P. Usted ha dicho que Los mitos del franquismo es un estudio innovador. ¿En que sentido lo es?
–Sobre el franquismo existe ya una amplia bibliografía, con tres direcciones: su condena como una especie de dictadura fascista; su condena atenuada como una dictadura que hizo algunas cosas buenas, aunque no fue demócrata; y una versión que niega los ataques de los otros, en posición defensiva. La primera bibliografía reproduce una propaganda de origen comunista y es pura bazofia, pero muy eficaz, al haber sido adoptada con más o menos matices por otras tendencias, incluidas de derecha. La segunda suele presentarse como liberal, y su condena es más moderada, pero mantiene como eje del análisis una metafísica dicotomía “dictadura-democracia”, históricamente insostenible. Y la tercera, al ser defensiva, se ve limitada por los enfoques de los otros, sin salir de ahí o reivindicando para la actualidad un franquismo mal analizado y por hoy inviable. Mi enfoque difiere de todos ellos.

P. ¿En qué difiere, concretamente?
–En todo, realmente. Considere el caso de la guerra civil, origen de aquel régimen. Se ha presentado y se sigue presentando como un conflicto entre demócratas y reaccionarios a partir de un golpismo militar. El golpe realmente lo habían dado las izquierdas y separatismos ya en octubre del 34, fracasando, y lo habían repetido con unas elecciones fraudulentas en febrero de 1936. Pero lo esencial no son esos problemas en cierto modo formales, sino lo que se dirimía en el conflicto. Y basta ver a quiénes agrupaba el Frente popular para entenderlo: se dirimía la integridad de la nación, la continuidad de la cultura cristiana, la libertad personal, el derecho de propiedad, etc. Ahora algunos necios achacan la guerra a unos locos sanguinarios que arrastraron a los demás a una lucha sin sentido, olvidando lo que estaba realmente en juego. A ese nivel ha descendido el análisis histórico en una universidad degradada. Puede parecer asombroso que algo tan evidente como lo que representaban uno y otro bando haya desaparecido o quedado en segundo plano en casi toda la bibliografía sobre esta historia.
P. Así, en su opinión, la cuestión de la libertad y la democracia no desempeñaron ningún papel.
–Ante todo, no confundamos libertad con democracia. La libertad es connatural al ser humano y se presenta de muchas formas a lo largo de la historia. La democracia es un método de selección de oligarquías mediante el sufragio universal, e implica libertades políticas, además de las personales, y también un mayor control de la persona por el estado. Es un régimen históricamente muy reciente, fruto de una orientación política ya muy antigua en Europa, presente ya en San Isidoro, de oposición al despotismo y limitación del poder. En principio es un régimen mejor que otros, y también hace menos brutales las luchas por el poder, pero, como cualquier otro régimen conocido, puede tener buenos o malos resultados. En España, la república tuvo los peores resultados posibles, abocando a una descomposición nacional y social. Por eso, identificar al bando perdedor con la democracia o inspirarse en él, desacredita la propia democracia y la vuelve imposible. En el franquismo casi nadie quería una democracia que se identificaba con la experiencia republicana y el frente popular. Nadie, excepto los comunistas, y por muy buenas razones, ya que durante la guerra se convirtieron en el elemento dirigente del Frente Popular, y esperaban repetir.
P. No obstante, hoy se reconoce a la democracia como único régimen con legitimidad, y el franquismo se oponía a ella por principio.

–La legitimidad de un régimen la dan su origen y su ejecutoria. El franquismo fue una reacción contra el golpismo izquierdo-separatista, afrontó con éxito enormes desafíos, y su ejecutoria se resume muy en breve: durante él, España mantuvo su integridad, su independencia y las raíces de su cultura histórica, olvidó los odios de la república y se transformó en profundidad, social y económicamente. Añadamos que libró a España, y con ella a una parte significativa de Europa, de las atrocidades de la II Guerra Mundial, quedó libre de las deudas morales, políticas y económicas del resto de Europa occidental con el ejército y las finanzas useñas, así como con Stalin, y se reconstruyó brillantemente con sus propias fuerzas en medio de una criminal hostilidad exterior. Son hazañas de un nivel histórico desconocido en España desde la invasión napoleónica por lo menos. Pero nadie habla de estas auténticas proezas ni saca lecciones de ellas. Es más, se tiende a considerarlas males. El franquismo tuvo muy pocos enemigos internos, aunque muchos externos, que fracasaron una y otra vez. Explico todo esto en Los mitos… porque nadie, que yo sepa, lo ha explicado con claridad.
