Tolerancia y solidaridad / Comisarios políticos y corruptores de la infancia

Blog I. Recuerdos sueltos (9) La mala vía: http://www.gaceta.es/pio-moa/recuerdos-9-mala-via-11082015-0800

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Tolerancia y solidaridad

Dos de los tres valores más promovidos por el ilegal gobierno que padecemos, pero no queremos ni debemos sufrir, son la tolerancia y la solidaridad. Las predica como panaceas de aplicación general, cuando, en realidad, no es así. Si usted es solidario con Mohamed VI, contribuye en igual medida a la agresividad del déspota hacia los saharauis y los españoles de Ceuta y Melilla. Si usted es tolerante con el “matrimonio” de homosexuales, no lo es con la institución familiar. Si usted cultiva la tolerancia y la solidaridad con la tiranía castrista, está por ello mismo atacando a los demócratas cubanos. Si usted aplica esas virtudes a los separatistas, está atacando la unidad y la estabilidad de España. Si usted se solidariza con las dictaduras del Tercer Mundo, las ayuda a oprimir a sus pueblos. Etc. Y puede no haber mala intención de principio, pero es que no puede ocurrir de otra manera. Esa concepción abstracta de la solidaridad y la tolerancia encubre casi siempre alguna felonía contra la libertad y la justicia.

Así, el ilegal gobierno manifiesta una notable tolerancia y solidaridad con la ETA, al lado de la cual, afirma, va a traernos “la paz”. Por la misma razón intenta dividir y desprestigiar a sus víctimas más inmediatas, valiéndose de fanáticos disfrazados, como Peces Barba, o sin disfraces, como Pilar Manjón. Y, con el mayor cinismo, acusan de intolerantes y fachas a quienes denuncian sus maniobras. Forma parte del juego. en realidad, todos somos solidarios, unos con la tiranía, otros con la democracia; y tolerantes, unos con el crimen, otros con la ley.

(En blog, LD, 25 de Abril de 2006 – 08:36:15 – Pío Moa – 194 comentarios)

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Comisarios políticos y corruptores de la infancia

Quien haya visto El doctor Zhivago  recordará la escena en que Katia comenta la “instrucción cívica” recibida en la escuela. Típico de todos los sistemas totalitarios o en marcha hacia el totalitarismo: el adoctrinamiento  de los niños con el fin de perpetuar la tiranía. Como intenta ahora el locuelo de la Moncloa y su tropa corrompida por la misma visión sobre la que alertaba el genio de Tocqueville.

    En Rusia, la “instrucción cívica” llegó acompañada del amor libre, que fue derivando al puritanismo no por razones  morales, sino por sus graves inconvenientes para la administración del estado.  Hoy domina la trivialización de la sexualidad, cada vez más privada de la intimidad y el pudor, tachados de reaccionarios. En un artículo de hace cuatro años observé: “En mis tiempos, los curas imponían fastidiosas restricciones, mientras teníamos el ejemplo contrario en los barrios de prostitución, y esas tensiones nos procuraban lamentables problemas morales”. Pero ahora imponen su criterio las putas y los macarras –dicho en plan técnico, descriptivo–, así como los profesionales de la homosexualidad, que inundan con imágenes de burdel el espacio público (la televisión, la publicidad en la calle, en la prensa…). Sólo faltaba un paso: que esas concepciones prostibularias pasaran a convertirse en materia de enseñanza obligada en las escuelas.  Y el paso se está dando.

   Socialismo es corrupción, desgraciadamente, y en todos los órdenes. Podemos recordar el papel del PSOE, en la Transición, como auténtico  relaciones públicas  del narcotráfico entre la juventud. Y siempre sus fechorías pasando impunes bajo el marbete de “progresismo”.   El PSOE nace de una doctrina totalitaria, el marxismo, nunca superada en  ese partido: la  destrucción de la familia,  la moral cristiana y  la propiedad privada como necesarios para la “emancipación humana”. Actualmente los socialistas no sólo han renunciado a destruir la propiedad, sino que se han aficionado a ella con fervor exaltado;  pero en lo demás persisten con tenacidad fanática.

