La ignorancia como fundamento de la libertad / Gimnasia española / Reseña entusiasta.

Blog I: ¿Qué es democracia real? / e-cristians, poco cristiano: http://www.intereconomia.com/blog/presente-y-pasado/que-democracia-real-poco-cristiana-e-cristians-20131114

*************************************

Libertad e ignorancia.

Pocas veces se ha relacionado la libertad con la ignorancia, pero cabe sostener que esta es la base de aquella. Si conociéramos todas las consecuencias de nuestros actos, así como, en general, el pasado, el presente en un sentido más amplio que el personal, y el futuro, no podríamos ser libres, ya que obraríamos con una seguridad mucho mayor que la que proporciona el instinto a los animales. Por así decir, elegiríamos siempre lo correcto, aunque la palabra elegir está aquí de sobra, y en ese sentido dejaríamos de ser seres morales. Pero, en realidad, nos movemos en un mundo de incertidumbres, en el que ignoramos demasiadas cosas no solo sobre el exterior, sino sobre nosotros mismos. Ello ocurre incluso en un terreno tan trivial como la elección de una marca de cualquier mercancía. Si tuviéramos la certeza de que una de ellas es mejor y más barata que las demás, la compraríamos sin plantearnos dudas (y las demás se arruinarían rápidamente, si es que llegaban al mercado). Así, la libertad de elección incluye un grado de ignorancia. Claro está que se trata de una ignorancia relativa, pues una ignorancia absoluta nos haría movernos a ciegas, sin libertad a su vez. Pero también cabe decir que en la medida en que nuestra ignorancia disminuye, disminuye también nuestra libertad. Esta sería finalmente “la necesidad hecha consciente” en formulación clásica (y contradictoria), muy del gusto de las ideologías ciencistas o cientifistas.

Debido a esa ignorancia, relativa pero esencial, son precisas unas normas morales que orienten en la vida a las personas, permitiéndoles una conducta más o menos estable, impidiendo que nos veamos arrastrados a cada paso por deseos e impresiones del momento, que nos conducirían con facilidad al desastre. Los animales tratan de cumplir sus apetitos sin mayor reflexión, mientras que el hombre ha de valorar sus deseos en función de una idea más o menos clara del bien y el mal. La moral puede entenderse como  un destilado de la experiencia de generaciones sobre una inclinación o necesidad innata;  pero no supone un conocimiento preciso, por lo que sus reglas nunca tienen un carácter absoluto, sino solo como regulador flexible de la conducta. Sin que sea claro el grado de flexibilidad  necesario para hacer la vida soportable. Y la moral puede hacerse rígida y obsesiva, llegando a sacrificar los deseos hasta un ascetismo insoportable e innecesario.

También cabe pensar que todo el mundo obra con idea de hacer el bien, interpretado de un modo u otro. Sería la ignorancia lo que la llevaría al mal. La libertad  tendría, pues, un fundamento en la ignorancia, pero no es ella misma ignorancia, del mismo modo que esta no es el mal, como los utopismos pretenden. Ahora bien, ¿es cierto que todo el mundo obra pensando en el bien?  ¿Podría una persona  orientarse al mal,  aun suponiéndola dueña de  ese total  conocimiento exclusor de  la  ignorancia?  ¿Consiste la libertad, en definitiva,  en la capacidad humana de elegir el mal a pesar de cualesquiera conocimiento u objeciones razonables? Un problema es que el mal y el bien resultan dinámicos y cambiantes: de un mal puede nacer un bien y viceversa; lo que alguien entiende como un mal otros lo ven al contrario; el mal de unos puede ser el bien de otros… Y la razón ayuda poco al respecto. El mito del pecado original lo expresa, según creo: el hombre muerde la fruta del árbol bien y el mal,  pero no llega a digerirla bien.

************************************

****Gimnasia española
Blog, OJ: Tengo gran interés en el tema. No obstante, pocas veces he tenido la oportunidad de tratarlo en este blog donde los temas desaparecen, resurgen y vuelven a desaparecer. He visto que se ha tocado muchas veces. Se ahondó en él, principalmente, en 2006 y 2007.
Además, veo que ha despertado gran interés en
alguna ocasión últimamente.
Como este es un blog en el que, como vemos, la actualidad y la historia mandan, he pensado en crear una página web y/o foro, de forma totalmente desinteresada, en el que podamos extendernos sobre la “gimnasia española”. Muchos aspectos se prestan a la discusión, y pueden salir nuevas ideas. Mi pregunta: ¿hay personas interesadas en el tema? Montar la web o el foro es fácil, cuestión de algunas horas. Yo mismo me ofrezco a hacerlo. Lo difícil es encontrar la colaboración, a la hora de sugerir ideas y contenidos, cambios, bibliografía, etc.
En Navidad se emitió en La 2 de Televisión Española una entrevista de Eduard Punset a un monje budista (hijo, por cierto, de Jean-François Revel). En la última parte, Punset le pregunta por algún método de focalización de la atención. El ejercicio, totalmente sencillo, destinado a alcanzar calma, claridad y establidad mental, consistía en la estabilización por medio de un objeto o una imagen. (
http://youtu.be/uhc750plltc ). Todo lo que cuenta podría ajustarse a este plan de la “gimnasia española”, sin lugar a dudas, sin llegar al extremo de falsos espiritismos. El ejercicio no es otro que una actividad mental de preparación para otras tareas.
Por otro lado, he tropezado con la web de un colaborador de LD, Francisco Capella, en la que se encuentra una sección interesante: “Aprende a pensar / Ejercicios”:

Lo esencial de estos ejercicios es intentar resolverlos personalmente, pensar acerca de los posibles métodos de solución. Mirar directamente la respuesta es desperdiciar una buena oportunidad de aprender a pensar, de descubrir y superar las propias limitaciones, los bloqueos a la imaginación, las restricciones innecesarias, las suposiciones implícitas incorrectas.
Lo pueden ver aquí: http://www.intelib.com/
Son recursos, de los muchísimos que hay en Internet, que, junto con algunos libros, podrían configurar el contenido de la “gimnasia española” sobre las bases que ha expuesto Moa (“Gimnasia española” y “Una derivación…”), un pequeño plan de ejercicios que se puede difundir y proponer en la red.
Y para este fin, un foro de opiniones, como he comentado, podría ser mucha utilidad.
(En blog  LD, 14 de enero de 2011)

******************************

Una reseña de Paco Linares:

Nunca hice una crítica literaria, pero la novela-historia escrita por Pío Moa “Sonaron Gritos y Golpes a la Puerta” me ha conmovido con reales, auténticas y veraces sensaciones de todo tipo, epidérmicas y anímicas que deseo compartir. Leer esta novela es como un concierto, contiene tantos matices, tantas notas, que para describirla me obligan a compararla con una sinfonía.