P. De acuerdo con eso, el franquismo debería haber perdurado, o deberíamos intentar volver a él.
–Lo que debe perdurar es cierto espíritu de patriotismo, cierto orgullo por los logros conseguidos en medio de tantas dificultades y hostigamientos, y una política dirigida a asentar sobre aquellos logros la integridad nacional, la independencia y la democracia. Queda el problema de la raíz cultural católica, a la que España no puede renunciar… pero hoy su mayor enemiga parece ser la propia Iglesia, así que por ahí el problema no es menor que el de los separatismos, Gibraltar o la disolución en una UE también anticristiana y por ello antieuropea. No hace falta ser creyente para entender el alcance del problema. El franquismo salvó a la Iglesia directamente del exterminio y luego le concedió excesivos privilegios, difuminando la distinción entre Dios y el César y proclamando la identidad de España con el catolicismo, lo que es tanto como negar la entidad política de la nación. Ese fue uno de los fallos del franquismo, que ciertamente pagó muy caro después del Vaticano II.
P. Volvemos a lo mismo: ¿no es incompatible el franquismo con la democracia?
–Lo que hizo inviable la democracia fueron los separatismos y totalitarismos de la república y el frente popular, con su incremento de la miseria, la violencia y los odios sociales. El franquismo no pensaba volver a aquella democracia fallida, y sin embargo creó las condiciones para una democracia aceptable. Lo que trajo el franquismo fue una sociedad próspera, con libertad personal notable y libertades políticas crecientes, y libre de los odios del pasado. Porque el régimen democrático funciona muy mal en sociedades lastradas por la miseria y los odios, como fue la república y como está volviendo a ser ahora mismo. Sin una amplia clase media, sin una prosperidad considerable y sin unos políticos moderados y algo cultos e identificados con el país, la democracia degenera rápidamente. ¿O va usted a creer que la democracia se debe a las bandas de políticos delincuentes de que ahora “disfrutamos”. El franquismo no puede volver, por muchas razones, pero debe servir de inspiración a una democracia que sin sus logros habría sido imposible
Hoy nos hallamos en una situación crítica: al franquismo se debe la monarquía, la pervivencia de la iglesia y la democracia. Y los actuales gobernantes, corruptos, ignorantes, autores de leyes norcoreanas y despóticas, colaboradores con los separatismos y los invasores del país por Gibraltar, promotores del golpe de estado permanente desde Cataluña… planean ultrajar los restos de Franco, mientras los monárquicos, el alto clero y los que se dicen demócratas se hacen los desinteresados. Es difícil imaginar una abyección y un peligro mayores.
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El mundo contra España al terminar la guerra mundial. Una experiencia histórica y una lección que deben recordarse: https://www.youtube.com/watch?v=crRSkT5xsHg
Unos días en Moscú. Charla con unos rusos, indignadísimos. Hablaban atropelladamente, aquí lo expongo con más orden.
–Figúrese, pillan a la mandamás de Moscú con un título académico falso. La chica dice que está muy a gusto en su cargo y que no dimite. Hasta que su partido la obliga a irse, por aquello de la imagen.
–Bueno, es un gesto de democracia, ¿no?
–¡Pero qué dice usted! ¡Si la mitad de nuestros políticos engañan a la gente con títulos falsos! Quieren hacerse los cultos y capacitados, ya ve usted. A otra ministra la dimitieron por algo parecido, hasta que el presidente paró la cosa porque iba a quedarse sin gobierno. Claro, él tiene un título de doctor totalmente fraudulento y vino a decir: “El país me necesita, así que no voy a irme por esas nimiedades”. Y llegaron a un acuerdo con la oposición para hablar lo menos posible de esas cosillas. Porque todos estaban pringados. Con decirle que de repente en las páginas web de los diputados empezaron a desaparecer títulos y másteres como por ensalmo… La estafa permanente.
–Caramba, la universidad rusa debe de estar los suelos para consentir esas cosas –les dije..
