396 – Ante la marcha a la guerra en Europa | La División Azul – YouTube
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La casta Epstein.
**Los delitos y horrores que vienen saliendo de “la isla de Epstein” recuerdan casos como el de dos jóvenes ricos y superdotados del Chicago de los años 20, Nathan Leopold y Richard Loeb, probablemente homosexuales, que se creyeron superhombres nietzscheanos, capaces de cometer el asesinato perfecto (tema no infrecuente en la literatura anglosajona), solo para demostrar su superioridad. Mataron brutalmente a un chico de 14 años, familiar de uno de ellos, pero fueron descubiertos y se libraron de la horca por un discurso lacrimógeno de su defensor, que ha pasado a la historia y al cine.
**Los delitos consisten en vulneraciones de la cambiante ley convencional humana. Aparte del delito vulgar, esta ley siempre ha sido retada por disconformes políticos u otros, porque se apoya en la decisión y la fuerza de un pequeño número de personas, acatada –nunca del todo– por la mayoría. Por esa deficiencia, la ley debe inspirarse en una autoridad por encima de las convenciones, autoridad metafísica o divina con la que podría chocar. Es decir, en una ley natural, cuya existencia es rechazada comúnmente por las ideologías actuales. La tragedia Antígona expresa ese conflicto entre “la ley de Zeus y la de los hombres”. Pero vemos otro delito que no se conforma con vulnerar determinadas leyes convencionales, sino que desafía deliberada, “satánicamente”, su fundamento moral o metafísico, cultivando el crimen por diversión y exhibición de poder. Gente con inmenso poder económico y, derivado de él, político y mediático, puede sentirse impune, supremamente inteligente y por encima de cualquier ley; y en su aburrimiento experimentar con la máxima perversión moral, como parece ser el caso Epstein.
**Como fuere, el caso Epstein va mucho más allá de una anécdota especialmente siniestra: describe lo que ha llegado a ser toda una casta política occidental. La misma que ha invadido y destruido países enteros, sembrando en ellos la guerra civil y movimientos de una crueldad salvaje, cientos de miles de muertos y millones de desplazados; la misma que, por esos u otros medios, ha multiplicado en Europa una presencia islámica cada vez más perturbadora; la misma promotora de ideologías lgtbi que destruyen la familia o alteran mediante mutilzaciones y química la natural diferencia de sexos; que deforman el lenguaje para adaptarlo imperativamente a conveniencias de ideologías enloquecidas; que crean histeria sobre el clima y la actividad general humana; que han provocado en el centro de Europa la guerra de Ucrania y aspiran a ampliarla al continente… La casta Epstein cabría llamarla, al margen de que solo una fracción de ella haya ido a la isla famosa.
** Un aspecto del asunto son los medios empleados para corromper a políticos, financieros, gente influyente. La historia es vieja: los servicios de espionaje, “inteligencia” o información secreta se han valido siempre de la corrupción económica y sexual para chantajear y manejar a sus víctimas, que en definitiva no lo son tanto en su mayoría. El hecho de que Epstein y otros de su entorno fueran judíos, ha dado pie a rumores no inverosímiles de que su empresa, llamémosla así, fuera una operación del Mosad para controlar y poner al servicio de Israel a las muy mal llamadas “élites” useñas, también europeas. Israel, estado por otra parte en permanente riesgo existencial, y que, con Netanyahu, ha querido destruir a los países vecinos reduciéndolos a estados fallidos y caóticos para asegurar la supervivencia del estado sionista. Con sus maquiavelismos criminales, Netanyahu quiere pasar a la historia como el garante de Israel para muchos años, pero creo que puede muy bien terminar como el destructor de su propio estado.
**Otra consecuencia ha sido la extensión del antijudaísmo tanto en Usa como en la Unión Europea, recobrando fuerza la imagen de los judíos, y del sionismo en particular, como una especie de sociedad secreta dedicada a la corrupción y destrucción de las sociedades occidentales. Idea muy cultivada por el nazismo, desarrollada en los falsos “protocolos de los sabios de Sion”,y recogida también en ambientes cristianos.
**A Dickens ya le reprocharon que en Oliver Twist presentase a un judío como el corruptor e inductor de los jóvenes al crimen. Él negó antisemitismo, pero adujo que en esos ambientes era fácil encontrar judíos, o algo así. Sin embargo también encontramos siempre judíos en círculos más elevados: científicos, médicos, filosóficos, financieros, artísticos o profesionales, en una proporción mayor de la que correspondería a su exiguo número. El tema del judaísmo y su derivación sionista ha suscitado una voluminosa bibliografía, y no cabe dudar de su enorme relevancia. Al que procuraré acercarme en la medida de mis conocimientos.
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***Dos españoles de considerable importancia en la historia rusa fueron Agustin de Betancourt, uno de los planificadores de San Petersburgo y Kronstadt, y Antonio de Ribas, que hizo lo mismo en Odesa. Ribas fue también almirante de la flota de Catalina, destacando en importantes combates, y Betancourt, científico e inventor de máquinas, llegó a mariscal del ejército ruso y planificó el sistema de comunicaciones del país.
***Una confusión terminológica que desfigura la realidad y anula toda capacidad de análisis real consiste en confundir a la UE con Europa. Lo mismo, salvando las distancias, cuando se define como “bando republicano” al frente popular, ¡el que destruyó la república!
***Israel lleva 30 años diciendo que Irán está a unto de tener el arma nuclear. La “inteligencia” useña ha afirmado que desde 2003 Irán ha abandonado el programa de un arma nuclear. Por lo tanto, las negociaciones entre Usa e Irán al respecto deberían ser innecesarias. Pero está jugando el papel de las “armas de destrucción masiva” de Irak
***¿No es llamativo que los fanáticos de “una sociedad laica” y del feminismo, sean los mayores impulsores de una verdadera invasión islámica? Bajo las apariencias, un mismo objetivo.



