Tres tipos de guerra / Cipotudos y nacionalismos / Dresde y una necesaria revisión histórica

Historia criminal. 4 de octubre de 1934: el PSOE se lanza a la guerra civil https://www.youtube.com/watch?v=-MO_woPlqfQ

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Tres tipos de guerra

En todas las guerras intervienen intereses comerciales, de poder y religiosos (o ideológicos)  pero en cada una destaca especialmente  uno de esos factores y  le  da su carácter. Así, cabe distinguir entre guerras comerciales,  de poder y de religión. Todas ellas con un sustrato de esfuerzo económico extraordinario, basado en la fiscalidad, que no puede prolongarse indefinidamente (“los impuestos son el cáncer de los imperios”,  se dice).

   Por poner unos ejemplos, las guerras entre Holanda e Inglaterra o las sostenidas por la Liga Hanseática en el Báltico y el Mar del Norte  eran típicamente comerciales (por mercados y rutas). Incluso las desarrolladas entre España  e Inglaterra eran mayormente comerciales por parte inglesa (piratería, tráfico de esclavos, contrabando) , aunque no lo eran predominantemente por parte española.

La mayor parte de las guerras sostenidas por España en los siglos XVI y XVII fueron de religión, por una parte contra el islam (poderío otomano y piratería berberisca) y por otra contra el protestantismo. En los dos casos fue imposible derrotar por completo a los enemigos, pero sí consiguió España marcarles los límites a su expansión. Por ejemplo, la batalla de Lepanto fue decisiva como la de Salamina en el sentido que salvó a la cristiandad mediterránea (Italia y España sobre todo) e indirectamente al resto, pero no  pudo aplastar al Imperio turco, que siguió gravitando sobre Europa e imponiendo una costosa labor de vigilancia y control del Mediterráneo. La de Salamina salvó a la Grecia continental (no a la asiática) pero el gran Imperio persa permaneció como una amenaza permanente, e interviniendo en las disputas entre polis griegas. 

   En cambio las guerras entre España y Francia fueron principalmente de poder (por Italia), sin contenido religioso ni destacadamente comercial. Con el agresivo expansionismo protestante, la cuestión del poder se mezcló íntimamente con la religión: una Francia protestante habría sido para España una catástrofe pareja a la de una Italia otomana. Ello obligó a un esfuerzo especial y exitoso, aunque la católica Francia, que se había aliado con los turcos y también lo hizo con los protestantes, siguió siendo el rival más temible de España en Europa. La guerra de Flandes, también esencialmente religiosa, terminó en tablas: los protestantes se hicieron con la mitad norte, Holanda; y España y el catolicismo permanecieron en la mitad sur, Bélgica, librada también de los franceses.

Algunas teorías sostienen que el poder español se hundió por una fiscalidad que ahogaba la vida económica del país. A la larga posiblemente fue así, pero el mismo problema afectaba a sus enemigos, y además,  de creer esas teorías, el hundimiento tendría que haber llegado mucho antes, porque consideran arruinada la economía hispana ya desde Carlos I, incluso desde la expulsión de los judíos. La larga serie de victorias militares y políticas de España durante siglo y medio, más tiempo, posiblemente,  que los demás imperios europeos, certifica que la fiscalidad fue uno de los factores del declive, pero no el único. Más grave quizá fue el estancamiento universitario. Pero eso son temas debatibles.

   Viniendo al siglo XX, cabe definir como “comercial” en sentido amplio la I Guerra Mundial, y “de religión” (de ideologías) la II, según sugiero en mi libro sobre Europa.

europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449Nueva historia de España: de la II guerra púnica al siglo XXI (Bolsillo (la Esfera))

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Cipotudos y nacionalismos 

Un lugar común en el seudoanálisis histórico hoy más frecuente en España es la condena de los nacionalismos como causantes de todos los males. Así oímos atribuirles las  dos guerras mundiales, y los problemas de España: estaría mal tanto los “nacionalismos” disgregadores de España como el integrador nacionalismo español. Este sería, incluso, el peor de ellos, el de la “leyenda negra”. Últimamente defienden estas ideas, vamos a llamarlas así, los periodistas caracterizados como “cipotudos” por el crítico Íñigo F. Lomana (https://paqquita.blogspot.com/2017/10/en-la-era-de-la-prosa-cipotuda-de-inigo.html ).  Básicamente el cipotudismo consiste en una pose de machos duros, aunque sensibles, con pretensiones culturales. Son poseurs, posadores que no posaderos.

   El jefe de los cipotudos viene a ser Pérez Reverte, y también uno de los mayores difusores de la leyenda negra, posando al mismo tiempo de patriota sui generis. Según él, muy partidario de la Revolución francesa y de la guillotina,  y justificador del genocidio religioso en la guerra civil,  España se equivocó de bando en lal guerra de Independencia. Los cipotudos, como tantos otros, critican y lamentan que España siempre se ha equivocado;  y realmente no tiene arreglo la cosa,  porque nunca España les hará caso, como concluyen con pesimismo (“somos cainitas”, etc.). No entiende uno por qué no se nacionalizan ingleses o franceses, como hizo uno de sus modelos, Blanco White. Pero  ahí siguen  sin desaprovechar ninguna de las ventajas de ser español.

