¿Estará la Iglesia a la altura?

Franco salvó a España de un régimen criminal, salido de elecciones fraudulentas, es decir, de un golpe de estado, y compuesto de totalitarios y separatistas. Un régimen que amenazaba muy seriamente no solo las libertades políticas sino la libertad personal, la integridad nacional y la cultura cristiana. Salvó también a la Iglesia del exterminio y a una monarquía que todos daban por periclitada para siempre después de su vergonzoso autogolpe de 1931. Su régimen, autoritario pero no totalitario, con gran libertad personal y libertades políticas restringidas para comunistas y separatistas, reconstruyó el país brillantemente con las propias fuerzas de España y lo hizo en medio de una delictiva hostilidad de casi todo el resto del mundo, a la que derrotó finalmente; y sin deber nada a la ayuda de Usa, al contrario que los demás países de Europa occidental. El franquismo  desarrolló al país convirtiéndolo en uno de los más prósperos del mundo, con mayor esperanza de vida que el resto de Europa exceptuando a Suecia y alguno más, y los índices de salud social mejores del continente. Los tremendo odios políticos y sociales que habían hecho de la república un caos hasta destruirla, desaparecieron, y por primera vez fue posible pensar en una democracia estable y sin convulsiones, aprobada en referéndum de diciembre de 1976, desde el franquismo y no contra él. Por ello, y gracias a Franco, España es un país libre de deudas políticas, económicas y morales, pues se debe su democracia a sí misma, no a la intervención del ejército useño ni a la ayuda indirecta de Stalin ni al Plan Marshall,  como el resto de Europa occidental. Por todos estos hechos indiscutibles y perfectamente constatables al margen de cualquier propaganda, Franco resalta como el estadista más importante, con mucho, que ha tenido España en bastantes siglos.

   Por lo tanto le deben agradecimiento sin reparos no solo la monarquía y la Iglesia, también la democracia. Y se lo debe Europa entera, primero por haber impedido que el continente se viera encajonado entre dos regímenes soviéticos, en segundo lugar por haber librado de las atrocidades de la guerra mundial a una parte significativa del continente, y finalmente por haber librado a una parte de Europa de la tutela useña, sin duda mucho más favorable y fructífera que la dominación soviética, pero siempre una carga y una deuda que testimonian la decadencia política, militar y cultural europea.  Asimismo los judíos tienen una deuda con Franco, pagada por Israel con la ingratitud de propiciar el aislamiento de España, que de no ser por la previsión y habilidad diplomática del régimen, habría provocado una gran hambruna.

   Hoy, unos políticos delincuentes, dirigidos por un falso doctor relacionado familiarmente con la prostitución homosexual y embustero compulsivo, tratan de profanar y ultrajar los restos de Franco. Con ese sujeto ha tomado impulso un nuevo frente popular, compuesto como el de la guerra por partidos de tendencia totalitaria y separatistas. Partidos y políticos que se retratan a sí mismos cuando califican de “víctimas del franquismo” a los torturadores y asesinos de las chekas juzgados y fusilados por sus crímenes después de la guerra, torturadores y asesinos con los que así se identifican y solidarizan. Y  víctimas, en todo caso, de los jefes de aquel frente popular que huyeron llevándose enormes tesoros expoliados al país entero y abandonando a su suerte a aquellos sicarios. Solo personajes de la catadura del falso doctor, auténtico estafador que está en el poder sin pasar por las urnas, pueden planear el ultraje y la profanación a quien libró a España de una peste parecida a la de ellos mismos.

   Legalmente, la profanación es imposible, pero la  ley nunca ha preocupado a tales sujetos. Y aquí entra, para empezar, la Iglesia, cuyos dirigentes parecen renegar de quien la salvó directamente del exterminio. El Vaticano ha aprobado lo que llama exhumación de los restos de Franco. Esto es una nueva y tremenda traición después de las perpetradas en vida del estadista, cuando sectores importantes del clero apoyaron a los terroristas de la ETA, a los comunistas y a los separatistas, de los cuales han recibido a su vez la gratitud debida en forma de desprecio, agresiones y ataque permanente.

