Ucronías / Globalización y Europa / Pederastia, próxima frontera/ Echar al Doctor y sus socios.

https://www.elcorreodemadrid.com/historia/964334237/Entrevista-a-Pio-Moa-Por-Demostenes.html 

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Ucronías

¿Qué opinas de las ucronías o “historia contrafactual” que dicen los anglosajones?

–En buena medida son tonterías, de una fantasía pobre. Supongamos que Cartago hubiera vencido a Roma (no estuvo lejos de ello) ¿Qué habría ocurrido? Lo único que podemos decir es que la historia habría sido muy distinta.  Una de mis tesis principales en Nueva historia de España, es que ni España ni Europa habrían llegado a existir sin la victoria de Roma. Esto tiene la mayor importancia y es curioso que casi nunca se haya apreciado en toda su transcendencia. Es decir, la historia habría sido muy distinta de la que conocemos. Pero ¿cómo de distinta? Eso nunca lo sabremos.

¿Quiere decir que la historia viene predeterminada?

–De ningún modo. Esa es una pedantería irritante de muchos historiadores. Una vez un proceso ha llegado a su fin, es fácil discernir factores diversos que condujeron a él. Pero antes operaban otros muchos factores que podrían haber llevado a un final diferente. Esto ocurre con los pueblos y las culturas lo mismo que con las personas. Había factores que inclinaban la victoria a favor de Cartago… Por ir a algo más reciente, el título de mi último libro Por qué el Frente perdió la guerra, lleva implícita la posibilidad de que la hubiera ganado. Es muy frecuente la “explicación”, sobre todo en la derecha,  de que perdió porque los otros eran mejores militar y económicamente. Pero esto es una simpleza, que reduce a un mero problema técnico una guerra ideológica con un proceso político y militar muy complejo y que de diversas formas interesaba a toda la situación europea e incluso mundial. Las ideologías que chocaron en España fueron, con algunas diferencias,  las mismas que volvieron a chocar en la II Guerra mundial. Y esa es una de las razones por las que el frente popular ha resurgido: porque los vencedores solo fueron capaces de analizar su propia victoria desde un punto de vista simple, cuando no meramente emocional como “guerra fratricida”, etc.

¿Cómo habría podido ganar el Frente Popular?

–La gran ventaja de los nacionales fue contar con un estratega y político de primer orden. En el bando contrario solo los comunistas, que al principio eran muy débiles, contaban con una verdadera estrategia, basada en un análisis social, político y militar acertado desde su punto de vista. Sus restantes aliados eran en realidad unos botarates,  al principio muy eufóricos porque todos los recursos materiales habían caído de su lado, y luego asustados,  deseosos de sobrevivir a toda costa. Faltos de visión general y sobrados de pequeños intereses particulares,  no hacían más que intrigar y entorpecer unas medidas inevitables. Eran “la charca”, como los llamaba Negrín. El Frente Popular tenía la posibilidad de vencer solo si sometía por completo o liquidaba “la charca”. Les impuso una dura disciplina, incluidos números asesinatos, pero no logró someterlos del todo, y la guerra terminó en guerra civil entre ellos mismos.

¿Habrían podido vencer a los nacionales, en tu opinión?

–Ya he dicho que era muy difícil, pero no tanto si Franco, por ejemplo, hubiera muerto pronto, ya que no me parece que los nacionales dispusieran de un dirigente militar y político de su categoría. Y aun con Franco, la victoria de sus enemigos no era imposible. Una de las maniobras del Frente Popular fue el intento de implicar a Inglaterra, y sobre todo a Francia, en la guerra de España. Esto habría cambiado considerablemente las perspectivas y, por supuesto, Franco lo tuvo siempre muy en cuenta en sus movimientos militares y políticos. Una historia elaborada solo desde el resultado final es siempre una historia obtusa. El final de un proceso es evidente y hasta el menos agudo puede discernir algunos factores que llevaron a él, como dije. Pero antes de ese final todo era incierto, y el historiador debe exponer esa incertidumbre. Alguno me ha dicho que la primera parte del libro se leía con “suspense” a pesar de conocer de antemano el final.  Eso me ha halagado mucho. Pero, en fin, es algo muy diferente de una ucronía especulando con lo que habría pasado si ganaba el Frente Popular, es decir, los comunistas. Naturalmente sabemos lo que habría ocurrido en los primeros momentos, porque hay amplia experiencia de regímenes parecidos, pero no podríamos ir más allá, porque entran otros muchos factores e incluso azares imprevisibles…

Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra CivilNueva historia de España: de la II guerra púnica al siglo XXI (Bolsillo (la Esfera))

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Pederastia, la próxima frontera

El homosexismo y el feminismo conciben la sexualidad al margen de la reproducción, es decir, al margen de la familia y todo lo que ella representa. La relación sexual sería solo la búsqueda de un rato de placer, mientras que la procreación implica trabajos responsabilidades y compromisos muy fastidiosos desde el punto de vista del hedonismo implícito. Esta concepción significa que, mientras el placer se consiga,  son equivalentes todas las formas de placer sexual, incluida la zoofilia o la coprofilia, por supuesto la homosexualidad y la pederastia. Ya existen numerosos grupos y camarillas que se mueven activamente, como antes con la homosexualidad, para promover y legalizar  la pederastia, encomiando las muchas ventajas que supondría para los niños. La mayoría de esos grupos son también de homosexuales, lo que no debe extrañar.