  La primera lectura se me hizo muy corta, tiene muchas tesituras distintas perfectamente acopladas con precisión matemática, el suspense y la aparente improvisación, sólo aparente insisto, me sonaron a una audición de Jazz, todo es correcto, todo parece espontáneo. Pensé en el  inicio  de las primeras páginas en el estilo de Millennium de Stieg Larsson o como Los Pilares de la Tierra de Ken Follett, la terminé con prudente velocidad porque cada paso llamaba a otro como cuando subes una montaña, tenía la impresión de que algo me dejaba atrás.

  La segunda lectura la disfruté bastante más, como un concierto de música clásica, cada situación, cada personaje tiene una tímbrica diferente, a veces “molto agitato”  trepidante, otras “allegro ma non tropo” rápido pero no demasiado, había momentos que dejaba de leer para pensar sobre el contexto descrito o admirar la destreza del autor, Pío Moa. El escenario tiene cientos de fondos, guerra civil española y su correspondiente post conflicto bélico, Barcelona, Madrid, Francia, Alemania,  Rusia, ciudades, campos, aldeas. Cualquier página está llena de contenido, incluso los párrafos “molto espressivo” en una segunda lectura me daban que pensar, ¡qué concierto! no te aburres ni en los “adagio” porque tienen un fondo para la reflexión muy activo. Terminé por entender todo, parece que el autor lo vivió en primera persona.

 Cada personaje tiene su personalidad, su forma de hablar, el lector no tiene que compartir pensamientos, pero los comprende.  Las personas o situaciones,  cada uno de los que aparecen en  “Sonaron Gritos y Golpes a la Puerta” tienen su razón de ser, su propia personalidad,  su forma de pensar y hablar. Con algunos empatizas y me horrorizó observar  cómo se traicionan a sí mismos y a los demás, la descripción es tan real que pienso que igual me podría pasar a mí y me doy miedo. La verdad es que si hablo de un solo protagonista (conste que algún folio he roto por hacerlo) traicionaría la sorpresa del lector, el más bellaco puede llegar a ser el más honesto y generoso, todo depende de la batuta que mueve el director de la orquesta  más  la iniciativa de los profesores que en esta obra tienen su propia parcela de autonomía.

A Pío Moa, las situaciones y los personajes  muchas veces se le escapan, como a un periodista que escribe un diario, se apasiona y se sorprende con lo que él mismo ve, no con lo que ha compuesto. Cuenta una sinfonía que ha dirigido con la partitura de otro. En este torbellino hay brevísimos momentos de paz, como cuando en una tarde ves caer una fina lluvia de otoño sobre la mar en calma. Sin esperarlo, como el rayo,  nos cae un párrafo “molto agitato con fuoco”, trepidantemente ardiente. Subrayo, nunca he hecho una crítica literaria  pero recomiendo a quien no le guste demasiado leer que lo intente con este libro y al que encuentre placer en la lectura, estoy casi seguro que lo pasará bien. Espero que no me suelten gritos ni golpes a la puerta por expresar estas opiniones aunque en el fondo, como he escrito lo que siento, de veras me da igual. Porque digan lo que digan es formidable el contenido y es  fascinante el uso magistral que hace del metrónomo. ¡Solo soy un lector! Pero lo recomiendo, deseo que más gente disfrute de este trabajo, da placer, te hace pensar, enseña y entretiene.

Paco Linares.

——————————————

Debo advertir que no fui capaz de terminar la novela de Ken Follett, y la de Stieg Larsson me pareció una peste, entretenida pero una peste:

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/los-suecos-no-aman-a-las-mujeres-i-franco-vicioso-5116/,  y

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/los-suecos-no-aman-a-las-mujeres-ii-sintomas-y-causas-5118/

 

Creado en presente y pasado | 202 Comentarios

Poder e igualdad / La finura de la Churry

Blog I:  Franco, desde el liberalismo: http://www.intereconomia.com/blog/presente-y-pasado/franco-liberalismo-20131112

*********************************

Poder e igualdad

Puesto  que el poder consiste en la capacidad de unos pocos (oligarquía) de hacerse obedecer por la mayoría,  implica una desigualdad esencial, y de ahí que en nombre de la igualdad  haya sido el poder tan denostado. Por otra parte, esa desigualdad se presenta igualmente entre la misma  oligarquía, siempre mejor o peor jerarquizada, y también entre los que  obedecen. Y aunque la igualdad parece una aspiración fundamental del ser humano, la realidad empírica muestra una  gran desigualdad entre individuos,   en todos los campos: en dotes intelectuales o físicas, en trabajos, en ingresos, en aficiones e intereses, en fuerza de carácter, en capacidades, en sensibilidad, iniciativa, valor físico o moral… Estas desigualdades naturales crean por sí  afinidades y jerarquías sociales, élites, privilegios… y una insatisfacción que da origen a veces a revueltas sociales.

¿En qué sentido, por tanto, se habla de igualdad, cuando es algo obviamente ajeno a la experiencia? Una igualdad básica nos permite identificar  a los seres humanos como tales, por muchas variaciones que encontremos  entre ellos,  de modo análogo a como identificamos a los leones o a las hormigas. Pero ¿qué deducir de ahí? Generalmente se deduce una igualdad de derechos, aunque sea en un plano ideal. Para una persona religiosa, “todos somos hijos de Dios”, y en ese sentido iguales, aunque el pecado original haya introducido grandes desajustes prácticos. En cuanto a la igualdad de derechos o igualdad ante la ley, se trata de un deseo nunca cumplido, si bien con diversos grados de realización.