   Pero los profanadores del gobierno se han encontrado con que, de perpetrar su fechoría en el Valle de los Caídos, los restos de Franco irían a la catedral de la Almudena, en el centro mismo de Madrid, cosa inconveniente para ellos. Por lo tanto, después de haber comprobado la debilidad, por llamarla de algún modo, del Vaticano, han acudido al chantaje puro y simple, amenazando a la Iglesia con expropiaciones y castigos económicos si no accede a privar de su último derecho a los familiares del Caudillo, si no colabora en llevar los restos a algún lugar poco accesible, donde fuera más fácil seguir ultrajándolos.

  ¿Se doblegará la Iglesia al chantaje? Parece bien claro que tratándose de  Juan Pablo II ni siquiera se les habría ocurrido plantearlo a los profanadores. Pero el papa actual ha demostrado ya varias veces su hispanofobia y  su  ambigua predilección política por regímenes como los de Maduro, Kirchner, Castro, o su claudicación ante el régimen comunista chino, por lo que no sabemos si en este caso duplicará su claudicación con otra aún más grave.

  Están ocurriendo cosas gravísimas.  Mucha gente cree que las traiciones morales no tienen importancia práctica. Se equivocan. El apoyo de sectores de la Iglesia a los enemigos de Franco, que también habían sido los exterminadores de la Iglesia, valieron a esta una crisis de  descrédito y retroceso en España, y el mayor desprecio y odio de aquellos a quienes favorecieron. Y  ceder ahora al chantaje o, peor aún, caer en la complicidad con un gobierno delincuente, sería una catástrofe no solo para ella, sino para España entera.

los mitos del franquismo-pio moa-9788490603499los mitos de la guerra civil-pio moa-9788497340939la guerra civil y los problemas de la democracia en españa-pio moa-9788490551394

 

Creado en presente y pasado | 73 Comentarios

Valor de Gibraltar para Inglaterra y para España

Nueva historia de España : de la II Guerra Púnica al siglo XXI (Historia Divulgativa) de [Rodríguez, Pío Moa]

Como todos los lunes, expondré en el blog  un artículo y frases a divulgar lo más masivamente posible en las redes sociales y por otros medios:

*¿Puede un país declararse “amigo y aliado” de una potencia que invade su territorio? Parece un servilismo y traición  imposibles, pero los gobiernos de España lo llevan haciendo desde Felipe González hasta hoy. Gibraltar.

*Al revés que el resto de Europa occidental, España no debe su democracia ni su prosperidad a la intervención militar y tutela de Usa. Sin embargo los gobiernos españoles se comportan como lacayos frente a esos países.

*El problema de Gibraltar está ligado a todos los que amenazan hoy a España: las políticas de gobiernos que han fomentado los separatismos, entregan la soberanía a unas burocracias oscuras en Bruselas y desvirtúan la democracia con mil corrupciones y manejos.

***********************

Una idea artificialmente extendida desde hace muchos años por los actuales partidos afirma que Gibraltar carece de importancia y que insistir en ella resulta una actitud “reaccionaria” o “franquista”. Claro está que si así fuera habría que preguntarse por qué, en cambio, el Peñón tiene tal valor para la potencia colonizadora, tan alejada geográficamente de él. Una colonia por cuya posesión Inglaterra no se contentó con el leonino Tratado de Utrecht, sino que ha vulnerado sus términos con increíble arrogancia hasta hoy mismo, y hace caso omiso de la resolución de la ONU al respecto. Salta a la vista, entonces, que sí tiene un interés de primer orden para Inglaterra.