   “Un poder inmenso y tutelar que se asemejaría a la autoridad paterna si, como ella, tuviera por objeto preparar a los hombres para la edad viril; pero, por el contrario, no persigue  otra cosa que fijarlos irrevocablemente en la infancia”. Y una reacción, hasta ahora, irrisoria comparada con la magnitud de la amenaza.

23 de Abril de 2006 – 08:41:04 – Pío Moa – 99 comentarios

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En tuíter (PioMoa1):

*El origen de España como nación: https://www.youtube.com/watch?v=nOtjLtsJQ2M …

*¿Cuándo agradecerán los maleducados etarras al PP los servicios prestados?

*El PSOE siempre ha estado con los separatistas. Porque odia a España. https://twitter.com/hermanntertsch/status/630677886165454848 …

Hermann Tertsch: “Sabios”del PSOE piden reconocer la “singularidad”catalana. Un Ausgleich austro-húngaro. Ir de 1867 a 1914 en un lustro. Un receta cojonuda.

* En Gibraltar, y excepto en el plano militar, en este caso innecesario, España tiene la fuerza. Sus lacayunos gobiernos tienen la voluntad de servir a Londres

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Alfonso XIII, Rajoy, Manjón / Un rasgo del PSOE en el franquismo

**Blog I: Recuerdos (8) Un peruano extraño, hombre de mundo, en la Rue de la Pompe: http://www.gaceta.es/pio-moa/recuerdos-8-hombre-mundo-10082015-0804

**Lluis Companys, héroe y mártir del separatismo: http://citaconlahistoria.es/2015/07/12/la-figura-de-luis-compayns/

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Hace nueve años, en el blog:

“A las nueve, el conde fue a palacio. Don Alfonso abordó inmediatamente el tema electoral subrayando la derrota. Aznar (el almirante) intentó echar agua al vino y Don Alfonso le interrumpió diciendo: “Déjese de consuelos. No los necesito. Sé cuanto debo saber y mi resolución es inquebrantable. No me olvido que nací Rey y lo soy”, y enseguida, rectificando la frase: “que lo era. Pero hoy, por encima de todo, no olvido que soy español. No hay tiempo que perder. Los acontecimientos se precipitan”. Y sugirió parlamentar con Alcalá-Zamora. Luego pasó a la cámara real el ministro opuesto al abandono, La Cierva, que aconsejó resistir. El monarca, irritado, le acusó de no ver más allá de sus narices y de olvidar el largo plazo.”No puedo consentir que con actos de fuerza para defenderme se derrame sangre y por eso me aparto de este país”. El ministro le replicó: “El Rey se equivoca si piensa que su alejamiento y pérdida de la Corona evitarán que se viertan lágrimas y sangre en España. Es lo contrario, señor”. Fue, sin duda, una de las pocas escenas realmente dramáticas de aquellos días, que tienen más bien un aire bufo” (De  Los personajes de la República vistos por ellos mismos).

“Sé cuanto debo saber”, aseguró Alfonso XIII. ¿Sabía que las candidaturas monárquicas habían ganado las elecciones? ¿O sabía que con aquella pandilla de políticastros monárquicos no iba a ninguna parte? En todo caso triunfó “esa audacia tan parecida a la impudicia” de los republicanos, y comenzó la carrera hacia la guerra civil, entre alegrías.  La Cierva, no el rey, veía más allá de sus narices.

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Rajoy se suma al Pacto Proterrorista con “espíritu constructivo” y “no partidista”. Si su cambio proviene del rey, malo, muy malo. Y si viene de su caletre, casi peor. El PP no  denuncia las fechorías más evidentes contra la ley, se limita a exhalar  suspiros; no hace oposición, sino matización.

Algo más, una cuestión de estética: dejarse embaucar por un iluminado tercermundista, por una nulidad intelectual como Zapo. Ignominioso, realmente. Desdichado Rajoy, desdichado PP y desdichado país.