   Veamos si logramos poner algún orden en estos galimatías, que no afectan solo a los cipotudos ni mucho menos.  El nacionalismo es  una creación de la revolución francesa y hasta si se quiere, de  su guillotina, que tanto encandilan al líder cipotudo. Y no es tan malo: consiste en el desplazamiento de la soberanía, antes concentrada en el rey absoluto (“el soberano”), a la nación, es decir, al pueblo. Por tanto, el nacionalismo es  una doctrina democrática, al margen de que en sus aplicaciones haya tenido derivas muy varias. Por tanto, los demócratas en general deberían estimarlo.

   Decir que las guerras mundiales se debieron a los nacionalismos, es un disparate. La primera fue ante todo una guerra entre potencias liberales  por el dominio de mercados y del comercio. Como Keynes expresó: “No hay mucho que aprender de ella: Inglaterra ha desplazado una vez más a un competidor comercial” (cito de memoria pero venía a ser eso). Y desde luego ocasionó una crisis mundial del liberalismo de la que salió la revolución rusa (no nacionalista, sino internacionalista) y movimientos comunistas en gran parte del mundo, respondidos con nacionalismos salvadores en Finlandia, Polonia, Hungría  o España. Cierta concepción del liberalismo tiende a diluir las naciones, pero ese no fue el caso, desde luego, de Inglaterra, un país en extremo nacionalista.

   En cambio la II Guerra mundial fue esencialmente una guerra entre ideologías (como también la civil española): demoliberalismo, comunismo y nazismo (más bien que fascismo sin más). Las tres tenían pretensiones universalistas (el nazismo más bien europeísta), aunque desde luego, muy imbricados en los intereses de cada nación: los de Inglaterra, luego Usa; los de la URSS; y los de Alemania. Lo he analizado en mi ensayo sobre Europa, y como vemos, la cuestión no es tan simple. 

   Ha habido mucha confusión entre nacionalismo y nación. La nación española, con mil avatares y cambios, existe desde Leovigildo, pero el nacionalismo es una creación de la Constitución de 1812, influida por la Revolución francesa. Esto ha llevado a algunos ultraliberales a afirmar que España no existe hasta 1812 (y seguiría sin existir, porque aquella Constitución  nunca llegó a ser aplicada).

   El equívoco subsiste en relación con los separatismos, bautizados arbitrariamente como nacionalismos, y sobre los que ha crecido el rechazo general e injustificado hacia el nacionalismo en general. Ninguna región de España ha sido jamás una nación, y todas ellas comparten la independencia y soberanía general de España. Por tanto no se trata de nacionalismo, sino de separatismo. Como ellos dicen, todas sus medidas políticas se dirigen precisamente a “construir nación”, a base de la denigración de España, de un racismo grotesco y de la secesión definitiva a la que aspiran. Si lograran esa secesión dotando a Vascongadas, por ejemplo de un estado propio y transformando de raíz su realidad histórico-cultural, sí podrían pasar a ser nacionalistas de una nación real. Pero llevan más de un siglo fracasando y probablemente eso no cambiará.

   En cambio el nacionalismo español es una creación de 1812 sobre la base de una nación existente de muchos siglos atrás. Su Constitución fracasó, pero su espíritu continuó y se impuso frente a un carlismo enemigo del concepto mismo de nación, que entendía a España como un conglomerado de regiones prácticamente soberanas unido por la figura del rey y supuestamente acorde con la voluntad de Dios. En dos palabras: el nacionalismo combina el espíritu patriótico con la soberanía del pueblo. De ahí su intensa fuerza espiritual. Sin poses cipotudas.

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El libro Los mitos de la guerra civil derrumbó el discurso montado por izquierda y separatistas sobre dicha guerra, y les obligaron a imponer el silenciamiento y la censura hasta llegar a la ley norcoreana “de memoria histórica”.   Los mitos del franquismo y  Por qué el Frente Popular perdió la guerra, rematan la labor intelectual demoledora del nuevo Himalaya de falsedades en que se basa la política del nuevo frente popular, obligándole ya a la persecución abierta. Es labor de todos los demócratas conocer la cuestión y parar los pies a un gobierno delincuente y liberticida.  

Mitos de la Guerra civil, los (Bolsillo (la Esfera))Los Mitos Del Franquismo (Historia)Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

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Dresde y una necesaria revisión histórica

El aniversario del bombardeo de Dresde replantea la necesidad de una revisión de la II Guerra Mundial, que bien podría hacerse desde España, ya que nuestro país permaneció al margen y no tiene la fuerte presión emocional de los contendientes.

