La renuncia a la inmortalidad y el placer.

*Lo más positivo del momento actual es que por fin se está derruyendo el sucio y perverso lenguaje mantenido por los políticos durante 40 años para profundizar en la destrucción de España y de la democracia.

* Sobre el feminismo, una de las grandes plagas de nuestro tiempo: https://www.youtube.com/watch?v=kCLVsOVtTUE

* Las asociaciones informales o grupos de afines pueden hacer un gran trabajo. Una de ellas es la relacionada con la denuncia de Gibraltar. Es preciso que el manifiesto se divulgue de manera constante, que llegue a más y más gente y de forma repetida, pues si no hay insistencia, se diluye: https://www.piomoa.es/?p=10249

*Es necesario repetir esta evidencia: España es el único país del mundo cuyos gobiernos han colaborado y colaboran con el separatismo y con un grupo terrorista. Y de los pocos cuyos gobiernos entregan ilegalmente la soberanía a instancias diversas.

*Madrid, colonia inglesa: la cámara podía luego hacer un recorrido por los establecimientos y anuncios comerciales en inglés. No por todos, naturalmente, pues los hay a miles y ocuparía varias horas. Pero sí por los más significativos y concentrados. Hay calles en que predominan sobre los comercios con nombres españoles

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Sonaron Gritos Y Golpes A La Puerta (Ficción Bolsillo)

Sr. Moa, creo que usted ha cogido el rábano por las hojas en mi comentario sobre su novela. No hace falta que me explique que La Odisea no se parece a su novela. O que hubo “algo de épica” durante el franquismo. O que Guerra y Paz tampoco tiene que ver con lo suyo. Yo partía de la pregunta: “¿A qué se parece esto?” Y me contestaba que a nada que yo haya leído. Por poner la épica literaria franquista (o la antifranquista, que la hay, más que nada en cine), la suya me parece muy por encima del resto, en calidad literaria y sobre todo en interés de los personajes y de la trama. No trato de adularle, es solo mi impresión. Otra buena novela, incluso excelente,  La soledad de Alcuneza, me parece más lírica que épica, de un costumbrismo lírico y vagamente apesadumbrado (la guerra, ya se sabe…). En su novela no hay pesadumbre ni justificación de ningún tipo.

La Odisea. ¿Se parece algo a su novela? Aceptando lo que usted dice, le veo dos semejanzas: Ulises sufre mil avatares, como los dos amigos y luego Alberto solo. Los sufren todos, Ulises quejándose del maltrato de  los dioses y Alberto y Paco sin quejarse de nada, pero los tres en el fondo encuentran lo que buscan. Y la querencia por las armas y la violencia está en los tres “porque un dios la puso en ellos”. Claro que si se quiere hay una diferencia abismal: Ulises lucha por su propia causa, los dos compañeros de su novela luchan por un ideal. Su ideal se presenta como negativo: el castigo de quienes consideran criminales, pero también es positivo, difuminadamente, eso sí.  Lo que usted dice de la unidad del bien y el mal, supongo que se refiere al encuentro y asesinato del padre biológico. Un gran acierto, a mi entender: el padre le ha transmitido gran parte de lo que él es, luego, ¿dónde está el bien y el mal? ¿Qué cuenta más, la biología o la sociedad con su moral? La brutal venganza de Ulises, ¿es buena o mala? Pero no quiero extenderme.

    Aunque usted diga que tampoco tiene nada que ver con Guerra y Paz, yo creo que usted también traza un friso de aquella época y de personajes muy variados. No hay por qué compararlas pero es así. Usted no ahorra descripciones de violencia, y al final,  la obra no me parece violenta. A veces es tremenda, pero nunca tremendista. Opino que detrás de ella hay toda una concepción literaria. ¿Me explico?  Por cierto, el tema de La Odisea, la renuncia a una inmortalidad de placer sin fin, tiene mucho intríngulis. Me gustaría comentarlo más. Manuel Antonio

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La ETA y Carrero Blanco. Deshaciendo algunas mitificaciones y mixtificaciones: https://www.youtube.com/watch?v=2i2MkxBvw5I

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Hace un año:

El título Adiós a un tiempo tiene una sugerencia un poco lúgubre, como si ud diera su vida por concluida.

