Valor histórico y moral de la figura de Franco.

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Los mitos del franquismo (Historia) de [Moa, Pío]

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Cualquier análisis objetivo de la figura de Franco debe tener en cuenta los siguientes datos, entre muchos otros.

1. Venció a un Frente Popular salido de unas elecciones fraudulentas, que en pocos meses extendió por España una orgía de incendios y asesinatos, de ilegalidad rampante y de quiebra económica. Un Frente Popular que de hecho fue una alianza entre totalitarios, separatistas y golpistas republicanos y que cometió crímenes de un sadismo escalofriante.

2. Con su victoria, Franco salvó  del exterminio a la Iglesia y a la cultura cristiana, base de la europea, salvó  a  España de la desintegración nacional y/o de un régimen de tipo comunista, que habría encerrado a Europa entre dos sistemas soviéticos, al oeste y al este. En sentido cultural, religioso y político, su victoria tuvo un alcance muy superior al meramente nacional

3. A continuación, y en condiciones dificilísimas, Franco mantuvo a España al margen de la guerra mundial, lo que tiene un doble valor moral, además de político: libró a los españoles de unos sacrificios y crímenes presumiblemente mayores que los de la Guerra Civil. Y mantuvo a una parte significativa de Europa al margen de las tremendas atrocidades que en mayor o menor proporción cometieron todos los bandos implicados.  De paso volvió a asegurar la unidad nacional, que habría quedado comprometida en caso de intervención bélica.

4. Otro efecto moral y político de máximo alcance fue que España quedó libre de la inmensa deuda contraída por el resto de Europa occidental con el ejército useño y sus bombardeos para librarse del nazismo. Quedó libre, por tanto, de su consecuencia, la tutela o protectorado useño sobre el resto de Europa occidental frente al expansionismo soviético.  Como quedó libre de la deuda con Stalin, cuyas victorias sobre los nazis permitieron el desembarco en Normandía.

5. Franco derrotó a continuación un aislamiento decretado por democracias, dictaduras y países comunistas, todos juntos, para crear en España una Gran Hambruna. Medida criminal no solo por ello sino también porque España no había participado en la guerra mundial, y su esencial neutralidad había beneficiado estratégicamente mucho más a los vencedores que a los vencidos. 

6. Derrotó además  a una difícil guerra de guerrillas comunista, el maquis. Y la venció en condiciones de aislamiento internacional, gracias al apoyo evidente de un pueblo ya reconciliado, que rechazaba al comunismo y al intervencionismo de otros países. En Grecia, la guerrilla comunista sí logró enraizar en amplios sectores populares, el gobierno tuvo que recurrir a la ayuda inglesa para vencerla, Inglaterra desistió por impotencia y tuvo que ser Usa quien finalmente dominara el movimiento guerrillero. La comparación permite entender el alcance de aquella victoria.

7. Pese a condiciones tan adversas, España se reconstruyó con sus propias fuerzas, al revés que el resto de Europa occidental, cuya reanimación económica se debió al Plan Marshall. Y ya en los años 40 –generalmente falseados en la historiografía corriente– consiguió  éxitos económicos muy relevantes, resumibles en dos puntos: el hambre disminuyó hasta desaparecer prácticamente por primera vez en la historia del país, la esperanza de vida al nacer dio un gran salto de 50 años en la república  a 62 años en 1950, y la estatura media también aumentó. Estos índices condensan muchos otros en enseñanza, alimentación, industrialización, etc.

8. Franco previó desde el primer momento, y contra el infundado optimismo de Londres, que la alianza entre soviéticos y anglosajones iba a quebrar, y supo explotar con paciencia la “guerra fría”. Ante la amenaza soviética, renunció a la neutralidad, aceptó bases useñas y contribuyó a la seguridad de Europa en proporción mayor que el pago recibido. Por fin todos, democracias y dictaduras, la misma URSS, tuvieron que aceptar a gusto o a disgusto, al régimen español, que rompió por completo el aislamiento y entró en la ONU.

9. Vencido el Frente Popular, el maquis y el aislamiento, España pudo iniciar un despegue económico a un ritmo que sorprendió a todo el mundo (el “milagro español”), solo superado entonces por Japón o por Corea del Sur. También emprendió una descolonización a veces poco afortunada pero en cualquier caso mucho más sencilla, razonable y menos traumática que las de Francia, Holanda, Bélgica o Inglaterra: baste recordar las independencias de Indonesia o India, o Congo, las guerras de Indochina o de Argelia, etc.

10.  En la ONU, y a pesar de la demagogia inglesa sobre “la dictadura” (como si Inglaterra no se hubiera beneficiado esencialmente de la dictadura de Stalin y de otras muchas y no hubiera cometido numerosas atrocidades durante la guerra mundial), el franquismo consiguió una resonante victoria diplomática sobre Londres con la resolución que exigía la devolución de Gibraltar. Victoria anulada más tarde por los gobiernos de Calvo Sotelo y de Felipe González, los cuales convirtieron a la colonia en un emporio de corrupción sobre España.