 En realidad se trató de tres guerras de rasgos muy diferentes entre sí: la del Pacífico, la de Rusia y la de Europa centro-occidental. El caso de Dresde ilustra sobre la gran diferencia con la de Rusia. En esta, los crímenes de guerra fueron cometidos por igual, aunque la justificación moral estaba del lado de los soviéticos, que se defendían contra una invasión invadido (cierto que habían querido invadir a su vez a Europa occidental y provocado intentos revolucionarios en Alemania y otros países, pero la realidad en los años 40 fue la que fue). En el oeste, en cambio, la carga de los crímenes de guerra, fundamentalmente bombardeos masivos sobre la población civil, recayó en bastante mayor medida sobre los anglosajones, y Dresde viene a ser su ápice, por la crueldad  extrema de su planificación. Cabe sospechar que en realidad querían hacer una demostración de fuerza para incitar a los soviéticos a la prudencia en su impetuoso avance hacia el oeste.   Sea como fuere, resultó uno de los crímenes de guerra más brutales de la contienda.

   Leo este asombroso titular en el ABC de Benito Rubido: “La barbarie española en que se basaron los aliados para matar a miles de alemanes”. Es curioso cómo ayuda la prensa monárquica, siempre tan anglómana, a la persistente leyenda negra. La “barbarie española” fue, por lo visto, el bombardeo de Guernica, que causó poco más de cien víctimas mortales y no fue diseñado en absoluto, como ha pretendido la propaganda posterior, para masacrar a la población (unos 5.000 habitantes). No solo hubo en la guerra civil otros bombardeos con más víctimas, sino que los ingleses ya habían practicado el método en Irak y tenían teóricos defensores de él, entre ellos Liddell Hart. Se suponía que esos bombardeos desmoralizarían la retaguardia enemiga y abrirían el frente, disminuyendo el número total de víctimas, cosa que nunca ocurrió.

   También se insiste mucho en la responsabilidad del mariscal Arthur Harris, como si hubiera actuado por su cuenta. Creo que ante las acusaciones, alguna vez dijo: “a ver si creen ustedes que yo daba las órdenes”, o algo así.

   En fin,  lo dicho: una revisión será conveniente. Contra las pretensiones de los dogmáticos,  la revisión es imprescindible en toda labor científica, ya lo señalaba Descartes en su método.

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Macarras, tiorras y mangantes…/ Campaña

Los Mitos Del Franquismo (Historia)La película de  Ettore Scola Brutos (o feos), sucios y malos  sugiere inmediatamente la actualidad política  en España. Unas bandas de gentuza brutal, sucia y malvada, de macarras, tiorras y mangantes,  han accedido “democráticamente” al poder y desde él pretenden, entre otras muchas fechorías, imponer a los españoles lo que deben leer y pensar acerca del pasado, históricamente reciente,  del franquismo y la guerra civil. Ya tienen una ley al efecto, y la quieren empeorar. Esta no es una tropelía entre las muchas más que estos corruptos perpetran cada mes:  es  la peor y más decisiva.

Algunos pensarán  que se trata de un asunto secundario, pues a efectos prácticos, ¿qué más da lo que se piense del pasado? Lo que importa es “mirar al futuro”. Nada podría ser más estúpido. Si, como se quiere afirmar, la guerra civil fue un enfrentamiento entre demócratas y fascistas ganado por los “malos”, entonces quienes se proclaman sucesores de los vencidos, es decir, del Frente Popular, tienen todas las garantías y bendiciones para desarrollar unas políticas parecidas, partiendo de una superioridad moral incuestionable. ¿Y cuáles son esas políticas? Pues casi exactamente las mismas que la de aquel Frente Popular, compuesto, como el de ahora, de totalitarios y separatistas con aditamento de algunos golpistas tipo Azaña, hoy con la complicidad del PP  “contemplador de futuros”.  Por eso hemos llegado al golpe de estado permanente  vuelven a estar seriamente amenazadas la libertad y la unidad nacional, como en los años 30. Con la complicidad de los “contempladores del futuro”, el miserable PP.

Franco no solo ganó la guerra, sino también la paz, y ello permitió superar aquellas amenazas y crear una sociedad sin miseria ni odios, apta para una democracia no epiléptica. Y lo logró hasta el punto de que en el referéndum del 76 la inmensa mayoría de los españoles  descartó el nuevo frente popular que proponían los “rupturistas”, agrupados en torno al PCE y a un PSOE aún más extremista entonces. El oscurecimiento  intencionado de la historia que, anulando aquel éxito,  impulsó  la derecha, abrió el paso a su falsificación sistemática y a la progresiva formación de un nuevo frente popular que con Zapatero cambió el régimen de contenido mediante leyes totalitarias. La principal, precisamente la de memoria histórica, que volvía a la ruptura fracasada en 1976.

No debe olvidarse que si han recurrido a esas leyes es porque no tienen la menor posibilidad de hacer pasar su “himalaya de falsedades” en un  debate intelectual y democrático. Y porque se sintieron gravemente amenazados, sobre todo después del éxito del libro Los mitos de la guerra civil, el cual suscitó una verdadera tormenta de exigencias de censura y silenciamiento.  Y no solo de izquierda y separatistas, también de democristianos como Javier Tusell  desde El País.

