Una huelga en la Escuela Oficial de Periodismo (I)

Otro blog: Todos contra España: http://www.intereconomia.com/blog/presente-y-pasado/todos-espana-20120710

**************************************

Recuerdos sueltos

Con el paso de los años la memoria pierde mucha precisión, y para recordar cuándo entré en el PCE he debido recurrir a De un tiempo y de un país, mis viejas  memorias de aquel tiempo, por entonces más frescas. Tuvo que ser en el verano de 1969, en Vigo, cuando ya llevaba dos cursos en la EOP.  Yo había decidido estudiar periodismo entre otras cosas porque solo duraba tres años, pero justo cuando me matriculé los habían ampliado a cuatro,  lo que siempre me pareció excesivo.

Por entonces yo era el único miembro del PCE en la escuela y me organizaba en una célula llamada “de centros asimilados”, que incluía las escuelas de  Cine, Bellas Artes y no sé si alguna más, posiblemente Arquitectura, porque en cada una de ellas solo había uno o dos militantes. El total de afiliados al partido en la Complutense estaba en unos 120, y tras la desarticulación del Sindicato Democrático de Estudiantes trataba de atraerse , con éxito limitado, a los  estudiante no comunistas en una “Junta de Estudiantes”, naturalmente “democrática”.  Los comunistas siempre tenían la palabra “democrática” en la boca. Había unos cuantos grupos más, todos marxistas y más radicalizados que el PCE, al que  tachaban de “revisionista”, pero mucho menores, con entre tres o cuatro y treinta o cuarenta miembros. Aparte de ellos estaban algunos grupos “ultras”, como FES o Defensa Universitaria, cuya actividad, en contraste con la de los comunistas, era insignificante y su discurso muy pobre y simple. La Universidad Complutense contaba ya con más de 40.000 alumnos, por lo que las cifras de los antifranquistas podrían parecer insignificantes, pero se movían constantemente distribuyendo octavillas, colocando grandes carteles en las facultades, promoviendo asambleas que solían terminar en manifestación, y haciendo frecuentes llamamientos a huelgas. Estos llamamientos no solían ser seguidos, pero tenían relativo éxito en ocasiones, quizá una entre diez, aunque solo con eso merecían la pena. Las asambleas rara vez reunían más de un diez por ciento del alumnado de un centro, pero con 150 asistentes y menos era posible organizar una protesta.

Las manifestaciones, en las que participaba también cierto número de los que ya entonces se llamaban “progres”, algo despectivamente ( en mis dos primeros cursos de la EOP yo podría ser catalogada vagamente como tal) ,  seguían esta mecánica: se salía de la facultad gritando consignas como “Libertad!” “¡Franco asesino!” “¡Abajo la dictadura!” “¡Obreros y estudiantes!” y similares. No tardaban en aparecer los “grises”, si es que no estaban esperando fuera, y recibían todo tipo de denuestos: “¡Desertores del arado!”, “¡Hijos de puta!” “¡El teniente se acuesta con tu mujer!” , “¡luchamos por vuestros hijos!”, y otros por el estilo. Entonces la manifestación se dividía en tres partes: unos pocos, entre veinte y treinta, nos acercábamos lo más posible a los guardias para arrojarles piedras, otro grupo más nutrido, de hasta cien, permanecía detrás gritando, y normalmente se formaba otro grupo aún mayor y a mayor distancia que se dedicaba a contemplar la escena por curiosidad. De pronto la policía recibía orden de cargar y la gente salía corriendo en desbandada,  y algunos rezagados recibían una buena cantidad de porrazos. La mayoría de las manifestaciones se hacía en el espacio entre las facultades de Letras, más raramente entre las de Ciencias, también ante los comedores baratos (15 pesetas la comida) que seguían llamándose “del SEU”, el sindicato falangista que había desaparecido un par de años antes, o en Medicina, enfrente de los comedores. Inmediatamente, o bien antes, los organizadores avisaban a la prensa, que normalmente daba versiones exageradas de los sucesos.

La manifestación más grande que recuerdo fue la organizada con motivo de un recital de Raimon en la entonces facultad de Económicas y hoy creo que Filosofía B. Resultó un festival de consignas comunistas del más variado tipo, Raimon dedicó una canción al Che Guevara, etc. El recital fue autorizado y no había policía a la salida, por lo que se organizó una manifestación que subió dando gritos hasta la altura de Medicina, donde dos jeeps de la policía se bastaron para dispersarla. Previamente, los asistentes se habían dividido entre una masa de mirones y otra menor de verdaderos participantes.  La he contado en otro lugar y no insistiré ahora. Manifestación importante fue también la realizada con motivo de la visita de Servan Schreiber, director de la revista francesa L´Express, que acababa de publicar su ensayo El desafío americano y venía a promocionarlo en España. Quiso hacer un poco de demagogia antifranquista en la universidad (aunque se había entrevistado antes con Fraga, creo) y la experiencia le salió muy mal. Acudieron entre 1.000 y 1.500 estudiantes, gran parte de ellos a oírle, pero la masa progre consideró que su libro era tecnócrata, o imperialista o no recuerdo bien qué, y apenas le dejó abrir la boca, interrumpiéndole con las consignas y gritos de rigor.  La policía no se presentó hasta mucho después, cuando el “agente del imperialismo” o lo que fuera, había llevado su merecido. La revista Triunfo publicó algunas fotos (en una aparezco yo) ¡tratando al pobre ensayista de provocador!

