Sexo y suicidio / Nacionalcatolicismo como ideología

Complicidad histórica PSOE-separatismos: https://www.youtube.com/watch?v=-xYmJq9kJKY

*************+

Al enfocar el tema de la pederastia, usted ha dicho que tiene la misma base que todas las demás aberraciones o desviaciones sexuales, la consideración de la sexualidad como un mero “pasar el rato agradablemente” al margen de su función reproductora. ¿Pero no es esta una tendencia natural  en el hombre? ¿Con qué autoridad moral podría negarse, si hay consentimiento?

–Desde luego, la sexualidad tiene ese aspecto. ¿Con qué autoridad moral podría negarse? La cuestión, tal como tiende a plantearse en el mundo occidental viene a ser esta: el sexo como mera fuente de placer no solo se justifica en su objeto, sino que es además cómodo y un acto de libertad. La reproducción es por principio ajena a la libertad, ya que viene impuesta desde fuera de la voluntad. El individuo puede aceptarla, pero también puede entenderla como una fuente de compromisos, responsabilidades pesadas, gastos e incomodidades, porque tener hijos implica una relación hombre-mujer y no cualquier otra (dejemos aparte por ahora la reproducción en laboratorio o cosa así), relación que debe mantenerse en el tiempo a pesar de los obstáculos que surjan, supone trabajar para otros y gastar en otros…  Eso, en la mentalidad hoy predominante, digamos “progre” para simplificar, tiende a ser visto como un ataque a la libertad y al goce personal.

Una de las consecuencias sería el aborto en masa.

–Sí, pero es solo uno de los aspectos. Tal como hoy tiende a concebirse, a imponerse por medio de la publicidad y de muchas presiones políticas, el individuo ha llegado al mundo para gozar lo más posible y con plena libertad. Una libertad contradictoria porque excluye la responsabilidad. El individuo criado, por así decir, en las sociedades occidentales, vive al mismo tiempo al margen de la historia, pues se dice que esta no puede enseñarnos nada, y del porvenir, que ve como una carga. Ahora mismo hay verdaderas campañas feministas contra la maternidad, presentándola como un mal o por lo menos como un fastidio. Y contra lo que llaman “amor romántico”, porque las dos cosas perjudicarían “la libertad de la mujer” y la igualdad entre los dos sexos.

Muchos denuncian que se trata de ideologías suicidas, no solo personal sino del género humano. Se habla también de “transhumanismo” que recuerda el paso  al superhombre de Nietzsche.

–La idea del superhombre nietzscheano viene de Darwin, que señaló alguna vez que el hombre no constituía la cúspide de la evolución y podría haber evoluciones superiores. La idea de la superación del ser humano surge lógicamente de la teoría evolucionista, incluso la de que esa superación podría realizarse por el propio ser humano convertido, gracias a la técnica, en dueño total de sí mismo, en una especie de dios-evolución… Hoy sabemos que el hombre aparece tardíamente sobre la tierra, y que en ella hubo otras especies de homínidos hasta el hombre de Neanderthal. Lo sospechoso es que esas especies hayan desaparecido. Porque si admitimos, en su forma popular, que el hombre desciende del mono, ello no ha impedido que los monos sigan existiendo. Por otra parte, ¿por qué la evolución no se ha desarrollado a partir de la forma más primitiva de vida, perfeccionándola y haciéndola más compleja, y en cambio se despliega en una variedad casi infinita de formas? Pero, bueno, el problema está ahí.

 La idea del superhombre parece completamente lógica y al alcance de la ciencia. ¿Qué objeción podría hacérsele, a excepción de cierta repugnancia nacida del narcisismo humano de creerse una cumbre insuperable?