Por eso importa movilizar con empeño todas las fuerzas en pro de una regeneración de la democracia basada  en la defensa de la libertad y la verdad histórica. Cada cual debe pensar en lo que puede hacer al respecto y no perder el tiempo especulando sobre “lo que va a pasar”. A eso se dirige, modestamente,  la campaña desde este blog, en la que llamo a participar a sus lectores. El nuevo frente popular debe ser derrotado en las ideas y en la política si queremos evitar males mucho mayores. Y esto es tarea de cuantos amen a España y a la libertad. 

Mitos de la Guerra civil, los (Bolsillo (la Esfera))Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

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Campaña 

**PSOE y corrupción son sinónimos. Corrupción de la historia, de la democracia,  económica, incluso corrupción sexual que tratan de extender a la infancia. ¿Cómo es posible que tales degenerados manden en España? Por la colaboración del PP.

**No se debe respetar lo que no es respetable. Porque se termina perdiendo el respeto a lo que sí lo es.

**Para entender la política actual hay que entender dos cosas: que Franco no venció a ninguna democracia, sino al totalitarismo soviético y a los separatismos. Y que quienes atacan a Franco mediante leyes totalitarias son los herederos de los entonces vencidos.

**La ley de memoria histórica refleja la debilidad esencial del nuevo frente popular zapateril y del Doctor. Incapaces de aceptar un debate racional y democrático, han de recurrir a imposiciones totalitarias. 

**El éxito del libro Los mitos de la guerra civil  convenció a izquierda y separatistas de la necesidad de silenciar y censurar otras versiones que las suyas. De ahí la ley de memoria histórica. El libro Por qué el Frente Popular perdió la guerra debería ser el remate de Los mitos. Tratarán de impedirlo mediante la censura y la imposición tiránica.

**El olvido de la historia impide aprender de la experiencia, infantiliza a la sociedad y la vuelve propicia a cualquier demagogia. Contra el olvido: Por qué el Frente Popular perdió la guerra.

Historia criminal. 4 de octubre de 1934: el PSOE se lanza a la guerra civil https://www.youtube.com/watch?v=-MO_woPlqfQ

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Por qué atacar al franquismo es atacar a la democracia / Rodolfo ya no…

Para la campaña y difundir al máximo en las redes o por otros medios. Conviene citar su origen en el blog:

Los Mitos Del Franquismo (Historia)

**La ley de memoria histórica, aparte de su falsificación del pasado, es un ataque directo a las libertades garantizadas por la Constitución. No podía ser de otro modo al venir de la chusma corrupta que está haciendo naufragar la democracia en España.

**Dicen algunos necios que si se prohíbe la “apología” del franquismo  habría que prohibir también la del comunismo. Pero ¿quién pretende atacar las libertades prohibiendo la verdad sobre el franquismo? Precisamente los que se identifican con la propaganda comunista. Y separatista y etarra.

**Siempre se olvida un dato demostrativo: el franquismo solo tuvo oposición comunista, nunca democrática. Ningún demócrata en sus cárceles. ¿Entienden, entonces, de donde viene el “antifranquismo” de los estafadores que ”atacan” al franquismo  decenios después de desaparecido?  A quien atacan en realidad es a la libertad y a España.

 **Como estamos en tiempo de “olvidos”, también se olvida que el referéndum de 1979 decidió la democratización DESDE el franquismo y CONTRA los herederos del Frente Popular. Porque entonces el Himalaya de mentiras de la “memoria histórica” era imposible. Todo el mundo tenía fresco el recuerdo de lo que había sido el franquismo.

**Es lógico que quienes se sienten herederos del Frente Popular odien a Franco. Él fue quien derrotó a aquel conglomerado de separatistas y totalitarios. Y solo por eso merece pasar con letras de oro a la historia de España.

  **La victoria sobre totalitarios y separatistas no fue el único mérito de Franco. También salvó a España de la guerra mundial. Derrotó  al maquis y a un criminal aislamiento. Reconstruyó al país  sin ayuda exterior y sin las deudas moral y políticamente impagables del  resto de Europa occidental con los ejércitos useño y soviético.  Restringió las libertades políticas, sobre todo a los causantes de la guerra civil, pero permitió muy amplia libertad personal.  Y dejó un país próspero y libre de los odios republicanos.

**¿Odian a Franco a pesar de que venció a totalitarios y separatistas? No. Le odian por eso. ¿Le odian a pesar de que salvó al país de la guerra mundial? No, le odian por eso. ¿Le odian a pesar de que  dejó un país unido, próspero y sin los odios republicanos? No. Le odian por eso.

**La ley de memoria histórica pretende hacer pasar por “demócratas víctimas del franquismo” a los torturadores y asesinos de las chekas abandonados por sus jefes, y  juzgados y ajusticiados en la posguerra. Porque los autores de esa ley tienen a su vez espíritu de chekistas.

**La norcoreana ley de memoria histórica obedece a una necesidad. Después de que, inesperadamente, tuvieran tal éxito algunos de mis libros, socialistas, comunistas, separatistas y algunos democristianos pidieron abiertamente la censura. Incapaces de soportar un debate intelectual y democrático, tuvieron que recurrir a una ley tiránica.

Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra CivilMitos de la Guerra civil, los (Bolsillo (la Esfera))

Historia criminal. 4 de octubre de 1934: el PSOE se lanza a la guerra civil https://www.youtube.com/watch?v=-MO_woPlqfQ

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… me despertará por las mañana poniendo las patitas delanteras al borde de la cama y contemplándome con su expresión seria e inocentona, obligándome a levantarme o, si no, empezando a maullar con tono de queja y acusación hasta conseguir su objetivo.  No se plantará al lado de mi silla a la hora de comer mirándome fijamente con expresión que sugería la de un profesor doctor (así lo llamábamos a veces). “Te mira con admiración”, decía mi hija. “O con indignación, cualquiera sabe”.  Había que acompañarle a echarle comida, no porque no la tuviera ya, sino porque quería hacerse el importante. “Te trata como a un esclavo”, se burlaba mi mujer. Ni se meterá delante del ordenador para hacerme saber que estaba allí y había que hacerle caso. Ya no se enroscará en el sofá llenándolo de pelos, esperando que nos sentáramos a su lado y le pasáramos un poco la mano por el lomo y la cabeza. Ni echará carreras de aquí para allá, con el rabo en alto, o manifestará de modo algo sucio su disconformidad cuando no se sentía tratado de acuerdo con su valía…

 Porque Rodolfo murió hace unas semanas, después de acompañarnos durante quince años. Lo trajo siendo una cría un taxista amigo, de una camada cuya madre había sido aplastada por un camión, en Barajas. Aquí se encontró con un conejillo enano, al que llamábamos Gandalf por sus barbas, y entre los dos se provocaban y hostigaban jugando. Cuando murió Gandalf , el pobre Rodolfo lo buscaba por aquí y por allá,  y se quedaba mirándonos expectante, como pidiéndonos  una explicación.

   A Rodolfo casi nunca lo llamábamos por ese nombre, sino que improvisábamos constantemente otros: Ceporrenko, Nicéforo Focas, Ñetín (por los “ñetas”), Rudi,  y cualquier otro que se saliera de ocasión. Hace algún tiempo le dediqué unos versos en este blog:  A mi lado se acurruca el gato / ya viejecillo y mimoso / Le acaricio el lomo /¿Para qué está en el mundo? / ¿Para qué ha pasado su vida? / ¿Para darnos el placer / de sus movimientos felinos, de su belleza? / ¿Para eso? / Jamás él lo admitiría.

Ahora los releo y me parecen algo ofensivos.  Claro está que la vida de un animal no es como la de una persona, pero nos plantea el mismo enigma. ¿No dice el Eclesiastés que el destino de los hombres es como el de los animales, o algo parecido?

   En Adiós a un tiempohttps://www.amazon.es/Adi%C3%B3s-tiempo-Recuerdos-sueltos-relatos-ebook/dp/B075L82G5B

Adiós a un tiempo: Recuerdos sueltos, relatos de viajes y poemas de [Moa, Pío]

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Comienzo de campaña / Sinn Fein / Un liberalismo crítico

Historia criminal. 4 de octubre de 1934: el PSOE se lanza a la guerra civil https://www.youtube.com/watch?v=-MO_woPlqfQ

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Durante veinte años he venido librando sin tregua y casi en solitario  la batalla de las ideas y de la verdad histórica.  Durante trece he denunciado por activa y por pasiva el carácter liberticida, falsario y chekista de la memoria histórica, con sus nefastas consecuencias políticas actuales y sus nubarrones para el futuro de la democracia y de la propia España. Ahora, los neochekistas del gobierno  pretenden dar un paso más  persiguiendo abiertamente, con silenciamiento, multas y cárcel, a  aquellos a quienes jamás podrían rebatir democráticamente.

  Esto, en realidad, es una buena oportunidad, porque nos permite plantear la batalla a un nivel superior, de explicación y desobediencia, ya que las leyes tiránicas deben ser desafiadas e incumplidas. Es una tarea cuya transcendencia espero que acaben de comprender tantos que hasta ahora no querían darse por enterados. Y en la que todos podemos aportar mucho. 

Los Mitos Del Franquismo (Historia)

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   Para empezar la campaña

 **En suma, odian a Franco y su obra desde la ETA al PP y C´s, pasando por los socialistas, los separatistas y los comunistas, ¿no es eso? No hay más preguntas, señoría.

 **¿Por qué odian a Franco separatistas y totalitarios? ¿Por qué lo odian los partidos más corruptos, proseparatistas y terroristas? ¿Hace falta contestar?

 **¿Por qué la oposición al franquismo fue esencialmente comunista y/o terrorista? No hubo un solo demócrata en las cárceles franquistas: solo comunistas y/o terroristas. Y pocos a partir de 1950.

 **¿De quién fueron víctimas los asesinos y torturadores juzgados y ejecutados en la posguerra? ¿De Franco o de los jefes del Frente Popular, que los dejaron tirados mientras ellos huían llevándose grandes tesoros robados?