No, no es así, nadie sabe cuándo le va a tocar. Es porque, aparte de la edad, tengo la impresión de que se han acabado muchas cosas no solo para mí. Tengo 70 años, de los cuales veintiocho en el franquismo, es decir,  la infancia y juventud, y el resto en el actual régimen, que ha evolucionado muy mal, de modo que actualmente vacilo en llamarlo democracia, aunque mantenga algunos rasgos democráticos. Esos años dan una perspectiva que no tienen las personas criadas en el régimen actual. Es decir, la dan si uno se molesta en analizar la experiencia, de otro modo, no.

Pero su libro no es de análisis

   Por supuesto, es otra cosa. Acaso un acercamiento a la época a través de sucesos personales. Cada persona tiene una biografía particular y única, y al mismo tiempo parecida a la de tantos otros,  muy condicionada por las circunstancias históricas y sociales del entorno. Por eso puede ser interesante lo que cuente de sí mismo y de la época y ambiente que le correspondió. Mucha gente que no vivió el franquismo lo entiende como un período lóbrego y tenebroso, imagen perfectamente ajena a la realidad. Es una visión fabricada por la propaganda contraria, que fue esencialmente comunista. De modo que mucha gente mira esa época con las lentes de la propaganda comunista, que para mayor falsedad  se disfraza de demócrata. Pero lo curioso es cómo gente que sí vivió aquello ha terminado “recordando” cosas inexistentes. Por ejemplo, la cantidad de tipos que decían haber corrido delante de los grises en la universidad, cuando realmente éramos muy pocos… Pero eso resulta una anécdota cómica al lado de otros “recuerdos”, que ahora subvenciona el gobierno, para más inri.

 Tampoco es un libro político, o la política asoma muy poco en el libro

   Sí, los recuerdos de infancia y juventud no tienen nada que ver con la política. Y los extractos de mis memorias comunistas tampoco son propiamente políticas, más bien exponen los costumbrismos y reacciones personales en la lucha antifranquista, la vida clandestina y demás. Son recuerdos de ambiente, digamos.

Se dice que la vida viene muy condicionada por las lecturas, sobre todo en la adolescencia y juventud.

    Y en la infancia. Desde luego es así, por lo menos para los que han leído mucho por su cuenta. Yo leía bastante literatura italiana, Salgari cuando era niño, después a Papini, Guareschi y otros. Alguna rusa, especialmente Dostoievski. Useña, muy poca, Mark Twain… venezolana de Rómulo Gallegos, argentina de autores que no recuerdo ahora, junto con el Martín Fierro… El Zorba de Kazantzakis… En cambio poca francesa y española, ahora solo me vienen a la memoria Los cipreses creen en Dios, Jardiel Poncela… Uno se pone a hacer memoria y no para. Pero sobre todo inglesa: los “guillermos” de Richmal Crompton, Wodehouse, Maugham, Greene, Stevenson, policíacas de Agatha Christie y de Edgard Wallace, ya no me acuerdo de tantas… A través de ellas llegué a sentir gran admiración por Inglaterra. Se decía lo mucho que leían los ingleses, las tiradas de la prensa, por ejemplo…  Cuando fui allí comprobé que la prensa de gran tirada era pura porquería sensacionalista… Pero bueno… Como puede verse, tiraba sobre todo a obras de aventuras o de humor.  Sin embargo tres me impresionaron especialmente: Crimen y castigo, de Dostoievski, sobre todo la primera parte,  me dio una extraña sensación de haber vivido yo mismo el crimen de Raskólnikof; Inglaterra me hizo así, de Greene, una imagen tan deprimente de frustración e inutilidad; El cero y el infinito, de Koestler me acercó al ideal comunista, como más tarde La noche quedó atrás, de Jan Valtin, pese a ser obras netamente anticomunistas. Hasta los quince años leí mucha novela, después cada vez menos y me he pasado bastantes sin leer ninguna.

¿Eran lecturas frecuentes entre los adolescentes de entonces?

No, no lo eran, la mayoría leía poco, en España siempre ha habido poca afición a leer a cualquier edad. Los estudiantes de colegios institutos  preferían el cine, al que yo iba poco (mis padres decían que ya tendría tiempo cuando fuera mayor), y las charlas nunca giraban sobre temas literarios o de pensamiento: fútbol, chicas, canciones… la música anglosajona fue poniéndose de moda y desplazando a la francesa e italiana… A mí me interesaban poco esas discusiones, porque además se repetían mucho.  Yo leía en la biblioteca municipal, y mi padre traía libros prestados del Mercantil, una sociedad recreativa de Vigo, una verdadera institución de la ciudad, que creo que quebró hace pocos años. ¿Ve usted? Un cambio significativo: adiós a un tiempo.

