Blog I. La frívola ignorancia del separatismo. Recuerdos (47) Cómo conocí a Paul Diel: http://gaceta.es/pio-moa/frivola-ignorancia-separatismo-recuerdos-47-paul-diel-23092015-0855
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En abril de 1931, con motivo de unas elecciones municipales, cambió el régimen español de monarquía a república. Se trató de un golpe de estado en toda regla. Muchos han querido achacar la fechoría a los republicanos, pero no fue así. Los autores del mismo fueron los monárquicos que, para más inri, habían ganado aquellas elecciones. Sumidos en una profunda crisis moral y despreciando a sus propios votantes, decidieron regalar el poder a sus enemigos, como expone con precisión Miguel Maura, principal organizador republicano por entonces.
Este 27 de septiembre se prepara un golpe semejante, que remate una transición mal hecha y sembrada de minas contra el porvenir de España y la democracia. Los republicanos del 31 no se planteaban aquellas elecciones como ocasión golpista, pero ahora los golpistas, los separatistas catalanes, se lo plantean abiertamente así: convertir unas elecciones regionales en plebiscitarias por la secesión. ¿Pueden salirse con la suya? Solo si, al modo de los monárquicos en el 31, el gobierno de la nación colabora. Y sin duda colaborará, como lo ha venido haciendo hasta ahora con cada paso golpista, con cada infracción de las leyes por los separatistas. Tratará, si acaso, de mantener un levísimo barniz de unidad a base de hacer tales cesiones que la secesión sea un hecho apenas disimulado. El principio que rige al PP lo ha expresado Rajoy: “La economía lo es todo”, un lema muy adecuado para prostitutas. Espera sobornar a los golpistas porque él mismo es cómplice de ellos. Gane quien gane estas elecciones, por tanto, perderá España y perderá la democracia. Se trata de un acto criminal, y los culpables deberán ser juzgados por él a su tiempo. A menos que España esté definitivamente perdida, que no creo.
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“Cita con la Historia” es un programa de alta divulgación historiográfica con audiencia en aumento. Pero aspira a no quedarse en mera labor ilustrativa, sino a convertirse en un verdadero foco de agitación cultural frente a la falsedad hispanófoba subvencionada y divulgada sin tregua por los grandes medios y por políticos e intelectuales de medio pelo. Ya hace muchos años el filósofo Julián Marías denunció las consecuencias funestas de una historia tergiversada de modo deliberado, “profesional”; del “Himalaya de falsedades” que denunciaba Julián Besteiro; de “esa constante mentira” que tanto repugnaba a Marañón. Y que hoy parece imponerse por doquier, incluso por ley, la ley totalitaria de memoria “histórica”.
Blog I. Un foco de agitación cultural: http://gaceta.es/pio-moa/foco-agitacion-cultural-21092015-0941
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Al abierto desafío golpista del secesionismo, el PP ha replicado siempre cediendo a costa de la integridad de España, cada vez más socavada, y de la ley, cada vez más pisoteada. Su última hazaña ha sido recurrir a Bruselas, a Londres y a Obama a ver si paran a Mas con amenazas económicas y de salida de la UE. Casi nadie ha analizado lo que esa maniobra significa, y algunos se han felicitado por ella. Pero…
****** Hoy, en Cita con la Historia, de 4 a 5 de la tarde, en Radio Inter, abordaremos el tema de la lengua en el separatismo catalán.Entrevistaremos a Javier Barraycoa. Quienes no puedan conectar con Radio Inter pueden oír el programa en podcast, en youtube o en www.citaconlahistoria.es. Este programa no quiere ser simplemente ilustrativo, sino convertirse en un foco de agitación cultural contra el marasmo creado por la “mentira profesionalizada”.
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30 de Octubre de 2006 – 10:52:33 – Pío Moa – 393 comentarios
¿Existe el carácter nacional? Creo que sí. Cuando uno pasa a Francia, o de Francia a Alemania o a Inglaterra, percibe inmediatamente un cambio, más allá del idiomático: un estilo en el modo de vivir y en las actitudes, también en el físico de la gente. Y sin salir de casa notamos un espíritu peculiar en la literatura de cada país. Sin embargo, cuando intentamos concretar esas diferencias, parecen disolverse, y conocemos la gran cantidad de tonterías que se han escrito sobre esa cuestión. En fin, la cosa existe, pero es difícil analizarla.
