Consecuencias del 23-f / Violencia feminista / O kir antonis

Mientras crecían las amenazas contra España, Europa se hallaba en ruinas, y ello iba a influir en el desarrollo de los acontecimientos. De Yalta a Potsdam, en pocos meses, la situación había cambiado para el régimen, sin que muchos se dieran cuenta.173 – España en una Europa en ruinas – YouTube

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Consecuencias del 23f.

1. La democracia llegó a España partiendo de su propia evolución en el franquismo, al contrario que en casi todo el resto de Europa, donde provenía de las intervenciones militares useña y soviética. España no tenía esa  aplastante hipoteca, lo que no impedía que muchos de sus políticos desdeñaran la ventaja histórica de España,  ansiosos de “homologarse a Europa” (España siempre había estado en Europa, pero esos políticos no)

2. El franquismo significó históricamente la continuación política y cultural de España frente a totalitarios y separatistas. Al romper con la Transición diseñada por Torcuato, a partir de la legitimidad del franquismo, Suárez Esta solo pudo aplicar una política sin raíces ni principios, de puro zascandileo que llevó al país a una situación crítica en menos de cuatro años. Y a su partido, UCD, a una descomposición, que lo inutilizaba como instrumento de gobierno. El rey y muchos otros políticos estaban  muy alarmados y hartos del simpático  zascandil, intentaron un golpe de timón mal diseñado, y esa fue la causa del 23f.

3. El fracaso de aquel golpe  dejó una situación extremadamente peligrosa. Juan Carlos reaccionó entonces de la única manera aceptable, aunque mintiendo sobre su implicación y dejando aparte la responsabilidad de Suárez.  Condenó el golpe como jefe del ejército, que le obedeció instantáneamente. De otro modo el caos heredado se  habría vuelto  del todo incontrolable.  

4. Las consecuencias inmediatas del golpe fueron, en general, beneficiosas. Separatistas, sindicatos y algunos terroristas concibieron un sano temor y moderaron sus demagogias y provocaciones. El recurso a policías franquistas expertos redujo considerablemente los atentados etarras. Y tras el breve paréntesis de Leopoldo Calvo-Sotelo subió al poder un PSOE que, con toda su demagogia, era ya un partido bastante sólido, capaz de gobernar al contrario que la descompuesta UCD (González incluso mostró algún respeto por Franco). Así fue posible corregir en buena medida la crisis legada por la UCD.

5. Aquella mejora por así decir táctica, vino contrarrestada por un efecto estratégico a largo plazo sumamente dañino. El ejército sirvió de chivo expiatorio como un residuo del franquismo a desactivar. La derecha acentuó su “antifranquismo”  como exigencia supuestamente democrática para congraciarse (en vano) con izquierdas y separatismos, lo que en la práctica significó actuar como auxiliar de ambos. Y acentuó un  “europeísmo” a su vez antifranquista, lo cual, teniendo en cuenta la mencionada significación histórica del franquismo, significaba hispanofobia y espíritu lacayuno y satelizante. 

6. El antifranquismo de la derecha, sumado al de izquierdas y separatistas, ha venido creando el mefítico ambiente en que se ha desenvuelto la política española desde entonces. Aznar cometió la brutal bellaquería de condenar el 18 de julio en 2002, con lo que sumaba al PP al nuevo frente popular, en calidad de ayudante. Con ello cobraron mayor impulso las tensiones disgregadoras, y con Zapatero las leyes totalitarias de memoria y género, la corrupción, también de la justicia, el rescate de la ETA (no es casual que antifranquismo, totalitarismo, disgregación nacional y corrupción vayan estrechamente unidos)… Hasta llegar a la actual situación de golpe de estado permanente en una democracia fallida.  

7. En el fondo de toda esta turbia y peligrosa historia se encuentra el rechazo al régimen que salvó a España de la sovietización y de la disgregación, salvó la cultura cristiana, la libertad personal, la propiedad privada… España no puede legitimar su democracia más que en el franquismo, como aprobó por abrumadora mayoría el referéndum de diciembre de 1976. Casi todos los demás países de Europa occidental tienen que legitimarse en las intervenciones militares de otras potencias. La comprensión de esta diferencia es crucial, tanto para definir nuestra posición en Europa como para curar la enfermedad política y social que supone el antifranquismo y que puede volvernos a mayores enfrentamientos civiles.

Los Mitos Del Franquismo (Historia)

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Crónica. Violencia feminista.

**Don Pablo el del Máster puede cumplir una importante labor histórica: liquidar al PP, el partido proPSOE, proseparatista y prototalitario.

**El proyecto político del Doctor y del Coletas es el mismo: destruir los restos del legado de Franco, empezando por la monarquía. Es decir, destruir España y la democracia.

**Dice Casado el del Máster que nunca habían mandado tanto los que quieren destruir España. Ayudados de siempre por el PP, cómo puede haberlo olvidado.

**A la colaboración con separatistas, la aplicación de leyes totalitarias,  la entrega de soberanía a la UE, la alianza y amistad con quienes invaden territorio español…  las llama el chico del Máster “proyecto centrista, europeísta, humanista y liberal” El lenguaje esperpéntico de la estafa política.