  Resulta chocante que unas obras anticomunistas le inclinaran al comunismo. ¿Por qué?

 ¿Por qué? Cualquiera sabe. Una paradoja. Lo he pensado a veces. Creo que porque mostraban un ideal sospechosamente falso, pero que empujaba a una vida de acción y de riesgo en contraste con la  anodina vida burguesa de adquirir una profesión, fuera buena o mediocre, estabilizarse, casarse, tener familia y morir de infarto o de cáncer. El propio sacrificio y riesgo de aquella vida me hacían pensar que  el ideal no podía ser tan malo como lo presentaban. Ya dije que empecé a acercarme al comunismo después de una experiencia de fábrica en Inglaterra y otras similares.

¿Pretende usted ponerse como ejemplo a otras personas?

Nunca se me ocurriría, pero uno debe preguntarse a qué viene todo esto. A todo el mundo le encanta contar su vida, o lo que cree que ha sido su vida, aunque solo sea al círculo de amigos o familiares. Hay ahí algo de vanidad pueril, sobre todo porque casi siempre se olvidan los aspectos desagradables y se pinta la vida propia con bellos colores, para impresionar al prójimo, que casi nunca se impresiona porque cree su propia vida más interesante. Claro,  hay quienes se recrean en sus experiencias más humillantes o sórdidas, pero siempre cabe la sospecha de que lo hacen precisamente para llamar la atención como seres excepcionales. En fin, es un impulso casi universal. Yo he procurado limitar esa vanidad en lo que he podido y no mentir a sabiendas, pero también percibo que el “conócete a ti mismo” es imposible. Nunca sabemos bien lo que somos. Basta comparar la imagen que nos hacemos  de nosotros con las que se hacen los demás, y nunca estaremos bien seguros de cuál se acerca más a la realidad. Parece como si lo que hemos vivido tuviera otras claves e incluso otro relato que el que percibimos de nosotros mismos, que sería solo parcial. Siempre me llamó la atención cómo un poco de vino, sin llegar a embriagarse, puede hacer ver los propios actos con una luz distinta, más viva  y brillante que la habitual, que suele ser un tanto pesada. Creo que lo digo en el libro, en relación con el recuerdo de Mick, un excelente amigo inglés que murió alcoholizado. Yo me he emborrachado muy pocas veces, y en todas me dejó tan mal sabor físico y mental que la mera idea me repugna.

***************** Adiós a un tiempo: Recuerdos sueltos, relatos de viajes y poemas de [Moa, Pío] https://www.amazon.es/Adi%C3%B3s-tiempo-Recuerdos-sueltos-relatos-ebook/dp/B075L82G5B

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Miseria universitaria / Épica y novela

Me mandan un audio de la SER en que un tal José Luis Villacañas, filósofo, parece ser, suelta una diatriba contra el libro en que  Roca Barea desmiente concienzudamente la leyenda negra, y de paso “informa” de que Aznar me contrató para poner en marcha el “revisionismo”. Y yo sin enterarme, vaya despiste. Lo más cómico del lío de Villacañas es que afirma hablar en nombre de “la Inteligencia”, que le ha elegido a él de portavoz. Cretinos embrollados  como este abundan en la universidad actual. Una universidad que acepta con naturalidad la ley norcoreana de memoria histórica. Una universidad, por eso mismo, moralmente abyecta, políticamente antidemocrática y académicamente insignificante, pese a producir casi en serie obrillas de tres al cuarto, con las que montan sus congresos y se dan coba unos a otros. De todos los males que trajo el PSOE, con la complicidad del PP, yo diría que el mayor es la degradación de las universidades a peñas de amiguetes  politizados,  pedantes y totalitarios.

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Sobre el amable comentario publicado ayer en el blog acerca de Sonaron gritos y golpes a la puerta:

Sí hubo algo de novela épica en el franquismo. En  Gironella o Agustí o Emilio Romero se encuentra algo de eso, también en obras sobre la División Azul. Pero creo que en conjunto son obras menores (los frescos históricos de Agustí o la novela de Gironella sobre la preguerra tienen verdadera importancia, por eso han sido sistemáticamente condenadas al ostracismo). Hubo poesía épica falangista, también la más famosa de Pemán “La bestia y el ángel”. Este poema no me gusta  por ciertos detalles apocalípticos y religiosos, aunque sus consideraciones personales iniciales sobre  la evolución de la cultura europea y diversas intuiciones tienen interés. De todas formas está por hacer un estudio serio sobre la literatura de los años 40. Pero es cierto que la victoria épica de los nacionales originó un clima cultural más bien de vulgaridad, teñida de beatería o de tremendismo o de grandilocuencia. Hubo más cosas, claro, pero dejémoslo ahí. Sí es verdad que Sonaron gritos tiene muy poco que ver con la literatura de entonces o la de ahora.