Las diferencias individuales no impiden la existencia de sociedades ni de agrupaciones particulares muy variadas dentro de una misma sociedad –todas ellas con un grado más o menos fuerte de poder–. Encontramos una distribución por grandes grupos, llamados generalmente clases, nacida de la necesidad económica. En todas las sociedades civilizadas esa distribución está bastante clara: una capa muy reducida de personas ostenta el poder político y militar, estrechamente ligada a otra capa de carácter religioso— cuando no son las mismas personas–, y una amplia masa dedicada a la producción de los bienes materiales: campesinos, jornaleros, artesanos, comerciantes, criados,  esclavos en muchas sociedades, etc. Esta distribución y la desigualdad consiguiente han sido vistas como algo natural, hasta que el ansia de igualdad ha permitido entenderlo como una imposición por la fuerza de los intereses de los poderosos sobre los débiles, imposición en la que la religión desempeñaría el papel de “opio”,  para contentar con su suerte a los de abajo. Lo cual presupone, a su vez, una igualdad esencial (al menos de “intereses”) entre los miembros de cada una de esas clases sociales.

Esta concepción no distingue básicamente al hombre de los animales, determinados todos ellos por la necesidad “material” de sobrevivir, aunque lo hagan de distinto modo. Sin embargo, lo característico del ser humano, lo que le distingue de los animales, es el elemento que normalmente llamamos espiritual, y que en esta concepción resultaría solo un engaño al servicio de los poderosos.

El marxismo ha desarrollado este enfoque de la manera más completa. Examinando la historia de las fuerzas económicas y las “superestructuras” institucionales e ideológicas correspondientes, ha concluido que en el pasado  las revueltas igualitarias estaban condenadas al fracaso, mientras que la igualdad comunista sería posible  tras la abundancia traída por el desarrollo capitalista. En la práctica, sin embargo, la aplicación del marxismo ha generado una desigualdad máxima, entre una oligarquía dueña literalmente de todo y una masa sin derechos. Lo cual indica que los diversos sistemas y regímenes sociales no son modos de explotación de unos por otros (aunque suelan implicar explotación), sino modos de organización social a partir de unas desigualdades forzosas. Puede decirse que el poder  maneja de diversas formas, la inevitable desigualdad, por lo que el intento de abolir esta lleva consigo la máxima polarización del poder.

************************

Héroes de nuestro tiempo: La finura de la Churry

Todo el mundo pasa por malas rachas y, claro,  trata de salir de ellas como Dios le dé a entender; eso es parte de la vida, porque así estamos hechos,  incluso las personas más distinguidas, para qué hablar del común de los mortales, de ti o de mí, sin ir más lejos…  Así le ocurre, pongo por caso, a Paloma Castiñeiras, ya sabes,  Churry  Smith, cantante feminista muy popular en momentos no tan lejanos en el tiempo,  y conocida por su afición a tener amantes no masculinos, que hasta ahí podían llegar las bromas. Tú la conociste un poco también, ¿no es cierto?  Ya anda algo  cascadilla físicamente, sí… No es que haya perdido facultades,  pero ya se sabe la clase de gentuza que pulula  por el mundillo artístico,  gente  envidiosa y aprovechada, en cuanto sale una joven enseñando la pechuga ya…  Pero, para qué te voy a contar, si tú algo la conoces también.  Bueno, hay que reconocer que ella no es de las que se amargan, tiene un  modo de ser generoso… El otro día  nos contaba a un grupo de amigos:  “Qué vidorra me he pegado!  Si volviera a nacer, repetiría”.  Lo malo es que  había allí una pareja que la cabreó mucho. Churry no dijo nada de momento, por educación, porque eso sí, es muy educada, pero luego , joder, no paraba de echar pestes: “¿Serán gilipollas el tío y la tía esos?  ¡Mirándome con una sonrisilla como de cachondeo los dos…! ¡La madre que los parió! ¿Y qué hacían allí?  Creí que eran todos amigos”. Yo le explicaba: “Son amigos  de la Paqui, que tenían ganas de conocerte, mujer, tampoco te pongas así”.  Y ella, venga y dale, y venga y dale, que no paraba la tía  echándome la culpa porque como representante suyo ya podía tener más vista y tal y qué sé yo.  La verdad, ya me estaba calentando la cabeza, menos mal que lo primero que aprendí en el oficio es que las artistas son muy temperamentales,  y hay que saber aguantar marea. Así que procuré calmarla. ¿Por qué veía ella cachondeo en la sonrisa de aquellos…? A lo mejor eran sonrisas de admiración, le dije. Yo es que ni me había fijado, ¿entiendes? Pero ella,  como una tigresa, vamos, que no atendía a razones.  “Bueno, pues si no es de admiración, será de puta  envidia—le dije–. Porque anda que no te tienen envidia ni ná, tantos mierdas fracasados, con esas vidas sórdidas y aburridas que llevan, tanto quiero y no puedo”.  Ahí ya di en el blanco. Estuvo totalmente de acuerdo. “El soplapollas, con su pinta de chuloputas reprimido… Que eso, chuloputas es lo que le habría gustado ser, pero no tiene cojones… Y la tía, menuda puta barata… Si es que los miras y ya sabes cómo son, no hay más que verles la cara. A mí me van a engañar…”  Yo creo que ella estaba alterada porque, ya te dije, pasa una mala racha. Llevaba tiempo que no la llamaban ni para cantar en las fiestas de Bollullos de Abajo… ¡Coño! Y la tía, no te creas que tiene un pelo de tonta. Ya venían las elecciones generales, así que de pronto me espeta: “Si gana el PP, yo vuelvo a exiliarme”. Y yo: “¿Pero qué chifladura se te ha ocurrido?” Pero de chifladura nada, macho, la tía es que tiene vista. “Sí, me exilio, porque es como si Franco volviera”.  Yo no acababa de verlo: “Pero si esos del PP son ahora más antifranquistas que tú misma, mujer. Además, ¿adónde vas a irte ahora, con tu edad…” Y ella, con una sonrisa de pícara, va y me lo aclara. “Que no, tío, que no es eso. Tú avisa a la prensa. Es lo que voy a decir: que vuelvo a exiliarme si ganan esos fachas.  Como la otra vez, ¿entiendes?  Solo que ni de coña me voy fuera, es solo para que la prensa hable, joder, a ver si vuelven a acordarse de mí”. Yo, como tonto, voy y le digo: “Pero si en tiempos de Franco te largaste por el pufo aquel  que dejaste…”   Las joyas aquellas, no sé si recuerdas, salió en la prensa. Ni me dejó terminar  “Mira, qué coño importa eso. Yo diré que me fui porque no soportaba la dictadura, y ya está. ¿Quién va a andar escarbando en esas cosas? Y si alguien se sale con historias, será porque es un puto facha, así que no hay problema. Tú mira bien de traer a prensa fiable, prensa seria, progresista y tal, no vayas a colarme a hijoputas como la pareja aquella…” ¿No es fina la Churry? Es que las mujeres son más listas que nosotros, eso se sabe desde siempre. Ahora, no sé cómo saldrá la cosa. Yo creo que bien. Traeré a los de PRISA, esos siempre responden bien…  