–¡Mucho peor de lo que usted imagina! Esos políticos han hecho una ley para dictar a la gente lo que tiene que pensar de la historia de Rusia y amenazan con multar o meter en la cárcel a quienes no se sometan a esa versión. Esto es puramente stalinista, ¿no le parece? Que además es una versión falsa hasta el infantilismo. Usted imaginará, claro, que los insignes catedráticos y profesores se rebelarán como un solo hombre contra semejante barbarie contra semejante despotismo intelectual. Pues no: lo aceptan como un solo hombre. Esta es la universidad democrática y de calidad intelectual que tenemos en Rusia.
–Por cierto, no quiero olvidarme, a la mandamás de Moscú la pescaron también robando cremas de belleza en un supermercado. Y ni por esas quería dejar el cargo la muchacha.
–Bueno, eso es algo muy cutre, ¿no? Pero en definitiva se trata de cuatro rublos– aduje.
–Usted no se cae del guindo. Eso de los cuatro rublos ya revela mucho. Pero no se paran ahí. Puestos a robar, se llevan cientos y miles de millones de rublos. Para que usted se entere: el gobierno anterior fue expulsado basándose en una trama de corrupción que había organizado. ¿Y quién se imagina que lo expulsó y lo sustituye? Otro partido todavía más corrupto. Es alucinante, piénselo: un partido corrupto expulsado por otro aún peor. ¿Esto es democracia? Se cuenta y no se cree.
–Y le diré otra cosa. Como usted sabe, Rusia soporta tensiones separatistas porque algunos dicen que ellos no son rusos que son de una raza superior. Esa gente no para de hacer una propaganda muy intensa por toda Europa, ¿y quién cree que paga esa propaganda? ¡Los gobiernos rusos, gobierne el partido que gobierne! Es decir, nos obligan a pagarla a todos. Todos tenemos que pagar con nuestro impuestos a unos delincuentes que atacan constantemente a Rusia y pretenden despedazarla. Eso no ocurre en ningún país del mundo. Y sin contar que esos gobiernos han regalado a los separatistas la enseñanza, todo tipo de medios de difusión, televisiones, etc. Usted, claro cree que estamos exagerando, que eso es imposible. Pues es exactamente así.
–Más aún, amigo, y no deje de sorprenderse. Como usted sabe, cuando la guerra de Crimea en el siglo XIX, Inglaterra se quedó con Sebastopol, una base estratégica importantísima para Rusia, y así sigue. Pues bien, nuestros gobiernos, del partido que sea, se proclaman amigos y aliados de Inglaterra, el país que nos invade. Y como los ingleses y los norteamericanos están fastidiados con España, nuestros gobiernos están mandando aviones y tanques a provocarla y amenazarla instalándose en Marruecos y Argelia. Nosotros no tenemos ningún conflicto con España, pero nuestro ejército está siendo utilizado para operaciones en interés de otros, bajo el mando de otros y en idioma de otros. Y ha participado en acciones criminales como la de Libia, que han destrozado el país y provocado cientos miles de muertos y refugiados. Piénselo usted. Unos políticos corruptos, estafadores, que financian los separatismos y se ponen a las órdenes de una potencia que invade nuestro propio territorio. Uno diría que es una pesadilla de la que no acabamos de despertar.
–Otro tema que me harta: ahora resulta que las marimachos feministas y los maricones, como decía una ministra, se han convertido en vacas sagradas. Usted puede insultar, agredir, denigrar a la iglesia ortodoxa y a la propia idea de Rusia, pisotear los sentimientos de millones de personas, pero no se le ocurra contar un chiste de esas vacas sagradas porque puede caerle cualquier cosa mala. Para protegerlas han inventado el delito de odio, que me parece aún peor que las leyes sobre la historia. Ahora el poder político va dictar no solo lo que tienes que pensar, sino también lo que tienes que sentir. Nunca se había visto una tiranía semejante. Es la democracia usada para fomentar la tiranía.
Llegado a este punto preferí cortar la conversación.
–De todas formas, ustedes no tienen mucho derecho a protestar, porque los rusos siguen votando a esos políticos y partidos, ¿no es cierto?
–¡Ah, ahí está el problema! En Rusia se ha ido construyendo un complejo político-mediático poderosísimo que manipula al ciudadano y le hace creer que la libertad y la democracia consisten en la corrupción, las leyes antidemocráticas, los separatismos, la invasión de nuestro país, la putrefacción de la universidad y toda esa basura. Sin embargo está habiendo una reacción, Existe ya un movimiento cívico con la consigna “¡Imitemos a una democracia seria y avanzada como la española!”. Por ahí está la solución.