11. Por resumir, a la muerte de Franco la sociedad española había cambiado radicalmente con respecto a la miseria y los odios sociales que habían caracterizado a la república y al Frente Popular. Era una sociedad próspera, reconciliada, con mayor esperanza de vida que casi todo el resto de Europa o de Usa a quienes superaba también en salud social medida por índices de delincuencia y población penal, suicidios, droga y alcoholismo, abortos y cohesión familiar, prostitución,  etc.

12. La nueva sociedad conseguida bajo la dirección de Franco era por primera vez apropiada para una democracia no convulsa como la de la república. Porque ninguna democracia puede funcionar en una sociedad plagada de miseria y de odios. Franco no tuvo ni pudo tener oposición democrática, solo, básicamente, comunista y/o terrorista. La democracia solo pudo provenir, como en efecto ocurrió, de la entraña misma del régimen y gracias a las condiciones creadas por él. Asimismo legó la monarquía, caso único en el siglo XX, concebida como factor de moderación y de entronque simbólico con la historia del país.

13.  Por eso en el referéndum de diciembre de 1976, el pueblo, por enorme mayoría, aprobó una evolución de la ley a la ley, desde el franquismo y no contra el franquismo. Y lo aprobó contra la demagogia de los rupturistas compuestos de  “demócratas” como los comunistas, terroristas, socialistas, separatistas y grupos y personajes variopintos, desde democristianos a anarquistas, que iban unidos en las juntas y plataformas “democráticas”. 

14. Todos aquellos “demócratas”, se consideraban herederos del Frente Popular,  y viéndose tan minoritarios, emprendieron una lenta y tenaz campaña por denigrar la obra de Franco y resucitar los dos elementos más característicos del Frente Popular: los odios y la falsedad. Su técnica principal fue acusar a Franco de dictador, como si ellos hubieran sido  alguna vez demócratas y no, más bien parásitos de la democracia. Y tachándole de asesino por  haber los tribunales juzgado y hecho fusilar a unos 12,00o personas después de la guerra, en su mayoría culpables de crímenes espeluznantes, y presentados ahora como “víctimas demócratas”. O inventando “cunetas”, “niños raptados” y todas las miserias que acuden a sus mentes retorcidas. O imponiendo una “ley de memoria histórica” totalitaria, al estilo de Corea del Norte o la Cuba castrista.

15. Con típica bajeza de  delincuentes, pretenden “vencer” a quien los venció, profanando su tumba en el Valle de los Caídos, destruyendo o cambiando el significado de este monumento,  sin duda el más grandioso  y logrado del siglo XX, muy adecuado para conmemorar las victorias y hechos del más destacado estadista, con mucho, que ha tenido España en al menos dos siglos, y uno de los más relevantes del siglo XX en el mundo.  Estos son actos de guerra de unas mentes enfermas de guerracivilismo. Actos contra la historia, la verdad, la democracia y España. Pero debe reconocerse que, con la ayuda de una derecha infame que no se ha opuesto a sus retóricas y embustes, han logrado en gran parte su objetivo de falsificar radicalmente la historia en la mente de millones de personas.

 16.   Entre otras cosas, Franco salvó a la Iglesia del exterminio y trajo la monarquía. Las dos instituciones tendrían que oponerse frontalmente a la miserable profanación. Pero no lo hacen. Dice el dicho: “Hay alguien más despreciable que el verdugo: el ayudante del verdugo”. Parece que el más elemental sentido moral se ha perdido en las instituciones de una democracia evidentemente fallida. Estas cosas les saldrán caras. Nos saldrán caras a todos.

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La Reconquista Y España

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Contra la delincuencia organizada del partido de los malhechores

Que el designio de profanar la tumba de quien salvó a la Iglesia y la cultura cristiana del exterminio no despierte una ola de indignación desde el papa al último católico (el 70% de los españoles se dice católico) revela una Iglesia gravemente enferma y una sociedad que no lo está menos, por tantos años de falsedad.

La opinión pública no existe por sí, se crea, y en España la han creado izquierdas y separatistas auxiliadas por el PP, un partido de señoritos frívolos, incultos, cosmopaletos e inmorales, que escupen sobre las tumbas de sus padres y abuelos.  Hace ocho años publiqué en LD este manifiesto, que fue firmado por bastante gente, aunque mucha menos de la debida. La causa es que, como ha pasado con la “memoria histórica” en general, la derecha, el PP especialmente, carece de conciencia democrática e histórica y ha sido la principal ayuda a la masiva falsificación del pasado, cuyas consecuencias sufrimos tan duramente en la política actual. Ahora, el manifiesto suena muy débil, ante las acciones delictivas de los herederos del criminal régimen del Frente Popular. Pero quede aquí una pequeña constancia del esfuerzo, inutilizado por la derecha y ahora por la propia Iglesia.