(inspirado en hechos reales)

 

Creado en presente y pasado | 70 Comentarios

La moral del poder /Enseñanza primaria

Blog I: Neurosis y trivialización: http://www.intereconomia.com/blog/presente-y-pasado/neurosis-y-trivializacion-20131107

************************************

Poder y religión (II)

Recapitulando, decíamos que el poder surge espontáneamente en las sociedades, debido a la necesidad de asegurar un orden y continuidad de las mismas frente a las tensiones disgregadoras producto de la individuación humana, con sus diversos y a menudo conflictivos intereses.  Así, el poder no es bueno ni malo, sino solo una realidad inherente a la condición humana, como la división del trabajo o la técnica y su transmisión, por ejemplo. En segundo lugar,  sosteníamos que el poder no puede funcionar o justificarse por sí mismo, sino que necesita una fundamentación moral (la justicia) que le viene de la religión,  y de ahí la asociación íntima de poder y religión a lo largo de los siglos.

Ha habido otras concepciones, la más conocida la de Maquiavelo, que racionaliza el poder al margen de la religión y su moral. Esto no quiere decir que su teoría sea inmoral o amoral, conceptos equívocos, pues el ser humano siempre tiene como referencia el bien y el mal, y trata de obrar en consecuencia, siendo, por tanto, inevitablemente moral. Maquiavelo se ocupa del poder tal como se le presenta, sin especular sobre su fundamento, y considera bueno todo lo que contribuya a conquistarlo y mantenerlo, y bueno al príncipe que lo  consigue; y malo (equivalente aquí a torpe), lo contrario. Es la moral del éxito, al cual debe aspirar el político sin otra restricción. Es una moral racional y ajena a concepciones de la justicia que se presentan como nebulosas e innecesarias, y conducentes al fracaso. Sin embargo, como todas las morales racionales hasta la fecha, fracasa: el príncipe solo triunfará si sus contrincantes se reprimen por consideraciones religiosas –supersticiosas en este caso–  o por pura ineptitud. Pero si todos los príncipes aplican las recetas de Maquiavelo, el resultado será una lucha generalizada y sin esperanza de éxito para nadie. En todo caso, el éxito vendría por causas distintas de los métodos de Maquiavelo.

Otras ideas del poder y su lazo con la religión se han expuesto,  sobre todo desde la Ilustración, por algunas de sus corrientes. Estas teorías partían de dos principios básicos: la interpretación del poder como un mal –superable mediante el ejercicio de la razón–; y de la religión como un encubrimiento justificativo, irracional y por tanto supersticioso del poder. Al revés que Maquiavelo, estos ilustrados aspiraban, con más o menos coherencia, a abolir el poder, concebido  como el mayor enemigo de la libertad y la igualdad; enemigo también de la fraternidad, que surgiría de forma natural cuando la opresión materializada en el poder, en el estado, fuera abolida. De ahí diversas corrientes posteriores, como el marxismo, el anarquismo, algunas formas de liberalismo, etc.

Pero la moral implícita en esas condiciones era profundamente irracional, por más que invocara constantemente la razón a su favor. En efecto, su base descansaba en la negación del pecado original, por así decir: en el supuesto de que los hombres son por naturaleza buenos y fraternales,  siendo solo las instituciones sociales ligadas al poder las que lo corrompen. Se trata de un contrasentido manifiesto, por cuando esas instituciones malvadas han sido creadas por los hombres mismos, tan buenos. Además, la experiencia más elemental probaba que el espíritu de fraternidad entre la gente, incluso entre quienes compartían tales ideas, era muy relativo, por decir algo.

Si definimos la religión como una concepción del mundo y del destino humano que sobrepasa las capacidades de la razón tal como es concebida por los racionalistas, entonces está claro que las ideas antes expuestas tienen algo, al menos, de religiosas, aunque se las llama preferentemente ideologías –en un sentido muy distinto del de Marx–. Las ideologías pueden interpretarse como religiones que pretenden basarse exclusivamente en la razón, cosa que nunca llegan a cumplir.  Existe, por ejemplo, una religión laicista empeñada en desplazar a las demás, y particularmente a la cristiana, que ha fundado la cultura occidental. Una religión, por supuesto, muy orientada hacia el poder, al cual aspira a condicionar decisivamente. Al intentar superar una religión, crea otra, mejor o peor (por sus frutos…) . Solo si la comprensión de nuestro destino y del mundo como un todo fuera accesible plenamente a los instrumentos de la razón, sería posible otra cosa.

********************************

Enseñanza primaria

Es fácil entender que, en principio, la enseñanza es la inversión más importante que puede hacer una sociedad, pues supone dotar a sus miembros de  capacidades en aumento. Pero puede haber una gran inversión y malos resultados,  como ocurre en España. Y no solo son malos los resultados en cuanto a fracaso escolar y conocimientos concretos, sino, sobre todo, en cuanto a cultura. Basta  deambular por las  redes sociales para constatar  lo extendido, no solo de las faltas de ortografía (la “educación” progre  las ha considerado con benevolencia), sino  la dificultad de expresar ideas algo complejas por parte de la gran mayoría,  la tendencia a sustituir el argumento por el adjetivo, la gracieta chocarrera o el insulto.  A menudo esas redes parecen el reino de la estupidez triunfante y contenta de sí.

Por cultura pueden entenderse ciertos conocimientos generales, no específicos, pero que sirven para encuadrar los específicos;  hábitos de convivencia; interés o al menos respeto por la actividad intelectual;  y cierta capacidad  expresiva, crítica y razonante. Conforme la enseñanza va  subiendo de grado se vuelve más especializada, por lo que la cultura, o las bases de ella, se absorbe sobre todo en la enseñanza primaria.  Pero a menudo suenan quejas sobre  la indefinición de objetivos en esta etapa, en la que se repiten año tras año materias  a un nivel muy bajo, apenas se presta atención  a los diferentes  intereses y aptitudes de los alumnos o se marcan orientaciones triviales para la vida.  Así, gran número de niños cobran rechazo a la cultura, la entienden como algo opresivo y tedioso, actitud empeorada por los excesivos deberes impuestos en muchos centros, que  a los niños cumplidores les privan de vida social y a los no cumplidores les desinteresan aún más de la enseñanza.  Combinado ello con la influencia de la gran educadora de nuestros días, la televisión,  mayoritariamente basura  programada por  gentuza, no podemos extrañarnos de  tener tal abundancia de adolescentes botelloneros, por resumir en eso una degradación intelectual y moral difundidísima.