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Globalización y Europa

En su libro El rapto de Europa, Díez del Corral define la civilización europea como “fáustica” en el sentido de “ultraprometeica”, por su despliegue técnico sin paralelo en la anterior historia humana. El problema es que esa capacidad técnica, que a partir de la revolución industrial dio a Europa –es decir, a algunas potencias europeas– una superioridad material decisiva sobre el resto del mundo, es hoy compartida o está al alcance de otras potencias y culturas no europeas. Desde que en la II Guerra Mundial Europa quedó repartida en dos protectorados, en el mundo actual esas otras culturas, cada vez más potentes demográficamente, han ido adquiriendo unas capacidades técnicas comparables o incluso superiores a las de las potencias punteras europeas, las cuales han sido humilladas y vencidas en sus guerras coloniales.

Esta situación, históricamente nueva, trae consigo otros muchos problemas, mayormente el de la difícil convivencia entre culturas, religiones, ideologías y concepciones del mundo y del hombre. Problema tanto más acuciante cuanto que el hombre ha desarrollado una capacidad técnica suficiente para exterminarse él mismo. El globalismo intenta dar solución a este problema. Una solución que choca con las tradiciones religiosas y culturales elaboradas por las naciones europeas, precisamente, y que provocan en estas unas tensiones crecientes. La alternativa dista mucho de estar clara hoy por hoy.

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Europa (Historia)

Expulsar al Doctor y sus socios

Si el Doctor sale investido, se plantea la lucha por expulsar del poder a él y a sus socios. En esta lucha pueden coincidir muchos partidos, pero sería un error monumental generar confusión entre los que han contribuido a crear esta situación y los que presentan una alternativa real, que solo puede fundarse, en definitiva, en la consigna “más España y más democracia”.

   Suponiendo que salga el nuevo frente popular, echarlo mediante una moción de censura, o por alguna otra maniobra legal, solo tendría sentido en la perspectiva de un cambio profundo de la situación institucional que ha permitido desembocar en una amenaza muy grave de desmembración de España y de liquidación de la democracia. 

 

 

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El PP, o la infamia hasta el fin / (m. s. XVI) La atracción del marxismo

Conocer la historia criminal del PSOE es esencial para regenerar la democracia. Intento socialista de crear una gran hambruna: https://www.youtube.com/watch?v=NjlWfCrqdng

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 Usted apunta siempre al PP como el elemento más pernicioso del panorama político, y pone a Rajoy como peor que ZP, y a Casado como un mequetrefe…

–La misión histórica que en principio correspondía al PP era la defensa del referéndum del 76, una democratización apoyada en el legado de Franco y contra el embrión de frente popular que por entonces se formaba.  Ha hecho exactamente lo contrario, y es preciso repetirlo para entender lo que nos ha pasado: se ha convertido en auxiliar ideológico y político de aquellos partidos que se consideraban herederos del régimen funesto salido de las elecciones fraudulentas de 1936. Y lo ha hecho a conciencia de que estaba engañando a millones de votantes con el cuento del “voto útil”. Moralmente los peperos  son mucho peores que los socialistas o los separatistas, porque estos creen más o menos en lo que dicen, mientras que el PP no cree verdaderamente en otra cosa que en repartirse con ellos el poder y los dineros.

Pero Pablo Casado ha cambiado de política, según aprecian muchos analistas.

–Casado es un farsante. Para cambiar realmente tendría que haber planteado un examen crítico  de la anterior política y un congreso. De ahí tendrían que salir expulsados la mayor parte de los viejos dirigentes, inevitablemente. Pasa como  con el  PSOE sobre el marxismo: su abandono tendría que haberse acompañado de un análisis crítico de lo que esa ideología había supuesto en la historia criminal de ese partido. Por supuesto, nada de eso se hizo, ni hace ahora Casado con el PP. Toda la motivación de unos y otros se cifra en el temor a perder votos y el poder y dinero correspondientes. Por lo tanto, el PP trata de apoderarse del discurso de VOX, incluso exagerándolo,  para neutralizarlo y volver a lo único que sabe hacer: el centrismo, es decir, la complicidad con el frente popular. Su complicidad infame en la profanación de la tumba de Franco (“el dictador”, llama el miserable fantoche  Casado a uno de los estadistas más importantes del siglo XX y no solo en España) ha sido toda una declaración de principios o más propiamente de su falta de ellos.  Esto tendría que costarle muchos votos, aunque es verdad que la sucia labor ideológica del PP ha contribuido a infectar a millones de españoles de la falsificación histórica izquierdo-separatista. En cuanto a esos analistas que usted dice, solo demuestran su bajo nivel crítico y su ignorancia u ocultación  de la historia, incluso de la más inmediata.  ”Analizan” en función del chismorreo político del momento.

