Triunfo de Freud / Un moro informa / Charlatanes (XXVII): Kamen ofende a la inteligencia

Hoy, en la Galería de charlatanes, tratamos a Henry Kamen y su libro Imperio. Como hemos visto en los casos de Carr, Preston, Ranzato,  J. Pérez, Balfour, Malefakis o Beevor, hispanistas cuyas ideas sobre España son pintorescas en todos los casos, agravadas en algunos por una hispanofobia mal disimulada con pretensiones más o menos académicas. Sus historias no resisten el menor análisis, y sin embargo son miradas con reverencia asnal y premiadas por unos medios académicos españoles serviles y no menos hispanófobos.

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El triunfo de Freud.

Un triunfo que no le agradaría, porque en el fondo era políticamente conservador, pero que se deriva de sus concepciones de base. Él explicó que la conducta humana solo es racional en pequeña medida, y que viene impulsada por fuerzas profundas de carácter sexual. Están hoy casi olvidadas sus elaboraciones parciales como el asesinato del padre, el complejo de Edipo o la técnica psicoanalítica, pero dichas concepciones de base han adquirido más fuerza que nunca: hoy, la política de la UE, de Usa y de otros países gira en torno a la sexualidad como jamás había ocurrido: la ideología LGTBI y de género es de hecho la oficial de la UE; el aborto se ha convertido en un derecho a aplicar masivamente; se imponen leyes que persiguen al discrepante, con invención de delitos como el “de odio”, que pretenden reglamentar los mismos sentimientos de las personas, y que van siempre en la misma dirección sexual; una estética burdelaria combinada con intento de masculinización de la mujer… 

Lo que siempre se consideró de  ámbito estrictamente privado, salvo conductas delictivas, se ha hecho no solo público, sino eje de las políticas. Hay en ello también un componente marxista, que traslada la guerra de clases –que nunca existió–  a la guerra de sexos –también inexistente, pero que motiva políticas y negocios masivos–. En un sentido más amplio, Freud adelantó el fin de la modernidad, basada en la fe en la razón y la ciencia, que permitirían al hombre dominar su destino. Después de las dos guerras mundiales, esa fe ha desaparecido, siendo sucedida por la histeria que persigue acabar con lo propiamente humano. Ya Tocqueville previó genialmente  esa posibilidad .

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Crónica. Un moro informa…

**Un moro informa que en España sobra VOX. Buen retrato de época. Los golpistas (regionales y del gobierno, también quieren ilegalizar a VOX. Por la democracia, dicen.

**Los gobiernos, sean del PP o del PSOE, no “ceden” ante los separatistas. Colaboran con ellos, incluso adelantándose a sus deseos. Llevan haciéndolo decenios

** ¿Por qué siempre colabora el PSOE con los separatistas? Porque ” tiene una idea negativa de la historia de España”, advertía Julián Marías. Y muy positiva de su propia historia de corrupciones y crímenes, una cosa va con la otra.  Entendiendo esto, se entiende su colaboración con los separatistas y muchas cosas más.

**¿Por qué colabora el PP con los separatistas? Porque comparte  con el PSOE la idea negativa de la historia de España. No es partidario de España, sino de una “Europa” ficticia.

**Salvo raras excepciones, el análisis político en España apenas supera el nivel del chismorreo.

**”Propiamente, en España no existe europeístas, sino más bien europedorros”, comentó un tertuliano.

**Los europeístas (o europedorros) españoles nunca han hecho el menor estudio histórico o ideológico sobre Europa. Se ve que una vez se han autoproclamado europeístas han tenido que descansar del peso de tanta gloria.

**El Doctor ha conseguido batir marcas mundiales de muertos por el covid… ¡Y le acusan de no  haber hecho  nada!

**La jefa de fiscales y ex ministra de justicia es compinche del gran comisario Villarejo y amiga íntima de un juez delincuente. Títulos adecuados para dirigir la justicia en nuestra “democracia consolidada”.

**Capitostes de varias de las mayores empresas españolas han utilizado los “servicios” de Villarejo, en especial contra el empresario Del Rivero. Como los han utilizado los políticos de PP y PSOE. Se ve que estamos en una consolidada  democracia… mafiosa.

**Unos jueces que se declaran “para la democracia” ya demuestran que por democracia entienden conductas mafiosas.

**¿Por qué quiere el gobierno mafioso ilegalizar la fundación Franco? Por la misma razón que intenta poner fuera de la ley la investigación y el debate histórico, para imponer a los españoles su sarta de mentiras sobre el pasado.

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Galería de charlatanes (XXVII):  Kamen ofende con método a la inteligencia.

Nueva historia de España: de la II guerra púnica al siglo XXI (Bolsillo (la Esfera))

Henry Kamen termina su libro Imperio con la siguiente reflexión: Fue, más allá de toda duda, una inmensa y gloriosa epopeya para muchos, pero para muchos otros estuvo teñida de una irreparable desolación. Pero Grullo podría haberse sentido orgulloso de tal corolario. Incluso podría haberlo ampliado al conjunto de los empeños humanos, pues, por ejemplo, ¿no fue el final de la guerra mundial una irreparable desolación para millones de nazis? Y la ciencia, ¿no ha facilitado los peores crímenes y la bomba atómica? La misma medicina, que ha permitido rebajar la mortalidad infantil en muchos países pobres, ¿no ha multiplicado una población condenada, al parecer, a la miseria extrema? Etc. Uno se pregunta si para llegar ahí habrán hecho falta casi 600 páginas.

Tampoco es muy alentador el comienzo, con una cita de las Preguntas de un obrero que lee, de Bertholt Brecht: “El joven Alejandro conquistó la India. ¿Él solo? César venció a los galos. ¿No tenía siquiera un cocinero con él?”. Tales reflexiones, nuevamente, son perogrulladas, y en lo que dejan de serlo, sandeces. Cien mil cocineros no habrían vencido a los galos o conquistado la India, y un Ejército mal mandado habría probablemente perecido en la empresa, como tantas veces  ha pasado. Y no son preguntas de ningún obrero, claro, sino del propio Brecht, que, como buen marxista, toma a los obreros por tontos y les instruye en tales “profundidades”. Pero Kamen parece impresionado por Bertoldo, uno de los falsarios intelectuales más distinguidos del siglo XX.

Supongo que Kamen quiere indicar que al Imperio español contribuyeron muchas más personas que los hispanos normalmente citados en primer plano. Esto es bien sabido. Aquel imperio atrajo a todo tipo de extranjeros, buenos y malos, como ahora mismo ocurre con USA, si bien no conviene llevar la analogía demasiado lejos. Lo nuevo es que Kamen considera definitoria esa obviedad: El imperio español era una empresa internacional en la que participaban muchos pueblos” (…) No fue la creación de un pueblo, sino la relación entre muchos pueblos, el producto final de muchas contingencias históricas entre las cuales la contribución española no siempre fue la más significativa”.

¿No siempre? Aquí es Kamen incongruente consigo mismo, pues tendría que haber dicho “nunca”. Para empezar, “a expansión europea (…) estaba en función de las mejoras tecnológicas (…) Y por lo general la tecnología era, como sabemos, más europea que española. Aun así, España podría haber sido un país rico, pero tampoco. Critica Kamen, no sin un fondo de razón, las jeremiadas tópicas de cierta historiografía hispana sobre el “despilfarro de la riqueza y el potencial humano” español durante los siglos XVI y XVII: España tenía muy poco de ambas cosas, y habría sido difícil despilfarrar ese poco que tenía. Pero su salida no es menos sorprendente: En realidad, España era un país pobre que dio el salto a la condición imperial porque a cada paso recibió la ayuda del capital, la experiencia, los conocimientos y la mano de obra de otros pueblos asociados. ¿La ayuda? Fue algo más, según aclara en otras páginas, pues siempre hubo en los hispanos dura resistencia a salir de su tierra, y el imperio no fue consecuencia de la voluntad de poder deliberada por parte de los españoles, que fueron –con gran sorpresa por su parte– presionados a desempeñar el papel de hacedores del imperio. Peor aún, Los castellanos se mostraron más que satisfechos de dejar que otros construyeran el imperio por ellos”. (¿Es todo esto algo más que tonterías? -ad)

Al parecer hubo una especie de acuerdo internacional para obligar a los españoles a moverse, o para sustituirlos incluso, en la construcción imperial ¿Quiénes presionaron así a los españoles? Las grandes familias de banqueros –los Fugger, los Welser, los Spinola– se ocuparon de asegurarse de que su inversión se administraba con eficacia (…) Las riquezas y el poder humano pertenecían en gran medida a aquellos que no eran españoles. Los mismos ingleses y holandeses habrían estado interesados, salvo en algunos momentos de histeria, en mantener el imperio español. Fue una empresa general europea, afirma,  y todos invertían ambas cosas [capital y hombres] en el negocio en curso del imperio y recogían la recompensa correspondiente. Los españoles (…) aportaron su propia y singular contribución y gozaron del honor de ser los gestores de la empresa. Pero la empresa pertenecía a todos. ¿A todos? Aquí Kamen vuelve a mostrarse inconsecuente, pues debiera haber dicho “a otros”.