 **Josu Ternera odia a Franco. Torra y Puchimón odian a Franco. Casado odia a Franco. Arrimadas odia a Franco. El Doctor odia a Franco. Urkullu odia a Franco. Carrillo odiaba a Franco. Los de los EREs odian a Franco. Los del 3% odian a Franco. Los de Gürtel odian a Franco… Se explica, ¿no?

 **Una monarquía que condena o admite la condena a sus orígenes se condena a sí misma. Una Iglesia que rechaza a quien la salvó del exterminio se condena a sí misma. Una democracia que olvida de dónde viene, se condena a sí misma.

 **Una democracia en la cual se imponen leyes norcoreanas tipo memoria histórica o de género, deja de ser una democracia. Aunque estén de acuerdo todos los miserables partidos, desde Bildu al PP y C´s.

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europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449

La victoria del Sinn Fein tiene que fastidiar mucho a los anglómanos. Tanto que comparan al Sinn Fein con los nazis. Pero precisamente la dominación inglesa sobre Irlanda fue un precedente muy importante  de lo que pretendían hacer los nazis en Rusia:  ocupar sus mejores tierras, reducir a los rusos a la ignorancia, la servidumbre y la miseria, y no escatimar muertes por hambre si lo veían necesario. Exactamente lo que hicieron los ingleses en Irlanda: invadieron la isla, persiguieron la religión de la mayoría de los irlandeses,  expropiaron sus mejores tierras, los  redujeron a  la ignorancia, la servidumbre y la miseria, a  una dieta de patatas, provocando con ello la Gran Hambruna. Las semejanzas son abrumadoras y no hay hipocresía que pueda disimularlas. Y esto lo hicieron los gobiernos ingleses en tiempos en que dirigían al país más rico del mundo e  Irlanda producía gran cantidad de productos agrarios.

Que el Sinn Fein pueda simpatizar con la ETA se debe precisamente a los partidos y gobiernos españoles que han colaborado con los separatismos, con la propia ETA al rehabilitarla cuando estaba en la ruina, y que han dado todos los argumentos posibles a ETA y separatismos para confundir a Vascongadas con Irlanda.  Es como la cuestión de Gibraltar: ¿por qué otros países iban a ponerse de parte de España si los gobiernos españoles se declaran amigos y aliados de la potencia que invade su territorio? 

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Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

Tertulia Liberalismo crítico

 En Por qué el Frente Popular perdió la guerra no dejas títere con cabeza, porque al final critica tanto el nacionalcatolicismo como el falangismo o el liberalismo. ¿Es que no había nadie bueno?

 –Empecemos por el liberalismo. A mí me irrita  bastante que muchos liberales se pongan estupendos y condenen el franquismo porque ellos no pueden transigir con ninguna dictadura. Vamos a ver: ¿había entonces un serio peligro de balcanización de España, de totalitarismo, de exterminio de la cultura cristiana, sí o no? Es evidente que sí. ¿Y quiénes impidieron esas amenazas, arrostrando mil sacrificios y peligros? ¿Fueron los liberales? No solo no fueron ellos, sino que en su mayoría contribuyeron frívolamente, primero a traer el caos de la II República y luego muchos colaboraron con el Frente Popular, aun quejándose. Qué cosa tan estúpida esa postura de tantos liberales. Podríamos seguir: la transición a la democracia en el posfranquismo, ¿vino de los liberales? Pues tampoco.

 Pero tú te has proclamado muchas veces liberal

–Cierto, liberal crítico, cosa poco habitual en España: oyes a muchos liberales y suelen ser tan dogmáticos como aquellos a quienes critican, aparte de ignorantes de la historia. Soy liberal en el sentido de que creo que las libertades políticas, el estado de derecho, la unidad nacional  y la economía de mercado son más beneficiosas que otros regímenes. Pero no hago de esas cosas, en particular de la economía de mercado, un fetiche. Además, repaso la historia y compruebo que los liberales españoles han sido casi siempre muy mediocres y a veces brutales, peleándose muy a menudo entre ellos. Lo he expuesto con cierto detalle en el libro. Es preciso aprender de la historia.

  Perdona, pero en ese caso debes reconocer que quienes se sublevaron contra el Frente Popular eran superiores en sus ideologías a los liberales. No puedes escapar a ese reconocimiento.

–En aquellos momentos no cabe duda de que fueron superiores y enormemente benéficos. Lo fueron entonces y durante todo el tiempo que vivió Franco. Salvaron a España de un peligro gravísimo y construyeron una nueva sociedad cien veces mejor que la que habían heredado. Pero, ¿podían estabilizarse indefinidamente como un régimen superior? En principio podría haber sido así, ya que reconstruyeron el país desafiando y venciendo los intervencionismos y hostilidades de casi todo el resto del mundo. Pero ya explico en el libro, y en otros, por qué finalmente no fue eso posible y no cabía otra salida que evolucionar a una democracia liberal. Sin embargo muchos liberales siguen sin aprender de la historia. Y lo mismo pasa con los nacionalcatólicos, falangistas, monárquicos y carlistas. Los cuatro pudieron funcionar más o menos unidos bajo la dirección de Franco, pero eso se ha vuelto imposible de raíz. Hablar de volver al franquismo es soñar despierto, máxime cuando la Iglesia se ha vuelto hostil a aquel régimen y la monarquía quiere olvidar de dónde viene.