Por lo tanto, mientras VOX no consiga gobernar, y eso va para largo, la democracia y el país mismo podrían desmoronarse.

–No sé lo que va a ocurrir. Pero VOX tiene otros medios a los que recurrir para frenar a los liberticidas y antiespañoles antes de que la única solución sea la violencia. Lo importante es que VOX está arrancando al nuevo frente popular la bandera de la democracia en la que han encubierto todas sus corrupciones y delitos, ¡ya era hora!  Empieza a arrebatarles también su dominación de la historia, base de su política presente. Y no ha adoptado las letanías antidemocráticas de los seudofranquistas. Esto abre la vía a un cambio radical. Déjeme que le diga que para VOX es un peligro la afluencia de personajes políticos del PP con aspiración a cargos de relieve. Todos esos personajes han estado muchos años con la política llamada “centrista”, se han nutrido de ella, de sus ideas o más bien argucias, y he comprobado en algunos que reproducen todos los tópicos “centristas”, que solo significan el acuerdo y seguidismo hacia el frente popular.  Por lo que veo, VOX se ha ido depurando en estos años de adherencias de ese tipo, pero el peligro sigue ahí.

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Para difundir: https://www.youtube.com/watch?v=-bYbx7fFYhE&list=PLVw8hISUcZM6qky-GbFpfvDlxuiQU7bHE&index=4&t=327s

Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra CivilLos Mitos Del Franquismo (Historia)

 La atracción del marxismo

En la cuarta parte de Por qué el Frente Popular perdió la guerra, defines las ideologías a partir de un empleo particular de la razón. Así, el marxismo sería la razón igualitaria, el anarquismo la libertaria, el liberalismo la económica, el fascismo la jerárquica, etc. ¿No tiene algo de arbitrario? ¿Todos ellos se basaban en la razón?

–He definido las ideologías como sistemas de ideas basados en la razón, que aspiran a una coherencia racional o incluso científica que nunca alcanzan y pretenden por ello prescindir de la fe religiosa. La experiencia demuestra  que la razón no solo tiene una capacidad de previsión limitada, sino que genera diversas y contradictorias interpretaciones el mundo y la vida. Veamos el marxismo: hace una crítica muy aguda al liberalismo, basada en una idea moral, incluso de raigambre cristiana, la de la igualdad entre los seres humanos. También el liberalismo preconiza esa igualdad, limitándola al aspecto jurídico, al paso que da máxima importancia a la economía. El marxismo afirma que sin igualdad económica, asimilada a la ausencia de explotación, la igualdad solo puede ser una ficción, un engaño. Marxismo y liberalismo comparten en gran medida la idea de que la economía es la base explicativa de la condición e historia humanas: muchos liberales plantean la actitud ante el comercio como  la explicación de los males de la historia y la panacea para superarlos. Esto no deja de ser también un materialismo histórico, como expuse hace años en un pequeño ensayo sobre el libro de Hayek La fatal arrogancia. En esa concepción igualitaria radica el enorme atractivo del marxismo para millones de personas.

Pero usted ha señalado que para el marxismo la moral es una especie de superestructura que cambia según las formas de producción y explotación. Y dice al mismo tiempo que el marxismo se asienta en una concepción moral antiquísima.

–Sí, es una contradicción. La igualdad entre las personas no es propiamente una idea sino un sentimiento. En último extremo, diríamos: “¿Por qué, si todos estamos en el mismo mundo y con el mismo destino, abocados a la muerte, hemos de llevar unas vidas tan diferentes, unos gozando de todos los bienes y otros trabajando en las condiciones más duras para no sacar casi nada?”. Es una pregunta que surge de un sentimiento fuerte,  que lo racionaliza y  que choca con la realidad más palpable, vista como injusticia, porque esa igualdad nunca se da. 

  Luego, ¿hay una similitud también de fondo entre el marxismo y el cristianismo, que señala que todos somos hijos de Dios?