El gobierno reaccionaba a veces excesivamente a manifestaciones o huelgas, cerrando tales o cuales facultades, incluso la universidad entera, lo que venía de perlas a los grupos agitadores. La policía no demostraba mucha efectividad, a pesar de que la mayor parte de los líderes estudiantiles, por consigna del PCE de “ganar la legalidad” o algo así, actuaba en las asambleas muy a la luz y eran bien conocidos. Algunos fueron detenidos o se les prohibió el acceso a la universidad, y como solían ser de buenas familias, a veces iban a estudiar a universidades prestigiosas de Usa. Los comunistas utilizaban las detenciones para promover una mayor agitación protestando contra la “represión franquista”. También se solía informar a los corresponsales extranjeros, para dar la mayor repercusión a los sucesos.

Otras acciones consistían en la quema pública de periódicos cuando su modo de informar no nos satisfacía, o en los llamados “comandos” o “manifestaciones relámpago”.  Quedábamos  de acuerdo, sin publicidad, grupos de entre cincuenta y doscientos estudiantes, y “saltábamos” en medio de una calle importante, cortándola y tirando panfletos, avanzábamos cien o doscientos metros y nos disolvíamos. A veces se rompían escaparates de tiendas de aspecto consumista, o se arrastraban coches aparcados para estorbar el tráfico, o se volcaba alguno demasiado ostentoso y “capitalista”.  La policía casi siempre llegaba tarde y no lograba detener a nadie. Luego solíamos informar a la prensa por teléfono presentándonos como simples testigos y  exagerando los hechos, a fin de crear la impresión de que el régimen no lograba controlar la protesta social. Alguna prensa era favorable, como los tres periódicos del Opus Dei (Madrid, Nuevo Diario y ¡El Alcázar!, por entonces), también a menudo el Ya  y revistas como Cuadernos para el Diálogo y Triunfo.  En De un tiempo y de un país he expuesto estos métodos y las rivalidades  entre grupos que surgían de ellos.

Como decía, éramos unas ínfimas minorías, y sin embargo nuestra agitación sin apenas respuesta de una masa pasiva y de una derecha torpe, y la explotación de los medios, creaba una impresión de que la universidad era nuestra. Es más, se han escrito libros con títulos como La universidad contra Franco siguiendo la tónica de la propaganda marxista. Recuérdese que aquel régimen no tuvo oposición democrática digna de reseña seria, sino que la realmente actuante fue siempre totalitaria.  

Hay que tener en cuenta, además, que movimientos universitarios parecidos se extendían por toda Europa, unos más y otros menos controlados por los comunistas, pero todos simpatizantes o desinteresados de lo que había tras el muro de Berlín. En Italia, Francia, Alemania, algo menos en Inglaterra y más en Usa con motivo de la guerra de Vietnam, la agitación era incesante y causaba algunos muertos. En España nunca llegó, ni de lejos,  a los niveles de esos países, por no hablar del “mayo francés”; pero el hecho de oponerse a un régimen “fascista” le daba una especial popularidad fuera de España y, como pasaba con los asesinatos de la ETA, comenzados en el 68, toda la oposición antifranquista colaboraba con entusiasmo a embellecer y y dar máxima propaganda las algaradas estudiantiles.

 

 

Creado en presente y pasado | 187 Comentarios

Generación del 36. La Legión Cóndor. Vender soberanía por toneladas.

(Como siempre, ruego a mis sufridos lectores den la mayor difusión posible a estos artículos, como un modo de luchar contra la manipulación y falsificación predominantes)

Blog de Gaceta: “monopolizar el ser y el sentir de los catalanes”: http://www.intereconomia.com/blog/monopolizar-ser-y-sentir-los-catalanes-20120705

