Para seguir difundiendo insistentemente, los que tengan conciencia de la amenaza a nuestra libertad: carta abierta al gobierno https://www.piomoa.es/?p=14424
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La “traición” del rey
No hay el menor cabreo en la Moncloa por la “traición” del rey. Al contrario, están felices. Fingen cabreo haciéndose los ofendidos al modo de los matones y estafadores, para justificar un renovado ataque a la monarquía y humillar al rey, que es lo que han venido haciendo desde el primer momento. Alguien debiera reseñar los gestos humillantes del Doctor y su pandilla al monarca, que ya son muchos, y el penúltimo ha sido precisamente impedirle asistir a la ceremonia de los jueces en Barcelona en complicidad con los separatistas. Pero el mayor golpe por ahora ha sido la profanación de la tumba de quien trajo la monarquía a España, hecho en cierto modo natural después de que hicieran firmar al botarate Juan Carlos su propia deslegitimación.
Dicen los más brutos del gobierno de estafadores que el rey ha maniobrado contra ellos. Ojalá fuera cierto. A menos que la monarquía quiera suicidarse, como ocurrió en 1931, tendrá que reaccionar. Hoy por hoy la apoyaría una gran mayoría de españoles, pero si no se decide, caerá ignominiosamente, como en 1931. El problema es que con ella caerían muchas otras cosas, y España repetiría las viejas miserias. Como de hecho viene sucediendo.
La sociedad española está seriamente enferma. Su enfermedad se llama la gran mentira sobre la democracia y más profunda aún sobre sí misma, su historia y su cultura, en que se han empeñado todos los partidos desde la transición.
España vive en golpe de estado permanente, con gobiernos regionales en abierta rebeldía y partidos en el gobierno resueltos a acabar con la Constitución y con la democracia. Y se está llegando a momentos críticos, en que hasta los más idiotas o cabestros, me refiero al PP, tendrán que elegir.
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Memorias del PCE(r)-GRAPO
Leo en una entrevista suya que usted se sentía feliz en sus tiempos del PCRGRAPO. ¿Cómo es posible? Creía que usted renegaba de aquello.
Lo he explicado. Si el franquismo era un régimen criminal, entonces teníamos razón. Obviamente, yo creía que lo era, un régimen criminal. Todos los antifranquistas decían lo mismo, pero en el fondo no lo creían, era pura farsa, como lo es ahora. Casi todos vivían muy bien en el franquismo.
Pero ustedes practicaban el terrorismo.
Sí, pero el terrorismo lo practicaba la resistencia a los alemanes en Francia o en Italia o en Yugoslavia, la resistencia sionista a los ingleses en Israel, la resistencia vietnamita a Francia empezó como terrorismo y la argelina siempre fue esencialmente terrorista, el IRA consiguió expulsar a Inglaterra de la mayor parte de Irlanda… Parece que todo eso está justificado.
Pero decir que se sentía feliz…
Es un modo de hablar. La camaradería, la sensación de peligro, la sensación de que desafiábamos a un poder mil veces más fuerte, pero injusto, que no lograba aplastarnos… Eso me proporcionaba cierta satisfacción moral. Yo estaba en contra de matar policías, esa fue una causa de que me expulsaran. Prefería grandes sabotajes, acciones espectaculares a ser posible sin víctimas, y centrar los atentados personales en los “peces gordos”. La verdad es que el GRAPO hizo cosas importantes, muy superiores a la sordidez de asesinar a policías o gente común, en la que terminó cayendo como otros grupos.
¿Cosas importantes?
Pues sí. Por ejemplo la réplica a las últimas ejecuciones del franquismo asesinando a cuatro policías simultáneamente, un tipo de acción que no se había producido desde la guerra civil, de efecto psicológico en el momento en que el régimen parecía salirse con la suya y cuando toda la oposición se había metido bajo la cama. Conmemoramos el 18 de julio, en 1976, con numerosas explosiones en lugares simbólicos, en ocho o nueve ciudades, contra monumentos, incluso instalaciones militares, sin víctimas. Y lo repetimos al poco tiempo, a pesar de las redadas policiales. Aquello dejó literalmente aplanados al gobierno y a los partidos. Y a pesar de las redadas vino después la Operación Cromo, el secuestro de Oriol y luego de Villaescusa y otras operaciones conexas, que demostraron la sólida organización interna conseguida en varios años de trabajo, y que durante dos meses mantuvieron en vilo todas las maniobras de la transición. La verdad es que estaban todos acojonadillos, desde el gobierno a Carrillo, que temblaba porque la transición se hiciera dejando al margen a su partido, que tanto había luchado, para beneficiar a un PSOE que no había dado un palo al agua. Por eso inventaron lo de un GRAPO manipulado por la extrema derecha o la policía y similares. Acciones de este tipo superaban mucho al terrorismo sórdido de otros grupos. Lo he explicado ampliamente.
Pero aquello terminó con la desarticulación del GRAPO y su partido, ¿no?
No. Fue una caída desastrosa, pero conseguimos reorganizarnos. Personalmente me ocupé de ello. Para nosotros, como para la ETA y ahora para toda la izquierda y separatistas, incluido el gobierno del Doctor y el Coletas, la transición solo fue un cambio de fachada del franquismo. Así que puede decirse que nos adelantamos a nuestro tiempo, irónicamente. Aunque nosotros luchábamos y los chorizos antifranquistas de ahora solo son unos farsantes.