Por otra parte ese carácter cambia con los tiempos, basta comparar la Inglaterra victoriana con la actual. O la España actual con la del siglo XVI. Lo menciono por el éxito de la película Alatriste. Hace años traduje la célebre compilación de gentilezas y fanfarronadas (rodomontades) españolas, de Brantôme, que ha reeditado Altera con el título Bravuconadas de los españoles. El título parece desdeñoso, pero el contenido no lo es: refleja algo del carácter hispano de la época, el espíritu heroico y emprendedor al que debe España la expansión mundial de su cultura, entre otros beneficios a cuya altura dejaron de estar las generaciones posteriores.
En España exótica, Jesús Torrecilla estudia, en palabras de Serafín Fanjul, “la transmutación de la sociedad hispana desde la seriedad, el trabajo bien hecho, la sobriedad, la frialdad objetiva y lúcida y el excesivo orgullo de ricos y pobres a la bullanga jaranera y pícara, la golfería como norma y la ignorancia como bandera”. Mutación persistente, como revela estridentemente la España del botellón y la telebasura, de la alianza de los corruptos y los criminales, de la estupidez y la canallería, que decía Marañón. La España grotesca de la ideología CFC, como la ha bautizado alguien, que a diario expele un desprecio no menos grotesco hacia aquella otra de la que aún sobrevivimos.
22 de Octubre de 2006 – 11:40:19 – Pío Moa – 325 comentarios
El golpista Zapo ha vuelto a explotar la guerra de Iraq para desviar la atención de sus chanchullos con los terroristas y de la conspiración del 11-M. Pues claro que hubo conspiración, la hay detrás de todo atentado. El lenguaje pervertido de los liberticidas pretende estigmatizar con esa palabra a quienes buscan la verdad. La cuestión radica en saber quiénes conspiraban y en qué grado. Y varios indicios apuntan al propio PSOE, gran beneficiario y premiador de la matanza.
¿Puede tener eficacia, a estas alturas, la demagogia del golpista sobre Iraq? Puede, por una razón: ni entonces ni después ha producido el PP un documento sencillo y contundente, comprensible para todos, explicando por qué apoyó dicha guerra, y denunciando la demagogia del PSOE. Se lo debe a la sociedad. Aún está a tiempo.
Y golpistas no son solo algunos militares, en ocasiones. Lo son los políticos que usan ilegítimamente el poder del estado para atacar la Constitución y el estado de derecho, enterrando de paso a Montesquieu. Como hace hoy un partido en el poder, aliado con el terrorismo y el separatismo, complicado con el GAL y con una masiva corrupción, de los que nunca se ha regenerado.
***Mañana, domingo, seguiremos en Cita con la Historia abordando las raíces y argumentario del separatismo catalán, tan mal conocidos de la gran mayoría de políticos y periodistas www.citaconlahistoria.es
**El artículo está bien hasta los últimos párrafo, en que patina un poco: http://www.libertaddigital.com/cultura/historia/2015-09-18/jesus-lainz-guardiola-tiene-razon-76711/
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21 de Octubre de 2006 – 13:55:35 – Pío Moa – 425 comentarios
Un problema especulativo que se plantea a veces para ilustrar ciertas dificultades de la evolución es el de si mil monos (o un millón), tecleando constantemente en máquinas de escribir durante mil años (o un millón) producirían obras como el Quijote, la Ilíada o Macbeth. No quiero discutir aquí la idea de la evolución, implícita de algún modo en la Biblia (Dios crea la luz, la tierra, los animales y el hombre de forma sucesiva, en cierto orden que parece lógico), sino la idea de que la voluntad, la intención, el sentido, la consciencia, surgen de la materia carente por completo de voluntad, intención o consciencia. Y que estos tres rasgos u otros típicamente humanos serían también, en definitiva, ilusorios, un producto del azar material, sin finalidad alguna.