********************************

El método de las generaciones literarias ha sido muy discutido, pero creo que, en general, es fructífero, y debería aplicarse a contextos más amplios que el literario. Así, cuando he mencionado, en relación con mi novela, la “generación del 36”, lo hice en un sentido distinto del acuñado por Ricardo Gullón.  He querido  — o más bien ha resultado sin previa intención—hacer un retrato de esa generación en los personajes de Alberto, Carmen, Paco, Ramírez y otros frecuentadores de tertulias de café, etc.,  con un breve contraste, en el epílogo,  con la generación siguiente, hija de aquella y a la que podría pertenecer yo mismo. Ya he señalado que la de 36  fue la más interesante del siglo XX español, pues le tocó rebelarse contra un proceso revolucionario de orientación totalitaria, esquivar la guerra mundial, afrontar el maquis y las posibilidades de invasión al final de dicha guerra, así como el aislamiento, habiendo salido triunfante de todos esos desafíos. ¿Y desde el punto de vista intelectual? Ha sido menospreciada a menudo por “franquista” o “fascista”, pero ha sido muy superior a las posteriores. Baste recordar a Delibes, Cela, Celaya, Marías,  Buero Vallejo, Torrente Ballester, J. A. Maravall, Vicens Vives, Cunqueiro, Tovar, Aranguren, Blas de Otero, Ferrater y tantos más.  No solo sus obras y evolución intelectual son llamativas, sino también sus biografías: los más característicos, aunque no todos,  derivaron de la identificación con el franquismo, a menudo en la Falange, a un alejamiento progresivo, hasta simpatizar con las izquierdas incluso totalitarias. Es una evolución que no ha sido bien estudiada y que, en la mayoría de los casos, se dio sin clandestinidad y con pocos sacrificios, dentro de la España franquista, a cuyas ventajas crecientes nunca renunciaron y dentro de la cual recibieron premios y atenciones; o bien algunos residieron más o menos tiempo, por comodidad que luego quisieron presentar como “exilio”, en otros países, particularmente Usa; o se presentaron con la mayor caradura como inmersos en un “exilio interior”. Sería del mayor interés estudiar esas evoluciones, que en muchos casos tienen que ver con la rápida crisis ideológica de la Falange, que trataré someramente en algún otro comentario.

http://www.libertaddigital.com/opinion/pio-moa/quien-no-es-mejor-que-su-propia-biografia-52609/

**********************************

El PSOE de Madrid ha presionado a la embajada alemana para que retirase  una placa conmemorativa de la Legión Cóndor en el cementerio de La Almudena. Y lo han conseguido, aunque no sé si la embajada puede obrar así en un cementerio español.  Dos jefes  socialistas, Lissavetzki y Lozano, han señalado  en carta a la embajada que “los demócratas españoles agradecemos encarecidamente  la diligencia, seriedad y sensibilidad democrática demostrada” por ese acto: “Una vez más la Alemania democrática reitera su solidaridad con la España democrática”, concluyen.

Hay en la misiva dos tipos de error, uno en referencia a la ideología y otro a la historia.

Con respecto al primero, cabe recordar que el PSOE distinguió al régimen stalinista del muro de Berlín, mientras este duró, como la “Alemania democrática”, lo que introduce un peligroso equívoco. El equívoco se agrava por cuanto el PSOE se proclama ahí representante de los demócratas españoles, en una usurpación  precisamente totalitaria  y plenamente antidemocrática. Y aún empeora el fraude por cuanto el PSOE, como he demostrado reiteradamente, nunca fue un partido democrático y, por supuesto, sigue sin serlo (http://www.intereconomia.com/blog/presente-y-pasado/comunistas-y-socialistas-sobre-sonaron-gritos-guernica-bublichki-20120425. Es más bien un partido que aprovecha, o propiamente parasita, un régimen democrático que no le debe nada, como ocurre con los separatistas, con quienes suele formar causa común.

En el aspecto histórico, los  errores, llamémosles así, no pueden ser más gruesos, pues se da a entender que la Legión Cóndor vino a España a ayudar a aplastar la democracia y las libertades… cuando estas habían sido destruidas de raíz por el Frente Popular, y de manera muy especial y notable por el propio PSOE.  La Legión Cóndor, por tanto, no hizo nada de eso: simplemente ayudó a la causa de quienes querían mantener a España como nación unida y en ella la cultura cristiana y la propiedad privada entre muchas otras cosas. El bando nacional no defendía la democracia porque había constatado que esta era imposible con partidos energuménicos como los que compusieron el Frente Popular y de forma destacada, una vez más, el PSOE.

La propaganda stalinista y separatista ha acusado a la Legión Cóndor de bombardeos sobre la población civil, principalmente el de Guernica. Sobre este asunto ya Jesús Salas Larrazábal ha puesto las cosas en claro, destruyendo los mitos propagandísticos en un libro recientemente reeditado, en el cual me basé para Los mitos de la Guerra Civil.  Ello aparte, en mi libro he reproducido algunos de los partes de guerra rojos en que se jactaban abiertamente de sus bombardeos aéreos y artilleros sobre la población civil en Oviedo, Huesca y otros puntos.

