La nostalgia / Quién trajo la república? ¿Quién la destruyó ?/ ¿Católico el franquismo? /

La nostalgia

Luis del Pino ha dicho que la novela Sonaron gritos y golpes a la puerta le había “enamorado”, interpretándola así: Es esa desengañada compasión la que transforma en elegía la historia. Elegía por unos ideales muertos, por unos amigos muertos, por un pasado que se antoja casi irreal. Y a pesar de todo, por debajo o por encima de ese llanto, late en la historia la pulsión de la vida, en la que el humor y el amor conviven codo a codo con la tragedia, justificándola y trascendiéndola. No es por tanto tristeza, sino caridad, el sentimiento que predomina en la historia. Caridad para con los seres humanos que, acertados o errados, tratamos de sobrevivir mientras defendemos aquello que creemos que es justo. Pero caridad también, llena de distante ironía, para con aquellos otros que se las arreglan siempre para prosperar en cualquier circunstancia, precisamente porque nunca defenderán nada: son los idealistas los que promueven los cambios, pero son los descreídos los que acaban siempre aprovechándolos.

Desde luego, eso no tiene mucho que ver con mi intención al escribirla, pero es muy buena señal que se pueda interpretar de varias maneras,  porque la intención del autor  es lo de menos en una obra literaria. Es más, cuando la intención se trasluce claramente, la obra pierde otro tanto. El ensayista Carlos López Díaz la ve así: hábilmente escrita, con personajes con los que uno se encariña hasta el extremo de que experimenta cierta sensación inconfundible de leve nostalgia cuando concluye la lectura, y de algún modo tiene que despedirse de ellos.

Esto quizá se parezca algo más a la intención. El tema viene a ser una especie de nostalgia. El protagonista, Alberto,  ha tratado de olvidar aquellas peripecias juveniles transcurridas entre dos parricidios que le  habían llevado, uno y otro, al borde del colapso psíquico. Y afirma haber vivido feliz su vida posterior con Carmen, su mujer, “una sola carne”, pero al rememorarlo brevemente también da la sensación de que aquella felicidad le parece en retrospectiva “demasiado normal”, un tanto ajena a su personalidad. Ya viejo, jubilado y viudo, de pronto un sueño y una vieja foto le despiertan una inesperada nostalgia por aquel pasado de peligros mortales buscados y de depresión anímica entre uno y otro,  cuyo comienzo y desenlace tanto le había conmocionado. Cree que vale la pena recordarlo, tan distinto de su vida posterior, en la que la vida profesional ha sido mediocre, aun si la matrimonial, dice, ha sido feliz.

Por eso en Cuatro perros verdes aparece un hijo suyo, Diego, como otro hombre de acción con cierta intensidad filosófica (marxista) en un contexto social básicamente pacífico, con un significado más parecido al de su abuelo que al de su padre. 

****************************

La Segunda República Española: Nacimiento, evolución y destrucción de un régimen 1931-1936Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

 ¿Quién trajo la república? ¿Quién la destruyó?

Irrita oír que el estudio de la república debe quedar como cuestión erudita y sin relevancia práctica actual, o que un libro más sobre aquel tiempo no añade nada a lo ya sabido. Sobre lo primero, hay que estar tan ciego ante la realidad actual como ignorante del pasado. Y en lo segundo, por asombroso que suene, la inmensa mayoría del material historiográfico es de poco nivel, aunque aclare tales o cuales detalles. Dada la cantidad de hechos o datos que entran en la historia, es muy fácil que los árboles no dejen ver el bosque,  es decir, que los  detalles nos impidan captar el conjunto y su lógica. Muchos historiadores, no digamos memoriadores, llaman pomposamente  “complejidad” a sus embrollos interpretativos.

Un ejemplo de cómo se ha solido difuminar lo esencial al analizar la república, presentada casi siempre como régimen de izquierda. En realidad, la trajeron las derechas y la destruyeron las izquierdas y los separatistas. La trajeron Miguel Maura, Alcalá-Zamora y Sanjurjo, más numerosos intelectuales algo ebrios de retórica, en particular Ortega, Marañón y Pérez de Ayala a quienes nadie acusaría de izquierdistas; y todo ello con la complicidad pasiva o no tan pasiva de la mayoría de los monárquicos, empezando por Romanones. Eso casi nunca se aclara.  Aquella gente no conocía  su propio país.

Las izquierdas, desorganizadas y mal avenidas hasta poco antes, incluso colaboradoras de la dictadura de Primo de Rivera,  fueron organizadas por los derechistas. Pero  enseguida se apropiaron del régimen por el método de quemar iglesias, bibliotecas y centros de enseñanza. Porque el gran problema de aquel terrorismo inicial no son tanto los hechos en sí como el que las izquierdas en pleno los atribuyeran “al pueblo”, no  a bandas de delincuentes, identificándose así con ellas. En estos sucesos iniciales, nunca corregidos, se encierra  la clave y  el secreto del devenir republicano.   En mi libro he querido destacarlo, porque en casi ninguna historia se explica, ni siquiera se expone, con claridad.

Ello nos lleva a otro problema: el de las desdichadas características generales de las izquierdas y las derechas españolas, que hoy volvemos a sufrir.

