La Gran Mentira de Gregorio Morán, o el moralismo zascandil

Blog I: Carta indistinta a Zapatero y a Rajoy (y II):http://www.gaceta.es/pio-moa/zapatero-o-rajoy-ii-15122014-1632

“Cita con la Historia” no depende de subvenciones ni de ningún gran capital detrás. Depende de sus oyentes. La cuenta para apoyarlo: BBVA:  ES09 0182 1364 33 0201543346. El próximo programa será sobre España y la I Guerra Mundial.

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LA GRAN MENTIRA DE GREGORIO MORÁN, O EL MORALISMO ZASCANDIL

   Esperaba con interés el libro de Morán El cura y los mandarines,  ya que prometía una crítica despiadada, pero objetiva, del lamentable panorama intelectual que vivimos desde hace decenios. Sin embargo toda la argumentación se apoya en una enorme falsedad: que el franquismo fue culturalmente un erial (o páramo, como también se dice). Naturalmente, el autor tiene derecho a opinar así, siempre que justifique su tesis con algo parecido a un análisis… de lo que no hay ni rastro en el libro. El necio embuste, contra el que ya se rebelaba Julián Marías en un artículo que debería ser célebre, se ha apoyado siempre y de modo exclusivo en una pesada lluvia de calificativos en tono de sumo desprecio e indignación moral. Un “método de análisis” que Morán cultiva con verdadero fervor, sin percatarse de que el resultado es un pesado  moralismo, simplón y gratuito. Tampoco le importa al autor (y a tantos como él) contradecirse al citar un elevado número de  escritores  de la época, aunque sobre casi todos ellos vierta su desdén: el erial no lo fue tanto, a pesar de todo… El franquismo (“dictadura implacable”, “brutal”, enemiga absoluta de la inteligencia y la libertad…)  sería en suma una de las mayores monstruosidades de la historia no solo de España, sino del mundo. A la vista de lo que hoy sabemos y de las comparaciones que pueden hacerse con otros regímenes, esos dicterios no pasan de simple estupidez. O infantilismo.  Y si vamos a las comparaciones, el franquismo no fue la Atenas de Pericles, pero a decir verdad tampoco lo fue ningún país europeo desde 1945.

   Hay algo bueno en el libro: pone en solfa la falta de honradez intelectual y moral de tantos escritores “demócratas” y “antifranquistas”, que han accedido a tan envidiables virtudes a base de falsificar sus biografías o de adaptarse las exigencias de este o el otro poder, de preferencia al del PSOE desde que Felipe González llegó al poder con aquello de los “cien años de honradez”. Bien, el antifranquismo, activo o pasivo, a menudo vergonzante, ha sido la gran seña de identidad de la inmensa mayoría de nuestros intelectuales (y políticos) desde la transición, en algunos casos desde bastante antes. Ese antifranquismo de cachondeo ha sido una gran fuente de placer moral, detergente para todo tipo de manchas, justificante cualquier clase de embuste, transformación de las fechorías en acciones virtuosas. Uno de los rasgos de la transición fue la falsificación de las autobiografías, la invención de “exilios interiores”, “terceras España” y demás mandangas para darse pisto y sacar fruto al papel representado. Bien. Solo que para Morán las razones para criticarlos  son las contrarias: no haber sido lo bastante antifranquistas o haberse vuelto “conservadores”, un pecado casi tan grave como el de “franquismo”. En esta orgía de antifranquismo no perdona un solo tópico de la propaganda, desde los referidos a Julián Grimau o a Enrique Ruano, hasta el de Barcelona como “el lugar más avanzado de una España muy retrasada”.  