Por mi parte propongo algunas medidas para reorientar  la enseñanza primaria (de los 6 a los 11 años):

  1. Crear hábitos de  convivencia, higiene y ejercicio físico y mental (“gimnasia      española”) que ayude a desarrollar las capacidades innatas.
  2. Prestar especial atención a la lengua, centrándola      en la  lectura de textos literarios adecuados  a cada edad, acompañados de preguntas que  ejerciten la comprensión  y      el análisis. La gramática no sería esencial en los primeros cursos.  Asimismo, redacciones y exposiciones orales muy frecuentes, pues  la expresión oral y escrita se aprende esencialmente con la práctica.
  3. Atención especial también a la historia, no solo  la historia política del país, sino como introducción a las ciencias en general  u otras materias. Un enfoque histórico de      estas, a base de breves relatos biográficos, suscita el interés y mejora la  comprensión  de los niños.
  4. Las matemáticas y la informática  completarían  el esquema.
  5.  La  instrucción religiosa –cristiana—para quienes la quisieran,  podía seguir el esquema clásico de  historia sagrada  y catecismo, acaso  con una selección de películas de calidad con ese  tema. He constatado que la enseñanza  religiosa actual difiere muy poco de la ética “progre”, y en lo que  difiere resulta menos atractiva.
  6. La enseñanza de lenguas extranjeras no empezaría  antes de los  9 años (creo que en Finlandia ocurre así), y se excluiría el pretendido  bilingüismo en inglés,  cuyo      objetivo real, aun si inconsciente en muchos casos, es desplazar el  español a favor de otro idioma presentado como “indispensable”, como la lengua  de la cultura.
  7. Debería favorecerse la enseñanza separada de  niños y niñas.  En poco tiempo se      vería la calidad comparándola con los centros mixtos.  En Inglaterra son los colegios de  enseñanza separada los que obtienen mejores resultados, y seguramente   también ocurriría en España.
  8.   Las   clases  constarían de explicaciones breves y claras, dedicando la mayor parte del tiempo a preguntas y  ejercicios sobre ellas.  Pocos deberes para casa.  Se estimularían  cualidades particulares en que destacara cada alumno, sea en trabajos  manuales, matemáticas,  literatura, música,  deportes, etc., mediante actividades a propósito.

Sigue quedando la nefasta influencia de la televisión y similares, pero, en fin… Por proponer que no quede.

 

Creado en presente y pasado | 83 Comentarios

Poder y religión / Un personaje secundario

Blog I: Por qué hay que superar el antifranquismo: http://www.intereconomia.com/blog/presente-y-pasado/por-que-hay-que-superar-antifranquismo-citas-20131105

******************************

Poder y religión

El poder, incluso el más arbitrario y tiránico, se justifica implícita o explícitamente en la necesidad de orden social. Justificación esencialmente pragmática que, como tal, no  puede funcionar sin un sustrato más sutil y más firme al mismo tiempo, generalmente identificado como la justicia. Esta consiste en alguna forma de equilibrio entre las diversas tendencias e intereses sociales, y el poder ha de servir a ese equilibrio para ser aceptado y no suscitar  demasiada rebeldía. Tal equilibrio es por naturaleza inestable, ya que el peso o fuerza relativa de unos y otros intereses varía con el tiempo.

Obviamente, la desintegración social no podría contenerse si el ser humano estuviera dominado solo por las tendencias centrífugas de un individualismo ciego o un espíritu de partido exacerbado. Pero existen contratendencias como el sentimiento innato de la justicia, por más que este choque tan a menudo con el ímpetu de cada interés particular: en los conflictos, todos pretenden tener razón, esto es, tener la justicia de su lado.

La justicia no puede consistir, por tanto, en el mero orden o en  la mera voluntad o el capricho de quien o quienes ostentan el poder (pese a haberse teorizado el poder absoluto del monarca, en la monarquía francesa). A la justicia se la supone por encima de los intereses particulares, incluidos los de los poderosos. Estos tienen a menudo la tentación de imponerse con la fuerza, algo que suele provocar rebelión o bien resignación, pero nunca acuerdo o consentimiento real de la mayoría. Porque la idea de la justicia no nace de los intereses particulares ni siquiera de la conveniencia de poner orden entre ellos. Se trata de una idea religiosa. ¿En qué sentido es religiosa? En el de que resulta inaccesible a la mera razón. Esta puede discurrir tanto la justificación de un orden social mediante la imposición del más fuerte como mediante la imposición del mayor número o de otras maneras. Pero la justicia se presenta como una imposición de la divinidad (lo que también se ha llamado ley natural) por encima de las leyes elaboradas por el propio poder  (recuérdese, nuevamente, el conflicto de Antígona).

¿Y qué es la religión, en definitiva? Quizá ayude a entenderlo la siguiente consideración: la vida está llena de exigencias prácticas, cotidianas, rutinarias e indispensables para la supervivencia, en las que la razón y los conocimientos prácticos son siempre o casi siempre suficientes. La  religión apenas desempeña un papel en ellas, al menos aparentemente (un cocinero no piensa en Dios cuando prepara un plato, o un carpintero hace una mesa, o un empleado de banca maneja papeles, etc.). Pero en un plano más general, todas las actividades corrientes y particulares de cada uno se integran en un conjunto  enigmático y por ello angustioso, donde la razón y la habilidad práctica apenas sirven de algo. Con mayor o menor claridad, las personas intuyen su extraña condición: el mundo las ha traído a sí en el nacimiento,  las apega a él con la potente fuerza del instinto de conservación,  les otorga un período de lo que llamamos vida, más o menos largo,  más o menos feliz o  desdichado;  y finalmente las extingue, es decir, las mata, pese a haber suscitado en ellas el intenso deseo de permanecer vivas. ¿A qué responde todo ello? ¿Qué finalidad tiene?