**********************

En el otoño de 1940 morían, en circunstancias  muy diversas, cuatro representantes emblemáticos de la república y el Frente Popular: Besteiro, Companys, Zugazagoitia y Azaña. En ellos se encerraba gran parte de la historia del país entre 1931 y 1940. 180 – La muerte de Azaña, Besteiro y Companys | Memoriadores y república – YouTube

*****************

¿Católico, el franquismo?

 Usted critica al franquismo por haberse declarado  estado confesional católico, pero es una crítica falsa. Usted mismo ha señalado que lo único que unía a las cuatro familias o partidos del régimen era el catolicismo. Además, el régimen salvó, casualmente, a la Iglesia católica de ser exterminada, y el catolicismo, usted mismo lo admite, es el núcleo de la cultura española. Además, el Vaticano fue el principal y casi único apoyo del régimen en el período del criminal (usted lo admite) aislamiento. Además, usted lo ha admitido, la Iglesia ha tenido bastante que ver con la excelente salud social de España en el franquismo. Y por no continuar, estados confesionales son también Inglaterra, o Suecia, que lo ha sido hasta hace poco, en realidad sigue siéndolo, o Israel también es confesional en la práctica, aunque se declara laico. Y cito a estos tres países porque han sido postulados como modelos que debería imitar España. Usted mismo señala el Vaticano II como una especie de traición a España, por lo tanto sus decisiones deberían ser sometidas a revisión (…) C.P.M.

Lo dejo aquí para discusión.

Los Mitos Del Franquismo (Historia)

 

 

 

Creado en presente y pasado | 69 Comentarios

Las elecciones del Frente popular y el delito de violación /Abrirse a la vida

En el otoño de 1940 morían, en circunstancias  muy diversas, cuatro representantes emblemáticos de la república y el Frente Popular: Besteiro, Companys, Zugazagoitia y Azaña. En ellos se encerraba gran parte de la historia del país entre 1931 y 1940. 180 – La muerte de Azaña, Besteiro y Companys | Memoriadores y república – YouTube

***********************

Las elecciones del Frente Popular

He dicho a menudo que el problema de los “memoriadores” no es que vivan en el error, es que viven DEL error, es decir, de la mentira. Una especie de picaresca, de larga tradición por otra parte. Por esa razón tienen que refugiarse en una ley totalitaria de memoria “histórica”, que ponga a salvo sus embustes contra el debate exigido por la honradez intelectual y por la democracia.

Uno de los temas básicos en que han querido asentar los políticos y memoriadores su legitimidad como herederos del Frente Popular, consiste en afirmar que este ganó unas elecciones democráticas en febrero de 1936. Hace muchos años demostré –y para ello solo hacía falta citar a Azaña y a Alcalá-Zamora, aparte de muchas otras evidencias– que las elecciones no fueron normales, es decir, democráticas.  Más recientemente los historiadores  Tardío y Villa demostraron que hubo fraudes concretos  en dichas elecciones (lo han hecho casi pidiendo excusas por su atrevimiento y poniéndose arrogantes conmigo por haberme adelantado en la cuestión decisiva). Lo he explicado de este modo: las elecciones no fueron democráticas, por lo que probablemente fueron también fraudulentas. Villa y Tardío han demostrado los fraudes, o parte de ellos, lo cual es muy importante, aunque no lo más importante. Por eso algunos memoriadores como Moradiellos, Santos Juliá, Calleja y otros, han querido rebatir a Tardío y Villa en ese punto secundario para insistir en que,  aun con fraudes o distorsiones menores, el Frente Popular había ganado las elecciones, con lo que los villanos de la historia serían quienes se rebelaron contra él.

   Para entender la cuestión:  es como si alguien intenta violar a una mujer. Contra lo que piensan los simplones o malintencionados, el delito permanece aunque la víctima logre deshacerse del delincuente y escapar a tiempo.  Tardío y Villa han demostrado que los violadores consiguieron su propósito, pero lo primero y esencial es entender que se trataba de violadores.

Resumiré lo que he explicado ya en El derrumbe de la República (2001, Ed. Encuentro) y  en mis  últimos dos libros sobre el carácter no democrático de aquellas elecciones

La Segunda República Española: Nacimiento, evolución y destrucción de un régimen 1931-1936Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

a) Las elecciones fueron convocada de forma ilegítima por el dúo (derechista o centrista, como se prefiera) Alcalá-Zamora- Portela. Portela había prorrogado ilegalmente los presupuestos, por lo que iba a ser enjuiciado por la Diputación Permanente de unas Cortes que ellos habían suspendido arbitrariamente, y para escapar a la acusación tuvieron que disolver las Cortes y convocar elecciones. He expuesto el proceso que desde la insurrección del 34 llevó a esta salida, pero aquí basta con señalar el dato.

b) A las elecciones se presentaron una izquierda unida en el Frente Popular,  más, de hecho, los separatistas catalanes. Estos partidos se habían sublevado contra la república en octubre de 1934,  con un programa de guerra civil. El Frente popular se proponía “republicanizar” el estado, es decir, depurarlo y transformarlo de modo que la derecha no pudiera gobernar ya más. En su lenguaje pervertido, “republicanizar”  consistía en abolir la democracia o lo que  quedaba de democracia en la república del 31.