  Morán distingue el año 1962  como aquel en que por fin se produce una especie de rebelión contra el régimen, “rebelión de los mineros asturianos” (solo exigían mejoras salariales, y una vez logradas terminó la “rebelión”), o el “contubernio de Munich”, patrocinado por la CIA. “Año de audacia y esperanza”, asegura, que fertiliza  un poco el  espantoso erial  y hace crecer una serie –no muy abundante– de intelectuales a su juicio muy valiosos, uno de ellos en el exilio, Max Aub (aunque volvería a España en 1969, año de un estado de excepción causado por los asesinatos de la ETA y que Morán dramatiza a lo bestia, como todo lo franquista). Merece la pena este pasaje del libro: Dionisio Ridruejo escribió a Max Aub una “larguísima carta”resumible en “”Ahora todos estamos por lo mismo. Estamos por la democracia”. Aub le responde:  “Dentro de nada hará veinte años que nos echasteis de España, más de una vida. Hemos sido enemigos en todo menos en poesía, frente a frente, sin tapujos, usted con Falange, con Franco, con la dictadura. Soy socialista, sigo siéndolo. Usted se ha separado de los suyos, yo no. Tal vez piense ahora que tuvimos razón”.  Para entender la historia no hace falta recordar en qué consistió la “democracia”  del PSOE, y lo que habría pasado a la gente de derecha si hubiera triunfado el Frente Popular. En ese contexto, lo de “nos echasteis de España” tiene cierta gracia.  Y vale la pena señalar que Aub era socialista de los de Negrín, el que mandó el oro español a Stalin, el que expolió directamente a la media España, el que se empeñaba en matar a cientos de miles de españoles más metiendo al país en la guerra mundial.  Verdaderamente el socialismo perturba las mentes, y para estos botarates declararse antifranquista ya justifica cualquier embuste y cualquier delito.

   En fin, para Morán lo malo de aquellos “rebeldes” –un tanto zascandiles, que en aquella feroz y abominable dictadura publicaban,  prosperaban, viajaban , formaban grupos…  como casi todo el mundo, y muchos de los cuales simpatizaban con el partido de Moscú en España. Que la producción literaria e intelectual publicada durante el franquismo fuera muy mayoritariamente a-franquista o incluso anti, explica perfectamente la ferocidad de aquella tiranía—, lo malo, digo, era que habían sido, o eso supone él,  “radicales” y con el paso de los años se habían vuelto “conservadores”. Él reconoce méritos especiales, aparte de a Max Aub, a otros como Juan Benet, Martín Santos, Juan Goytisolo, Max Aub y Cela o Manuel Sacristán. Naturalmente, en cuanto a méritos literarios o de pensamiento es muy difícil la objetividad. Morán ni la intenta, todo en él es un subjetivismo exaltado, uno llega a sospechar que algo forzado. Por mi parte creo que el Cela de los años 40, no el posterior, es el mejor novelista español de la época, que Benet y Martín  Santos son casi ilegibles y rebuscados, que Goytisolo y  Sacristán, cada uno en lo suyo, no pasan de  mediocres, y que Max Aub  dista de ser un genio  literario.  Creo que les superan muchos otros no tan “rebeldes”. Son opiniones, claro, aunque podría hablarse mucho sobre ellas. En cuanto a su estatura moral, cabe recordar que  Benet aconsejaba un GULAG sin salida para gente como Solzhenitsin, o que lo característico de Goytisolo ha sido una hispanofobia obsesiva acompañada de una  islamofilia no menos reveladora.

   Queda, ya digo, una abundante información sobre las ideas y venidas de tanto intelectual poco ejemplar, aunque no siempre por las razones que Morán apunta.  La URSS fue llamada  “el país de la Gran Mentira”. España viene a ser algo parecido desde hace bastantes años.

  

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Tiempo de ideas Siglo XXI

Blog I. Carta abierta a Zapatero, que vale igualmente para Rajoy: http://www.gaceta.es/pio-moa/carta-abierta-zapatero-vale-rajoy-12122014-1357

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   Llevamos tiempo animando a nuestros lectores y oyentes a difundir Cita con la Historia entre sus conocidos y en las redes, y muchos ya lo hacen. También hemos emprendido una campaña de micromecenazgo o microfinanciación o crowdfunding  para sostener el programa. Después de dos semanas de mostrar la cuenta  a la que pueden hacerse aportaciones,  hemos recaudado 1.500 euros. Es un comienzo, pero también del todo insuficiente. No podemos estar todo el año en campaña, sino que se trata de hacer una breve y eficaz para sumar los 30.000 euros anuales necesarios como mínimo. Lo más lamentable es que habremos llegado a través de la radio a unas cien mil personas, quizá el doble, y solo 23 han respondido: una por cada cinco mil o diez mil. Esto parece  refrendar la acusación  de gente pasiva, rácana, dada a la queja inane e incapaz de apoyar nada valioso, que suele hacerse a la convencionalmente llamada derecha. No creo que eso sea cierto, pero uno mira con envidia el éxito de Podemos en operaciones de este género, en las que ha recaudado cientos de miles de euros. Muchos habrán pensado, seguramente,  que ya otros se tomarán la molestia –muy ligera– de aportar  una pequeña cantidad. Piensen nuestros lectores y oyentes que iniciativas  como Cita con la Historia no se prodigan, y que dejarlas morir empobrecerá aún más el panorama intelectual-político que sufre el país.