–Pues sí que han elegido ustedes un buen modelo.
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El mayor embuste de fines del siglo xx
El 24 de marzo de 1999, trece estados de la OTAN, entre ellos Usa, Francia y Alemania (y la España de Aznar), bombardeaban la República federal de Yugoslavia. Esa guerra duró 78 días y se alimentó de manipulaciones mediáticas destinadas a alinear a la opinión pública occidental con la de los gobiernos atacantes. Los serbios cometían « genocidio » « juegan al fútbol con cabezas cortadas, despedazan cadáveres, arrancan los fetos de las mujeres encintas muertas y los asan », según pretendía el ministro de defensa alemán, el socialdemócrata Rudolf Scharping, cuyas afirmaciones fueron divulgadas por los medios. Los serbios habrían matado « de 100.000 a 500.000 personas » según la Televisión Francesa 1 (20-4-1999), e incinerado a sus víctimas en « hornos del tipo de los empleados en Auschwitz (Daily Mirror, 7 de julio). Cada una de estas falsas informaciones sería desmentida por completo… pero después de terminado el conflicto, sobre todo por el periodista useño Daniel Pearl (The Wall Street Journal, 31-12-1999. Igual que se desinflará una de las más resonantes manipulaciones de fin del siglo : el « Plan Potkova (Herradura), un documento que pretendía probar que los serbios habían programado la « depuración étnica » de Kosovo. Su difusión por Alemania, en abril de 1999, sirvió de pretexto para intensificar los bombardeos. Lejos de ser internautas conspiranoicos, los principales intoxicadores fueron los gobiernos occidentales, la OTAN y los órganos de prensa más respetados.
Entre ellos, Le Monde, un diario cuyas tomas de posición editoriales sirven de referencia al resto de la galaxia mediática francesa. Su redacción admitió « haberse decidido por la intervención ». En primera plana de la edición del 8 de abril de 1999 Daniel Vernet anunciaba este « Este Plan Herradura », que programaba la deportación de los kosovares. El periodista recogía las informaciones expuestas la víspera por el ministro de Asuntos exteriores alemán, el ecologista Joschka Fischer. Este « plan del gobierno de Belgrado que detalla la política de limpieza étnica en Kosovo (…) lleva el nombre de código de Plan Herradura, simbolizando sin duda la toma en tenaza de las poblaciones albanesas », escribía Vernet, para quien el asunto « parece ofrecer pocas dudas »
Dos días más tarde, el periódico reincidía en toda la amplitud de su primera plana : « Cómo Slobodan Milosevic ha preparado la depuración étnica » : « El plan serbio Potkova programaba el éxodo forzado de los kosovares desde octubre de 1998 y ha seguido siendo aplicado durante las negociaciones de Rambouillet ». Le Monde hablaba de un « documento serbio de origen militar », y retomaba las alegaciones de los oficiales alemanes hasta el punto de reproducir íntegramente una nota de síntesis distribuida a los periodistas por el inspector general del ejército alemán. Berlín trataba entonces de justificar ante una opinión más bien pacifista la primera guerra emprendida por el Bundeswehr desde 1945 y para colmo contra un país ocupado cincuenta años antes por la Wehrmacht.
Ahora bien, ese plan es un fraude. No partía de las autoridades serbias , pues fue fabricado por los servicios secretos búlgaros y transmitido a los alemanes por el gobierno búlgaro que por entonces mostraba mucho celo por entrar en la OTAN. La falsificación fue revelada el 10 de enero de 2000 por el semanario Der Spiegel y confirmado doce años más tarde por el antiguo ministro búlgaro de Asuntos exteriores. El documento habría podido inspirar desconfianza de principio por cuanto en serbio « herradura » no se dice potkova, sino potkovika, como ya señaló el 15 de abril de 1999 el diputado alemán Gregor Gysi ante el Bundestag. En marzo de 2000, el general de brigada alemán Heinz Loquai expresó en un libro « dudas sobre la existencia de tal documento ». El socialdemócrata Scharping se vio obligado a admitir que no disponía de copia del plan original. Al mismo tiempo el portavoz del Tribunal penal internacional para la ex Yugoslavia calificaba los elementos del pretendido plan de « material poco probatorio », y la procuradora Carla Del Ponte no se referirá siquiera a él en el acta de acusación contra Milosevic en 1999 y en 2001.