c ) La propaganda del Frente popular fue desde el primer momento de una virulencia calumniadora y un odio realmente feroz, acompañada de violencias físicas, que, junto con el precedente de 1934, presentado como hazaña progresista, no podía presagiar más que lo que efectivamente vino después.

d) La decisión de fraude y violencia quedó bien explícita en las palabras de Largo Caballero y del “moderado” Azaña advirtiendo que de ningún modo admitirían una victoria de la derecha en las urnas.  Estos propósitos fueron públicos, demostrando que estaban dispuestos a intentar el golpe y la guerra civil como en 1934.

d) Sobre el transcurso de las elecciones, Azaña confiesa la verdad en carta a su cuñado Rivas-Cherif: “Los gobernadores de Portela huyeron casi todos. Nadie mandaba en ninguna parte y empezaron los motines”. Los gobernadores eran los encargados de velar por el escrutinio, y los motines y algaradas callejera empezaron, efectivamente, apenas se hicieron públicos unos primeros resultados favorables a las izquierdas. 

e) El propio Portela huyó literalmente, en un ambiente de inseguridad de los recuentos y de preguerra civil, después de traspasar apresuradamente el poder a Azaña. Las, llamémoslas, irregularidades (violencias e imposiciones) no hicieron más que aumentar en una segunda vuelta, en una “revisión de actas”  consistente en el robo de diputados a la derecha y en la repetición de dos elecciones provinciales. El propio Azaña aclaró enseguida que el poder no saldría ya más del Frente Popular.

f) El fraude generalizado concluyó en abril con la expulsión de la presidencia de Alcalá-Zamora, un suceso esperpéntico muy descriptivo de todo el proceso demente del Frente Popular. La izquierda estaba en el poder gracias a que Alcalá-Zamora había disuelto las Cortes unos meses antes, ¡y  los mismos beneficiarios de la disolución declaraban que dicha disolución había sido improcedente! Por lo tanto estaban en el poder de modo improcedente. Había en ello cierta justicia poética, pues el derechista Alcalá-Zamora, destituido por sus beneficiarios,  había sido el gran destructor del centro derecha y causante de aquellas elecciones nefastas. Las causas las he analizado en mis dos últimos libros.

g) Desde el mismo proceso electoral no cesaron de aumentar las violencia, asesinatos, incendios y arbitrariedades, la independencia judicial quedó abolida y los cuerpos de seguridad fueron infiltrados por delincuentes de izquierda. El asesinato final de Calvo Sotelo por una mezcla de guardias de asalto y milicianos socialistas  capitaneados por un guardia civil muestra hasta qué punto la propia policía se había convertido en una terrorista. Pero este es ya otro proceso, aunque  paralelo al  electoral.

h) Está clara, entonces, la voluntad y manejos  del Frente Popular para  violar la legalidad republicana y la democracia. Y  asimismo que esa voluntad y manejos se vieron coronados por el éxito, y no solo por los fraudes concretos demostrados por  Villa y Tardío. Aunque estos, por una rarísima circunstancia, no se hubieran producido, y hubieran ganado sin fraude preciso, el delito era brutal y flagrante.

i) Hay dos equívocos que deben disiparse al analizar estas cuestiones. La izquierda y los separatistas nunca basaron su supuesta legitimidad en aquellas elecciones ni en ningunas otras. La han basado siempre en su presunción de representar “al pueblo” (aunque la mayoría del pueblo no les  votara), “a los trabajadores” (aunque les trajeran desempleo, miseria y tiranía, como ocurrió inmediatamente),  al “progreso” (aunque fuera hacia el abismo), a  la “raza vasca” o “catalana” (aunque solo aportaran violencia y opresión a vascos y catalanes) etc. Esa “legitimidad” farsante y fanática con un fondo de “estupidez y canallería” denunciado por  Gregorio Marañón,  les hacía sentirse autorizados para sublevarse en guerra civil si ganaba la derecha, o para falsear las elecciones e impulsar el terror una vez ganadas de ese modo.

j) Un segundo equívoco no menos importante: cuando los memoriadores y políticos por el estilo hablan de “democracia”, entienden por ella precisamente lo que aquí he resumido: el liberticidio y el fraude.  Se trata de la perversión del lenguaje, que bautiza con palabras biensonantes las peores tropelías. Técnica en que es experto el gobierno actual. Si tenemos esto en cuenta nos evitaremos muchas trampas dialécticas y discusiones inútiles, y la repetición de una historia lúgubre.

******************************

Abrirse a la vida

A) El tema del despertar a la vida o de abrirse a ella en la adolescencia, es de los más  sugestivos literariamente O sea, Cuatro perros verdes podrías haberla titulado también como una que recuerdo, La vida sale al encuentro. Nunca la leí, pero se leía mucho cuando yo era joven, sospecho que era algo gazmoña, pero tuvo mucho éxito.

Me suena, sí, hay mucha de esa literatura juvenil, pero no tiene nada que ver con mi novela. Casi toda la literatura juvenil que conozco es un poco tipo Peter Pan, no trata el enfrentamiento con la vida sino que la da por estancada en esa edad, aunque la describa mejor o peor.  Sí, es un tema muy sugestivo. Ya os dije que había cometido una ligereza al recomendarla a aquellas chicas  como juvenil y optimista. Es juvenil porque trata de esa edad en que se abre la vida, ya dije,  pero no es optimista ni pesimista, al menos en mi intención.