Por otra parte, el hecho de que la Legión Cóndor fuera enviada por la Alemania hitleriana no debe llamar a engaño: por entonces Hitler no se había embarcado en los genocidios perpetrados durante la II Guerra Mundial, ni tuteló en ningún momento a Franco,  mientras que los rojos recibían ayuda y tutela, y más que tutela,  de un Stalin que ya acumulaba sobre sí una cordillera de cadáveres. En ese sentido, la ayuda alemana fue infinitamente más aceptable, desde cualquier punto de vista moral o político, que la soviética.

De modo que la Legión Cóndor sirvió en España a la buena causa, y no deben protestar de su falta de democracia unos partidos mucho menos democráticos que el bando nacional. Además, su comportamiento con los civiles españoles fue excelente, y llevaron a Alemania una consideración que se mostraría luego en el entusiasmo popular, un poco sorprendente, como indico en Sonaron gritos…, por la División Azul.

Con su fechoría, el corrupto PSOE puede jactarse de un triunfo. El triunfo de la mentira, ran habitual en los tipos de los “cien años de honradez”. Tales suelen ser sus tristes victorias.

*********************************

La cloaca:

****El parlanchín Margallo avisa: “Habrá que ceder toneladas gigantescas de soberanía“.  Es decir, el personaje y los suyos están empeñados en vender por “toneladas”, la soberanía española, como si se tratase de una propiedad particular suya. ¡Y lo dice con la mayor tranquilidad del mundo, el elemento! ¿Es así de tonto, o está convencido de que España es ya una filfa  sin valor ninguno, y que nadie protestará?  La “nueva Europa” exige la destrucción de España como país independiente.  ¡Estos son peores que Zapatero! Es preciso un nuevo partido y una clara amenaza de procesamiento a semejante chusma política. Es preciso un Movimiento por la Reforma Democrática contra unos partidos convertidos en mafias.

****La Pajín deja por un rato la política: noticia de primera plana en la prensa. El nivel político y mediático de un país estragado.

****Ante Aznar, la anglómana  Aguirre llamó a recuperar la Historia de España como base para solucionar los problemas actuales: “No se tiene interiorizada“.  Parece repetir mis palabras. Supongo que querrá que nuestra historia se enseñe en inglés, que hace más culto y moderno.

Creado en presente y pasado | 258 Comentarios

La batalla literaria. No compren Adidas. Europeísmo carpetovetónico.

Blog Gaceta: Más España: http://www.intereconomia.com/blog/presente-y-pasado/mas-espana-20120703#comments

**********

La batalla literaria

Hace mucho tiempo que el franquismo y, lo que es más grave, la verdad histórica, perdieron la fundamental batalla literaria. Una batalla más fundamental todavía que la historiográfica, pues deja una impronta más profunda en la mentalidad de la gente que los libros de historia, por lo común mucho menos leídos. Creo, como ya he dicho, que esa derrota empezó con La Colmena de Cela, buena como novela, aunque políticamente desvergonzada e históricamente falsa. Gironella, Agustí o Emilio Romero cambiaron esa derrota solo a medias y por un tiempo. Conforme pasaban los años y el régimen se liberalizaba y registraba sus mayores triunfos políticos y económicos, Gironella y Agustí evolucionaron o zascandilearon hacia una derecha antifranquista (juanista) y la novela de Romero tuvo siempre un toque  banal que la condenaba a testimonio menor de una época. Y no digamos tantos otros, de modo que ya desde antes de la Transición predominaba netamente en la literatura, el cine y otras medios de masas una visión radicalmente denigratoria de la generación que venció la revolución, salvó a España de la guerra mundial y venció al maquis y al aislamiento. Los peores han juzgado y calificado a los mejores. Me ha preguntado un lector, con cierta irrisión,  si Sonaron gritos y golpes a la puerta pretendía invertir esa masiva corriente. Pues sí, lo pretende y creo que, literariamente, lo consigue. Otra cosa es que su influencia político-intelectual llegue a ser grande, eso no depende de mí.

****************************************

–Oigo ¡en Intereconomía! una “información” sobre la candidata de Bildu, que es presentada “asépticamente” como una intelectual, citando sus palabras de crítica a la democracia española por insuficiente y por tener “presos políticos” (que los tiene: así lo han declarado implícitamente los sucesivos gobiernos de la “salida política”), y hablando de su perfil  “académico”.  Eso es simplemente propaganda para la ETA, y falsea radicalmente la realidad: esa señora es cómplice política y moral –por lo menos– de 800 asesinatos cobardes y mil daños más, y la palabra democracia es en su boca sinónimo de crimen y de las rentas  políticas que espera obtener de él. No señalar este aspecto fundamental y decisivo es manipular la información en favor de los más criminales enemigos  de España y la democracia.  Y luego hay quien llama descerebrados a los etarras. Los descerebrados están en otra parte.  