Este destino lo compartimos con los animales, pero en el hombre hay algo más: la capacidad de pensar sobre su propio destino y sobre el mundo. Pues hay más: el propio mundo se ofrece al hombre como una multitud de impresiones caóticas y cambiantes, causa de innumerables engaños, errores, azares imprevisibles y peligros. Por tanto, le obliga a un gran esfuerzo por establecer algún sentido general que haga a ese mundo manejable por un lado y comprensible por otro. El conocimiento práctico, la experiencia y la técnica le permiten desenvolverse en la vida corriente, manejando parte de las cosas en función de la subsistencia;  pero la comprensión global no puede alcanzarse por las mismas vías. Al igual que en relación con nuestro destino, no hay modo de aclarar el problema con las mismas herramientas (la razón, la experiencia, la técnica) de que nos valemos para explicarnos cómo y para qué se cocina un plato, o se construye un puente o funciona la gravedad. Aquellas preguntas no tienen una respuesta con el mismo nivel de claridad, y la psique solo puede intentar responderlas con otras herramientas, como la intuición, la imaginación o la analogía. Y el resultado serían las religiones.

Así, cabe definir las religiones como respuestas a la angustiosa necesidad psíquica de encontrar un sentido al mundo y a la vida humana en él. Y de esa respuesta depende la justificación (la moral)  incluso de los actos normales de la vida diaria, que aparentemente no necesitarían otra explicación que la más banalmente práctica. Pues la religión, una vez establecida, “baña de sentido”, por así decir, a la actividad práctica y rutinaria de las personas, que de otro modo darían la impresión –tan frecuente aunque en general subterránea—de  esfuerzos absurdos.

De ahí, también, que un fenómeno tan decisivo socialmente como  el poder, siempre haya necesitado la religión como respaldo. No sé si cabe sostener que en todas las sociedades  han ido unidos religión y poder, pero me aventuro a creer que sí. Porque el poder, como decía al principio, no puede justificarse por sí mismo salvo en tiranías extremas y brutales, que dudo se hayan dado de forma tan desnuda.  ¿Ocurre lo mismo en las sociedades occidentales, que hoy presumen de su laicismo? Por supuesto, también ellas descansan en creencias indemostrables racionalmente, como la fe en la ciencia (de la que la inmensa mayoría tiene ideas muy sumarias y a menudo equivocadas), o en la capacidad humana para “decidir” su futuro y el sentido de su existencia, lo que solo puede sostenerse sin pensarlo mucho. Podría hablarse entonces de una religión laicista, cuya bondad superior  al cristianismo tradicional está por ver. En todo caso es uno de los grandes temas de nuestro tiempo.

****************************************

Un personaje secundario.

Cuando Paco decide pasar de anarquista a infiltrado en la CNT, contacta con Andrés, que dirige una pequeña red de la quinta columna. Alberto presenta a este Andrés como un obrero falangista (en la Falange, y contra la leyenda, la mayor parte de los militantes  era de procedencia trabajadora), antiguo ugetista y algo ingenuo. Andrés no sospecha de un comunista infiltrado, que ocasionará la caída de su red y la detención de su familia,  aparte de  anular los frutos del espionaje  de Alberto y de Paco sobre los padres de este.  El infiltrado sale poco y sin personalidad en la narración, porque Alberto y Paco lo tratan muy brevemente. También ellos lo consideran un ingenuo o un tonto fastidioso, pero no se ven afectados por la redada comunista, pues han tenido la precaución de trabajar con total independencia de Andrés, no por desconfiar de él, sino por  simple precaución que al propio Andrés le parecía excesiva, pero que agradecerá cuando le salven.

Andrés aparece como un personaje de trato difícil,  y cuando se entera de que su mujer ha sido detenida y sus hijos enviados a Rusia, se vuelve fanático y sediento de venganza. Carmen no simpatizará con él por esa razón, aunque Alberto lo acepta y siente cierta amistad o más bien camaradería, debido a los sacrificios compartidos.  El protagonista narra varios sucesos con  Andrés. Por ejemplo, en uno de ellos celebran haber escapado por los pelos de una emboscada tendida por Sabater, un policía del SIM  obsesionado con capturar a Paco.

“Nos adormilamos sentados de cualquier manera, vencidos por las emociones y el alcohol. Al entrar y vernos en tal estado, Carmen se asustó. Nos despabilamos, aún bajo el efecto del coñac, y la invitamos al vino y los pasteles.

–¿Qué os pasa? ¿Estáis en vuestros cabales?

–Celebramos tu vuelta al Ritz.

–Y algunas otras cosillas. ¿Se las contamos?

–No, hombre, no se vaya a impresionar

–¡Qué va! ¡Es una chica peleona! ¿Se come el mundo!

–Esto es inaudito. Estáis borrachos.  ¿No os da vergüenza?

La indignación de Carmen y la euforia etílica de los demás  cambian por completo cuando Paco  advierte: “ Estamos de fiesta y olvidamos a Mercè. ¡Qué le habrán hecho esos bestias para que descubriera el piso!”.  En aquel piso habían estado Andrés y Alberto a punto de ser  detenidos o muertos por  los hombres de Sabater.

En otra escena significativa  sorprenden a un grupo de chekistas que, al huir de Barcelona ante la llegada de los nacionales, se llevan a un grupo de prisioneros con el propósito de fusilarlos (la escena está inspirada en hechos reales, como  el asesinato colectivo del que se libró por milagro Sánchez Mazas, novelado en Soldados de Salamina, pero con final muy distinto en Gritos y golpes). En esta ocasión, los dos amigos y Andrés, vestidos con uniformes militares del enemigo,  consiguen sorprender a los chekistas  y aniquilarlos, liberando a los presos. Es su primer éxito real, aparte de las evasiones por los Pirineos. Algún crítico ha considerado el suceso inverosímil, pero no lo es. En las operaciones especiales  (comandos y demás) se dan acciones parecidas, una vez lograda la sorpresa.  Entre los presos liberados está la esposa de Andrés. Sabater es el jefe de los chekistas, y es capturado vivo. Confuso por los uniformes, les insulta y  amenaza con fusilarlos,  pero enseguida le hacen caer en la cuenta, y Paco, muy ufano se le da a conocer, jugando con él al gato y al ratón:

“–¿Qué crees que debemos hacer contigo? Dínoslo, Sabater. ¿Lo mismo que tú hiciste con Mercè, por ejemplo?”

Y sigue un diálogo entre irónico y amenazante que evidentemente debía terminar mal para Sabater, pero en esto se acerca Andrés:

“–¿A qué viene esa palabrería?  Démosle su merecido de una vez”.