C) Ahí está la cosa: ni esa ni la de gritos y golpes la he visto como pesimista. No puede decirse que sean optimistas, tampoco. Realistas, quizá. Es la lucha por una vida que acucia a los chavales pero que no la comprenden.

A) Ni la comprenden, ni la comprendíamos entonces ni la comprendemos luego. Lo que pasa es que nos vamos amoldando a las circunstancias, guardando siempre una insatisfacción con ellas, con la realidad, y nos queda una imagen encantada por aquellas ilusiones. A todos nos pasa algo de eso. La vida  es poco comprensible, pero nos empuja. En tus novelas encuentro eso, un impulso vital, creo que la idea es de Bergson, pero no estoy  seguro de que se refiera a lo que digo. Sí, impulso vital. Son personajes que aunque quieran dárselas de estar de vuelta de todo, o hastiados, en realidad  están llenos de vida, de esa vida que tal vez sea incomprensible, pero que nos acucia, nadie lo puede negar, y que tratamos de entender lo mejor posible,  con religión, con comunismo, con existencialismo… Eso es lo que quiero decir. Tú mismo has hablado algo de eso, si no te he entendido mal. 

 

 

 

Creado en presente y pasado | 24 Comentarios

Viejos errores / Ante la vida adulta / Ceguera moral / Clave de la persecución religiosa

Crónica. Viejos y actuales errores 

**Es preciso votar a VOX, porque de paso se apoyará a Ayuso, que en algunos aspectos sigue una línea parecida. Aunque Ayuso merezca ganar, sus votos serán capitalizados por el mequetrefe del Máster. No es ella quien manda en el PP, sino el susodicho mequetrefe, trepador en el PP capaz de acusar a Abascal de haber vivido de ese partido, en el que se había jugado la vida.

**Ante todo, hay que entender las mañas de Casado, el mequetrefe del Máster. Como está perdiendo votos a chorros en favor de VOX,  trata de imitar el discurso de Abascal haciéndose el duro y el enérgico  frente al Doctor, para acabar siempre apoyándole. Lleva meses con el mismo manejo y algunos creen que su dureza es  real.

**La táctica del hombre del Máster en relación con el Doctor puede resumirse así: “Es preciso acabar con VOX , que nos quita votos. Para eso usted debe dejar al Coletas y encamarse conmigo, que soy más guapo y tengo un Máster. Usted y yo tenemos títulos intelectuales, así que nos podríamos arreglar muy bien”.

**La línea del PP, ahora y siempre, es repartirse el poder, el dinero y la corrupción con el PSOE y los separatistas. Nunca se han opuesto realmente a ellos, sino que han actuado de auxiliar de ellos. A eso le llaman democracia y hasta dicen que sirve a España.

**Veo que los medios tratan  el aniversario de la república como si fuera una cuestión  de pura ilustración histórica sobre un pasado lejano. Lo mismo decían algunos en la presentación de mi libro sobre la república. Por el contrario, la república tiene máxima actualidad política. Ahora mismo se repiten maniobras muy parecidas para acabar con la monarquía. Y los neorrepublicanos de ahora son  como los antiguos, que describió Lerroux: “trepadores intrépidos, con una audacia parecida a la impudicia” o, como decía el propio Azaña, solo capaces de una “política de amigachos, incompetente, de codicia y botín sin ninguna idea alta”. O, como decía Gregorio Marañón, “estupidez y canallería”.

**El argumento actual contra la monarquía es que viene del franquismo. Y es verdad. Como viene del franquismo la paz más larga que haya vivido España en siglos. La mayor prosperidad que haya vivido en siglos. La seguridad social. Y sobre todo la democracia. El franquismo no tuvo oposición democrática, sino totalitaria y terrorista.  ¿Cómo podría venir ninguna democracia del antifranquismo? Al contrario, el antifranquismo viene siendo el cáncer de la democracia.

**Los neorrepublicanos, básicamente totalitarios y separatistas como antaño, no han aprendido de la historia e intentan repetirla. Y tampoco han aprendido los monárquicos, que vienen repitiendo los mismos errores, deslegitimándose ellos mismos. Y ahí está el mayor peligro. Creo que quien lea con alguna atención  mi libro sobre la república podrá sacar algunas conclusiones.

Cuatro perros verdes

****************************

Ante la vida adulta

He hablado brevemente con Luis del Pino, en su espacio de radio,  de Cuatro perros verdes en relación con un comentario en Amazon.  La novela trata esencialmente de la actitud de cuatro estudiantes ante la vida que se les abre,  a finales de los  años 60.  Son un adolescente y tres algo  mayores, en torno a los 22 o 23 años, que en esas edades es una diferencia importante.  En la novela anterior Sonaron gritos y golpes a la puerta, la iniciación a la vida venía dada por las circunstancias de violencia extrema de la guerra civil, que imponían una toma de posición, pese a la inmadurez de los protagonistas, pues los pretendidos neutrales se verían arrastrados por las circunstancias. En Cuatro perros verdes la situación es de  paz y seguridad, con ciertos temores difusos en relación con el comunismo que pugnaba por volver a hacerse presente en el país. La situación personal resulta  mucho más complicada que en los años 30, con opciones más amplias y elecciones más difíciles. Y este es el  argumento: la mezcla de desconcierto, de ilusión y de temor ante la vida adulta que empieza. El tema  ha sido tratado en diversas novelas y de diversos modos, pero casi siempre fuera del marco histórico y girando sobre los problemas de un solo protagonista, lo que inevitablemente estrecha notablemente el relato.