Ese interés es cuádruple. En primer lugar, la posesión de Gibraltar aseguraba las comunicaciones del Imperio Británico, y hoy el control de un punto estratégico de la importancia del estrecho; en segundo lugar, era y es un símbolo del poder imperial inglés y de la humillación de España, con la que históricamente sostuvo largas rivalidades y a la que hoy obliga a soportar la única colonia europea, en invasión de territorio español: tal es un significado de la bandera británica ondeando sobre el Peñón; en tercer lugar, la colonia es un fructífero centro de negocios y tráficos legales e ilegales, que parasitan a España; en cuarto lugar, el Peñón constituye un núcleo de espionaje y  amenaza sobre nuestro país, y de corrupción de políticos, partidos y medios de prensa españoles.

 Podría creerse que ese interés es anacrónico, pues ha desaparecido su imperio y teóricamente los dos países son amigos y aliados. Pero se trata de una falsa apreciación. La mentalidad y la práctica internacional inglesas siguen siendo en gran medida imperiales. Así, Londres mantiene colonias, enclaves y bases en otros lugares del mundo, y es el país de Europa Occidental que más gasta en fuerzas armadas –casi 70.000 millones de dólares en 2009, más que otros económicamente superiores, como Francia (67.000 millones), Alemania (48.000 millones) o Rusia (61.000 millones), esta con población y extensión mucho mayores, y con muchos más conflictos potenciales. Solo dos países superan el gasto militar inglés, Usa y China, e Inglaterra supera proporcionalmente a la segunda, con un 2,5% del PIB frente a un 2%. Estas cifras han variado considerablemente, pero no esencialmente, en estos años (Arabia Saudí, por ejemplo,  se ha convertido en uno de los países de mayor presupuesto militar). Pero todavía más importancia tiene el hecho de ser Inglaterra el segundo país dominante en la OTAN, con una relación especial con el primero, es decir, con Usa. La OTN es fundamentalmente una alianza al servicio de las dos potencias anglosajonas.

Es obvio, por tanto, que si Inglaterra concede tanta importancia a Gibraltar, España, cuyo territorio se encuentra invadido, debe concederle mucha más todavía. Pero desde que el PSOE abrió la verja, convirtiendo la colonia en un emporio para el invasor, los gobiernos, tanto de derecha como de izquierda, se han empeñado en una política servil hacia Inglaterra en contra de todos los intereses de España. Una potencia que invade nuestro país no puede ser en ningún caso aliada y amiga, y un gobierno que representase los intereses de España, cosa que no ha ocurrido desde Leopoldo Calvo Sotelo, tendría que mantener una presión permanente, incluido el cierre de la verja, sobre esta agresión permanente que sufrimos, a causa no tanto de Inglaterra sino de los infames gobiernos españoles actuales. Pues el problema de Gibraltar está íntimamente ligado a otros muchos creados por esos mismos gobiernos, en particular las tensiones separatistas, la desvirtuación de la democracia y la entrega ilegal de soberanía a la burocracia de Bruselas.  Todo va en el mismo lote. Y es preciso reaccionar, empezando por denunciar una realidad que esos partidos y gobiernos tratan de mantener oculta.

*************

La caída de Constantinopla tuvo consecuencias transcendentales para Europa y en particular para Rusia, Italia y España y Portugal. En “Una hora con la Historia: https://www.youtube.com/watch?v=fASQxUujeMw

la reconquista y españa-pio moa-9788491643050

 

Creado en presente y pasado | 32 Comentarios

Por qué escribí “Nueva historia de España”