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Dice Pilar Manjón que las víctimas no tienen derecho a decidir la política sobre el terrorismo. Yerra. Las víctimas tienen el derecho y el deber de hablar y decidir. Pues las víctimas son todos los ciudadanos, son toda la sociedad, excepto los colaboradores de los pistoleros. Y una sociedad democrática no puede admitir que la política antiterrorista se transforme en proterrorista, como ocurre.

La señora Manjón no puede entender esto: es una declarada comunista. Defiende una ideología ferozmente antidemocrática, causante de tantos crímenes como la nacional-socialista o nazi. Declararse comunista no es mejor que declararse nazi. Mientras esto no se vea claro, nuestra sociedad padecerá una enfermedad moral peligrosa

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Un dato de la historia del PSOE

 He sugerido en varias ocasiones que algún historiador serio y con criterio escribiera una historia del Partido de los ciento y pico años de honradez. Me ha propuesto la tarea alguna editorial, pero ya tengo bastante que hacer. Ofreceré aquí, no obstante, un apunte de interés para la época franquista.

  El PSOE fue, con toda probabilidad el partido más infiltrado por la policía franquista.  Hablé poco antes de su muerte con el general  Eduardo Blanco, que dirigió durante años la represión política del régimen, y me señaló que su objetivo central eran siempre los comunistas, pues del PSOE, cuya actividad era mínima,  tenían más información de la que necesitaban.  En su excelente libro Clandestinos,  J. R. Gómez Fouz trata algo del caso, referido a Asturias,  y J. I. Gracia Noriega hace en el prólogo estas reveladoras apreciaciones: “La traición es moneda de uso corriente tanto entre quienes se proponen derribar el Estado  como entre los que pretenden apuntalarlo, y, debido a ello, Vasílief  [el último jefe de la Ojrana, la policía secreta zarista]describe una psicología del traidor: “Ocurría, además,  un fenómeno psicológico que se presentaba casi con regularidad  en los colaboradores secretos. Éstos se hallaban en continuas relaciones, tanto con la policía como con los revolucionarios. Esta situación, nada natural, incluía perniciosamente en sus nervios. La traición de que sin cesar hacían objeto a sus propios correligionarios y que no pocas veces conducía a su encarcelamiento o destierro, pesaba sobre las conciencias de estas gentes, mientras que, por otra parte, siempre temían ser desenmascarados o asesinados por los revolucionarios”. El infiltrado es la obsesión de la lucha clandestina (…). Añade Vasílief: “Por este motivo nunca faltaba en la vida de todo colaborador secreto el instante en que súbitamente se arrepentía del doble papel que se había prestado a hacer. En este crítico momento despertábanse en él algunas veces fanáticos sentimientos de odio contra aquel oficial de la Ojrana que dirigía la actividad del agente”

Pero, observa Gracia Noriega, ¿es posible que la delación conviva hasta puntos extremos con el fanatismo? (…)  Las circunstancias de la clandestinidad antifranquista (…) fueron muy distintas de las de los revolucionarios rusos. En España, el confidente delataba por conseguir algún tipo de beneficio, bien en el orden material, recibiendo, de oscuros presupuestos, el equivalente a las treinta monedas, o bien para preservar su seguridad. En este ambiente,  el fanatismo estaba de más. Me contó el comandante Mata que, de inmediato, desconfió de alguien que se había infiltrado en la guerrilla debido a su fanatismo. El delator era, en la España de los años cincuenta y sesenta, por lo general un pobre hombre. Cualquier parecido entre el atormentado Gypo Nolan, de la novela de Liam O´Flaherty, y el delator de la policía franquista, que delataba a cambio de miserables prebendas,  salvo el actos mismo de la delación, es inexistente

No vamos a caer en la injusticia de pretender que todos los socialistas de la época de Franco fueran como sus infiltrados. Pero algunos de estos “pobres hombres” han llegado a desempeñar cargos muy altos en el PSOE de la democracia. Gómez Fouz ha documentado alguno de ellos, y, desde luego, habrá más. Es parte de una tradición ideológica muy asentada, la del pesebrismo, impuesta hoy decisivamente en ese partido. Gracia Noriega yerra en algo: también el pesebrismo genera conductas fanáticas. ¡Y tanto!