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1.- El Valle de los Caídos se ve sometido desde hace tiempo a un continuo hostigamiento del gobierno, que por insidias burocráticas intenta desalojar de él a los monjes que lo cuidan, privándoles de ingresos y cerrando el libre acceso a gran parte del monumento. Se ha hablado de anular su carácter religioso y transformarlo en museo de la llamada “memoria histórica”, y no han faltado incitaciones a volarlo.

 2.- Estas actitudes se justifican con afirmaciones como que el monumento fue construido por 20.000 presos políticos en régimen de esclavitud y pésimas condiciones de trabajo. Estos datos, como tantos otros de la “memoria histórica”, no se justifican con la documentación hoy conocida.

 3.- Por el contrario, la documentación disponible muestra que la mayoría de los obreros del Valle fueron libres. Los reclusos –comunes e izquierdistas acusados de crímenes– no llegaron a 2.500, con un máximo de 700 al mismo tiempo, durante seis de los dieciocho años de la construcción. Eran voluntarios porque redimían hasta seis días de condena por día trabajado, cobrando el sueldo normal de su categoría y con vigilancia escasa (casi ninguno se fugó, y varios siguieron en la obra al terminar su condena). Los muertos en accidentes, entre libres y presos, sumaron 14, un número considerado bajo para obras de tal envergadura, lo que prueba unas condiciones de trabajo muy aceptables. Tampoco está documentado el aserto de que Franco quiso ser enterrado allí, pues tal decisión correspondió al rey Juan Carlos.

4.- El gobierno y las asociaciones que, financiadas con dinero público, han divulgado versiones como las arriba citadas, tienen la obligación de probarlas, y los españoles el derecho de conocer sus pruebas. De otro modo cabría concluir que estamos ante el enésimo episodio del “Himalaya de mentiras” con que socialistas moderados como Besteiro o liberales como Marañón, denunciaron unas propagandas que creíamos ya superadas y que en todo caso no deben volver.

5.- El monumento es probablemente, en su género, el más grandioso, armónico y artísticamente logrado que se haya construido en el mundo en el siglo XX, y como tal es patrimonio de todos los españoles, no de ningún gobierno o partido. Cualquier atentado o intento de transformar su carácter solo puede recordar las actitudes de los talibanes afganos… o los vandalismos y saqueos de un bando en la guerra civil. Su intencionalidad al principio fue conmemorar una victoria sobre lo que se consideraba totalitarismo marxista, para transformarse pronto en símbolo de reconciliación, con el entierro de restos de soldados de los dos bandos de la guerra civil. Naturalmente, esta reconciliación puede ser rechazada, y de hecho lo es por muchos; pero ese rechazo no puede servir de pretexto para desvirtuar o incluso destruir el monumento, y la opinión pública debe conocer los hechos al respecto.

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Los mitos del franquismo (Historia) de [Moa, Pío]

Es precisa una campaña en las redes con el lema “Yo defiendo a Franco”, porque

-Venció a un frente de totalitarios, racistas separatistas y golpistas

-Libró a España de la guerra mundial

-No tuvo oposición democrática, sino comunista y terrorista

–Dejó un país próspero y reconciliado, apto para una democracia no convulsa, que está siendo arruinada por el antifranquismo

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Ideología LGTBI, obra de perturbados / “Memoria histórica” contra libertad

Es precisa una campaña en las redes con el lema “Yo defiendo a Franco”, porque

-Venció a un frente de totalitarios, racistas separatistas y golpistas

-Libró a España de la guerra mundial

-No tuvo oposición democrática, sino comunista y terrorista

–Dejó un país próspero y reconciliado, apto para una democracia no convulsa, que está siendo arruinada por el antifranquismo

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Uno de los fenómenos más llamativos de la actualidad es la imposición de la ideología LGTBI en la Europa occidental.  Se hace con los marchamos de “libertad, igualdad, felicidad, amor, derechos” y todos los lemas palabreros que se les ocurren. Los cuatro partidos zapateristas, los separatistas y la ETA, son LGTBI, y los gobiernos de Europa occidental hacen de esa ideología su señal de identidad más definitoria (es una de las razones por las que odian a Rusia). Todos rivalizan en entusiasmo por el “orgullo gay” y similares.

Replicando a la Cospedal, en tuíter, que venía con un gran corazón LGTBI y el lema “love is love”: *1. En español se dice amor. 2. La ideología LGTBI está especialmente cargada de odio hacia la sexualidad y el matrimonio normales, hacia el cristianismo y la maternidad. 3. Es una ideología totalitaria, que pretende proscribir y perseguir a quienes no sigan sus aberraciones.