**El poder judicial, en manos de unos partidos corruptos, solo puede ser a su vez corrupto.  Nunca podrá olvidarse la complicidad del supremo (¿supremo qué?) en la profanación de la tumba de Franco. Aquella fechoría incalificable es de esas que parecen triunfar, y  terminan por pasar una grave factura a los delincuentes.

**Cualquier juez con un mínimo de dignidad rehusaría ser propuesto a cualquier cargo por las mafias políticas que son los actuales partidos, salvo uno.

**¿Recuerdan a la Delgado delinquiendo con Villarejo? ¿Aquellos jueces pederastas? ¿Aquel espionaje vaginal? Es el mejor retrato de la justicia que los estafadores llaman democrática. 

**Uno de los principales impulsores de la “memoria” chekista es el juez delincuente maromo de la Delgado.

**Villarejo, como Bárcenas, pueden hacer grandes servicios a la democracia, en parte ya los vienen haciendo. Pero tanto el Doctor como el del Máster y el Coletas intentarán impedírselo. Ya lo están haciendo.

**Violencia feminista: cada año cien mil vidas humanas exterminadas en España  en los vientres maternos. Eso sí es violencia. Un derecho. El derecho al desquite.

**Violencia feminista: leyes despóticas e histéricas apoyadas en la violencia del estado, desnaturalizada de su legitimidad. 

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O kir Antonis

Esta canción siempre me recuerda a una novia que tuve hace muchos años. Las dos personas que aparecen al principio (Melina Mercuri y Manos Jallidakis, el compositor) llevan muchos años  muertos  –signifique eso lo que fuere– En el Primer Cementerio de Atenas era bien visible la tumba de Melina Mercuri, pero la del compositor no la encontramos. Mi hija preguntó en griego a unos cuidadores que había por allí, pero no conocían siquiera al compositor, quizá el más importante moderno de Grecia. Por cierto, era homosexual.

 O Kir’ Antonis – Kostas Filippeos feat: Manolis Karantinis [Composer: Manos Hatzidakis] – YouTube

Otra versión, menos arreglada: Manos Hadjidakis – Mr.Antonis (Instrumental) – YouTube

Recuerdos sueltos: Primer Cementerio: Pío Moa – Primer cementerio de Atenas – Libertad Digital. En Adiós a un tiempo

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El secreto del 23-f

El secreto del 23-f

Hoy se sabe bastante bien en qué consistió el 23-f, sobre el que tanto se mintió durante más de treinta años… y se sigue mintiendo, aunque ya un tanto en vano. Se trató básicamente de un intento de cortar el proceso de descomposición política a que había llevado Suárez a España en menos de cuatro años. No se trataba de “volver al franquismo”, con lo que nadie soñaba, sino de imponer un gobierno de concentración, encabezado por el general Armada,  que hiciera frente a la crisis, dada la incapacidad de una UCD dividida e inepta. El plan, que incluía al  rey y a políticos socialistas, del PP y tal vez comunistas, y consistía en provocar un “supuesto inconstitucional máximo”, inspirado en la amenaza de golpe que había llevado a De Gaulle al poder en Francia, en 1959. Tejero y otros sirvieron de peones inconscientes de dicho “supuesto”, que fracasó  cuando Tejero rechazó ante Armada un gobierno con socialistas y comunistas. Conocido el fracaso, fue cuando Juan Carlos “abortó” el golpe, después de horas de tensa espera. Tal es la conclusión de Jesús Palacios y otros, única que encaja en la lógica de los hechos. Sabino Fernández Campo haría una advertencia a medias burlona  y a medias preocupada: “Quienes buscan la verdad corren el riesgo de encontrarla”.

El verdadero causante de un problema tan mal resuelto fue realmente Suárez. El país sufría una oleada de terrorismo, de ataques sistemáticos a España y la unidad nacional, de desempleo y de huelgas, que habían llegado a 20 millones de jornadas perdidas, sin contar Cataluña y Vascongadas,  en 1979. “También dejaba Suárez en ruinas a su partido, UCD, imposibilitándolo para gobernar. Con su habitual frivolidad, al ser investido había anunciado el fin del consenso: en adelante cada partido competiría por realizar su programa. Pero el programa de UCD resultaba imprecisable,  y sus corrientes internas tiraban cada una por su lado. El fondo de la cuestión era bastante sencillo: en minoría no se podía gobernar con alguna firmeza, por lo cual había que decidir si UCD pactaba con Fraga –lo que le daría mayoría absoluta– persistía en una soledad que hacía al gobierno muy vulnerable a la presión de la izquierda y los nacionalistas. Herrero de Miñón y, en general, el sector democristiano, propugnaban la “mayoría natural” mediante acuerdos con AP (Fraga), lo que Suárez y otros dirigentes excluían  rotundamente. Al parecer, estos creían que una línea progresista les haría ganar votos  del PSOE y menos ataques de la izquierda.  Había en ello otra razón ideológica profunda, pues UCD, y Suárez en particular, habían jugado a alejar su imagen del franquismo, incluso a cierto antifranquismo, lo cual le desarmaba ante sus contrarios. Suárez llegaría a pensar en un gobierno de coalición… con el PSOE” (La Transición de cristal)

La confusión política, ideológica y cultural de Suárez era evidente. Político de dedicación exclusiva,  entendía su oficio como el cambalache permanente entre partidos. El deterioro de la situación general del país no le impresionaba, creía poder arreglarlo todo con  “diálogos” y picardías de políticos. Pero más allá de su “encanto personal”  habilidad para el regateo,  era muy torpe:  en su carta de dimisión confesó, involuntariamente la realidad: él se había convertido en el obstáculo a la democracia.