 

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“Hagamos caso a Santayana”

Blog I. Recuerdos (7). El café Derby de Vigo: http://www.gaceta.es/pio-moa/recuerdos-7-cafe-derby-vigo-09082015-1004

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Esto está escrito  en el blog de LD hace más de nueve años. Hoy me parece muy insuficiente, pero da una idea de cómo la basura política ha ido acumulándose en el país. O España se deshace de esta infame chusma política o esta deshará a España. 

Desde La Habana a Madrid reivindican las izquierdas “la República”, como llaman no al proyecto de democracia liberal de entonces, sino al Frente Popular, autor, justamente, de la ruina de ese proyecto. Los comunistas de IU, secundados por las mafias anticonstitucionales que hoy degradan las Cortes, llaman a ese fraude “recuperación de la memoria histórica”, y han impuesto que el año 2006 se dedique a tales menesteres.

Y, mira por dónde, nada mejor podía habérseles ocurrido, pues su mezcla de chifladura e ignorancia les lleva a caer en su propia trampa: si hay algo peligroso para ellos es el recuerdo de aquella época. Y, sobre todo, SI HAY ALGO CONVENIENTE PARA AFIANZAR LA DEMOCRACIA Y LA CONSTITUCIÓN, es el conocimiento de un pasado cuyos errores y horrores se empeñan en repetir las mafias políticas. Hagamos caso a Santayana. Sin embargo los del PP, con su habitual falta de flexibilidad y de capacidad política, se han opuesto. Siguen empeñados en “mirar al futuro”, los muchachos (y muchachas).

“La izquierda tiene razón cuando llama al PP Partido de los Pijos. Son pijos, gentecilla sin carácter, que nunca han pasado apuros, que lo hacen bastante bien en economía, pero ignoran la historia y muchas otras cosas, y tiemblan cada vez que los llaman franquistas”. Condenso muchas opiniones parecidas, bastante realistas, según comprobamos una y otra vez.

Bien, por si les sirve para no temblar tanto, enterarse un poco del pasado y dejar de jugar a las pitonisas, me permito ofrecerles algunos juicios sobre la república y los republicanos, que no vienen del franquismo, sino de quienes intentaron una democracia liberal. De los llamados “padres espirituales de la República”, Ortega, Marañón y Pérez de Ayala.

Marañón: “Mi respeto y mi amor por la verdad me obligan a reconocer que la República española ha sido un fracaso trágico” (Compárese con el respeto y amor al embuste de los grupos anti Constitución). “Esa constante mentira comunista es lo más irritante de los rojos. Por no someterme a esa servidumbre estúpida de la credulidad, es por lo que estoy contento de mi actitud”. “¡Qué gentes! Todo es en ellos latrocinio, locura y estupidez. Han hecho, hasta el final, una revolución en nombre de Caco y de caca”. “Tendremos que estar varios años maldiciendo la estupidez y la canallería de estos cretinos criminales, y aún no habremos acabado. ¿Cómo poner peros, aunque los haya, a los del otro lado?”. “Sin quererlo siento que estoy lleno de resquicios por donde me entra el odio, que nunca conocí. Y aun es mayor mi dolor por haber sido amigo de tales escarabajos y por haber creído en ellos”.

Pérez de Ayala: “Cuanto se diga de los desalmados mentecatos que engendraron y luego nutrieron a sus pechos nuestra gran tragedia, todo me parecerá poco”. “Lo que nunca pude concebir es que hubieran sido capaces de tanto crimen, cobardía y bajeza”

Ortega, personalizando en Einstein la mezcla de frivolidad y sectarismo de muchos intelectuales pro republicanos: “usufructúa una ignorancia radical sobre lo que ha pasado en España ahora, hace siglos y siempre. El espíritu que le lleva a esta insolente intervención es el mismo que desde hace mucho tiempo viene causando el desprestigio universal del hombre intelectual, el cual, a su vez, hace que hoy vaya el mundo a la deriva, falto de pouvoir spirituel“.