No encuentro más semejanzas entre La Odisea y Sonaron gritos. La Odisea como relato de aventuras  hasta un final  tan feliz como sangriento es, en esos términos generales, el tema de muchísima literatura. Solo que el relato homérico parte de una situación enigmática: Odiseo se encuentra prácticamente en el paraíso, pero prefiere perder la inmortalidad y los placeres que le ofrece Calipso para volver a la mortalidad con su esposa también mortal y previsiblemente ya muy madura  como él mismo,(como mínimo 43-45 años, que en aquel tiempo debía de ser una edad bastante avanzada. Creo recordar que en La Ilíada se califica a Odiseo de “Viejo florido”, lo que indica que sería ya entonces mayor que los demás héroes). Y elige volver con Penélope  sabiendo que ese empeño le iba a costar infinidad de riesgos y podía terminar con sus huesos en el fondo del mar. ¿Por qué lo prefiere? Eso es de lo más chocante y ha dado lugar a mil especulaciones. Como si Adán y Eva hubieran rechazado abiertamente la vida paradisíaca ofrecida por Dios para preferir las miserias propiamente humanas. Luego, la venganza de Odiseo tampoco es tal venganza, porque los pretendientes  no obraban con premeditación de hacerle daño, sino por creerle muerto, y en cierto modo era Penélope la causante del equívoco. Estas aparentes incoherencias son precisamente lo que dan su  calado a la obra de Homero,  y, por supuesto, nada parecido existe en Sonaron gritos. El problema en esta es muy diferente,  menos enigmático y más realista, tal como entendemos hoy la realidad. Es más bien el problema de una identificación final  entre el bien y el mal, si se quiere ver así. “Todo es igual a todo”, razona un aficionado a discutir, poniendo como ejemplo una fórmula de Einstein.

Tampoco veo a mi novela muchas semejanzas con Guerra y Paz. Esta compone un magno escenario de la sociedad rusa en una época determinada, marcada al final por la guerra napoleónica; y de sus personajes, tan bien descritos y diversos, apenas puede decirse que alguno sirva de eje. En Sonaron gritos la guerra es fundamental, pero el eje es el narrador, en torno a cuyos actos, manías, aventuras arriesgadas y problemas psicológicos giran los demás. O propiamente no giran, sino que son observados siempre desde la perspectiva del protagonista principal. Este termina como  profesor de filosofía, mediocre al perder el estímulo de su amigo y caer en una vida familiar corriente, que tanto había rehuido. Pero aun sintiéndose algo frustrado como profesor, mantiene siempre una capacidad de observación realista y objetiva, sin efectismos melodramáticos que también habrían sido posibles, dado lo poco común de su peripecia.

 

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Novela y épica / ¿Por qué se desnudan?

(…) Al terminar su novela me he preguntado: “¿A qué se parece esto?” No lo digo en plan negativo, porque me ha impresionado. Pero no se parece a ninguna literatura que yo conozca, y soy un gran lector de novelas. Así que me he molestado en hacer el siguiente análisis.

1. Es una novela netamente española, pero no conozco ninguna española que se le parezca, ni actual ni antigua. ¿Paradoja? Me explico. Es española no solo por los lugares y personajes, lo es porque no creo que en el siglo XX se haya podido escribir otra equivalente en cualquier país europeo. Yo, al menos no la conozco. La experiencia histórica de España  en la época aquella es única en Europa y, si me apura, en el mundo. Y está narrada magistralmente, sin tópicos ideológicos y plenamente como novela, no como historia, otro acierto importante. 

 2. Es una novela épica. Se supone que la novela propiamente desciende de la épica. Pero hay un error frecuente en eso: se supone que la épica es un relato de esfuerzos y luchas de unos personajes que representan el bien contra otros que representan el mal, y que al final ganan los buenos. Esa es la épica americana (“useña”) que domina el siglo XX.  Pero en mi opinión no es así: basta leer a Homero. Y una primera respuesta a la pregunta anterior es esta: si a algo se parece su novela es a la Odisea. Sin ser una caricatura como la de Joyce. Imagino que en Europa después de las dos guerras mundiales será difícil escribir verdadera épica. Cuando se intenta salen relatos deprimentes. Y me pregunto: ¿por qué en los años 40, después de la guerra y con tantos traumas y  dificultades, no existe en España  novela épica?