Al dimitir, frívolamente contento de la repercusión internacional de su medida,  no pensaba en una retirada total, sino en volver con nuevos bríos (…) Según Herrero de Miñón, quería un sucesor provisional para preparar su vuelta  como único candidato capaz de dirigir las próximas elecciones de 1983. Insistió mucho en que se aceptara como sucesor a Leopoldo Calvo-Sotelo, que carecía de grupo político propio, al revés que los demás “barones”, le era fiel y carecía de popularidad o carisma. Suárez, dice Herrero, lo tenía por “su hombre de paja, última garantía para su vuelta al liderazgo carismático”. Y Leopoldo también sospecha que Suárez se inspiraba en la dimisión de Felipe González en 1979 para retornar en triunfo al poco tiempo: “¿Quién sabe si no pensó que yo no duraría tres meses? (…)  El II congreso de la UCD, a principios de febrero, transcurrió “entre violento y jaranero”, en frase de Herrero. Los compromisarios críticos, próximos al 40%, certificaron la división del partido, Leopoldo, al no lograr la investidura en las Cortes al primer empeño, debió volver a probar el 23 de febrero. (ídem)”, cuando ocurrió lo sabido.

Suárez había hundido prácticamente a la UCD como instrumento de gobierno de un país al que había llevado asimismo a una profunda depresión.  Y como Leopoldo no resultó tan hombre de paja como esperaba, creó una escisión, que bautizó como Centro Democrático y Social, nada menos “Creía conservar su carisma popular y grandes posibilidades electorales (…) Aspiraba a rivalizar con Felipe González con su peculiar izquierdismo y un liderazgo carismático. Leopoldo no tuvo más remedio que disolver las Cortes y convocar nuevas elecciones para octubre.  El panorama político cambió radicalmente, mostrando cuán lejos de la realidad vivía Suárez. Su CDS solo alcanzó 600.000 votos y dos diputados, contra 1,5 millones y 11 escaños la UCD. También cayó el PCE dramáticamente, de casi 2 millones a 850.000. En cambio AP obtuvo 5,5 millones y 107 escaños. Pero el gran ganador, por mayoría absoluta, fue el PSOE con más de 10 millones  de votos y 202 diputados (…) La UCD desaparecería pronto. También Fuerza Nueva (…)

El declive del PSOE en los años 90  y luego sus desgracias personales, abonaron una revisión sentimental de su ejecutoria política. Aznar afirmó: “El nacimiento de la España contemporánea, moderna y democrática, está asociada al nombre de Adolfo Suárez”. Otro líder del PP lo llamó “timonel de la transición”. Llovían sobre él premios y agradecimientos y se le comparaba favorablemente con Felipe González. Una biografía lo presentaba en 2005 como “una tragedia griega” y en 2007, cuando ya no podía siquiera entender qué era, recibía el Toisón de Oro, que el rey le había rehusado cuando tanto le habría halagado“.(íd.). 

Cuando dimitió, en 1981, el periodismo le despidió con mil sarcasmos. Y  la prensa volvió a dar su talla 27 años después, con ocasión de la foto en que, ya con alzheimer,  aparecía al lado de  Juan Carlos, ambos de espaldas. Cebrián: “Los equivocados éramos nosotros”; Oneto “Hemos sido injustos con él”; el anglómano Pedro J: “Nuestro rey Lear”, “Nuestro Nelson (…) “No tiene alzheimer, está triste”; Miguel A. Aguilar: “No  volveríamos a escribir lo que escribimos”; Félix de Azúa: “Qué nostalgia de Suárez”: Elvira Lindo: “El hombre del que no supimos apreciar el valor político”; Paco Umbral: “Un Doncel de Sigüenza… un don Juan de Austria”, “elegido de los dioses” como Alejandro Magno”; Javier Tusell: “El mejor político del siglo XX”…  La política desastrosa de aquel Alejandro Magno había llevado al país a  un proceso acelerado de descomposición que fue la causa real del 23-f, cuyo gran beneficiado fue el PSOE de los “cien años de honradez. 

Tal es, en definitiva, el secreto del 23-f. En los análisis comunes, Suárez parece ajeno a todos aquellos manejos, cuando fue su causante. Este era y es el nivel de nuestras “élites”. 

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Mientras crecían las amenazas contra España, Europa se hallaba en ruinas, y ello iba a influir en el desarrollo de los acontecimientos. De Yalta a Potsdam, en pocos meses, la situación había cambiado para el régimen, sin que muchos se dieran cuenta.173 – España en una Europa en ruinas – YouTube

 

 

 

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Ética y gran estrategia de Stalin / 23-f, Alejandro Magno y la democracia “plena”/ “Rusia y países satélites”

Ética de Ivánof y gran estrategia de Stalin

Ivánof (Torturadores y filósofos (piomoa.es) defiende la segunda moral,  coherente con las ideas marxistas, que comparte con Rubashof. Y  en esa concepción común radica posiblemente el secreto de las “confesiones” de los encausados por Stalin. ¿Qué es la persona, en definitiva, ante las exigencias de la colectividad, también podríamos decir de la historia? Pues la colectividad permanece mientras que la persona dura poco. Además, la persona, el individuo, depende de la colectividad en medida infinitamente mayor que la colectividad del individuo. Es la colectividad la que alimenta y moldea al individuo en casi todos los aspectos. Así planteada, es justa la posición de Ivánof, aceptada por su víctima.