Sospecho que esa idea quita todo valor y sentido a la existencia humana tal como la conocemos. O bien su sentido consistiría en terminar desapareciendo para ser sustituida por otra especie superior, en el sentido de más compleja, aunque se entiende mal que para eso se precise tanto tiempo y sufrimiento. Pero al desaparecer el sentido, el suicidio se presenta como una buena solución. Se habla mucho de “la muerte del hombre” y ya circulan por ahí propuestas de suicidio del género humano mediante un pacto para no procrear. La cuestión ya la expuso Albert Camus en El mito de Sísifo,  señalando  con agudeza al  suicidio como el problema filosófico más profundo:  “¿merece la vida ser vivida?”. Para Camus lo merece, pese a su sinsentido, como un desafío heroico-trágico a los dioses, lo cual suena un tanto disparatado.  El historiador de las ideas Rémi  Brague lo replantea de otro modo:  no si la vida merece la pena ser vivida, sino si merece la pena ser transmitida.  Puesto que la vida nos viene dada desde fuera de nosotros mismos, tenemos absoluta necesidad de creerla buena, con sentido, para transmitirla a otra generación. “Es preciso que, les suceda lo que les suceda a las personas vivas, la vida sea buena en sí misma”. La historia y la esperanza del futuro recobrarían así su sentido.

¿Quienes presentan el aborto como un derecho de la mujer están exponiendo el derecho del género humano a suicidarse?

–En el fondo es algo de eso. Los feministas adoptan un punto de vista puramente masculino y entienden que la mujer se ve biológicamente disminuida por la maternidad, que tratan de superar “culturalmente”, transformando el sentido de las palabras, lo cual es una vuelta a la mentalidad mágica.  Pero una vez aceptas ciertas premisas, como esos conceptos de la libertad y el derecho, la tendencia es a ir hasta el fin en las consecuencias. La razón puede empujar al hombre hacia la autodestrucción. Ortega también sospechó algo de eso.

Europa (Historia)

********

Nacionalcatolicismo como ideología.

Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra CivilLos Mitos Del Franquismo (Historia)

En relación a Por qué el Frente Popular perdió la guerra, me han criticado algunos desde distintas ideologías, afirmando que lo que explico de ellas no corresponde a lo que explicaría un anarquista, un comunista o un nacionalcatólico. Respondo que ello es muy natural, porque no hay una sola corriente anarquista, o marxista, o liberal o nacionalcatólica o fascista, y cada una de esas corrientes entiende su ideología con matices diversos, que pueden llegar a ser inconciliables.

   En particular el nacionalcatolicismo. Podríamos empezar por preguntarnos si entra en el rango de las ideologías, ya que estas parten de la razón, mientras que el catolicismo parte de la fe. Añadamos que el hecho de que cada ideología parta de una razón, no impide que exija a sus adherentes una fe profunda, ya que se refieren a un porvenir por definición inseguro.  El nacionalcatolicismo lo definí, más que nada por decir algo, como “la razón relativizada”. Pues, en efecto, el catolicismo afirma apoyarse en la razón, pero no solo en ella: hay en el ser humano, en el sentido de su vida, un elemento que escapa por completo a las posibilidades de su razón. Visto así, el nacionalcatolicismo podría proyectar mucha luz sobre todas las cuestiones humanas, lo que en la práctica ha resultado muy discutible

 La esencia del nacionalcatolicismo como ideología  sería la identificación de España con el catolicismo. Esto, de entrada, supone subordinar la realidad política que es España a la autoridad religiosa radicada en Roma. Algo así suponía Menéndez Pelayo cuando definía al país como “espada de Roma”. Dada la enorme desproporción de fuerzas en el siglo XX, con una España muy debilitada, no hubo posibilidad de ejercer de “espada”, aunque quedaba la de luchar con la pluma, como “espada” espiritual. Y aquí se encontró con que las posibilidades de desarrollo teórico o doctrinal eran también muy limitadas. Lo demostraría la olvidada pero definitoria polémica sobre Ortega y Unamuno, en la que los falangistas adoptaban una posición abierta hacia ambos y en general hacia los intelectuales del exilio, rechazados por los nacionalcatólicos.  Esto habría estado bien si de las raíces nacionalcatólicas hubiera brotado una cultura brillante en pensamiento, arte y ciencia. Y algo hubo, desde luego, y no sin importancia, pero no cabría calificarlo de brillante, lo que volvía su rechazo de otras aportaciones un tanto oscurantista. Y en el Vaticano II quedó más de relieve esa mediocridad de la aportación hispana.