3. Los personajes tienen auténtica profundidad. Son grandes  también muchos secundarios como los de la tertulia de Madrid. “Personajes de novela rusa”, recuerdo que decía un comentarista. Son personajes atípicos, porque en una novela así tienen que ser atípicos, no del montón. Aquella fue una época extraordinaria, intensa, y repito, ¿por qué no se escribió épica de altura entonces? Lo que se escribió fueron obras menores, tremendistas algunas y otras, casi todas, convencionales. Con eso no quiero decir que sean malas. Hay obras convencionales bastante legibles. Diré más: las más legibles son convencionales, pero nunca pueden alcanzar mucha altura. O profundidad, como se quiera. Gritos y golpes  lo consigue.

4. Su novela exige una sensibilidad particular para ser apreciada. Repito, como La Odisea ¿Quién lee La Odisea hoy día?  Pero por eso mismo es más apreciable, al menos para mí. Por poner algo más, tiene algo también de Guerra y paz , una obra genial,  llena de personajes y hechos profundamente tratados, pero en mi opinión lastrada por las reflexiones un tanto pesadas y hasta tópicas  del autor.  

   No me extiendo más. Incluso aquellos que no la valoren deben reconocer que no se trata de una obra vulgar ni remotamente. Y solo por eso, por distinguirse tanto del alud literario que disfrutamos o sufrimos, casi siempre vulgar, solo por eso ya merece la mayor atención. Por mi parte la ha conseguido (…) . M. A. G. T.

Sonaron gritos y golpes a la puerta (Novela Historica(la Esfera)) de [Moa, Pío]

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 Antaño, una actriz seria no se desnudaba para los medios  y procuraba preservar su intimidad. Siempre había excepciones, claro, pero en general era así, pues se suponía que lo contrario degradaba su imagen y su propia condición como mujer. Pero desde hace bastantes años, desnudarse para los medios  se ha convertido en parte del “trabajo”. Eso tiene un significado: al hacerlo se ofrecen virtualmente a todo el mundo, lo cual es una forma de prostitución, acentuada por el hecho de que además cobran por ello.    Dado que las actrices y cantantes funcionan para millones de mujeres como modelos de “éxito” no solo material sino moral a su manera,  ese modelo resulta ser la prostituta. La mujer se convierte en un objeto, eso sí, bien pagado, de las apetencias masculinas más primarias. Esa inclinación a la conversión en objeto que se observa en bastantes mujeres merecería un análisis.

Me hablaba un amigo de un conocido suyo, divorciado,  que vivía con prostitutas, incluso tomaba vacaciones  con una u otra. “¿Triste? ¡Qué va! Estoy feliz. Cuando estaba mal era cuando tenía que aguantar a una tía amargada y arpía. Y al final resulta más barato”.    Creo que el diseño de muñecas sexuales está mejorando enormemente. Quizá dentro de poco ni las prostitutas hagan falta.

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Lo que está en juego / Seidman y la crueldad de Franco

La oposición a Franco en los años 60: su carácter y amplitud. Madrid, ¿capital de España o colonia inglesa?:  https://www.youtube.com/watch?v=9f24L_pMW9c

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Rajoy dejó un país en golpe de estado permanente a partir de Cataluña;  con dos regiones vaciadas de estado central y otras,  gobernadas por el PP, en que las lenguas regionales se usan sin tasa contra la lengua e identidad  nacionales; con la soberanía sistemáticamente entregada a la burocracia de Bruselas; con un ejército sometido a intereses ajenos, bajo mando e idioma ajeno; un país  con su territorio invadido por una potencia “amiga y aliada, y  en pleno proceso de colonización cultural, con peligro creciente por inmigración descontrolada, en especial islámica; con leyes totalitarias como la de memoria histórica o las LGTBI; con la ETA premiada y convertida en una potencia política en dos regiones… Estos son algunos de los logros del fulano, en la estela del gobernante anterior del PSOE.