******************************************

Europeísmo carpetovetónico

Creo que fue Cela quien inventó el –injusto— calificativo “carpetovetónico” para designar algo paleto,  cutre y ramplón. El adjetivo  viene al pelo al europeísmo español. Resulta que España es el país más “europeísta” del mundo. Lo que significa que es el que está más dispuesto a perder su soberanía. Y más aún, su cultura, y a reducir a nivel inferior su propio idioma. ¿A cambio de qué? De unas ventajas materiales que espera le proporcionen otras potencias. Es difícil concebir algo más estúpido,  pero no podría esperarse menos de un país sometido durante más de treinta años al imperio de la mentira y la farsa política disfrazada de democracia.

Aparte, ese europeísmo se apoya en una ignorancia profunda de lo que ha sido Europa y la propia historia de España; empezando por la ignorancia de nuestros políticos. Precisamente por ello escribí Nueva historia de España con un enfoque muy diferente de la mayoría o de la totalidad de los que normalmente se han escrito, como si España no estuviera, o apenas estuviera en Europa. Un buen ejemplo del caso es la ridícula crítica a los Austrias por habernos metido en asuntos europeos que supuestamente no nos concernirían. Otra,  la cantidad de sandeces que circulan, por obra de historiadores y políticos baratos, sobre la posguerra civil.

*************************************

No compren Adidas

Habrán visto cómo Adidas utilizaba el triunfo de la selección española para meternos más inglés. ¿Por qué lo hace? Pues por lo mismo que el “patriótico” barrio de Salamanca, de Madrid, está plagado de publicidad en inglés, y varias tiendas anuncian que abrirán pronto “opening soon”, etc. O por lo mismo que miles de memos llevan camisolas con frases, generalmente idiotas, en inglés, incluso, patriotas ellos, con la palabra Spain . Porque todos ellos creen que el español no es apropiado para estas cosas (el propio CEU tiene una “Business School”,  porque “Escuela” y “negocios”  les suena mal, por lo visto. Y porque dan por hecho que la masa española está lo bastante aborregada, esnobizada  y desarraigada para aceptar, incluso con gusto, el desplazamiento de su idioma y cultura. Por cierto, los planes de estudio del PP tienden a aumentar ese desarraigo cultural e histórico y a un mayor desplazamiento del español.

El remedio no es demasiado difícil. Yo, por cierto, nunca entro en locales con nombre en inglés (no me importa hacerlo en otros con nombre italiano, alemán, francés o chino, porque estos no representan ningún peligro y al mismo tiempo hacen más variada la oferta)  ni compro ningún producto ni a ninguna empresa que se anuncie en inglés, e invito a mis lectores a hacer lo mismo. Pero esto es insuficiente. En la mayoría de los casos –excepto en las empresas anglosajonas–  estos anuncios en inglés no tienen ninguna intención digamos colonialista o gibraltarizante, sino que responden  al hecho de que, hoy por hoy no tienen respuesta ni críticas y creen que así venden más. Si ustedes se preocupan de enviar a esas empresas cartas protestando por este colonialismo, y reciben suficiente número de ellas, probablemente reconsiderarán su postura. Lo ideal serían campañas más amplias en la calle, pero eso, hoy por hoy y dada la escasísima combatividad de los patriotas, sería pedir peras al olmo.

Ello aparte, las empresas anglosajonas, sean del tipo que sean y al revés que las españolas, sí practican una intensa y agresiva promoción de su lengua.

********************************************

Más sobre un  programa de urgencia

1)      Procesar a los responsables políticos y económicos de la actual ruina de España. No se trata ni de buscar chivos expiatorios ni de creer que la crisis se resuelve así. Se trata de un problema moral y político de primer orden: un sistema en el que los políticos son irresponsables de la ruina que provocan con sus demagogias y corrupciones, es un sistema detestable y corrupto en sí mismo.

2)      Reducir  el número de políticos profesionales, que probablemente pueda hacerse en más de la mitad disminuyendo los diputados en todos los niveles, los ayuntamientos y el número de concejales. Lo mismo con respecto a los coches oficiales, dietas y pensiones de los políticos en general. Es difícil decir si eso sería “el chocolate del loro” o una reducción sustancial, pero contribuiría a reducir el despilfarro.

3)      Reducir progresivamente, pero con bastante rapidez, el número de funcionarios y empleados públicos, con vistas a dejarlos en torno a dos tercios de los actuales.