Aquella caída, debida al inspector o comisario o lo que fuera Conesa, dio lugar a muchas sospechas.
Me ha pasado su informe el periodista Miguel Platón. Cito: Reunión de máximos responsables en la Moncloa con Adolfo Suárez: ministro del interior, DG. Guardia Civil, Estado Mayor, Mariano Nicolás. Suárez dice que la situación es extremadamente grave, , que peligra el gobierno y la democracia. Acuerdo en que debe haber un mando unificado. en cascada van escurriendo el bulto. Nicolás dice que sea un policía. Que tiene tres nombres –no es verdad– y que antes de proponerlo hablará con su gente . En la DGS reúne a los bonzos de la policía y les dice lo mismo: que tiene tres nombres. Todos se van negando, incluido el subdirector. Temen que va a ser un fracaso. Al final propone a Conesa, jefe superior de Valencia. Dicen que sí, presumiblemente para que se estrelle (…) Conesa acepta el nombramiento como un deber. Hay teorías de grandes conspiraciones. Areilza, embajada de Cuba, Enrique de la Mata. Él piensa que no, que los del Grapo son unos robaperas. (…). Llamar robaperas a los que durante dos meses habíamos llevado al gobierno y colaboradores al borde de la histeria, suena un poco extraño. El informe es visiblemente del propio Conesa, que en realidad está tratando de robaperas a todos aquellos responsables políticos y policiales, y quedando él como salvador. El propio Conesa, en mi opinión, tenía bastante de robaperas, pero tenía también una larga experiencia práctica, y su intuición de que tirando de los coches robados daría con la clave del asunto, ayudado por un poco de suerte, le dio el éxito. Esto pronto lo supimos por los informes que nos llegaban de la cárcel. Luego él y los otros creyeron que habían desmantelado definitivamente al PCE(r)- GRAPO, pero este se reconstruyó mucho antes de lo que imaginaban. Cierto robaperismo del comisario se manifestó también en su acuerdo, según me dijo Platón, de que se destruyeran los archivos de la BPS, la policía política franquista, que tenían gran valor histórico. Le pareció bien en aras de la “reconciliación”, porque allí había abundante documentación sobre confidentes de la policía franquista, sobre todo gente del PSOE, que ya estaban haciendo carrera en ese partido, al que todos ayudaban dentro y fuera de España. Conesa y otros muchos querían que se olvidara su propio pasado y congraciarse así con la izquierda, que salía como la verdadera democracia por su oposición charlatana al franquismo.
Usted parece orgulloso de todo aquello.
Lo estoy, en cierto modo. Yo no me diferenciaba en nada esencial de los demás miembros y jefes del grupo, así que no puedo hablar mal de ellos. Todos asumíamos enormes riesgos, incluida la muerte. En realidad he de hablar bien de ellos asimismo porque tuvieron la delicadeza de expulsarme, obligándome a reflexionar. No me expulsaron porque yo pensara distinto de ellos, salvo en cosas como el asesinato de policías, sino por esas paranoias sectarias de lucha por el poder. Eso tengo que agradecérselo, ya digo… De todos modos, aquí casi todo el mundo ha cambiado mucho sin molestarse en explicarlo, cosa que en cambio he hecho en mis memorias de entonces.
Pero su transformación ha dado lugar a habladurías de alguna gente.
Eso es, habladurías. El problema principal aquí no eran tanto las acciones como los fines. Aquellas acciones, si las cometía la ETA, a casi todo el antifranquismo de boquilla le parecían bien. Las del GRAPO ya no, porque empezaron con fuerza en 1975, último año de Franco, y para entonces todos estaban muy interesados en el “cambio de fachada”. Pensaban que los de la ETA eran jóvenes ingenuos que les hacían el trabajo sucio, y luego, terminado el régimen, les dejarían “hacer política” a ellos, a los antifranquistas de pandereta. Ya ve lo listos que eran. Y por eso se asustaron tanto del GRAPO y le inventaron historietas muy propias de tal gentuza. En fin, pienso que lo malo de aquellas acciones eran sobre todo sus fines. Estábamos completamente equivocados. El comunismo al que aspirábamos era una pesadilla, siempre fue el terrorismo organizado desde el poder. ¿Por qué era así, una y otra vez, cuando buscaba la igualdad, la ilustración y la emancipación del ser humano? Eso me llevó años entenderlo. Y aun me llevó otros años entender por qué el franquismo había sido un régimen en tantos sentidos espléndido, y por eso nuestras acciones eran un gigantesco error, lamentablemente sangriento. ¡Pero luego casi todo el mundo ha terminado dándonos la razón: el franquismo era criminal! ¡Hasta el PP lo ha dicho! Por lo tanto, nuestros golpes no estaban tan mal, hasta se podría decir que eran actos heroicos… La historia está llena de paradojas.
Casi todo lo que se “informa” a los jóvenes sobre el franquismo, es falso: pic.twitter.com/rUPtw9Fdlf