Y sin más, quita al chekista u arma y lo mata con ella. A continuación, ordena: “Paco, vamos a buscar a los presos. Tú Gregorio (nombre de  guerra de Alberto), vigila a estos”

Y Alberto reflexiona. “No acostumbrábamos aceptar mandatos de nadie y me sorprendí a mí mismo obedeciendo; y no me sorprendió menos que Paco lo hiciera. Acaso porque las órdenes tenían sentido” Los dos se alejaron entre los muertos y heridos gimientes, cuyas armas recogían…”  Evidentemente, a pesar de todas sus experiencia y aventuras, seguía habiendo en los dos amigos un resto infantil, tan jóvenes eran.

Al registrar el cadáver de Sabater, le encuentran  joyas y dinero francés y español y la documentación  “Su fotografía con anteojos redondos y bigotillo le daba aire de señorito chulo. En otra posaba al lado de una mujer de aspecto corriente, su esposa, imaginamos, y en una tercera aparecían los dos, ella de pie y él en cuclillas pasando afectuosamente el brazo por los hombros de una chica sonriente de diez u once años, con rasgos de retraso mental.

–Debe de ser su hija.

–Qué vida habrá llevado este… este… ¡Bah! –comentó pensativo Paco. Parecía encontrar difícil insultarle”.

La victoria no traerá gran felicidad a Andrés. Sus hijos han desaparecido camino de Rusia,  y su mujer sufre trastornos mentales. Él mismo se convierte en un perseguidor implacable de los rojos  que no han logrado escapar de Barcelona.

Sucesos  y evoluciones parecidas hubo muchos por aquellos tiempos. Pero no me interesa destacar la mayor o menor verosimilitud del relato, sino  lo complicado de las motivaciones y actitudes de los personajes. Por ejemplo, un chekista se justificaba más o menos así: “Mi trabajo es menos lucido y menos glorioso que el de quienes combaten en el frente. Pero no es menos necesario, incluso lo es más”.

Creado en presente y pasado | 82 Comentarios

La propiedad como elemento esencial del ser humano / Político en apuros

Blog I: Vileza y estupidez del antifranquismo: http://www.intereconomia.com/blog/presente-y-pasado/vileza-y-estupidez-antifranquismo-20131031

**************************************

Propiedad

La  propiedad se encuentra en los cimientos no solo de la economía, sino también de las ideologías, de la libertad, la igualdad o la fraternidad, por seguir  el lema –un tanto contradictorio—de la revolución francesa, del orden social, el comercio,  etc. En el marxismo tiene un papel clave la propiedad de los medios de producción,  cuyo paso de privados a colectivos aseguraría el paso a un feliz socialismo y luego comunismo. Y el capitalismo se caracterizaría esencialmente por la propiedad privada de dichos medios en un estadio avanzado de la historia.

Pero, en definitiva, ¿qué es la propiedad?  No me refiero a las distinciones legales de uso, disfrute o modos de adquisición, sino al fundamento de esas distinciones. Cuando alguien posee un campo, una casa, un instrumento, puede decirse que su poder se expande, y así, propiedad sería algo asimilable al poder de modo algo distinto del poder político (si bien este no deja de consistir en cierto derecho de propiedad, más o menos regulado, sobre la sociedad en general). Así, el poder sería la expresión del propio ser, de modo que la propiedad constituiría al ser humano y por extensión al ser vivo, incluso al ser en general. El ser es su propiedad o, mejor, sus propiedades,  es indiscernible de estas.

El aserto suena excesivo, como abuso del concepto usándolo en sentidos distintos: la propiedad del ácido sulfúrico para corroer ciertas sustancias no tiene en apariencia relación con  la propiedad de alguien sobre un terruño, un coche o un libro. Pero creo que hay un fondo igual, más visible si distinguimos propiedades internas y externas. Los animales tienen, como el ser humano, unas propiedades internas que lo configuran física y anímicamente. El individuo humano tiene también propiedades internas: es dueño de distintos grados de fortaleza, de inteligencia, de voluntad, y así no es una metáfora decir que Fulano posee gran capacidad de trabajo o una débil imaginación, o mucha labia, etc. Distinguimos al individuo, a su ser, por el conjunto de propiedades internas, y también por su capacidad para expandir su yo, su poder, apropiándose de partes del mundo físico en torno. La importancia de la propiedad externa es sentida con tal fuerza por los seres humanos, como prolongación de sí mismos, que no puede extrañar la larguísima y nutridísima historia de luchas, crímenes y esfuerzos por ordenar legalmente dicha propiedad externa. Tales conflictos han engendrado también esfuerzos éticos, a veces agónicos, por justificar tales propiedades y  por primar las propiedades internas, más difíciles de arrebatar,  sobre las externas, y en ello consiste al menos una gran parte de las prédicas morales.

Por lo que respecta a la economía, la propiedad, tanto externa como interna, es su misma base, pues sin ella no puede existir el comercio. La economía funciona con objetos o mercancías, físicos o no, así como con aptitudes (la fuerza de trabajo, la iniciativa, etc.). Sospecho que el comercio, por su propia dinámica, tiende a convertir en mercancía incluso las más íntimas propiedades internas, a la diversificación de la propiedad y a la concentración de esta –y por tanto del poder–. Y que si esta tendencia no encontrase  o resistencias de orden moral y político (y estas son también propiedades humanas), la propiedad económica terminaría cuasimonopolizada  por muy pocos poseedores, dejando a la mayoría de la sociedad en posición subordinada a los dueños de casi todo.

****************************

Héroes de nuestro tiempo (5)

Tribulaciones de Pachuly

  Lionel Bravo, llamado también Pachuli o Pachuly  y, por sus enemigos Liante Brevas, andaba el otro día  preocupado por si fueran a sacarle a relucir sus relaciones íntimas con la Marypesca, como los periodistas solían hablar de una emprendedora concejala sorprendida en negocios supuestamente ilegales en unas urbanizaciones de la Costa Brava. Pachuly  estaba en campaña electoral y la cosa podía resultar poco agradable. Y hasta extremadamente desagradable. Ya había dado un corte, en debate televisivo, a alguien que había sugerido el problemilla, pero con estas cosas nunca se sabe. Hay por ahí gente con muy mala leche, sobre todo en la prensa.  Pachuly necesitaba pensar, y como solo podía hacerlo hablando para sí en voz alta,  había advertido al personal que no estaba para nadie, había  echado a la secretaria, y daba vueltas por su amplio despacho como los presos suelen hacerlo en sus celdas.  Le habían dicho que había gente capaz de espiar lo que se hablaba en las proximidades de un móvil aunque este estuviera apagado, así  había ocultado el suyo en lo más hondo del cajón más lleno de papeles. Sus  pasos resonaban sobre el suelo de  tarima,  porque el día anterior habían quitado las alfombras para limpiarlas. A  veces marcaba el paso con fuerza hasta el rincón más lejano de la puerta, se descalzaba, tomaba los zapatos en una mano  y, con movimientos sigilosos de pantera acercándose a su presa,  volvía a la puerta y la abría bruscamente, para comprobar si alguien le escuchaba. Era hombre precavido, a quien difícilmente cogerían  como a la Marypesca, si bien sus precauciones  interrumpían sus pensamientos, que a ratos se volvían inconexos.