« La guerra, había explicado el director de Le Monde Edwy Plenel a poco de comenzar los bombardeos, es el desafío más enloquecido para el periodismo. Es en ella donde prueba o no su credibilidad, su fiabilidad » Nunca volvió sobre esta gran diferencia con « el amor a los pequeños datos reales » que proclamaba en su panfleto en favor de la intervención de la OTAN. Le Monde mencionará otra vez el fraude, pero como si lo hubiese considerado con prudencia : « Herradura sigue siendo un documento harto controvertido, cuya validez nunca hasido probada » (16 -2-2002). Los periodistas especialistas en temas balcánicos Jean-Arnault Dérens y Laurent Geslin califican el Plan Potkova como « prototipo de noticias falsas difundidas por los ejércitos occidentales y recogidas por todos los grandes periódicos europeos »
La celebración del aniversario no habría justificado por sí misma el recuerdo de este asunto. Pero algunas de sus consecuencias pesan aún en la vida internacional Para tratarse de la primera guerra desde su nacimiento en 1949, la OTAN eligió atacar a un estado que no amenazaba a ninguno de sus miembros. Pretextó para ello un motivo humanitario y actuó sin mandato de la ONU. El precedente sirvió a Usa en 2003, para la invasión de Irak, también ayudada por una masiva campaña de desinformación. Unos años después, la proclamación de la independencia por Kosovo en febrero de 2008 vulneraba el principio de la intangibilidad de las fronteras Y Rusia se apoyó en ese precedente y en agosto del mismo año reconoció la independencia de Abjasia y Osetia que se habían separado de Georgia. Y luego, en marzo de 2014 cuando se anexionó Crimea.
La guerra de Kosovo fue ordenada por una mayoría de gobiernos de izquierda y apoyada por la mayor parte de los partidos conservadores, por lo que nadie tenía interés en volver sobre las falsificaciones oficiales. Y se entiende fácilmente que los periodistas aparentemente más obsesionados por el problema de las noticias falsas (fake news) prefieran asimismo mirar a otro lado.
por Serge Halimi & Pierre Rimbert en Le monde Diplomatique
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¿Se entiende por qué nos conviene la neutralidad? En el bombardeo de Yugoslavia participó España directamente contra sus propios intereses de país con serias y crecientes tensiones disgregadoras. Pero sus indecentes políticos satelizaron a España a intereses ajenos, bajo mando ajeno y en idioma ajeno. Al servicio de la segunda potencia de la OTAN, la que invade nuestro territorio por Gibraltar. Como llevan haciendo ya desde la entrada en la OTAN.
España tiene además dos ejemplos históricos de manipulaciones semejantes en la guerra de Cuba y en la gran campaña hacia el final de la II Guerra Mundial, que preludiaba una agresión en toda línea, que no llegó a concretarse por el temor de crear guerra civil y situación revolucionaria en media Europa. Aunque dio lugar a la criminal política de aislamiento, que debía crear en el país una gran hambruna.
Obsérvese que la política exterior no ha entrado para nada en la campaña electoral última. Ello define también a una política que da por asumida la satelización y colonización cultural del país. De lo que hay que salir.
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Sorprendido por su libro de recuerdos “Adiós a un tiempo”. Ante todo, es original. No conozco otro de su estilo, pues no es de memorias ni autobiográfico, y tiene mucho de poético en esos “recuerdos sueltos”. Empezando por el primero, de fondo tan dramático, “Flan con nata”, pinceladas sobre terrores de infancia, escenas de cárcel, de viajes, de hambre en París, de “primer amor”, de clandestinidad antifranquista, el cementerio de Atenas, las graciosas peripecias del Ateneo (…). Sus poemas también son originales, aunque de eso entiendo poco. La poesía moderna me resulta initeligible y no me transmite nada. Pensaba que alguien con su carrera debía tener mucha amargura, pero en estos recuerdos no aparece. Leyendo los trozos que incluye de “Viaje por la Vía de la Plata” y de “De un tiempo y de un país”, quise comprarlos. No los encontré en ninguna librería. Me dicen que están descatalogados. M. A. T.
Con amargura no, pero bastante cansado sí. Debe de ser la edad.
![Adiós a un tiempo: Recuerdos sueltos, relatos de viajes y poemas de [Moa, Pío]](https://images-eu.ssl-images-amazon.com/images/I/41x%2B9j5cNIL.jpg)
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