El fondo histórico del problema era la gran estrategia de Stalin, basada en dos puntos: a) Ante el fracaso de la revolución en otros países, ¡en Alemania!, había que salvaguardar a toda costa la construcción del socialismo en un solo país, en espera de que las condiciones generales mejorasen. b)  Ante la nueva “guerra imperialista” en gestación, era indispensable que la misma estallase por el oeste, entre Alemania y la alianza anglofrancesa, y no por el este, entre Alemania y la URSS. A eso se dirigía toda la acción política y diplomática exterior, y los frentes populares  “contra el fascismo”. Si se conseguía la guerra por el oeste, todo cambiaría: Europa occidental quedaría agotada moral y económicamente, en excelentes condiciones revolucionarias,  y Moscú sería el árbitro de la situación.

Por esos objetivos, con inmensas bazas en juego,  Stalin trató de aniquilar cualquier oposición que le debilitase internamente. Cualquier  conspiración en contra suponía un crimen inapelable. No es creíble que los acusados organizasen las conspiraciones achacadas, pero es razonable suponer que sí hubo al menos algún esbozo de ellas, y desde luego dudas o vacilaciones, imperdonables para las exigencias de Stalin. Quizá por ello, desde la ética colectivista, los acusados, simples individuos ante una colectividad todopoderosa,  llegaron aceptar sus propios “crímenes”. Ya veremos la explicación de Menájem Beguin.

Stalin  logró que la guerra estallase por el oeste, un gran éxito que sin embargo no le salió del todo bien: lejos de quedar agotada en una larga contienda, la Alemania nacionalsocialista venció con increíble facilidad, por lo que retuvo toda su capacidad militar y amplió la económica, dispuesta a lanzarse sobre la URSS, el objetivo central de Hitler. Para Stalin tuvo que ser un gran alivio que Inglaterra no aceptase la paz: ello volvía  imprevisible por bastante tiempo el ataque a la URSS, que implicaría una guerra en dos frente. Una expectativa razonable, pero en la que volvió a equivocarse Stalin. En cualquier caso no perdió un minuto en prepararse para el choque con Alemania, forzoso antes o después: al amparo del pacto germano-soviético, que todos sabían pasajero,  ocupó  parte de Polonia, amplió  su seguridad estratégica en Finlandia, ocupó los países bálticos, y sobre todo se acercó al  petróleo rumano que abastecía a la Wehrmacht. Si la resistencia inglesa tuvo que animar a Moscú, la invasión de la URSS resultaría un alivio aún mayor para Londres. Lo demás es de sobra conocido.

Stalin había previsto la nueva guerra europea y anunciado con claridad su postura: para él no había diferencias entre imperialistas fascistas e imperialistas democráticos. Lo cual explica sus giros políticos en apariencia desconcertantes, pero guiados  por una lógica implacable. Por una moral “viviseccionista”, que diría Ivánof.

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Crónica: El mejor político y la  democracia “plena”

**Se atribuyó la dimisión de Suárez a presiones militares. Martín Villa lo niega: “Estuvo muy duro con el comportamiento de algunos componentes de los llamados poderes fácticos, concretamente de las finanzas y de la Iglesia.  Nos dijo que solo había podido reducir a sus justos términos a los militares”. También lo niega Leopoldo Calvo Sotelo, que lo describe en un estado de euforia: “¿Os dais cuenta? Mi dimisión será noticia de primera página en todos los diarios del mundo”. El rey le recompensó con un ducado, pero no con el Toisón de oro, antes otorgado a Torcuato. Suárez quedó contrariado, pues creía merecerlo más que su antiguo mentor.

** Tras despedir airadamente a Suárez  cuando dimitió, en 1981, el periodismo españolete volvió a dar su talla 27 años después, con ocasión de la foto en que, ya con alzheimer,  aparecía al lado de  Juan Carlos, ambos de espaldas. Cebrián: “Los equivocados éramos nosotros”; Oneto “Hemos sido injustos con él”; el anglómano Pedro J: “Nuestro rey Lear”, “Nuestro Nelson (…) “No tiene alzheimer, está triste”; Miguel A. Aguilar: “No  volveríamos a escribir lo que escribimos”; Félix de Azúa: “Qué nostalgia de Suárez”: Elvira Lindo: “El hombre del que no supimos apreciar el valor político”; Paco Umbral: “Un Doncel de Sigüenza… un don Juan de Austria”, “elegido de los dioses” como Alejandro Magno”; Javier Tusell: “El mejor político del siglo XX”…  La política desastrosa de aquel Alejandro Magno había llevado al país a  un proceso acelerado de descomposición que fue la causa real del 23-f, cuyo gran beneficiado fue el PSOE de los “cien años de honradez. 

