Me dicen que ha cerrado la televisión 7nn, un generoso proyecto en la buena línea política, patrocinado por mis amigos Jaime y José Alonso. No sé las causas del cierre, aunque son fáciles de suponer, la derecha prefiere subvencionar y publicitar a la basura de izquierda. La verdad es que no veo la televisión ni escucho la radio ni leo los periódicos, salvo los titulares de algunos digitales, en parte por falta de tiempo, y en parte porque me causan bastante irritación y no soporto la verborrea de los políticos, con muy pocas excepciones. Una televisión nueva tendría que obedecer a un concepto de la noticia y del contenido asimismo nuevos, y afrontar una cierta travesía del desierto en las circunstancias actuales, cosas ambas nada fáciles. El cierre de esta televisión es en todo caso una mala noticia para todos, quiero decir para un país que se debate en circunstancias que recuerdan las del aciago frente popular.
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Años de hierro
**El 1 de abril de 1939 terminó la guerra. España permaneció unida y no sovietizada, Europa no se vio entre dos regímenes comunistas. Algo antes, ya Franco había advertido que permanecería neutral en caso de guerra en el occidente europeo, que solo podría beneficiar a Stalin. Y, efectivamente, libró a España de los bombardeos y atrocidades de la guerra mundial que pronto estallaría, un servicio invalorable a la nación. A continuación puso manos a la obra de reconstruir un país mucho más devastado por las políticas demenciales del Frente Popular que por la propia guerra. Y anunció al terminar el año que la lucha contra la mortalidad infantil y la construcción de viviendas dignas iban a ser prioridades del gobierno. Todos los españoles deberían conocer estas cosas:
**El primer ministro escocés, el separatista Humza Yousaf, opina que hay demasiados escoceses blancos en Escocia y que lo dominan todo. Yousaf es de origen pakistaní y ligado al islamismo radical. Inglaterra también está dirigida por un indio de religión hindú. Hechos curiosos, sin duda.
**Hasán II, preguntado en 1989 por la periodista Anne Sinclair sobre los inmigrantes marroquíes en Francia: “¿Le gustaría que se integraran en Francia?” “Ni siquiera lo llamaría integración, y no me gustaría que lo intentaran en absoluto, porque nunca se integrarán”. “¿Cree usted que son los inmigrantes marroquíes los que no quieren integrarse, o que son los franceses los que los rechazan?” “¿No podrán integrarse? Es posible (la integración) entre europeos, el fondo es el mismo. Los movimientos europeos en la historia han sido Este-Oeste, y los movimientos humanos: religión, un montón de cosas. ¡Pero este es otro continente! Y no tenéis nada que hacer, serán malos franceses. Les desanimo en lo que respecta a los míos, marroquíes, a enredar con la nacionalidad, porque nunca serán 100% franceses. Eso se lo puedo asegurar”.
**¿Pueden permitirse Usa e Inglaterra un segundo Afganistán? ¿Qué consecuencias tendría para la OTAN y la UE? ¿Y puede Rusia aceptar una derrota? Si ninguna de ellas se impone claramente en el campo de batalla, tendrán que llegar a un acuerdo negociado. Y el más posible, según creo, es que Zelenski, que eligió la guerra para desrusificar el Donbás y hacer el mayor daño posible a Rusia, tendrá que aceptar la pérdida del Donbás. Ese será su regalo a su propio país.
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La moral y la muerte
El Génesis da dos versiones no muy congruentes entre sí sobre el origen del hombre. En la segunda, la más significativa, Dios prohíbe a Adán y Eva comer de la fruta del árbol de la ciencia del bien y del mal, pues si lo hicieran morirían. Obviamente, ya en el paraíso el hombre, hecho de barro, estaba condenado a morir, la mera diferenciación entre varón y mujer lo implica. Lo que adquiere el hombre al comer aquella fruta es la consciencia de la muerte. Creo que el mito puede identificarse como la adquisición de la consciencia de la muerte ligada a la entrada en el mundo de la moral, lo que caracteriza propiamente al ser humano. La imagen del paraíso es la de la inocencia animal, con la ausencia de la culpa y de la consciencia del fin inevitable.
¿Por qué va ligada la moral a la consciencia de la muerte? He aquí una posible explicación: la consciencia de la muerte permite captar la vida propia como un conjunto, más allá de las preocupaciones de cada día. Esta consciencia se presenta en la juventud como un proyecto vago o preciso sobre la vida esperada, proyecto que casi nunca se cumple, o se cumple solo parcialmente o su logro produce a menudo decepción. Y al llegar la vejez , siempre que persista lucidez suficiente, aparece como una inquietud, difusa o intensa, por la vida transcurrida, por sus realizaciones o sentido. Sentido significa moral. A muchas personas en especial las que han destacado o creen haber destacado en algún campo, especialmente el político, esa inquietud les empuja a escribir unas memorias, y esto es muy significativo: junto con cierto deseo de alcanzar algo semejante a la inmortalidad, se trata de justificar la propia vida, de demostrar su bondad de un modo u otro, bondad moral o utilitaria, que puede extenderse a jactancias grotescas ante el público imaginado. En la mayoría de los casos no existen memorias, pero sí diarios, polémicas personales públicas o simplemente relatos con amigos o parientes de hechos que estimen relevantes de su peripecia vital.
