Amigos de Marruecos y Gibraltar
**Me escribe un amigo: Me gustaría un comentario tuyo sobre la visita de Aznar a Ceuta, no tanto por lo que dijo sino por lo que no dijo, al menos de forma clara. Por ejemplo, no tuvo ni una sola expresión contra Marruecos ni contra el gobierno del PSOE. Cuando visité hace algunos años Tánger, en uno de los buenos hoteles, el Minzah, me contaron los camareros que no solo Felipe González frecuenta Marruecos, sino también Aznar, lo queme da que pensar que tiene buena relación con el rey de Marruecos, lo cual no creo que sea muy positivo para España. El comentario está hecho.
**La invasión de Ceuta es una operación conjunta de Rabat y el gobierno español. Se trata de tantear la respuesta de los españoles y de empujar a los ceutíes a marcharse. El PP tiene la misión de fingir oponerse y desanimar cualquier resistencia o réplica eficaz.
**El gobierno y Rabat están invadiendo y haciendo la vida imposible a los ceutíes, para que vayan desfilando. Y unos miles de gilipollas ceutís corresponden con un pacifismo melindroso y lelo, desautorizando a quienes resisten con fuerza y dignidad: la labor del PP
**¿Está el Saunas sometido al chantaje de Rabat? Quizá, pero no es lo esencial. La idea de regalar Ceuta y Melilla a Marruecos está en la mente de la chusma política española desde Juan Carlos, y quedó bastante clara al entrar en la OTAN.
**En España tenemos la gran suerte histórica de estar gobernados por un falso doctor ligado familiarmente a la prostitución homosexual, capo de una banda de ladrones y puteros, embustero compulsivo y con manías de grandeza: su máxima hazaña fue profanar la tumba del mayor estadista español en al menos dos siglos. El sujeto es muy respetado por el monarca, los militares cipayos, los obispos, la mayoría de los jueces, periodistas… Una “democracia” a su nivel. Amiga de Gibraltar y Marruecos.
*****************************
Sionismo y judaísmo (II)
Cuando el príncipe Vladímir de Kief decidió (siglo X) pasar del animismo al monoteísmo, desechó enseguida al rabino, cuando este le explicó que Yavé había castigado los pecados de su pueblo expulsándolo de Jerusalén. El sorprendido Vladímir dijo algo así como “No entiendo cómo podéis adorar a un dios que os trata tan mal”, y descartó judaizar al país. (finalmente optó por la ortodoxia griega después de rechazar también al islam (por su prohibición del alcohol), con lo que probablementa salvó a Europa en un tiempo crítico.
El Dios de Israel es sumamente abstracto y misterioso, no admite representación ni siquiera ser nombrado propiamente. No obstante, como dijimos, la fe radical en él ha sido una causa principal de la resistencia del judaísmo en medio de poblaciones hostiles en mayor omenor grado. Resistir marginaciones y persecuciones manifestaría esa fe.
Ese carácter misterioso de la divinidad y sus leyes impone una aguda inquietud espiritual hacia la propia religión, que ha dado lugar a las explicaciones del Talmud y la Mishná, trabajo que no terminado nunca. La historia del Israel del exilio es la de inacabables disquisiciones y polémicas con frecuencia muy agrias sobre el verdadero significado de la palabra de la Biblia, supuestamente palabra de Dios. Muchos judíos han dedicado y dedican sus vidas al estudio de su parte principal, el Pentateuco o Torá.
Otros han intentado darle una versión racionalista partiendo de Aristóteles, como Maimónides, repudiado por la mayoría, que prefería la Cábala. Problema similar con Spinoza o Espinosa. Muchos judíos, conforme se integraban en las sociedades europeas desde la Ilustración, se volvieron agnósticos o ateos. El caso más notable aunque ni de lejos el único, fue Marx, en cuya concepción de la historia puede verse un componente mesiánico.La diferencia entre racionalistas y religiosos se percibe también en sionismo.
A la fe en Yavé, los judíos añadían la de ser el pueblo elegido por la divinidad entre los demás pueblos. Casi todos los pueblos se sienten por una razón u otra superiores a sus vecinos, pero entenderse como elegidos por Dios, a pesar de los propios pecados, supone una diferencia de calidad. Y esa convicción refuerza muy considerablemente su extraordinaria capacidad de resistencia en condiciones adversas durante casi dos mil años fuera de Israel.
La idea de ser el pueblo elegido implica un desprecio íntimo hacia los goyim no favorecidos con ese privilegio, desprecio perceptible incluso en algún episodio de los Evangelios. De ahí la permanente ambigüedad en las actitudes de los judíos hacia los pueblos en que se acogían, a los que en parte se asimilaban y odiaban o despreciaban , actitud correspondida porlos goyim con la violencia ocasional que les permitía su fuerza superior. No entraremos en los aspectos de antagonismo religioso con el cristianismo, ya desde San Pablo.