–La hay en ese sentido. Pero el cristianismo no afirma que esa igualdad pueda darse en este mundo, de ahí que en el famoso diálogo con los marxistas hayan ganado estos. Prácticamente decían a los católicos: ustedes piensan en otro mundo del que no hay constancia alguna; nosotros pensamos en este, que es donde transcurre nuestra vida. Su igualdad es pura retórica basada en una esperanza para la cual no hay base racional o práctica ninguna. Por consiguiente es un engaño para tener sometidos y tranquilos a los explotados.  Nosotros, en cambio, combatimos la injusticia tradicional de la explotación del hombre por el hombre aquí, en la realidad, no engañamos a nadie.

  No obstante, ese es un sentimiento  no solo marxista. También lo exhiben de  siempre los utopismos, tan despreciados por los marxistas.

–El marxismo trata de convertir el sentimiento en idea y la idea en ciencia. Su ciencia trata de eliminar los sentimentalismos utópicos al explicar la explotación como una necesidad histórica. El desarrollo técnico de la humanidad ha sido hasta hace poco insuficiente para alimentar a todo el mundo por igual, digo alimentar en un sentido muy amplio, como resumen de todos los bienes producibles por la técnica. Por lo tanto, una rebelión de los explotados, aunque pareciera digna de alabanza, no podría desembocar más que en la formación de una nueva oligarquía económica y política que seguiría explotando a la mayoría. Sin embargo el capitalismo ha desarrollado la técnica, la capacidad productiva, a  un nivel que ya permite pensar en abolir la explotación.  Por primera vez en la historia humana, la rebelión de los explotados no solo tiene las mejores perspectivas de éxito, sino que también alumbrará por primera vez en la dura historia humana una sociedad sin explotadores ni explotados, en la que el hombre desplegará todas sus potencialidades hasta entonces deformadas y limitadas por la división entre clases explotadoras y explotadas. Marx, además, creyó encontrar la forma típica de la explotación capitalista en la plusvalía, así como las contradicciones de esta, que abocarían más bien antes que después, al derrumbe del sistema. Algo de eso he tratado en un ensayo sobre su teoría del descenso de la tasa de ganancia.

¿Por qué, entonces, ha dado el marxismo lugar a regímenes tan brutales?

–Obviamente, porque es falso. Y no deja de ser irónico que sea el criterio de la práctica, que según Marx resolvía las cuestiones que la teoría no lograba clarificar, el que ha hundido al comunismo; y que haya caído en gran medida por la economía, precisamente. Ahora bien, la práctica ha dictado sentencia, por así decir, pero el problema teórico de fondo persiste. Decía Schumpeter que el marxismo logra resurgir una y otra vez, como las cabezas de una hidra. Y es porque se basa en un sentimiento persistente que precisa de análisis teóricos capaces de explicar, por ejemplo, por qué en la práctica tan buenas intenciones conducen a la pesadilla. Decía Donoso Cortés que el intento de crear un paraíso en la tierra haría salir sangre hasta de las rocas. Algo así ocurrió en nuestra guerra civil. Pero es necesario explicarlo en los propios términos en que los plantea el marxismo, y no resulta tan sencillo como algunos piensan.

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Abascal: https://www.youtube.com/watch?v=7iOJhrSZBrE

 

 

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Superioridad moral y política del franquismo

**Si algo demostró la profanación de los restos de Franco y del Valle de los Caídos es la extrema putrefacción del régimen de frente popular zapateril: ni la monarquía, ni la Iglesia, ni la justicia ni los partidos –salvo VOX– han demostrado el menor respeto al estado de derecho, base de la democracia.

**Mientras el Doctor y su cuadrilla no vayan a la cárcel, la democracia y la nación estarán seriamente amenazadas.

**Estamos en las postrimerías del régimen de frente popular zapaterista. De la salida adecuada a él dependerá la pervivencia de la libertad y la nación.

**La superación adecuada del régimen zapaterista no se logrará sin cambiar una opinión pública infectada por la falsificación sistemática de la historia, tanto de la reciente como de la general impuesta por la leyenda negra

**Si VOX entiende lo anterior, el horizonte del país se irá despejando. Si no lo entiende, su recorrido será corto.

**Y no debe olvidarse: España cuenta con los únicos gobiernos del mundo que apoyan la disgregación de su propio país y se declaran amigos y aliados de la potencia que invade su territorio. El único país del mundo cuyas élites atacan a la propia España. Importa mucho entenderlo y entender las raíces ideológicas e históricas de tales actitudes.

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Los Mitos Del Franquismo (Historia)

Superioridad moral y política del franquismo

Usted insiste mucho en la importancia que ha tenido para España el haberse reconstruido con sus propias fuerzas en los años 40 y 50, a diferencia que el resto de Europa occidental y  pese a las enormes dificultades. ¿En qué sentido puede ser eso importante?