Podrían citarse infinidad de opiniones y testimonios más, cuya amargura testimonia la inmensa tragedia y el carácter de quienes, pisoteando la legalidad –como ahora mismo– empujaron a España al desastre. Aquellos que Alcalá Zamora situaba “en la zona mixta de la locura y la delincuencia”. Aquellos que el propio Azaña, buen conocedor del paño y uno de ellos en el fondo, aunque con mayor altura intelectual, describe constantemente en sus diarios como “imbéciles”, “loquinarios”, “de poca chaveta”: “Me entristezco casi hasta las lágrimas por mi país, por el corto entendimiento de sus directores y por la corrupción de los caracteres”. “¿Tendremos que resignarnos a que España caiga en una política tabernaria, incompetente, de amigachos, de codicia y botín, sin ninguna idea alta?”. ¡Qué pintura tan actual!

En el PP tiene que haber algo más que pijos. Tiene que haber gente con valor y conciencia clara de la magnitud del envite. Y con la inteligencia suficiente para volver contra ellos los manejos de estos arrogantes “loquinarios sin ninguna idea alta”. En todo caso, la sociedad española no debe permitir, y espero que no permitirá, una repetición de la “república” invocada desde La Habana a Madrid.

 28 de Abril de 2006 – 08:51:43 – Pío Moa – 163 comentarios

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En tuíter:

  La clave de la colaboración de PSOE y PP con la ETA es el antifranquismo común a todos ellos. El de la ETA es auténtico y no impostado

 El fondo de la colaboración con la ETA en el ambiente antifranquista creado. ¿Quién más antifranquista que la ETA?

Un efecto del antifranquismo de baratillo posterior a Franco es la admiración implícita hacia la ETA, que fue antifranquista de verdad.

El PSOE, a fuer de antifranquista, admira a la ETA. El PP, antifranquista también, no tiene argumento ante ella.

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¿Qué debe España a la UE?

Blog I. Recuerdos (6) Una humillación infantil: http://www.gaceta.es/pio-moa/recuerdos-6-humillacion-infantil-08082015-0758

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Sin demasiada sorpresa oigo a Pedro J. en VEO7 decir que “Europa”, como él llama a la UE o se llamaba antes a la CEE, significa para los españoles libertad y prosperidad y que España pertenece a un club, la UE, con sus normas, que nos hemos beneficiado inmensamente de esa pertenencia pero hemos incumplido algunas normas y, claro, los otros miembros nos están llamando la atención.

Estas historietas calan, llevan muchos años calando en la conciencia pública, pero no por ello son más ciertas. Antes de entrar en la CEE, sin necesidad de “entrar en Europa”, como decían los demagogos, España estaba creciendo económicamente a un ritmo mucho mayor que el de los países de la CEE, acercándose con rapidez a la media de ellos, mantenía su soberanía en mucho mayor grado que después, y unos índices de salud social bastante superiores también. Desde que entramos en la CEE, luego llamada UE, no hemos vuelto a alcanzar tales tasas de desarrollo, hemos perdido soberanía hasta el extremo de convertirnos en una especie de protectorado de Alemania y Francia, y hemos descendido brutalmente en salud social (índices de fracaso matrimonial, familiar y escolar, de drogadicción –primer país en consumo de cocaína, según he oído– de alcoholismo, de personas en prisión y delincuencia juvenil, de violencia doméstica, de abortos, etc.).