   Por eso quiero explicar el sentido del programa  dentro de la Asociación Tiempo de Ideas Siglo XXI. Vivimos en una época de grandes cambios y novedades que desbordan las ideas tradicionales y exigen un gran esfuerzo intelectual por entenderlos, para evitar que los cambios nos arrastren desastrosamente. El análisis crítico del pasado forma parte de esa tarea,  pero solo una parte,  porque la asociación aspira a convertirse en un taller de ideas o think tank que aborde cuestiones como la democracia, el problema religioso, la crisis económica, el europeísmo, la globalización, etc., buscando planteamientos nuevos, visto que los hoy corrientes resultan a menudo contradictorios o insuficientes.  Empezamos prácticamente sin recursos, pero es preciso intentarlo.  A ese fin, Cita con la Historia  no es más que un comienzo, que creo no interesa solo a quienes lo hacemos, sino a todas las personas inquietas por el panorama que se nos presenta. Por ello todos debemos colaborar a que no se malogre en embrión.

   Hagamos, pues,  un esfuerzo, porque muchas pequeñas cantidades hacen mucho. De aquí a fin de año necesitamos el respaldo económico mencionado arriba para poder trabajar con un mínimo de desahogo hasta  diciembre de 2015.  Dejemos la cultura de la queja y pasemos a cultivar la cultura de la acción. A todos nos va mucho en ello.

El número de cuenta es, en el BBVA de Madrid, ES09 0182 1364 33 0201543346

Podcast de varios programas:  http://www.ivoox.com/podcast-radio-inter-cita-historia_sq_f1126428_1.html

 

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¿Tiene valor la vida humana?

Blog I. Gibraltar (y VI) Círculos  Gibraltar / Preston odia a los españoles:http://www.gaceta.es/pio-moa/gibraltar-vi-circulos-gibraltar-preston-odia-los-espanoles-10122014-1014

**Quiero recordar a los lectores del blog que el programa “Cita con la Historia”, en Radio Inter, los domingos, necesita contar con su apoyo económico. La cuenta, de la Asociación Tiempo de Ideas Siglo XXI es, en el  BBVA:  ES09 0182 1364 33 0201543346. El próximo programa hablaremos de la ETA durante el franquismo, y el siguiente sobre España y la I Guerra Mundial

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–Pues sigamos con la locura y vayamos al tema. En definitiva, Santi, de lo que hablamos es de si la vida humana tiene un valor, es decir, si tiene un sentido. Y como la vida humana, el cosmos entero. Yo sostengo que sin la idea de Dios, toda noción de sentido se disuelve, y por tanto toda noción de valor. Es más, creo que la experiencia me da la razón: el siglo XX y lo que va de este se ha caracterizado por la negación de Dios en unos casos y el desinterés agnóstico  en otros. El resultado han sido brutalidades y guerras extraordinarias en cuya base se encuentra el desprecio por la vida humana…

 ¡Alto ahí! ¿Es que no había masacres y todas esas cosas que dices cuando todo el mundo creía en Dios, o eso decía? Lo que ha ocurrido en el siglo XX no es nada nuevo, aunque la capacidad técnica haya aumentado el número de víctimas. Yo digo que sin necesidad de creer en Dios podemos encontrar en la vida cierto valor y cierto sentido. Y un sentido que le damos nosotros mismos, lo creamos, si quieres, sin recurrir a seres probablemente fantásticos. Si te fijas, nunca ha habido más preocupación humanitaria ni más esfuerzos  por mejorar el destino de la humanidad que ahora, cuando la religiosidad se bate en retirada. Fíjate en los adelantos médicos. Apuesto a que la mayoría de ellos se debe a gente atea o agnóstica.