En réplica a “Ciudadanos”: *Farsantes: la ideología LGTBI es una aberración demencial, cargada de odio contra la sexualidad, la maternidad y el matrimonio normales: http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/soy-homofobo-naturalmente-asesinatos-en-masa-6642/ …

*No hay nada tan cargado de odio a la sexualidad y al matrimonio normales como la ideología LGTBI. Ni nada tan intolerante: pretenden imponerse por ley y perseguir a los discrepantes. Lo están consiguiendo. Me permito recomendar esta sesión de “Una hora con la Historia” sobre los ideólogos LGTBI, auténticos perturbados. https://www.youtube.com/watch?v=Ar1x4EUezgw&t=2218s

Hace años sostuve una polémica respecto del homosexismo con el pobre César Vidal, que había pasado de una “homofobia”  casi feroz a una actitud muy “comprensiva”. Uno de los artículos: https://mirdig.wordpress.com/2011/07/02/segunda-respuesta-a-cesar-vidal-por-pio-moa/

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Un periodista danés me pasó un cuestionario sobre el Valle de los Caídos y demás, que pensaba utilizar para un reportaje. No sé en qué habrá quedado. Las preguntas y respuestas fueron las siguientes:

Usted ha calificado la Ley de memoria histórica como ”totalitaria”. Qué ha querido decir con esa afirmación – y podría dar algún ejemplo de cómo se ha manifestado en la práctica?

Es totalitaria porque intenta imponer desde el poder una versión de la historia, como en Corea del Norte o en Cuba.

 Usted ha dicho que la ley borra ”de la conciencia colectiva la memoria de la historia real.” En qué manera diría que es falsa la que se cuenta? Y a quién se le debería escuchar para conocer la verdadera?

Es falsa de raíz porque presenta como demócrata a un Frente Popular compuesto de partidos totalitarios o golpistas, y de racistas separatistas, salidos de unas elecciones fraudulentas.  Es además inmoral: presenta como víctimas a los torturadores y asesinos de la  chekas, abandonados por sus jefes y juzgados y fusilados (unos 12.000) por los vencedores El franquismo no derrotó a una democracia ni tuvo oposición democrática, sino comunista y terrorista. Puede consultar dos libros míos: “Los mitos de la guerra civil” y “Los mitos del franquismo”.

 El hecho que en España haya más de 100.000 cadaveres en fosas comunes (y posiblemente más sin identificar) – cómo debería ser abordado? Considera que es positivo que se continúe con la exhumación de las fosas comúnes y la identificación de los cadaveres?

 No hay tal “hecho”. Es propaganda subvencionada y sin base. No hay problema en que exhumen cadáveres (llevan 20 años en ello, e inventan lo “cien mil” para seguir indefinidamente). El problema es que lo usan para falsificar la historia y recuperar los odios que esperan les rindan beneficios políticos. Un ejemplo del asunto: http://blogs.libertaddigital.com/presente-y-pasado/la-tecnica-del-odio-1451/

El Valle de los Caídos – qué significado tiene para Usted? Debería permanecer allí la tumba de Franco – y los cádaveres de los miles de enterrados?

El Valle de los Caídos conmemoró la victoria sobre el comunismo y los separatismos. Después tomó el carácter de reconciliación, incluyendo restos de muertos en los dos bandos. Franco debe seguir allí, él fue el artífice de aquella victoria y de la paz más larga vivida por España en varios siglos, que aún dura. Es el mejor monumento del siglo XX en todo el mundo, a mi juicio. El intento de destruirlo o cambiarlo revela una mentalidad criminal.

 Necesita España simbolos o monumentos que conmemoren Franco o el franquismo – o vivirían mejor en un museo?

Los monumentos que conmemoran la victoria sobre el comunismo y sus asimilados, y sobre los racismos separatistas, deben seguir bien visibles.

 En su opinión, cómo es el legado de Franco y el franquismo en la España de hoy – y cómo debería ser?

Legado de Franco: una España próspera y reconciliada, preparada para una democracia no convulsa, que no repitiera la república. Un legado que aún dura y que intentan destruir los antifranquistas con su odio y falsificación. La ley de memoria histórica los retrata como los totalitarios del Frente Popular.

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–¿Quién es ese Franco del que tanto se habla?

–Uno que salvó a la Iglesia del exterminio, señor obispo

–Pero habrá sido hace mucho tiempo, ¿no?

–Bastante. Ahora quieren profanar su tumba…

–Bueno, bueno, no nos metamos en políticas, no nos metamos en políticas.