Y aun antes del espectacular desarrollo de los años 60 y mitad de los 70, España consiguió índices de crecimiento muy aceptables, a pesar de no haber dispuesto del Plan Marshall, como el resto de Europa occidental, y haber sufrido en cambio un prolongado aislamiento internacional completamente injusto, con olvido de los enormes beneficios que Usa y Gran Bretaña habían extraído de la neutralidad española en la guerra mundial. Índices de crecimiento manifiestos en el extraordinario descenso de la mortalidad infantil, la prolongación de la esperanza de vida al nacer, el aumento del consumo de energía, de la alfabetización, del estudiantado medio y superior, de la presencia femenina en la universidad, etc., algo sin parangón con la república u otros períodos anteriores. Esto, en los llamados (por los necios y los demagogos) “años perdidos”

Tales son los datos reales y cuantificables, pero sistemáticamente olvidados o falseados con el fin de meter en la psicología social la idea de que los españoles somos completamente ineptos y si se nos deja por nuestra cuenta, sin la tutela de “Europa” no podríamos hacer nada que valiera la pena. Una Europa en la que nunca hemos dejado de estar –con nuestras particularidades, como los demás países–, desde Roma y desde que la Reconquista derrotó a Al Ándalus. Si España ha sido admitida en la UE será porque conviene a la UE, pero es posible que a nosotros no nos convenga tanto, porque el balance para España no es precisamente brillante.

En cuanto a la libertad, cabe recordar a Pedro J. y quienes piensan como él un par de hechos elementales: el franquismo no fue un régimen totalitario como los que existían en más de la mitad del continente –con aplauso de muchos progresistas hispanos–, sino autoritario y de economía bastante liberal, que permitió su transformación en una democracia sin los traumas de otros países. Y por eso la democracia no se la debemos a “Europa”, es decir, la CEE-UE, sino a nosotros mismos, al revés que casi todos los demás países eurooccidentales, los cuales se la deben muy directa e inmediatamente a Usa. Y nuestra entrada en la CEE-UE no ha impedido en absoluto los fenómenos de involución y ahora descomposición política que ahora padecemos.

Nunca he conseguido entender de dónde sale ese servilismo absolutamente necio, cuando hemos logrado tantas cosas de las que podemos sentirnos contentos. Pero salga de donde salga, tiene unos efectos fácilmente constatables en la degradación de las instituciones, en la pérdida de soberanía y en la repugnante chabacanización del ambiente social.

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Decenios de mentira “profesional” sobre el pasado de España han degradado moralmente a la nación: https://www.youtube.com/watch?v=W4ybGJUG3_0 … … …

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La destrucción de la cultura española

Blog I Recuerdos sueltos. El hombre que quizá vio al diablo:http://www.gaceta.es/pio-moa/recuerdos-5-hombre-vio-diablo-07082015-0742

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La cultura de un país va estrechamente ligada a su lengua e historia, y privada de  ellas se deshace o se convierte en una cultura ajena. Y esto  es lo que está ocurriendo aceleradamente en España bajo la mirada bovina de la gran mayoría, idiotizada, una vez más, por los “gárrulos sofistas” denunciados por Menéndez Pelayo. Cuando solo un 16% de los españoles (y sería interesante ver las edades)  se declara dispuesto a defender su patria, es decir, su cultura, es obvio que estamos tocando fondo, y que la hispanofobia –tan relacionada con la corrupción y la  ignorancia de la historia–  compone el fondo del ambiente en que nos vemos forzados  a desenvolvernos. 

Para sorpresa de muchos ingenuos, el PP está resultando más radicalmente hispanófobo que el PSOE o que los propios separatistas.  Los separatistas  tratan de erradicar de sus regiones la cultura común española, empezando por el idioma, algo que muy difícilmente alcanzarán en un futuro previsible. Y los socialistas siempre han ido aliados a los separatistas, por una mezcla de indiferencia y desprecio hacia la nación española, cuya mera naturaleza les parece tan cuestionable. La novedad es que la derecha ha renunciado, desde Suárez,  a la defensa de la nación y su cultura. Una derecha vaciada de cualquier idea que no sea la afición al poder y “la economía lo es todo”, no solo ha consentido sino también apoyado y financiado la demagogia de los separatismos, impidiendo la réplica a la misma y creyendo, con mentalidad mafiosa, que sobornándolos con con más y más dinero y concesiones, a costa de la ley, los iría frenando. Mentalidad muy propia de unos políticos más corruptos, y no solo económicamente, de lo que la gente cree.