La caída de Constantinopla tuvo consecuencias transcendentales para Europa y en particular para Rusia, Italia y España y Portugal. En “Una hora con la Historia: https://www.youtube.com/watch?v=fASQxUujeMw

la reconquista y españa-pio moa-9788491643050

********************

P. ¿Qué hay de nuevo en su libro de historia de España? ¿Por qué ha sentido la necesidad de escribirlo?

–Nueva historia de España es un libro de síntesis, en que he tenido que manejar una cantidad muy grande de información, por lo que se ha deslizado cierto número de errores de detalle y erratas, eso es inevitable. Varios de ellos los he corregido en el libro sobre la Reconquista. Pero lo esencial, lo he explicado a menudo, es el enfoque. Hoy, debido a la extrema mediocridad de nuestra universidad –las excepciones confirman la regla– se plantean al respecto mil problemas arbitrarios, se niega la existencia de la propia España, se la retrotrae a Felipe V, a la Constitución de 1812, incluso a la de 1978, se habla de las tres culturas, de un Al Ándalus paradisiaco, o por el contrario se expone una visión diríamos clerical o integrista de la historia del país, se embrolla con “las Españas”… La confusión, mezclada de estupidez y de discusiones bizantinas, es inmensa. Por eso he escrito el libro.

P. ¿Se identifica o trata de desarrollar alguna escuela historiográfica en concreto?

–Propiamente no, aunque lógicamente, me apoyo en ideas y estudios de otros, pero si el libro se llama “nuevo” es porque creo que aporta cosas nuevas. Para empezar, he procurado salir de ese provincianismo tan extendido, casi generalizado, que explica nuestra historia como si el país hubiera estado aislado del resto de Europa y del mundo. Incluso me han criticado haberme ocupado de la evolución del mundo –de manera muy sucinta, lógicamente– en relación con la historia de España. Lo he hecho así porque, cosa en la que no se ha reparado mucho, es España la que descubre el mundo en su conjunto y pone en comunicación por mar a todos los continentes habitados, por primera vez en la historia humana.  Pero dentro de esa exigencia metodológica, las novedades son muchas.

P. Parece una pretensión excesiva para un historiador al margen de las corrientes académicas.

–Eso no me preocupa, pues ya le he dicho que no me merecen mucho respeto esas corrientes. Quizá en otro momento exponga por más detalle por qué. Mucho de ello lo expliqué en La quiebra de la historia progresista… Pero detallaré algunas novedades.

*Comienzo la historia de España, no en Atapuerca o en los iberos y los celtas,  sino donde comienza realmente, que es en la II Guerra Púnica. Antes no había historia propiamente hablando, ni existía Hispania más que como una realidad geográfica, como Mar Caspio o Península balcánica  o Centroeuropa. No conozco otra historia que plantee el asunto de esta manera. Llamo a la II Guerra Púnica “la guerra del destino”, porque  no solo determinó en gran medida la evolución posterior de España, sino también la de Europa.

*España es, culturalmente, una creación de Roma, y políticamente, es decir, como nación,  de los visigodos desde Leovigildo y Recaredo. Creo que tampoco se ha expresado claramente esta tesis por nadie. Pero sin esa nación originaria, hispanogoda porque el elemento cultural dominante no es el germánico sino el latino, la Reconquista habría sido imposible.

nueva historia de españa: de la ii guerra punica al siglo xxi-pio moa-9788499700656

*La Reconquista fue esencialmente un antagonismo entre dos naciones dentro de la península: España y Al Ándalus. El componente religioso fue fundamental, pero se trató de un proceso en primer lugar político. Desde el punto de vista religioso, España podía haber quedado dividida en diversos estados cristianos, como otros muchos que había en Europa y que no tenían la menor relación con España. Esto va contra el supuesto de algunos autores de que sin el catolicismo España se disgregaría volviendo al tiempo de los arévacos, vetones, carpetanos y demás. De hecho la influencia religiosa fue en gran medida la que impidió que se completara la Reconquista.

*Al considerar el auge cultural de Al Ándalus, expongo la diferencia entre la cultura popular y la de élite. En la primera creo que nadie en su sano juicio dejaría de notar la superioridad de España; en cuanto a la de élite (pensamiento, literatura, ciencia, arte…) la superioridad de Al Ándalus se acabó en torno al siglo XII. Quedó estancada mientras la española no cesaba de progresar, incorporándose a la creación de las universidades.