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Malhechores (VI): La Semana Trágica, un punto de giro en la política del PSOE

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Otra de las consecuencias del Desastre del 98 fue el auge del terrorismo o pistolerismo anarquista, en torno al cual fraguó en 1907 una Solidaridad Obrera entre los propios anarquistas, el sindicato socialista UGT y grupos republicanos. Su solidaridad se manifestó en mayo de 1908 contra una ley propuesta por el político conservador Antonio Maura  para contener los crecientes atentados, uno de los cuales, en 1906 había estado a punto de matar  Alfonso XIII y a su esposa el día de su boda en Madrid,  y había dejado decenas de muertos y mutilados.  Socialistas, libertarios y republicanos  arremetieron contra el proyecto, y a ellos se unió nada menos que el Partido Liberal, que alternaba el poder con el Conservador. Entre todos lanzaron una estruendosa campaña en las calles , obligando a Maura a ceder. Se ponía de manifiesto, una vez más, la ausencia de doctrina y principios muy característica de la derecha. Y, dirá Cambó, “Después gobiernos liberales y republicanos tuvieron que aprobar proyectos mucho más rigurosos” para contener  la anarquía social y el caos.

   Por otra parte, la guerra de Marruecos causaba descontento por el abusivo sistema de recluta,  que permitía a muchos eludirla mediante sumas de dinero,  abuso del que sacaba buen provecho  la agitación extremista, llamando a la rebelión. Solidaridad Obrera  organizó una huelga bajo soflamas incendiarias  el 26 de julio,  obligando a parar t los comercios del centro de la ciudad, y así comenzó la llamada Semana Trágica. Y en aquellas circunstancias, el 27  se produjo cerca de Melilla un combate en  el Barranco del Lobo, donde se construía un ferrocarril. El combate fue enormemente magnificado por toda la prensa de izquierda y separatista, así como por los liberales,  hablando de una “infame derrota”, y se compusieron  coplas populares como la que decía “Melilla ya no es Melilla/ Melilla es un matadero/ donde van los españoles / a morir como corderos”, y hablando de más de mil muertos. En realidad los españoles distaron mucho de morir como corderos, y los ataques rifeños fueron rechazados a costa de unos 150 muertos españoles y seguramente bastantes más de sus enemigos, como ha explicado Salvador  Fontenla en su excelente estudio La guerra de Marruecos (1907-1927) Historia completa de una guerra olvidada. Pero la propaganda izquierdista, en la que el PSOE desempeñó ya un gran papel, arreció y logró presentar las cosas como una catástrofe.

   El conjunto de los  solidarios vio en aquel episodio una buena ocasión de atacar a Maura. Pablo Iglesias llamó a “combatir al Gobierno empleando todos los medios. En vez de tirar hacia abajo, los soldados debe tirar hacia arriba”, es decir, contra sus jefes y gobernantes. La huelga de Barcelona se transformó en una orgía de incendios y saqueos.  Ardieron decenas de escuelas católicas, iglesias y otros edificios, y la ciudad se llenó de barricadas. En varias ciudades de la provincia la huelga tomó visos de insurrección y hubo de intervenir el ejército. La revuelta, encendida por una previa agitación frenética, costó entre 80 y más de cien muertos, según autores. Los partidos que antes habían llamado a la insurrección, entre ellos el PSOE, los republicanos de Lerroux, anarquistas  y  separatistas de izquierda, prefirieron hacerse los desentendidos una vez el golpe fracasó.

   La opinión pública consideró culpable principal al republicano Francisco Ferrer Guardia, apóstol de un terrorismo alucinado y creador de una  Escuela Moderna, concebida como centro de propaganda revolucionaria y terrorista, aunque se le atribuyen algunas innovaciones pedagógicas. “No nos interesa hoy hacer buenos obreros, buenos empleados, buenos comerciantes; queremos destruir la sociedad desde sus cimientos. Hoy nos contentamos con ideas de revolución en los cerebros” Según sus enseñanzas a los niños, Cristo “era un monje budista, procedente del monte Carmelo, cuyo “único acto de justicia consiste en matarse a sí propio, como autor de todos los males que sufren los hombres”.  Unamuno lo tachaba de “frío energúmeno, fanático ignorante”.  Sigue siendo un icono de la izquierda, especialmente en Cataluña. El propio Ferrer había sufrido una especie de atentado terrorista de su primera esposa, que le dejó malherido de tres tiros, por desavenencias conyugales.

   Ferrer era hombre adinerado por la herencia de una opulenta admiradora francesa.  Sus ideas, que él tenía por científicas,  eran en extremo simples y esquemáticas. Su íntimo amigo Lerroux, entonces en Argentina, declaró: “Cuando recibí la noticia de lo ocurrido en Barcelona, sentí aquella satisfacción interior que siente el maestro cuando ve a sus discípulos realizar una buena obra”. Él y Ferrer habían estado asociados estrechamente  en el terrorismo de la época. Sobre el sangriento atentado de 1906, Lerroux recuerda en sus Memorias:  “Ferrer me planteaba el problema de lo que podía suceder si, por ejemplo, ahora, con motivo de la boda del rey, ocurría cualquier tontería. ¿Qué tenían preparado los republicanos?”. La tontería iba a consistir en una bomba que hundiera la bóveda del templo de los Jerónimos sobre las cabezas de los contrayentes, príncipes reales europeos, ministros, diplomáticos  y demás asistentes a la ceremonia. No fue posible, y entonces el encargado del golpe,  Mateo Morral, profesor de la Escuela Moderna de Ferrer y con problemas de infidelidad con la esposa de su maestro, lanzó la bomba en la calle Mayor de Madrid causante de la carnicería. Aquella vez  Ferrer, que era masón como Lerroux, se había salvado por los pelos de la condena, gracias al suicidio de Morral,  pero nadie ignoraba su implicación en el crimen.