–Te embrollas tú mismo. Dices por una parte que la vida humana es una pasión inútil, y por otra que podemos crear nuestro propio sentido.  ¿En qué quedamos? Además, hablas de la humanidad como si fuera un solo hombre, como si todos pensaran o quisieran las mismas cosas. Pero no es así: quieren cosas muy distintas, muchas veces quieren cosas opuestas unos de otros, y sin embargo siguen siendo hombres todos ellos. En la guerra mundial última combatieron comunistas, nacionalsocialistas y liberales. Cada uno de ellos decía luchar en nombre de toda la humanidad, incluso los nazis, con su doctrina científica darwiniana luchaban en definitiva por una humanidad superior, si hemos de creerles. Y ahí está el fondo de tu error: dices que nunca hubo más humanitarismo, y es verdad. Pero cada cual entiende a su modo el bien de la humanidad y lucha contra quienes lo entienden de modo distinto, y  eso entretiene mucho, la misma lucha parece que da sentido a las cosas. Ahora bien, supongamos, aunque sea muy improbable,  que todo el mundo  adopta el mismo criterio sobre el valor de la vida humana, más allá del instinto de conservación de cada cual. ¿No ves algo raro en eso?

–No hay manera de entenderse. En definitiva, según tú, la vida y el universo necesitan a Dios para existir. Pero los  ateos y los agnósticos viven, a veces viven mucho mejor que los creyentes y dan a la vida más valor que los creyentes. Es decir, existen sin necesidad de Dios, y  existen con la misma plenitud o con las mismas desgracias que los creyentes.

– Insisto en lo que te vengo diciendo. Supón que un individuo dice: mi vida tiene pleno valor y sentido, porque yo he decidido que sea así. Desde luego nos reiríamos de él. Su vida no procede de él ni él es dueño de la mayoría de las cosas que le pasan, de la gente que encontrará y cómo le influirá, etc., etc.  De eso ya hemos hablado. Bueno, pues eso que decimos del individuo lo extrapolamos a la sociedad entera, a la humanidad entera y nos enteramos de que ella, cuya aparición en la tierra ni su probable fin obedecen a su voluntad, se alza unánimemente y afirma: “me lo debo todo a mí mismo. Yo doy sentido y valor a mi vida.  No existe nada más que mi voluntad”. Es absurdo. Además, por lógica, el valor y el sentido de las cosas depende de nosotros, de nuestra valoración, así decimos que un reloj o una vaca vale tanto en función del destino que le demos o de otro criterio de valoración que está en nosotros y no en los objetos. Pues bien, ¿podemos darnos valor a nosotros mismos, a nuestra vida, incluso si todos los  seres humanos estuvieran de acuerdo en ello? Sería algo absolutamente arbitrario. El valor de nuestra vida debe depender del criterio de un ser distinto y superior, al que atribuimos nuestra misma presencia en la Tierra…  

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Perros verdes

Blog I: Gibraltar (V) Ruina económica para España: http://www.gaceta.es/pio-moa/gibraltar-v-ruina-economica-espana-08122014-1129

**Sobre el programa de Cita con la Historia: https://www.piomoa.es/?p=2788

**Una reseña de Aquilino Duque, Premio Nacional de Literatura: http://vinamarina.blogspot.com.es/2012/07/una-novela-dantesca.html

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   Javi, que había estado  mojando los churros en el café, aparentemente distraído pero sin perder comba de lo que oía, interrumpió, sonriente,  a Santi.

–¡Hay que joderse con vuestros problemas! Sois más raros que perros verdes. Os conozco desde hace tres semanas y siempre estáis dando vueltas a cosas de esas… transcendentales y tal, a la hora del desayuno, y que no llevan a ninguna parte. Pero hombre, mirad alrededor, ¡si nadie se preocupa de esas cosas, de si la vida es absurda, de si Dios nos toma el pelo, de si Sartre y Marx y qué sé yo…! La gente lo que quiere es consumir y entretenerse, coño, no piensa en otra cosa. Ahora mismo, en este bar…

   Mino se mostró de acuerdo, pero en sentido contrario:

–Es cierto, la gente no piensa más que enconsumir y consumir y consumir, más y más cosas. Y en ver esa televisión franquista embrutecedora. Así está de idiotizada. Pero es verdad, tampoco hay que ponerse tan transcendentales, ni tanto ni tan calvo… Bueno, Pepe, eso está bien para un rato, pero siempre que bajamos a desayunar estáis con historias  de miedo. ¿Es que no os preocupa la política? ¿No os preocupa cómo está el país?…

– Oye –dijo Santi dirigiéndose a Javi–, yo no doy vueltas a estas cosas por gusto. Es que me preocupan. Pero si a ti te disgustan y no te preocupan, ¿por qué viene aquí todas las mañanas antes de ir a la facul?