4)      Considerar en serio la salida del euro. Es evidente que este se ha convertido en una especie de arenas movedizas en las que nos hundimos más y más. Salir del euro tendría un coste muy alto, que debería estudiarse, pero permanecer en él también lo tiene, y recuperar nuestra soberanía económica es importante si no queremos convertirnos en satélites de otras potencias europeas. Recarte, un economista solvente que vio los peligros del euro en su momento, afirmaba a finales de 2010 que era difícil que el euro sobreviviese cuatro o cinco años, pero recientemente señalaba estos peligros para España: Estando endeudados como lo estamos, habría que devolver la deuda en euros mientras la peseta se devaluaría un treinta por ciento. Lo que antes era una deuda de diez billones pasarían a ser quince billones. (…) A las familias, se le doblaría prácticamente la cuota hipotecaria. Y el Estado tendría que pagar un cuatro o cinco por ciento del PIB en intereses, en lugar de un tres. Habría que restringir mucho más los gastos públicos y habría que subir los impuestos. Hay otra consecuencia, positiva, y es que con esa devaluación la economía sería mucho mas competitiva y facilitaría las exportaciones. Habría que ver a largo plazo qué es mejor y peor, pero a corto plazo es una hecatombe. Al cabo de ese tiempo, dependería de cómo lo hiciera el gobierno de turno. Si fueran virtuosos y frugales la economía española iría mucho mejor. (…) Pero el Gobierno que saldría sería una coalición de PSOE, IU, y sectores del 15-M y no creo que fueran a tomar decisiones virtuosas, lo que hace que la salida del euro sea para mí el peor de los escenarios posibles. Habría que considerarlo en serio, pues las predicciones de los económicas no suelen cumplirse, y menos en situaciones inciertas.

5)      España debe asumir sus deudas, pero las grandes potencias europeas deben asumir, a su vez, su responsabilidad por una política de favorecer ciegamente el endeudamiento. Es decir, hay una responsabilidad común y compartida, y los acuerdos deben partir de ese principio.

De todas formas, el eje de la acción podría estar en la reducción de personal político y del empleo público. Ello es fácilmente comprensible por la población, que considera a nuestros desvergonzados políticos (con las excepciones de rigor) una causa principal de nuestros males. Y no es una política populista –aunque, como todo, dependería de cómo se plantease.

 

Creado en presente y pasado | 117 Comentarios

Programa de urgencia ante una crisis múltiple. Himno gay

Blog Gaceta: “Gran acuerdo nacional / Experiencia en Barcelona / Formación académica (y II):   http://www.intereconomia.com/blog/presente-y-pasado/gran-acuerdo-nacional-experiencia-barcelona-formacion-academica-y-ii-20120630#comments

*******************************

Contra lo que suponen los utopistas, no hay, en economía o en cualquier otra actividad humana, ninguna receta  que no tenga contrapartidas negativas y que deje de conducir en un momento u otro a una crisis. Incluso las fórmulas más felices se agotan, entre otras razones porque su éxito modifica las condiciones iniciales en que se aplicó y crea condiciones nuevas que obligan reformar o sustituir la fórmula envejecida. Así, la sociedad española del siglo XVI fue extraordinariamente exitosa, en algunos aspectos la más exitosa del mundo entonces, pero las circunstancias fueron cambiando  y obligando a adoptar nuevas ideas. La decadencia de España en el siglo XVII podría resumirse en el hechizo por fórmulas anticuadas y el horror por las novedades.

A su vez, las crisis, dentro de su penosa negatividad, suelen ofrecer elementos para superarlas. Por lo que respecta a las crisis económicas, ninguna de ellas ha llegado a derrumbar, hasta ahora,  el llamado capitalismo, pese a los agoreros marxistas y otros,  que veían en cada una de ellas el prólogo a la caída del sistema.

En España, la crisis económica viene mezclada con otras dos: una política –ante todo las tendencias disgregadoras hijas de una transición mal desarrollada— y otra moral, manifiesta en el empeño de casi todos los partidos por romper o disolver a España: más “Europa”, pregonan con desvergüenza, al paso que imponen el inglés como lengua privilegiada de cultura y de  presencia casi cooficial en los espacios públicos y la enseñanza—,  y en el ataque  sistemático a la familia y a la cultura cristiana. Viene a ser el agotamiento  del modelo elaborado en la transición, roto por Zapatero.

No existen frente a la compleja crisis fórmulas simples ni de efectos mágicos, pero en su tratamiento debe  encontrarse un eje fundamental de actuación que repercuta en el conjunto o sirva de hilo de Ariadna para resolverlo, ya que es imposible abordar al mismo tiempo todos sus aspectos. Ese eje podría consistir en el adelgazamiento del estado.  Hoy parece evidente que un problema clave del país es la inflación del aparato estatal, cinco veces mayor que  el existente al morir Franco, así como del número de  políticos, en su mayoría ignorantes y demagogos. Esta inflación ha traído, además, una alta dosis de corrupción y parasitismo, siendo quizá el factor que más ha fomentado la triple o cuádruple crisis actual. Se objeta que en otros países europeos el peso del estado y el número de funcionarios es parejo o superior. Cierto, pero ellos tampoco están nada bien económicamente, aparte de que  las condiciones generales e históricas no son iguales. Y no tienen el gravísimo problema de la deslealtad de partidos regionales que usan su poder y los medios del propio estado para socavar la nación.