En el capítulo dedicado a examinar esta ideología señalo además que sus logros, que existieron –creo que sobre todo en materia de salud social–   han sido casi totalmente ocultados no solo por las ideologías contrarias, sino por la propia Iglesia a partir del Vaticano II. Pero no deben olvidarse tampoco las críticas orientadas desde el nacionalcatolicismo hacia las demás ideologías,  críticas a menudo agudas, aun si suele resultar más fácil destacar los problemas, teóricos o prácticos, que ofrecer soluciones fructíferas.

 

 

 

Creado en presente y pasado | 83 Comentarios

La tarea de esta generación / Pasado y política actual / Historia GRAPO

**La tarea de este tiempo en España consiste en regenerar la democracia derrotando ideológica y políticamente  al frente popular zapateril y anulándolo definitivamente. Y un punto clave en la tarea consiste en el rescate de la historia.

**Como queda claro en Por qué el Frente Popular perdió la guerra, el PSOE fue el partido más criminal, corrupto y cobarde de aquel infausto frente. Y sigue siéndolo. Todo el mundo debe saberlo.

**¿Es posible que el partido más delincuente y liberticida que ha sufrido España en el siglo XX y lo que va del XXI pretenda imponer su “memoria democrática” totalitaria? Asombrosamente, lo es. Gracias a la cooperación del PP.

**La derrota del frente popular zapateril implica la de los dos partidos que han llevado a él: PSOE y PP. Debería surgir a la izquierda de VOX otro partido que fuera a la vez patriótico

************

“Un pueblo que olvida su pasado se condena a repetirlo”. “La ignorancia de la historia infantiliza a los ciudadanos”. “La verdad se corrompe tanto por la mentira como por el silencio”.

**********

La historia del GRAPO

Oigo a Bieito Rubido, jefe del ABC, dictar que del GRAPO “siempre se sospechó que estaba infiltrado y manejado por la policía”. Esto lo dice un señor que se supone informa a la gente. ¿Quién sería ese “se” que tanto sospechaba? Pues eran los políticos que se decían antifranquistas y querían la ruptura pero que, salvo el comunista (aunque por entonces muy dispuesto a aceptar “todo” monarquía, economía de mercado, bandera, etc.), nunca habían luchado contra el franquismo y se asustaban de un GRAPO que sí lo hacía y podía echar por tierra sus cambalaches con “los fascistas”. Esos partidos, en particular el PSOE, llegaron al poder en 1982, con lo que pudieron investigar a fondo los archivos policiales, y lo hicieron. El socialista  Barrionuevo, entonces ministro del Interior, ya irritado por la persistencia de los que insistían en la trola, expuso la falsedad de aquellas “sospechas”. Rubido no se ha  enterado, al parecer, y así ejerce su oficio de informador. Era una conspiranoia parecida, a la inversa, a la del asesinato de Carrero Blanco.   

Lo que no dijo Barrionuevo es que a continuación los archivos aquellos fueron destruidos, sin la menor protesta de los historiadores, fueran de derecha o de izquierda, que veían desaparecer unas fuentes historiográficas del mayor interés. ¿Por qué? Porque  quienes estaban infiltrados realmente eran esos partidos rupturistas y los informes policiales podían resultar muy comprometedores para los nuevos “demócratas”.   Curiosamente, la historia del PCE(r)-GRAPO es, de todos aquellos partidos, la que está explicada desde dentro y con mayor detalle por mí mismo en el libro De un tiempo y de un país, que espero se reedite en algún momento. De casi todos los demás partidos se han contado sobre todo desvirtuaciones o falsedades.  

El PCE(r)- GRAPO fue el único grupo que puso en verdadero peligro la transición, primero con su réplica a los últimos (terroristas) ejecutados por el franquismo, luego con la nunca vista cadena de bombas para “conmemorar” el 18 de julio,  y después con los secuestros de Oriol y Villaescusa.

