La Falange en perspectiva
La Falange fue uno de los partidos o “familias” del franquismo, que llegó a tener más afiliados que los partidos del Frente Popular. Fue la más débil de dichas familias, porque su semejanza –que no identidad– con los fascismos la hacía blanco privilegiado de los ataques de comunistas y anglosajones, que al mismo tiempo trataban de identificar con ella al régimen en su conjunto. Y por lo mismo, las otras familias terminaron por intentar hacer de la Falange una especie de chivo expiatorio para exculparse ante los vencedores de la SGM, sobre todo cuando se acercaba la transición. Por otra parte, en sus pugnas con los “catolíticos” (católicos políticos) siempre o casi siempre llevó las de perder, ya en los años 40, y más decisivamente después del Vaticano II y con Carrero.
Debido a esas circunstancias, la Falange ha sido especialmente calumniada. Pero su contribución a la reconstrucción material y moral de España después de la guerra civil fue más que notable. De las familias del régimen fue la de mayor sensibilidad social, muy necesaria en circunstancias en que otras familias parecían justificar la leyenda de la guerra como un enfrentamiento de “la oligarquía privilegiada” contra el “pueblo trabajador” (los monárquicos eran simplemente indiferentes, y los más católicos profesaban un paternalismo poco soportable). Las viviendas baratas y salubres, la disminución de la mortalidad infantil, las leyes desarrolladas luego como seguridad social, fueron sobre todo obra suya. Y fue principalmente la Falange la que generó el espíritu de desafío preciso para afrontar el criminal aislamiento al que intentaron someter a España soviéticos, anglosajones, democracias y tiranías varias, todos juntos y en unión, después de la SGM.
Se ha achacado a la Falange un estilo bravucón y matonesco, pero aunque hubo algo de ello, ya José Antonio se preocupó de crear círculos intelectuales de valor. En los años 40 y 50 fue la Falange el grupo más abierto ideológicamente y más propenso a la recuperación de los intelectuales del exilio, aunque muchos de ellos fueran políticamente opuestos. En lo cual fracasó — no del todo–, por el estúpido sectarismo de unos exiliados que se creían a punto de volver en triunfo sobre los tanques useños para aplastar a los vencedores de la guerra civil; y también por la dura oposición de los “catolíticos” (Gran debate intelectual en los años 40-50 | Más España y más democracia (piomoa.es).
A finales de los 50, la Falange perdió aún más terreno. Sus soluciones económicas, que habían funcionado bastante bien en la época anterior, fueron sustituidas por las de los “tecnócratas”, varios de ellos ligados al Opus Dei. La nueva política económica tuvo un éxito sin precedentes –sobre el sustrato previamente creado–, generando un ambiente social nuevo en el que se iban anquilosando las políticas y retóricas que tanto habían ayudado en los años anteriores. En un régimen vaciado de sustancia ideológica por el Vaticano II, aunque muy exitoso económicamente, la Falange perdió todas las batallas internas, y sus consignas, análisis y retórica sonaban cada vez más anticuadas. La sociedad había superado los difíciles decenios 40 y 50 gracias en gran medida a la Falange, pero esta había perdido su fuerza intelectual y política ante las nuevas circunstancias. Fue incapaz incluso de reivindicar su historia, que se la “hicieron” sus enemigos, los cuales han redondeado la faena con la profanación de la tumba de su fundador en el Valle de los Caídos, sin que los restos del partido hayan podido replicar adecuadamente.
Pero la historia debe ser conocida, como antídoto contra la barbarie de la “estupidez y la canallería”, que decía Marañón, hoy nuevamente imperante.
*********************************
Holocausto de libros
**Dudaba del carácter nazi de Zelenski. Sabiendo que ha destruido decenas de millones de libros por el delito de ser de autores rusos o estar en ruso, queda clara su ideología nazi, aunque él sea judío.
**Los nazis quemaban libros en las plazas públicas (¿o solo lo hicieron una vez en una plaza pública? He leído las dos versiones). Pero, en fin, quemaban libros por ideología. Zelenski y su sicaria Oleksandra, los queman simplemente por ser rusos. No deja de ser un avance. A su modo.
**Hay que decir que los rojos españoles no se parecían a Zelenski ni a los nazis: los de aquí quemaban bibliotecas enteras, sin importarles los títulos o el carácter ideológico o nacional. Incluso con Felipe González destruyeron los fondos de la Editora Nacional y diversos archivos. Casi nadie protestó. Sus cien años de honradez les autorizaban. (Pasta de papel – Pío Moa – Libertad Digital)
**La o las quemas nazis dieron lugar a un inmenso escándalo que perdura con plena fuerza hasta hoy: quemar libros ya define como bárbaros a sus autores , “quemarán libros pero no matarán las ideas”, etc. ¿Han oído o leído ustedes alguna enérgica protesta de periodistas, políticos o intelectuales españoles por el holocausto de libros que están perpetrando Zelenski y sus “demócratas europeístas ucranianos”?