*Doy a las universidades una importancia central como columna vertebral de la cultura europea y por supuesto española, aunque pasaran por épocas poco brillantes. Sin ellas no se entenderá el auge español en el siglo XVI.

*Enel siglo XVI y parte del XVII, España logra una excelencia, por emplear esa palabra, realmente asombrosa, para ser un país poco poblado y poco rico comparado con Francia u otros: salva al catolicismo frenando a turcos y protestantes y expandiendo la doctrina por medio mundo, descubre el mundo como tal, según dije, frena el expansionismo inglés y francés, forma el primer imperio transoceánico de la historia… Y al propio tiempo crea una gran literatura original y una cultura propia, un arte y un pensamiento magníficos… Por supuesto, los tercios, los descubridores, los conquistadores, etc., tuvieron un papel esencial, pero no menos lo tuvieron los escritores, pensadores, los letrados  y administradores y muchos personajes de gran mérito salidos de las universidades, en especial la de Salamanca. Sostengo que la enseñanza superior, más extensa que en los demás países europeos, fue la base real del auge español. Creo que esto es también un enfoque nuevo del asunto.

*Y precisamente debemos ver la decadencia en relación con el anquilosamiento de dicha enseñanza superior, mientras en otros países europeos el pensamiento emprende nuevos rumbos y se despliega el pensamiento científico. Nuevos rumbos que en España no prenden o prenden mal, en parte debido a cierta fascinación por los éxitos de otro tiempo, mal entendidos y que llevan a rechazar las novedades sin mayor criterio. La originalidad de España se pierde, y el siglo XVIII pasa a ser un “siglo francés”, con cierta satelización política y cultural a Francia, aunque España continúe siendo una de las grandes potencias, gracias sobre todo a su poder marítimo, que le permite conservar el imperio, si bien perdiendo la hegemonía en beneficio de Inglaterra.

europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449

*Creo que en general no se ha dado suficiente relevancia a la invasión napoleónica, que determina el siglo de mayor decadencia de España, cuyas consecuencias duran hasta hoy. Hay, como en todo, estudios muy detallados, pero en los que se pierden las líneas generales y las consecuencias. Se exalta a menudo la resistencia popular, que ciertamente convirtió a España en un infierno donde por primera vez se atascó Napoleón, pero la invasión dejó como herencia un país arrasado y radicalmente dividido. Hasta entonces, y desde los Reyes Católicos,  España había sido quizá el país internamente más estable de Europa, con problemas internos secundarios, pero en el siglo XIX se volvió uno de los más inestables y guerracivilistas. Para colmo, la “ayuda” inglesa se tradujo, aparte de diversas atrocidades, en la pérdida del Imperio, debida en gran medida a su intervención indirecta y directa. Como amigos, los ingleses han resultado para España más peligrosos que como enemigos. Quizá un renacimiento cultural habría ayudado a cambiar las cosas, pero el anquilosamiento de la universidad empeoró, y en conjunto el país fue satelizado políticamente por Inglaterra y culturalmente por Francia.

*Por no entrar en  detalles y considerando la cuestión en su conjunto, creo que los problemas dejados por la invasión francesa repercutieron hasta la II República, y que el franquismo supuso su superación en lo esencial. Pero la excesiva dependencia de la Iglesia y el Vaticano II han traído finalmente una situación cada vez más peligrosa. Un elemento clave de todo el proceso ha sido la leyenda negra, extendida al franquismo, una influencia muy depresora de las energías nacionales.

*En fin, por no extenderme más, considero que estos enfoques son en gran parte nuevos y que permiten entender mejor nuestra historia. La cuestión que se plantea es esta: Los grandes logros del siglo XVI o los del franquismo,  ¿pueden servir de inspiración para un resurgimiento o hay que verlos como etapas a clarificar y ensalzar, pero como raíces en definitiva secas y que no pueden ayudar ante los problemas actuales? Opino que hay mucho que aprender de ellos, pero eso exige investigaciones e ideas que no acaban de aflorar en este “invierno de nuestro descontento”.