************

 

Creado en presente y pasado | 17 Comentarios

¿Unidad para qué? / (m.s XVII). ¿El sentido al final del camino? / La derrota de Stalin en España

Dice Mayor Oreja que las tres derechas deben ponerse de acuerdo. ¿Pero de acuerdo en qué y para qué? ¿Están esas tres supuestas derechas interesadas en derogar las leyes de género y la ley de memoria histórica?  ¿Están interesadas en ilegalizar a ETA-Bildu, exigir la publicación de los chanchullos entre PSOE y ETA, aceptados por el PP y llevar a los tribunales a cuantos hayan infringido la ley en ese aspecto? ¿Están interesados en regenerar la democracia y afirmar la unidad de España sobre bases que tienen que ser nuevas en muchos aspectos? ¿Les interesa difundir a fondo la historia criminal del PSOE como uno de los aspectos de ese objetivo? ¿Les interesa asegurar la soberanía nacional en relación con las imposiciones cada vez más inaceptables de la UE?…

En fin, en una palabra, ¿están de acuerdo en recuperar la democracia y la unidad de España, o solo pretenden echar al Doctor y compañía para situarse ellos en el poder y  volver a los repartos de poder que han conducido a esta situación?  Aquí radica todo el problema, y por eso las peticiones melifluas de Mayor Oreja y tanto otros se traducen en la práctica en el intento de que el PP –que tiene máximas responsabilidades en la situación a que se ha llegado–, se convierta de pronto en la “alternativa” para dirigir una imposible vuelta a la situación anterior, en la que, según el PP, el  PSOE y los separatistas eran partidos democráticos. Tan democráticos como el propio PP, claro.

Es indudable que los tres partidos, y otros que caigan, pueden ponerse de acuerdo para echar al Doctor, mediante una votación de censura o de otro modo,   pero con ello se arreglaría poco o nada si predominan las aspiraciones tipo PP.  VOX tiene ahora la posibilidad de explicar muy bien a los españoles la verdadera situación. Creo que la gran mayoría terminará entendiéndola.

Conocer y difundir  la historia criminal del PSOE es esencial para regenerar la democracia: https://www.youtube.com/watch?v=NjlWfCrqdng

***********

En los versos de Omar Jayam señalando la imposibilidad para la persona de saber el por qué y para qué de su llegada, estancia y salida de la vida, hay sin embargo una diferencia importante entre los tres aspectos. La llegada y la salida ocurren en un momento y por completo al margen de la voluntad, la razón o el sentimiento de cada cual; en cambio la estancia transcurre, a menudo largamente,  en ese elemento misterioso que es el tiempo.  El tiempo puede sentirse de muchos modos, pero esencialmente es “algo” de carácter cósmico, tan alejado de nuestras capacidades como la propia entrada y salida. Sin embargo, dentro de él la persona o individuo parece gozar de cierta autonomía, una autonomía a la que llamamos libertad (no hay que confundir libertades políticas con libertad personal o con libertad en general). Su voluntad, su imaginación, sus razones sí tienen un peso, aunque muy inferior al de las circunstancias forzosas en que se desarrolla su vida.

La cuestión radica en cuál es precisamente ese peso y si es igual para todos. La consciencia de la muerte (el destino final) suscita, aparte del temor a lo desconocido, el sentimiento de la propia vida como conjunto, es decir, del sentido de ella. Si consideramos que no hay sentido en la vida o que lo que sabemos de ella no permite encontrarlo, el sentimiento preponderante es el de la desesperación,  la libertad un simple autoengaño y la moral pierde cualquier fundamento. Si consideramos en cambio que sí tiene un sentido, nos obligamos a pensar en la conducta conveniente, o correcta o adecuada (a ese sentido) dentro del período de estancia en la  vida de cada uno, y de ahí la moral. Pero  nos vemos obligados a reconocer que el sentido que tratamos de encontrar en las normas morales no lo creamos nosotros, sino que nos viene dado, al igual que la entrada y la salida, y  está por encima de nuestras capacidades de comprensión. 