*******************

Ceguera moral 

En sus diarios, Azaña pinta el peor retrato posible de los republicanos, como una chusma mezcla de imbéciles, maliciosos y  malintencionados ávidos de botín. Sin embargo no parece entender que esa chusma ha alcanzado tanto poder debido, precisamente a las políticas del propio Azaña.  Alcalá Zamora percibe a los correligionarios de Azaña y a los socialistas como “un manicomio suelto,  entre la locura y la delincuencia”, y sin embargo terminará haciéndoles el juego y destruyendo la opción moderada de Lerroux y Gil Robles, que había salvado la república frente al asalto de octubre de 1934, y habría podido estabilizarla. Portela Valladares, ante las violentas elecciones de febrero de 1936, reclamaba “estabilidad y convivencia ” frente a “la pugna despiadada , fundamentalmente inferior y destructiva de dos irreconciliables banderías”. Sin embargo fueron los manejos de Portela y de Alcalá-Zamora los que habían impuesto aquellas demenciales elecciones. Vayamos a la actualidad: el PP reclama centrismo y moderación. Su centrismo y moderación ha consistido en allanar el camino a los destructores de la unidad nacional y de la democracia.

La Segunda República Española: Nacimiento, evolución y destrucción de un régimen 1931-1936Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

**********************

Una clave de la persecución religiosa 

En la persecución religiosa por el Frente Popular llama la atención la orgía de odio y sadismo con que se produjo: sacerdotes quemados vivos, mutilados, toreados, arrastrados por tranvías, monjas violadas y torturadas antes de asesinarlas… Las  explicaciones que se daban eran que los curas disparaban “contra el pueblo” desde sus iglesias, lo que nunca ocurrió;  o que se alineaban con los explotadores, cuando la mayoría de las víctimas ejercían labores de ayuda y promoción de las personas con pocos recursos; o que impedían la cultura con su ancestral oscurantismo, cuando eran los perseguidores los que quemaban bibliotecas y centros de enseñanza ya desde el primer mes de la república.

Creo que aquel odio ensañado tenía una motivación más profunda: la pretensión de las ideologías de suprimir la moral y sustituirla por una libertad sin responsabilidad ni consecuencias. Esto es lo que fundamentalmente ofrecen las ideologías. Y es evidente que la Iglesia, con todas las críticas concretas que puedan hacerse a sus normas morales, suponía el gran obstáculo a la vuelta al paraíso preconizado por sus enemigos. De pronto, mucha gente se sentía víctima, no ya de opresiones concretas,  sino de siglos de opresión material y mentiras morales que les impedían una felicidad sin obstáculos. Sentían una rabia vengativa por ellos y por sus antecesores, y pensaban que masacrando a la Iglesia se emancipaban. ¿De qué se emancipaban? Precisamente de las exigencias morales.

 

Creado en presente y pasado | 34 Comentarios

Detener el proceso / Personajes banales / Catolicismo y Reconquista

 Detener el proceso

Una amiga mía me manda un artículo de Julián Marías titulado “La libertad en regresión”, del que cito: La justificación inicial del poder ( elecciones democráticas)  tranquiliza respecto a la forma de su ejercicio; y entonces se convierte en prepotencia  esa combinación de alarde del Poder y abuso de él.  Abuso legal –se dirá-. Sí, y en cierto modo eso es lo más grave: que la legalidad pueda amparar el abuso (…) En España, el Gobierno tiene pleno derecho a gobernar, y hasta a no hacerlo demasiado bien. Pero una cosa es gobernar y otra acometer apresuradamente una transformación de la sociedad española en todos los campos. Apenas hay zona o porción de ella en que el poder público no haya intervenido: economía, educación, justicia, condición de los funcionarios, industria, información, vida privada.  (…) Esto ha producido una retracción de la libertad  que afecta a la inmensa mayoría de los españoles (…) Innumerables españoles (…) se sienten incómodos, vigilados, manipulados, hostigados (…) Cuando se mira el periódico se encuentra en él cada día una nueva regulación, una restricción, un cambio, por lo general no deseado, en todo caso no consultado. La mayor parte de la información encubre esto, y es parte de esa orientación: respecto del pasado, respecto del valor de los cambios propuestos, acerca de las posibilidades del futuro (….)

Es un artículo de mayo de 1985. El PSOE había ganado las elecciones en 1982, con un programa resumido por un fulano tan poderoso entonces como necio siempre: “Vamos a dejar España que no la reconocerá ni la madre que la parió”. Ha sido un proceso lento de orientación totalitaria y disgregadora, porque la sociedad dejada por el franquismo ya nada tenía que ver con la república del “vínculo luminoso” del Doctor, otro estafador político más. Pero el proceso ha llevado ya a una democracia fallida en un estado en peligro de disgregación. Con la complicidad del PP. Un proceso que es preciso detener.