********************

 

Creado en presente y pasado | 31 Comentarios

Crímenes contra la humanidad

Este sábado, en Una hora con la Historia, hablaremos de las consecuencias de la caída de Constantinopla, que coincide con el final de la Guerra de los cien años y la decapitación de Álvaro de Luna en España. La sesión de la semana pasada: https://www.youtube.com/watch?v=iY8ypH9lyp4  

la reconquista y españa-pio moa-9788491643050

****************

P.En Años de hierro, ud. explica los juicios de Núremberg: “las figuras empleadas fueron crímenes contra la paz, crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y conspiración para realizar cualquier de ellos” y recoge las críticas por la inclusión de figuras nuevas de delito aplicadas retroactivamente. ¿Se suma ud. a esas críticas?

–Los juicios de Núremberg fueron acogidos en España con mucha crítica por su aire de venganza y por esos elementos antijurídicos. Pero Fernández de la Mora señaló en ABC que crímenes tan atroces como los cometidos no podían quedar impunes alegando simplemente precisiones jurídicas, pues “los Estados, lejos de poder determinar inapelablemente qué es lo justo y lo injusto, está sujetos a una justicia superior y transcendente (derecho natural)”. Esto es muy lógico, aunque al mismo tiempo abre camino  para que los vencedores en una guerra cualquiera inventen figuras para terminar de aplastar a los vencidos. Uno de esos problemas sin solución clara, como en la tragedia de Antígona. El derecho europeo ha tendido a desentenderse del derecho natural y a hacer que los estados, o mejor dicho las minorías gobernantes, puedan decidir inapelablemente lo que es justo o injusto, mediante algunos procedimientos más o menos sofisticados, como los exigidos por Kelsen, que en último extremo justificarían las leyes nazis.  También señalé que, en comparación con tales crímenes, el castigo fue muy benévolo: once condenas a muerte, tres a prisión perpetua y otras menores, aunque en otros juicios hubo centenares de condenas más. El castigo, sin embargo, se cebó especialmente en el pueblo alemán, que sufrió deportaciones, violaciones en masa, trabajo esclavo, hambre inducida, que causaron cientos de miles y probablemente hasta millones de muertes en la posguerra.

P. Ud describe los hechos, pero no se pronuncia claramente sobre ellos en el libro.

–Es que un libro de historia debe exponer los hechos y los argumentos o justificaciones de ellos por unos y otros, según la norma de Tucídides. El historiador no es el juez de la historia aunque la mayoría tiendan un tanto ridículamente a ejercer de tales. No obstante, he expuesto también alguna opinión en libros y sobre todo fuera de ellos, en artículos. En mis libros sobre la guerra civil, por ejemplo,  he procurado exponer, sin caricaturizar, los argumentos y objetivos de unos y otros junto con los hechos y contradicciones.  Pero en los artículos periodísticos ataco sin contemplaciones las versiones que han prevalecido, destacando sus aspectos más falsos, porque ciernen una amenaza sobre la convivencia y la libertad.

P. ¿Y podría usted  definirse a estas alturas y en relación con los problemas actuales?

–Solo hasta cierto punto. En el libro señalo otros problemas de aquellos juicios: que muchas de las acciones atribuidas a los nazis pueden achacarse también a los estados que juzgaban. Fernández de la Mora decía que el tribunal debía representar a la humanidad y no a Estados particulares, pero esto no fue así ni creo que pueda ser así. En el libro esbozo algunas contradicciones: “Las aporías jurídico-morales podían extenderse a los “crímenes contra la paz”, ya que todos los contendientes perseguían una paz en sus propios términos, y suena excesivo considerar eterno e inalterable  el orden previo a la guerra, salido a su vez de otra”.