**Así pasa la historia: opinan  universitarios con motivo del fallecimiento de  Suárez: ¿Saben los jóvenes quién es Adolfo Suárez? – YouTube 

** Para la Robles, Casado, Arrimadas y tantos más, España es una democracia plena. ¿Cómo no va a serlo si funciona desde hace quince años con leyes totalitarias,  gobiernos proseparatistas, proetarras, corruptos (¡Ah, Villarejo…!), etc.? “Sí –replican el Coletas y el Doctor–, es cierto, hay democracia, pero aún falta para que sea plena: quedan muchos restos del franquismo, empezando por la monarquía. Por no hablar de fundaciones, algunos medios de opinión, algunos jueces, algunas leyes reaccionarias, ¡la propia Constitución que habla de la unidad de España! Queda VOX… Mientras no eliminemos todo eso no habrá democracia plena”. Pocas cosas hay más reveladoramente esperpénticas  que esta discusión  de farsantes sobre la “plenitud”.

**Sugieren algunos que el disparatado PP debiera cambiar de siglas. Yo creo que debiera conservarlas, cambiando su  significado. En vez de Partido Popular, Partido Proletario, por ejemplo. Total ¿qué mas da?

**El PP ha entendido muy bien que VOX es su verdadero enemigo. Pero a veces tengo la impresión de que VOX no ha entendido la recíproca.  VOX solo puede  ocupar su espacio político si la gente acaba de ver la verdadera catadura del PP.

**Insistamos: el “centrismo” del PP nunca ha consistido más que en estas tres políticas: apoyo y financiación de los separatismos; disolución de la soberanía nacional en la UE; aplicación de las iniciativas del PSOE. Tengo entendido que los ciegos no lo ven así.

**El feminismo mata. Cien mil vidas humanas exterminadas en el vientre materno. Y ahora como auxiliar del covid, igual que el año pasado.  La histeria criminal.

Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra CivilLos Mitos Del Franquismo (Historia)

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 ”Rusia y países satélites”

En el franquismo, los pasaportes valían para todo el mundo menos para “Rusia y países satélites”. Nada explica mejor los cambios desde entonces que el hecho de que España se haya convertido a su vez en país satélite, colonizado culturalmente, políticamente sin soberanía  y embarcado en operaciones militares “de interés ajeno, bajo mando ajeno y en idioma ajeno”

Una de las mejores manifestaciones de tal caída degradante es la muy extendida aceptación de ese fenómeno. El franquismo siempre mantuvo una línea clara al respecto, sabiendo adaptarse al mismo tiempo a las circunstancias y aprovecharlas. La casta política que le sucedió ya no se adaptaba a las circunstancias, se hacía servidora de ellas, por carencia de principios y de conciencia de los intereses nacionales; como no la tenía sobre la independencia, la democracia y la historia.

Su primera medida decisiva fue entrar en la OTAN, de la que España no tenía la menor necesidad, pese a la existencia del Pacto de Varsovia, pues le bastaban  los acuerdos con Usa, un toma y daca: España prestaba su posición estratégica y a cambio recibía apoyo diplomático contra el criminal aislamiento, y ayuda económica (modesta, como señaló Franco a los repentinos useñómanos).  La  OTAN protege a Inglaterra en Gibraltar, pero no a España en Ceuta y Melilla, que no son colonias, sino ciudades españolas.  Fue el  derechista Calvo-Sotelo quien metió al país en la OTAN, ratificándolo luego el socialista González. Desaparecido el Pacto de Varsovia, la OTAN ya no tiene carácter defensivo, sino claramente agresivo contra Rusia, con España  forzada por sus gobiernos a participar en calidad de peón de brega.

La segunda gran medida fue  abrir la verja de Gibraltar, anular la victoria política del franquismo y transformar el peñón en un emporio de negocios sucios y de corrupción contra España. Nada más significativo que el empeño de los sucesivos gobiernos en hacer como que no se enteraban del significado político decisivo del hecho y en declararse “amigos y aliados”, es decir, lacayos, del país que invadía nuestro territorio. Otro dato que demuestra el carácter antiespañol de una casta política  infame.

Y la tercera gran medida fue la “entrada en Europa”, como si España no fuera parte de Europa desde sus orígenes Y como si Europa, concepto cultural, no político,  se limitase a la CEE, luego UE.  Tampoco tenía España necesidad de entrar en esa unión ni de supeditarse a unas decisiones en las que pesaba poco, y menos pesaría  con semejante casta política. Fuera de la UE, España había crecido económicamente de modo más sostenido y equilibrado de lo que luego creció dentro de ella. Cierto que ya el franquismo cometió el error de pedir la entrada, recibiendo una humillante negativa por parte de unos países poco dignos, que, al contrario que España, lo debían todo a los ejércitos useño y soviético, y a las finanzas useñas. Pero, en fin, la cosa se resolvió entonces con un tratado comercial extraordinariamente ventajoso para España.

Ninguna de estas tres medidas que tienden a anular la independencia y soberanía españolas era necesaria política,  militar ni culturalmente. Solo han respondido a la hispanofobia de fondo de unos políticos que se permiten despreciar a su propio país siendo ellos los despreciables. Observemos también que el aliento, fomento y financiación de los separatismos ha sido otra “obra maestra” de estos políticos y partidos que debieran pasar a la historia. A la peor historia.

