¿Qué le parece la frase de Abascal sobre la historia criminal del PSOE?
–Me parece muy descriptiva. Y que uno de los grandes errores de la democracia fue haber ocultado cuidadosamente esa historia, por izquierda y derecha desde la transición. La derecha, lo más que ha hecho son algunos pellizcos de monja, para a continuación seguir las iniciativas políticas del PSOE. Ya con Suárez, con Aznar y no digamos con Rajoy. Por consiguiente, esa historia debe ser conocida, la he tratado en libros, pero iré haciendo un amplio resumen en el blog. Ya que ellos insisten mucho en la historia, para falsificarla y justificar así sus desmanes actuales, es preciso insistir en ella para restablecer la verdad, porque de la verdad va a depender que la democracia o la propia España salgan adelante.
Me temo que ni sus libros ni su blog van a contribuir gran cosa a ese fin. Los grandes medios y la universidad están en sus manos.
–Sí, esta derecha de señoritos chulillos, ignaros y cutres ha entregado los medios y la universidad a la izquierda y los separatistas. Por lo tanto es preciso redoblar los esfuerzos contra todo eso. El gran problema que encontramos siempre es el mismo: mucha gente ve con más o menos claridad, que la sociedad sigue un camino siniestro, pero encuentra la excusa para no hacer nada al considerar eso de los medios y la universidad. En lugar de encontrar ahí un estímulo para esforzarse. Espero que haya suficientes lectores del blog para difundir esta historia a todos los niveles. Y hay que hacerlo con valor y tenacidad.
No obstante, condenar al PSOE en bloque parece excesivo. De todos modos, sus miembros son personas como los demás, con sus vicios y virtudes.
–Sí, son personas como las demás, y eso quiere decir que al menos parte de ellas pueden recapacitar. Porque los socialistas son los primeros que ignoran la historia de su partido. Pero eso tiene poco que ver con el asunto. No estamos hablando de personas particulares, sino de su acción de conjunto como partido. También está claro que no todo lo que hizo el PSOE está mal, pero si hacemos un balance entre lo que ha hecho bien y lo que ha hecho mal, lo segundo pesa mucho, muchísimo más que lo primero.
Diga algunas cosas que ha hecho bien.
–Por ejemplo: aunque en la práctica sus medidas siempre han perjudicado a los obreros, su misma demagogia ha servido para plantear la necesidad de mejorar las condiciones de vida sociales, cosa que, paradójicamente, han hecho más bien las derechas, sobre todo en el franquismo. Pero creo que las derechas, por sí mismas, apenas se habrían preocupado. También han expandido el gasto público en medidas sanitarias, en la enseñanza universitaria y otros aspectos beneficiosos en principio. Claro que lo han hecho con una gran dosis de corrupción y destrozando el nivel intelectual de la enseñanza, pero el mero hecho de aumentar el gasto ha sido bueno. Ahora bien, el PSOE ha sido el partido que, con el terrorismo anarquista y los separatismos, más contribuyó a hundir el régimen liberal de la Restauración, con el que España iba saliendo adelante. Y forzó así la dictadura de Primo de Rivera. Luego, en la república, fue el partido que dinamitó la democracia y la mera convivencia, con su pistolerismo, su insurrección, sus fraudes electorales y sus asesinatos, siempre en compañía de los separatismos. Fue el partido que causó la guerra civil, porque la quiso y la organizó, el que puso al Frente Popular bajo la tutela de Stalin, el que organizó el robo sistemático del patrimonio artístico y de bienes particulares… Y el que desde la transición se ha ocupado sobre todo en destruir el estado de derecho matando a Montesquieu y desacreditando a la democracia mediante una corrupción masiva, el incumplimiento o desvirtuación de las leyes, el terrorismo de gobierno, la colaboración con los separatismos, el rescate de la ETA… Claro que ha podido hacerlo gracias a que el PP nunca ofició de verdadera oposición, sino de compinche. Compinche despreciado por el propio PSOE y los separatistas, pero compinche.
Ha olvidado usted decir que colaboró con la dictadura de Primo de Rivera.