Así pues, España apenas aportó capitales, ni tecnología, ni hombres –y mucho menos hombres preparados o cultos–, y ni siquiera voluntad, para colmo. Pero entonces, ¿cómo habría podido ser ella la “gestora” de aquella descomunal empresa? ¿Y por qué, con generosidad difícil de entender, todos se han mostrado de acuerdo en llamar “imperio español” a la magna obra común? (¿Y por qué en él se sigue hablando español con predominio de católicos? -ad). Resulta arduo de explicar, y Kamen no lo consigue ni, en rigor, lo intenta. Además, ¿cómo fue posible durante tanto tiempo mantener tan diversos y contrapuestos intereses operando armónicamente, como dirigidos por una batuta, en torno a España? ¿Quizá aquellos españoles, tan pocos, tan pobres, tan atrasados y desganados, poseían en cambio un auténtico genio político y diplomático, capaz de hacer que los demás sirvieran así a sus intereses? Por desgracia, tampoco encuentra el historiador británico rastro de tal cosa: el talento político hispano rondaba la nulidad.

Una muestra: los españoles “creían universal su lengua”, pero, nos informa Kamen, se trataba de una vanidosa ilusión. Así, para los españoles, el problema era cómo comunicarse con fluidez con las naciones políglotas que deseaban dominar. Durante la gran época del imperio, a la elite castellana le resultó difícil afrontar el problema del lenguaje. Esto afectó profundamente a su relación con todos los pueblos que iba encontrando. Durante el siglo largo en que la política castellana dictó la vida política y militar de los Países Bajos, era raro encontrar un noble castellano con nociones de holandés. Lo mismo ocurría con el árabe o con las lenguas americanas. En conclusión, dominadores y dominados se movían en universos separados que no se comprendían entre sí; los gobernantes se apartaban del pueblo al que gobernaban. Nuevo enigma, porque si España no podía despilfarrar riquezas y hombres que no tenía, ¿cómo pudo resultar “dominadora” o “dictar la vida” de otros? Menos aún podría haber durado aquel extraño imperio nada menos que tres siglos, por lo demás comparativamente muy pacíficos fuera de Europa. ¿Y cómo explicar que tantos países de América hablen español, queden restos de él en Filipinas y otras islas del Pacífico, y topónimos españoles se encuentren todavía por medio mundo, desde Australia a algunos lugares de África? Kamen no cree importantes estas dificultades y contradicciones, pero al dejarlas de lado sólo encontramos otro éxito de Pero Grullo. El problema del lenguaje lo han tenido todos los imperios, y por lo común lo han resuelto utilizando el idioma de la metrópoli. Así llegó a hablarse latín en España o el inglés se ha hecho el idioma de comunicación en la India, por poner dos casos típicos. (Supongo que Kamen se quedará asombrado al enterarse -ad)

Y de este modo progresa Kamen, entre perogrulladas y enigmas históricos que dejan pequeños al de Sánchez Albornoz. En realidad, su línea recoge una interpretación de la historia como desarrollo tecnológico (lo que he llamado “ideología anglosajona -ad. Aquí, por ejemplo: La ideología anglosajona / Jueces para la tiranía – “violencia materna” | Más España y más democracia (piomoa.es). Para esa ideología, lo que no entra en sus esquemas simplemente no existe. En rigor, no pudo existir imperio español, según Kamen,  porque la misma España no habría existido, propiamente hablando, aunque nos valgamos del término por costumbre o comodidad. Por eso incluye a los catalanes entre las naciones sometidas al imperio, o nos explica cómo, en su libro, los ciudadanos de los reinos peninsulares son identificados a menudo por su lugar de origen, a fin de no sembrar confusión mediante el uso impreciso del adjetivo español.  Esto ayuda a entender por qué todo el mundo ha llamado siempre español a aquel imperio: se trata, simplemente, de una “imprecisión”, a corregir en lo sucesivo. Una fuente de esta visión es el nacionalismo catalán, cuya influencia en el buen Kamen salta a la vista. “Bien mirados los hechos –decía Prat de la Riba–, no hay pueblos emigrados, ni bárbaros conquistadores, ni unidad católica, ni España, ni nada”. El autor británico determina que, “bien mirados los hechos”, lógicamente, tampoco pudo haber imperio “español”.

El método de Imperio es simple. En la historia, se ha dicho, encontramos de todo, por lo que siempre se pueden buscar citas o datos en apoyo de cualquier tesis, por disparatada que sea. Para pasarla por buena basta omitir los datos contradictorios y el análisis crítico de ellos, y la situación de conjunto. Como he venido mostrando, es el método privilegiado de muchos historiadores-propagandista hoy día en relación con nuestra guerra civil. Parece haber una decadencia en la historiografía inglesa, al menos en la referida a España, porque encontramos en varios autores muy publicitados, como Preston o Carr, las mismas incoherencias, contradicciones y desdén por abordar los problemas que sus mismas interpretaciones crean. (Verdaderamente estos autores  no sé si quieren ofender a los españoles, pero ciertamente ofenden la inteligencia y el sentido común -ad)

Pero el libro de Kamen no deja de tener interés como un reto a la historiografía española, algo pesada y a ras de suelo –no siempre, pero sí a menudo–, con escasa visión de conjunto y tendencia a la lamentación. Lo cierto es que la España de entonces, un país efectivamente pobre y no muy poblado, extendió su poder por mundos hasta entonces desconocidos en Europa, contuvo la expansión del Islam y del protestantismo, y creó al mismo tiempo una gran cultura. No es nada fácil explicar un hecho tan inusitado, sobre todo a la vista de su decadencia posterior, a veces abyecta. La dificultad de explicarlo hace que algunos prefieran negarlo, pero la realidad sigue ahí, desafiando a los historiadores.

(En La Ilustración liberal, nº 16, septiembre 2004: “Pero Grullo y varios enigmas históricos”)

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España y Europa / Gobierno criminal / Charlatanes (XXVI): Moradiellos apoya a Negrín, es decir, a Stalin

*** En Galería de charlatanes trato hoy a Enrique Moradiellos y sus curiosas justificaciones de la “ayuda” soviética  a la “república”: ni ayuda ni república.

*** En el invierno de 1942 los alemanes tratan de rehacerse de su derrota en la batalla de Moscú, mientras en España cunden las conspiraciones y rivalidades dentro del régimen:  191 – 1942, panorama invernal en España | Galería de charlatanes – YouTube

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España y Europa

“Repite usted la monserga de que la historia de España es básicamente de fanatismo, oscurantismo y odio a la libertad que caracterizarían a “Europa”. A ver si se entera: la primera teorización europea contra la tiranía, después de Roma, fue la de Isidoro de Sevilla; el primer impulso a la enseñanza desde Roma fue también el de Isidoro; el primer habeas corpus europeo fue el visigodo; la primera declaración de derechos fue el Fuero de León; el primer Parlamento europeo fueron las Cortes leonesas; el país europeo en que los campesinos tenían más derechos y menos servidumbre era Castilla; el país que primero elaboró el derecho internacional fue España; una de las primeras teorizaciones económicas fue la de la Escuela de Salamanca; el único país que prohibió la esclavitud de los aborígenes de sus posesiones exteriores fue España; el único país que prohibió la quema de brujas fue España;  los descubridores de América, del Pacífico y primeros en dar la vuelta al mundo fueron españoles; uno de los cuerpos militares más importantes de la historia fueron los tercios españoles; las primeras universidades de América y de Asia (al estilo europeo) fueron españolas; quienes ante todo y en primera línea defendieron a Europa de las invasiones otomanas, fueron españoles, y en contra, además, de alianzas de otros países europeos con los invasores… España ha producido grandes artistas, escritores, algunos científicos importantes. Y viniendo a la actualidad, es casi el único país europeo que no debe su libertad a la intervención militar de Usa y la URSS… Usted juzga solo por los periodos de decadencia, a los que gente como usted siempre ha contribuido con sus sandeces”.

Nueva historia de España: de la II guerra púnica al siglo XXI (Bolsillo (la Esfera))

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Crónica. Gobierno criminal

**”El juez imputa a Repsol y Caixabanc por el espionaje de Villarejo a Del Rivero”. Las conductas mafiosas de grandes empresas del Ibex. Pero, ¿por qué no imputa a la jefa de fiscales del Doctor, compinche de Villarejo y pareja de un juez delincuente? La justicia en manos de delincuentes. En una democracia fallida y un estado casi fallido.