“¡Es triste!  ¡Realmente triste, hoy no puedes fiarte ni de tu sombra!  ¡Ah, dura vida la de un político! ¡Mucho más de lo que la gentuza imagina! Si supieran cuánto tenemos que aguantar nos tendrían menos envidia. Cuando no te acechan los enemigos te  espían los de tu partido, y cuando no los periodistas, o cualquier mequetrefe, cualquier juez pelagatos puede darte el disgusto del siglo… ¡Nadie, menos mal! ¡Como pillara a alguno escuchando, se le cae el pelo! ¡Es que lo crujo!… Y es verdad, joder, ¿por qué esa presión? ¿Por qué esa vigilancia? Cualquiera diría que ser político es como ser un delincuente o qué sé yo… Dan ganas de dejarlo todo y… Pero no, claro que no,  yo me he trazado un camino. Pese a quien pese,  llegaré a jefe de gobierno autonómico, o quién sabe si… Después de todo, ¿qué son los ministros y los presidentes? ¡Unos mindundis! ¡Coño, que los conoces de cerca y es que te cagas, son unos cualquiera…! Si ellos han llegado tan alto, ¿por qué no yo…? ¿Acaso valgo menos que ellos? Porque yo seré una puta mierda, como dicen los del otro partido, pero anda que ellos… ¡Quiénes fueron a hablar…! Es la hostia este país, un país de mierda… No puedes fiarte de nadie…

“Pero ante todo, calma. Mantener la calma, eso es esencial. Veamos ¿qué puede pasar? No me va a pasar nada por poner los cuernos a mi mujer. Eso, está claro, si aquí eso es lo más natural del mundo, tira tú la primera piedra, si tienes huevos… Si alguno o alguna quisiera ponerse chulo con eso, ya me encargaría yo de sacarle sus guarrerías. No, coño, ya somos europeos, eso no va a ninguna parte, vaya bobada. En eso estamos mucho más avanzados que en América, es increíble, verdad, tantos años creyendo que en América estaban avanzadísimos, tanto presumir esos de democracia y qué sé yo, y mira tú, resulta que tienen todavía unos tabúes y unos… unos oscurantismos… que te dejan acojonado. No me gustaría vivir allí,  ir de turismo por unos días y basta.  Aquella vez que fui a Nueva York… Pero vamos, aquí se está mucho mejor, la gente está más liberada, digan lo que digan.  América, anda que no son chulos, los tíos…

“Pero vamos al grano, Mariano. Bien, por ahí no hay nada, tranquilo eso del sexo está ya muy superado, de acuerdo, pero ¿y la pasta? ¡Nos liberamos de  un tabú y caemos en otro! Porque, vamos a ver, ¿a qué viene esa obsesión neurótica por la pasta? ¡Y  los tipos de los medios, dale que te pego con la mamandurria por aquí, venga la mamandurria por allá, que si nos lo llevamos crudo o cocido… ¿No tendrán otra cosa de qué ocuparse esos degenerados?… ¡Y mira que los subvencionamos, y así nos lo agradecen!   ¡Cómo puedes tú servir así a tu país, al progreso, con esas moscas cojoneras siempre encima…! ¡La madre que los parió! ¿Es que no se dan cuenta de su responsabilidad? ¿De que un país no puede funcionar como es debido si sus representantes tienen que aguantar ese estrés enloquecedor?  ¿No tendrán un poco de compasión?  Después de todo,  ¿no somos los legítimos representantes democráticos? ¡Por lo menos debían tenernos algo de respeto, vamos, digo yo!… Si la  idiota Marypesca se ha dejado pillar… Bueno, pero a mí no va a pringarme, no le conviene. ¿O le conviene? La tía un buen polvo sí tiene, pero si es tonta o el juez la pincha… Tengo que mirar qué juez le ha tocado, advertir al presi del gobierno, a él tampoco le conviene para nada una escandalera ahora, precisamente. Aunque en el partido hay tanto buitre que solo está  al acecho para quitarte el puesto… ¡Qué asco, joder, qué asco! Y luego si te cae algún  juez chiflado de esos que no saben comportarse ni tienen respeto… Bueno, siempre los hay razonables, eso tengo que verlo con el presi… Porque respeto es lo mínimo que puede pedirse. Después de todo, nosotros, los representantes del pueblo, tenemos el deber de estimular la economía, y con los miserables sueldos que nos permiten… Porque, hay que joderse, resulta que gracias a nuestras gestiones, gracias a nosotros, esos tíos, los empresarios y ricachones, obtienen esto y lo otro, pueden forrarse, muchas veces habría que ver con qué chanchullos… ¿Por qué no habían ellos de apoyarnos, de contribuir a quienes les facilitamos los negocios, aseguramos el orden y el derecho, les aseguramos sus chanchullos, bueno, sus  ganancias… ¿Qué hay de malo en eso? ¡Ah, cuánto atraso! ¡Aquí todo el mundo puede sacarse una pasta gansa menos nosotros, por lo visto! ¡Pena de país!… Bueno, en fin, qué más da… Hablaré con el presi. Hablaré con la fulana de la oposición, a ella tampoco le convendrá airear demasiados trapos sucios, porque ¡anda que no los tienen ella y su partido! Ni una lavandería industrial se los limpiaría… ¡Rápido, despacio…! ¡Ajá, nadie! ¡Como pillara a alguno…! Bueno, la cosa está solucionada. Hablaré con todos los que haya que hablar, si somos todos razonables, no habrá problema”

 

 

 

Creado en presente y pasado | 99 Comentarios