Luego, el Doctor, como es tradicional en el PSOE, va más allá, y se plantea ya la ofensiva contra la monarquía y la Iglesia mediante la profanación de la tumba de Franco. Esta humillación a la memoria del hombre que trajo la monarquía y salvó a la Iglesia del exterminio es de tal calado que si las instituciones afectadas no reaccionan, quedarán como guiñapos y peleles en la sociedad española. Y la democracia ya liquidada de hecho. Pues es fácil darse cuenta que  la profanación de la tumba de Franco no solo vulnera de raíz las leyes y el estado de derecho, sino que solo puede hacerse al modo de las leyes norcoreanas ya aprobadas “democráticamente” por pandillas de delincuentes instaladas en las Cortes. Nada puede ser más demostrativo que el hecho de que para atacar al franquismo, los atacantes necesiten atacar las bases mismas de la democracia.

   Observen ustedes a los “expertos” de las tertulias y los medios en general, con muy pocas excepciones: ninguno de los cada vez más graves puntos mencionados entra en sus “análisis”. Con muy pocas excepciones, todo es una mezcla insufrible de charlatanería,  cotilleo, suposiciones en torno al “Señor Sánchez”, trufada de insidias o  denigración a VOX, para que se pliegue a los acuerdos y conductas corruptas de los otros. ¿Cómo tenemos unos medios intelectuales y periodísticos tan miserables? Porque las izquierdas con la complicidad de las derechas democristianas, han hecho una universidad igualmente miserable, de la que salen los políticos, intelectuales y periodistas actuales.

    ¿Y cómo se puede luchar contra esto? He hecho una propuesta hace tiempo: mediante asociaciones informales. Lo que también se llaman “grupos de afinidad”. Una especie de guerra de guerrillas. Hoy la defensa de España y la democracia no cuenta con los grandes medios de sus enemigos, pero en este clima viciado pequeños grupos de difusión pueden hacer mucho (siempre que no caigan en pintoresquismo y desahogos pueriles, cosa por desgracia demasiado frecuente). Basta con que las quejas se transformen en acción.

Los Mitos Del Franquismo (Historia)La guerra civil y los problemas de la democracia en España (Nuevo Ensayo)

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Critica Seidman que según mi libro  “el Caudillo no es «cruel, vulgar» ni «mediocre», sino más bien una persona «humanitaria. Franco sigue siendo una víctima de una prensa occidental obsesionada por la «hispanofobia», tal y como quedó ejemplificado por la cobertura que dieron los medios de comunicación a Guernica ya en 1937.

Por partes: la historiografía anglosajona  (con las excepciones de rigor) y la española influida por ella, necesita pintar a Franco como cruel, vulgar y mediocre.  Toda guerra es cruel, pero, ¿con quién puede compararse en crueldad a Franco? Consiguió su victoria reduciendo al máximo las pérdidas humanas (no fue una guerra enormemente sangrienta, como se suele pintar, sino mucho menos que otras muchas guerras semejantes, civiles o no civiles. Menos sangrienta que la Guerra de Secesión useña, por ejemplo).  Pudo terminar la en un baño de sangre de sus enemigos, dada la superioridad adquirida, y la terminó sin disparar un tiro. El caso de Guernica fue fundamentalmente un mito creado por la prensa anglosajona, ¿y qué es comparado con las  matanzas  gigantescas y especialmente crueles de los bombardeos anglosajones sobre población civil, que probablemente duplicaron el número total de víctimas de la guerra de España? Así que si comparamos  a Franco con Churchill, Roosevelt o Truman, Franco queda como hombre efectivamente humanitario. Porque además salvó a decenas de miles de judíos mientras los gobiernos anglosajones no hacían nada práctico. Por seguir con la comparaciones, única forma de definir la “crueldad”. Y los salvó sin tener ninguna obligación moral o política hacia ellos ni tener conocimiento de su exterminio, como sí tenían los gobiernos inglés y useño.

   En cuanto a su mediocridad, derrotó a todos sus enemigos, militar y políticamente, durante 40 años. Se ve que sus enemigos eran mucho más mediocres. Y entre ellos hay que incluir a los gobiernos anglosajones, que amenazaron y provocaron abundantemente a España y apoyaron un aislamiento criminal, compinchados con comunistas y regímenes tiránicos diversos. Quizá por eso necesiten pintar a Franco al modo que desea Seidman. Pues bien, ni mediocre ni vulgar, precisamente.

   En cuanto a la represión de posguerra, también fue comparativamente mucho más legal y  humanitaria que la practicada en Francia, Italia o Alemania por los vencedores al terminar la II Guerra Mundial.  El señor Seidman puede investigar el caso, si quiere.