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Generación sin orgullo / Suárez y el 23-f / La vana cabalgada

 Generación sin orgullo

Hay algo más (acerca de Cuatro perros verdes):  conozco a bastantes personas, hasta algún amigo gente de su edad, que ha vivido aquellos tiempos, y hablando con ellos saco la impresión de que su memoria de su juventud se hubiera borrado, de que no les  despertara ninguna emoción, y esta impresión la he sacado también de los que verdaderamente “corrieron delante de los grises”, como se decía, y que por lo que veo en su novela fueron bien pocos. Si están tan poco orgullosos de aquella juventud suya, y demuestran tan poco interés por ella, ya sabe lo que se puede esperar de los  jóvenes de ahora. Para los cuales  lo que no sea lo que tienen ante las narices en su propio momento, por el móvil o el ordenata,  no existe, lisa y llanamente.

Algo de verdad tiene: la gente de mi generación no se siente orgullosa de su juventud. Los que dicen haber “corrido delante de los grises”, hecho posición al franquismo, no pueden, porque en su mayoría saben que no es cierto, y que tampoco eran gran cosa aquellas carreras, que podrían fácilmente ridiculizarse. El relato de la asamblea estudiantil en Cuatro perros verdes se basa en las que yo conocí, que fueron bastantes. He recordado también en otro lugar  el recital de Raimon en Económicas de Madrid, que por lo visto fue la culminación de su carrera músico-subversiva y que resultó un tanto irrisoria. Y los que no estaban en aquellas  historias tampoco se sienten muy contentos porque, en definitiva, no se habían opuesto al franquismo, y en el ambiente que se ha creado luego no era un curriculum muy confesable. Aquello no dio héroes, ni mártires, ni grandes talentos.

Pero lo importante aquí es que, efectivamente, es una generación que se ha mentido y ocultado mucho a sí misma, y creo que por ello la época no ha dado de sí casi nada, literariamente (espero que Cuatro perros verdes llene algo de ese vacío). Si usted se fija, la generación de los años 40 sí dio una literatura importante sobre ella misma, baste citar La Colmena o Nada, pero hay mucha más. Aunque, en mi opinión, no alcanza el nivel de la época misma,  con su faceta tan épica. En Sonaron gritos y golpes a la puerta he intentado rescatar otra visión más compleja o complementaria. Pero, volviendo a la segunda novela, ¿por qué los años 60, la “década prodigiosa” que dicen,  y que en cierto modo lo fue, porque fue la del gran despegue, del “milagro español”, solo ha dado en el cine una buena cantidad de costumbrismo pedestre, y en literatura, que yo sepa, casi nada, ni en sentido épico, ni  costumbrista,  ni satírico, ni melancólico, ni lírico o autodesdeñoso siquiera? Los de mi generación yo creo que se avergüenzan de sí mismos. Bien es verdad que desde entonces las cosas no han mejorado. Yo creo que cada generación posterior ha sido literariamente más mediocre. ¿Y cómo podría relatarse, literariamente, la generación actual? Me cuesta imaginarlo, aunque debiera ser  el tema de la tercera novela de la trilogía.

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Suárez y el 23-f

Casi siempre se olvida que en el fondo del 23-f de 1981 estuvo la gestión de Suárez:

a) En cuatro años, Suárez llevó al país  a una profunda crisis, con una  escalada del terrorismo (más de 100 muertos en 1980, numerosos heridos y graves estragos),  desempleo galopante, inquietud laboral, insolencia separatista, sistemática denigración de  la idea de España (la palabra misma se había convertido en tabú en los grandes medios y partidos, sustituida por  “Estado español” o “este país”). Sin contar fenómenos concomitantes como la expansión de la droga, en particular la heroína, causa de estragos y muertes entre la juventud. Si la situación no se había tornado explosiva se debió al predominio de un talante social de reconciliación y moderación política, heredado del franquismo –no de la transición como se ha dicho–. En tal panorama, el  PSOE podía presentarse como la solución, invocando sus imaginarios cien años de “honradez y firmeza”.

b) También llevó Suárez a una crisis terminal a su partido, la UCD,  tanto por su ineptitud ante los problemas del país como por su manía “izquierdista”  de fondo “antifranquista”, por distanciarse de la derecha de Fraga. Otros “barones” veían venir el desastre y trataban de aunar fuerzas con Fraga contra el auge del PSOE y los separatistas.  Y  25 días antes del golpe de 23-f, Suárez dimitía para evitar,  en sus palabras  “que el sistema democrático de convivencia  sea, una vez más, un paréntesis en la historia de España”. Aparte de su ignorancia manifiesta  de dicha historia, la explicación es una confesión involuntaria: él era precisamente el grave obstáculo a la continuidad democrática. De otro modo tenía que haberla defendido frente a  “ataque irracional y sistemático” que achacaba a sus  rivales. En La transición de cristal he expuesto tales “detalles”, invisibles en la mayoría de las historias de la transición.

