El argumento contra la ley de memoria del gobierno es muy simple: “Ustedes llaman “democrática” a una ley que atacan las libertades de opinión, expresión, investigación y cátedra, y que pretende despojar a los españoles de su derecho a conocer versiones distintas y hacerse una opinión independiente. ¿Y por qué necesitan una ley así para imponer su versión de la historia? Porque saben perfectamente que su versión no se sostendría en un debate libre y democrático. Y porque necesitan esa versión para fundamentar sus políticas precisamente contra la libertad de los españoles.
*************************
Efectos históricos de la Guerra de independencia
La mal llamada Guerra de independencia corona un largo proceso abierto a finales del siglo XV, cuando España asciende a primera potencia europea en enfrentamiento directo con el Imperio otomano, con Francia, muy pronto con Inglaterra y los protestantes. Durante un siglo y medio, España mantuvo su posición en pugna con tan peligrosos enemigos. Neutralizado más o menos el peligro otomano, con el que había colaborado Francia, y durante un tiempo la acción protestante y la inglesa, sería la alianza entre los protestantes y la católica Francia la que conduciría a la Guerra de los treinta años, la paz de Westfalia y luego la de Utrecht, que marcaron el paso de España a una posición secundaria y satelizada. De ella se recuperó parcialmente durante el siglo XVIII como tercera potencia europea, si bien un tanto subordinada a Francia.
Es en estas circunstancias cuando, a comienzos del XIX se produce la invasión napoleónica, y con ella el hundimiento del poder y la economía españoles y su paso a potencia de tercera categoría. Desde hacía dos siglos, Inglaterra trataba tenazmente de destruir el Imperio español y supeditarlo a sus intereses comerciales y financieros. Repetidamente había intentado estrangular el Imperio mediante ataques directos, y siempre había salido malparada del designio, pero la resistencia de España a Napoleón le dio una oportunidad realmente magnífica de alcanzar dos magnos objetivos: derrotar a Francia en “alianza” con los españoles, y simultáneamente destruir el Imperio español por otros medios. Concretamente financiando y apoyando las rebeliones en América, cuyos jefes, masones, obraban prácticamente como agentes de Londres. De este modo Francia e Inglaterra, los dos mayores enemigos seculares de España después de los turcos, se complementaban inopinada y paradójicamente en el mismo objetivo de reducir España a la impotencia. El país quedó arruinado, su flota fue dejada pudrirse, e Inglaterra se aprestó a dificultar al máximo el envío de tropas a América para sofocar las sublevaciones.
Herencia mayor de aquella guerra fue la profunda división interna del país. Durante tres siglos, España (incluido su imperio) había sido quizá el país internamente más estable de Europa, una de las causas de su poder y capacidad de recuperación. Pero en el siglo XIX se convirtió en el país de las guerras civiles y los pronunciamientos. La masonería, otro legado de aquella guerra, funcionó internamente al servicio de Inglaterra o Francia. La herencia se ha extendido de un modo u otro hasta la pasada guerra civil, y hoy reaparece como intento de disgregar el país y complementariamente liquidar su soberanía.


***********************
Siempre el PP
“El desideratum de la demagogia, la parcialidad, la desfachatez y el cinismo de la cultura oficial se alcanzó terminando el año 2000, en ocasión de celebrarse en Guadalajara (México) una Feria del Libro a la que acudió nuestro país a través del ministerio que dicen de Cultura, el cual editó para tal evento un folleto que pretendidamente recogía la actualidad literaria española. Los criterios selectivos resultaban tan demenciales que hasta conspicuos escritores de izquierda pusieron el grito en el cielo. Para comprender la arbitrariedad de los nombres elegidos (recuerdo, por el ministerio que regenta doña Pilar del Castillo, PP), bastará decir que entre ellos no figuraba Buero Vallejo, que a Cela se le despachaba con cinco líneas harto despectivas, mientras que la luminaria de las letras hispanas de este siglo, el Cervantesde nuestro tiempo, era el abstruso Juan Benet, que Dios tenga en su gloria” (F. Vizcaíno Casas, Los pasos contados II)
Benet no solo era “abstruso”, literariamente pretencioso y mediocre, también partidario del GULAG para Solzhenitsin, y una estrella cultural de El País y del mundillo progre en general, y hoy prácticamente olvidado.
******************
Hombre, cosmos y Dios
Puede ser que el hombre necesitase la religión, la idea de Dios –sublimando sus propias capacidades humanas a un nivel sobrehumano– por ignorancia, por falta de conocimientos y por limitaciones de su capacidad técnica.
Es el argumento principal de las ideologías, y tiene su parte de verdad: La percepción de la naturaleza, que acoge la vida del hombre y al mismo tiempo le es hostil y acaba con ella, provoca en la psique sentimientos muy fuertes y mezclados: de belleza, de terror, de gratitud, de propia insignificancia ante fuerzas infinitamente más poderosas que él.
Es comprensible, pero debes admitir que conforma ha avanzado la ciencia y se han ido conociendo las leyes conforme a las cuales opera la naturaleza, y las técnicas que vuelven más segura la vida humana frente a su hostilidad, la religión ha retrocedido y han aumentado el ateísmo y el agnosticismo.
Creo que es un error. El primitivo se impresionaba contemplando la tierra en torno, el cielo con su sol y sus estrellas por encima, y su propia vida efímera. ¿Acaso la ciencia o la técnica han acabado con el sentimiento de impotencia básica y la angustia correspondiente? Por el contrario. La imagen que tenemos del cosmos es inmensamente más desalentadora que la del hombre primitivo: una inmensidad inimaginable frente a la cual las ideas, ilusiones y pretensiones de los seres humanos, afanados a sobrevivir sobre la superficie de un planeta absolutamente insignificante, se vuelven a su vez absolutamente insignificantes. ¿Cómo diferir eso?
Sin embargo los conocimientos científicos y las aplicaciones técnicas están creciendo exponencialmente, y sin necesidad de religión ni de Dios. Ya asombra lo que consiguen hoy, y quién sabe lo que alcanzarán en el futuro, acaso el dominio del cosmos, de la vida, esa divinización del HOMBRE de la que tanto se habla, porque ya parece técnicamente concebible, aunque por ahora o mucho tiempo imposible…
*************************
1944: España frente a la invasión
Cuando la guerra mundial se acercaba a su fin, las amenazas y peligros de invasión de España se hacían más y más inminentes y motivaban dentro del propio franquismo intrigas y vacilaciones. Los comunistas decidieron adelantarse con una inteligente estrategia: tratar de unir a las fuerzas del exilio, incluso a algunos monárquicos, en un órgano político común, y al mismo tiempo crear un ejército guerrillero. De esta manera, a la hora de la caída del franquismo ellos serían la fuerza decisiva, a tener las armas amparadas por una supuesta legalidad interna e internacional 170 – España ante la invasión | ¿Por qué salvó Franco a miles de judíos? – YouTube