Creo que la cuestión de Franco y el franquismo hay que dejarla para el futuro. Guste o no, apenas interesa a la gente, sobre todo a lo jóvenes.

–¿Cómo que Franco no interesa a la gente? Esto es tan gracioso como el cuento de que la transición se hizo sobre un pacto de  olvido del pasado. Vamos a ver, en estos cuarenta años hemos tenido a Franco y su régimen hasta en la sopa, se han publicado miles de libros, decenas de miles de artículos en la prensa, infinidad de películas y falsos documentales en la televisión, etc. ¿Cómo se puede decir tal estupidez, perdona? Si no interesase a la gente, nada de eso habría ocurrido y los intentos de recordarle se habrían marginado.

¿Y por qué la izquierda y los separatistas se empeñan en esa tarea? Parece un esfuerzo inútil. Tú pregunta por Franco y el franquismo, no digo a la gente de la calle, digo en la universidad, donde se supone que la gente es más culta y está más al tanto.

–Ese es un problema diferente.  Los antifranquistas insisten en la cuestión de Franco porque es la mejor cobertura para sus fechorías y delitos contra la democracia y España. Y es cierto que la inmensa mayoría no sabe nada real de aquello, pero sabe, entre comillas, lo esencial:  que Franco fue un dictador brutal y asesino, cuando no un genocida. Eso es lo que ha logrado toda esa infame propaganda, y no les hace falta más.  Y eso hasta el punto de que, sin apenas darnos cuenta, somos los primeros atemorizados al defender la verdad histórica: vacilamos, disimulamos, damos una de cal y otra de arena para parecer más objetivos, etc.  La UCD y el PP empezaron olvidando la historia para terminar uniéndose a los falsificadores de ella y colaborar con el socavamiento de la democracia y la unidad nacional. Vamos a ver: si el antifranquismo ha sido la vía indirecta más eficaz para volver a la disgregación de España y al totalitarismo, entonces es evidente que recuperar la verdad sobre el pasado será la vía más eficaz para mantener la unidad nacional y regenerar la democracia. Es preciso afrontar esa realidad sin disimulos ni falsas excusas.

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Jayam 9 El asombro ante el mundo/ El secreto del separatismo / Hera y Afrodita.

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El asombro ante el mundo

En su segundo verso dice Jayam que la vida no ha cesado de asombrarle. Se refiere al mundo en general, ya que fue astrónomo y matemático además de filósofo y poeta, con una poesía cargada de filosofía.  El sentimiento más elemental que provoca el mundo –vida  y vida propia incluidas–, en el yo, es precisamente el asombro. Un sentimiento muy complejo, en el que entran otros, desde la alegría a la impotencia, del deseo a la angustia, incluso el terror  ante ese “algo” del que el yo forma parte insignificante y a la vez exigente, y ante el que se siente a la vez libre y esclavo. En efecto, el mundo y la sociedad le acogen y al mismo tiempo le hostigan, le permiten desenvolverse y a la vez le imponen normas y condiciones a menudo muy duras y que llegan a ser insoportables.

El asombro implica cierto distanciamiento del yo ante ese algo que solemos equiparar a  “la realidad”, que cambia constante y desconcertantemente y a la que el yo intenta comprender sin lograrlo más que en pequeña medida y  que nos engaña  incitándonos a cometer a menudo todo tipo de errores. En las ideologías suele definirse la peculiaridad humana como la consciencia del mundo. Tendrían que explicar por qué el mundo y la sociedad se burlan tanto de esa consciencia; algo así  se me ocurrió al escribir  Viaje por la Vía de la Plata. Los versos de Jayam giran siempre en torno a esa limitación  asombrosa y angustiosa. Ahora bien, de esa angustia esencial surge precisamente la cultura, empezando por los asombrosos rubayat de Jayam. La angustia como foco de la cultura, de lo propiamente humano:  tal viene a ser la tesis, creo interpretar, de Paul Diel, y me parece que ahí no hay error. 

Viaje Por La Vía De La Plata

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Secreto de los separatismos

Como he recordado en Nueva historia de España, toda sociedad se halla sometida a una tensión entre tendencias disgregadoras e integradoras, y la imposición de unas u otras determina su evolución histórica. Las fuerzas disgregadoras mayores que afronta la sociedad española son los separatismos, y por ello importa entender a qué responden, cosa a la que apenas han prestado atención historiadores y políticos, que los han juzgado muy superficialmente.

Los separatismos tuvieron cierta inspiración parcial como reacción católica al triunfo liberal en la última guerra carlista, pero se desarrollaron plenamente sobre la base de un ilusorio racismo acompañado de la leyenda negra.  Lo explicaba el teórico Pompeu Gener: “Los catalanes, que somos indogermánicos, no podemos ser mandados por gentes que nos son inferiores”. El racismo vasco era en eso más radical: la vasca era una raza superior a cualquier otra de la Tierra, y no debía contaminarse con ellas. No podrán entenderse los separatismos sin ese racismo pueril, pero efectivo por su carga  narcisista. En cuanto prescindieran de las pretensiones racistas y  aceptaran que histórica y culturalmente vascos, catalanes y demás han sido y son españoles incluso con sus particularidades regionales;  que es incomparablemente más lo que  los une al conjunto que lo que les separa, y que con sus actitudes están insultando a sus ancestros, que no tenían ningún inconveniente en  sentirse españoles, el separatismo se quedaría sin el menor apoyo real.