c) Fue la gravedad de la herencia de Suárez lo que motivó el intento político de sustituirla mediante un “golpe de timón” (Tarradellas) que diera lugar a un amplio gobierno de concentración capaz de afrontar la crisis del país. Resultó en el golpe chapucero  el 23-f, que estuvo cerca de empeorarlo todo, y salvado finalmente a base de mentiras.  Algo relativamente positivo en él fue que los separatistas cobraran cierto temor saludable al ejército y amainase un tanto su continua provocación, por un tiempo. Y  el recurso a policías expertos  procedentes del franquismo permitió disminuir  sensiblemente los atentados, aunque  continuarían, gracias a la “salida política” con que se quería tratar a la ETA, hasta el último periodo de Aznar. Lo he tratado en Los nacionalismos vasco y catalán en la guerra civil, el franquismo y la democracia

d) Pero el frustrado golpe originó un cambio de mayor transcendencia histórica: el sucesor de Suárez, Leopoldo Calvo-Sotelo, definió un nuevo concepto de “democratización” mediante la satelización del país, metiendo a España en la OTAN y prometiendo abrir la verja de Gibraltar. Ambas cosas, nunca analizadas en su decisivo significado,  las consolidaría el PSOE. Parece que la casta política decidió que democracia e independencia de España eran incompatibles, y se arrogó el  papel de agente de intereses extranjeros.

Más allá de los análisis generales surge la cuestión del ínfimo nivel cultural, intelectual y político de los dirigentes españoles. Torcuato Fernández Miranda orientó los primeros pasos de  la transición, apoyada en la legitimidad y los impresionantes logros del franquismo, que pronto comenzaron a dilapidar Suárez y Juan Carlos (dos personajes muy parecidos en su frivolidad e incultura). Todos los jefes de gobierno desde entonces han sido por un estilo: Azaña los llamaría “botarates y loquinarios”, que han llevado al país a la crítica situación actual de democracia fallida, casi de estado fallido. ¿De dónde sale esa gente? Parece que de la universidad, que visiblemente está a su nivel. He aquí un problema de difícil  y no rápida solución.

Sobre algunos entresijos del embrollo escribí hace diez años:  Pío Moa – El 23-F en perspectiva – Libertad Digital

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La vana cabalgada

Cabalgaste lejos, nadie te siguió / hasta un desfiladero entre rocas descomunales/ y árboles sombríos, bajo una luz lechosa/ Aterrado, gritaste desde la montura: / “¿Quién soy yo? ¿Por qué he llegado aquí?” / Te respondió la inanidad del eco / y el silbido burlón de un viento  gélido.

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Mientras crecían las amenazas contra España, Europa se hallaba en ruinas, y ello iba a influir en el desarrollo de los acontecimientos. De Yalta a Potsdam, en pocos meses, la situación había cambiado para el régimen, sin que muchos se dieran cuenta.173 – España en una Europa en ruinas – YouTube

 

 

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Lenguas regionales / Ah, la libertad / Torturadores y filósofos / Solitarios

 Mientras crecían las amenazas contra España, Europa se hallaba en ruinas, y ello iba a influir en el desarrollo de los acontecimientos. De Yalta a Potsdam, en pocos meses, la situación había cambiado para el régimen, sin que muchos se dieran cuenta.173 – España en una Europa en ruinas – YouTube

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Crónica Lenguas regionales

**Vascos y españoles siempre fueron y se sintieron españoles, hasta que unos orates convencieron a los más bobos de ser una raza superior, y su lengua regional contraria al español común.

**”Gallego, vascuence y catalán son estimables lenguas regionales españolas. Pero ustedes pretenden oponerlas al español común, con el que no pueden compararse en densidad cultural y proyección internacional. Es como oponer un bonito apartamento en la playa a un palacio”.

**Un valenciano separatista me decía que antes que español, él preferiría hablar inglés (lo hablaba bastante mal) “Usted puede preferir lo que le dé la gana, pero el inglés siempre será lengua extranjera en Valencia. El español, no”.

**Los separatistas dicen defender la lengua regional. La defienden contaminándola de falsedad, rencor, despotismo  y tontería. No han creado en esas lenguas una sola obra de valor. Con tales defensores, esas lenguas no precisan atacantes.

**La cultura catalana, o vasca, o gallega, en  español común es mucho más importante y valiosa que en cada lengua  regional.

**Lo diré de otro modo: el español no es extranjero en Cataluña ni en ninguna región. Aunque de origen castellano, todas las regiones han contribuido a su formación y evolución. Atacar el español es atacar la identidad y los intereses de cada región.

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Ah, libertad…

¿Hombre libre? Jajá, qué gracioso / Áspera y peligrosa es la libertad / en perpetuo  choque con el capricho ajeno /¡y con el propio!/ En riesgo continuo por las consecuencias./ Todos la invocan / y en fin de cuentas  solo soportan / algún remedo de ella.

Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra CivilLos Mitos Del Franquismo (Historia)

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Torturadores y filósofos

Fleming entiende que, más allá de que los contextos históricos sean poco comprensibles para el lector de hoy,  El cero y el infinito, aborda temas perennes, y es lo que la convierte en una gran novela. Uno de ellos es el del conflicto entre medios y fines, que no ha dejado descansar a la mente humana, por muchos que haya querido tranquilizarse definiéndose por  una posición u otra. En un momento, el interrogador Ivánof expone al preso protagonista, Rubashof:  “Solo existen dos concepciones de la ética y están en polos opuestos. Una es  cristiana y humana, declara sacrosanto al individuo y afirma que las reglas de la aritmética no se aplican a las unidades humanas.  La otra se funda en el principio de que el fin colectivo justifica todos los medios  y no solo permite, sino que exige que el individuo se subordine y sacrifique en todos los aspectos a la comunidad, la cual puede disponer de él como de  cobaya chivos expiatorio. La primera concepción podría llamarse moralidad antivivisección,  la segunda moralidad de vivisección”.