P. En otras palabras, unos juicios injustos

–Han recibido muchas críticas, pero a mí me interesa más presentar los problemas que dar soluciones precisas, que no están a mi alcance ni, por lo que voy leyendo, al alcance de nadie, salvo de modo provisional y utilitario. Pero sobre todo me chocaba la idea de “crímenes contra la humanidad”, por cuanto los nazis formaban parte de la humanidad, y el concepto implicaba que otra parte de ella se arrogaba la representación del conjunto humano.  El propio concepto de crímenes contra la humanidad  supone un tribunal por encima de la humanidad, que no puede ser parte de ella, y esa pretensión suena un tanto utópica. Implica “las leyes eternas e inmutables de los dioses” invocadas por Antígona. Fernández de la Mora creía que esas leyes en cierto modo estaban especificadas por “la perenne obra de Vitoria, Molina, Suárez y toda la escuela de juristas y teólogos españoles”.  Pero esto es también discutible, una discusión sin fin. Y la propia idea de crímenes contra la humanidad y de tribunal de la humanidad, lleva consigo una  peligrosa deriva totalitaria. Ahora mismo, y de modo en apariencia inocente, cada dos por tres una institución de la ONU declara “patrimonio de la humanidad” tales o cuales monumentos o paisajes. ¿Quiénes son esos fulanos o fulanas, con mejor o peor intención, para erigirse en representantes de la humanidad? La cosa no es en realidad nada inocente: con ello nos van acostumbrando a que determinados grupos e intereses nos impongan no solo los modos de pensar sino hasta de sentir, en nombre de “la humanidad”.  Desaparecidos los dioses, algunos grupos e intereses pretenden sustituirlos.

años de hierro: españa en la posguerra 1939-1945-pio moa-9788497347365 europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449

***************************

*Felipe González pactó con la ETA, abrió la verja de Gibraltar, empleó el terrorismo de gobierno por un tiempo, su partido llenó de corrupción al país, dejó 3 millones de parados, favoreció y financió los separatismos… ¡Y era mejor que ZP y que el Doctor!

*Patrimonio “Nacional” prohíbe visitar las estancias personales de Franco en El Pardo. ¿Por qué? Porque ponen de relieve su austeridad y permiten compararlo con el lujo y la corrupción de los cacos que hoy mangonean el país.

*La ley de memoria histórica demuestra que los gobiernos actuales no son demócratas. La petición de firmas para que se estudie en español en las autonomías bilingües demuestra que ningún gobierno hasta ahora ha sido constitucional.

*Un gobierno de tiorras perturbadas: “La maternidad es esclavitud, incluso si es deseada y voluntaria”. “La familia es la derrota de las mujeres”. “La condición de hijas huérfanas de madre es común a todas las mujeres” Según la Montón, la del máster.

*El objetivo real del ultraje a los restos de Franco es humillar y desacreditar a la monarquía y a la Iglesia, que hacen como que no se enteran. Y lo planean en nombre de la democracia, cuando la democracia viene también del franquismo, y no de un antifranquismo que la corrompe.

Creado en presente y pasado | 55 Comentarios

Mujeres en el ejército

Este sábado, en Una hora con la Historia, hablaremos de las consecuencias de la caída de Constantinopla, que coincide con el final de la Guerra de los cien años y la decapitación de Álvaro de Luna en España. La sesión de la semana pasada: https://www.youtube.com/watch?v=iY8ypH9lyp4

la reconquista y españa-pio moa-9788491643050

*********************+

He puesto en tuíter el siguiente comentario:

*Las mujeres militares dan grima. La mujer está para transmitir, conservar y proteger la vida, no para abortar o andar a tiros por ahí.

Las respuestas fueron inmediatas, y a menudo rabiosas. Las más frecuentes aludían a la “caverna”.  Repliqué a estas: “Cuando alguien emplea el “argumento”  de la caverna, ya sé que estoy delante de un (o una) imbécil”. Recibió especial apoyo (cientos de retuites)  un cretino que hacía una gracieta boba: “Unas amigas mías se reúnen todo los jueves, después del trabajo,  para abortar en masa… A usted se le ha parado el reloj en 1835″. Otra señora de VOX, también muy apoyada, destacaba que una hija suya estaba haciendo el curso de oficiales de la Armada y que ya no estábamos en el siglo XIX, o algo así.

