosa, sino política. Si fuera religiosa, sería una empresa euro-occidental, pero fue netamente española. Con intervención exterior, desde luego, sea franca o borgoñona o papal, ocasionalmente inglesa;  pero esa intervención perturbó o desnaturalizó parcialmente su carácter hispano, es decir, reconquistador.

No obstante,  aquel proceso nunca logró recuperar la España visigótica, sino que conformó un buen número de reinos poco amigos entre ellos.

–Las circunstancias impusieron fuertes tendencias disgregadoras, y a decir verdad, parece muy razonable que ellas se impusieran disgregando políticamente la península al modo de los Balcanes. Esto es lo que una persona realista habría pensado que ocurriría. Pero solo ocurrió en el caso de Portugal. Porque, evidentemente, junto a las tensiones disgregadoras existían otras integradoras,  inspiradas en la historia anterior a la invasión musulmana, y que terminaron prevaleciendo, con la excepción dicha. Hay una historia tradicionalista que apenas tiene en cuenta estas cosas. Por cierto que los actuales separatismos no dejan de tener una de sus tres raíces en la exaltación romántica de la llamada Edad Media, cuando España estaba dividida  en cinco reinos hostiles entre sí. Quieren volver a aquella “maravilla”.

Pero en definitiva, muchos dicen que la empresa se debió a la imposición de Castilla, cosa que resienten otros antiguos reinos.

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 Es otra distorsión habitual, en un sentido u otro. También es demasiado castellanista la versión tradicionalista corriente, aunque existan otros tradicionalismos separatistas. Ortega,  Sánchez Albornoz y otros muchos coinciden en destacar el papel de Castilla. Pero los orígenes y carácter político de la Reconquista no se deben a Castilla, sino a Asturias-León. Castilla nace precisamente en disidencia con ellos. La que suele considerarse primera declaración de derechos europea y las primeras Cortes o parlamentos, no son castellanos, sino leoneses. La “invención” del sepulcro de Santiago, de tan crucial proyección religiosa, política y cultural, parte de Galicia. Solo a partir de cierto momento, ya bastante avanzado, Castilla asume los valores  de León y se convierte en el principal motor del proceso, aunque obsérvese que si Castilla recobró Toledo, hecho de tan enorme valor simbólico, fue al mismo tiempo impulsora de una influencia borgoñona-papal bastante perturbadora. Castilla llegó a configurarse como la gran impulsora de la Reconquista ya tardíamente, debido a su posición central, a su impulso demográfico y económico, a un feudalismo con mayor libertad (porque fue esencialmente feudalismo) y a que, junto con ello asumió con mayor empuje la influencia italiana, que al revés que la francesa no tuvo ningún coste importante para España. No fue una imposición sobre los demás, sino un desarrollo derivado de los factores dichos. Así el castellano se convirtió en el español de comunicación y finalmente común a todas las regiones. Fue un proceso bastante tardío. Quiero decir que ni fue tan importante como se le ha atribuido ni fue realmente impositivo sobre los demás.

Obviamente, las regiones de origen aragonés pueden no estar muy de acuerdo.

Bueno, hay andaluces que quieren sentirse andalusíes, y en una red social tuve algún debate con un leonés muy resentido con Castilla, y conozco gallegos para quienes todo lo que va más allá del Padornelo es tierra enemiga. Son pintoresquismos, intelectualmente nulos, aunque puede llegar a ser peligrosos. Lo que usted dice sobre Aragón, es decir, Cataluña y últimamente Valencia y Baleares, es más que pintoresco, porque  dispone de una gran financiación, ya desde los gobiernos centrales y de sus partidos. Históricamente, y es importante tenerlo en cuenta, la Reconquista definió pronto dos España, la cantábrica, independiente, y la pirenaica, creada por los francos y sometida por un tiempo a ellos. Para los francos, la idea de Reconquista carecía de importancia. Aquellos condados, origen de Aragón y de Cataluña, estaban por así decir incómodos con la dominación franca, de ahí una tensión paralizante que  les volvía renuentes y en cierto modo menos reconquistadores que los propios francos, pues estos aspiraban a llevar la marca hasta el Ebro (tantos siglos después, Napoleón quería llevar hasta allí la frontera francesa). El feudalismo era también allí mucho más férreo.  Por ello la España pirenaica se incorporó bastante más tarde a la Reconquista, y aun en el siglo XIII tuvo tentaciones de desentenderse de ella y dedicar sus energías a extenderse por el sur transpirenaico, recordando en cierto modo a la Narbona visigótica. En todo caso, esa tentación no prevaleció.  La Reconquista marcó una orientación de gran aliento y a largo plazo, pero sería sumamente irreal creer que se mantuvo firme y clara en todo momento. Tanto la España cantábrica como la pirenaica oscilarían a menudo entre tentaciones u orientaciones contradictorias. No obstante fue una la que prevaleció. Y esa es la historia real, que tantos botarates lamentan y quieren sustituir por sus ilusiones arbitrarias.