**Opinadores y analistas denuncian las incontables fechorías del gobierno en relación con el virus, y que se resumen en el país  o uno de los países con mayor número de muertes proporcionales. Se trata, evidentemente, de un gobierno criminal que debería ir a la cárcel, pero a esa evidencia nunca llegan los análisis: exponen los hechos y no la conclusión. ¡Tanto miedo tienen a la mafia gobernante!

**El gobierno que más ataca la seguridad y la integridad quiere una ley de crisis que llama de seguridad nacional, como llama democrática a una ley contra las libertades. ¿Qué entiende por crisis esa mafia? Quizá manifestaciones masivas contra él, como las que hubo contra Maduro. Quizá que VOX gane mayoría en las urnas. 

**”Sánchez desautoriza a Garzón”, dice el estúpido periodismo español. Como desautorizó a Podemos.

**”Sociedad civil catalana pide apoyo a los españoles para librarse del chantajes de los independentistas”. a) No son independentistas, sino separatistas: Cataluña comparte la independencia de España, tan menguada por  los gobiernos PP y PSOE. b) No son “los” españoles, sino “los demás” españoles. c) Los principales autores del chantaje y del golpismo permanente, son los gobiernos PP y PSOE: sin su apoyo al separatismo no habríamos llegado al golpismo permanente. La precisión en los términos es esencial en política.

**”Sociedad civil catalana” habla de “reconstruir España”. Y tiene razón. El país ha sufrido durante largos años una tenaz corrosión de su unidad nacional,  de su independencia y de las libertades,  que exigen otro discurso, otra decisión y otro impulso. Lo más parecido a ello actualmente es VOX, un partido de extrema necesidad.

**El presidente de Sociedad civil catalana  pide al gobierno que “fije con claridad los límites para generar seguridad y tranquilidad”. Aquí ya entramos en el terreno de la bobaliconería. ¿Por qué no se lo pide directamente a los separatistas? Ellos y el gobierno son cómplices en el mismo designio.

**Dice una tiorra separatista  que “Cataluña no odia a España” ¿Cómo va a odiarla, si siempre fue parte de ella? Otra cosa son los separatistas, vulgo catalufos. Como  decía el “moderado”  Ventura Gassol: “Nuestro odio contra la vil España es gigantesco, loco, grande y sublime. Hasta odiamos el nombre, el grito y la memoria, sus tradiciones y su sucia historia”.  Como miembro de la “raza catalana” se sentía superior a los demás españoles. Durante la guerra tuvo que huir de la FAI, luego se exilió en Méjico, y volvió libremente,  en 1972,  a la terrible dictadura franquista, dejando de soltar tonterías por un tiempo. Hoy lo celebran los catalufos por todo lo alto.

**Nada hay más grotesco que la serie de “héroes” del separatismo catalán, desde  Prat de la Riba, Macià, Dencás, el “Capitá Collons”  o Companys hasta los estafadores Pujol o Batista i Roca y sus asesinos de Bultó y Viola.

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Galería de charlatanes (XXVI). Moradiellos justifica a Negrín, es decir a Stalin 

Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

Moradiellos y Serna comparten una devoción beata por la cultura inglesa o anglosajona, con un apoyo a lo que llaman “la república”, es decir, el sovietizante Frente popular. Esta confusión no es extraña, porque, en definitiva, Usa, el Imperio inglés y la Unión Soviética fueron estrechos aliados en la guerra mundial, y les ha gustado competir luego en su condena al régimen de Franco, que libró a España de a aquella contienda atroz. También coinciden en la tendencia a declamar y divagar, a la que suelen llamar los charlatanes  “metodología científica”. Pero, bueno, hay que decir en su honor que fueron los únicos que aceptaron cierto grado de debate, aunque huyeran de él a la tercera o cuarta entrega.

Lo que sigue es parte del sostenido con Moradiellos  en El Catoblepas, en julio de 2003. Como se verá, Moradiellos quería centrar la explicación de la guerra en las ayudas exteriores. Desde hace mucho sabemos que fueron equivalentes, con la diferencia de que Franco pagó mucho menos por ellas. Pero la cuestión real no es cuantitativa, sino cualitativa: la ayuda soviética fue tutela o más que tutela, mientras que la italogermana fue simplemente ayuda: 

 Me gusta ir al grano con la mayor sobriedad posible, y debo reconocer que la tendencia de Moradiellos a la retórica barroca, con sus divagaciones, nimiedades, justificaciones innecesarias, etc., me resulta tediosa. Pero en fin, alá gustos, y no voy a negar el mérito que los barroquismos puedan tener. De todas maneras, vamos a ver si centramos ahora el debate, tras las primeras aproximaciones.

Decía en el anterior escrito que, en cuanto a la intervención exterior, la cuestión central  es el carácter que adoptó en cada bando, pues supeditó el Frente Popular a Stalin, mientras que no ocurrió nada parecido en el bando franquista. En su tendencia a divagar, Moradiellos ni siquiera había abordado esta cuestión, sospecho que ni siquiera se había percatado de su importancia. Pero ahora por fin, tras mucho preámbulo, tiene que meterse en harina. Menos mal.

Sin embargo, sus críticas carecen, una vez más, de rigor. Antes resumí: «Si Moradiellos pudiera demostrar que el Frente Popular mantuvo el control del oro y lo gastó del modo más conveniente para él, que el PCE no obedecía a Stalin o que su influencia en el Frente Popular fue negligible, que los asesores y militares soviéticos no tuvieron más influencia que los alemanes e italianos en el bando contrario, que la NKVD operaba bajo autoridad española, que la destitución de políticos anticomunistas fue una casualidad, &c., entonces no cabe duda de que habría derrumbado por completo mi tesis básica sobre la intervención exterior, ya que las demás caerían por su peso o serían asunto menor.» ¿Cómo replica a esto el ilustre profesor? Empieza por decir, prometedoramente: ¡Ojo! No se trata de negar lo innegable: que la URSS intervino en la política interior republicana. Republicana. Pero, a continuación, con su tendencia a irse por las ramas… pues se va por las ramas, con una disquisición sobre el carácter de la república desde 1931, las «tres Españas», etc. También tocaré esos temas, pero en su momento, pues de otro modo el debate se convertiría en un monumental enredo.

No sólo la URSS, también Italia y Alemania intervinieron, o lo intentaron, en la política interior española. La diferencia está en que los últimos no lo consiguieron, o sólo de modo muy secundario, mientras que Stalin logró satelizar al Frente Popular. Para cualquier persona algo enterada de las circunstancias no puede admitir la menor duda el predominio soviético en España, ejercido por tres vías principales y complementarias: el control del oro, la posesión de un partido-agente, el PCE, que llegó a ser el principal en el FP, y los asesores y  la policía política soviética, que actuaba en España como en una colonia.

Son datos de tal peso que la cosa queda bien clara, pero Moradiellos se las arregla para salirse por la tangente una vez más. Sobre el oro, en lugar de reconocer que el Frente Popular perdió el control sobre él, se embarca en las disquisiciones y justificaciones ofrecidas por los políticos responsables de su entrega a Stalin, asegurando que «no había otro remedio». Esas justificaciones a posteriori, así como las culpas que se echaron unos a otros por la fechoría,  sólo prueban hasta qué punto dichos responsables comprendían la magnitud de la ilegalidad –por llamarla suavemente– cometida, y de sus nefastas consecuencias. Y, desde luego, no desmienten, sino que confirman lo arriba dicho: el gobierno español perdió el control sobre sus reservas, y Stalin, al adueñarse del suministro de armas al Frente Popular, se hizo también dueño del destino de éste.

Los papeles de Largo Caballero, no destinados a la propaganda y que he citado con extensión en El derrumbe de la II República, demuestran inapelablemente que:

a) La operación se hizo entre Negrín, Largo Caballero y Prieto, y al margen del presidente de la «república», a quien sólo presentaron los hechos consumados. Prefirieron no informarle, dice Largo, por su penoso «estado espiritual». Según Prieto, y aquí es creíble, cuando Azaña se enteró, tuvo una tremenda explosión de cólera y amenazó con dimitir (por lo demás, sus amenazas de dimisión abundaron). Es significativo el silencio de Azaña sobre este turbio asunto, que inevitablemente le implicaba, precisamente por no haber dimitido.

b) La ilegalidad del envío empeoró al no ser tampoco informado previamente el resto del gobierno. Se trató de una decisión oscura tomada entre tres políticos socialistas. No comunistas, entiéndase bien.

c) La entrega del tesoro español se hizo sin documentos probatorios de la propiedad española. ¡Fue Stalin quien propuso ese documento!… Que por lo demás quedó en papel mojado. Largo que, como presidente del gobierno, era una de las personas con poder de disponer el gasto, fue simplemente apartado en cuanto se convirtió en un estorbo para la política soviética, y fue Negrín, autor material del envío, quien siempre manejó el depósito, en la medida en que la URSS quiso salvar las formas.

d) Stalin jamás ofreció una contabilidad detallada de los gastos, y utilizó la amenaza de suspender los envíos de armas, compradas a alto precio por el Frente Popular, como presión e injerencia en la política española.

e) Tampoco Negrín informaba al resto del gobierno sobre su manejo de la Hacienda (supuestamente) pública, como corrobora Zugazagoitia. Su manera opaca y absolutamente irregular de manejar los fondos del país se extendía a medidas como la creación, por su cuenta y como ministro de Hacienda, de una especie de ejército particular de carabineros.

f) Mientras que los nacionales obtuvieron cuantiosos créditos sin disponer de ninguna garantía financiera, los políticos izquierdistas, disponiendo de la cuarta reserva mundial de oro, no pudieron obtener de la URSS crédito alguno hasta la consunción oficial de dicha reserva.