Una historia chocante: Los nacionalismos vasco y catalán en la historia contemporánea de España (Ensayo)

 

  Como los demás  promotores de la “semana”, Ferrer negó  toda relación con ella, pero el propio Lerroux, quizá por hacer de él un héroe, reveló sus lazos con Solidaridad Obrera, la promotora real y más o menos oficial de los sucesos. Y Ferrer fue ajusticiado unos meses más tarde, junto con otros cuatro agitadores. Y si Lerroux u otros querían crear un héroe, desde luego lo consiguieron. Ferrer fue convertido en un mártir por una  tremenda campaña de manifestaciones en toda Europa, instrumentada por socialistas y masones . Hubo decenas de heridos y algún muerto en París, Roma y Bruselas, y protestas de Berlín a Lisboa y de Praga a Turín. El ajusticiado recibía los títulos de “pedagogo genial”, “nuevo Galileo”, “educador de España”, víctima del “clericalismo asesino y de sus aliados militaristas”, de “la Inquisición”, etc.  Bruselas le dedicó una estatua. No era la primera campaña de este tipo, siempre con todos los tópicos de la leyenda negra por delante, ni sería la última. Cambó, que empezaba a moderarse políticamente, escribirá:  “Aquel hombre inculto y grosero, cuyos méritos consistían en haberse apoderado de la fortuna de una pobre vieja (…) apareció como el símbolo de la virtud y la cultura. La España que lo había fusilado en cumplimiento de la Ley aparecía como la España de la Inquisición. No hay que olvidar que Ferrer i Guàrdia ocupaba uno de los lugares prominentes en la Masonería, y que la Masonería internacional tomó el affaire Ferrer con el más grande entusiasmo”. Cierta propaganda historiográfica insiste en que fue condenado “con insuficiencia de pruebas”.

   La Semana Trágica había sido un fracaso para sus promotores, pero mediante la campaña de Ferrer (la ferrerada) estos supieron convertirla rápidamente en una gran victoria, arrinconando al gobierno bajo el lema “Maura no”, inventado por Lerroux.  Contra Maura él se aliaron los socialistas, los anarquistas, los republicanos y los mismos liberales monárquicos, que vieron la posibilidad de volver al poder y no pensaron en otra cosa.  Maura representaba por una parte la autoridad, y por otra era el único político que en aquel momento tenía una idea y un programa claro de reformas factibles, bautizado como una controlada  ”revolución desde arriba” para evitar la incontrolable “revolución desde abajo”, que había mostrado sus rasgos en la Semana Trágica. Había promovido importantes reformas sociales, pero el débil y maniobrero Alfonso XIII se negó a respaldarle, por lo que su gobierno cayó, y la demagogia campó ya a sus anchas en la política. Esta técnica de convertir una derrota en victoria mediante acusaciones desaforadas a quienes habían defendido el orden,   sería bien aprendida y  aplicada por el PSOE en otros momentos.

   Curiosamente,  Lerroux también se asustó, y bajo sus dichos desaforados inició una política más tranquila, animado también por una fortuna ganada en Argentina. Según Pío  Baroja  “ya entonces Lerroux tenía como ideal la respetabilidad y pretendía hacer un partido de hombres graves”. Entre 1909 y 1910 se hizo popular en los medios intelectuales madrileños, atrayendo a sus filas o proximidades  a figuras como Ortega y Gasset, Baroja, Pérez de Ayala, Álvarez del Vayo, Albornoz, etc. Ortega le elogiaba con un punto de extravagancia: “La historia del señor Lerroux es un manual de la perfecta eficacia”.

    En todos estos procesos un PSOE todavía pequeño desempeñó un papel de segunda fila, aunque agitó al máximo. Porque compartía plenamente el ideario antiespañol, anticatólico y antimilitar de los demás partidos “solidarios”.  Y en noviembre de aquel año admitió la república y formó la “Conjunción republicano-socialista”  con el partido de Lerroux y con vistas a derribar al régimen. Se daba la paradoja de que conforme Lerroux se moderaba, el PSOE se radicalizaba. Al año siguiente Pablo Iglesias alcanzaba un escaño parlamentario, con le decisión de utilizarlo para demoler al régimen parlamentario y liberal que le permitía organizarse, desplegar su propaganda y hacer política.