Las memorias, como los diarios o escritos por el estilo, tienen siempre un doble destinatario: el autor mismo, que intenta discernir el sentido de su existencia de modo más o menos deliberado; y los demás, el público entendido como juez, un juez social al que se intenta impresionar y convencer de algo, de la bondad, en sentido amplio, de la experiencia vital propia. Especialmente ocurre entre políticos o personas con relevancia o responsabilidades sociales. Al margen de la fidelidad de la memoria, que solo depende parcialmente de la intención o el buen deseo del memoriador, el grado de sinceridad, tanto ante sí mismo como ante el juez social puede ser muy variado. Pero aun mintiendo deliberadamente, casi siempre el autor dice más de lo que él mismo desea o supone (esto lo he comprobado al cotejar las memorias de los protagonistas de la república y la guerra en Los personajes de la república vistos por ellos mismos).
La muerte es quizá el fenómeno más vulgar de la vida, puesto que alcanza a todos, y al mismo tiempo el más enigmático. Su terror sacude la consciencia. Cada uno puede preguntarse qué ha hecho con su vida o hasta qué punto su vida ha obedecido a sus proyectos y deseos, o a exigencias morales convencionales o más profundas. Pero nunca sabrá el porqué de la pregunta misma, pues la muerte se alza como un muro infranqueable a las capacidades humanas.

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El caso del juez asesinado (continuación)
¿¡Cómo que no te grite!? ¡Te tengo que gritar por cojones… por ovarios! ¿Es que no te das cuenta de que nos estás saboteando el consejo de gobierno? ¿Que nos estás haciendo perder un tiempo precioso? Lo del juez será todo el rollo patriarcal o machista que quieras, pero si no espabilamos perdemos las elecciones. A ver, piensa un poco, ¿y qué harás tú entonces, que no has dado un palo al agua en tu vida? Perderemos todos nuestros bonitos sueldos y lo que agarremos por aquí o por allá, tendremos que disminuir nuestra calidad de vida, tía. ¡Perder calidad de vida, tía! ¿te das cuenta de lo que eso significa? Así que piensa un poco: lo del juez nos importa muy pero que muy mucho, es lo más importante ahora mismo, ¿Es que no entiendes la importancia del dinero, tía? ¿Es que eres toda espíritu? Yo, como ministra de Afanancias tendré que darte algunas lecciones, me parece, porque parece que andas bastante por las nubes. ¡La banca, tía! ¡La banca es fundamentalísima! Te sube o te baja un par de puntos la tasa de interés, y te arruina la vida, quiero decir, eso lo subimos nosotros, pero como calculemos mal… Las matemáticas son machistas, de acuerdo, y hay que meterles perspectiva de género, pero con la pasta, ¡cuidadito, eh! Sí, ya sabemos, todo depende de quién la maneje claro, ya lo sabemos, y si la manejamos nosotras y los tíos feministas de la nueva masculinidad, ya la cosa cambia mucho, nos forramos, por eso hay que evitar que la menejen otros… En este tema debemos ser objetivos, debemos ser científicos… ¡Pero deja de chillar, coño! ¡Si estoy de acuerdo contigo! ¡Si todos sabemos que esas cosas son lo más importante, lo de las mesas de billar y lo de borrachas en la playa, lo que tú quieras! ¡Y no solo son importantes ahora, son esenciales en todo el siglo XXI, estamos de acuerdo, así que hay tiempo…! ¡Si en todo eso estamos de acuerdo, joder! Vamos a ver, los hombres y las mujeres son iguales, eso no tiene duda, lo dice la ciencia, y si lo dice la ciencia no hay más vuelta que darle. ¿Estás contenta? Nadie en este gobierno lo duda, somos una piña. Y si son iguales, pensándolo bien, habría que cambiar el lenguaje: no existen hombres y mujeres, sino individuos…, e individuas…¡No, mejor, eso hay que cambiarlo también! ¡Individues! ¿Tampoco? Claro, estoy de acuerdo contigo individues es como una mezcla de los géneros, siguen existiendo de alguna manera… Pero, mira, tenemos una lengua muy rica y hay otras opciones, podríamos hablar en adelante de individuis, terminado en “is”, así queda resuelto el asunto. Ni hombres ni mujeres ni individuos ni individuas ni individues, ¡individuis! Todos somos individuis en adelante, es necesario cambiar las palabras, ¡cambiando las palabras se cambia el mundo! Y ahí la banca, las afanancias nos pueden ayudar mucho… ¡Pero bueno, ni aun así te quedas contenta! Tía, es ya la hostia, es el no va más. Estamos de acuerdo contigo y tú no estás de acuerdo con nosotras y nosotros y nosotres y nosotris…. Y por eso todo el mundo tiene derecho a cambiar de género, porque en el fondo da igual, claro que si da igual, para qué cambiar… Me estoy armando un taco, con tus protestas no me dejas razonar… Y mientras tanto, ¡ah, lo del juez! Eso, querida ministra, es lo que tenemos que resolver ahora, y rápido. A ver qué opina el premier, que me pareció oír que tenía una buena idea.
(Continuará)