Todas estas cosas deben parecerle normales o perfectamente justificables a Moradiellos, como a Viñas y a tantos otros panegiristas de Negrín. Pero si los encuentran justificables sólo puede ser porque tanto la legalidad como la transparencia (al menos dentro del mismo gobierno) como, sobre todo, la independencia de España, les parecen asuntos sin importancia. Conviene señalar esta implicación inequívoca, porque si no nos perderíamos en enredos palabreros. Mi punto de vista es que la cuestión central de la intervención soviética consiste en el sometimiento del Frente Popular a Stalin, mientras que para Moradiellos y demás, eso apenas tiene interés (señal de lo que aprecian la independencia de España ad.), por lo que desvían la atención de los hechos, centrándola en las justificaciones.

Una vez clarificado este punto, paso a las justificaciones. Como sabemos, Prieto y Largo dan versiones distintas y culpan a Negrín, mientras que éste sólo nos ha dejado justificaciones propagandísticas y sin reflexión ulterior, pues no ha escrito memorias ni análisis retrospectivos –cosa increíble, dada su responsabilidad, pero también muy significativa–; y Azaña guarda un silencio revelador. Por alguna razón poco clara, el neostalinista Moradiellos prefiere las justificaciones propagandísticas de Negrín y, en lo que le apoyan, las de Largo.

Según esas justificaciones, se entregó el oro a Moscú «porque no había otro remedio», dada la actitud de las democracias (al respecto cuela también una falsedad, pretendiendo que Viñas y Aceña sostienen la misma idea. Aceña no cree necesaria la entrega). El argumento indica mucho, pues supone reconocer que fue un mal, aunque «inevitable». El mal, que no se explica con claridad, consistía precisamente en la supeditación a Stalin, probablemente el tirano más brutal y sanguinario del siglo XX, en rivalidad con Hitler (aunque éste apenas había iniciado su escalada exterminadora por entonces, y esta es una diferencia muy importante). Se trataba, implica Negrín, de elegir entre la rendición incondicional a Franco o la sumisión a Stalin. Examinemos las dos opciones. La primera significaba aceptar una fuerte represión -aunque ni mucho menos la pretendida por la propaganda–, pero en compensación habría muchos menos muertos y destrozo del país, que seguiría independiente. La segunda suponía perder la independencia, destruir buena parte del país y aumentar en decenas o cientos de miles las víctimas, aunque, de salir bien las cosas, ofrecería a la izquierda la ocasión de ser los perseguidores y no los perseguidos al final de la contienda. Dejemos esto aquí ahora, pues ya veremos el final de esta elección entre Stalin y Franco.

Pero incluso al centrarse en la retórica justificadora de la entrega del oro, Moradiellos olvida algo esencial. Las justificaciones se construyen hacia el final o después de la guerra, cuando ésta estaba perdida y casi todos se han desengañado de la URSS. Ahora bien, la entrega del oro se planeó y efectuó muy poco tiempo después de la constitución del gobierno de Largo Caballero, «gobierno de la victoria», como se llamó, y muy razonablemente, dado el balance de fuerzas materiales. En ese momento, Largo, Negrín y Prieto no estaban simplemente hartos de la abstención de las democracias, con las cuales se identificaban muy poco o nada, sino que, por el contrario, confiaban en Stalin de manera casi ciega –ni siquiera le pidieron acreditación de la propiedad del oro, como hemos visto–. Éste es el punto clave. Para los entreguistas, Stalin venía a ser el modelo. Los tres habían organizado y dirigido la insurrección socialista de octubre de 1934, planeada textualmente como guerra civil y contra un gobierno democrático, a fin de imponer en España una dictadura proletaria, es decir, un régimen similar al soviético (…) La intervención de Stalin auguraba en 1936 la victoria y el ajuste de cuentas al enemigo, y el coste de todo ello preocupaba muy poco a aquellos políticos socialistas. Al aceptar las justificaciones tal cual, olvidando la cronología, las circunstancias y los precedentes, Moradiellos, como Viñas y otros, otros muestran un espíritu crítico muy romo (o algo peor: complicidad intelectual con aquellos delincuentes- ad).

Observemos, además, que el «no había más remedio» podría aplicarse con mucha mayor razón al bando franquista, que, falto de recursos financieros, de industria y legitimidad internacional, estaba en principio atado de pies y manos ante la presión de las potencias fascistas amigas. Pero, ya ve Moradiellos, ¡sucedió exactamente al revés!

Cuatro perros verdes

 

 

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Colonización: medidas prácticas / Nueva ley liberticida / “Patria andaluza” / Charlatanes (XXV-2): J. Serna se autoadula

El mero hecho de que los “memoriadores” hayan tenido que recurrir a una ley de tipo soviético para impedir el debate,  exime de más argumento. Pero recojo las críticas que durante un tiempo hice a los profesionales del embuste (y desde el primer momento partidarios de la censura) porque creo que, como comentaba un lector, servirán a muchos para aprender historia. Animo también a su difusión, dado que la ignorancia de los españoles sobre su propio pasado es terrorífica, después de tantos años de historiografía  presuntamente “académica”, cuando no “científica”. 

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(De tertulia) Medidas prácticas contra  colonización

Vienes denunciando fenómenos como la colonización cultural por el inglés, pero lo que muchos nos preguntamos es: ¿qué medidas concretas servirían contra un fenómeno que parece imparable?

–No soy político ni tengo poder, por lo que mi tarea consiste en denunciar, exponer y alertar sobre el problema. De esa denuncia deberían salir medidas concretas por parte de quienes tienen ese poder, aunque hoy por hoy prefieren ignorar la cuestión.

Lo cual, en la práctica, equivale a decir que no hay nada que hacer,  o muy poco, hoy por hoy y a muy largo plazo, puesto que tu blog lo lee poca gente, y además poco influyente y yo diría que no muy activa.

Hay de todo. Y si más y más personas se percatan del problema, pueden ejercer presión sobre los que tienen el poder. Además, hay una serie de medidas que se vienen a la cabeza fácilmente.

Pero tú no las expones.

Pongamos algunas: el inglés enseñado como lengua extranjera y no bilingüe; obligación, en todas las instrucciones en inglés para turistas, etc., de ponerlas también en francés e italiano, las lenguas que más han influido históricamente en el español; prohibición de anuncios en inglés en el espacio público…  Pero estas son medidas meramente defensivas, que no  servirían de mucho a la larga. Son precisas políticas más amplias como una ciencia en común con Hispanoamérica;  una televisión que profundice e innove en la cultura hispana, partiendo de sus raíces; innovaciones propias en muy diversos terrenos, desde modas a invenciones prácticas, una enseñanza desde primaria que dé verdadero valor a la historia y la lengua españolas… Parte de esto podría hacerse revitalizando una universidad hoy esclerotizada, o bien diseñando nuevas instituciones. Creo que un partido alternativo a la miseria política presente tendría que diseñar un programa cultural adecuado… Sería recuperar el espíritu del franquismo en este campo…

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**En el Frente Popular solo  hubo un partido realmente inteligente, aunque la inteligencia le viniera de Moscú: el Partido Comunista. Todo lo demás, como decía Marañón, era  “estupidez”, además de “canallería”.

Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

 Crónica: nueva ley contra la libertad y contra España

** El tío del Máster ve como “un auténtico disparate la nueva ley de seguridad nacional”. ¿Disparate una ley que pone a todo el mundo y sus bienes a disposición de la pandilla del Doctor si esta se siente “en crisis”, obviamente por la protesta ciudadana? De disparate no tiene nada, es una ley criminal. Tiene tanto de seguridad nacional como la ley de memoria democrática tiene de democracia.  La idiotez del Máster, suponiendo que no sea intencionada, difícilmente podría ir a más.

**VOX podría aclarar bien su posición en el asunto de Blas Infante,  pues afecta a toda España:

*Blas Infante odiaba y atacaba a España, y pretendía  identificar a Andalucía con la dominación musulmana.

*Blas  Infante fue declarado “padre de la patria andaluza” por unos políticos corruptos del PSOE, UCD y separatistas andaluces, que impusieron una bandera regional islámica, ofendiendo la historia e insultando a los andaluces.