Sonaron Gritos Y Golpes A La Puerta (Ficción Bolsillo)

************************

(De tertulia) Personajes banales

A) Coincido en lo de  la importancia de los personajes. Los de la mayor parte de las novelas actuales los encuentro banales. Son personajes banales a los que les ocurren cosas generalmente raras, y en eso consiste su amenidad.  Hay muchas historias de esas, lo mismo en el cine, que te “atrapan” y al final te preguntas por qué has perdido el tiempo con tales historias y personajillos… 

B) En Cela, sus personajes son así, y sobre todo cutres. Pero los maneja bien. No es que sus historias te atrapen, pero se dejan leer y en cierto modo profundiza en ciertos rasgos psicológicos. Por eso es un buen novelista. Hasta un gran novelista.

En la presentación de mi libro sobre la república, en el Casino de Madrid, se me acercaron unas chicas para preguntarme si Cuatro perros verdes  era tan dura como Sonaron gritos… La “dureza” no les hacía gracia. Les dije que no, que era casi una novela juvenil, optimista… Luego me di cuenta de que había hablado a la ligera. Es una historia sobre el planteamiento de la vida en la primera juventud, y no resulta demasiado “blanda” o amable. Gran parte de la literatura es de evasión ante la vida, me parece que estas dos mías más bien enfrentan con la vida que huyen de ella.

C) Yo las he encontrado muy entretenidas. Y no tan duras como les pareció la primera a esas chicas. Claro que las mujeres suelen preferir historias de amor, y si son con llanto, mejor aún.

A) No sé si Cela es un gran novelista. Malo, desde luego que no, y se atreve a experimentar, pero cuando se pone filosófico es de una vulgaridad…  Que solo suelta chorradas, como que Buda y Jesucristo tendrían que haber sido unos cachondos sexuales para ser verdaderamente completos…. Tiene un fondo de cinismo barato. Relata bien. Baroja me parece mejor. ¿Son los mejores españoles del siglo XX? Ninguno es castellano, uno vasco, el otro gallego. Hay pocos literatos importantes castellanos en el siglo XX, diría yo. Hasta diría que los madrileños apenas pueden considerarse castellanos.

C) ¿Qué me dices de Delibes? ¿No es mejor que Cela y Baroja? Y sobre perros verdes, excelentes los  personajes juveniles. Nada habituales, por cierto. Y para mí, el protagonismo del sol, al principio y al final de la jornada, eso es verdaderamente original,  enmarca las  historias de todos,  las empapa de misterio…

********************

** Me comenta alguien en un bar que El Mundo ha sacado algo acerca de Largo Caballero, comparando a Preston conmigo. Supongo que será alguna manipulación típica, porque en esa prensa hay que darla por descontado mientras no se demuestre lo contrario. Para entender las diferencias, ver, por ejemplo: Preston, o el triunfo de la tontería, por Pío Moa | Fundación Nacional Francisco Franco (fnff.es)

Pío Moa – Preston, o la historia como fraude – Libertad Digital

Trapacerías de Preston – Presente y pasado – Libertad Digital

He publicado otras críticas al “distinguido hispanista británico”, pero con esto el lector se hará una idea. También de por qué Preston apoya la ley de memoria histórica. Como a tantos, les va mucho en impedir el debate, contra las libertades de los españoles.

*********************

Cuatro perros verdes

Catolicismo y reconquista

Una sorprendente tontería de Menéndez Pelayo fue la idea integrista de una especie de consustancialidad entre España y el catolicismo, sin el cual España volvería a la época de las divisiones tribales prerromanas. Digo sorprendente porque no por ello deja de ser uno de los más importantes pensadores e investigadores españoles. Pero la verdad es que esa identificación no existe. Aparte de que la básica unificación de las tribus no se debe al catolicismo sino a la Roma pagana, a lo largo de la Reconquista, y desde luego después, la tensión entre la Iglesia jerárquica y los poderes políticos fue constante. España era católica, pero no más que Italia, Inglaterra o toda Europa occidental, que sin embargo no eran parte, salvo muy lejana, de la Reconquista. Si bien Francia  llegó a influir muy considerablemente en ella. Y Francia, no España, era la hija primogénita y  predilecta de Roma, es decir, de sede doctrinal o espiritual  del catolicismo.

Para la Iglesia, el objetivo de la Reconquista era la expulsión de Al Ándalus, no la unidad nacional española. De hecho, el común catolicismo no impidió que se formaran hasta seis reinos independientes, a menudo a la greña entre ellos, y uno prevaleció, Portugal, gracias en gran medida a la influencia borgoñona-papal. Cuando los Reyes Católicos se plantean la vuelta a la unidad nacional origen de la reconquista, lo hacen mediante medidas políticas, no religiosas, por lo demás innecesarias entonces. A la Iglesia, pues,  le interesaba expulsar a Al Ándalus, pero solo secundariamente la unidad nacional, que podía apoyar o no, según conveniencias diversas.

Ha sido muy común tratar la Reconquista dejando en muy segundo plano, incluso negando, la relevancia del estado hispanogótico de Toledo. Pero sin ese precedente no habría habido reconquista, como no la hubo en el Magreb. Y el estado que convirtió a Spania en nación, no procede del catolicismo, sino del arriano Leovigildo. Cuyo designio nacional fue saboteado por su hijo  el católico Hermenegildo, que se alió con los suevos y pretendió separar a la Bética. Desde el punto de vista católico, Hermenegildo es un santo, desde el político se le puede considerar un traidor. Cierto que fue el otro hijo, Recaredo, quien asentó la unidad al convertirse al catolicismo, pero sin la victoria previa de Leovigildo sobre Hermenegildo, tal cosa no habría ocurrido.