Podríamos pensar que el sentido de cualquier proceso solo se ve al final del mismo, tal como el de un proceso histórico o personal solo lo entendemos en alguna medida cuando está finalizado. Y podríamos preguntarnos si ante la proximidad de la muerte llegada con plena consciencia, las personas son capaces de percibir  el sentido de sus propias vidas. Pero, esto es lo desconcertante: nadie es capaz de ello.  ”He llegado a la última vuelta del camino –podría haber dicho Pío Baroja–, rememoro en lo que me es posible los avatares de mi vida, pero no puedo en modo alguno juzgarla ni juzgar la de los personajes con los que me he cruzado a lo largo de mi tiempo de estancia”.

*************

La derrota de Stalin en España

   Como he destacado en Por qué el Frente popular perdió la guerra, es obvio que no puede hacerse caso de los llamamientos de Stalin a defender la democracia en España durante la guerra civil, y a proclamar esa defensa como un deber de todos los países y personas “progresistas”. Su objetivo principal, de acuerdo con su teoría general sobre la proximidad de una nueva “guerra imperialista” como la de 1914-18, consistía en procurar que la misma estallase por el oeste, entre democracias y fascismos, que para él eran en el fondo lo mismo. Una guerra así devastaría a toda Europa occidental y daría lugar a nuevas revoluciones de estilo soviético en ella. La contienda española le ofreció la mejor oportunidad para ello, aunque al principio no lo viera claro.

   A ese fin, tenía que enarbolar la bandera de la democracia, presionar a los gobiernos inglés y francés y ganar a la opinión pública europea para que Londres y París se enfrentasen lo más directamente posible a Roma y Berlín.  Paradójicamente, no podía hacerlo con una revolución anarquizante como la que se había producido en España, ni con unos partidos de  botarates como los que dominaban la situación. Tuvo que utilizar al Partido Comunista para frenar aquella revolución brutal y aalocada, y darle una apariencia “republicana” que obligase a Inglaterra y Francia a tomar partido por “la libertad”.

Esta política ha sido presentada, alternativamente, como una traición a la revolución o como prueba de un partido comunista realmente democrático, cosas ambas absurdas. La estrategia de Stalin eran mucho más matizada y de ella debía salir, en un caso, la involucración de Francia e Inglaterra,  que extendería la guerra por Europa con las consiguientes revoluciones; y en caso de no lograrse ese gran objetivo, hacer que el Partido Comunista “democrático” organizase debidamente y dominase el Frente Popular para, con la victoria, sovietizar a España. No logró su principal objetivo –aunque en algunos momentos Francia pareció próxima a intervenir– y por eso debió dar un giro de 180 grados al terminar la contienda española, para buscar el acuerdo con Hitler; y  tampoco el PCE llegó a dominar en el grado preciso a sus ininteligentes, vacilantes y temerosos aliados.

Realmente la guerra de España fue uno de los escasísimos fracaso que cosechó Stalin en toda su vida, y seguramente el más decisivo.  Debe reconocerse que la estrategia política y militar de Franco tuvo mucho  que ver en ese fracaso.

Creado en presente y pasado | 35 Comentarios

Intervención en Distrito tv sobre la historia criminal del PSOE

Abascal se ha quedado incluso corto en su denuncia de la historia criminal del PSOE. Decía el filósofo Jorge Santayana que un pueblo que olvida su historia se condena a repetirla, entendiendo que a repetir lo peor de ella.  En España, la derecha ha querido olvidar la historia, y la izquierda y los separatistas la han falsificado de modo sistemático. Su falsificación es tan brutal que no puede sostenerse en un debate racional y democrático, y por eso han impuesto una ley totalitaria, de tipo norcoreano, llamada de memoria histórica, que trata de imponer por fuerza sus versiones. Ahora mismo están pensando en organizar la persecución, con multas y cárcel, de quienes defendemos la verdad. Porque, obviamente, su Himalaya de falsedades, que decía Besteiro, no puede sostenerse.