Creo que en el adelgazamiento y agilización del estado podría estar la vía para ir solucionando la crisis múltiple del país, si un partido fuera capaz de estudiarlo, defenderlo y convencer a la opinión pública. Se trataría, por una parte, de eliminar gran número de empleos públicos y cargos innecesarios o parasitarios, quizá hasta un millón, lo que exigiría un estudio cuidadoso. No estoy seguro de que por cada empleo público eliminado se creen 2,8 en el sector privado, al menos a corto plazo, como dice Roberto Centeno,  pero en todo caso  ese saneamiento disminuiría la necesidad de impuestos y con ello estimularía la inversión privada.  Las políticas actuales, en cambio, crean un círculo vicioso: aumentan la deuda estatal (hasta el punto de que podríamos endeudarnos solo para seguir pagando los intereses, en una espiral suicida) y  al elevar los impuestos atacan la economía y la inversión privadas, con lo que el aumento de los impuestos podría llevar al estado a recaudar menos y necesitar mayor endeudamiento… Sin contar que la credibilidad del gobierno ante los mercados es muy baja, por sus estimaciones poco claras de la verdadera situación económica, lo que repercute en el aumento de los intereses.

Y por otra parte se trataría de una racionalización de los organismos del estado (desde las Cortes a los ayuntamientos), disminuyendo fuertemente el número de sus políticos, así como controlando los sueldos de estos (la actual casta política está radicalmente en contra: http://www.youtube.com/watch?v=nyOtjisVFT0). Otro punto coordinado sería la responsabilización de los políticos por su gestión. Asistimos al espectáculo de que los políticos causantes de la semirruina del país actúan como si no tuvieran la menor responsabilidad al respecto: se van tranquilamente con sueldos, pensiones y prebendas, o siguen haciendo demagogia en los partidos. Este solo hecho provoca la desmoralización ciudadana y tiende a pudrir el sistema.  Los gobiernos anteriores deberían ser juzgados por su promoción  y tratamiento de la crisis económica,  además de por su colaboración con banda armada y similares. Y otros debían ser inhabilitados durante un largo período para ejercer cargos políticos.

Lo cual tendría que completarse con medidas como la clara delimitación de las competencias centrales y regionales, con la recuperación por el estado central de la enseñanza, quizá también de la sanidad; lo primero, sobre todo, en Cataluña y Vascongadas, donde la enseñanza pública se ha convertido en un instrumento de propaganda antiespañola Por consiguiente, un programa de urgencia podría tener como eje y primer punto el adelgazamiento de un estado obeso y enfermo. Un programa de saneamiento político-económico que seguramente repercutiría en todos los demás terrenos: un estado más eficiente en una España más sana y fuerte.

¿Algún partido podría plantear así las cosas? Ver otro blog sobre la “reconversión”.

************************************

Sr. Moa: creo que al Día del Orgullo Gay le falta una cosa: un himno. Sugiero que podría ser  la célebre canción de Violeta Parra “Quiero un hijo guerrillero”, transformada en “Quiero un hijo mariquita, el más preciado laurel”, o algo así. Creo que entre los aficionados a su blog hay uno con buena capacidad versificadora, Katakrok, y él podría componer la letra adecuada. Es una sugerencia. Incluso podría ser “Quiero un padre mariquita y una madre lesbiana”, en fin, ya sabe usted, la inversión de valores (y en valores).  Además, la adaptación mostraría el cambio de ideología en la izquierda, porque antes la izquierda era más homófoba, como le dicen ahora, que la derecha. ¿Por qué se ha vuelto homosexualista, como dice usted? Solo por una cosa: la izquierda odia la cultura occidental que siempre ha llamado capitalismo, y la religión, así que todo lo que vaya contra eso le parece de perlas.  Manuel Rodríguez.

Creado en presente y pasado | 225 Comentarios

Dos generaciones y el triunfo de la kakistocracia. El Foro Ermua pide ayuda

Blog Gaceta: Dívar, Garzón y nuevo partido / Formación académica (I): http://www.intereconomia.com/blog/presente-y-pasado/divar-garzon-y-un-nuevo-partido-formacion-academica-i-20120626

***********************************

Algunos agudos lectores de Sonaron gritos…  han incidido en el contraste que ofrece con otras muchas obras que tratan de aquella época, de la que la novela más paradigmática y en muchos sentido fundadora sería La Colmena. Y, efectivamente, viendo las cosas en perspectiva así ocurre, aunque no fuera un designio consciente por mi parte.  Las dos parecen novelas históricas en el sentido de que retratan ambientes y situaciones de época, y cabría preguntarse cuál de ellas resulta más veraz, sin entrar en méritos literarios.  Creo que La Colmena, a pesar de su éxito como descripción presuntamente histórica, tiene muy poco que ver con la realidad, o, para ser más exacto,  su realidad podría extrapolarse, con las correcciones correspondientes, a cualquier época: sus personajes sin mucho espíritu ni inteligencia, son perfectamente universales, y ya tiene mérito haber escrito una obra literaria notable con tales mimbres, aun cultivando el cutrismo.

