El lógico y racional odio de Feijóo
Feijóo ha expresado muy claramente su aversión a VOX, lo que Eléntir creen una especie de manía personal. Pero nada más lejos de la realidad: el odio de Feijóo es perfectamente racional y lógico. El hombre se ha declarado afín al PNV, ha declarado a Galicia “nación sin estado” (sea eso lo que fuere) y practica la misma política hispanofóbica que Pujol en Cataluña. Para colmo, están intereses más particulares: VOX es el partido que más votos extrae del PP, que le está quitando el pan de la boca, como quien dice. ¿Por qué había de amarlo? Pujoliño cree que con el Dotor y su partido se entendería mucho mejor, y está en lo cierto, del gobierno solo le separan cuestiones de matiz, mientras que las que le separan de VOX son esenciales. Y Feijóo, al contrario que los bobos que hablan de “ir juntos”, ha explicado que los acuerdos, en todo caso, serían después de las elecciones. Pues claro. Sería ingenuo, por otra parte, esperar que si VOX superara al PP, cosa nada imposible, este fuera a apoyarle para gobernar.
Es más, creo que VOX no debería andarse con esas delicadeza de buscar a un político “independiente” para la moción de censura. VOX podría, si quiere, explicar así la cosa: “Este gobierno está llevando al país a una situación crítica (exponer datos). Por eso VOX plantea una moción de censura. Hemos tratado con otros grupos políticos, en especial el PP, para que la apoyen, pero no hemos obtenido la menor respuesta positiva, por lo que concluimos que son partidarios de mantener dicha situación, interesados solo en llegar al gobierno para mantener, como han hecho siempre, las políticas de izquierda y separatistas que han degenerado en un golpismo abierto, contra España y la democracia. Por eso, y para hacer consciente al país de lo que nos estamos jugando, presentamos la moción de censura, proponiendo a Abascal como presidente””. Este podría ser el esqueleto del discurso. Es obvio que la moción no va a tener éxito en un parlamento tan degradado como el actual, pero puede y debe tener éxito fuera de él, como base firme para la contienda electoral ya en marcha.
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Un artículo razonable: https://www.almendron.com/tribuna/la-guerra-civil-inconclusa/
El autor: Guy Sorman – Wikipedia, la enciclopedia libre
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Qué es Occidente
El término se entiende generalmente como Europa más América. Pero dentro de ambas hay importantes diferencias. América se compone de dos ámbitos culturales muy distintos, el hispánico y el anglosajón. El primero no se sabe si está en decadencia irremediable o en una efervescencia de la que quizá pueda salir algo mejor; el segundo muestra una extraordinaria pujanza económica, política, militar y cultural, que, aunque con raíz europea, ha sobrepasado a Europa, a la que orienta y tutela en todos los sentidos. Que esa pujanza política, económica y militar no encubra en realidad un agotamiento o aberración cultural es algo abierto a discusión.
Dentro de Europa hay también varios niveles. Desde hace varios siglos se considera al conjunto Inglaterra-Francia-Alemania como el centro inspirador y modelador de lo europeo, con otros países de segundo orden e imitadores, entre ellos España. Hay, además una Europa centro-oriental compuesta de pequeños países tradicionalmente influidos por la cultura alemana, al tiempo que temerosos de Alemania y más aún de Rusia. Sin embargo, unos y otros, casi todos metidos en la UE, se orientan política, militar y sobre todo culturalmente, hacia el ámbito anglosajón. Este se ha afirmado como el elemento rector de todo Occidente, muy consciente de sí mismo, con especiales relaciones entre los “cinco ojos”.
Existe, además, el hecho de Rusia. ¿Se la puede englobar en Europa en particular y en Occidente en general? La guerra fría generó la distinción, en gran medida artificial, entre Occidente y la URSS. Este es un tema debatible y conflictivo, y en la actualidad se está agravando por la guerra de Ucrania.
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Los defectos de la Constitución de 1978 son bien evidentes y enseguida denunciados por muchas personas. Era difícil de evitar, porque la experiencia era nueva. El problema es que en lugar de corregirse, los defectos de han ido agravando, hasta llegar al actual golpismo. Si el proceso ha durado tanto se debe a la solidez de la herencia del franquismo, pero es precisa una reacción: 261 – Defectos de la Constitución | Vox ante un año crucial – YouTube
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Tres clases
Hace años. Ahora lo matizaría: “La sociedad humana se distingue de las animales por su extrema individuación y desigualdad, de ahí que dentro de ella haya una tendencia al movimiento desordenado y al choque entre personas y grupos. Dentro de ello, propongo que pueden encontrarse básicamente tres minorías: una que podemos llamar culta y activa, una inculta y pasiva, y otra inculta y activa. Por cultura, en este sentido, no entiendo solo una acumulación de conocimientos, sino sobre todo cierto criterio para ordenarlos y entender su lógica –nunca del todo, por cierto–, y cierta conducta no demasiado desequilibrada. Este sector es el que fundamentalmente mantiene y hace avanzar a la sociedad. Según la teoría, creo que de Pareto, no me hagan mucho caso ahora, el 20% hace el 80% de las cosas, por lo que podríamos decir que se trata de ese sector. Otro gran grupo social es pasivo y no se interesa por más asuntos que los que le atañen personalmente y a sus intereses más inmediatos, generalmente tener algún dinero y diversión. Se amolda a cualquier régimen o a cualquier situación, viene a ser un peso muerto, pero en situación de crisis profunda puede ser el que impide o dificulta un hundimiento social generalizado. La última minoría se compone de personas como las anteriores, con una visión muy estrecha de sus intereses personales, pero al mismo tiempo descontenta y dispuesta a creer cualquier idea o teoría general que satisfaga su “mala leche”. Este grupo se revela con gran violencia y a menudo con extrema crueldad en ocasión de crisis revolucionarias.
Los tres grupos no están separados claramente, no se les puede distinguir, por ejemplo, por los ingresos económicos o como clases sociales, sino que se interpenetran y además varían cuantitativamente. En momentos de convulsión, el tercer grupo puede crecer repentinamente, y en general los tres aumentan y disminuyen según las circunstancias”