********************************
El maquis y la reconciliación
Dice Beevor, autor de una pésima historia de la guerra civil, a la que dediqué algún artículo en Galería de charlatanes y otros más antiguos en Libertad digital, que el franquismo venció al maquis mediante batidas y “contrapartidas que “se dice, saqueaban e incendiaban poblaciones, cometiendo robos, violaciones y hasta muertes” que achacaban a los verdaderos huidos, para que la gente los rechazara. Se dice. “Alonso Vega practicó una política casi de tierra quemada en las zonas de maquis, incendiando pueblos enteros, aplicando indiscriminadamente la «ley de fugas», torturando con brutalidad, pagando espléndidamente las delaciones y llevando a cabo matanzas ejemplares terribles” . “Los guerrilleros pudieron llegar a ser 8.000, y fracasaron porque ellos y sus colaboradores fueron diezmados sin piedad, pero también porque les faltó el apoyo de una población que había sufrido demasiado y estaba siendo reprimida política, económica y socialmente”.
Aquí, como siempre en relación con España, Beevor solo repite la propaganda más burda. La historia del maquis está bien documentada, pero a él le da igual. Ni tierra quemada, ni incendio de pueblos enteros, violaciones, etc. Desde luego el maquis, que pretendía resucitar la guerra civil como paso al comunismo, fue combatido sin miramientos, algo imprescindible en una situación internacional de acoso contra España (el aislamiento pretendía hundir a España en una gran hambruna). Aquí había el peligro de una guerrilla comunista como la que no fueron capaces de dominar los ingleses en Grecia a pesar de utilizar los métodos más drásticos. Y afortunadamente para España (y para Europa y la propia Inglaterra), fue derrotada.
¿Por qué fue derrotada? La represión no habría sido eficaz si el maquis hubiera logrado arraigar entre la gente. Y no arraigó porque la gente no quería nada de aquello. La de derecha (al menos la mitad de la población por entonces) porque se identificaba con el franquismo, y la de izquierda porque había conocido el hambre y las brutalidades del FP y lo último que quería era volver a aquello. Y todos porque el franquismo había salvado a España de las delicias de la guerra mundial, entre ellas los bestiales bombardeos sobre población civil en que se habían distinguido los anglosajones. Y en eso consistió la reconciliación popular, bajo el prestigio del franquismo y sin necesidad de ningún abrazo.
Dice también nuestro ilustre historiador: “No hay forma de defender la política económica de Franco, un sistema chapucero de control estatal que algunos comentaristas han comparado acertadamente con los estados satélites soviéticos de los años de la guerra fría. Sólo, tal vez, la Rumania de Ceaucescu igualó el nivel de corrupción y despilfarro de la España de Franco. La liberalización parcial de los años 60 tuvo mucho más que ver con la influencia exterior que con el propósito del régimen”.
¡Hombre…! Todo es relativo. Inglaterra salió quebrada de la SGM, pero le fueron condonadas las deudas y recibió la mayor tajada del Plan Marshall, pese a lo cual fue la derrotada Alemania, con mucha menos ayuda, la que mejor aprovechó dicho plan. No se puede decir quizá que la economía inglesa fuera chapucera, pero desde luego no fue para dar muchas lecciones. Por comparación, España tuvo que bregar con el enorme desastre económico dejado por el Frente Popular, reconstruirse primero frente a boicots y chantajes exteriores, especialmente ingleses, y luego sin ningún plan Marshall y en medio de la hostilidad delictiva de medio mundo. Y con tales adversidades, que probablemente habrían hundido a cualquier otro país, España se reconstruyó, desafió y venció el aislamiento, y consiguió cifras económicas muy superiores a las de la república. No está nada mal para ser “chapucera”, ¿no? Y comparar su economía con la de los satélites soviéticos indica en Beevor una falta de información muy culpable en un presunto historiador. Aquí no hubo absorción de la economía por el estado, ni impuestos asfixiantes, sino una economía interna esencialmente liberal (Julián Marías)l, con un peso del estado (de los impuestos) casualmente menor que en Inglaterra.
En cuanto a la corrupción que asegura Beevor en España, existe también la corrupción intelectual. Y Beevor podría hacérsela revisar.
************************
Pasarela de capullos 1
La colonización cultural que sufre España por el inglés suma un sinfín de capullos españoletes que colaboran como si darse cuenta. Aunque su número es infinito, como decía la Biblia, expondremos aquí algunos diariamente
*”SoldierSpain, tu website militar de Ejércitoespañol.es”. Debería llamarse SepoyGib. El carácter cipayo del actual ejército se extiende a todos los niveles.
*Una revista cipaya de temas militares: Soldiers raids. Orgullosos, los capullos.
*”War heat internacional es la revista española (dice)especializada en defensa y seguridad”
Un capullo llamado Jorge Carrillo se hace llamar Jordi Wild … y su canal de YouTube es The Wild Project
Iker Jiménez tiene una sección Mistery News en su programa, y otro Milenio live…
****************************