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Alfonso II el Casto es una figura clave en la historia de España: superó la amenaza inminente de aniquilación de Oviedo, normalizó la reivindicación del reino hispanogótico y creó el Camino de Santiago: https://www.youtube.com/watch?v=XZWpeMfoHwA&t=228s

La Reconquista Y España

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Malhechores (V) La historia da un cambio en 1898

El régimen  de la Restauración en que creció el PSOE, imitaba básicamente el sistema inglés, con algunas peculiaridades. Como el inglés, era en principio un régimen de alternancia en el poder entre liberales y conservadores (básicamente dos formas de liberalismo), con libertades amplias, pero no democrático, aunque instauró el sufragio universal en 1890, casi veinte años antes que Inglaterra. Por lo demás,  las diferencias de toda índole entre Inglaterra y España eran inmensas. La primera poseía un imperio gigantesco y era un país muy industrializado, en constante renovación técnica y científica, con un sólido sentido patriótico o nacionalista, también racista,  y sentimiento de superioridad en una sociedad bien estructurada en asociaciones muy diversas, con muy poco analfabetismo. Su cultura de élite era la más influyente de Europa en rivalidad con la francesa y la alemana.  España, después de  casi cuarenta años de dominio liberal, seguía siendo un país muy mayoritariamente agrario, con un analfabetismo que tardaría en bajar del 50%,  escasamente estructurado en asociaciones políticas o culturales, con algunos núcleos industriales en progreso aunque sin apenas ímpetu innovador,  una cultura de élite escasamente original, imitadora sobre todo de la francesa, y una universidad anquilosada. En aquellas circunstancias, las recetas a la inglesa ni podían aplicarse ni podían funcionar demasiado bien.

    Gran parte de tales atrasos cabe atribuirlos a las consecuencias de la invasión francesa, con sus destrucciones, pérdida del imperio y la epidemia subsiguiente de pronunciamientos entre liberales e inestabilidad política, aparte de una guerra civil devastadora y otras dos de menor enjundia. El patriotismo y autosatisfacción inglesas no existían aquí entre las clases altas –salvo cierta retórica–, aunque sí inquietud creciente por impulsar a España a un rango superior. La Restauración, en 1875-6,  puso fin parcialmente a aquella situación, al terminar con los pronunciamientos y las guerras civiles, y permitir un crecimiento económico no muy veloz pero sí consistente, y una mejora, si bien muy lenta, en casi todos los índices sociales, y que  se iría acelerando.  En el primer cuarto de siglo del nuevo régimen habían nacido o crecido en España tanto los movimientos revolucionarios marxista y anarquista, como los regionalismos, a veces con tinte separatista, promovidos por el Romanticismo y el racismo, que inventaba “razas superiores” en Cataluña y Vascongadas. Sin embargo ninguno de aquellos nuevos movimientos llegaba a calar en la población, quedando restringidos a núcleos intelectuales o proletarios  muy limitados, y presumiblemente seguirían igual durante muchos años más.  Un elemento de regeneración intelectual fue el krausismo de la Institución Libre de Enseñanza, flojo intelectualmente, pero positivo como promotor de  algunas mejoras pedagógicas. De ella saldrían algunos dirigentes socialistas, como Besteiro o Fernando de los Ríos.  

   Todo iba a cambiar en 1898 con la guerra hispano-useña que acabó de rematar al Imperio español, pasando a poder de Usa las islas de Cuba, Puerto Rico y Filipinas: la primera como satélite intervenido, Puerto Rico integrado de hecho y Filipinas dominada tras una guerra de rasgos semigenocidas. No entraremos aquí en los aspectos oscuros de aquella contienda, que fueron bastantes, baste señalar que la flota española distaba mucho de ser despreciable como después se dijo, y que fue manejada con sorprendente falta de habilidad. Hubo otras muchas decisiones extrañas, como encomendar la flota de Cuba a un derrotista convencido como Cervera, que en todo momento operó como mejor podía convenir al enemigo. Dentro de España se multiplicaron acciones que solo pueden entenderse como sabotaje, entre ellos la negativa del PSOE a una guerra que era impuesta por Usa. Obviamente trataba de impedir toda resistencia a la agresión. Por primera vez la propaganda y la acción del PSOE y los separatistas vascos y catalanes coincidieron plenamente en corroer el esfuerzo español y  buscar su derrota. Hablaremos más tarde algo más de ello.

Sí importan para este caso que tratamos  las consecuencias. Los elementos revolucionarios en España creyeron que la derrota traería consigo el derrumbe del régimen. Para su desencanto no fue así, pero en compensación  el Desastre fue la señal de despegue para todos ellos: socialistas, anarquistas,   separatistas y republicanos radicales, que iban a condicionar tan estrechamente la evolución del país hasta la guerra civil del 36. Y,  tras su eclipse en el franquismo, la actualidad misma hoy día entre socialistas y separatistas.