Pero el PP hace algo bastante peor: inmerso en anglomanía histérica, está desplazando el español, como lengua de cultura y más en general, en beneficio del inglés. Esperanza Aguirre, patriota inglesa y título de la Orden del Imperio Británico, el imperio de Gibraltar, precisamente, ha impuesto por narices en Madrid la enseñanza bilingüe inglés-español en los colegios públicos, una medida abiertamente anticonstitucional, pues una cosa es enseñar el inglés como idioma extranjero y otra cooficializarlo de hecho. Pero más allá de su ilegalidad, es una medida  profunda y peligrosamente antiespañola. Observen los argumentos con los que se justifica la fechoría: el inglés es “la lengua de la cultura”: de la ciencia, del arte, de la música, de la economía, de la milicia (también en el ejército se aplican esas medidas); el inglés “es imprescindible” para encontrar empleo (nunca se había promocionado tanto ese idioma ni había habido mayor desempleo). Es el “idioma superior” en definitiva, arrinconando al español en la propia España: cada vez se exige más, innecesariamente en la mayoría de los casos, como un título de esnobismo de lacayo. Los empresarios, muy a menudo votantes del PP, gustan poner a sus empresas nombres ingleses, anunciarse en inglés y exigir el inglés a sus empleados, aunque los propios empresarios lo hablen malamente. La presencia del inglés en las calles, en anuncios, establecimientos, etc., es tan abusiva que parece que estuviéramos en un enorme Gibraltar. Podríamos seguir largamente. El hecho indiscutible es que el PP completa la labor de los separatistas socavando el español en todos los planos, desplazándolo cada vez más a lengua puramente doméstica y de la infracultura. 

La última medida de estos descastados hispanófobos ha sido imponer que una de cada tres carreras universitarias  se dé en inglés o en bilingüe. Ya he visto anuncios de cursos universitarios ofrecidos exclusivamente en inglés, y de escuelas infantiles que se jactan de que los niños… ¡aprenderán inglés antes que español! El PP y la gente próxima a él está imponiendo  desde su  poder,  ilegítimo por muchas razones y también por esta, la aculturación  acelerada del pueblo español. Y lo hace en nombre del progreso. El progreso, obviamente, del inglés a costa del español. 

Un detalle significativo: la panda de ignorantes hispanófobos que gobierna Madrid ha impuesto a una plaza central el nombre de Margaret Thatcher: una señora alcohólica que ante un incidente en Gibraltar propuso: “¡Bombardeemos Madrid! He denunciado el caso en twitter y he obtenido algunas respuestas indicativas: “Su nacionalismo le ciega, señor Moa, Thatcher representa algo más valioso: la libertad”. ¿Debe España su libertad a Thatcher? ¿Qué espera sacar el PP de su oficiosidad, más que poner de relieve su servilismo de lacayo? Pues ocurre que si algo fue doña Margaret es nacionalista. E imperialista. Nacionalista e imperialista inglesa. No se le puede reprochar, desde luego, defendía los intereses de su país. Que son también los intereses, los de Inglaterra, que defiende la banda de Gürtel. Y que están destrozando materiamente la cultura española, convirtiéndola en una parodia de la anglosajona. Son muchos los que defienden el inglés con un fervor increíble, por lo demás innecesario, ya que los anglosajones saben hacer muy bisn su propia propaganda, pero estos lacayos oficiosos se creen imprescindibles a sus amos. Un fervor equivalente a su desprecio hacia la historia, la lengua y la cultura españolas. Una cosa es aprender idiomas extranjeros y otra dejarnos colonizar por ellos.

  Se impone una reacción, porque nos están asfixiando, sin que nos demos cuenta, con una especie de gases ideológicoa  que a algunos les huelen muy bien.

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