*El PP se ha declarado gran admirador del tal Infante, por lo  demás un auténtico orate.

*La cuestión del supuesto “padre” y de la bandera no es mera retórica, pues  define unas políticas antiespañolas que propugnan, abierta o solapadamente, la disgregación de España en pequeños estaditos corruptos manejables para potencias exteriores.

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Día de la patria andaluza

E n febrero del año pasado propugné en el blog, para “el día de la patria andaluza”, a la que ha contribuido a su modo el charlatán Kamen, una campaña basada en los siguientes asertos y que vale para cualquier momento. Podrían desarrollarla en las redes VOX o simplemente ponerse de acuerdo el mayor número posible de personas independientes:

**No cabe mayor insulto a los andaluces que declarar Padre de la Patria Andaluza a Blas infante, un orate lleno de odio a España. Lo proclamaron o aceptaron en unión como  “padre” PP, PSOE y separatistas andaluces. Se  consideran, pues,  sus hijos.

**Nada define mejor a la miserable casta político que se formó en la transición que hechos como el de Blas Infante y la entrega de la enseñanza a los mayores enemigos de España.

**La bandera andaluza no es andaluza. Es árabe. La impusieron los mismos golfos que declararon “Padre de la Patria Andaluza” al loco anti-español Blas Infante. Esos partidos deben desaparecer por el bien del país, de la libertad y de la salud mental.

**En la mente de muchos musulmanes, España es Al-Ándalus y llegan aquí con voluntad de imponerse y volver a islamizar España, si Alá lo quiere. Que por qué no iba a quererlo.

**España no tiene pasado islámico, sino anti-islámico, y gracias a él, a la Reconquista, existimos como nación y cultura. Si no, hoy formaríamos parte del Magreb, como Marruecos o Túnez.

**La Reconquista de España fue un proceso único en la historia de Europa, incluso del mundo, gracias al cual ud no está hablando árabe ni adorando a Alá, ni practicando la sharía,  ni su mujer lleva burka.

**Los disparatados profesores que niegan la Reconquista y prohíben a sus alumnos emplear ese concepto, no lo prohíben en árabe, sino en español.

**La Reconquista es la historia del choque entre dos culturas  opuestas: España y Al-Ándalus. Afortunadamente ganó España.

**Al negar la Reconquista, Kamen contribuye a la leyenda negra, cuya existencia  niega con la mayor desfachatez.

*Cuando España defendía a toda Europa del Imperio otomano, ingleses, franceses y protestantes hacían causa común con los islámicos contra España. Y esto no es leyenda.

**En España la cultura musulmana es como la cristiana en el norte de África: arqueología, algunas palabras y restos culinarios

Alfonso II el Casto es una figura clave en la historia de España: superó la amenaza inminente de aniquilación de Oviedo, normalizó la reivindicación del reino hispanogótico y creó el Camino de Santiago: https://www.youtube.com/watch?v=XZWpeMfoHwA&t=228s

La Reconquista Y España

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Galería de charlatanes (XXV-2); Justo Serna se autoadula “progresista”.

   El caso de Serna, como el de Moradiellos, que ya trataré, es ejemplar, por cuanto intentaron un debate que inmediatamente volvieron irracional, y que no lograron sostener después de dos réplicas. Y es que la universidad española está muy deteriorada intelectual y moralmente  por décadas de predominio progre después de que la fuese remodelando a su gusto el PSOE, no por casualidad el partido más corrupto del siglo XX y lo que va del XXI.

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Señor Serna, veo que en su intento de replicar a mis tesis no abandona usted el terreno de la divagación, ahora con pretensiones moralistas.

Ante mi tesis de que el proceso revolucionario había liquidado la democracia desde febrero de 1936, comenta usted: ¿Ah, pero la democracia no había fracasado ya en 1934, según la tesis que usted defiende? ¿Pero los socialistas no estaban preparando la Guerra Civil desde 1934, según insiste en su libro? Entonces…, ¿para qué retrasar el fin de la democracia al 36? Pues, precisamente, para justificar el Alzamiento.

Ahí se ve que usted ha leído menos de lo que pretende. El PSOE, los nacionalistas catalanes y otros organizaron la guerra civil en el 34, y no porque yo lo diga, sino porque ellos lo expresaron con plena claridad. ¿Puede ignorarlo un historiador “académico”? Parece que sí. Pero fracasaron, y la democracia continuó, aunque malherida, porque la derecha (Franco también) defendió la legalidad republicana. Luego, en 1936, en unas elecciones no democráticas y fraudulentas, los mismos que habían asaltado la república en el 34, o apoyado el asalto, ganaron el poder y la calle. La derecha ofreció su colaboración a Azaña para frenar el proceso revolucionario, pidiéndole que cumpliese la ley. Azaña rehusó, y su gobierno colaboró en dicho proceso, deslegitimándose. Y al destruir la ley, es decir, la democracia, ocasionaron la guerra, y no al revés. Le recomiendo mi libro El derrumbe de la república, muy ampliamente documentado, o, si lo prefiere, el de Stanley Payne El colapso de la República.

Para negar que Franco evitó la entrada de España en la guerra mundial, se apoya usted en Tusell. Vamos a ver, ¿entró o no entró España en esa guerra? ¿Quién era el responsable, es decir, el jefe del estado y del gobierno entonces?… Naturalmente, Franco tuvo tales o cuales dudas o tentaciones, pero el balance final no admite dudas, por mucho que le pese a Tusell. La evidencia histórica más elemental no puede rebatirse, salvo para cierta historiografía enredosa.  Pregunta usted si Tusell “me produce especial incomodidad”, como si eso tuviera alguna relevancia  en el debate. Pero le diré: quienes, como él, han tratado de oscurecer los hechos a base de palabrería, me parecen cómicos. Y me producen incomodidad, por decirlo suavemente, los inquisidores hipócritas que, también como Tusell, han tratado de imponer la censura a las obras discrepantes, y han explotado descaradamente la negativa de El País a concederme el derecho de réplica a sus dicterios. También usted escribe en El País, y no he notado en usted la menor incomodidad ante tal ataque a la más elemental decencia académica.

Otro hecho evidentísimo: Franco dejó un país próspero y moderado. Y otra vez quiere usted negarlo con divagaciones demagógicas: O sea que el esfuerzo, la abnegación laboral de los españoles, la capacidad creativa de los empresarios, sobreponiéndose incluso a los procedimientos económicos iliberales del Régimen…, ¿son sólo elementos secundarios y no mencionados para así destacar mejor la labor de una dictadura? Pero hombre, ¿no hay en Cuba abnegación laboral y capacidad creativa de empresarios? ¿Por qué allí éstas no fructifican y en la España de Franco sí? Además, ¿por qué después de 1975, prácticamente en todo el resto del siglo XX, no volvieron a alcanzarse los índices de desarrollo y  convergencia con la Europa rica alcanzados entonces? ¿Es que en la democracia bajaron la abnegación y la creatividad? Obviamente, las políticas económicas del franquismo fueron, en conjunto, muy acertadas (y los “análisis” de usted  simples enredos -addenda)

Usted sustituye la lógica más elemental por retórica moralista, admitiendo de paso, implícitamente, mi tesis, al afirmar que el éxito económico del franquismo merece “nuestro desprecio político y moral”. Quizá su desprecio, don Justo, pero no el de la inmensa mayoría de los españoles que se beneficiaron de él. Y se pregunta usted si dicho éxito “lo justificará el porvenir”. Pues mire, yo no conozco al señor Porvenir, quizá usted sí y le haya hecho confidencias. A ver si nos las cuenta. No sé si se percata de que por estas vías la discusión baja mucho de nivel. (Quizá sea el nivel “académico” prevalente hoy en España- ad)

Yo sostengo que el franquismo no tuvo alternativa real, porque no hubo oposición democrática digna de ese nombre, y la que hubo era mucho más antidemocrática que aquel régimen. Y usted vuelve a replicar con declamaciones: Admitamos que pudiera haber antifranquistas como usted los describe (pocos y antidemocráticos), pero que su radiografía, simplificación y generalización le lleven a presentarlos a todos así es simplemente una ignominia intolerable. Hubo represaliados, encarcelados, perseguidos, exiliados que creían firmemente en la democracia y si fueron pocos, se debió, entre otras cosas, a la eficaz política represiva del Régimen.  Bueno, ¿hubo muchos o pocos? Por supuesto, fueron (fuimos) pocos, y casi todos comunistas y/o terroristas. ¿Quiénes eran aquellos “firmes demócratas”? ¿Quizá los que execraron a Solzhenitsin por decir la verdad sobre la URSS y constatar la amplia libertad personal existente en España?  Y, hombre, si  la represión fue eficaz se debió, precisamente, a que tenía enfrente muy pocos enemigos. Pocos y totalitarios en su gran mayoría insisto. La verdad nunca es ignominia, y negarla sí.