 Desde la II Guerra Mundial invocar razas y racismos se ha vuelto políticamente muy indeseable, por lo que los separatistas han querido centrar la cuestión en la lengua. Ahora bien, la lengua más hablada en todas las regiones de España, la de mayor proyección cultural e internacional, con enorme diferencia, es el español común de origen castellano, al que han contribuido culturalmente todas las regiones. En comparación con él, las lenguas regionales resultan insignificantes y muy poco útiles. No quiere decirse que debieran desaparecer o ser prohibidas (contra lo que se dice, el franquismo no solo las respetó, sino que las promovió), solo que no debe admitirse la política de oponerlas al español, de convertirlas en instrumento de odios y falsificación de la historia y envenenamiento de las relaciones interregionales. 

  Y al oponerse a los separatismos es necesario señalar sin tregua su estúpido racismo, su inconfesable razón de ser. 

Nueva historia de España: de la II guerra púnica al siglo XXI (Bolsillo (la Esfera))

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**El odio del PP al español: han sido los políticos peperos quienes más han promovido la enseñanza en lenguas regionales a costa del español. Y allí donde no han podido, han promocionado el inglés en un progresivo desplazamiento del español como lengua de cultura. Con la infame Esperanza Aguirre para empezar, la  patriota inglesa, y seguida por todos los demás.

**He dicho odio, pero más adecuado sería decir una mezcla de desprecio e indiferencia. Los señoritos del PP, genuflexos ante el trasero de Anglosajonia, creen que España tiene una historia enferma, cuya última muestra habría sido el franquismo, algo a olvidar. El efecto práctico de ese  desprecio o aversión equivale al del odio

**La maternidad y en general la feminidad son los molinos de viento contra los que luchan en vano las feministas. Luchan contra ellas mismas. Hasta una vacaburra como la Calvo ha salido alguna vez en pose de odalisca.

**El problema del Dios omnisciente en relación con la libertad humana reaparece en la ciencia. La ciencia puede, y a ello tiende, a establecer la necesidad inapelable de los sucesos. Teóricamente llegará a conocer el futuro tal como conoce, se supone, la necesidad del pasado. Eso convierte la libertad humana en una ilusión, como ocurre con la omnisciencia y omnisapiencia de Dios. Cabría decir: si los sucesos del pasado han tenido lugar necesariamente, pese a que aparentemente pudieran haber sido de otro modo, lo mismo debe ocurrir con el futuro. Algún día dominaremos el futuro y veremos que ninguna libertad podrá oponerse a él, la libertad quedará como una irrelevante quimera subjetiva. Es más: todo debería estar contenido en el instante mismo de la Grex; de otro modo tendríamos que admitir fuerzas exteriores al cosmos. Llegados aquí, la razón se marea. 

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 Afrodita y Hera

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Afrodita es la diosa de la atracción y el placer sexual, y Hera la del amor conyugal. Son cosas relacionadas pero en parte independientes.  Zeus otorga a Hefesto el matrimonio con Afrodita. Hefesto es un personaje muy laborioso e ingenioso, pero poco agraciado y con una debilidad psíquica o neurosis simbolizada por su cojera  y demostrada por su elección de Afrodita. Desde luego,  esta le pone los cuernos con el más audaz y atractivo Ares, el dios de la guerra, cuyos dones físicos encuentra más atractivos que los menos físicos de Hefesto, burlado ahí por su propia mala elección. Hay aquí un evidente reflejo de situaciones humanas muy reales.

   En  los relatos de Troya,  Paris, como Hefesto,  se ha declarado por Afrodita  y en recompensa obtiene a Helena. Esta  representa aquí hasta cierto punto a Afrodita,  dejándose llevar por una pasión meramente sexual. Paris no tiene nada que ver con Hefesto, si bien tampoco se parece a Ares, pues no es un buen guerrero.  Parece más bien un atractivo y simpático chisgarabís que no ha vacilado en romper  las reglas de la hospitalidad, la paz conyugal y el hogar  de Menelao, protegidos por Hera. Surge el conflicto, en este caso una guerra.  Es significativo también que  Helena termine despreciando a su raptor. Este conflicto reproduce asimismo situaciones humanas bastante típicas, y más que situaciones que lleguen a la práctica, actitudes íntimas que muchas veces no pasan de la intención, sin dejar de ser reales como motivaciones que suelen tener derivaciones indirectas o psíquicamente enfermizas.

Saturnino Salustio, amigo de Juliano el Apóstata, se enfrentó a las burlas de los cristianos hacia los mitos con una aguda frase: “Los hechos que narran los mitos nunca ocurrieron, pero existen siempre”. 

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