Parte del pasado que es preciso recuperar si queremos regenerar la democracia es la historia criminal del PSOE. Hoy tenemos un gobierno socialista apoyado en los separatistas y en la ETA.  Esto no es nuevo, es una tradición, así que rememoraré muy sintéticamente el historial de este partido. Su primer crimen,  aparte de preconizar el atentado contra adversarios políticos en el mismo parlamento, fue la huelga revolucionaria de 1917, acompañada de terrorismo y en combinación con el separatismo catalán. Más tarde el PSOE pasó a colaborar con la dictadura de Primo de Rivera, aunque eso no fue un crimen, pues el partido se moderó y contribuyó así a la prosperidad de aquellos años. Al principio no quería la república, pero luego se unió al golpe militar fracasado con que los republicanos intentaron imponerse. Cuando llegó la república, unos meses después, en lugar de moderarse como con Primo de Rivera,  el PSOE realizó una escalada de demagogias, amenazas de guerra civil, y al perder las elecciones de 1933 organizó, textualmente, la guerra civil, con una insurrección y de nuevo en complicidad con los separatistas catalanes. La insurrección socialista-separatista dejó casi 1.400 muertos, enormes destrucciones y malherida a la república.

   Después de esa derrota, el PSOE se puso de acuerdo con otros partidos, para formar el frente popular, mezcla de socialistas, comunistas y separatistas, lo que anunciaba claramente un designio combinado de destruir la unidad nacional y de implantar un régimen de tipo soviético, en el que los republicanos de izquierda jugaban el papel de adorno para hacerlo pasar por demócrata. Esto es lo que explica la guerra, y lo he expuesto a fondo en mi reciente libro Por qué el Frente Popular perdió la guerra. Causas y consecuencias históricas. Entre todo falsificaron las elecciones de febrero de 1936, como está documentalmente probado, en las que sus jefes anunciaron que no respetarían una victoria de las derechas. Lo anunciaron textualmente, lo anunció el mismo Azaña. Con ello acabaron de destruir la Constitución y la legalidad republicana. Después de imponerse en el poder por fraude electoral, el PSOE, aunque dividido internamente (andaban a tiros entre ellos mismos) se dedicó a formar milicias, perpetrar incendios y asesinatos que culminaron en el intento de asesinar a los jefes de la oposición, lo que consiguieron con Calvo Sotelo, asesinado por una combinación de policías y milicianos socialistas, encabezados por un jefe de la Guardia Civil también del partido socialista. Esta sangrienta tiranía provocó una rebelión muy justificada, y al llegar la guerra, los socialistas organizaron o más bien desarrollaron masivamente el terror que venían practicando desde 1933. De paso convirtieron a Stalin en el verdadero amo del Frente Popular, al entregarle la mayor parte de las reservas de oro, porque el objetivo declarado del PSOE por entonces era sovietizar España y sus simpatías iban hacia la URSS.

 En fin, perdieron la guerra los totalitarios y separatistas. Como dijo el socialista Besteiro, el PSOE había querido la guerra civil para implantar “la mayor aberración política que vieron quizá los siglos”. Besteiro era de los poquísimos socialistas demócratas y fue laminado. Pero en lugar de abandonar o provocar una escisión, se mantuvo en el PSOE por disciplina de partido, y por ello fue condenado al terminar la guerra, aunque sin duda habría salido muy pronto.