–No, si no me habéis entendido bien.  Me parecéis un trío de célibes cojonudo. Digno de estudio. Dais vueltas a esas historias porque no folláis.  Esa es mi conclusión, y  ya lo decía Freud., la sublimación… Pero no penséis que soy un brutillo sin más,  un cantamañanas, aunque os lo parezca. Me interesáis y me interesa lo que decís, ¿eh?  Somos amigos, ¿no? No me parece despreciable lo que decís,  no, ni mucho menos. Además, no conozco a nadie  que se ocupe de tales cosas, así que solo por eso…  La gente es infantil, no tiene puta idea de nada ni quiere tenerla, y sin embargo  vive… Lo que quiero decir es que a lo mejor, todo eso que lucubráis no tiene más valor que pasarse un rato en una discoteca, o emborracharse, o vender enciclopedias por las casas… y desde luego, me perdonaréis, pero vale mucho menos que echar un polvo… Así que la vida está para vivirla y no para darle tantas vueltas al tarro. Estamos aquí, ¿no? Pues hay que aprovecharlo en lo que podamos. Pero, bueno, no me malinterpretéis, en realidad no os critico, solo digo eso.

–¿Tú qué piensas, Mino? –preguntó Pepe

–Hombre, a mí también me parece importante todo eso.Pero Javi solo piensa en lo que piensa… La gente está embrutecida, yo creo que hay que hacer algo para … en fin… democratizar el país… Esta maldita dictadura…

–¡No, no! Mino, no vayas por ahí o yo me largo. Vosotros no tenéis ni puta idea de cómo se vive fuera de España,  porque no habéis vivido fuera. Yo he vivido en Méjico, en Nueva York y en París y os digo que en ninguna parte se vive mejor que aquí…

–¡Venga ya! Sin libertad…

–Venga –dijo Santi–, cada loco con su tema. Yo, con el mío, así que sigamos, Pepe, si te parece bien, y que estos hagan lo que quieran

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Diferencias de sexos

Blog I: Cosas que deben saberse sobre la Constitución: http://www.gaceta.es/pio-moa/cosas-debe-ud-cobre-constitucion-06122014-1104

Domingo, en “Cita con la Historia” hablaremos de la Reconquista por segunda vez. Radio Inter, de 4 a 5 de la tarde. Es tiempo de pasar de la cultura de la queja a la de la acción. La cuenta  para aportar  al programa  es: Asociación Tiempo de Ideas Siglo XXI es, en el  BBVA:  ES09 0182 1364 33 0201543346

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SIMPLICIO.- Tú, retrógrado  Felicio, tratas  a todas las mujeres como seres carentes de personalidad, alienados, que sólo están en este mundo para alumbrar y criar la descendencia. Siendo benevolentes podría compararse tu actitud con la de un niño egoísta e inmaduro que no ha aprendido a compartir.  Todos,  tanto hombres como mujeres, tenemos el deber de cultivarnos íntegramente. La sabia Naturaleza no ha dotado a la mujer de menor capacidad intelectual. El futuro, mal que os pese, nos pertenece a los progresistas, y vosotros iréis, jodidos, al basurero de la historia.