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la reconquista y españa-pio moa-9788491643050

 He  expuesto (https://www.piomoa.es/?p=10595) razones por las que mi libro sobre la Reconquista es innovador y puede considerarse la mejor obra de síntesis escrita hasta ahora al respecto. Claro está que esto no es un dogma y cualquiera puede opinar lo contrario. Pero para ello debería dar asimismo razones y no sustituir estas por calificativos, como suele ser tan frecuente en estos “debates

 

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“Convencer a los separatistas” / Seidman, Stalin y la duración de la guerra civil

Observen la novedad: unos partidos que se han pasado la vida socavando a España, apoyando y financiando a los separatistas, tratando de disolver la soberanía del país en la UE, sintiéndose “aliados y amigos” de la potencia que invade nuestro territorio… ahora se llenan la boca con la palabra España.  Y es solo por miedo a VOX. Jamás defenderán a España esos delincuentes. Solo maniobran para seguir en lo de siempre.

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La oposición a Franco  en los años 60 / Madrid, ¿capital de España o colonia inglesa? : https://www.youtube.com/watch?v=9f24L_pMW9c

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–Su carta a un separatista no va a convencer a ningún separatista…

–Es absurdo pretender convencer a un separatista. De lo que se trata es de atacarles en su ideología, en las bases de sus políticas. Porque durante 40 años apenas lo han sido. Al contrario, los gobiernos del PP y del PSOE han apoyado toda su demagogia, la han financiado, la han amparado marginando o bloqueando la resistencia espontánea a ella, han favorecido su difusión fuera de España. Solo por eso, pero hay mucho más, esos dos partidos indecentes deberían desaparecer para siempre. Y por eso la respuesta en el plano de las ideas ha sido a menudo primaria, mal argumentada e incluso contraproducente. Repito: pese a la gravedad del problema, no existía antes de mis estudios una historia de los separatismos vasco y catalán entrelazados con la evolución de España en el siglo XX. Y eso, entre tantas otras cosas, indica la miseria de la política y de la universidad… En fin, hay trabajos parciales muy valiosos, pero eso, parciales. En la lucha contra los separatismos la cuestión ideológica es la fundamental, y en ella han tenido barra libre, gracias al PP y al PSOE.

–Sin embargo su argumento falla al insistir en la cuestión racista. Ningún separatista utiliza hoy esa pretensión.

–Claro, y por eso es necesario recordarlo siempre. El racismo es la base de su actitud, y sin él, todo el separatismo se viene abajo. Claro que podía haber mantenido otra de sus raíces, el integrismo religioso, pero hoy la Iglesia también es allí antiespañola al modo laicista.

Conozco bastante bien Cataluña y allí se encuentran muchos separatistas entre los llamados antes charnegos, y solo eso ya prueba la ausencia de racismo.

–Al contrario. El argumento es que esos “charnegos” tuvieron que emigrar de sus regiones en busca de un pan que no les daba “España”, pero que ellos, los de la raza superior, sí les daban, por lo que deben estar agradecidos y despreciar a “España”. Porque eso revela su superioridad. Claro que los separatistas han tenido que pasar de una actitud sincera de desprecio a la gente que explotaban, a otra hipócrita de paternalismo, porque, ya hay demasiada gente “de fuera” y no pueden abiertamente volver a lo de la “raza” superior después de la II Guerra Mundial. Pero es siempre lo mismo. Por otra parte, en la élite de sus partidos apenas admiten  a “charnegos” o “maketos”.  Y utilizan ese paternalismo para atacar sistemáticamente a España. Incluso tratan de llevar inmigrantes musulmanes y africanos para contrarrestar la presencia de España.

Yo creo que en lo que más insisten es en el idioma

–Efectivamente, insisten en el idioma racial, como le llamaban antaño. Y siempre hubo mucha complacencia desde Madrid en darles coba. Pero debe decirse la verdad: hay una lengua comúnmente hablada y entendida y con una densidad cultural enorme, y hay lenguas regionales poco útiles, habladas por minorías dentro de esas regiones, de peso cultural absolutamente menor. Son lenguas españolas, y está bien que se cultiven, nadie se opone a eso, y si en ellas se escriben obras importantes, tanto mejor. Pero son solo regionales, no se pueden poder al mismo nivel. Y menos aún se deben utilizar para marginar la lengua común y provocar la división y el enfrentamiento.  Que es lo que lleva ocurriendo cuarenta años, con el apoyo de los gobiernos, sean del PP o del PSOE. Que los gobiernos apoyen la disgregación de su propio país es un caso único en el mundo. Hay además un problema de base: los separatistas han usurpado la representación, una especie de representación metafísica  de Cataluña o de Vascongadas, y ese fraude se les ha admitido. La lucha contra el separatismo no es contra esas regiones. Al contrario.