Por eso el espíritu de la Reconquista trató siempre de recomponer el estado hispanogótico, es decir, la nación española, idea que se mantuvo por encima o por debajo de las divisiones, pues todos se consideraban finalmente parte de España. De otro modo, lo más lógico es que la península ibérica terminara fraccionada políticamente al modo de la  balcánica. Desde el punto de vista religioso, el proceso culmina con la expulsión de Al Ándalus, con la toma de Granada. Desde el punto de vista político terminó con la reincorporación de Navarra, sin llegar a completarse con la de Portugal, tan católico como España.

Incidentalmente, el franquismo quiso recoger aquella ocurrencia de Menéndez Pelayo y se definió como católico. Eso llevó a aquella significativa polémica entre integristas y falangistas sobre Ortega y Unamuno, en la que los falangistas se mostraban mucho más abiertos y liberales. Y finalmente la propia Iglesia dejó al régimen en el vacío. Y una de las consecuencias del Vaticano II fue que amplios sectores de la iglesia pasaron a apoyar activamente los separatismos, incluso en su versión terrorista. Las consecuencias de no distinguir entre Dios y el César, como recomendaba Jesucristo, pueden resultar embarazosas.

Digamos también que el franquismo resultó muy liberal en muchos aspectos: el catolicismo, como el falangismo, fue parte de su importante producción cultural, pero esta, en conjunto, no se puede definir como católica ni falangista.

LA RECONQUISTA Y ESPAÑA

*************************

Creado en presente y pasado | 10 Comentarios

OJ (XIV) Consciencia y realidad / Análisis y disfrute / ¿Por qué la guerra civil?

Cuatro perros verdes

O. J. (XIV) Consciencia y realidad

La RAE define la consciencia como la capacidad del ser humano de reconocer la realidad circundante y relacionarse con ella. También como la autopercepción. Desde luego, también los animales son capaces de reconocer la realidad externa y de relacionarse con ella, de otro modo no subsistirían. Y en alguna medida se perciben también a sí mismos. Pero, en fin, la consciencia humana es mucho más amplia y variada que la de los animales más próximos, una diferencia cualitativa, no solo cuantitativa: en los animales, la consciencia está relacionada o limitada con las necesidades más básicas de nutrición y reproducción que le proporciona el entorno, mientras que en el hombre el reconocimiento de la realidad se extiende inmensamente en el tiempo y el espacio: puede reconocer  el mundo y la propia vida como un todo, aunque lo perciba parcial o confusamente. Y puede relacionarse mentalmente con ese todo.

No obstante, importa señalar sus limitaciones. Normalmente, el hombre pasa un tercio de su vida en estado inconsciente, poblado de sucesos extraños, los sueños. En ese estado se siente indefenso, por lo que busca casi siempre un retiro o refugio donde estar seguro. Esto importa, porque la consciencia le muestra claramente que el entorno es  acogedor y a la vez hostil y peligroso.  El mundo físico parece irritarse a veces y castigarlo con inundaciones, terremotos, sequías u otras catástrofes que pueden matar a miles o millones de personas. Y el mundo vital es todavía más peligroso, desde los invisibles virus y bacterias que le acechan constantemente hasta los parásitos y animales más tangibles o los demás seres humanos. La propia sociedad humana, sin la cual no podría vivir, le impone a menudo penosas obligaciones y mutilaciones a sus deseos. La consciencia es más aguda conforme el entorno es más próximo, pero incluso en el entorno más íntimo es incompleta y sujeta a errores.

Así es la realidad que reconoce –parcialmente– el hombre,  y con la que este se relaciona entre satisfacciones y peligros, entre aciertos y errores, éxitos y fracasos. Pero hay otro aspecto no menos limitante: el tiempo transforma y absorbe sin tregua lo que llamamos realidad.  Lo que es, lo que percibimos como su ser sin apenas duda, deja de ser constantemente. Y el propio ser humano como parte de la realidad, deja con el tiempo de formar parte de ella. El hombre y la propia realidad se diluyen en el tiempo. Encuentro una analogía con la propia corteza terrestre sobre la que transcurre la vida: la corteza se está formando de modo constante (con enorme lentitud, comparada con la vida humana, claro)  a partir del magma, para volver al magma  con la misma lentitud.  Diríamos que cada vida humana repite el mismo proceso: surge de profundidades insondables, inasequibles a su consciencia,  y vuelve finalmente a ellas, sin que podamos entender el por qué de ese tiempo de vida consciente.

