Crónica: Un solo político de talla
**Oigo que Jiménez Losantos condena la colonización cultural alimentada por gran número de empresarios cosmopaletos, dedicados a difundir el inglés. Llevo 20 años denunciando este fenómeno a todos los niveles, no solo económico, que inadvertidamente va convirtiendo nuestra cultura en un apéndice cutre de la anglosajona. Un verdadero Gibraltar ideológico. Conviene que otros formadores de opinión se sumen a la denuncia.
**Dice Savater que “el mal histórico de la izquierda está en considerarse la única con derecho a gobernar”. Si solo se lo hubiera considerado… Pero su historial de violencia golpista, chekas, asesinatos y corrupción, es algo más que una consideración.
**En el panorama político español solo veo un político de verdadera talla: Abascal. Luego hay en VOX varios buenos pesos medios. Fuera de VOX, apenas más que estafadores y rateros de la política.
**Dice la arpía Calvo que no le gusta que la protejan los policías que se manifestaron hace días. Tal vez a los policías tampoco les agradara proteger a la arpía. Quizá ella prefiera la protección de etarras y delincuentes, después de todo son sus socios de partido, que a su vez los protege.
**Hay expresiones que ya revelan una historiografía torpe y aldeana como “el cainismo español”, “el guerracivilismo español”, y similares. Su enorme extensión es devastadora.
**No queda claro si los que hablan de “cainismo” español se excluyen, dejando de ser españoles, o son ellos mismos unos caínes más.
**Una cosa es decir que el sentido de la vida escapa a nuestra capacidad racional, y otra afirmar que la vida no tiene sentido.
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Poder y democracia (X). Concepto de pueblo
46. El concepto de “pueblo” se entiende generalmente de dos modos: como el conjunto de los habitantes de un país, con todas sus diferencias de posición e intereses, o como la gran mayoría gobernada, por oposición a las minorías gobernantes (oligarquía).
47. Como conjunto general, el concepto expresa una sociedad con bases culturales e históricas comunes, pero bajo esa relativa igualdad permanecen grandes diferencias de posición, intereses, etc, que pueden llevar a guerras civiles. Dicho de otro modo, en todo pueblo coexisten tendencias integradoras y disgregadoras.
48. Como expresión de la gran mayoría gobernada por oposición a las oligarquías gobernantes, el concepto de pueblo es falso, pues no existe esa oposición de principio. Las oligarquías pueden oponerse a la mayoría del pueblo, pero siempre son aceptadas y seguidas por una fracción mayor o menor de este.
49. En la lucha política ha sido y sigue siendo frecuente que una fracción oligárquica aspirante al poder trate de ilegitimar y derrocar a la que lo ejerce realmente oponiéndola al “pueblo y presentándose como la auténtica representante de él. Evidentemente, se trata de una usurpación, de tendencia totalitaria y por lo demás muy frecuente. En la actualidad vemos a grupos oligárquicos hablando no ya en nombre de un pueblo determinado, sino de “la humanidad” al completo.
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Tres damas de la Revolución
Uno de los capítulos de Por qué el Frente Popular perdió la guerra versa sobre la influencia política, desde luego importante, de La Pasionaria, Federica Montseny y Margarita Nelken, comunista, anarquista y socialista-comunista respectivamente. Las tres muy partidarias y promotoras del terror, aunque con gradaciones significativas entre la más terrorista, Nelken, y la menos, Montseny. En Nelken, especialmente, se percibe un sólido nexo entre una especie de histeria personal y de furia ideológica, bien manifiesto, por ejemplo, en su campaña de embustes y contradicciones flagrantes –que nada le importaban– sobre la huelga agrícola organizada por el PSOE-UGT a principios del verano de 1934 y que pudo haber causado una gran hambruna en España. Sus cantos al terror y contra toda moderación en el verano de 1936, con la guerra ya en marcha, son también explícitos. La Pasionaria era, desde luego, mucho más cerebral y calmada, sabía exponerse menos, lo que no la hacía menos eficaz. Como dirigente, fue más bien un fracaso, pero muy promovida por su condición de mujer y de mitinera, y sus líos y celos con su amante Antón resultan también reveladores. Montseny fue más intelectual a su modo, algo más humanitaria y quejosa de cómo los demás descargaban en ella trabajos y responsabilidades. Los comentarios mutuos entre ella y el también anarquista García Oliver –ambos ministros en en Frente Popular– tienen “miga” como suele decirse. Le dediqué un ensayo hace muchos años: Federica Montseny o las dificultades del anarquismo, que valdría la pena reeditar. Las tres se proclamaban feministas y representantes de la mujer, pero no sé si a la mayoría de las mujeres les halagaría mucho verse representadas por ellas. A Preston, por ejemplo, le parece que sí, que eran ejemplares eximios de “emancipación femenina”.
Sobre los preparativos para el desembarco en Normandía, la persecución a los judíos y las repercusiones de la guerra europea en España: 207 – España ante el desembarco de Normandía – YouTube