 –¿Cómo explica usted que dos partidos opuestos como PP y PSOE apoyen a los enemigos de España desde el gobierno?

–En cuanto al PSOE, siempre fue enemigo de España y por eso su alianza con los separatistas ha sido permanente, ya desde la huelga revolucionaria de 1917, o la insurrección del 34 o la guerra civil. En cuanto al PP, la clave está en la democracia cristiana. En la transición había politiquillos de UCD que decían que no eran precisos partidos nacionales en Vascongadas o Cataluña porque allí los nacionalistas eran de derechas. Y era democristianos, por cierto, como el propio PP. Aquella postura no se impuso, pero observe usted que los gobiernos del PP han ido vaciando de estado central a esas dos regiones, y que el propio partidos casi ha desaparecido en ellas. Esto no es casual. No digo que responda a una política deliberada, pero sí a que es consecuencia natural de ciertas actitudes políticas de base. La democracia cristiana responde a un sector de la Iglesia para el que la permanencia de España no es importante, lo importante es el “europeísmo”, lo que llaman así…

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En la réplica a Seidman, que por supuesto no obtuvo respuesta. Trataré algunos puntos que, entre tantos, no pude desarrollar:

Dice Seidman: Moa afirma que la Guerra Civil fue «uno de los pocos fracasos graves de Stalin».  Su iberocentrismo no consigue situar en contexto el conflicto español, ya que se produjeron fracasos mucho mayores cuando, durante el período del Frente Popular, Stalin fue incapaz de reconstruir una alianza franco-rusa como en la Primera Guerra Mundial, y también en junio de 1941, cuando Adolf Hitler rompió el acuerdo Ribbentrop-Molotov.

Stalin no perseguía tanto una alianza franco-rusa como hacer que la “guerra imperialista” se realizase entre Alemania y Francia-Inglaterra. Y fue en España, gracias a la victoria de Franco, donde fracasó esa política. De ahí que se volviese al acuerdo con Alemania, que fue para él un gran éxito. Ese acuerdo incluía, secretamente, preparativos de los dos países para agredirse mutuamente, claro está. El fracaso de Stalin ante la invasión alemana no fue tal, pues se convirtió en una enorme victoria que le permitió adueñarse de gran parte de Europa central. Con el apoyo de Usa e Inglaterra, por cierto. Más real fue su fracaso en el bloqueo de Berlín. Pero, efectivamente, la guerra de España fue también una gran derrota para Stalin, quizá la mayor de su carrera, le guste a Seidman o no.

Según Moa, la Unión Soviética fue la responsable de la larga duración de la Guerra Civil: «Sin […] la ayuda soviética, sin su perseverancia y dureza, el Frente Popular no habría resistido más de cinco o seis meses a los nacionales». Olvida mencionar que el conflicto habría terminado incluso más rápidamente sin la ayuda alemana o italiana a los nacionalistas. Moa no parece estar familiarizado con la bibliografía extranjera que cuestionaría sus juicios.

La bibliografía extranjera sobre la guerra civil es, con pocas excepciones como la de S. Payne,  de calidad muy endeble. Seidman cree que la guerra habría terminado en muy poco tiempo, semanas quizá, con la derrota de los nacionales, dada la enorme superioridad material  inicial del Frente Popular. Porque ignora hechos elementales: el paso del Estrecho, por mar y por aire, comenzó con medios exclusivamente españoles y alcanzó su principal objetivo estratégico (asentar a Queipo de Llano y enlazar con las fuerzas del Mola) prácticamente antes de la llegada de aviones italianos o alemanes. También ignora que la superioridad cualitativa de las fuerzas de Franco resultó finalmente más decisiva que la superioridad material de  sus contrarios. El sistema miliciano, aun vertebrado con tropas del ejército y la Guardia Civil y de Asalto y con mandos o asesores profesionales, pudo muy poco frente a la destreza y eficacia de la columnas de Franco. Cuando Seidman y tantos otros aprendan estas cuestiones básicas sin duda podrán escribir con más sentido sobre la guerra de España.

Los Mitos Del Franquismo (Historia)La guerra civil y los problemas de la democracia en España (Nuevo Ensayo)

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