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Píldoras contra el mareo

**Dice el arzobispo Osoro, el de Peace with no borders, que la  profanación de la tumba de quien salvó a la Iglesia del exterminio solo compete al gobierno y a la familia, no a la Iglesia. Una vez más, la estupidez y la canallería.

–Hagamos circular al máximo la denuncia de la canallada de Osoro y compañía. Si no tienen vergüenza, al menos que se vean en la picota. .

 –Dicen algunos que al Doctor la profanación de la tumba de Franco solo le interesa electoralmente. Al revés, carece de importancia electoral. La tiene, e inmensa, política, histórica y simbólica. Por eso la Iglesia, y la monarquía se hacen los locos.

–La profanación de la tumba de Franco se hace en nombre de la ley de memoria histórica. Una ley que ha demostrado la profunda degradación antidemocrática y antiespañola de los actuales partidos y gobiernos. Y de la universidad.

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¿Por qué hablamos de nosotros mismos?

Adiós a un tiempo: Recuerdos sueltos, relatos de viajes y poemas de [Moa, Pío]https://www.amazon.es/Adi%C3%B3s-tiempo-Recuerdos-sueltos-relatos-ebook/dp/B075L82G5B

“…Permítame que insista sobre sus memorias o fragmentos de memorias. Y por qué las llama “Adiós a un tiempo”. Usted nos cuenta cosas de su vida, nos explica por ejemplo cómo se hizo marxista y por qué lo abandonó, cómo era la vida en Vigo cuando usted era niño, aventuras de cuando estaba en el Grapo o se salió de ahí,  recuerdos de algunos de sus camaradas, en fin, andanzas diversas, y las cuenta  para los demás y yo pregunto:  ¿por qué? ¿Considera que ellas son ejemplares para los demás, que los demás podemos  aprender algo, que deberíamos admirarle?  No piense que se lo digo por fastidiarle, porque la misma pregunta se puede hacer a todos los que hacen lo mismo.  Pero cada uno contará su vida, o cosas de su vida, por una razón u otra o con una intención u otra. Usted dice que todo el mundo cuenta su vida por lo menos a los familiares y a los amigos y que casi siempre la disfraza. Ha hablado de los novios. Los novios se cuentan sus vidas para conocerse porque quieren vivir juntos, es un motivo claro. Los políticos para justificarse, se entiende bien la cosa, otros por puro exhibicionismo,  por narcisismo como usted mismo admite, algunos artistas o gentes del mundillo del corazón, pues lo hacen por ganar unos dinerillos a costa de la tontería de sus fans. Qué sé yo. Entiendo que habrá quien lo cuente para desahogarse de una crisis personal o algo de eso, pero entonces ¿lo publicaría?  Hay mil razones para escribir una autobiografía. Usted no la ha escrito para sí mismo eso va  de suyo. La ha publicado. ¿Entonces qué? ¿Entiende lo que quiero decir?…”  Julio González.

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La ley de memoria histórica debe ser desafiada y derogada. La triple M debe ser derrotada. Esta tarea compromete a cuantos respeten la verdad y la libertad.  El programa “Una hora con la Historia” quiere ser una palanca para derribar esa ley, y necesita que sus oyentes lo difundan y apoyen económicamente. Necesitamos 300 personas que ordenen a su banco ingresar diez euros al mes en esta cuenta.  Únase usted a la resistencia:

BBVA “tiempo de ideas”, ES09 0182 1364 3302 0154 3346

 

 

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