FELICIO.- Es muy posible, buen Simplicio, que tengas razón en lo del basurero, pero dejemos eso a la Sapientísima y no nos adelantemos a sus dictámenes. La Sapientísima ha dotado a las mujeres, parece ser, de talentos e inclinaciones algo diferentes de los hombres, ya lo vimos con la caza y esas cosas, tú mismo lo reconocías, aun deplorándolo. Las feministas odian esas diferencias, detestan alumbrar y criar hijos, tareas que deben de ser harto fastidiosas, así que les doy toda la razón, a mí no me gustaría nada hacer esas cosas, y lo que no quieras para ti no lo quieras para los demás, etc., como decía Confucio, si mal no recuerdo. Claro que siempre han hecho las mujeres otros trabajos sin duda más agradables y productivos, como la recolección y todo aquello, no sé si también lo veis mal los feministas… En fin, que queréis eliminar todas las diferencias, y ahí yo ya no entro. Después de todo, muchas de esas diferencias vienen claramente de Madre Natura, y ¿quién tiene razón, Madre Natura o vosotros los feministas? ¿Puede que la Sapientísima no sea tan sapiente como suponemos? ¡Pues vete tú a saber! Y quitar las diferencias ¿es bueno para las mujeres?  No puedo decirlo, por no ser mujer. Pero afirmo que para los tíos, por ahora, es excelente: a lo largo de la historia, siempre hemos estado sometidos a una esclavitud  por eso del deber de atender a la familia y demás, y ahora nos vamos emancipando…

PATRICIO.- No lo había mirado yo desde tan enjundioso punto de vista, noble Felicio, pero quizá eso ayude a comprender que haya más feministos que feministas, y que la mayoría de las feministas sean un poco machorras, lesbianas y esas cosas, ya sabéis, porque tengo entendido, por estudios muy sesudos, que la proporción de marimachos y demás es  entre las feministas  desusadamente alto. Con el máximo respeto para esas señoras, que también la Sapientísima ha tenido a bien crearlas, y tienen tanto derecho a existir como cualquiera.

SALICIO.- No sé quién está más loco…

FELICIO.- Lo que pasa, enamorado Salicio, es que no sabes razonar ni llevar hasta su fin la lógica, y por eso te espantan las conclusiones ineluctables…

MAURICIO.-  Reconozcamos que Natura Sapientísima ha establecido ciertas diferencias. Por ejemplo, decía un docto científico, el cuerpo de la mujer está concebido en torno al sexo, que en ella es interno y moldea todo el resto. En cambio en el varón es externo, comparativamente pequeño, y el conjunto de su cuerpo parece diseñado para el trabajo, el esfuerzo y la lucha.

SIMPLICIO.- ¡Claro, como que en la división primitiva del trabajo los fulanos se quedaron con la parte mejor, y de esa injusticia han seguido todas las demás, como ya aclaré!

PATRICIO.- Lo cual cabe apreciar no menos en el modo de vestir: el atuendo femenino es sexual, incluso cuando trata de no serlo. En cambio el del hombre es profesional. Y la moda es cada vez más sexual, trata de resaltar más y más el componente sexual, provocativo, de las tías, algo que antes solo ocurría con las… en fin, con las señoras  cortesanas. ¡Oye, y las mujeres en general se apuntan, eh! No hay más que verlas por las calles de Porriño… En los tíos es muy raro ese modo de vestir, si dejamos aparte a algunos maricas y macarrillas…

FELICIO.- Notad también que en el cuerpo masculino la parte principal es la superior, la más alejada del suelo, la más noble, por así decir; en la mujer ocurre ciertamente al revés.

MAURICIO.- Muy sagaz tu observación,  excelente pelaovejas, nunca se me había ocurrido reflexionar al respecto. Y me pregunto, ¿qué méritos habremos contraído los varones para que la sabia Natura nos haya privilegiado con tales dones? Porque, francamente, quitándonos a nosotros y a cuatro más, los tíos en general son bastante gilipollas y cabrones…

APARICIO.- Yo sospecho, camaradas, que la Naturaleza es sabia, indiscutiblemente, ¡nada podremos aprender que no esté en ella!; pero, en cambio, no es justa: ahí tenéis a nuestro amigo Fabricio, tan maltratado sin ninguna culpa de su parte. Chepa, cojo y todo eso. Parece como si doña Natura le hubiera cogido tirria desde antes de nacer.

SALICIO.- Pues, hablando de diferencias,  debéis reconocer que las mujeres son más amables. Sonríen más, ríen más… Quizá son más felices.

MAURICIO.- No lo dirás por Amarilis… También lloran más. Son más emotivas.

SALICIO.- Son más generosas. Si tú tratas bien a una mujer, ella te tratará aún mejor

APARICIO.- Eso será alguna que tú conoces…

MAURICIO.- Ya hemos visto cómo ha correspondido Amarilis a tu tierna solicitud…

http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/la-irracionalidad-del-amor-5040/

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