¿Podrían los monos hacer tales cosas? Cualquiera sabe, pero lo importante, aun admitiendo la posibilidad, es que esas obras literarias maestras, producidas sin voluntad, deseo o intención, no diferirían, en definitiva, de las demás combinaciones al azar que también producirían los monos en masas enormes. Cervantes podría creer que su Quijote respondía a una intención suya, pero en realidad sería un producto azaroso y sin sentido de algún gen, por ejemplo, o de la necesidad de ganarse unos ducados para comer. Cuando damos a su obra un valor por encima de otros miles de frutos de esa manía genética humana de contar cosas, caemos en una pura ilusión, o bien implicamos que algunas de esas obras producto del azar tienen una mayor capacidad adaptativa en algún sentido, y por tanto se difunden (se multiplican) más. Y eso sería todo
También cabría considerar que si la escritura de sus libros respondía a la necesidad genética de alimentarse, probablemente Cervantes habría podido satisfacer esa necesidad de formas más eficientes, más adaptativas, por así decir, ya que pasó la mayor parte de su vida entre penurias. Dedicar su tiempo y esfuerzo a la literatura bien podría haber sido una decisión errónea.
Obviamente el Quijote no existiría sin algo tan material como el cerebro de Cervantes, pero este no difería de forma notable de los demás cerebros humanos, y sin embargo no todos producen quijotes. Es más, él mismo solo fue capaz de producir un quijote, a cuyo lado el resto de su producción desmerece bastante. Y, por supuesto, la intención y la voluntad, aunque necesarias, no bastan para producir una obra maestra. Interviene otro factor, muy escaso, al que solemos llamar talento o genio. Claro que en última instancia los productos más sobresalientes del talento y del genio no se diferenciarían de cualquier otro producto de la actividad humana causada por los genes, inquietos sin ton ni son.
20 de Octubre de 2006 – 17:55:08 – Pío Moa – 244 comentarios
Cada dos por tres , en la radio, un anuncio de la comunidad de Madrid en pro de la “igualdad” de hombres y mujeres en el trabajo, el hogar, etc. Y los carteles con el mismo lema. La argumentación, nula. Apelación al sentimentalismo más vacuo e insincero atizada por un memo o mema con voz persuasiva: “la igualdad es buena”. Recuerda a la propaganda totalitaria de la Constitución europea: ni asomo de argumento racional, solo la autoridad-seducción: “es buena para todos”, repetida machaconamente.
Se trata de la ideología feminista, basada en la aversión a la tarea tradicional de la mujer en el hogar y la educación de los hijos: una esclavitud impuesta por el “patriarcado”, dicen. Y la pretensión de que el varón haga lo mismo. Por supuesto, no niego el derecho de esas personas a defender sus ideas… siempre que lo hagan por su cuenta, sin emplear el dinero público, el dinero de todos. Siempre que no nos estafen, en definitiva.
Y siempre que se difunda igualmente la crítica: esa falsa idea de la igualdad conduce a la destrucción de los hogares, la degradación de la moral y la deseducación de los hijos, dejados a merced del puterío televisivo y similares: sus efectos los vemos a diario. La igualdad real consiste en dos cosas: igualdad ante la ley y respeto a la realización de las inclinaciones individuales, siempre que no vulneren aquella. A ninguna mujer se le puede imponer la dedicación al hogar, y menos la renuncia a la formación profesional, pongamos por caso. Pero aun más perjudicial es estigmatizar la función del ama de casa como una degradación. Hace unos años nuestro pintoresco PP estableció unas ayudas a la mujer… que ya recibe un sueldo por su trabajo fuera de casa, y no a aquella que trabaja en el hogar.
Este abuso de los politicastros encubierto con moralina barata trae a la memoria unas palabras de Tocqueville sobre la tiranía democrática o seudodemocrática, que debiéramos tener bien presentes: “Un poder inmenso y tutelar que se asemejaría a la autoridad paterna si, como ella, tuviera por objeto preparar a los hombres para la edad viril; pero, por el contrario, no persigue otra cosa que fijarlos irrevocablemente en la infancia. Este poder quiere que los ciudadanos gocen, con tal de que no piensen sino en gozar; se esfuerza con gusto en hacerlos felices, pero en esa tarea quiere ser el único agente y juez exclusivo…” Ese poder pretende definir lo bueno y lo malo.
Propongo una campaña con un contenido parecido a este: “Al margen de la igualdad ante la ley y del respeto a las opciones personales, mujeres y varones tenemos importantes diferencias de temperamento, inclinaciones y, en algunos aspecto, valores. Esa diferencia no es mala, sino buena, sin ella la vida se volvería invivible. Respétala”.
Una campaña, bien entendido, sin estafar a nadie derrochando el dinero público.