Sigue usted declamando para rebatir mi aserto de que la democracia actual procede del franquismo por reforma y sin ruptura: La Transición fue un pacto entre la reforma y la ruptura, una aceptación de condiciones mutuas. No señor, fue un proceso “de la ley a la ley” refrendado muy mayoritariamente en referéndum. Y la oposición sólo colaboró en él después de fracasar en su huelga general rupturista y el boicot al referéndum de reforma  (para muy pronto corromper el proceso -ad). Éstos son datos y no retórica.

Y sigue usted en las mismas: “No triunfaron los sectores reformistas del Régimen, sino todos los españoles, incluidos los partidarios de la Ruptura”. Por supuesto, todos los españoles se beneficiaron de la reforma, tal como una ruptura habría traído el caos. ¿Tiene usted alguna duda? Fíjese en que aquellos rupturistas que aceptaron, al parecer a desgana, la democracia, la están poniendo hoy en crisis: los separatistas y el PSOE, con el telón de fondo del terrorismo nacionalista vasco. ¿O no?

Señor Serna, hay una diferencia esencial entre su concepción de la historia y la mía. Yo creo que un historiador no debe “justificar” o “condenar” el pasado, como usted se empeña en hacer distribuyendo moralina trivial (y atribuyéndose una especie de bondad en la que solo usted y sus amigos pueden creer -ad) . Un historiador serio trata simplemente de acercarse a la comprensión de la historia con datos precisos o estimaciones razonables. Su vanidad, señor  Serna, le lleva al insulto cuando me acusa de esparcir (sic) denuestos y hacerme perdonar mi vieja condición de extremista. Nunca se me pasó por la cabeza que tuviera que hacerme perdonar nada, y menos de jueces vanos como usted. Sospecho que en aquel franquismo que tanto detesta, usted estaría probablemente medrando en la administración del mismo, como tantos acérrimos “antifranquistas”… retrospectivos.

Dejo de lado la farfolla introductoria de su artículo, excepto la presunción de que yo no presto atención a las fuentes. Aquí vuelve usted a hablar por hablar. El libro de Franco es un ensayo general, y no precisa más fuentes que las que tiene, como demuestra la incapacidad de usted para rebatir sus tesis. Por si quiere mejorar su crítica, le sugiero abordar cada uno de los cinco puntos en un artículo diferente, con más extensión, más datos y menos retórica. También le sugiero leer mi trilogía sobre la república y la guerra civil: allí verá usted si presto o no atención a las fuentes primarias, en particular aquellas del PSOE y la izquierda que muchos pretendidos académicos ignoran o quieren ocultar. Respecto a Preston, he demostrado su constante falsificación de los hechos. Él no ha podido replicar más que con declamaciones y acusaciones vacías, como usted mismo.

En fin, al apoyarse en Preston usted se autodeclara progresista. La expresión es correcta: el juez o el cura pueden declarar a una pareja marido y mujer. También una pareja puede prescindir del trámite y autodeclararse tales, otra cosa es que tenga efectos legales. ¿Entiende? (Su “progreso” consiste en falsear los hechos, y no pasa de ser una pura autoadulación -ad)

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Andalucismo a la nocilla / Tertulia / Autoodio / Historia repetida / Charlatanes (XXV-1): Justo Serna “parasita”

 Andalucismo a la nocilla

El jefe del PP en Andalucía, Moreno Nocilla,  ha declarado su decisión de “anteponer siempre  Andalucía a todo los demás”. Una declaración prácticamente separatista. Quiere, dice,  un andalucismo “moderno y constitucional”. ¿Qué quiere decir con ello? Que su modelo es  Blas Infante, al que canta ditirambos: “Nos sentimos muy orgullosos de lo que supone la obra de Blas Infante”. 

   La obra de Blas Infante, un auténtico orate, consistió precisamente en atacar a España, identificar a Andalucía como musulmana y promover la disgregación del país junto con los racistas vascos y catalanes. No se crea que Moreno Nocilla lo ignora, o que suelta mera palabrería sin intención:  expone lo que piensa el PP, como ocurre con su política pujolista en Galicia, o seguidista de los separatismos en Vascongadas, Cataluña, Baleares o Valencia.  Infante fue declarado “Padre de la patria andaluza” por una caterva de corruptos de PSOE, UCD y andalucistas, un homenaje que encierra todo un programa y que insulta  los andaluces. Y desde entonces no han cesado de homenajear al individuo. En todas las autonomías es el PP un agente de disgregación nacional y también de disolución de la soberanía española, satelizándola a otras potencias. Y es el agente más eficaz y peligroso, porque engaña a muchos incautos que viven de ilusiones sobre ese partido, negándose a ver sus hechos. 

VOX no debe abstenerse simplemente en estos grotescos homenajes al orate, que ya describen a los homenajeantes. Debe  aprovecharlos para marcar enormes distancias  e informar a los andaluces de lo que están “arreglando” en su nombre para su futuro “moderno y constitucional”. Si no lo hace, terminará como un PP bis, aparentemente más radical pero  con menos votos y fagocitado por este. Son millones los  españoles que han depositado su confianza en VOX.

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(De tertulia) 

“La mayoría de los lectores de novelas son mujeres, y prefieren las novelas de amor…” “En general los hombres de derecha no leen novela, o solo como relax, están siempre demasiado ocupados en asuntos de dinero…” “Lo bueno de Cuatro perros verdes es que cualquiera puede identificarse con uno u otro de los protagonistas. Son personajes universales cada uno de ellos…” “¿Tienen algo de autobiográfico tuyo?…” Lo que me está impresionando mucho son las memorias de Pío Baroja…”  “Bah, Baroja pone verde a todo el mundo…” Si eso es lo que sacas de él, resulta bien pobre…”

Cuatro perros verdes

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Crónica: el autoodio

** Han asesinado a una persona en un aquelarre LGTBI. Pero el problema para los LGTBI no es el asesinato en sí, sino que hayan llamado maricón a la víctima.  Si no se lo hubieran llamado, el crimen habría pasado como uno de tantos. Y así es: los crímenes que no afectan a los maricones, o a mujeres, ni los cuentan, a pesar de ser en número muy escaso… Pero están siempre alerta para chillar y amenazar.

**El problema  no es que el matonismo histérico LGTBI, feministas, etc.,  se imponga en las calles y en los medios y pretendan dictar a los demás hasta sus sentimientos. El problema está en la incapacidad de tanta gente para rebatir su retórica alucinada y la pasividad acobardada con que se cede a su tiranía victimista.

** Pocas cosas hay más cargadas de odio que las ideologías feministas y LGTBI. ¿A quiénes odian? A los hombres en general, parece ser, pero sospecho que a sí mismos, en primer lugar. Y esa perturbación  conduce al delito, bien anunciado en sus lemas amenazantes.

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Repetición de la historia

a) Nos enseña Feijoo que la Guerra Civil fue un golpe de Estado con independencia de que el Gobierno de la época, en mi opinión, estaba en una situación de desgobierno. Con independencia de que nuestro país tuviese unas tensiones enormes territoriales e ideológicas, y con independencia de los actos vandálicos y de los asesinatos que se produjeron antes. Pero dicho esto, la Guerra Civil es un golpe de Estado“. Este pensador ¡dirige una región española!  Una guerra no es un golpe de estado, aunque pueda derivar de uno. En concreto, la guerra provino de dos golpes de estado, el de octubre del 34, planteado como guerra civil y que fracasó, y el de las elecciones fraudulentas de febrero de 1936, que triunfó e impuso un régimen de terror. Este nuevo régimen provocó  el contragolpe del 18 de julio, que al fracasar originó la guerra o continuación de la del 34. Esa guerra salvó a España de la sovietización y la disgregación, algo que este pensador califica de “inadecuado“.  Disgregación y totalitarismo a las que los Feijoo del PP están contribuyendo nuevamente, por “falta de formación histórica e intelectual”. 

Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

b) La mitificación de la república por los autores de la ley de  memoria histórica colisiona con los hechos conocidos, y no menos con las opiniones de los principales republicanos de la época.  Azaña califica a los suyos de  “botarates”, “gente de poca chaveta”,  “zafios y politiqueros”, los acusa de torpes,  mezquinos, de practicar una  “política tabernaria e incompetente, de amigachos, de codicia y botín sin ninguna idea alta”: “No se ha visto más notable encarnación de la necedad”. Lerroux, el dirigente histórico republicano más votado, caracteriza así a las izquierdas: “No traían saber, ni experiencia, ni fe, ni prestigio. Nada más que esa audacia tan semejante a la impudicia, que suele paralizar a los candorosos y de buena fe cuando la ven avanzar desenfadadamente“. Alcalá-Zamora habla de “un manicomio no ya suelto, sino judicial, porque entre su ceguera y la carencia de escrúpulos sobre los medios para mandar, están en la zona mixta de la locura y la delincuencia”. Y así tantos otros. El gran problema es que en lugar de aprender de la historia, la estamos repitiendo. Por obra, en gran parte, de la galería de charlatanes que quieren pasar por historiadores “académicos”:

La Segunda República Española: Nacimiento, evolución y destrucción de un régimen 1931-1936

Galería de charlatanes (XXV-1): Justo Serna  “parasita”

Don Justo Serna (“Francisco Franco y Pío Moa”) ha criticado mi libro sobre Franco, afortunadamente después de haberlo leído –dice–, no como otros. “Hombre, pensé, menos mal, a ver si alguno de estos señores autodeclarados progresistas lee lo que condena y acepta de una vez un debate serio y honesto”. Pero… la decepción, una vez más. El señor  Serna me acusa de ¡parasitar! a Preston. Nunca he oído que demostrar concretamente el falseamiento de la verdad por un autor, en este caso por Preston, sea parasitarlo.  Debe de ser una nueva acepción de la palabra. Quizá para no “parasitarme” a mí, el señor Serna elude precisar, y me dedica una declamación nebulosa y algo pedante. El lector sólo sacará en claro que mi libro no le ha gustado, sin que quede muy claro por qué. El señor Serna, me parece, no sabe hacer crítica historiográfica, fallo muy extendido y lamentable, pues dificulta la discusión o la lleva hacia la pura irracionalidad. Así, me hace acusaciones por el estilo de la anterior, generales y gratuitas, a veces cómicas, como la de haber escrito un ensayo en vez de una biografía, o la de faltar a “las reglas del ensayo”.

Él se presenta así: Un historiador académico, uno de tantos, uno de esos tan denostados por el escritor. De hecho, no una, sino varias y distintas veces habla de la actitud cerril, mendaz, de la historiografía española, refiriéndose a investigadores muy distintos, refiriéndose así, en plural, a colegas que querrían silenciar a Moa, refiriéndose, en fin, con una generalización inaceptable. Yerra el señor Serna. Yo nunca denosté a los historiadores académicos, sino a aquellos que, usurpando la representación del gremio, me han atacado de modo inadmisible, pidiendo la censura para mis libros o tratando de silenciarlos de otros modos. Esos “académicos” son una minoría, aunque muy chillona y poderosa en la universidad y en los medios de masas. Y cuando yo los he acusado de mendaces me he molestado en demostrarlo, mientras que ellos me lanzan sus denuestos sin aducir prueba alguna.

Por sintetizar:

a) La historiografía prevaleciente en estos años ha pretendido que la democracia fue defendida, en la guerra, por una coalición de stalinistas, marxistas revolucionarios, anarquistas, racistas, y golpistas catalanes y republicanos, todos ellos bajo el protectorado de Stalin, otro gran demócrata. Sólo esa pretensión revela hasta qué punto se trata de una historiografía grotesca.

b) Esos mismos historiadores nos han presentado a Franco como un personajillo insignificante, cruel y básicamente estúpido, pese a que a lo largo de casi cuarenta años venció a todos sus enemigos, militares y políticos, que no fueron pocos ni insignificantes. Al parecer, todo le salía bien, sin mérito alguno suyo. Sólo esa imagen, hoy tan generalizada, delata una historiografía de chiste, inadmisible en un país algo serio.

Y como no quiero seguir el ejemplo divagatorio del señor Serna, le aclararé las tesis del libro, que no parece haber entendido bien. Muy en resumen, son éstas:

1.- Franco no venció a la democracia, sino a la revolución. El proceso revolucionario había liquidado la democracia en España desde febrero del 36. La guerra no destruyó la democracia, sino que la destrucción de la democracia por la izquierda causó la guerra.

2.- Franco evitó la entrada de España en la guerra mundial, salvando al país de una devastación mucho mayor que la guerra civil. A sus enemigos, en cambio, les importaban poco los cientos de miles de muertos consiguientes, con tal de triunfar ellos. Sin embargo, cualquier intervención de España, en uno u otro bando, habría llevado a Inglaterra al borde del colapso.

3.- Aunque el franquismo fue una dictadura, no todas las dictaduras son iguales. Las comunistas, tan admiradas por la oposición a Franco, han dejado países en la ruina y con grandes dificultades para el asentamiento de las libertades. La franquista dejó un país próspero, reconciliado y políticamente moderado, gracias a lo cual la transición fue un proceso bastante fácil y exitoso.

4.- El franquismo nunca tuvo alternativa real. No hubo, o no hubo apenas, oposición democrática, y la que existió era mucho más antidemocrática que aquel régimen, por mucho que usara de modo espurio la consigna de las libertades. Por eso duró tanto la dictadura, muy suavizada ya en los años sesenta.

5.- La democracia actual procede del franquismo por reforma y sin ruptura. Los antifranquistas buscaban la ruptura para hacer tabla rasa de cuarenta años de historia y enlazar con la convulsa II República. Fracasaron, pero ahora se sienten otra vez fuertes, y vuelven a lo mismo, echando abajo la Constitución mediante hechos consumados, y llevando al país a una nueva crisis.

Pruebe el señor Serna a rebatir, de modo concreto y preciso, una sola de esas tesis. Conste que no lo juzgo imposible, porque no me siento poseedor de la verdad absoluta, pero en todo caso pruebe a hacerlo. Así adelantaríamos algo.

(10-XI-2005)

Addenda actual: no sé si los autodenominados académicos tipo Justo Serna son mayoría o minoría. Como fuere, los historiadores universitarios más serios suelen carecer de valor  para  contrariar  de modo preciso la charlatanería indecente de los Serna y compañía. Por eso el panorama historiográfico español es tan ridículo, y la universidad una fábrica de tonterías venenosas. Según ellos “eso es democracia”.

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“Bilingüismo” colonizador / Iglesia de Don Oppas / ¿Aliados fiables? / Charlatanes (XXIV) Tusell

 La serie Galería de charlatanes creo que podrá mostrar al lector poco informado  hasta qué punto se ha mentido a los españoles, y entender la intencionalidad política de tales patrañas: su manifestación indisimulable es el actual golpe de estado permanente, desde el gobierno y desde los separatismos. El nuevo frente popular entendió desde el primer momento la utilidad política de falsificar el pasado, algo que nunca percibió una derecha intelectualmente inane.

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Bilingüismo” colonizador

El inglés es una lengua extranjera en España, por lo tanto debe enseñarse como tal en la educación pública. Pero se la quiere imponer como equivalente al español, lo que agrede a  la cultura, la tradición y la propia Constitución actual. Esta política  completa en profundidad  a la seguida tenazmente desde la transición: doble tensión brutal hacia  la pérdida de soberanía y  fomento de los separatismos.

La idea subyacente es que el inglés es el idioma de la cultura –a todos los niveles, desde la ciencia a la moda, el deporte o el cine–, y además el idioma de “Europa”, por lo que al español solo le quedaría ser relegado progresivamente a lengua familiar y de subculturas.  Lo cual es justamente lo que ocurre: la cultura española es cada vez menos productiva, menos original, más estéril, apta para música ratonera, para una literatura y cine grotescos, para la grosería en general  tipo “artistas de la ceja”.  Va convirtiéndose en un apéndice más o menos pintoresco de la cultura anglosajona. En gran parte lo es ya. A propósito, la “Galería de charlatanes” se compone principalmente de imitadores baratos de la historiografía inglesa o useña. 

No se trata, por tanto, de la queja frecuente de que con ese “bilingüismo” los alumnos no aprenden inglés ni la asignatura dada en esa lengua.  Eso es secundario ante un atentado sistemático contra el idioma y cultura españoles por parte de los mismos políticos que fomentan los separatismos y la pérdida de independencia. Debe insistirse en ello y  así hay que entenderlo para reaccionar debidamente.

La Iglesia de Don Oppas.

Don Oppas fue un obispo que ayudó a los musulmanes en la invasión de España y trató de disuadir la resistencia de Pelayo. Personaje legendario, por la escasez de las fuentes, es sin embargo un símbolo histórico del mayor significado. Hoy España se enfrenta nuevamente a un peligro de disolución, bien manifiesto en políticas como la entrega de soberanía a entidades extranjeras acompañada de impulso a los separatismos, en la promoción del aborto masivo y de la inmigración masiva, en la colonización cultural y la satelización política y militar a  potencias externas, en la pretensión de amistad y alianza con países que invaden nuestro territorio…

Desde finales de los años 60, la Iglesia española puede calificarse como Iglesia de Don Oppas. No porque toda ella sea así, desde luego, pero sí porque el núcleo dirigente de ella lo es. No ha cesado de coadyuvar a los procesos mencionados. Su extrema bellaquería quedó inolvidablemente de relieve ante la profanación de la tumba de quien salvó a la Iglesia del exterminio.