–Tiene una importancia política y moral decisiva. España fue uno de los pocos países que permaneció neutral, sin comprometerse con los fascismos ni con los aliados. Los otros fueron Suecia, Suiza, Portugal e Irlanda, pero ninguno tuvo la importancia estratégica y política de España. Y ninguno fue acosado y provocado después de aquella guerra como lo fue España, a pesar de que la industria y el hierro sueco fueron decisivos para el III Reich, y Suiza lo fue financieramente, incluso Portugal le vendió más volframio que España.  Con el franquismo, España fue capaz de aceptar todos los desafíos y vencerlos: el desafío de la reconstrucción, de  las provocaciones y amenazas, del maquis y el aislamiento. Una vez conseguido, esto parece algo predestinado, pero fue una verdadera proeza, una gran hazaña de firmeza y habilidad. Los demás países lo deben todo, desde la democracia a la prosperidad, a los ejércitos useño y soviético. Eso coloca a España en un plano político y moral más elevado que el resto de Europa.

Sin embargo la democracia tardó mucho más.

–Eso no tiene la menor importancia desde el punto de vista histórico. Y además no es del todo cierto. Como he expuesto en La guerra civil y los problemas de la democracia, esta no es ni puede ser el gobierno del pueblo, sino que siempre es sobre el pueblo y lo ejerce una oligarquía. En este sentido podemos concebir la democracia de dos maneras: como la adhesión popular al régimen y como un sistema de selección de oligarquías mediante el sufragio universal periódico. Si España logró superar tales retos solo pudo deberse a la adhesión muy mayoritaria del pueblo, pues de otro modo se habrían abierto fisuras, habría vuelto la guerra civil y los derrotados en la anterior, y alguna nueva catástrofe.  Y todo parecía conspirar para ello: los ejércitos Aliados al lado de la frontera, la hostilidad de los gobiernos, la guerrilla comunista en el interior, las estrecheces y privaciones de la época…En cuanto a adhesión popular, Franco ha sido el político más democrático que haya tenido España desde que se planteó la democracia.

Según ese punto de vista, Stalin también habría sido un gran demócrata, pues contó con una adhesión popular casi unánime.

No se pueden comparar las dos cosas. La popularidad de Stalin se basaba en una propaganda obsesiva y exclusiva, y además terrorista: el mejor signo de discrepancia acarreaba el Gulag  o el tiro en la nuca. En la URSS el partido ocupaba el estado y el estado ocupaba la sociedad. Aquí no se dio nada ni remotamente parecido. En España la economía fue siempre básicamente liberal, pese a algunos intervencionismos,  la cultura también lo fue, el estado era pequeño,  más pequeño que en los otros países europeos, y realmente funcionaban cuatro partidos, con la restricción de no presentarse a elecciones. No obstante hubo varios plebiscitos que fueron consolidando al régimen. Digamos que la gente había vivido la república y el frente popular, había presenciado la guerra mundial, y nadie podía engañarla entonces con cuentos como los de la memoria histórica. Claro que fue preciso sacrificar la democracia en su segunda acepción, porque era preciso sanar al país de las heridas causadas por  los partidos que habían provocado la guerra civil y que persistían en sus demagogias en el exilio o dentro. La gente tenía claro que aquello no debía repetirse.

Aun así, muchos acusan a Franco de no haber emprendido la democratización (segunda versión) mucho antes, cuando era ya posible.

–Eso no era aconsejable en absoluto, y además nadie la pedía excepto los comunistas, su única oposición real. Y ya me contará qué es la democracia marxista.  Es más, después del referéndum del 76, la falsificación de la historia y de la democracia nos ha llevado a un nuevo frente popular que amenaza la libertad y la misma subsistencia de la nación.

Pese a la superioridad moral y política de la España franquista, esta evolucionó hacia la integración en la Europa de los países inferiores, según usted.

–Creo que fue un error. Desde mediados de los años 50 era precisa una mayor liberalización económica y otras medidas de cambio, que se emprendieron sobre la base de lo mucho conseguido anteriormente, como he demostrado en Los mitos del franquismo. Sin embargo comenzaron las renuncias a la posición político-moral conseguida antes, los intentos de congraciarse con quienes se habían mostrado tan hostiles y proclives a apoyar a comunistas y terroristas en España. Esto provino en gran parte de la Iglesia, pues la unificación de Europa contra la  diversidad nacional era muy impulsada por el Vaticano. Se pidió la entrada en la CEE, un claro error que derivó en una humillación, aunque luego se consiguiera un tratado preferencial muy beneficioso. A pesar de todo, y en balance, el franquismo planteó su democratización de manera evolutiva y sin intervenciones militares extranjeras o internas. Pero el olvido oficial de la historia, que ya existía en aquel régimen, se convirtió hacia el final del mismo en falsificación rampante, y no digamos desde la transición, con las consecuencias que estamos viendo.

¿Le parece posible otra evolución?