Después, la oposición del PSOE  al franquismo fue irrisoria y cabía esperar que hubieran aprendido la lección. Pero no fue así.  Al llegar la transición acusaban a los comunistas de blandos, rechazaban la monarquía, la bandera, propugnaban una economía llamada autogestionaria, típicamente marxista, es decir, antidemocrática, y la autodeterminación de varias regiones españolas. Solo cuando vieron que así no llegaban al poder dijeron que abandonaban el marxismo. Pero el marxismo estaba en la raíz de todos sus crímenes y la experiencia no fue nunca asimilada. De hecho el marxismo continuó y se manifestó primero en su designio de matar a Montesquieu, es decir, la separación de poderes, es decir, el estado de derecho. Luego, en combinar el terrorismo de estado con la colaboración con la ETA. Pero ha sido con Zapatero cuando, de modo similar al antiguo frente popular, destruyeron la legalidad democrática rescatando a la ETA de la ruina a que la había llevado Aznar, imponiendo leyes totalitarias de memoria histórica y de género, impulsando estatutos anticonstitucionales, a un paso de la secesión, etc. El zapaterismo fue un cambio de régimen en esencia, si bien no en las formas, equivalente al que realizó el Frente popular con respecto a la república.  Y hoy, debido a la colaboración del PP, tenemos la gravísima amenaza de un gobierno de socialistas y comunistas apoyado en los separatismos y la ETA, como decía al principio. De momento, estos delincuentes están atacando todas las libertades y separación de poderes que caracterizan una democracia.

   He enviado un ejemplar de mil libro sobre el Frente Popular a Doctor de la Moncloa con la siguiente dedicatoria: “por si sus ocupaciones le permiten aprender algo de la historia de su país y de su partido”.  Hay que decir que esa dedicatoria conviene a mucha más gente, empezando por la inmensa mayoría de los políticos y los periodistas, cuya mezcla de ignorancia y de información tergiversada es una de la lacras que pueden llevar al país nuevamente al desastre.

***********

**Parece que a Pablo Mansiones solo le ha tocado un cuarto de vicepresidencia.

**Dice el pepero alcalde de Madrid que el PSOE está renunciando a su historial democrático. ¿Es un tonto o un ignorante? Es más bien el PP el que no renuncia a su papel de auxiliar del PSOE.

**También el PP tiene su historia criminal: condenar el alzamiento que salvó a  España de la disgregación y el sovietismo fue un crimen. También fue un crimen su complicidad con el cambio de régimen de ZP. O su colaboración en la profanación de los restos de Franco y del Valle de los Caídos. Por poner algunos casos.

Creado en presente y pasado | 15 Comentarios

La ETA y sus cómplices / Contra los vuelos corraleños

La marimacho representante de Bildu en el Congreso ha dicho una media verdad: “Estamos aquí porque no nos han vencido ni nos han domado”. La media verdad es que están en el Congreso porque han vencido, facilitando el gobierno de un delincuente como ellos. La falsedad es que esa victoria la han conseguido gracias a otros delincuentes, los del PSOE y el PP de Rajoy.

 La ETA no es simplemente un grupo de pistoleros. Era y es un vasto conglomerado político y mediático contra España y la democracia,  fabricado con terror y mil complicidades. La principal complicidad vino de los gobiernos,  fueran de derecha o de izquierda, que aceptaron una “salida política” a la banda etarra, convirtiendo así sus crímenes en un modo implícitamente aceptado de hacer política.  Esto solo cambió cuando Aznar, por primera vez, decidió aplicar el estado de derecho a aquellos asesinos privilegiados e ilegalizar e su entramado político-mediático. Y lo hizo por presión de Mayor Oreja y contra la opinión, no solo de los demás partidos, sino de la mayoría de los señoritos mandamases del PP.  Con ello, la banda quedó privada de oxígeno, empezó a perder rápidamente el apoyo popular antes logrado a base de miedo y complicidades, y su capacidad de crimen descendió bajo mínimos. En 2003, la ETA estaba “al borde del precipicio según propia confesión.

  Hoy, Bildu, es decir, la ETA, está en el Congreso porque  Zapatero y su pandilla decidieron anular la victoria del estado de derecho, rescataron a la  ETA y premiaron sus asesinatos con relegalización, dinero público y mil prebendas. El argumento con que encubrieron su delito contra España y contra la democracia fue que, a cambio, la ETA dejaba de matar. Un cambio inadmisible por lo que implicaba de derrota de la democracia, y más inadmisible aún porque la ETA ya había dejado prácticamente de matar por incapacidad, porque estaba en la ruina. Solo esperaba un par de años más para quedar completamente desarticulada, cosa que preocupaba mucho a la izquierda y los separatistas, asiduos recogedores de sus “nueces” (no era solo el PNV).