   El Desastre dio paso a una clima social de derrotismo y desprecio al estado y a la propia  España, que motivaría las célebres frases de Menéndez Pelayo sobre los “gárrulos sofistas” que recogían y aumentaban los tópicos  de la leyenda negra, creados por las propagandas protestantes y francesa, y contaban una historia ficticia y absolutamente denigratoria del país, abocándolo a una especie de suicidio.  Menéndez Pelayo fue seguramente el pensador e investigador histórico más destacado de su tiempo en España, con gran reconocimiento internacional. Pese a una posición de comienzo  próxima al integrismo católico, evolucionó a convertirse en el defensor clave de la Restauración, viéndose aislado porque el grueso de la intelectualidad empezando por quienes descollaban por entonces, Ortega o Unamuno, atacaban al régimen con la mayor dureza. Unamuno, ya en 1895, se declaraba socialista convencido (aunque abandonaría el partido en 1897)  y en 1904 propugnaba una guerra civil regeneradora.  El regeneracionismo se hizo de rigor en los círculos intelectuales más notorios, conde se solía “pedir carne de cura”, en frase de Azaña y se condenaba toda la historia de España como “enferma” o “anormal”. Hablaban de regenerar el país “como si nunca hubiera existido, empezando por arrasar la “necrocracia”, como bautizaban al régimen liberal, pero ellos mismos en su mayoría eran funcionarios de la necrocracia muy poco dispuestos a realizar cualquier sacrificio personal en aras de sus  magnos designios.   

     Lo que podríamos llamar deserción de los intelectuales respecto a la Restauración,  y el auge de los regeneracionismos tuvo una importancia pocas veces resaltada en la historiografía. Pues privó a la larga de savia ideológica al régimen, y esa carencia lo fue minando y  haciéndole  incapaz de resistir las nuevas tendencias hasta provocar su naufragio en 1923. Otra de sus consecuencias posteriores sería el  autogolpe de la derecha monárquica en 1931 para entregar el poder a los republicanos y socialistas; o, en la actualidad, la asunción por la derecha del PP de la sustancia intelectual del PSOE de Zapatero. Sus consecuencias han sido sin duda muy largas.  A menudo se ha despreciado a la Restauración como esencialmente débil, una superestructura flotando malamente sobre una sociedad que en gran medida le era ajena. Pero el haber  superado la crisis del 98 y otras crisis graves  durante un cuarto de siglo más testimonia una debilidad solo relativa, pues quienes se le oponían parecen haber sido más débiles aún.

   Al PSOE, como a los demás opositores del régimen, el Desastre del 98 le vino muy bien, pues empezó a crecer de modo algo significativo, y en 1904 declaró una huelga general, en julio de 1904, , que en realidad apenas fue seguido. Pero al año siguiente contaba ya con medio centenar de  concejales,  sobre todo en Bilbao, Asturias, Madrid y Castilla la Vieja; y la UGT decía tener 60.000 afiliados, aunque la cifra real debía de ser muy inferior (las cifras de afiliados a la UGT y a la CNT siempre se exageraron mucho, también por la mayoría de los historiadores. La cifra descendería, en todo caso, en los años siguientes, y en 1907 no pasaba oficialmente de la mitad).

En un principio, el partido había rechazado toda colaboración con partidos “burgueses”, es decir, todos los demás. Esto había provocado algunas discusiones entre Iglesias y Jaime Vera, un intelectual partidario de buscar acuerdos, pero ante el escaso y declinante apoyo obrero, todos se dieron cuenta de que por aquel camino nunca llegarían al Parlamento. Por ello, en 1909, terminaron aceptando la colaboración con partidos republicanos, variopintos y enfrentados entre sí, de los que el principal era el Republicano Radical de Alejandro Lerroux, en una conjunción o coalición encabezada entonces por Benito Pérez Galdós. Conviene decir que Lerroux y otros republicanos hacían por entonces una feroz propaganda demagógica exigiendo sangre, violación de monjas y lemas similares, y a menudo no se lo distinguía bien del anarquismo. A Lerroux le había venido muy bien el 98, pues en 1901 ya salió diputado y su partido cobró gran fuerza, especialmente en Barcelona. Se le acusó de corrupto (cosa no infrecuente entre los demás partidos), y hay constancia de que cobró por un tiempo del Ministerio de Gobernación. Pero había convertido a su partido en una fuerza real, desde luego muy superior al PSOE

   La conjunción republicano-socialista se formó en 1909, y al año siguiente el PSOE   obtuvo por primera vez representación parlamentaria en la persona de su fundador y jefe, Pablo Iglesias. La alianza socialista-republicana,  se reproduciría en la II República con otros republicanos.  Pero entre tanto habían ocurrido los sucesos denominados “Semana Trágica” de Barcelona, que exigen capítulo aparte.

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Alfonso II el Casto es una figura clave en la historia de España: superó la amenaza inminente de aniquilación de Oviedo, normalizó la reivindicación del reino hispanogótico y creó el Camino de Santiago: https://www.youtube.com/watch?v=XZWpeMfoHwA&t=228s

La Reconquista Y España

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