–Un régimen de cuatro partidos como era el franquismo solo podía evolucionar, una vez curadas las viejas heridas, hacia una democracia en la segunda acepción. Esta  evolución natural fue decidida en el 76. No podían haberse prohibido, pero sí tenido a raya, a separatistas, socialistas y comunistas. Obligándoles a aprender de la historia mediante una firme oposición a sus ideas y relatos. Pero se produjo el fenómeno contrario: el mundo de las ideas y de la cultura fue progresivamente abandonado a aquellos partidos. No hubo “lucha ideológica”, sino un entreguismo que permitió a izquierda y separatistas presentarse como abanderados de la libertad y la democracia… Una usurpación totalmente evitable. Nunca debió permitirse impunemente el feroz ataque al franquismo, en el que se encubría el ataque a la idea de España y a la democracia por quienes se consideraban y consideran herederos del Frente Popular. La historia real debió reivindicarse con la mayor fuerza, cosa que solo hicieron cuatro francotiradores abandonados por quienes tenían los medios políticos y que terminaron uniéndose al antifranquismo. Pues  la derecha española, tradicionalmente, ha sido muy garbancera, las ideas y la cultura le han importado muy poco, apenas cree en otra cosa que en “la pasta”, dispuesta incluso a vender la soberanía por un plato de lentejas. Lo ha demostrado tantas veces…

¿Puede hacerse algo contra eso?

–Creo que puede haber una reacción, de hecho la está habiendo. Por mi parte contribuyo rescatando la historia real contra la “memoria” falsaria y totalitaria, aceptada y practicada por todos los partidos menos, ahora, por VOX. Mi último libro Por qué el Frente Popular perdió la guerra y los anteriores sobre los problemas de la democracia y los mitos en torno al franquismo tratan precisamente de eso. Es necesario conocer el pasado y entender las ideologías a las que nos enfrentamos, por eso en el libro sobre el Frente Popular he dedicado una parte a explicar los rasgos fundamentales de ellas. Si la necesaria reacción se apoyara solo en cuatro ideas sumarias, impulsos emocionales y políticas de ocasión, no llegaría lejos.  Máxime cuando a los viejos problemas se suman otros nuevos de carácter mundial.

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El origen del proceso que parece estar culminando ahora está en la crisis, ante todo moral, de 1898. Entonces se desató una oleada de odio a España  (separatismos y totalitarismos apoyados en la leyenda negra), que llevó primero a la caída del régimen de la Restauración, luego al Frente Popular, y desde 2004 a la formación de un nuevo frente popular de hecho. La causa de que se haya repetido el proceso una y otra vez radica en la debilidad ideológica o simplemente de ideas  de los partidarios de España y la usurpación del ideal democrático por sus peores enemigos totalitarios. En Por qué el Frente Popular perdió la guerra he tratado de explicar este proceso referido a los años 30, enmarcándolo en la gran crisis europea de la época y relacionándolo con la actualidad.

Para difundir:  https://www.youtube.com/watch?v=0KLTHflF-lw

 

 

  

 

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Ante la putrefacción de un régimen / (m. s.XV) Mamífero técnico y torre de Babel

**España vive en un régimen antidemocrático, con leyes totalitarias, desde hace quince años. Y en golpe de estado permanente desde hace dos. Al parecer nadie se da cuenta, debido a la ignorancia y falsificación de la historia.

**La investidura del Doctor Estafas corona, de momento, el golpe de estado. La putrefacción del sistema ha llegado al punto de que no parece haber medio legal de pararlo. Algo así pasó en Alemania con la república de Weimar.

**El santo y seña de este proceso infame de corrosión primero y transformación después de la democracia decidida en 1976, ha sido el antifranquismo.

**El fondo del problema está en la relación entre la Constitución y la integridad nacional. La Constitución es tan defectuosa que puede interpretarse a favor de la nación y a favor de su disgregación.

**PP y PSOE han interpretado la Constitución a favor de la disgregación. Todos sus gobiernos, sin excepción, han apoyado, financiado y dado alas a los separatismos, y marginado cualquier resistencia.

**Cuando ZP inició su golpe de estado silencioso en colaboración con la ETA, llamé a formar un movimiento por la Constitución en  sentido unitario y democrático. Creí que el PP estaría por la labor, pero el PP estaba por la labor de ZP.

**Comprobé entonces  la ausencia de cultura democrática entre nuestros políticos e intelectuales. Para ellos todo es charlatanería con una democracia concebida como palabra mágica. Así hemos llegado hasta aquí.

**No se trata, pues, de partidos constitucionalistas y anti. Desde 2004, todos los partidos han pisoteado la Constitución, entre otras cosas con  leyes totalitarias. Se trata de atacar o defender la nación y la democracia. Solo VOX parece estar defendiéndolas hoy.