En varias entrevistas me han preguntado por qué elegí aquella época, de la que, gracias a Cela y a muchos otros, ha quedado una imagen triste, pobretona y aburrida.  Pero la realidad histórica es muy distinta. La etapa que se extiende desde el comienzo de la Guerra Civil hasta el año 49, que marca la derrota completa del maquis, es sin duda la más dramática y la más épica del siglo XX español. Baste recordar los desafíos a los que hubo de enfrentarse, en condiciones muy precarias, aquella generación: los movimientos revolucionarios y separatistas, el peligro de ser arrastrados a la vorágine de la guerra mundial, el boicot inglés, la posibilidad de invasión por los vencedores de Alemania, el maquis, intento de reanudar la guerra civil, y un injustísimo aislamiento internacional que buscaba agravar al máximo el hambre y la miseria. En todo el siglo XX, incluso desde la Guerra de Independencia,  ninguna generación de españoles había debido afrontar desafíos tan extremos y peligrosos.

Pues bien: aquella generación, lo mejor de ella, no solo hizo frente a tan difíciles amenazas, sino que salió vencedora de  todas ellas.  Este es un hecho histórico de la mayor magnitud, porque los desarrollos posteriores, básicamente la paz más larga y productiva que haya tenido España en dos siglos, se debió al esfuerzo y al valor de aquellas personas, que he intentado reflejar en los personajes de mi novela, para lo que he debido alejarme del costumbrismo y del cutrismo tan en boga, sobre todo al tratar aquella época.

Mucho debemos, pues, a aquella generación, a la que hemos pagado desde hace muchos años con una mezcla de odio y desprecio: el odio y desprecio de los inferiores a los superiores. Echemos un vistazo a la generación actual, que en su inversión de valores  ha pretendido hacer del embuste, la cobardía, la frivolidad sin ingenio  y la corrupción una especie de virtudes, y que pretende mofarse  de quienes en tan gran medida la superaron. Es la kakistocracia, el poder de los peores.

Pero ya entonces aparecían esos personajes: Cela mismo es un buen modelo: de ofrecerse como chivato de la policía pasó a intentar congraciarse con los que creía que iban a vencer en España al terminar la guerra mundial. En Sonaron gritos… he querido retratar también aquellos ambientes oscuros en que todos los gatos eran pardos, y que después de tantos años parecen haberse vuelto dominadores. Aunque quizá no tanto como creen.

*****************************************+

Queridos amigos: No se nos oculta  que pasamos momentos difíciles en los que no asistimos al final de ETA sino a su asalto al poder, con extraordinarias expectativas de un posible éxito electoral en las próximas autonómicas -de 2013 o quizás antes-,de trágicas consecuencias para España y la ciudadanía vasca no nacionalista. El nuevo Gobierno, parece haber asumido como propios, los acuerdos de los Gobiernos socialistas en su negociación con ETA,  como pone de manifiesto la política penitenciaria que se está aplicando. Una vez más, los objetivos de la banda son atendidos y ETA tiene de nuevo representación en las instituciones con Bildu,  Amaiur y Sortu, a pesar de tener el Estado de Derecho todos los instrumentos para evitarlo.

Desde el Foro Ermua, aunque estamos cansados, consideramos que no podemos desanimarnos por los logros políticos y penitenciarios de los terroristas, sino trabajar con toda energía  para que no se pierda esta referencia moral de la democracia en España, que ha sido y seguirá siendo el Espíritu de Ermua hasta la total derrota y desaparición definitiva e incondicional de ETA. Con este fin, necesitamos vuestro apoyo para financiar los gastos de la  actividad pública  que debemos desarrollar. Indicamos abajo el nº de la c/c. Os solicitamos toda la ayuda que podáis prestarnos aunque sea pequeña y que reenviéis  este correo a amigos y conocidos  Con nuestro agradecimiento, recibid un fuerte abrazo,

Descripción: Faro-con Foro Ermua¿Quiere ayudarnos?

 

Contacte con nosotros: prensa@foroermua.com

Aportaciones económicas: 0075 4621 18 0600389228

 

 

 

Creado en presente y pasado | 167 Comentarios