La realidad es que el PSOE rescató a la ETA por afinidad y solidaridad ideológica. En efecto, la ETA concentra en sí misma a todo el frente popular: es separatista y socialista; y por ello visceralmente antifranquista. El PSOE solo difiere en que, en principio, no es separatista, pero dado que toda su concepción de España y su historia es negativa, como señaló Julián Marías, el acuerdo es perfectamente posible. Y estas afinidades profundas cuentan más que el asesinato ocasional de algunos socialistas por la ETA. Hay que decir que desde el común antifranquismo, la ETA desprecia con razón al PSOE, pues los terroristas lucharon contra el franquismo, cosa que el PSOE solo ha hecho después de acabado aquel régimen.

   En fin, la ETA está parasitando las instituciones  porque con Zapatero el régimen cambió, destruyendo las normas democráticas mediante leyes totalitarias e impulso a la desmembración de España. Transformación profunda que cualquiera que no quisiera cerrar los ojos podía ver con claridad, y que denuncié y expliqué por activa y por pasiva, en escritos, en libros, en tertulias y entrevistas. Sin el menor éxito, lo que ya indica el aprecio de políticos y periodistas a la democracia, convertida para la mayoría de ellos en una palabra mágica encubridora de cualquier fechoría liberticida. Descubrí entonces que el PP no era oposición, sino auxiliar en todo el proceso de anulación de la democracia decidida en 1976.  Hoy la ETA, los separatistas y los mangantes de Podemos, en combinación con los mangantes del PSOE, pasan a gobernar España. Es el triunfo y a la vez la putrefacción extrema del régimen de frente popular zapaterista. Que amenaza de putrefacción a la propia España.  

************

Contra los “vuelos corraleños”

Me pregunta un posible lector si Por qué el Frente Popular perdió la guerra no será un refrito de obras mías anteriores. Le respondo que no lo es en absoluto, aunque lógicamente se apoye en mis investigaciones de años atrás y en una amplia bibliografía. Con el tiempo y nuevo estudio, la percepción del asunto se hace más nítida y creo haberla clarificado mucho más.  En primer lugar, es ya nueva la exposición en cuatro partes: evolución político militar, apuntes biográficos, versiones e intereses en cuestión, y líneas esenciales de las ideologías. Esto da al libro un carácter muy sintético y permite una visión de conjunto más clara.

Y en cada una de las cuatro partes hay novedades. Así en cuanto al oro enviado a Moscú, cuyo alcance real yo tampoco había percibido con claridad, y en las actitudes de los tres responsables (Negrín, Largo y Prieto)  y sus demostrativos destinos políticos. En la calidad personal y política o en su caso militar de los principales dirigentes y “damas de la revolución”.  En el análisis de las cuestiones “a debate” (a tiros por entonces), en especial la decisiva cuestión de la legitimidad. O en la exposición de las líneas básicas de las ideologías, casi nunca examinadas en los libros de historia, pese a su carácter decisivo. Esas, entre otras cuestiones menos relevantes, no han solido ser tratadas de forma adecuada.

No, le dije, de refrito no tiene nada. Se trata de una reordenación, reenfoque y puesta al día de aquella contienda. Una guerra que sigue estando no solo presente, sino condicionando gravemente la actualidad española y comprometiendo el futuro de la nación. Se ha mentido de tal manera sobre aquel gran conflicto que hoy, como en la tragedia griega, “los muertos matan a los vivos” por aquella razón de que “un pueblo que olvida su historia se condena a repetirla”. Aquí se ha combinado el olvido de unos con la falsificación de otros.  Cualquier reacción política a la situación presente que no se apoye en una idea clara de la historia y los problemas implicados en la actualidad no pasará de un “vuelo corraleño”.

*******

Conocer la historia corrupta y criminal del PSOE es esencial para regenerar la democracia: https://www.youtube.com/watch?v=NjlWfCrqdng

 

Creado en presente y pasado | 69 Comentarios