**Cuando el nuevo frente popular ataca con tal peligrosidad la democracia y su base, la unidad nacional, hay que plantearse una legítima rebelión. Rebelión política, si el ataque de los totalitarios no empuja a la violencia.

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El origen del proceso que parece estar culminando ahora está en la crisis, ante todo moral, de 1898. Entonces se desató una oleada de odio a España  (separatismos y totalitarismos apoyados en la leyenda negra), que llevó primero a la caída del régimen de la Restauración, luego al Frente Popular, y desde 2004 a la formación de un nuevo frente popular de hecho. La causa de que se haya repetido el proceso una y otra vez radica en la debilidad ideológica o simplemente de ideas  de los partidarios de España y la usurpación del ideal democrático por sus peores enemigos totalitarios. En Por qué el Frente Popular perdió la guerra he tratado de explicar este proceso referido a los años 30, enmarcándolo en la gran crisis europea de la época y relacionándolo con la actualidad.

Para difundir:  https://www.youtube.com/watch?v=0KLTHflF-lw

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El mamífero técnico

La concepción hoy más común del ser humano, con la que se quiere explicar tanto su naturaleza como su historia, es la de animal, o más propiamente mamífero técnico.  En efecto, la técnica es el medio con que el hombre satisface sus necesidades más elementales, por lo que tendemos a ver en las demás capacidades humanas  un derivado de la técnica, cosa que equivale a decir economía y razón. En los animales, economía y razón están imbuidas, por así decir, en su propio cuerpo con su instinto y débil capacidad de aprendizaje. En el hombre, la técnica, dependiente de la liberación de los brazos y de la capacidad de ver lejos, lo  cambia todo: ya la capacidad de adaptar el medio a sus necesidades o deseos supera a la necesidad de adaptarse al medio.

Ello es especialmente evidente en la aceleración producida por la revolución industrial. Esto ha llevado a muchos a definir la civilización europea, en relación con las demás, como privilegiadamente técnica con un espíritu prometeico o fáustico. La idea la encontramos lo mismo en Marx que en Hitler, en los evolucionistas y gran parte de los liberales ingleses  o en el libro de Díez del Corral sobre Europa, uno de los rarísimos ensayos que nuestros europeístas han consagrado al objeto de su adoración. La única manera de estudiar  y entender al ser humano (en especial al europeo)  seria a partir de su capacidad técnica y la razón surgida o estrechamente ligada a ella. La técnica, aportada por Prometeo, permitiría al hombre equipararse a los dioses.

La idea del mamífero técnico contradice claramente la del mamífero sentimental, pero no  discutiré ahora el asunto. En cambio creo que el peligro de esa concepción se encuentra señalado ya simbólicamente en los mitos, por ejemplo el de la torre de Babel. El arqueólogo italiano Liverani, cree encontrar el sentido del mito en la presencia de los zigurats, altos edificios ya ruinosos cuando se inventó el mito, y probablemente en el supuesto de que fueron construidos  por gentes reclutadas entre diversos pueblos, que no se entendían entre sí. Esta explicación racionalista, es absurda. Aparte de que los zigurats no fueron edificados para “alcanzar el cielo”, sino para honrar a los dioses, el relato de Babel no tiene ningún contenido arquitectónico, sino claramente moral: la aspiración a alcanzar a los dioses lleva a la confusión del lenguaje, es decir, de la razón. Esto lo vemos claramente en la lucha entre ideologías, cada una de ellas con su lenguaje propio, y constantemente distorsionador del lenguaje al extremo que se utilizan las mismas palabras con significados contrarios.

 

 

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Torpedo contra el nuevo frente popular / (m. s. XIV) Sentimiento del yo / Trilogía

Desde 2004 ha venido formándose y avanzando un nuevo frente popular, con la colaboración de la derecha PP, hecho sin antecedentes. Hoy ese frente, compuesto de separatistas y totalitarios como el de los años 30,  vuelve a amenazar muy seriamente la libertad de los españoles y la unidad nacional, base de la democracia. Esta deriva siniestra  la han hecho posible el olvido o la falsificación de la historia por todos los partidos que componen el régimen zapaterista. Para entender lo que está en juego es indispensable entender el pasado. Con Por qué el Frente Popular perdió la guerra he querido restablecer la verdad sobre aquella vieja historia que ahora se reproduce. Nada hace más daño que la verdad a quienes quieren aplastarla mediante la ley totalitaria de memoria histórica o callan ante la tiranía. Por eso este libro es un torpedo dirigido a la línea de flotación del nuevo frente popular. Ese torpedo será efectivo en la medida en que el libro sea difundido y comentado, cosas estas últimas que ya están fuera de mi alcance. Pero creo que serán bastantes los que entiendan la necesidad de esa labor y se sientan comprometidos en ella.