–Eso, precisamente, hay que anotarlo a su favor. Entonces, por unos años, el PSOE se convirtió en un partido razonable con una acción fructífera. Aunque fuera en contra de sus presupuestos doctrinales, o precisamente por eso. Fue la única época en que el PSOE obró positivamente. Ah, y durante el franquismo, en que hizo a los españoles el enorme beneficio de desaparecer dentro del país, sin imitar a los comunistas, que sí lucharon, y de entretenerse en el exilio disputándose sus jefes los inmensos tesoros robados a la nación. Realmente ha sido lo más positivo que hizo el PSOE en su historia, colaborar con Primo de Rivera y desaparecer bajo el franquismo. En conjunto ha sido el partido más nefasto y perjudicial para España en el siglo XX y lo que va del XXI.
Habrá quien se pregunte a qué se debe eso.
–De manera muy escueta, le recordaré que en la Transición hubo un altercado interno en el PSOE sobre el marxismo. Como le dificultaba ganar votos, fue abandonado en apariencia. En la práctica nunca lo fue. Jamás ha habido un análisis de lo que supuso esa teoría en la historia realmente criminal de ese partido. Pero eso lo analizaremos al final de esta serie. Empezaremos por los hechos concretos. Y empezaremos también por la guerra civil, para remontarnos luego más atrás.
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Libertarismo
Al exponer en mi último libro las ideologías en confrontación durante la guerra civil he señalado un rasgo importante de cada una de ellas, aunque no tendría por qué ser definitorio y en parte resulta algo arbitrario. Así “la razón igualitaria” en el marxismo, “la razón económica” en el liberalismo, etc. Pero alguien me ha criticado lo de “la razón libertaria” en el anarquismo, puesto que libertario es sinónimo de ácrata. Como si pusiera “el liberalismo o la razón liberal”. Pero no es lo mismo. En primer lugar, al señalarlos como razones, estoy excluyendo de ellos el elemento religioso, pues todas afirman asentarse en la razón humana. Y el libertarismo es el contenido profundo de la anarquía: defiende la absoluta independencia o soberanía del individuo con respecto a la sociedad. Su lógica podría ser algo parecido a esto: “yo tengo mi vida, que se acabará un día, y no puedo supeditarme a las normas o intereses de otros, que mermarían y deformarían mi propia existencia. Nadie puede tener autoridad sobre mí, ya que nadie es superior a mí, aunque quiera invocar a su favor a un dios inexistente para limitar o destruir mi libertad. La mayoría de la gente se somete a las normas que otros imponen, y lo hace por ignorancia de sí mismo y por cobardía. Yo debo realizar los deseos que la naturaleza ha puesto en mí, sin ninguna limitación externa, salvo las que yo mismo me imponga si lo tengo a bien“. Por eso la figura del bandido ha gozado de tanto aprecio tradicionalmente en medios anarquistas. Como vemos, tiene mucha relación también con el sentimiento del yo, del que hemos hablado un poco recientemente. Cosas como estas ayudan a entender la conducta de la CNT-FAI en la guerra.
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Iglesia e Hispanidad
Usted considera entonces que la Iglesia está en contra de España y de la Hispanidad.
–Usted no lee bien. Lo que digo es que España, la Hispanidad y la Iglesia católica son cosas distintas y a veces opuestas, como ahora mismo. Pero históricamente España no solo ha sido católica, sino la mayor defensora y difusora del catolicismo en los siglos XVI-XVII. Y aun entonces con choques bastante graves con la Iglesia. Hoy, desde hace mucho tiempo, no puede plantearse de esa manera una política o gran política. El franquismo cometió un grave error al identificarse demasiado con la Iglesia. Tenía necesariamente que reivindicar su importancia, pero sin esa identificación que se demostraría casi suicida.
Pero ha dicho que los misioneros dejaban de lado la lengua y cultura españolas.
–En gran medida fue así. Claro que de un modo u otro contribuían a extenderlas, pero de modo secundario. El ejemplo mejor lo tiene en Filipinas, donde las órdenes religiosas tuvieron un poder extraordinario. Y allí el español casi ha desaparecido, porque solo se hablaba en los medios españoles en algunas ciudades y en sus círculos próximos. De ahí que a los useños les fuera tan fácil ir marginándolo e implantando el inglés, y hoy ni siquiera es lengua oficial por respetar la historia. Las oficiales son el inglés y el tagalo, creo. Pero en definitiva todo eso es secundario hoy. Se trata de plantear si es posible hacer algo serio con la hispanidad, yo creo que sí, pero hay que partir de una apreciación realista de dónde estamos.