    Expliqué, según es posible en tuíter: En épocas tan cutres como esta, defender la evidencia suena discordante. Por qué digo que la mujer en el ejército y como abortista es una aberración? Porque en los dos casos se trata de matar, y la continuidad de la vida humana es función sobre todo de la mujer.  Los y las feministas insistían, se burlaban del aborto masivo, y señalé: 100.000 abortos, es decir, asesinatos de vidas humanas en el seno materno, al año, solo en España, es aborto en masa. Y estos locuelos y locuelas, por decir algo, haciendo chascarrillos pueriles“, y Una de las cosas que más impresiona de las feministas, como de los LGTBI, es el odio, mala fe y necedad que destilan en sus comentarios. Y sus gracietas infantiles a falta de argumentos.   Algunos  deseaban que mi madre me hubiera abortado. Repliqué: “Es que mi madre era una mujer normal, no una histérica ni una criminal feminostia. Ya ve ud, qué pena”.

   Otra, queriendo parecer más razonable, replicaba con la definición de feminismo por la RAE: “Doctrina y movimiento social que pide para la mujer el reconocimiento de unas capacidades y derechos que tradicionalmente han estado reservados a los hombre”. Contesté: Esa definición es falsa. Los derechos y trabajos no “estaban reservados” a los hombres, sino que los han creado los hombres. Y el feminismo actual no tiene nada que ver con una igualdad de derechos que existe desde hace mucho. Alguno se refería a que con las modernas tecnologías la fuerza física ya no contaba, por lo que las mujeres podían… Etc.

Insistí: “La presencia de mujeres en el ejército es alentada sobre todo por partidos abortistas, antiespañoles y LGTBI. No creo que sea casualidad”. Y expuse algunos inconvenientes que se dan y de los que no se habla, como que para que un superior pueda reprender a una mujer militar tiene que haber otras personas que sirvan de testigos, para impedir que la reprendida le acuse de abusos sexuales, cosa a las que son aficionadas cada vez más mujeres feministizadas. O que en la Armada, algunas se sacan un sobresueldo de pilinguis cuando la estancia en el mar dura semanas.

   De modo que había atacado un tabú feminista, y ocurrió algo muy semejante a otra intervención mía contra las layes LGTBI, que despertó una verdadera oleada de odio, insultos, deseos de muerte, todo muy significativo en un movimiento totalitario que pretende hacer delito no solo del pensamiento, sino de los sentimientos.  Se da el caso asombroso de que cualquiera puede insultar, calumniar o burlarse de cualquier institución o grupo social, pero el respeto supersticioso a “maricones y nenazas” se ha convertido en la piedra de toque de la nueva moral social en vías de implantación. Y que no debe admitirse.

   Todo el problema radica en la diferencia y complementariedad entre los sexos, que los feministas odian (digo “los”, porque las feministas más estúpidas son casi siempre hombres, como el Doctor Profanatumbas). Di una nueva definición: “El feminismo odia la maternidad, es decir, odia a la mujer y en definitiva a la humanidad. Y  envidia/odia al varón“. Lo que Freud llamó ”envidia del pene”, achacándolo a todas las mujeres, cuando solo afecta a la chillona minoría feminista (una cómica queja de estas dice: “Nos quieren calladas”.  Pues sí, por lo menos algún rato).

    Pero, en fin, como la cuestión atañe a unas concepciones muy generales de la propia condición humana, será preciso plantear debates más amplios y en profundidad.

****************

los mitos del franquismo-pio moa-9788490603499europa: introduccion a su historia-pio moa-9788490608449 nueva historia de españa: de la ii guerra punica al siglo xxi-pio moa-9788499700656

Creado en presente y pasado | 103 Comentarios