********************

Pío Moa presenta su último libro en El Gato al Agua: ‘La Segunda República Española’ – YouTube

************************

Análisis y disfrute

¿No te parece un poco pedantesca esa opinión sobre Cuatro perros verdes de un “profesional” que dice haberla examinado por “personajes, tema central, arquetipo, lenguaje, estilo, narrador, estructura, ritmo, intención, instinto, novedad, conocimiento y por último la revisión”? Si examinamos así cada obra literaria no sé qué conclusiones extraeríamos, nos meteríamos en un laberinto si quisiéramos ser rigurosos…

Bueno, le da un notable alto, menos mal. Imagino que será un profesor de literatura. Sería interesante su análisis en cada término que menciona,  aunque claro que en un comentario de Amazon es imposible.  Por mi parte, creo que el valor de una novela reside en los personajes y en la acción. Si las dos cosas van juntas, será una excelente obra.  Las hay en que la acción domina a los personajes hasta volverlos poco significativos; y viceversa, los personajes, es decir, su psicología, puede volver tediosa una novela. Lo más normal es que el lector diga simplemente que le ha gustado o disgustado, sin especificar más. A menudo no sabríamos explicar bien por qué, más allá de un “me apasionó”, o “me llegó adentro”.

Quiero decir que cuando se analiza demasiado una obra, se le pierde el gusto. Es lo que dice Mariantonia a Chano: “Si siempre lo analizas todo, no disfrutarás de nada”. Una novela ha de ser amena, ese es un valor importante, aunque no sea lo fundamental.  A escribir con amenidad puede aprender cualquiera, y a diseñar tramas que mantengan el supenso, también, es cosa de aprender trucos y practicar. Pero una obra de arte buena de verdad exige algo más. Admito también que puede haber grandes obras que resulten aburridas, hay excepciones para todo, lo admito. Hace tiempo se habló aquí de La montaña mágica de Thomas Mann como un ejemplo. La náusea de Sartre es otro. Parece que una novela filosófica tiene que resultar aburrida, pero no veo así a Cuatro perros verdes, ni a Sonaron gritos y golpes, que también la veo algo filosófica.

Qué quieres que te diga…  El cero y el infinito, de Koestler, tiene mucho de filosófica y me pareció muy amena, aunque exige ciertos conocimientos sobre la historia europea de los años 30. Yo, desde luego, he intentado salirme del carril o los carriles que sigue la literatura actual en España. Me alegro de que ese señor me dé notable alto y que la recomiende, además prescindiendo del autor, pues mi nombre  levanta ronchas en muchos ambientes. Yo, claro, me daría un sobresaliente, pero me acusarían de parcialidad…

Sonaron Gritos Y Golpes A La Puerta (Ficción Bolsillo)

***************************

Crónica: El porqué de la guerra civil

**Marañón definió la república como una orgía de canallería y estupidez. Es la definición más precisa. Y por eso el Doctor encuentra en ella un “vínculo luminoso”.

**La república no habría llegado sin la casi impositiva colaboración de los monárquicos. Lo mismo que el Doctor y la rebeldía en Cataluña no habría llegado sin la colaboración previa del PP.

**Asombra que tan pocos se percaten de que las maniobras  de 1930-31 para destruir la monarquía en 1930-31 se estén repitiendo actualmente. Me refiero a políticos, analistas y periodistas: no se percatan por “falta de formación histórica e ideológica”.

**La gran mayoría de las historias de la guerra civil prescinden del hecho decisivo: en qué consistió el Frente Popular. Basta tenerlo en cuenta para entender todo lo demás.

**¿Por qué se llegó a la guerra civil? Piensen un poco: el Frente Popular fue una alianza de separatistas y sovietizantes más algunos comparsas tipo Azaña. Basta señalar este “detalle” para entender el porqué de la guerra. Y la enorme fortuna para España de que el Frente popular perdiera.

**El Frente Popular trajo el caos a la república y finalmente acabó con ella. Y el franquismo acabó con el Frente Popular.  Que ahora intenta volver y al que es preciso derrotar de nuevo.

**Infinidad de historiadores y comentaristas de derecha insisten en que “hay que olvidar  la república y la guerra, dejarla para la historia, y mirar al futuro”, revelan no tener idea de los problemas políticos de aquel tiempo, que han revivido en el nuestro.

**Los historiadores de izquierda y separatistas tocan siempre la misma melodía con su pandereta: : “¡Qué pena aquella enorme ilusión y esperanza de la república! ¡Qué pena su derrota!”

**Por historiadores de pandereta me refiero a los Preston, Jackson, Viñas, Casanova, Álvarez Junco, Juliá, Fontana y un muy largo etc. Pueden poner en internet  el nombre de cada uno de ellos  junto al  mío, y entenderán por qué no han podido rebatirme y por qué les encanta la ley sovietizante de memoria histórica, o no se oponen a ella. Les resulta un buen refugio.

Me dice un amigo que  Jiménez Losantos ha recomendado Los personajes de la república vistos por ellos mismos. Se lo agradezco desde aquí, porque todos los grandes medios practican la censura a mis libros. En Los personajes empleo una metodología creo que nueva, y extraordinariamente útil para entender el pasado: contrastar las memorias de los principales protagonistas. Este método desmienten de entrada la mayoría de las historias sobre aquel tiempo. Ir a los protagonistas, con sus interpretaciones, aspiraciones,  juicios errores y mentiras, permite prescindir de las “traducciones” que les hacen tantos historiadores de chicha y nabo como produce nuestra lamentable universidad.

La Segunda República Española: Nacimiento, evolución y destrucción de un régimen 1931-1936Por Que El Frente Popular Perdio La Guerra Civil

 

Creado en presente y pasado | 15 Comentarios