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El invierno de 1942 traía a España nuevos amagos de descomposición en el régimen, amenazas anglosajonas y  masónicas a las Canarias e incluso a las Baleares, y actividad comunista. 191 – 1942, panorama invernal en España | Galería de charlatanes – YouTube

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Historia e ideología

Las ideologías tienden a abolir la historia, que consideran una especie de pesadilla comparada con los prodigios que alcanzaría el ser humano siguiendo sus recetas, basadas presuntamente en la razón y la ciencia. Al pretender acabar con los crímenes y vicios del pasado acaban también con sus logros, heroísmos  y virtudes. Todas pretenden un “hombre nuevo” que haría innecesaria la moral, ya que  se comportaría casi automáticamente  “bien”, de acuerdo con la razón y la ciencia… según las entienden los ideólogos. Ya no sería un ser humano,  sino una especie de humanoide prefabricado, inevitablemente por alguna oligarquía autoconsiderada dueña de la humanidad.

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Crónica. ¿Aliados fiables?

**Otra manifestación del espíritu del franquismo fue la División Azul: una de las mejores unidades militares de la SGM y probablemente la más humanitaria al mismo tiempo

**El tonto malintencionado Dani Rovira no se entera de que en Cataluña se acosa al idioma español (otra cosa es que consigan erradicarlo).

**La oficina del español, de Ayuso ha tenido de momento una virtud: ha destapado el odio al español por parte de  infinidad de mangantes progres. Digo mangantes porque su filosofía es  atacar a España y vivir al mismo tiempo de ella.

**El español, aunque de origen castellano, es el idioma común de España. Las otras lenguas  son solo regionales, sin transcendencia exterior y con un trasfondo cultural mínimo por comparación. Como gallego, me gustaría que se escribiesen obras importantes en la lengua regional, pero miro a los separatistas y veo que de ellos solo sale basura.

**Las literatura gallega, catalana  o vasca en las lenguas regionales son mucho menores en calidad y cantidad que las literaturas gallega, catalana o vasca en lengua española.

**El rey se ganó a la mayoría de los españoles con su discurso de 2017. Los ha perdido con la firma de unos indultos que convierten aquel discurso en una farsa.  Aunque la política no debe centrar su ataque en él, es preciso tomar nota, denunciar al gobierno del Doctor y su cómplice el PP, y dejar al rey de lado, pues puede salir por cualquier registro.

**Si el rey se hubiera negado a firmar los indultos, la pesadilla del Doctor y su banda se habría terminado en poco tiempo. Ahora seguirá cometiendo todas las fechorías a su alcance. El Doctor es osado, el rey y casi toda la oposición son timoratos.

**Aunque hay muchos useños amigos de España, la línea general histórica y política de Usa ha sido y es inevitablemente contraria.  No son un aliado fiable para nosotros ni lo pretenden. Ahora encontramos a jefecillos militares españoles tan contentos de servir a los intereses anglosajones.

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Galería de charlatanes (XXIV):  Vileza de Tusell y tesoro artístico español

La exposición Arte protegido, del Museo del Prado, sobre el salvamento de obras de arte durante la guerra no llega a patraña sistemática, como la montada por los chicos de Alfonso Guerra en torno al exilio, pero dista de informar con claridad de los avatares del patrimonio artístico español durante la guerra civil.  El visitante  se hará una idea muy muy confusa del asunto, salvo de algunos aspectos  meramente técnicos.

Pero es Javier Tusell -el historiador profesional y «científico», amigo de la censura y de una concepción adoctrinante (es decir, totalitaria) de la historiografía-, quien, en el prólogo al catálogo, da la nota política de la exposición. Que es lo fundamental, pues el salvamento de las obras de arte no fue ante todo una operación técnica, llevada pasablemente por la Junta del Tesoro Artístico «republicana», sino política.

Tusell, después de libros como el mío sobre los mitos de la guerra, no puede hablar con la desenvoltura de antaño sobre las maravillas del espíritu republicano, pero no obstante se las arregla para colar embustes del tamaño del propio museo del Prado. Intenta transmitir la tesis de que «fue el espíritu regeneracionista de la República el que salvó el patrimonio», mientras, por el contrario, «a los sublevados» les interesó, ante todo, ganar la guerra, y por tanto la protección del patrimonio tuvo para ellos importancia muy reducida. Naturalmente, ganar la guerra les interesó tanto a los sublevados como a las izquierdas, pero el lector desprevenido es inducido a creer que fueron los franquistas los principales destructores del patrimonio, por acción (bombardeos) o por omisión (desidia).

La verdad es totalmente opuesta, y puede resumirse así:

a) Durante la guerra fue incendiada o destruida por otros medios una cantidad ingente de obras de arte, bibliotecas modernas y  antiguas y valiosísimas, acumuladas durante siglos, edificios de gran valor artístico, archivos, etc. Otros bienes artísticos e históricos fueron saqueados, en especial los que, por su contenido en metales o piedras preciosas, podían ser fácilmente vendidos.

b) La práctica totalidad de esas destrucciones y expolios se dio bajo el Frente Popular, y fue espoleada por la propaganda no sólo de anarquistas (como indica Tusell), sino de comunistas, socialistas y azañistas. Por ejemplo, el periódico de Azaña, Política, alentaba al vandalismo y bendecía a sus autores, como expongo en Los mitos de la guerra civil. Pueden citarse las incitaciones en verso hechas por Alberti, a quien suelen presentar muchos libros de “historia” como uno de los salvadores del patrimonio artístico. 

c) Los bombardeos nacionales sólo causaron pérdidas insignificantes, y aun ellas de modo involuntario, por fallos de puntería normales en tales casos. Y de ningún modo los “republicanos” trasladaron las obras  para librarlas de ataques aéreos, pues empezaron a destruirlas  o trasladarlas antes de cualquier bombardeo (a decir verdad, empezaron a destruirlas apenas comenzada la república, en mayo de 1931). Además, durante toda la guerra el museo del Prado sirvió como en almacén de tránsito de innumerables obras traídas de otros lugares, prueba del poco temor de las autoridades izquierdistas a los bombardeos. La alusión a éstos fue sólo un pretexto para despistar a la opinión internacional y, de paso, culpar a los franquistas.

d) Hubo un peligro real de bombardeos, pero se debió precisamente a los traslados, sobre todo cuando, lamenta Azaña, los depósitos fueron colocados al lado de polvorines o parques de artillería, como ocurrió en Figueras y Peralada. Si se salvaron entonces fue simplemente porque el servicio de inteligencia franquista sabía que allí estaban.

e) Siendo así las cosas, como indudablemente así fueron, por mucho que intente ocultarlo Tusell, es lógico que el bando nacional se interesase poco por la destrucción del patrimonio, pues en la zona dominada por él esas destrucciones no existieron, o cesaron tan pronto dejaron de estar bajo el poder de las izquierdas.

Por tanto el salvamento, o lo poco que hubo de tal,  se realizó contra las depredaciones y destrucciones realizadas por las mismas izquierdas. De una manera turbia y desvirtuada, como siempre, Tusell lo admite, al tiempo que le traiciona el subconsciente: «Tan rápida y devastadora como fue la destrucción lo fue la reacción», es decir, la reacción salvadora de los regeneracionistas “republicanos”. Pues en efecto, la reacción fue igual de devastadora. La exposición atiende solamente a los tesoros devueltos a España, gracias a los nacionales,  que lo fueron ante todo porque el modo desastroso como terminó para los rojos la guerra en Cataluña hizo imposible ocultarlos. Otras muchas colecciones de monedas de oro del museo de Arqueología, documentos antiguos, alhajas de familias humildes depositadas en los montes de piedad, pinturas, esculturas, objetos artísticos religiosos, libros antiguos de gran valor, etc., pasaron bajo control de dirigentes rojos una vez perdida la guerra, para perderse en ventas fraudulentas en el extranjero. Tusell no puede ignorar (pero “olvida”) el ilustrador episodio del yate Vita, por cuyos cuantiosos bienes pelearon Negrín y Prieto en Méjico; pero otros tesoros desaparecieron para siempre sin posibilidad de recuperación.

Con toda razón escribió Madariaga: «El tan cacareado salvamento de los cuadros del Prado, lejos de ser tal salvamento, fue uno de los mayores crímenes que contra la cultura española se hayan cometido jamás». Las personas que se ocuparon de salvar los cuadros eran un grupo profesional poco o nada politizado, desinteresado y ansioso de evitar la ruina del patrimonio español,  y eso debe ser destacado. Pero, repito, toda la historia se falsea si no se explica  que esas personas, aunque de buena fe, fueron utilizadas en una política que, de acuerdo con Madariaga, sólo cabe calificar de criminal. Mientras Tusell da a entender con vileza que los criminales eran quienes realmente salvaron la mayor parte del tesoro histórico-artístico del país

(En LD,  blog, 20-4-2008: Una manipulación de Tusell)

 

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