Que un chekista se dedique a filosofar con alguien condenado a muerte por anticipado, en lugar de torturarlo hasta destrozarlo física y anímicamente,  es una idea extraña, aunque no imposible en algunos casos. Recuerdo que en el secuestro de Oriol le hicimos llegar el relato de Menájem Beguin (líder del grupo Irgún) sobre los interrogatorios que sufrió por la policía soviética debido a su activismo sionista, y que le llevaron al Gulag. Tampoco aquí hubo torturas, y sí una insistencia en consideraciones político-filosóficas para convencerle de que el sionismo era una aberración reaccionaria, o algo por el estilo. Queríamos convencer a Oriol de la superioridad moral del comunismo, pues la tortura solo la utilizaban los “fascistas” de la policía de Franco. La realidad era bien distinta, como sabemos por las sádicas torturas del SIM, las chekas y la policía soviética en la guerra de España. Pero parece que en algunos casos las cosas iban por ahí: los bolcheviques juzgados  en el Gran Terror no mostraban signos de torturas físicas. Por otra parte la nómica de torturadores intelectualizados debía de ser escasa. 

Citaré las palabras de Beguin: “Al oír estas palabras, el rostro del ruso se puso colorado y palideció después. Dejó de ser el cortés oficial, cerró los puños y gritó: “¡Déjese de tonterías, estúpido abogado! ¿Cómo se atreve a citar la Constitución de Stalin? Se está comportando como aquel perro rabioso, aquel enemigo de la Humanidad, aquel espía internacional llamado Bujarin. Habla exactamente igual que el traidor Bujarin, que solía citar a Marx y a Engels para probar que tenía razón. Pero es inútil. Stalin nos enseñó que que las lecciones de Marx y de Engels constituyen una unidad y no pueden citarse prescindiendo del contexto –lanzó una carcajada burlona– Al parecer, ha surgido un nuevo genio en Vilna, que trata de convencerme con un artículo tomado de la Constitución” (…) Desde luego, tenía razón en un aspecto. Las citas fuera de su contexto se emplean a menudo para engañar. Le repliqué que aunque la Constitución sea una unidad, hay cláusulas que  expresan una idea completa, independientemente de las otras cláusulas (…) Mi argumento no produjo el más ligero efecto. El hombre insistió en su comparación con el “espía internacional Bujarin”.

“Cuando advertí la vehemencia con que este discípulo de la revolución comunista hablaba del famoso autor del ABC del Comunismo, empecé a comprender muchas cosas que me habían intrigado. Comprendí cómo Bujarin y otros como él se habían visto forzados a confesar que eran espías y enemigos de la sociedad soviética.

“Todos hemos leído que los rusos empleaban drogas misteriosas para hipnotizar a sus presos y hacerles bailar al son impuesto por sus carceleros. Pero llegué a la conclusión de que todo eso es pura fantasía. Entonces, ¿qué? ¿Cómo lo hacen? ¿Por presión física? ¿A base de palos? Sólo  puedo decir que durante todo el tiempo de mis interrogatorios, no levantaron un dedo contra mí, a pesar de que era un importante criminal político“.

Las conclusiones de Beguin son interesantes, no las mencionaré ahora, pero lo que interesa aquí es la disyuntiva ética que plantea Ivánof, porque en ella se encuentra probablemente la clave de la conducta de los acusados.

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Intelectuales solitarios

Sobre tu última observación sobre las élites o minorías selectas, su dispersión en España, en relación con los comentarios de ayer motivados por  tu novela “Cuatro perros verdes”, me ha recordado el tratamiento de los filósofos españoles del siglo XX por Fernández  de la Mor. Para él, los cinco más importantes eran, por orden de importancia, Zubiri, Amor Ruibal, Ortega, D´Ors y Morente:  “Cinco solitarios por su independencia de escuelas, por su autodidactismo y por la peculiaridad de sus posiciones afirmativas. Pero solitarios también porque, salvo Ortega, los demás fueron incomprendidos por sus contemporáneos y combatidos tanto por sus adversarios como por sus afines. Amor Ruibal y Zubiri fueron dos clérigos recibidos sospechosamente por sus correligionarios y despectivamente marginados por los agnósticos. D´Ors fue silenciado por sus coterráneos catalanes y relegado por la izquierda intelectual de todo el país. Y los suyos no le entendieron o lo minusvaloraron so pretexto de su esteticismo y su extravagancia.  Y Morente corrió la suerte de todos los conversos: resentimiento de los unos y recelo de los otros. Excepto en el caso de Ortega, que conoció en vida un éxito solo comparable al de Feijoo, los otros cuatro, que nacieron independientes, fueron, además, aislados por su circunstancia”.  (Filósofos españoles del siglo XX, 1987) Me pareció sugestivo, porque Ortega era el que más insistía en la ausencia de “minoría selectas”, a pesar de su éxito” (J. R. T) 

 

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