Algunos rasgos del yo, en resumen:

1. El yo es el elemento más íntimo de la personalidad. Estrechamente unido al cuerpo, se siente a sí mismo, sin embargo, distinto de él,  y persiste a través de todos los cambios físicos y psíquicos a lo largo de la vida.

2. El yo tiende a sentirse como producto de sí mismo, de su voluntad,  de ahí el valor que da a su libertad. Sin embargo está predeterminado en medida decisiva por las circunstancias de época, lugar y sexo como nace, que escapan totalmente a su voluntad y que en medida muy alta condicionarán su destino.

3. Incluso en lo más íntimo, el yo se forma progresivamente en el seno de una familia que lo marca indeleblemente en la infancia, le pone el nombre que le distinguirá en su vida, así como una herencia genética que le condicionará a lo largo del tiempo.

4. Conforme se emancipa del protector entorno familiar, el yo se ve sometido a su vez a las presiones de la sociedad, que mediante leyes le imponen lo que puede y lo que no puede hacer (aunque la ley se inspire en la moral, es distinta de esta, y  puede entrar en conflicto: la moral dicta lo que “debe” hacerse, y en ese deber va implícita la libertad, pues la desobediencia tiene consecuencias a su vez morales. La ley dicta lo que está autorizado a hacer,  y ahí la libertad desempeña un papel secundario –como rebelión–, pues las consecuencias son el castigo físico).

5. A pesar de todos estos decisivos condicionamientos y de la común naturaleza humana de todos los yoes, cada uno de ellos es y se siente en alguna medida diferente de los demás. En el sentimiento de  esa diferencia se asientan también sus aspiraciones de libertad, de obrar según su voluntad, cosa por otra parte de efectividad  muy relativa.  

6. El yo tiende a sentirse a sí mismo como lo más importante en relación con el exterior:  su vida y destino le interesan más que cualquier otra cosa. Aun así, desde una presión moral, puede llegar a sacrificarse por otros yoes a quienes juzgue superiores (aunque esto es muy raro), o bien por la colectividad. Esto último revela una consciencia de que el yo se debe a sí mismo mucho menos que a la sociedad, y que esta es superior a él.

 7. No solo el yo se siente distinto del cuerpo, al que puede llegar a odiar y matar, sino que también puede llegar a odiarse a sí mismo, por razones morales como la culpa, o por comparaciones con otros yoes a quienes juzga más afortunados sin encontrar razón o mérito alguno para esa superioridad, a la cual no puede sustraerse anímicamente, sin  embargo. 

8.  El yo se expresa en sus deseos, a menudo contrarios entre sí, y en la actividad  resultante de ellos. Esa actividad busca satisfacer sus deseos o parte de ellos, y le impone un trabajo permanente, más o menos fructífero y a menudo frustrante. Y viene cerrada por el hecho totalmente desconcertante y misterioso de la muerte, cuyo sentimiento y realidad desafían todas sus potencias: nunca sabrá por qué ni para qué ha venido al mundo, ha estado en él y ha de salir de él,  como recordaba O. Jayam. Solo en el período intermedio podrá ejercer su voluntad y libertad, y aun entonces en pequeña medida. No obstante cabría pensar que en esa pequeña medida radica el valor y sentido de su destino.

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Trilogía

La novela comenzada aquí ayer culminaría la trilogía de la que he hablado en otra ocasión. La primera, Sonaron gritos…, se sitúa en unos años particularmente difíciles para el país, con su reflejo en unos personajes no muy comunes –fuera del costumbrismo–. La segunda, que espero salga este año, se centra en una jornada en la vida de cuatro estudiantes algo peculiares (creo que se titulará Cuatro perros verdes,  situada en noviembre de 1967, con los conflictos personales e ideológicos de la época y una referencia secundaria a la novela anterior.  En la tercera quiero describir el trasfondo de la actualidad mediante una serie de monólogos de gente sin nombre, aunque más o menos reconocible y con una o varias tramas. Preveo que resultará algo complicado lograr que no resulte un galimatías, pero en fin…  Pienso titularla algo así como  La cloaca, o La pocilga. Lo de la cloaca enlazaría  con el comienzo de la segunda novela, en la que un estudiante plantea la necesidad de elevar las cloacas, tan indispensables para la vida urbana, a una alta dignidad y visibilidad, dejándose de hipocresías burguesas.  Esta última no creo que esté antes de un año o dos. La primera me costó un año, la segunda no menos de cuatro, porque entre medias he tenido que escribir muchas otras cosas. En conjunto formarían una trilogía con el fondo de la historia de España desde la guerra civil. Pero ni sería histórica ni propiamente ideológica.

Sonaron Gritos Y Golpes A La Puerta (Ficción Bolsillo)

 

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